Harry Potter y el comienzo de una guerra.
VII. La historia de un ángel.
-Potter, hay algo que debes saber, es sobre tu pasado y tiene que ver con la visita de Mikael-Minerva McGonagall, tomo aire antes de continuar-Eres ……Eres un ángel Guardián…
Los presentes miraban con sorpresa a Minerva McGonagall, mientras que Moddy, que recién llegaba, los veía desde el marco de la puerta con mira incrédula.
-De que estas hablando Minerva, los ángeles nacen con poder e inmortalidad, además desarrollan alas, yo no le veo ningunas alas a Potter o ¿acaso son invisibles?-declaro Moddy con sarcasmo.
-Alastor!!!-exclamo en tono amenazante McGonagall. Moddy camino a paso lento y ocupo su lugar a lado de Lupin, hurgó en el interior de su abrigo en busca de su botella y se llevo un trago a la boca.
-En el caso del joven Potter, muy especial debo decir, sus poderes tardaran en desarrollarse, pues magia oscura, producida por Lord Voldemort, retiene sus poderes de ángel.-explico con paciencia y sin muestra de molestia el Ángel.
Harry miraba atentamente a Mikael, quien se giro hacia el moreno y le sonrió. Harry le regreso la sonrisa y se giro con Remus quien lucia pensativo.
-¿Y como llegas a la conclusión de que Potter es un ángel?-interrogo Kingsley.
-Los ángeles siempre tiene un tatuaje que los identifica-interrumpió Remus saliendo de sus pensamientos.- ¿Me equivoco?-
-No, así es-aprobó Mikael. Se levanto un poco el peto y en su hombro derecho lucia el emblema de los ángeles.
Harry miraba con asombro el fuerte hombro de Mikael.
-Harry, si fueras tan amable de mostrar tu hombro-pedio al moreno Mikael.
Harry se bajo un poco la holgada camisa, herencia de su primo, y mostró el mismo tatuaje que portaba Mikael.
-Increíble-murmuro Kingsley.
Todos los presentes miraban con asombro, los sollozos de la Señora Weasley habían cesado, ya que miraba con asombro el reluciente tatuaje.
Remus miraba al moreno con una leve sonrisa y una extraña mirada en sus ojos castaños.
-¿Qué sucede Lupin?-pregunto Moddy.
-No lo se, siempre percibí que Harry tenia una extraña esencia, muy pura a decir verdad, un gran poder para ser tan joven.-declaro el licántropo.
-Pero, los ángeles siempre heredan sus poderes, de padres a hijos. Como es posible de que Potter sea un ángel siendo que sus padres nunca lo fueron.-replico Moddy.
Toda la estancia se lleno de murmullos.
-¡Silencio! ¿Quién dijo que no lo fuera?-exclamo McGonagall levantándose de un salto.
Harry velozmente levanto su mirada hacia la profesora.
-¿Qué?-dijo el moreno con asombro-¿Quiere decir que si lo fueron?
McGonagall suspiro y ocupo de nuevo su lugar.
-Así es Potter-dijo con voz ausente-Tu madre fue una ángel.
Todos habían quedando inmóviles e incapaces de emitir algún sonido.
-¿Qué?... ¿Es una broma?-pregunto el moreno, todo eso se parecía a los tontos programas de televisión que veía Dudley todas las tardes, donde engañaban a la gente con bromas de mal gusto.-Porque si la es… no me causa gracia-
McGonagall abrió la boca preparada para reprender al moreno, pero el ángel le gano la palabra.
-Potter, tu madre fue una fantástica mujer y una excelente aprendiz.-declaro con melancolía Mikael.-La conocí cuando tan solo tenia 11 años, justo antes de que ingresara al colegio.-lagrimas cristalinas comenzaban a brillar en los amarillentos ojos de Mikael….
Flash Back
Una pequeña niña de ojos esmeraldas miraba con fascinación como el alba daba paso a pequeñas estrellas que brillaban con todo su esplendor en el firmamento.
