¤∞Capitulo 7∞¤∞
∞¤∞¤∞¤∞¤∞¤∞ *Seconda Possibilità
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Notas Iniciales:

Zai: Muy pronto! O_O…. ¿enserio no estás enferma?

Sao: Yo….YO…TwT No puedo dejar de llorar!...Soy tan feliz!

Zai: ¿Qué escribiste?

Sao: TwT…terminando las notas iniciales podrás leerlo, pero yo me siento tan complacida conmigo misma, apenas y me contengo de gritar…Dios soy tan feliz. Este es el capítulo más largo que he escrito. n_n

Zai: y bien que esperamos, ya nos hiciste esperar, no tanto como antes pero si mucho tomando en cuenta que ya lo tenias desde el lunes anterior

Sao: lo sé, pero debía corregir algo y bueno ya saben…así no me siento presionada con el siguiente capítulo, vamos de uno cada semana…se supone que subiría este ayer pero bueno ps…

Zai: te dormiste!...ahí me ves a mí tocando en tu casa como tonta y tú roncando en tu habitación

Sao: jeje…lo siento, es que mi mama no estaba y bueno la casa tan silenciosa, no pude evitarlo…pero bueno al final te fuiste a tu casa…mejor que te parece si lees el capitulo, creo que valió la pena la espera…si supieras!

Zai: bueno que esperamos!...me siento ansiosa

Sao: n_n que impaciente…pero bueno, continúa.

Zai: aquí el Séptimo capítulo de Coperti Dal cielo….

Sao: "Seconda Possibilità"

Zai y Sao: A leer!


¤∞Capitulo 7∞¤∞
∞¤∞¤∞¤∞¤∞¤∞ *Seconda Possibilità
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-Spanner, Irie….- hizo una pausa y una sonrisa se formo en su rostro – Byakuran…..

Todos en la sala se quedaron congelados, mientras Tsuna sonreía con verdadera felicidad a los presentes. En el rostro de todos, la incredulidad era la emoción principal. Los tres mencionados se sentían completamente incapaces de despegar la vista o formular una respuesta al chico de los ojos castaño claro, que los observaba detenidamente. Reborn observo con sorpresa a su alumno, nunca se había esperado semejante reacción y mucho menos que desbordara felicidad como lo hacía en ese momento. Lal que había permanecido afuera, observando desde el pasillo, parecía claramente frustrada ante la reacción del castaño.

Ese niño estaba tan loco como su maestro.

-Acaso estas siego?...-grito enfadada lanzando una patada al rostro de Tsuna, que estaba demasiado emocionado para notar que lo atacaban.

El chico fue se fue a estrellar a el marco de la puerta donde se escucho un fuerte estruendo provocado por el choque.

-¿Se puede saber porque me pegas?...-las lagrimas se mostraban ligeramente en sus ojos y llevo una de sus manos a la zona herida.

-¿Acaso no ves quienes son estas personas?

-No estoy siego….-hablo con seriedad- se perfectamente quienes son ¿Cuál es el problema?

La peli azul se quedo en silencio ante la seriedad del chico, realmente parecía estar en sus cinco sentidos y reconocer a los sujetos frente a él, entonces ¿Por qué no lucia asustado? Ella lo había notado, como al entrar y observarlos apenas un poco su rostro se había llenado de miedo y pánico, entonces ¿porque ahora no había ni rastro de esas emociones? ¿Cómo es que las había olvidado en tan solo un segundo? ¿Por qué las sustituyo por felicidad pura?

-Tsuna…entra…-ordeno el Arcobaleno que ya caminaba aun sofá negro vacio frente a Byakuran e Irie, ambos sofás solo estaban separados por una mesita se madera negra que tenia justo en el centro un florero con rosas rojas.

Los tres chicos e incluso Giannini, permanecía sin moverse en un estado de shock, solo sus cabezas se movían mientras seguían con sus ojos al chico de cabellos castaño, encaminarse al sofá.

-¿Podrían dejar de verme así?...-hablo con algo de nerviosismo, al momento que se sentaba al lado de Reborn.

El castaño observo la inmovilidad de Lal, la niña permanecía en el marco de las puertas con la clara intención de permanecer de ahí durante más tiempo, sin acercarse ni un poco. Podía ver cómo le afectaba estar rodeada de tanta gente que hacía que su recuerdos se desbordaran, sentía compasión de ella ya que a Lal le resultaba más difícil estar ahí ya que ella solo tenía memorias que nunca podría llegar a considerar ciertas o falsas, a diferencia de el mismo que lo había vivido en carne propia.

-Entra Lal…-Dirigió su vista a la niña – y cierra las puertas…-agrego con seriedad.

La chica obedeció ante las únicas palabras coherentes que había escuchado salir de la boca del decimo Vongola y se adentro unos pasos para permitir que las puertas dobles tras ella se cerrara de un golpe, camino y se detuvo justo al lado de Spanner.

Tsuna le dirigió una mirada de agradecimiento a Lal y observo a los presentes.

-Pero esto sí que es una sorpresa…-el nerviosismo se hizo presente en su voz – no espere encontrarlos aquí…

El niño se puso de pie y camino a Spanner que permanecía sin moverse en la puerta.

-Parece que en el presente también eres más alto que yo…-hablo Tsuna usando su mano para medir la diferencia de estaturas que abarcaba varios centímetros – pero no has cambiado mucho…o más bien no cambiaras mucho en un futuro…

Tsuna se dio cuenta de cómo el chico rubio se quedo atónito ante la familiaridad con la que era tratado por él, pero le resto importancia pues estaba más ocupado en observar las diferencias. Spanner no solo era más bajo que la última vez que lo había visto, sino que también se podía apreciar la juventud en su rostro, no sabría decirlo con certeza pero parecía tener su edad. Los rubios cabellos le resplandecían ante la luz y los ojos verdes (N/A: o azules?..La verdad no recuerdo, si alguien sabe, por favor ilumíneme…) resplandecían de sorpresa, su piel era clara y se podía ver la suavidad de la juventud, además de que no lo veía vestido con ese típico traje verde que utilizaba en Millefiore, si no que usaba unos pantalones negros de vestir y una camisa de manga larga color verde acompañada por una corbata amarilla – sin duda venia a la fiesta- pero el rasgo más familiar que vio en él y que lo hizo sonreír fue el palito blanco de paleta que se asomaba en sus labios.

Le dedico una última sonrisa y camino al sofá ocupado por los petrificados Irie y Byakuran.

-Tú te ves tal y como te recuerdo…-hablo al chico – aunque pareces haber adquirido cierta madures desde nuestro encuentro en el pasado…- aun recordaba la última vez que había visto al miedoso Irie cerca de su casa, en ese entonces no pensó que se tratara de alguien importante o siquiera se planteo la posibilidad de volver a verlo – tu si eres de mi tamaño, Irie-San…-menciono con un tono nervioso y feliz.

El peli naranja se sorprendió ante el respeto con que le hablaba y Tsuna lo noto de inmediato. Los rasgos de Irie también se notaban más jóvenes, apenas en desarrollo, sus brazos y piernas flácidas dejaban ver que no se ejercitaba con frecuencia, pero no lo hacían ver débil, solo frágil. El cabello anaranjado tenia ligeros destellos rojos y los ojos verdes tras las gafas se abrían como platos, pero ya no veía la misma ingenuidad –que incluso el mismo tuvo- la vez de su primer encuentro. La piel de su rostro se veía ligeramente sonrojada -seguro por el comentario- y mantenía la boca ligeramente abierta debido a la sorpresa. Tsuna distinguió con facilidad que Irie era ligeramente menor que él –tal vez tan solo un año- y eso lo sorprendió, pues en el pasado nunca pensó verlo como un Kohai. El niño venia vestido con un traje negro de pantalón y saco, pulcramente vestido con una camisa roja y una corbata verde. Eso sin duda le daba a un aire aun más maduro del que ya aparentaba. No importaba cuan pequeño se viera en ese cuerpo, esa mirada de decisión que había mostrado en el futuro ahora brillaba en sus ojos que delataban un gran conocimiento...era extraño pues tanto él como Spanner eran tan parecidos, pero a la vez tan diferentes a como los conoció.

