Draco, sus padres y maestros, todos ellos pertenecen a JKR (como si ustedes no lo supieran).
Severus Snape siendo dueño de un cuervo pertenece a J.L. Matthews (vayan todos a leer su historia. Es grandiosa). Sin embargo encontré un nuevo nombre para él esta vez.
El nombre de la pandilla "Tiburones" está tomada del musical "West Side Story", por supuesto. No recuerdo dónde encontré el nombre "Rakers" pero debo haberlo leído en alguna parte.
La idea de Snape con una familia propia viene del fic de Al "Time of trial". (Gracias, Al. Parece que siempre tengo las mejores ideas leyendo tus fics).
Nota de la autora:
Las versiones al español de mis fics pueden encontrarse ahora en el sitio de Daga. Visiten http: //galeon com/sietepilares. Encontraran más fics en español también, los cuales, tristemente, no puedo leer (¡Sniff!).
Nota de la traductora:
Silverfox es de Austria (no confundir con Australia) y su lengua materna es el alemán, pero escribió "Runaway Dragon" en inglés, si deseas leer la versión original, puedes encontrarla en fanfiction.net y si deseas escribirle (en alemán o inglés, preferentemente), su dirección es silverfox@kabsi.at
Capítulo 7: "ESE PERRO" JUEGA FÚTBOL
Draco decidió hacer el intento por distraerse estudiando algo de Matemáticas antes de acostarse. Así que se retiró al laboratorio tan pronto como terminó de lavar y guardar los platos, y tomó el libro de Matemáticas. El principio encontró bastante difícil el concentrarse y tuvo que rehacer varios problemas, pero después de un rato consiguió olvidarse de todo a su alrededor y ni siquiera oyó la puerta cuando Snape entró, dos horas más tarde.
-¿Draco?
Draco saltó al escuchar la voz repentina a sus espaldas.
-En verdad creo que ya es hora de que duermas, Draco –dijo Snape seriamente.
-Sólo quiero terminar este problema. Yo...
-¡Ahora, Draco! ¿O tengo que confiscar el libro otra vez?
Draco suspiró y dejó la pluma a un lado. Snape no podría ser persuadido, lo sabía. Estaba acostumbrado a tener que enviar adolescentes a dormir. Los Slytherin difícilmente cumplían la regla de "apagar las luces a las diez" a menos que se comprobara y se les recordara repetidas veces. Snape usualmente los ignoraba hasta las once, pero aún así los enviaba a la cama antes de la media noche. Cuando no estaba por ahí para mandarlos a dormir, algunos Slytherins eran conocidos por permanecer despiertos hasta las tres de la madrugada a pesar de todos los esfuerzos de quienquiera que tuviera que estar en lugar de Snape.
Draco recordaba que Trelawney una vez incluso había ido a pedirle ayuda a Dumbledore. El director, sin embargo, no había estado muy contento de que lo despertaran en mitad de la noche y la había echado de su habitación diciéndole que se fuera a dormir. Draco se había quedado dormido delante de la chimenea en la sala común esa noche, y ahí lo había encontrado Snape cuando regresó en la mañana. Después de eso, Trelawney nunca más fue solicitada para sustituir a Snape y Draco no estaba segura de si era porque Dumbledore no quería ser despertado otra vez o porque Snape la consideraba incapaz de mantener a sus estudiantes bajo control.
Severus se sentó en la silla que Draco acababa de abandonar y contempló distraídamente el libro abierto en la mesa mientras Draco se cambiaba. Sabía bien que era mejor no dejar a Draco acostarse solo. Volvería a su problema de Matemática en el momento en que cerrara la puerta al salir.
Draco había llegado sorpresivamente lejos en sus ejercicios, vio Severus. Obviamente había estado equivocado al tratar de apartar a Draco de sus planes de estudiar Física. Bueno, ya vería si el muchacho aún continuaba con eso luego de mudarse a casa de su tío y lejos de todas esas fascinantes cosas muggles.
Realmente no se arrepentía de haberle mostrado a Draco la forma en que vivía y haberlo puesto en contacto con un mundo casi muggle. Draco había sido educado para despreciar a los muggles y artes oscuras y a los malignos seguidores de Voldemort. Esta experiencia podría alejarlo del oscuro sendero que su padre le había hecho iniciar, pero Snape no pensaba que eso fuera a ser bien recibido por los otros Slytherins si Draco se iba al otro extremo. Bueno, lo más probable era que no fuera a llegar mucho más lejos. Si mudarse con su tío no hacía que Draco se olvidara de sus sueños de ser electricista, regresar a Hogwarts y estudiar para los OWLs seguramente lo haría. Y después de todo, había encontrado a otros chicos con quienes jugar y distraerse de su estudio también. Y ahora que pensaba en eso...
