Este capítulo contiene un intento de lemon xD. Gravitation es de Maki Murakami


"Cuando por fin me di cuenta de que tú me tenías presente…Ya estaba estrechado entre tus brazos, recibiendo mi primer beso"

-Chaotic Kittie.


Historias de ascensor.

Capitulo 7. Pasiones desatadas.

Esto está mal. Estoy en serios problemas… en muy graves problemas. Estoy en el penthouse, que no es solo el espacio más caro de este lugar, si no también el dueño es la persona que menos quería encontrarme durante mi vida. Mis ojos se cierran al sentir que luz es prendida pero al sentir que no ocurre nada de nada vuelvo a abrirlos. Me quedó realmente sorprendido, jamás había visto algo tan elegante como lo es este lugar.

Muebles de madera, ornamentos… toda clase de cosas que le otorgaban al lugar una apariencia en verdad distinguida.

-¿Y?- esa voz hace que nuevamente mi mente reaccione de donde estamos- ¿Te vas a quedar ahí parado por siempre?- sin darme cuenta él ya esta a mitad de la sala.

Muy bien, este es el plan P "Puerta":

Aprovecho que está lejos, doy unos cuantos pasos hacia atrás y ya que estoy cerca de la puerta, la abro y corro. Sí, es perfecto, sin demasiados complicaciones y realmente fácil.

Volteó a ver la puerta y él se da cuenta por lo que me esboza una sonrisa.

-¿Crees que soy estúpido? La puerta esta completamente cerrada, no hay manera de que salgas por ahí.

Plan V "Ventana":

Quizás, si me acercó a una de ellas… ¡Mierda! ¡Este es el piso 25! ¡No puedo aventarme sin esperar nada menos que matarme!

Plan G "Golpear":

¿Y si le suelto un buen golpe en su cara, lo dejo inconsciente, le robo las llaves y me largo? Espera… es verdad, soy un debilucho.

Plan C "Continuar":

Y si continuo en esto y mañana por la mañana yo… ¡Ahh! ¿Qué estoy pensando?

Plan S "Se me acabaron las ideas":

¿Qué hago? ¡Waaaa! ¿Qué hago?

-¿Ya no puedes pensar en alguna escapatoria?- dice en un tono bastante irónico… ¿Por qué este hombre me puede leer con tanta facilidad? - resígnate y simplemente déjate llevar- se sienta en un sofá con lata de cerveza que salió de quien sabe donde.

Suelto un suspiro, aceptando que de verdad estoy completamente acorralado. Mis piernas tiemblas y me acerco a la sala, donde después de unos segundos de dudas, también me siento pero alejado de Yuki.

-¿Po… por qué… me trajiste aquí?- quiero dejar de tartamudear, pero de verdad no puedo evitarlo.

-¿Qué es ella de ti?- me pregunta pero sus ojos están concentrados en sacar un cigarrillo.

-Es la señorita Umiko… vive en este edificio…

-No te pregunté eso idiota- fumando… ¡Diablos! ¡¿Desde cuánto es tan erótico ver a alguien fumando?! - bueno, aunque por la cara de pánico que tenías cuando entré, supongo que esta maldita te agarró a la fuerza.

Genial. Una chica intentó violarme. ¿Puede haber algo más patético?

-Si te vas a burlas de mi, hazlo y déjame ir de una buena vez- digo cruzándome de brazos. Entonces él se levanta y se acerca a donde estoy, dejándose caer a mi lado.

-¿En verdad crees que te traje aquí solo para burlarme de ti? - me sonrojo y sintió sus manos tocando mi rostro- No eres tan idiota para no imaginártelo…

-Suéltame- cierro mis ojos, alejándome, pero una de sus manos rodea mi cintura y me acerca aún más a él.

-Sabes que no deseas eso - me susurra y muerde mi oreja delicadamente - sabes que deseas esto, incluso más que yo…

-¡No es cierto!- grito y me pongo de pie - ¡Yo no soy tu juguete! - pude ver como rodó sus ojos y aventó el cigarro a la mesa.

-¿Fue Tatsuha?- me toma de la mano y me jala, de modo que caiga sentado sobre sus piernas. Rayos, esto va de mal en peor - ¿Mi hermano fue quien te dijo tales cosas?