-Giannini, tu si no has cambiado nada desde la última vez que te vi…-hablo con diversión dando la vuelta y volviendo a tomar asiento en el sofá – aunque en el futuro eres ligeramente diferente.

-Gracias, decimo…-hablo el hombre peli negro avergonzado – pero….

Giannini dirigió una mirada fugas al peliblanco que oculto sus ojos bajo las sombras de sus cabellos…había sido ignorado.

-¿Qué?...-Tsuna embozo una sonrisa y ladeo la cabeza de lado en apariencia inocente.

Todos se mantuvieron callados y los presentes en la sala – a excepción de Tsuna- dirigieron su vista al peli blanco que mantenía la vista baja.


-¿a dónde se fue el mocoso?...-pregunto ya sin paciencia Xanxus, llevaban ya un rato recorriendo los pasillos del castillo

-Es extraño, pensé que Reborn iría a mostrarle una habitación para que descansara un momento pero….-el noveno veían todas las puertas en el pasillo

-En realidad – Dino hizo una ademan con la mano, intentando llamar su atención – no creo que haya sido a eso a lo que salieron…

-¿Que paso? – pregunto el anciano.

-Bueno, Lal-san entro al lugar muy enojada según note y bueno….

-¡No tengo paciencia, Habla!

-jeje…Apenas y podía contener las ganas de golpear a Reborn.

Xanxus lo miro extrañado, no entendía el porqué de semejante actitud.

-¿Y? –pregunto con impaciencia, no le gustaba que lo hicieran esperar.

-Bueno ella reclamo a Reborn por no haberle contado sobre algo y eso…la verdad no se…no recuerdo – y puso un brazo tras su cuello en ademan despreocupado.

-Eso es todo?...no sirves para nada…

-¿No soy tu espía sabes?...-hablo algo enojado el rubio.

-Ya veo...-interrumpió el noveno que había estado meditando- así que fueron a reunirse con el departamento de inteligencia de Tsunayoshi -Kun...

-Ahora que lo dice...mencionaron algo de eso!

-Idiota, eso era lo importante!...-le regaño el exasperado pelinegro.

-¿y donde están? – pregunto, ignorando a Xanxus.

El mayor de los tres comenzó a caminar sin mencionar palabra alguna, bajo las largas escaleras para descender al primer piso y camino por uno de los pasillos que se extendían al lado derecho de estas. No tardaron en llegar a unas enormes puertas dobles que se mantenían cerradas frente a ellos. El noveno sin embargo solo se encamino a una silla que había sido colocada en el pasillo, teniendo a su lado izquierdo una mesita de madera con un florero sobre ella y un enorme espejo que se sostenía en la pared.

-¿Qué haces, viejo?...-pregunto enfadado.

-Hijo, ¿acaso no lo ves?...-hablo con tono sorprendido- Me estoy sentando...

-Maldito! – intento abalanzarse sobre su anciano padre, siendo detenido por Dino que se metió en medio.

-La pregunta es ¿porque, noveno?

Aun quería golpear al viejo frente a él por tratarlo como un idiota retrasado, pero también quería saber la respuesta, ya se la cobraría después. Bajo su puño y se limito a mirarlo con desprecio.

-Bueno, Tsunayoshi-Kun debe estar teniendo una plática muy importante, será mejor que esperemos a que termine...

-Pero...si es importante ¿no deberíamos estar con Tsuna?

-No, esta vez no…-hablo con decisión- ni siquiera se la forma en la que el reaccionara, así que lo mejor es esperar…

-Yo no lo hare!

El moreno comenzó a caminar a las puertas dobles sin esperar más respuesta de parte del viejo y el caballo e intento abrirlas, siendo detenido de inmediato por la mano del anciano jefe de Vongola que lo observaba con seriedad y reproche, ante su desobediencia. Se sorprendió ante tal acto y rapidez, así que no opuso resistencia cuando el mayor alejo su mano de las perillas de las puertas.

-Tu menos que nadie debe entrar…-anuncio con voz seria y agrego antes de que el azabache reclamara – Nadie entrara al menos hasta que Tsunayoshi-Kun salga…

-No me interesa!...-el nunca había sido conocido por obedecer las órdenes, sino mas bien por darlas.

-Solo obedece Xanxus….-ordeno el mayor con una mirada de autoridad, a la que ni el azabache se pudo resistir.

El moreno furioso camino a la silla en el pasillo y se dejo caer sobre ella con aire frustrado y fulmino a las puertas frente a él, con la mayor de las furias.

-Pero la protección….-intento hablar Dino que había observado todo con sorpresa, diversión y preocupación.

-El tiene a Reborn y Lal a su lado, no debes preocuparte. –sonrió y se paro al lado de su aun furioso hijo.


Se sentía como cayendo en un enorme pozo sin fondo, no sabía ni siquiera porque había llegado a pensar que el joven frente a el podía llegar a perdonarlo algún día, se había hecho falsas ilusiones y había dejado que fueran alimentadas por sus compañeros -ahora amigos-, pero el bien sabía lo que lo merecía y lo que no merecía, era consciente de que merecía el desprecio de ese chico y sabía que no merecía siquiera estar en presencia de esa persona. Se había dejado engañar por la sonrisa mostrada por el castaño al entrar, pensando que se la dirigía a él, pero era obvio que era debido a Shoichi y Spanner. No podía soportar el seguir en ese lugar ni un momento más, se sentía ignorado y olvidado pero no podía levantarse, su cuerpo había perdido toda fuerza.

Solo podía escuchar la plática de sus otros tres amigos con el castaño que se suponía llegaría a ser su enemigo algún día, aun sin alzar la vista podía notar el nerviosismo de sus amigos y las miradas que le dirigían, llenas de compasión sin duda, pero ninguno se atrevía a sacar el tema pues no sabían que decir para defenderlo y la verdad no podía culparlos. Podía escuchar como el niño de cabellos castaños frente a él hablaba y hacia pregunta tras otra a los demás en la sala, ignorándolo olímpicamente a él e incluso olvidando su presencia en el lugar.

Le había hecho mucho daño y no podía cambiarlo, porque a pesar de que en esa época y en ese tiempo aun no sucedía, el estuvo a punto de destruir el mundo por ambiciones sin sentido, solo por diversión. Además aunque le costaba admitirlo, él sabía muy bien que hasta hace apenas unos meses el había mantenido esa misma mentalidad psicópata en su subconsciente, si no hubiera sido por esos recuerdos, por el arrepentimiento que había llegado con ellos, por la ayuda de Sho-chan y Spanner, y por la interferencia del Arcobaleno, hubiera cabido la posibilidad de que la historia se repitiera nuevamente. Se conocía lo suficiente como para intuir que de haber continuado con eso, aun sin los anillo "Mare" el encontraría la forma de hacer su mundo más divertidos a base del sufrimiento de los demás.

El no merecía el perdón de nadie y sabia que no importaba cuanto se disculpara nadie se lo daría, eso era lo que el mismo había ocasionado con sus ambiciones y su estúpida forma de pensar, pero no quería dejar todo así, no importa si no recibía respuesta, no importaba si era golpeado, no importa si era ignorado, el quería decirle algo importante al chico castaño que permanecía frente a él, había sentido la enorme necesidad de decirlo desde el momento en que los recuerdos llegaron a su cabeza y no perdería la oportunidad que se le presentaba.

-Lo siento mucho….-le costo tanto hacer que su voz sonara y fue tan baja que creyó que nadie lo había oído.

Tsuna dejo de hablar con Irie y dirigió toda su atención al chico peli blanco, los otros extrañados por su repentino movimiento, se mantuvieron en silencio expectantes.

-Yo….-no pensó que el castaño le pusiera tención y el nerviosismo lo invadió – Yo te hice mucho daño…-su voz sonaba ronca por el dolor pero no se detendría – Se que no merezco ser perdonado, pero…en serio, lo siento mucho….casi te mato a ti y a tus amigos, estuve a punto de destruir el mundo en el que vivías…todo por una razón estúpida –las lagrimas comenzaron a desbordarse por sus mejillas y continuo con la vista baja.

-Byakuran…-susurro Irie con tristeza, intentando colocar una mano en su hombro, pero él la detuvo con su propia mano alejándolo de él. No merecía ni siquiera la compasión de nadie.