-Hoy me encontré a Jack de camino a casa.
-¿Oh, sí? –comentó Draco, acomodándose en su cama.
-Sí, volvió temprano de la poza y de mal humor, aparentemente.
-Siempre está de mal humor –Draco frunció el ceño.
-No te agrada mucho, ¿verdad?
-Yo no le agrado. Todo porque me reí de su nombre. Jack el Destripador. Honestamente, eso suena ridículo.
-Él es el líder de una pandilla, Draco. No se supone que debas reírte de él. Trátalo con algo de respeto.
-Estoy intentándolo, pero él no hace nada por ganar respeto. Me mantengo fuera de su camino tanto como puedo.
-¿En verdad lo haces? ¿Entonces por qué me miró como si yo fuera la razón de sus problemas? ¿Qué pasó que lo hizo regresar temprano hoy? –Snape fijó en Draco una de esas miradas serias que te hacen sentir como si estuviera viendo a través tuyo-. ¿Qué hiciste?
-No hice nada –clamó Draco, sabiendo con exactitud que eso no era enteramente cierto-. Huyó porque Cathy rompió con él. incluso le pedí que se quedara, pero sólo se largó.
Severus podía imaginarse bastante bien cómo le había pedido Draco a Jack que se quedara. Draco molestaba a los Gryffindors e incluso a algunos Slytherins con bastante frecuencia.
-¿Y qué hizo que Cathy rompiera con él? Apenas ayer parecían bastante contentos juntos. No tuvo nada que ver contigo, ¿o sí?
-¡Por supuesto que no! –protestó Draco-. Ella rompió con él porque él es un mal perdedor. Ella dijo que quería a alguien más maduro, alguien que pudiera aceptar una derrota en un partido de fútbol con algo de gracia en lugar de gritarle a ella y a todos los demás por eso.
-¿Y qué pasó exactamente para hacer que él le gritara? –insistió Snape.
Draco finalmente se sentó de nuevo y le contó toda la historia del partido de fútbol. Sabía que Snape no lo dejaría en paz si no lo hacía.
Severus asintió y fue a sentarse en la cama junto a Draco.
-No es mi culpa –Draco terminó su historia defensivamente.
-No, no lo es, pero tienes que entender también la reacción de Jack. Es el líder de una pandilla, porque los otros lo respetan y algunos incluso lo temen. Ese temor y respeto por el líder es lo que mantiene a las otras pandillas fuera de su territorio. Mark y su pandilla temen a Jack, pero Jack también teme a Mark y también lo temen el resto de los Rakers. En una pelea con los Tiburones, se esperaría que Jack peleara con Mark. Los otros no querrían hacerlo, porque están asustados y porque respetan mucho a Jack, porque él se atreve a pelear contra Mark. Ahora llegas tú y enfrentas solo a Mark, luciendo como si no tuvieras ningún temor. Eres más joven y estás solo, pero aún así no te asustas. Jack pierde respeto cuando es comparado contigo. Si te quedas, tendrías una seria oportunidad de quitarle el liderazgo de la pandilla.
-Pero no voy a quedarme, ¿y quién dice que no tenía miedo? Habría salido huyendo de no ser por Billy.
-Ah, Draco, tú deberías saberlo. Es igual que en Hogwarts, realmente. No es no tenerle miedo a Hagrid, es pretender no tenerle miedo a Hagrid.
Draco miró a Snape totalmente sorprendido. No tenía idea de que el cabeza de su Casa comprendiera así de bien su relación con el profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas.
-De acuerdo, entonces tal vez a sus ojos soy tan bueno como Jack, pero aún así no voy a quedarme, ¿así que cuál es el problema?
-No vas a quedarte, pero Jack perdió algo del respeto de los Rakers. Está tratando de ganarlo otra vez rebajándote a ti, pero sus intentos fallan. Así que trata de forzar cualquier subordinación que pueda conseguir maltratando a los que tienen más influencia sobre la manada. Cathy tienen objeciones contra ese ataque no provocado y se rebela. Ahora, él tiene justo lo que no quería. Está debilitado en su posición en la pandilla en lugar de haberla fortalecido... Cathy tiene ciertamente una posición el grupo también –explicó cuando vio la mirada confundida de Draco-. Perderla a ella hace que él pierda todavía más respeto y cualquiera a quien elija como su nuevo novio ganará consideración a los ojos de los otros. Con Jack marchándose y la pandilla actuando por su propia cuenta, siguiendo a Cathy en el agua en lugar de quedarse con Jack, y Cathy estando sin pareja en este momento, los Rakers están en completo caos. Un chico nuevo en la pandilla usualmente provoca algunos ajustes en los rangos, pero tú te las arreglaste para sacudir la misma cima. Podría surgir un nuevo líder, aun cuando no fueras tú.