-No soy tu juguete… - hablo débilmente porque toma mi barbilla, obligándome a mirarlo y cuando lo veo a los ojos directamente pierdo el sentido del habla.

-Puede que si te gustaría serlo- suelta mi rostro y ahora su mano se desliza por mi cuello. Tiemblo cuando siento que quiera deshacerse de mi chaleco negro. Y lo peor es que lo consigue.

-Yo… yo no te puedo gustar… soy hombre - una excusa más a mi súper lista de idioteces.

-Es una estupidez que me estés diciendo esto, sobre todo cuando ya no estas forcejeando para que te suelte- hasta ahora me doy cuenta de que es cierto.

-¿Por qué…?

-Me llamas la atención- dice al momento en que sus dedos juguetean con los botones de mi camisa blanca - No tienes experiencia… ¿Cierto? - su rostro se acerca y sus labios rozan mis mejillas teñidas de rojo.

-¡Cállate!- pero ante mi reclamo, solo obtengo una semi sonrisa saliendo de su provocativo rostro.

-Trataré de ser amable… pero no te prometo nada.

-¡¿Qué quieres decir?! - en ese momento él logra desabrochar dos de los botones transparentes y su rostro baja hasta mi cuello, donde aspira el aroma que desprendo.

-Delicioso…- su voz en tan sensual que no evito ruborizarme aún más… él muerde mi cuello, logrando que emita un sonoro suspiro. ¿Por qué…? ¿Por qué tengo que sentirme así cuando estoy a su lado?

Se separa y sus iris dorados se posan en mi boca, tocándola con sus dedos de manera inesperada.

-Ahora que lo pienso… no nos hemos besado hasta ahora… ¿Cierto?

-¡¿Qué?! ¿B… besar…. ?

Tarde varios segundos en reaccionar porque antes de que pudiera procesarlo correctamente él ya reposaba su cálida boca en la mía. Aún mantenía mis ojos abiertos… pero… este simple roce, hace que desee que jamás lo deje.

Cierro mis iris con fuerza y el calor me empieza a inundar cuando su lengua me pide permiso para entrar… y mientras más intento negarme, más humedece mis labios… finalmente y dejándome llevar abro la boca y su aliento fresco me invade… me explora… es como si buscará conocerme… y yo también deseo hacerlo… así que coopero con el beso por lo que nuestras lenguas chocan, mientras siento que me recuesta suavemente en el sofá…

Mi respiración es agitada y creo que mi boca se encuentra hinchada, gracias a una mordida que me dio.

Esos ojos dorados son en verdad adictivos… ¡Al diablo todo! ¡Rayos, quiero que este hombre me haga suyo!

Continua analizándome y me quita por completo la camisa, sintiendo sus frías manos recorrer mi cuerpo. Se entretiene jugando con mis pezones, estremeciéndome al instante. Esboza una sonrisa un tanto arrogante.

-Eres bastante sensible ante mis caricias - lo sabe por mi rostro, por mi expresiones… pero sobre todo porque parece que ha notado que estoy empezando a despertar. Besa mis labios nuevamente.

Ahora, baja el cierre de mi pantalón y yo desvío la mirada… me da tanta vergüenza esto, lo que esta ocurriendo… ¡Con quien lo estoy haciendo!

Baja el pantalón… no quiero verlo, no quiero ver su rostro cuando se de cuenta que sus simples caricias me han excitado…

Mi cuerpo se mueve reaccionado ante las caricias de Yuki en miembro y a pesar de que conservo todavía mi boxer, siento la poca frialdad que aún conserva en sus manos.

Esta bajando mi ropa interior. Ahora ya definitivamente no hay vuelta atrás: Totalmente desnudo, a su mereced… permitiendo que haga conmigo que lo que se le de la gana.

Entreabro mis ojos solo para observar como su mano me toca… logrando que suelte un gemido.

Continua con solo suyo, empezando a masturbarme y aunque trató de evitarlo, simplemente no logró hacer que mis garganta no forme esos gritos de placer que su mano me esta provocando.

Lo hace cada vez más rápido, más fuerte…

No logrando resistir más y sintiendo un placer evidente, suelto un fuerte grito y me incorporo solo para ver un liquido blanquecino cubriendo parte de mi cuerpo y gran parte de la mano de Yuki. Mis mejilla ahora deben parecer peor que una manzana.