Toda la sala se mantuvo en silencio y todos prestaban atención a la reacción del castaño, que se mantenía inclinado con sus codos recargados sobre sus rodillas y la cabeza sobre sus manos entrelazadas, observando con un rostro inexpresivo al peli blanco.

-Yo…-alzo sus oscuros ojos azules y los fijo sobre los castaños ojos frente a él - Lo siento mucho!…- hablo con el mayor tono de voz que pudo hacer brotar de sus garganta.

Un silencio sepulcral se hizo en la habitación y ninguno de los presentes murmuro palabra alguna, todos perdidos en el rostro de dos de los chicos en la habitación que se observaban mutuamente. Lal miraba únicamente a Sawada Tsunayoshi, en un comienzo se había mostrado inmensamente feliz al mencionar el nombre del peli blanco, pero de un momento a otro había comenzado a ignorar incluso la presencia de él ahí, por un instante llego a sentirse complacida ante tal acción, pero de un minuto a otro también sintió compasión por el peliblanco -se había regañado a si misma por eso- pero no podía evitarlo al ver el rostro del oji azul. Reborn por otro lado no sabía lo que planeaba Tsuna, en todo ese tiempo lo había estado observando, pero no noto nada que le indicara lo que pensaba o planeaba.

Byakuran bajo su vista nuevamente ante el silencio del castaño no quería ver la mirada de desprecio y acusación que sabia pronto se formaría en sus ojos, ya había esperado que no lo perdonara, pero aun así le dolía.

Tsuna se puso de pie y comenzó a caminar hacia él albino de cabellos blancos, rodeando la mesita y parándose justo frente a él. Byakuran alzo su vista al notar que el chico se colocaba a unos centímetros de su persona, el castaño lo observaba con la espalda por completo erguida y la cabeza en alto, pero los ojos viendo hacia abajo. Se sentía tan pequeño en comparación a él. No pudo evitar encogerse y bajar la vista al ver la mano del chico de traje blanco acercarse a él.

El se lo merecía, merecía ser golpeado.

-Yo no tengo nada que perdonarte… - hablo Tsuna mostrando una enorme sonrisa, a la vez que colocaba su manos derecha sobre el hombro izquierdo del oji azul. Doblando sus rodillas e Inclinándose para colocar su rostro a la altura del aun sentado Byakuran.

-Pero yo…

-Tú no me has hecho nada malo….-hablo con la sonrisa y los ojos fijos en el contrario – Desde el momento en que entre supe que no eras el mismo Byakuran al que yo conocí y las palabras que acabas de pronunciar me lo comprueban…tú no eres el mismo psicópata - formo una sonrisa aun mas grande – sin ofender.

-¿Entonces por qué lo has ignorado? –hablo Reborn con una mueca de sorpresa en su rostro.

Tsuna se quiso reír de la expresión del Arcobaleno, era una de las pocas oportunidades que tendría para ver tal expresión en su rostro, pero sabía que no podía en ese momento y no debía si quería evitar ser golpeado.

-jeje…bueno…-se alejo del peliblanco y se irguió para girar a ver al Arcobaleno, el nerviosismo regreso a su cara y con un dedo rasco ligeramente su mejilla – pues el no se mostro feliz o entusiasmado al verme, más bien se encogió con miedo, pensé que estaba enojado conmigo o peor… que temía que le hiciera algo malo -puso una cara de espanto, se tranquilizo y soltó un suspiro -…así que debía pensar bien que decir antes de hablar con él, tampoco podía mirarlo porque sabía que explotaría y no podría contener mis palabras -un sonrojo se formo en su rostro – Además Hibari-san ya me regaño por confiar demasiado en la gente antes de tiempo…así que quería observarlo un poco mas antes de hablar…tu también me has dicho algo de eso Reborn –dijo con tono acusatorio.

El peliblanco abrió sus ojos más de lo normal y entro en un pequeño estado de shock, el chico Castaño había pensado que estaba enojado con él, además de que le había dicho las palabras que nunca creyó escuchar salir de su boca.

"Yo no tengo nada que perdonarte…" Era la frase que resonaba una y otra vez en su cabeza.

-¡Solo por esa tontería!...-Lal se mostro enojada - ¿acaso olvidas las otras cosas que ha hecho? –ahora si quería que lo golpeara, toda la compasión al chico peliblanco se había ido al darse cuenta que el castaño nunca lo había despreciados desde que entro.

-¿Y qué observaste Tsuna?...-pregunto el bebe formando una sonrisa e ignorando a Lal.

Tsuna le correspondió la sonrisa y se giro de nuevo al chico frente a él inclinándose y acercándose sin preocupaciones al rostro del peliblanco, fijo su vista en la de ojos azules.

-El es capaz de sentir culpa…-hablo sin despegar su vista de los ojos abiertos frente a él – Se arrepiente de acciones que aun no ha cometido, siente dolor por el daño que llegaría a hacer algún día, se preocupa por Irie y Spanner….y además –el chico cerro sus ojos y se acerco mas, casi tocando frente con frente y nariz con nariz, Byakuran lo vio con los ojos más que abiertos– puedo sentir la calidez que despide…

Los presentes se mostraron sorprendidos ante tal diagnostico y Lal se vio incapaz de formar argumento en contra pues si observaba con atención el castaño tenía razón. Los tres chicos amigos del peliblanco sonrieron, sabían que Tsuna estaba en lo correcto y les sorprendía que lo descubriera tan rápido, incluso ellos habían tardado casi un mes en poder confiar un poco en el -en especial Giannini-. Reborn sonrió con orgullo a todos los chicos, le agradaba que Tsuna hubiera reconocido –indirectamente- que había tenido éxito al formar tal grupo de investigación, con el chico peliblanco en el, incluso a veces el mismo se preocupaba de su propia decisión.

-Yo no merezco esas palabras…-hablo Byakuran, sin poder evitar que las lagrimas amenazaran con volver a salir.

-No digas eso…-interrumpió Shoichi – nosotros también pensamos lo que dijo Tsunayoshi-san – dijo sonriendo.

-Yo no acostumbro equivocarme al juzgar a la gente…-dijo Tsuna sonriéndole y alejándose un poco del rostro de Byakuran –así que deja de decir eso o me enojare…-termino con un puchero.

Las lágrimas se deslizaron por sus mejillas formando largos ríos que recorrían el camino hasta caer por la barbilla, pero no eran de tristeza, se sentía enormemente feliz ante las palabras mencionadas por el castaño, justo todo lo contrario de lo que había imaginado, había tirado sus esperanzas solo para darse cuenta de que estaban en lo cierto y eso le causaba un aun mayor gozo. Se vio incapacitado para detener una sonrisa que se formo en sus labios. Había sido perdonado y podía sentirse libre y completo después de mucho tiempo.

-Gracias….

Tsuna la correspondió la sonrisa con felicidad y se alejo del rostro albino, al erguirse por completo alzo sus brazos y los estiro cruzando sus dedos por sobre su cabeza, sin quitar la sonrisa de sus rostro.

-Sabes…-comenzó a hablar mientras se dirigía a tras del sofá en el cual estaba Reborn, dándoles la espalda a los presente – durante mucho tiempo me he estado imaginando como seria el día que nos volviéramos a ver…-recargo su espalda en el respaldo, observando de lado el vitral a su derecha que dejaba ver el jardín al lado del lugar – en cierta forma tenía mucho miedo de que ese momento llegara, pero sabía que lo haría, si las personas que están destinadas a encontrarse, no importa lo que hagan no pueden cambiarlo….lo que si puedes hacer es cambiar la forma en que se relacionaran ambos destinos…- sonrió- Yo quería hacerlo, por eso estaba esperando este encuentro con ansias dentro de mi corazón…- su voz se ensombreció- pero yo tampoco sabía si tú me perdonarías…

-¿Porque?...-pregunto con la voz llena de incredulidad…

-Tú tienes los recuerdos del futuro ¿cierto?

-Si…-creía que era obvio no entendía porque se lo preguntaba.

-¿Recuerdas nuestra batalla?

-Si….

-Puedes sentir algunas de las sensaciones de ese momento ¿cierto?...- Byakuran se quedo estático, al igual que los demás presentes.

Tsuna lo sabía, lo había descubierto a través de la plática que había mantenido con Dino aquella vez.