-¿Y quién podría ser? ¿Quién podría tener tanto respeto de parte de los otros como para superar a Jack, si no lo tenían antes?
-Bueno, Mike ganó algo de respeto por ser tu amigo. Si Cathy eligiera salir con él, eso le daría suficiente estatus como para superar la autoridad de Jack. Claro que Cathy podría elegir a alguien que no tuviera oportunidad de hacerlo, tal vez incluso a alguien de fuera de la pandilla y tomar el liderazgo ella misma. La pandilla la siguió hoy y, siendo una chica, no se esperaría que enfrentara a un líder varón ella sola. Podría luchar contra Mark dos contra uno sin perder respeto.
-¿Todo beneficia a Cathy, entonces? –preguntó Draco sorprendido.
-Podría ser. Jack aún es capaz de conseguir que el resto de la pandilla vuelva con él y recuperar el control. Justo ahora la situación es bastante explosiva. Procura estar atento a los Tiburones. Esto parece un momento ideal para que ellos ataquen –Snape se puso en pie y caminó hacia la puerta-. Buenas noches, Draco. Duerme bien. Los Rakers se las arreglarán cuando te hayas ido.
-¿Profesor? –preguntó Draco cuando casi había salido.
-¿Sí?
-¿Qué debo hacer si los Tiburones atacan a los Rakers?
-¿Qué harías si los Gryffindors atacaran a los Slytherins?
-¿Pelear?
-Pelear –Snape asintió y cerró la puerta.
Draco soñó con Slytherins, Gryffindors, Tiburones y Rakers esa noche. No pudo recordar qué había pasado exactamente en ese sueño la mañana siguiente, pero había habido una pelea y algo acerca de Neville Longbottom y una lavadora, ¿tal vez él había metido dentro a Neville? Draco rió ante la idea y sorprendió a Ese Perro, quien había seguido a Munin dentro del laboratorio.
-¡Come! –fue el insistente comentario de Munin. Al cuervo no parecía gustarle el hecho de que los humanos tenían que lavarse y vestirse antes de desayunar.
-Hey, no nací vestido con plumas como tú. ¿No puedes darme unos minutos para alistarme? –protestó Draco cuando Munin lo siguió al baño repitiendo su orden otra vez.
-No lo hizo –comentó Snape desde afuera.
Draco abrió la puerta otra vez y sacó la cabeza.
-¿Quién no hizo qué?
-Munin no nació cubierto con plumas. De hecho, ni siquiera nació, fue empollado. Y empolló completamente desnudo (n de t: En inglés hay un verbo diferente para "nacer" como los seres humanos y "nacer" de un huevo).
-¿Cómo lo sabe? –gruñó Draco enojadamente-. ¿Estaba ahí para verlo?
-Sí.
-¿En serio? ¿Cómo se veía? –Draco sonrió. Ahora tenía algún material con el cual extorsionar al ave... Er... ¿extorsionar al ave? ¿En qué estaba pensando?
-Bueno, lucía exactamente como cualquier pájaro recién empollado. Una gran bola rosada con dos patas de ave y dos cosas extrañas donde deberían estar las alas, un cuello muy flaco y demasiado largo y una pesada segunda bola rosada que tenía un gran pico y dos puntos oscuros donde debían estar los ojos.
-¡Caw! –protestó Munin, aleteando fuera del baño y aterrizando en la mesa de la cocina para presentar sus hermosas alas emplumadas y su bien proporcionado cuerpo.
-¡Ja! ¡Ahí tienes, pájaro! –rió Draco y rápidamente cerró la puerta dejando al cuervo afuera.
Debería haber cerrado con seguro, sin embargo, porque sólo unos segundos después la puerta se abrió otra vez y Munin regresó para aterrizar en la cabeza de Draco.
-¡Come!
-Tú –observó Draco, espantando al cuervo- eres una molestia.
Munin saltó de la cabeza de Draco y se colocó en el grifo.
-¡Come!
-¿Cómo hace que este pájaro se calle? –preguntó Draco cuando finalmente llegó para desayunar, tarde porque Munin había estado atravesándose constantemente en su camino.
-¡Shh! –le dijo Snape al cuervo, que estaba contento en el hombro de Draco y Munin se detuvo en mitad de un graznido.
Draco miró sorprendido al cuervo, y luego a Snape.
-¿Otro de sus trucos?
-Exactamente. ¡Ven, Munin! –Snape asintió y le ofreció un trozo de tostada al cuervo. Munin saltó del hombro de Draco y cruzó la mesa para tomarlo.
-¡Gracias! –graznó, tomando el pan.
-Bueno, no funciona demasiado bien –comentó Draco-. Ya está hablando otra vez.
-Está hablando de nuevo porque dije su nombre. Ese es su permiso para hablar otra vez.