-Fuiste bastante rápido…- dice burlándose.

-¡Guarda silencio!- grito, pero él solamente me vuelve a acostar, abriendo mis piernas. ¡Ahh! ¡¿Por qué estoy permitiendo que esto pase?!

Acerca sus dedos a mi boca, y de un modo bastante… erótico… levanta su ceja, como pidiéndome algo…. Que comprendí perfectamente.

Temblando, sacó mi lengua para ensalivar sus dedos, que aún tienen un ligero sabor de mi propia esencia, uno tras otro, recorriéndolos lo más lento que pueda, esto es una verdadera droga para mí…

Después de unos minutos, los saca de mi boca, mientras que con su otra mano se quita su camisa y se baja su pantalón.

¿Cómo puedo estar excitándome otra vez, con solo verlo desnudo, mostrándome su perfecto cuerpo… en todos los sentido de la palabra?

-Hey…- su gruesa voz hace que deje de… mirarlo - tranquilízate.

Muerdo mi labio tembloroso y siento como soy invadido por uno de los dedos mojados de Yuki, logrando con ese suave movimiento que me arqueara del placer por el repentinamente soy invadido… se sigue moviendo dentro de mi, ahora con dos dedos haciendo que gima por ese simple hecho.

-De… deten… te… - trató de hablar, pero eso parece casi imposible.

-Lo haré - ¿En serio dijo eso? - porque ahora es el turno de otra cosa - ¿Por qué soy tan estúpidamente ingenuo?

No sé que cara abre hecho, si de terror o de una excitación, al verlo acomodándome y acercando su gran miembro hacia mi porque él sonrió con algo de satisfacción

Apreté con fuerza la tela que se encontraba debajo de mi cuerpo, y grite al sentirlo penetrándome con suavidad y firmeza.

Jadeaba, hasta el punto de derramar lagrimas… entonces él hizo algo que jamás creí que hiciera. Acaricio mi mejilla, deteniendo la lenta caída de la gota que había salido de mis ojos.

Me miro fijamente después de unos cuantos minutos que logró penetrarme completamente. Mi respiración ahora era más tranquila.

-Ya… esta bien… - susurré ante su muda pregunta.

Con movimientos lentos comenzó sus planes, saliendo y adentrándose una y otra vez. Menor que un susurró pude escuchar de sus labios un pequeño gemido.

¿Cómo llegue a esto? A entregarme a un desconocido, a desear que hiciera esto…

-¡Ahhhh! - me escucho gritar y mis manos rodean la espalda de Yuki, sintiendo el doloroso placer que su ritmo cada vez más elevado me provocaban.

Si lo recuerdo con detenimiento… casi nunca habló… solo lo hacia… en ese momento nunca me di cuenta de lo que ocurría… con movimientos frenéticos … mientras yo le rogaba por más…

-¡Yo…! ¡Yo…!- traté de avisarle, pero seguramente por las acciones de mi cuerpo, él ya sabía lo que pronto ocurriría.

Cada vez más rápido y quizás menos doloroso. Solo esta persona en menos de medio minuto había logrado enamorarme.

-¡Yuki!- salió ese gemido agónico de mis labios justo en el momento en el que tenía mi segundo orgasmo.

Pero, al contrario de lo que esperaba, él pareció más excitado por las vibraciones que mi cuerpo emanaban y siguió penetrándome… jugando con mi cuerpo… jugando conmigo…

Nuestros cuerpos sudorosos, continuando siendo uno. Respirando agitadamente, incapaces de formar una línea de palabras coherentes porque el gozo nos tenía completamente cegados…

Fue cuando me descubrí sintiendo que Yuki llegaba a su orgasmo, derramándose dentro de mi, perdiéndome en una bruma totalmente erótica.

Recargó su cabeza en mi pecho, y yo con muchas dudas en mi mente, recorría su cabello dorado.

Un ultimo gemido, en señal del momento en que él salio de mi, fue lo que se escuchó.

… ¿Qué he hecho?…

Lo más curioso de todo… es que… ahora no puedo evitar reírme de eso…

Continuará


Muchas gracias por leer y lo reviews n.n