Entre sus manos sostenía con cariño a su osito de peluche que lucia viejo y desgastado, por tantas aventuras vividas con su pequeña dueña de rojizos cabellos.
A su lado una carta cerrada con un elegante sello impreso donde se podía admirar un águila, una serpiente, un tejon y por ultimo un león, que juntos abrazaban una gran H; descansaba sobre la desgastada mesa.
Para la niña no era sorpresa que fuera una bruja, en la escuela la llamaban "niña rara" y su hermana Petunia decía que era un mounstro.
En ciertas ocasiones sus poderes se salían de control provocando accidentes o citatorios por parte de la escuela.
Una lagrima surco el triste rostro de la pequeña Lily Evans, hace dos días había perdido a una de las pocas personas que la amaba y comprendía, su madre.
Apretó con fuerza al osito y lo arrojo con furia al piso.
Una suave ventisca alboroto la pelirroja cabellera de la niña., quien se acurruco en el marco de la ventana apoyando su cabeza en el frió vidrio mientras susurraba con cansancio:
-¿Mami porque me dejaste? Porque…-
Perdona
que entre sin llamar,
no es esta la hora y menos el lugar.
Tenía
que contarte que en el cielo no se está tan mal.
Una suave luz inundo el lugar dando paso a una mujer de pelirrojos cabellos y ojos verdes iguales a los de la pequeña y a su lado un hombre fuerte de ojos amarillentos y dorados cabellos miraba con tristeza a la pequeña. La mujer se acerco al pequeño bulto que yacía en la ventana y acaricio con ternura su rostro.
-Mi pequeña, no llores mas- le susurro la mujer.
Mañana
ni te acordarás,
" tan sólo fue un sueño"
que repetirás.
Y en forma de respuesta pasará una
estrella fugaz.
La pequeña miro a la mujer y la abrazo con fuerza mientras cientas de lágrimas corrían libremente por todo su rostro.
-¡¡¡Mami has vuelto!!!-
-Si mi ángel, pero solo venia a despedirme…de ti-susurro la mujer.
-No mami no me vuelvas a dejar…¡¡¡ No me dejes!!!...-suplico la pequeña, mientras la abraza con más fuerza.
-Mi amor mi tiempo se ha acabado, y nunca vas a estar sola, siempre estará velando por ti y siempre estaré en tu corazón y tú en el mío…mi pequeño angelito-
Y
cuando me marche estará mi vida en la tierra en paz.
Yo
sólo quería despedirme, darte un beso y verte una vez
más...
Promete
que serás feliz,
te ponías tan guapa al reír.
Y así, sólo así,
quiero recordarte.
Así, como antes,
así, adelante,
así,
vida mía,
mejor será así.
La pequeña se percato de la presencia de un extraño y le pregunto intrigada a su madre:
-¿Quién es el mami?-pregunto la pequeña señalando al hombre de ojos amarillentos que miraba la escena desde una esquina de la habitación.
-El es Mikael mi pricensa y el cuidara de ti?-
La pequeña observo detenidamente al extraño, quien la miraba con una sonrisa en su rostro.
-¿Es un ángel mami?... ¿Es mi ángel guardián?-pregunto con ilusión la pequeña.
Mikael se acerco a la pequeña y acaricio el rostro de la pequeña.
-Así es pequeña soy un ángel y siempre estaré cuidando de ti…porque eres un angelito al igual que yo.-
La pequeña abrió los ojos de sorpresa y una sonrisa surco su joven rostro.
-¿Es cierto mami?-pregunto la pequeña.
-Claro que si mi amor, eres un ángel, y por eso eres especial-explico la madre, acariciando con cariño los cabellos de su hija.
-¿Y voy a tener alitas como los ángeles?-volvió a preguntar la pequeña.
-Así es, pero eso será cuando seas mayor pequeña.-declaro el ángel.