-¿Y si yo digo su nombre? ¿Hablaría también? –preguntó Draco, tomando rápidamente una tostada para sí mientras Munin todavía estaba ocupado con la suya.
-No, él sólo me obedece a mí. Es por eso que me gustan tanto los cuervos. Saben exactamente a quién pertenecen.
-Sólo espere. Compraré un cuervo yo también y voy a dejar que lo moleste todo el tiempo –amenazó Draco.
-Tendrás que pasar por todo el problema de empollarlo, criarlo y entrenarlo primero –contestó Snape calmadamente.
-Compraré uno ya entrenado –dijo Draco.
-Entonces no te obedecerá.
-Encontraré uno que lo haga.
-Bueno, no aguantaré la respiración mientras espero, eso es seguro. Conozco a los cuervos, Draco. No puedes comprarlos entrenados. Ni siquiera se venden entrenados.
Draco se encogió de hombros y enfocó su atención en el desayuno. Conseguiría su propio cuervo de alguna manera. ¿Tal vez podría comprar uno en el mundo muggle? ¿Los muggles tendrían cuervos como mascotas? Tendría que ir a una tienda muggle de mascotas y averiguarlo.
Esta vez Sarah incluso dejó a Draco salir solo cuando terminó con los platos, con la única condición de que llevara a Ese Perro, que estaba resultando particularmente molesto esa mañana. Se puso los zapatos rápidamente y salió, manteniendo la puerta abierta para el perro.
Ese Perro apenas podía creer su suerte. Salir con el muchacho significaba que podría correr y ladrar un montón. Obviamente, estaba decidido a empezar inmediatamente con ambas cosas y saltó tras Draco ladrando con fuerza suficiente como para despertar a todo el edificio.
Draco había tenido la esperanza de poder accionar el timbre del apartamento de Mike, pero, por supuesto, el ruido que hacía Ese Perro echó a perder el plan. Solo segundos después de que salieran del apartamento, Mike estaba asomándose al corredor.
-¡No me digas que tenemos que llevarlo!
-Lo siento. Estaba siendo un fastidio y Sarah decidió que necesita algo de aire. Podía elegir entre quedarme cuidando a Billy y hacer el oficio de la casa o salir y llevar al perro. Y no sé cómo hacer el oficio de la casa.
-Bueno, esperemos que sepa jugar fútbol sin que lo pisen –decidió Mike, saliendo al corredor-. ¡Adiós, mamá y papá!
Draco tenía la sospecha de Mike había colocado sus esperanzas demasiado alto, pero decidió no comentarlo. Tal vez Ese Perro se portaría bien por una vez y todo saldría bien.
Por supuesto, Ese Perro no se portó bien. Empezó por correr arriba y abajo por las escaleras, ladrando enloquecidamente y haciendo que Mary se tapara las orejas con las manos y le gruñera en un tono que cualquier canino entendería, normalmente. Ese Perro agitó su cola para ella y siguió ladrando.
Ese comportamiento finalmente se hizo un poco más soportable cuando salieron del edificio y el ruido ya no fue amplificado por las escaleras vacías. Ese Perro inmediatamente se lanzó a olfatear el arbusto más cercano, lo cual lo forzó a callarse por unos pocos segundos.
-Dragón, ese perro es imposible –le informó Mary a Draco calmadamente.
-Lo sé, pero no tuve elección. Era sacar al perro o quedarme en casa, lo siento.
Mary miró enojada a Ese Perro y Draco se preguntó qué podría estar pensando ella. ¿Tal vez estaba ponderando a qué sabría? Los ogros eran conocidos por comer toda clase de cosas y los perros eran, tratándose de ellos, comida comparativamente normal. Supuso, sin embargo, que Mary sería lo suficientemente educada como para no comerse las mascotas de sus vecinos. Ella era mitad humana y vivía con una familia humana, después de todo.
***
El resto de la pandilla tampoco estuvo muy feliz de ver a Ese Perro. Finalmente dejó de ladrar para cuando llegó Jack, lo cual fue, sin embargo, un gran alivio para Draco. Había estado preocupado por la reacción de Jack luego de las explicaciones que el profesor Snape le había dado en la noche.
Jack insistió en hacer los mismos equipos del juego anterior. Obviamente estaba buscando la revancha. Mary, sin embargo, protestó que ella no había estado ahí y quería jugar y, por lo tanto, Jack decidió ponerla como portera de su equipo, con una mirada maligna hacia Draco, que sólo se encogió de hombros con indiferencia.
-Eso no es justo –protestó Sammie-. Ustedes tienen más jugadores que nosotros.
-Bueno, somos un número impar, así que un equipo siempre tendrá más jugadores que el otro –Jack le sonrió-. ¿A menos, por supuesto, que quieras quedarte a un lado y mirar?