**Flash Black**

Estaba en su habitación cambiando sus ropas, hace apenas pocas horas que había regresado del futuro, se sentía más feliz de lo normal, por fin todo había terminado, por fin estaba en su casa, por fin todos estaban a salvo. Se apresuro a cambiar sus ropas y se disponía a dormir, cuando el sonido del celular lo interrumpió.

Con pereza se paró de su cama y camino al escritorio donde su celular esperaba. Tomo el pequeño aparato entre sus manos y se sorprendió al descubrir quien lo llamaba.

-¿Dino-san?... ¿sucede algo?...-hablo en cuanto contesto el teléfono.

-Tsuna, tú… ¿estás bien? ¿Reborn, está bien?...-la voz al otro lado de la línea, sonaba ronca, contenida, preocupada, alterada….dolida.

-¿Qué está pasando?...-su voz adquirió el tono de preocupación – Dino-san ¿está bien cierto?

-Respóndeme, Tsuna!...-sonaba a punto de echarse a llorar.

-Estamos bien, todos…-hablo con preocupación, esa sensación aumentaba a cada minuto - ¿Qué pasa Dino-san?...por favor, dime.

-Yo….-la voz hablaba entre llanto, ya no podía contenerse – Las imágenes no dejan de llegar a mi cabeza…yo, estaba tan preocupado, tú estabas muerto, Reborn estaba muerto, todos….

Se sobresalto ante la respuesta y comenzó a entender.

-Ya no sucederá eso….-hablo intentando consolarlo – ahora todo ha cambiado.

-Lo sé…pero….

El silencio se hizo presente.

-Soy capaz de sentir todo….-hablo con voz baja – La preocupación, la felicidad…pero sobre todo…El dolor de haberlos perdido….el dolor de casi perderlos por segunda vez en la batalla…

**Fin del Flash Back**

Durante toda esa semana -ya que el rubio no podía ir a Japón debido a sus obligaciones y a que tenía que poner el orden entre los subordinados que también tenían recuerdos-, se la habían pasado hablando todas las noches a través del teléfono, tranquilizando a Dino, ayudándolo a asimilar todo, contándole lo que sabía acerca de las partes blancas que había en su memoria, etc. Incluso algunas veces se les había unido Reborn a la plática, pues Dino también necesitaba escuchar a Reborn regañarlo para sentirse tranquilo. Al final de la semana Dino había logrado aceptar mejor todo y se había dado cuenta de que en ese tiempo ellos no estaban muertos, seguían con vida, así que las llamadas cesaron. Claro que le hablaba de vez en cuando e incluso habían adquirido la manía de tratarse como verdaderos hermanos cuando solo eran ellos dos.

Pero eso siempre mantuvo una preocupación en su cabeza, no solo habían llegado recuerdos, si no que al parecer los más relacionados con la pelea habían también adquirido sensaciones y sentimientos con relación al futuro. Dino incluso decía que cuando pensaba en alguno de sus enfrentamientos y recordaba el momento en que era herido, podía sentir el dolor recorrerlo, que era como si realmente le hubiera pasado, como si todo lo hubiera vivido el realmente.

-Entonces ¿lo sientes?…-repitió la pregunta al silencioso Byakuran - ¿sientes la sensaciones de nuestra pelea?

-…..Si…-asintió lentamente.

-Yo…..-dio la vuelta y poniendo sus manos en el respaldo del sofá miro a los ojos azules – Lo siento Mucho, enserio….No quería que recordaras o sintieras algo como eso…

-No debes preocuparte…-hablo el peliblanco viéndolo con decisión – Yo lo merecía y era inevitable…

-Eso no es cierto!...nadie merece tener que sentir algo como eso y menos estando vivo! –reclamo.

-Te puedo asegurar que el sentimiento de culpa era más grande en esos momentos que lo otro…-su mirada brillo con algo de tristeza – pero te juro que el sentir la muerte en cada poro de mi cuerpo, me ayudo mucho a darme cuenta de lo equivocado que estaba… -Le sonrío con felicidad – no permitiré que todo eso vuelva a pasar.

Tsuna sonrió ligeramente al darse cuenta la forma tan correcta en la Byakuran manejaba todo, pero no podía evitar sentirse de igual manera culpable. Lo había matado en el fututo y el saber que las sensaciones venían también, casi podía estar seguro de que Byakuran recordaba el momento de su muerte y por tanto, también podía sentir los últimos momentos de su vida, los últimos respiros que había dado y las puertas del infierno abriéndose para él.

Este Byakuran no tenia porque sentir algo como eso, el no se lo merecía. De aquí en adelante haría lo posible para compensar eso, no permitiría que lo volviera a sentir.

-Me alegra volver a verte Byakuran…- ensancho su sonrisa – tu si has cambiado mucho….-dijo observándolo mientras se inclinaba más hacia el respaldo del sofá, en dirección al peliblanco – pero tu físico no mucho…-vio la sorpresa en Byakuran a sus palabras, le estaba tratando igual que a sus amigos al llegar.

El chico frente a él no era tan diferente –físicamente- a como lo recordaba, con los alborotados cabellos blancos sobre la cabeza y el rostro pálido con una ligera marca azul bajo su ojo izquierdo, que tenía el mismo tono de la noche al igual que el derecho. Pero, el único cambio relevante era que parecía ser de su edad aproximadamente o eso creía, no sabía decirlo con precisión pero no le importaba, tenía casi la estatura de Yamamoto o Hibari, y portaba un traje negro con una camisa blanca y una corbata azul que competía con el color de sus oscuros ojos.

-Tú eres el mismo de siempre…-respondieron los tres chicos con una sonrisa.

-o eso creo…-termino Spanner – es raro actuar como si nos conociéramos de mucho tiempo, cuando en realidad no es así.

Todos en la habitación rieron con felicidad y Reborn veía todo con orgullo, mientras Lal no pudo contener una sonrisa, el chico rubio tenía razón, realmente nadie en esa habitación se conocía lo suficiente como para sonreír con tanta naturalidad y familiaridad a los demás, ella no era la única a la que esos recuerdos habían llegado, pero si era la única que se negaba a aceptarlos y dejarlos pasar. Tenía que seguir el ejemplo de esos niños.

Tsuna camino y tomo un pañuelo de la mesita al lado del ventanal y lo llevo al peliblanco.

-Bueno en ese caso…- entrego el pañuelo al chico aun con lagrimas en las mejillas y se separo unos paso para observar a todos al mismo tiempo – Es un placer conocerlos, soy Sawada Tsunayoshi….- sonrió – pero pueden llamarme Tsuna.

El peliblanco seco las lagrimas de sus mejillas.

-Un placer, soy Byakuran….- respondió con una sonrisa divertida, parándose para darle la mano al chico castaño – espero seamos buenos amigos…

-Lo seremos, estoy seguro…

-Soy Irie…Irie Shoichi...-contestó con nerviosismo, arremedando al peliblanco tomando la mano de Tsuna en un saludo.

-Soy Spanner….-dijo el otro sin moverse de un lado de la puerta, solo mostrando una sonrisa y mandando un saludo con la mano derecha.

-Nosotros ya nos conocemos, pero me alegra volver a verlo Decimo….-hablo el pelinegro sin querer ser excluido de tan hermosa escena.

-jaja…-rio con felicidad- me alegro de haberlos conocido…a los cuatro.


-El decimo ha tardado demasiado…-el chico no dejaba de ir de un lado a otro del salón.

-Deberías calmarte, Gokudera…-hablo el pelinegro, intentando ocultar la preocupación que también había en su rostro.

-Sawada es fuerte!...Estará bien…

-¿Como estas tan seguro, cabeza de césped?…-pregunto irritado.

-Yo solo lo sé…instinto masculino…

-Lambo quiere a Tsuna!...-chillo el niño afro, ya sin poder contenerse.

-Tranquilo, el jefe no tardara en regresar…-hablo la chica intentando calmarlo – ahora está ocupado…-saco un caramelo y se lo dio a lambo – sabes que debes portarte bien…

-Si!...-contesto alegre tomando el dulce entre sus deditos.

-El jefe tampoco regresa…-hablo Levi, con tono dramáticamente triste – Debo ir a verlo!

-Te va a matar…-dijeron Bel, Mammon y Lussuria a la vez – así que Ve!