Ahora
debes descansar, Tan sólo me dejan venir
deja que te arrope como años atrás.
¿Te acuerdas cuando entonces te cantaba antes de ir a
acostar?
dentro de tus
sueños para verte a ti.
Y es que aquella triste noche no
te di ni un adiós al partir.
La pequeña pelirroja cabeceaba en los calidos brazos de su madre mientras esta le tarareaba una canción. Pronto la pequeña callo en un profundo sueño. Su madre la acostó cuidadosamente en su cama y la arropo como solía hacer antes.
-Duerme bien pequeña y nunca me olvides-susurro su madre acariciando el pelirrojo cabello de su hija.
-Es hora de irnos Ava-anuncio Mikael.
-Si, prométeme que las cuidaras Mikael-rogó la Ava.
-Te lo prometo, la protegeré con mi vida-
-Gracias-y bajo esa promesa los dos desaparecieron bajo un rayo de luz.
Promete
que serás feliz,
te ponías tan guapa al reír.
y así, sólo así,
quiero recordarte.
Así, como antes,
así, adelante,
así,
vida mía,
ahora te toca a ti,
sólo a ti,
seguir nuestro viaje.
Se
está haciendo tarde,
tendré que marcharme.
En
unos segundos vas a despertar...
Fin del Flash Back
-Dos años después, volví y la lleve a un lugar mas seguro ya que comenzaron los ataques de Lord Voldemort-los presentes se sobresaltaron al escuchar el nombre del que-no-debe-ser-nombrado.-Comenzé a enseñarle como controlar los elementos y poco salieron sus alas-los ojos de Mikael brillaban con intensidad por los recuerdos de su pequeño angelito.
-Cuando se graduó del colegio y se caso con James Potter y te tuvieron a ti Harry.-dijo mirando al moreno.-Pero tuvieron que esconderse, pues estaban amenazados por Voldemort-suspiro y continuo-les dije que yo los escondería hasta que todo esto pasara, pero Lily se negó, poco después uno de nosotros nos traiciono y se unió a los demonios, fue un ángel caído-
-Pero ¿porque los traiciono?-pregunto el moreno.
-Por poder y venganza-respondió el ángel-Damon se enamoro de tu madre, pero ella solo tenia ojos para tu padre y eso aumento el odio de Damon, y juro vengarse de tu madre y su descendencia.
-¿Eso quiere decir que tratara de vengarse de Potter?-cuestiono Moody.
-Así es- respondió Mikael.-Por eso debes de aprender a utilizar tus poderes y yo te ayudare a ello.-respondió Mikael
-Por eso Potter partirás con Mikael para comenzar tu entrenamiento-anuncio McGonagall.
Harry asintió con aire ausente.
-Bien creo que hemos concluido por hoy.-anuncio McGonagall.
Hubo un revuelo de sillas por parte de los miembros de la Orden, muchos continuaban comentando sobre lo hablando en la reunión.
Harry se levanto de su lugar y se dirigió a la salida. Observo que al pie de la escalera Mikael y McGonagall hablaban en secreto, el ángel se percato de su presencia y le mostró una sonrosa amable, en cambio McGonagall lo mando a dormir.
Subió con lentitud las escaleras tratando de hacer el más mínimo ruido posible para no despertar la ira de la madre de Sirius.
Todavía no lograba asimilar que su madre había sido un ángel y el lo seria.
Llego a la puerta de la habitación que compartía con Ron y la abrió en silencio, la habitación permanecía en penumbras al parecer sus amigos lo había estado esperando pues en el piso se observaba un tablero de ajedrez mágico sin terminar. Se saco los zapatos y se sentó en su cama a su lado los ronquidos de su amigo rompían el silencio que reinaba en la habitación.
Se acostó y ni se molesto en cambiarse. Poco a poco el sueño lo venció y lo envolvió en un sueño intranquilo.