-Espera un minuto, nosotros además tenemos todos los jugadores débiles, así que nosotros deberíamos tener más –argumentó Matt.
-Ustedes ganaron ayer.
-Eso fue porque Larry dejó pasar el gol, no porque seamos un mejor equipo. No cometerá otra vez el mismo error –dijo Charlie.
-Muy bien, pueden tener a Mary –concedió Jack con una sonrisa burlona.
-No, ellos me tienen a mí –contestó Cathy caminando calmadamente para colocarse junto a Draco-. Mary y Dragón sólo pueden jugar como porteros y no puede haber dos porteros en un equipo. Y además no quiero estar en tu equipo, de todos modos. No me gusta que me griten.
Jack protestó y le gritó, pero Cathy permaneció adamantina y calmada. Simplemente rehusó jugar en el mismo equipo que Jack. Jack finalmente se rindió con la condición de que ella no sería la capitana del equipo.
-De acuerdo –dijo Sarah, encogiéndose de hombros-. Dragón puede ser el capitán.
-¿Dragón? –Jack sonaba sorprendido.
-Sí, ¿por qué no? Será una experiencia nueva para él. ¿O temes que te gane un principiante, Jackie?
-¡No le temo a nada! ¡Y no me llames así, Cat!! ¡Soy Jack el Destripador!
-Sí, seguro, jefe –dijo Draco, fingiendo aburrimiento-. Lo que tú digas.
Sabía que no debía burlarse de Jack, pero algunas veces simplemente no podía resistirse. Estaba acostumbrado a dirigir a los Slytherins y pocas personas habían intentado desafiarlo al respecto. Incluso desde su primer año el nombre de su padre le había dado suficiente autoridad como para conseguir usualmente lo que quería. Esa pandilla era tan parecida a un grupo de Slytherins que él simplemente a veces trataba de actuar como lo hacía en Hogwarts. Jack parecía ser el único que realmente tenía un problema con eso y Draco se habría ido en dos días más, a fin de cuentas. ¿Por qué no disfrutarlo mientras durara? Quién sabía cuándo podría pasar algo de tiempo con otros chicos de nuevo. Tal vez tío Thomas vivía tan recluido como su padre. Entonces tendría que esperar hasta volver a Hogwarts.
¿Y si tío Thomas no quería que asistiera a Hogwarts nunca más? Tal vez preferiría que tomara clases privadas en casa. Ese no era un pensamiento muy agradable. Pudiera ser que después del domingo nunca más volviera a ver al profesor Snape ni a sus compañeros Slytherins.
Ciertamente nunca más vería a los Rakers. Sólo se iría y lo olvidarían. De alguna manera, ese pensamiento dolía. Quería verlos otra vez. Quería quedarse ahí y nadar unas cuantas veces más, jugar con Billy un poco más, aprender a jugar fútbol correctamente, pero no estaría bien que le pidiera a los Snape que lo dejaran visitarlo todas las vacaciones, ¿o sí? Su apartamento era del tamaño justo para una familia de tres, y ya lo eran. No necesitaban un visitante que les quitara todavía más espacio.
Draco suspiró y volvió su atención al juego. Era capitán. Eso significaba que tenía que trazar algún tipo de estrategia y coordinar su equipo.
-De acuerdo, Cathy Cat, tú eres la que tiene la mejor oportunidad de anotar. Quiero que tú y Sammie permanezcan cerca de la portería del otro equipo. No retrocedan acá. Quiero una presencia permanente en su territorio. Sammie, sé que eres un buen tirador también, pero si es posible, quiero que le pases el balón a Cathy en lugar de intentar el gol. Trata de confundirlos pretendiendo que intentarás anotar, entonces pásaselo a Cathy en el último momento. Usa tu velocidad para poner alguna distancia entre ellos y el balón y darle algo de espacio a Cathy. Eso sería una buena idea, si Cathy permaneciera más cerca que tú de la portería, pero permanezcan en su lado –decidió-. Charlie, eres la mejor deslizándose sin ser notada, así que quiero que dirijas el balón entre Sammie y Cathy. Matt y yo trataremos de pasártelo con tan pocas obstrucciones como sea posible. Trata de quedarte cerca del centro de la cancha o cerca de nuestra portería y finge ser invisible. Matt, quédate en nuestro lado y trata de quitarles el balón cuando ataquen o superen a Charlie. Te lo pasaré, si no puedo pasárselo a Charlie. No vayas demasiado lejos de la portería.
Todos asintieron, pasmados. No esperaban una estrategia tan detallada. Había que esperar que el otro lado tampoco esperara algo así.
Jack puso a Mary en su portería, como era de esperarse, y buscó la anotación junto con Mike y Larry. Trataron de permanecer a la misma distancia y pasarse el balón entre ellos, lo cual probó ser un problema para Matt, quien trataba de correr de uno a otro constantemente, sin saber nunca cuál era el que atacaba realmente. Sin embargo, el tener que esperar a Larry disminuyó su velocidad y Draco todavía se las arregló para atrapar todos sus tiros.