Se hicieron a un lado formando un camino para que pasara el moreno mayor. Este no se hizo esperar o dudo siquiera y salió corriendo.

-Adonde crees que vas?...-lo detuvo Squalo con un golpe antes de llegar a la salida – nadie se va ir de aquí hasta que el maldito del jefe regrese!

-Hai!...-respondieron los tres aun de pie, mientras Levi se levantaba de mala gana y obedecía.

-Pero todo se saldrá de control si ellos no regresan pronto…-hablo Squalo con seriedad- las mayores autoridades se marcharon y con tantos lideres mafiosos juntos no puedo asegurar que todo termine bien…-observo a dos hombres que estaban a punto de discutir y les mando una mirada envenenada como advertencia, asiendo que se alejaran – ni siquiera nosotros podremos controlarlos…


Se estaba hartando de esperar, ya había pasado demasiado tiempo y no podía escuchar nada de lo que estuviera ocurriendo en la habitación tras las enormes puertas, después de todo era una biblioteca, estaba diseñada para que no entrara ni saliera ruido, además de que los gruesos muros del castillo no le eran de mucha ayuda. Se estaba impacientando y estaba preocupado por su hermanito, se observo a sí mismo en el espejo al lado de Xanxus que parecía aun mas exasperado que el mismo, era obvio que lo único que le detenía era que el noveno aun permanecía a su lado listo para noquearlo en caso de que intentara entrar. Era divertido el solo imaginarlo, pero eso había estado haciendo toda la hora y le estaba comenzando a molestar la simple escena, después de tanto pasarla por su cabeza resultaba chocante. Pudo notar gracias a su reflejo que incluso su cara estaba exteriorizando el aburrimiento, sus ojos se veían como si fueran a cerrarse en cualquier momento, se estaba rindiendo y estaba dispuesto a dejarlos cerrarse, la verdad no creía que ocurriría nada malo si se tomaba una pequeña siesta.

Escucharon ruido por fin al otro lado de las puertas y los dos hombres frente a él, alzaron su vista a ella, mientras el solo abandono la idea de dormir y se hizo a un lado para cercarse al noveno y Xanxus, evitando que le dieran en la cara al salir. La primera en salir fue Lal Mirch, su humor parecía haber mejorado considerablemente, pues ya ni siquiera parecía irritada como lo había estado desde que llego a Italia. A su lado Reborn salía con una sonrisa, platicando con Lal. Ambos bebes se detuvieron en el instante en que vieron a las tres personas esperando afuera.

-¿Que sucede Reborn, Lal?...-pregunto el castaño que era el siguiente en salir, una sonrisa más grande de lo normal permanecía en sus labios y parecía extrañado ante el poco movimiento de los dos bebes pero enseguida noto la presencia de los demás, entonces el al igual que los otros dos se quedo parado en su camino un segundo, después adquirió una mirada seria y de inmediato levanto ligeramente una mano – Esperen ahí….

Dino y Xanxus se sorprendieron y se quedaron observando extrañados al niño, pues si bien había dicho que esperaran, por alguna razón sintieron que no se los decía a ellos. El moreno se levanto de la cómoda silla y observo con acusación al castaño.

-Te tardaste demasiado, niño… -hablo con su habitual tono enojado- solo esperemos que nadie en la fiesta se haya matado aun…

El chico no respondió.

-Tsuna ¿qué esperas? vamos, tenemos que regresar…-Dino se encamino unos pasos a él.

-Espera!...-dijo algo alterado Tsuna, extendiendo ambas palmas en un gesto para evitar que se acercara mas – ah!...-grito con frustración mandando miradas simultaneas a Dino y Xanxus - ¿Qué voy a hacer?...olvide que tenía que explicárselo a ellos…-bajo su vista a Reborn – Ayúdame!

-Es tu problema…-dijo con tono divertido.

-"¿Cómo se puede divertir con esto?"…-se pregunto a sí mismo – Noveno…-dijo suavemente al reconocer la presencia del anciano ahí.

-¿Que tal salió todo, Tsunayoshi-Kun?...- según Reborn el noveno ya estaba enterado, eso le seria de ayuda, o eso esperaba.

Sonrió ante la mención de la pregunta.

-Muy bien….-volvió su vista a los dos confundidos chicos frente a él – pero no sé cómo explicárselo a ellos…-observo al moreno con la paciencia a punto de reventar- en especial a Xanxus…

-Solo habla Mocoso!

-¿Qué pasa, decimo?...-salió por la puerta el pelinegro – sucede algo malo….

El chico gordito puso una expresión de terror al ver a los dos presentes, en especial ante el moreno…

-yo…emm –comenzó a tartamudear – es un gusto volver a verlo Noveno, Xanxus-sama, Dino-san

-Giannini...-saludaron el noveno y Dino, Xanxus solo le gruño.

-Al mal tiempo darle prisa…-murmuro Lal.

Tsuna admitió con tristeza que las palabras de Lal eran un buen consejo, así que observo con seriedad a los dos chicos frente a él.

-Dino-san, Xanxus…-hablo con tono bajo y temeroso – bueno…quiero decirles algo, pero me gustaría que me escuchen atentamente…

-¿Qué pasa, hermanito?...-pregunto Dino dando a entender que lo haría.

-Dino-Nii….- si bien ambos se trataban como hermanos, solo Dino era capaz de llamarlo de esa forma en presencia de más personas, a Tsuna se le seguía asiendo extraño, pero cuando la plática era de solo ellos dos se le hacía tan normal.

Dino le sonrió al escucharlo llamarle de esa forma y los demás presentes pusieron una cara de confusión y sorpresa.

-Te escucharemos hermanito, no te preocupes…-lo tranquilizo.

-gracias….-sonrió con agradecimiento y luego miro al moreno -tu también escúchame Xanxus…

-¡¿quién te crees para darme ordenes?...-reclamo con su paciencia reventando.

-Xanxus obedece…-ordeno el noveno – el será pronto tu jefe… ¿recuerdas? -le sonrió a su hijo, pues el mismo había dicho que el castaño era al único que aceptaría como su jefe.

Xanxus a regañadientes se dejo caer nuevamente en la silla, cruzo una pierna sobre la otra, recargo su codo en el brazo de la silla y se dedico a fulminar con odio al niño castaño.

-bueno, hay algo que ustedes deben de saber…-comenzó a hablar armándose de valor- y es que el futuro ya no es el mismo que vieron en los recuerdos que llegaron a su cabeza… ¿lo saben, verdad?

Xanxus solo soltó un bufido que fue interpretado por Tsuna como "es obvio, no me hagas perder el tiempo por esto, maldito enano!"

-Lo sabemos, el simple hecho de tener estos recuerdos, nos asegura de que ya no será así…-hablo Dino tomando mas enserio las palabras.

-Pero eso no impide que las personas que fueron nuestros aliados en el futuro, no puedan serlo ahora…-menciono.

Ambos chicos comenzaron a hacerse una idea de lo que pasaba y prestando más atención al niño, asintieron.

-y es probable que las personas que fueron nuestros enemigos, se vuelvan nuestros amigos también…-dijo con un tono bajo.

Ninguno de los presentes contesto, sus ideas tomaban cada vez mas forma.

-Habla de una vez mocoso ¿con quienes te reuniste?...-grito Xanxus al tiempo que se ponía de pie e intentaba entrar a la biblioteca.

Tsuna se interpuso en medio de inmediato junto con Reborn y Lal a cada flanco.

-Respondan…-hablo con tono autoritario- ¿creen que eso sea posible?

-No lo sabemos…-comenzó Dino- pero es posible…creo.

-Solo dinos quien es!...-grito ya furioso, pues ya era más que obvio que tras la puerta podía encontrarse algún enemigo, o más bien alguien que en un momento estaba destinado a serlo, alguien relacionado con los recuerdos que vagaban en sus cabezas.

El chico castaño soltó un suspiro y después de dirigirle una mirada a Lal, Reborn, el noveno y Giannini, giro su rostro a la puerta.

-Este es mi departamento de inteligencia –hablo con pesadez- Salgan….

Pasaron segundos sin que nadie hiciera acto de presencia, y el moreno estuvo a punto de entrar el mismo pero fue detenido por el brazo de Tsuna. Instantes después por la puerta salió un joven de cabellos naranjas y ojos verdes ocultos tras unas gafas circulares. Justo detrás de el camino un chico de cabellos rubios y ojos verdes (N/A: ¿?) con una paleta en boca, ambos chicos los miraron con temor, pero aun así salieron con decisión.