Pronto renunció a la idea de pasarle el balón al exhausto Matt y en cambio lo lanzó directamente a Charlie, quien había decidido inteligentemente quedarse detrás de Jack y sus compañeros la mayor parte del tiempo. De esa manera no tenía que pasarlos, sólo correr rápido y pasarle el balón a Sammie, quien se lo pasaba a Cathy.
Mary lo hacía bien, pero gracias a la velocidad de Sammie y a la lentitud de Larry, Cathy usualmente tenía campo libre y podía tomar cualquier ángulo que quisiera para disparar. Era sólo cuestión de tiempo para que anotara.
Ese Perro obviamente estaba decidido a jugar por igual en contra de ambos equipos. El momento en que veía el balón rodar por el pasto, corría detrás suyo sin importarle quién más estuviera a su alrededor. Siempre iba por el balón y siempre se metía entre los pies de cualquier jugador que lo tuviera.
-¡Maldita sea! ¿Draco, no puedes amarrar a tu maldito perro? –gritó Jack luego de la tercera vez que Ese Perro tropezó con él.
-No es mi perro y ni siquiera tiene collar –respondió Draco-. ¿Alguno tiene una cuerda que pueda usar?
No tenían y por lo tanto continuaron soportando a Ese Perro. Afortunadamente ya estaba jadeando pesadamente y por fin se dejó caer sobre la hierba en alguna parte a la mitad de la cancha, buscando aire. Sólo hizo medios intentos por buscar el balón después de eso, pero representaba un obstáculo de todos modos. Especialmente para Charlie y Sammie cuando tenían que tomar una desviación para pasar a su alrededor.
Draco esperaba que Jack cambiara su plan de ataque en cualquier momento y dejara que Larry se quedara atrás para ayudar a Mary en la misma forma en que Draco mantenía a Matt cerca de su portería, pero extrañamente eso nunca pasó, ni siquiera después de que Cathy anotara el primer gol del partido.
Había sido una buena maniobra. Todo había salido exactamente como Draco lo había planeado. Matt se había metido en el camino de Jack cuando éste estaba a punto de disparar y lo había forzado a pasarle el balón a Larry. Larry debería habérselo pasado a Mike, pero decidió disparar él mismo. Draco atrapó el tiro de Larry y lanzó el balón sobre las cabezas de los atacantes hacia Charlie. Charlie se había quedado en el lado derecho del campo para evitar a Ese Perro y corrió directo hacia la portería. A medio camino pasó rápidamente el balón a Sammie, quien fue directo hacia Mary desde la derecha. Mary estaba concentrada en él y no vio a Cathy moviéndose desde la izquierda. En el momento en que Mary se apartó de la portería hacia él, Sammie pasó la pelota a Cathy, quien la pateó dentro de la portería sin que Mary tuviera tiempo suficiente para voltear y ver qué había pasado.
Jack pidió un tiempo fuera después de eso y Draco estaba seguro de que volverían con una nueva estrategia, pero todo lo que ocurrió fue un intercambio de gritos entre Jack y Mary. Jack estaba furioso mientras Mary insistía en que había hecho su mejor esfuerzo, pero que no podía esperar que detuviera cada lanzamiento con dos oponentes frente a ella en forma constante y sus compañeros en ninguna parte. Ella quería ayuda para su mitad del campo, pero Jack no quiso dársela.
Draco sólo sacudió la cabeza. La furia de Jack lo cegaba para ver la verdadera razón detrás de su problema aún cuando Mary la había señalado muy claramente. Simplemente no entendía cómo nadie podía permitirse cegarse de esa manera.
Y de repente recordó la vez en que Harry Potter había atrapado la Snitch justo al lado de su oreja.
"Nunca más, Potter. Juro que nunca más voy a jugar de nuevo como Jack" se juró a sí mismo. Los Gryffindor se sorprenderían cuando Draco de repente los ignorara para en cambio ir por la Snitch. Ese año Gryffindor descubriría que vencer a Slytherin no era tan fácil como habían llegado a creer.
-De acuerdo, vamos por la mitad del partido y vamos ganando –le dijo a su equipo-. Traten de mantenerse como lo hemos planeado. Si llegas a notar que Mary empieza a concentrarse en Cathy, trata de anotar tú mismo algunas veces, Sammie. Eso la confundirá otra vez. Intentemos otro gol, sólo para estar cómodos. Entonces no tendremos problemas si ellos llegan a anotarnos uno. ¿Matt? –se dirigió al muchacho que estaba sentado en el pasto a sus pies, tratando de recuperar la respiración.
Matt lo miró expectante, demasiado exhausto para contestar.
-¿Estás bien, Matt? Te han tenido corriendo mucho.
-Viviré –jadeó-. Apenas. Pero viviré.
-¿Puedes seguir así por el resto del partido?
Matt se encogió de hombros.
-Lo intentaré.
-No –decidió Draco-. Concéntrate en Jack. Es su mejor jugador. Si él no puede tirar, yo nada más tendré que lidiar con Mike y Larry y Larry no es tan bueno. Creo que puedo con eso.
-¿Y si Jack se siente frustrado con eso y decide quedarse en su mitad? –preguntó Cathy.
-Entonces tendrás que lidiar con él. estoy esperando que ellos pongan a alguien a marcarte tarde o temprano, pero personalmente, yo elegiría a Larry. Él sería más problemático para ti y está haciendo más lento su ataque. Matt, si vienen hacia nosotros sin Jack, ve por Mike y déjame manejar a Larry. Sólo mantén un ojo en Jack de todos modos, en caso de que trate de reunirse con los atacantes en forma repentina una vez que te le hayas puesto en pos de Mike. Vas a tener que juzgar, si puedes manejar el cambio de Jack a tiempo o si harías mejor pegándote a Mike. No dejen a los dos sin guardia. Yo no podría con eso.
-¿Estás seguro de que puedes manejar todo lo que Larry y Mike te tiren? –preguntó Sammie con incertidumbre.
Draco le sonrió abiertamente.
-Por supuesto que no, pero creo que tengo una buena oportunidad.
Sin embargo, toda esa charla estratégica resultó ser innecesaria. Jack y su equipo continuaron justo de la misma manera por el resto del partido, pese a que, según notó Draco, Mary estaba poniéndose cada vez más frustrada y Mike trató de hablar con Jack varias veces. Jack continuó tratando de anotar él mismo a pesar de que Matt estaba en su camino, lo cual resultó en que perdía el balón contra Matt con más y más frecuencia.
Cathy se las arregló para meter el balón en la portería otra vez con un disparo afortunado y Draco estaba empezando a disfrutar realmente el ser capitán de su equipo. Podían no ser los mejores jugadores, pero lo compensaban trabajando juntos y apegándose al plan de juego. A diferencia del equipo de quidditch de Slytherin, nunca dejaban que sus egos interfirieran con la estrategia. Eso le dio a Draco algo en qué pensar. Los jugadores más débiles probaban ser los más fuertes, si sus oponentes no podían formar un verdadero equipo. Deseó que hubiera una manera en que pudiera enseñarle esa lección a sus colegas de equipo de quidditch.
Jack estaba fuera de sí con furia. Se marchó luego de culpar a Mary, Larry y Mike un poco más. Mike apenas consiguió evitar que Mary atacara a Jack. "Temperamento de ogresa" pensó Draco con una sonrisa mientras agradecía y felicitaba por sus esfuerzos a cada miembro de su equipo. Eso había funcionado bien con Charlie el otro día, así que no perdía nada tratando de usar ese método también con los demás.
Resultó que él también salía recompensado cuando Cathy lo abrazó diciendo que era mucho mejor capitán que Jack.
Mike, Mary y Larry finalmente fueron hacia ellos luciendo terriblemente incómodos.
-De acuerdo. Ayer fue suerte, pero hoy ustedes controlaron el juego –dijo Mike a Cathy-. ¿Qué hicieron?
-Lo que Dragón nos dijo, Mike. Eso es todo. Se llama apegarse a la estrategia.
-Sé cómo se llama. Jack lo hace demasiado. Traté de convencerlo de cambiar de estrategia varias veces, pero no escuchó a nadie –suspiró-. No sé qué está mal con él. solía ser abierto a sugerencias.
-Yo soy –dijo Draco calmadamente.
-¿Qué?
-Yo soy lo que está mal con él. Me detesta, sólo está tratando de probar que es mejor que yo. Es el mismo error que tiendo a cometer con Potter. Trato tanto de superarlo que me olvido de buscar la Snitch.
-¿Potter?
-Harry Potter. ¿No han oído hablar de él? Es el buscador de Gryffindor y, bueno, Slytherin y Gryffindor no se llevan bien.
-Oh, ¿por qué no? –preguntó Larry, confundido.
-¿Por qué ustedes no se llevan bien con los Tiburones? –preguntó Draco.
-Porque son unos estúpidos idiotas –declaró Larry.
-¿Ves?, es por lo mismo.
-Ah.
-Larry puede hacer preguntas realmente estúpidas algunas veces –comentó Cathy de camino a casa.
-Sí, bueno, no es particularmente brillante. No todos podemos ser genios –dijo Draco, alzando a Ese Perro, que estaba demasiado exhausto como para trepar por las escaleras.