Las dos nuevas personas, eran diferentes pero las reconocieron de inmediato.

-Irie Shoichi…-hablo Dino – y Spanner, creo que era tu nombre?

-Cavallone Dino…-saludo Spanner con un movimiento de cabeza.

-Es un placer conocerlo…- saludo educadamente el otro chico – por primera vez en el presente.

-Wao!...-menciono con un sonrisa el Cavallone- no pensé verlos aquí…

Los chicos se acercaron y le dieron un apretón de manos al chico rubio pero intentaron alejarse lo antes posible pues el pelinegro los fulminaba con la mirada.

-Así que tu pandilla de aliados en el futuro, lo es ahora también –Xanxus parecía decepcionado y enojado a la vez- ¿y?

-Yo también lo soy….-hablo un chico de cabellos blancos saliendo de las grandes puerta y cerrándolas tras él.

El silencio inundo la sala y de inmediato Xanxus llevo su mano al arma que descansaba en su cinturón, para sacarla y apuntarle al chico peli blanco que a pesar de ser más pequeño que él, pudo reconocer de inmediato. Dino sin evitarlo retrocedió dos pasos, saco un látigo de sus ropas y adquirió una posición de defensa, hacía el chico ahí parado. Tsuna sin embargo se interpuso entre la trayectoria de ambos de inmediato, para evitar que las armas tuvieran alguna oportunidad de herir al chico peliblanco.

Byakuran se esperaba esa reacción por parte de los dos, pero no creyó que Tsuna se interpondría entre él y un arma, para protegerlo con su propia vida.

-Bajen las armas!...-ordeno con la voz envuelta en seriedad.

-¿Que hace él aquí?...-pregunto con voz áspera el pelinegro – Quítate de en medio!

-El no está muerto en el presente como es natural…-respondió Reborn con voz divertida, entonces su rostro se torno serio y comenzó a hablar con la voz llena de autoridad – pero sería mejor que no apuntes Tsuna con eso Dino…tú también Xanxus.

El rubio ante el regaño del su ex tutor, bajo el latido y se paro ligeramente erguido, con los ojos abiertos como platos debido a la sorpresa de ver al chico peliblanco y a su pequeño hermano protegerlo, con Reborn y Lal de su lado según parecía.

-Quítate mocoso o te tendré que dispararte a ti también!...

-Xanxus!...-lo reprendió el noveno.

-Cállate viejo, porque permites que ese esté aquí…-dijo señalando con la barbilla a Byakuran, que permanecía tras la espalda de Tsuna.

-Tsuna-chan…-su voz sonaba preocupada – podrías salir herido, no merezco que me protejas…

-Podrías quitar el Chan?...-pregunto con una sonrisa sin despegar su vista del moreno que aun intentaba atacarlo.

-Tsuna…no quiero que te hieran por mi culpa….

-No digas esas cosas….-le interrumpió Tsuna- Ahora eres mi amigo –termino con una sonrisa ladeada al chico.

Los tres que habían estado en el pasillo esperando, se sorprendieron ante tal declaración, ni el noveno se esperaba que Tsunayoshi llegara a considerar su amigo al chico de cabellos blancos y mucho menos tan pronto. Xanxus pareció arder en furia y Dino palideció de la impresión. Pero ambos se vieron aun mas sorprendidos por la preocupación del peliblanco hacia el castaño y la declaración de que no merecía ser protegido…que ambos consideraron completamente correcta.

-Un enemigo no puede volverse amigo así de fácil! – exploto Xanxus.

-el no es nuestro enemigo!...-reclamo Tsuna.

-el intento asesinarte!-continua el moreno con cada vez mas enojo.

-no es verdad!

La negación del chico sorprendió a todos tanto a los involucrados en la disputa como a los espectadores.

-acaso no lo recuerdas?...-ahora si estaba furioso.

-No!

-Entonces me vas a decir que olvidaste todo respecto al futuro!

-No lo hice!

-Entonces, olvidaste el rostro de tu enemigo!

-No es mi enemigo!

-En el futuro lo será!

-tú lo has dicho…el futuro!

Los presentes se mantuvieron en silencio.

-Eso no ha pasado aun, el no es mi enemigo ni lo ha sido antes de hoy…-hablo con seriedad.

-Lo conociste ya hace mucho!

-no lo creo…es la primera vez que lo veo...-respondió empeñado Tsuna.

-Deja de hacerte el idiota…El será tu enemigo lo quiera o no lo quieras…

-El hecho de que este aquí quiere decir que el futuro a cambiado, no tiene porque serlo ahora!

-Un enemigo siempre será un enemigo…-grito con mas furia- no puede volverse tu amigo después de casi acabar con tu vida!

-Y tú!...-Tsuna grito con enojo.

Xanxus se quedo en silencio portando una cara de sorpresa, sus ojos se abrían como platos y su boca quedo medio abierta, deteniendo la reclamación. Todos le clavaron la mirada al moreno estático. Tsuna se arrepentía de haberlo mencionado, pero tenía que hacer entender a Xanxus de una u otra forma, soltó un suspiro, aclaro sus ideas y hablo con un tono más tranquilo.

-No planeo recriminarte nada…-comenzó con seriedad- pero tú más que nadie deberías entender que las personas son merecedoras de una segunda oportunidad...-soltó un suspiro frustrado- intentaste matarme, dañaste a mis amigos y casi causaste la muerte del noveno…-el moreno cerro su boca con fuerza y bajo la mirada sin saber que decir – y aun así te considero mi amigo…

Xanxus alzo la vista con rapidez y se sorprendió por la sonrisa con algo de cariño que le mostraba el chico frente a él. No sabía que decir, se sentía confundido, el niño tenía razón…él no tenía derecho a reclamar en este asunto pues había hecho cosas casi tan malas como el peliblanco frente a él, el también habían intentado acabar con la vida de Sawada Tsunayoshi. Y además de que el castaño lo salvo de hacer una tontería aun mayor, ahora lo llamaba amigo.

-No soy tu amigo…-dijo con tono cortante.

-Tienes razón…

Se sorprendió y entristeció interiormente ante tal declaración y la forma tan fácil en que el castaño acepto sus palabras, volvió a bajar la vista ante la triste mirada del los presentes que permanecían escuchando en silencio, consientes de que no debían interferir e incapaces de formular alguna oración.

-Eres más que eso…-comenzó a hablar Tsuna- eres parte de mi familia, de la familia que pienso proteger cueste lo que cueste….

La expresión de seriedad, decisión y felicidad del niño lo tomo por sorpresa al igual que la declaración, una felicidad interna lo inundo –la oculto lo mejor que pudo- y evitando mirar a los ojos al castaño, se sintió incapaz de hablar más y dio media vuelta para dejarse caer de nuevo en la silla, no lo admitiría, pero ya no se sentía capaz de estar de pie, eran demasiadas impresiones en un día, incluso para él.

Dino sonrió a su hermanito con ternura ante tal declaración, el había descubierto el mismo lado bueno de la mafia que el mismo había encontrado cuando Reborn era su tutor…la habilidad para proteger a sus seres queridos, la oportunidad de tener una gran familia. El noveno sonrió con verdadero cariño a su hijo y nieto adoptivos, alegrándose por la forma en que el castaño veía a sus amigos…como una familia.

-Bueno, si Tsuna dice que está bien…-comenzó Dino dándole una sonrisa a Byakuran, no necesitaba más explicaciones el confiaba plenamente en Tsuna - confiare en su súper intuición…pero más que nada en su habilidad para juzgar a las personas y ver lo bueno dentro de ellas.

Se acerco al peliblanco que lo observaba con impresión.

-soy Cavallone Dino…-Extendió una mano al chico, al mismo tiempo que Tsuna con una sonrisa se quitaba de en medio – los amigos de Tsuna también son míos.

Byakuran con la sorpresa pintada en su rostro tomo la mano del Cavallone y no pudo evitar sonreírle por haberlo aceptado. Y aunque Xanxus mando un bufido furioso al aire y no le dedico ni una mirada, supo que el también lo había aceptado, difícilmente pero lo había hecho.

-Sera mejor que volvamos…-hablo el anciano, comenzando su camino de vuelta al salón.

Los demás lo siguieron y Spanner, Irie y Byakuran aprovecharon también para saludar al noveno, -que habían conocido hace no mucho tiempo-. Xanxus caminaba hasta atrás con el enojo aun en el rostro, maldiciendo la vida -y a Tsuna-. Dino caminaba acompañado de Tsuna y el peliblanco, que era bombardeado por incontables preguntas por parte del castaño. Pero al doblar una esquina los chicos pararon pues un chico de cabellos azabaches y piel pálida –recargado en la pared del pasillo- los observaba con claro enojo y reproche en los ojos negros, Tsuna se preparo de inmediato para otra pelea y explicación a su guardián de la nube, pero este solo dio la vuelta y comenzó a caminar también, dejando sorprendidos a los todos tras él.

-Seguro escucho tu discusión con Xanxus…-menciono Reborn en voz baja a Tsuna.

Esa era una muy probable explicación del comportamiento del chico azabache frente a ellos, pues si Reborn tenía razón Hibari a regañadientes igual que Xanxus acababa de aceptar al peliblanco a su lado. Sin embargo no quería que a Hibari se le ocurriera repentinamente atacar al chico de ojos azulados, así que comenzó caminar más rápido para alcanzarlo y hablar un poco con él. Los otros solo lo observaron alcanzar al azabache y a pesar de que les extraño y preocupo, no hicieron nada por alcanzarlo y ellos avanzaron a un paso más lento y tranquilo.

-Hibari-san….-hablo al estar al lado del azabache – yo…

-Sígueme….-hablo con voz baja el azabache y doblo en un pasillo saliéndose del camino de vuelta al salón.

-¿Qué ocurre?...-no recibió respuesta pues el chico frente a él comenzó a caminar más rápido.


-¿A dónde se han ido?...-pregunto el chico rubio de ojos verdes, terminándose su paleta (Zai: ¬¬ por fin, ojala a mí me durara tanto una paleta xD)

-Lo más seguro es que Kyoya quiera golpearlo…-afirmo Dino con una mirada de pánico por lo que le pudiera ocurrir a su hermanito, pues el bien conocía al azabache y sabia de que era capaz.

-¿Entonces no deberíamos ir a ayudarlo?...-pregunto extrañado el peliblanco.

-Es verdad no podemos dejar a Tsunayoshi -Kun, si está en peligro…-secundo el noveno

-No es buena idea….-interrumpió Lal.

Recibiendo un asentimiento de los demás, incluso de Irie y Spanner…hasta Xanxus les dijo con la mirada que estaba de acuerdo con los demás.

-¿Por qué? –preguntaron con curiosidad al unisonó.

-Solo limítense a saber que si mueren, no le serán de ayuda a Tsuna…-hablo el Arcobaleno con seriedad, asiendo que un escalofrió recorriera a todos, incluso al noveno.

-¿tan peligroso es?...-el anciano no parecía convencido, si bien veía que el azabache no era muy sociable, no se imaginaba que atacaría a todos solo por irrumpir su plática.

-Es un monstruo….-se limito a decir Xanxus.

-Un Monstruo antisocial…-afirmo Dino.

-Eso me deja más preocupado….-hablo el peliblanco.

-Por mucho solo recibirá un ojo morado, además Tsuna sabe defenderse….-una sonrisa divertida se formo en su boca – No se preocupen, no creo que Hibari lastime a Tsuna…

Lal soltó un suspiro, consciente de lo que quería decir el Arcobaleno.

-Sawada nos alcanzara pronto, así que apurémonos….-y reanudo su camino para minutos después ser seguida por los demás.


Camino lo más rápido que pudo siguiendo al silencioso Hibari y doblaron unas cuantas veces por varios pasillos. No sabía que quería Hibari o porque iban tan lejos, ni siquiera se sentía capaz de recordar el camino de regreso cosa que le preocupaba, pero no se molestaría en decirle que se detuviera, ya había gastado mucha saliva momentos antes intentando decírselo, y fue ignorado. Entonces al doblar una esquina el azabache paro de repente y con un giro repentino lo acorralo contra la pared tras él, poniendo una tonfa en su cuello y azotando una mano en la pared al lado de su cabeza. El pánico lo lleno, ya se esperaba algo como esto, después de todo era Hibari Kyoya de quien hablaba.

-Te lo puedo explicar…-comenzó a hablar con dificultad pues su garganta era presionada.

-Lo oí todo….-lo interrumpió.

-Tampoco creo que los argumentos que convencieron a Xanxus te convenzan a ti…-dijo con una sonrisa – a veces pienso que tu aun quieres matarme.

Tocio un poco. Hibari se sorprendió ante el comentario y aflojo un poco la presión en el cuello del menor.

-Me refiero a todo…-comenzó a explicar viendo los ojos castaños – Fui a buscarte…

Tsuna no pudo ocultar su sorpresa, Hibari no era de los que se preocupaban por saber dónde estaban los demás o que siquiera se molestaba en buscarlos, además algo más importante era…

-¿A qué te refieres con todo?

-Te busque y llegue a la segunda planta…-comenzó- llegue a la biblioteca….

-entonteces tu…

-los escuche desde arriba….-confirmo- te dije que no confiaras en cualquiera…

-y te hice caso…

-no lo hiciste!...-respondió con enojo- unos minutos de análisis no son suficientes para conocer a alguien.

-no….-hablo con seriedad, sintiendo la fría tonfa en su cuello- pero si para ver sus diferencias, ¿acaso el se parece al Byakuran que nosotros conocimos?

-…-

-No ¿verdad?...-tomo el silencio como una afirmación – y tu deberías comprenderlo aun mejor que yo, ¿es un carnívoro o un herbívoro?

Se sorprendió ante la pregunta pero decisivo contestar sin rodeos.

-Parece un herbívoro…-siguió hablando al ver los labios del chico castaño a punto de decir más – pero puede volverse un carnívoro en cualquier momento – dijo intentando llevarle la contraria al niño.

No funciono. Tsuna sonrió como si hubiera ganado.

-¿y eso en que lo diferencia de mi?

Abrió los ojos con sorpresa, ante la pregunta del castaño….tenía razón…el chico de cabellos blancos cumplía con casi los mismos patrones que Sawada Tsunayoshi. Parecía débil y capas de sentir culpa por matar una mosca pero en cualquier momento podía convertirse en alguien peligroso que podría llegar a noquear a alguien en menos de un segundo, que podía incluso llegar a matarlo si intentaba herir a lo importante para él.

-El es mas carnívoro que tu…

-Pero no se parece al monstruo hambriento de sangre que conocimos….

Ya no podía poner argumento en contra y la verdad no le importaba en lo más mínimo lo que hiciera Byakuran, el peliblanco le había tenido sin cuidado desde un principio, si bien le había sorprendido en cuanto lo vio e incluso llego a sentir desprecio, fue fácilmente capaz de contenerse para escuchar la conversación y observar todo desde lo alto. Lo que realmente le molestaba no era eso.

-No deberías acercarte tanto a las personas que apenas conoces…-hablo acercándose al chico de cabellos castaño.

Tsuna lo miro con extrañez.

-no sé a qué te refieres!...-reclamo confundido.

El azabache acerco y toco su frente con la suya. Entonces lo recordó, ¿acaso, Hibari se refería a cuando se acerco a ver a Byakuran a los ojos?, pero no veía problema en eso. En cambio si lo veía en lo que estaba ocurriendo en esos momentos, la cercanía de Hibari no era que le incomodara, pero le ponía nervioso y lo hacía estremecerse.

-no te me acerques tanto…-hablo con nerviosismo y un sonrojo surgiendo en sus mejillas – y además ¿eso qué importa?

Hibari mantuvo su vista fija en los ojos castaños frente a él, sin despegar su frente de la del niño.

-No lo sé…-respondió con sinceridad.

-….-el aliento en sus mejillas lo hizo estremecer – entonces… ¿Cuál es…el problema?

El mismo estremecimiento recorrió al azabache, sentía el calor del niño tan cerca y sus frentes parecía compartir calor mutuamente.

-no lo sé…-dijo en casi un susurro.

-¿entonces?...-pregunto Tsuna con el mismo susurro.

-me molesta…

-no tiene porque…-sus sentidos comenzaban a fallar, se sentía ligeramente mareado y podía sentir un cosquilleo en su estomago.

-Lo sé…-respondió con un tono aun más bajo – tu….-dirigió su boca al oído del castaño, sintiendo el rozamiento que se producía entre sus mejillas - ¿Qué me estas asiendo?

Se estremeció de pies a cabeza y sintió el calor recorre todo su cuerpo, ni siquiera las frías tonfas de Hibari en su cuello lo podían refrescar. Se sentía extraño ante tal cercanía que había entre los dos, algo dentro de el le decía a gritos que se dejara llevar, pero ni siquiera era consciente de adonde.

-Hibari-san…-murmuro despacio sin poder hacer salir más sonido de su garganta.

El sonido de su nombre dicho con ese tono tan bajo en su oído le recorrió cada nervio de su cuerpo, quería oírlo mas, quería que el chico lo llamara por su nombre. Se separo ligeramente y observo el rostro sonrojado del chico frente a él, los ojos castaños le brillaban como si estuviera a punto de llorar pero no había rastro de tristeza en ellos, solo confusión. Se vio reflejado a sí mismo en los ojos almendra y se dio cuenta de que el lucia exactamente igual, sus ojos brillaban de forma extraña y un sonrojo muy tenue estaba sobre sus pómulos, parecía por completo hechizado…eso era lo que le hacia el niño castaño, lo hechizaba con solo su cercanía.

-Sawada…-comenzó a hablar observando los rosados labios frente a él – Tsunayoshi….-termino con un susurro, uniendo sus labios con los del otro.

Fue un suave rose y se separo ligeramente observando la reacción del chico castaño, parecía sorprendido pero no mostraba reproche o la necesidad de querer alejarse. No sabía lo que estaba asiendo, pero no pudo evitar cerrar sus ojos y volver a unir sus labios a los del chico contra la pared. Esta vez comenzó a mover sus labios suavemente y con lentitud, provocando ligeros roces entre ambos pares de labios, y no pudo evitar sorprenderse al notar como después de unos segundos el chico frente a él comenzaba a hacer lo mismo, correspondiendo torpemente el beso pero asiéndolo miles de veces más placentero. Era tan diferente al beso que le había dado en el avión, en este ambos participaban, ambos despiertos, ambos ligeramente consientes de lo que hacían y ambos dejándose llevar por el instinto. Fue un beso que duro por eternos segundos y se separaron con lentitud.

Se observaron a los ojos, viéndose a ellos mismos en el reflejo de los ojos contrarios, pero quitándole importancia de inmediato para concentrarse en el rostro de la persona frente a ellos. Sus corazones latían con rapidez y el latido aumentaba al observar el sonrojo y los ojos brillantes en el rostro del contrario. Ambos incapaces de esconderlo por más que quisieran, casi podían jurar que los latidos hacían un eco por los desiertos pasillos.

Si contenerse más, Hibari dejo caer las tonfas de sus manos y con un brazo atrajo al chico por la cintura y con el otro tomo el cuello atrayéndolo hacia su rostro. Deseaba al chico lo más cerca que se pudiera, deseaba sentir su calor en su piel, deseaba unirse con el….Lo Deseaba como nunca había deseado a algo o alguien y se sorprendió al notar lo mismo en los ojos almendra.

Tsuna en el mismo instante en que sintió las manos de Hibari sobre su piel -separándolos apenas las ligeras telas- llevo sus brazos a cruzarse sobre el cuello del azabache y se dejo llevar de nuevo al rostro del pelinegro. Comenzaron con un beso igual de lento como el anterior, rosando sus labios con suavidad, jalo ligeramente los cabellos azabache que había entre sus dedos y acaricio el cuello con delicados roces. Entonces sintió como algo húmedo rosaba sus labios, fue tan placentero que sin poder evitarlo soltó un ligero gemido, al abrir su boca sintió la intromisión dentro de ella, el beso se hizo muchísimos más profundo de inmediato, podía sentir al azabache explorar cada parte de sus cabida bucal, se estremecía a cada segundo y no podía dejas de acariciar lo cabellos entre sus manos, atrayendo cada vez más al chico hacia él, queriendo y deseando fundirse con él en ese mismo momento, podía sentir las manos se Hibari en su espalda, acariciándolo con suavidad y delicadeza a la vez que lo atraía más a su cuerpo, ambos deseaban lo mismo.

Parte de la razón seguía dentro de sus cabezas, pero era apartada de inmediato por el deseo, querían unirse con la persona frente a ellos, no sabían cuando se había formado esa tremenda necesidad dentro de sus cuerpos…dentro de sus corazones. A ninguno le quedo duda de lo que pasaba, no podían negarlo después de esto, ese beso sacaba a la luz todo lo que se escondía dentro de ellos y se dejaron llevar con mayor entrega en el beso. Permanecieron así por eternos segundos, puede que minutos, el tiempo ya no les importaba. Pero por desgracia para sus pulmones era necesario el aire y tuvieron que resignarse y separarse si es que querían seguir respirando para tener más momentos como ese.

Sus rostros se alejaron entre jadeos, los chicos se miraban mutuamente y ninguno se alejo del cuerpo del contrario. Hibari mantenía una mano en la cintura del castaño y otra en su espalda, mientras que Tsuna permanecía con sus dedos entrelazados en los suaves cabellos negros. Se contemplaron por lo que parecieron eternos segundo, intentando recuperar la gran cantidad de aire que habían perdido, sin dejar de mirarse a los ojos y completamente perdidos en la imagen del contrario. Sus corazones retumbaban y se escuchaban por todo el pasillo al igual que sus agitadas respiraciones, estaban tan junto que podían sentir un pecho contra el otro, ambos rostros mantenían un sonrojo sobre sus mejillas –el del Castaño más fuerte que el del azabache- y ambos con un brillo de felicidad en los ojos, al sentirse completos por primera vez en sus vidas.

-Cielo, ahora tengo motivos…..-Rompió el silencio con una voz suave y seductora, al mismo tiempo que formaba una sonrisa en su rostro – me perteneces, Tsunayoshi….

La felicidad lo inundo aun más y una sonrisa se formo en sus labios sin evitarlo…

-Si, Kyoya….


Continuara...


Notas Finales:

-Kya!

Zai: dios, dime que no estoy soñando! *¬*

Sao: Yo escribir eso? O_O…me enorgullezco de mi misma! KYA!

Zai: -saltando por todo el lugar- Lo beso, lo beso, lo beso, se besaron!...ambos despiertos y jugueteando! *¬*

Sao: eso último sonó raro ¬¬…pero sí!...soy tan feliz! n_n

Zai: yo….yo….nunca volveré a llamarte irresponsable en mi vida T_T

Sao: si!...por fin!...ame este capítulo, ni yo pensé que mi paciencia duraría tan poquito, solo cuando me di cuenta ya había terminado la escena n_n…las ideas fluyeron como agua!

Zai: eres cruel por hacerme esperar tanto por este capítulo!...y eso que ya lo tenias desde hace tiempo!

Sao: Si lo siento, pero también tenía cosas que corregirle y bueno…ahora estas llena de emoción para poner las notas finales conmigo n_n

Zai: Kya!...no puedo dejar de gritar…lo ame, lo ame, lo ame, me encanto ese beso...y eso que ni me beso a mí, que suerte tiene Tsuna!

Sao: jeje…me siento inspirada para terminar el siguiente capítulo, pero debo advertirles, tal vez esta vez tarde, pues…si bien tuve una inspiración marca KHR, tengo otros 2 fics en los que muy seguramente ya tengo amenazas de muerte…y bueno no quiero morir U_U.,…así que sean pacientes conmigo.

Zai: está bien, pero intenta no tardar tanto n_n

Sao: O_O vaya que estas feliz lo aceptas te muy rápido….xD pero si lo prometo no tardare tanto….y ya les puedo jurar Mukuro llega en el siguiente capítulo!

Zai y Sao: Adiós!


Muchos, muchos agradecimientos a: catunacaty y Sheila!

En serio se los agradezco mucho!...sus comentarios forman casi el 80% de mi inspiración, en serio les agradezco mucho y espero me sigan teniendo paciencia en el fic.