-Manejaste muy bien sus preguntas estúpidas, ¿sabes? –intervino Mike.
-Estoy acostumbrado. Mi amigo Gregory, de la escuela, hace que incluso Larry luzca inteligente.
-¿En serio? ¿Conoces a alguien todavía más lento que Larry? ¿Cómo consigue aprobar en una escuela tan difícil como Hogwarts, entonces? Larry tiene muchos problemas en nuestra escuela. Incluso tuvo que repetir año una vez –dijo Mary.
Sus notas probablemente no eran mucho mejores que las de Larry, sospechaba Draco. Pero ella había entendido su estrategia fácilmente durante el partido. Tal vez sólo era tan callada que la gente tendía a subestimarla. Eso al menos era cierto con Vincent Crabbe. El hecho de que usualmente dejara que Draco hablara por él y estuviera siempre con Gregory hacía que mucha gente pensara que era igual de estúpido que su mejor amigo. En realidad Vincent no era exactamente un genio, pero era lo suficientemente listo como para arreglárselas bien.
-Bueno, lo ayudamos mucho en clase y yo normalmente lo dejo copiar mi tarea. Así es como logra aprobar la mayor parte del tiempo.
-¿No lo notan tus maestros?
-Algunos, otros no. De esos a algunos les importa, a otros no, pero todos comprenden por qué lo hacemos. Creo que la mayoría siente pena por Gregory también. No es su culpa ser tan estúpido y todos saben cuánto se esfuerza.
-Debes tener maestros realmente agradables. ¿Todos son como tío Severus?
Draco notó con un toque de sorpresa que también Mary llamaba "tío Severus" a Snape.
-En realidad, el profesor Snape puede ser realmente desagradable. No con nosotros, los Slytherin, por supuesto, pero algunos alumnos realmente le tienen miedo. Creo que es el maestro menos popular de la escuela... Bueno, con excepción de esa Trelawey, quizá. Afortunadamente no tengo ninguna de las clases de ella.
-¿Qué enseña ella, entonces? –preguntó Cathy, intrigada.
-Adivinación.
-Oh, no tenemos eso en West Hogsmeade. No encontraron un maestro que fuera realmente bueno en eso.
-Bueno, en Hogwarts tampoco lo han encontrado. Dicen que Trelawney es un viejo fraude que sólo ha hecho una predicción correcta en su vida, pero esa fue tan grande que Dumbledore la mantiene cerca por si acaso llega a hacer otra.
-¿Entonces, por qué alguien toma Adivinación, si todos odian a la maestra y ella es un fraude?
-Porque significa un diez fácil. Sólo tienes que decir algunas mentiras convincentes para aprobar. Son principalmente Gryffindors y Hufflepuffs los que toman su clase, aunque también Gregory lo hace. Es una materia por la que no tiene que preocuparse realmente, en especial porque la toma con los Hufflepuffs. Todos son amables y estúpidos, lo cual significa que los profesores les ponen las cosas fáciles y ellos ayudan a Gregory siempre que tiene problemas.
-Bueno, es muy amable de su parte –dijo Cathy.
-Hey, Draco, si quieres, podemos mostrarte nuestra escuela después de almuerzo. No está lejos de aquí y podríamos mostrarte todos los demás lugares donde nos reunimos –sugirió Mike.
-Eso sería agradable, ¿pero no se molestará Jack si no los encuentra?
-¿Y? –rió Cathy-. Déjalo. Por la forma en que se fue, no será una sorpresa para él que no queramos verlo.
-Sí –gruñó Mary-. Probablemente lo estrangule por la forma en que me gritó. ¿Quién se cree que es? Le dije que necesitaba ayuda, ¿pero me escuchó? No. Tiene suerte de haber contado conmigo, ¿saben? Estoy muy orgullosa de que no haya habido más goles. Tuvieron suficientes oportunidades, en serio. Atrapé al menos tantos tiros como Dragón hoy. No es mi culpa que ustedes me dispararan un poco más.
-Por supuesto que no es tu culpa, Mary –trató de calmarla Draco-. Eres una buena portera, pero yo tenía a Matt para ayudarme.
-Matt no realmente bueno en nada –contestó Mike.
-Tal vez no tiene un talento en particular, pero ciertamente es bueno atravesándose en el camino de la gente cuando quieren anotar. Impidió que un atacante me molestara durante todo el juego.
-Sí, y esa persona cuyo nombre no mencionas decidió darle el balón como recompensa –gruñó Mary.
-Él no lo hizo a propósito –comentó Mike.
-Tal vez no, pero hizo mucho y luego nos culpó por perder. Realmente no tengo ganas de verlo justo ahora.
-De acuerdo, entonces queda en firme. Nos encontraremos aquí otra vez después de comer e iremos a pasear –sonrió Mike.
Draco tuvo que pedirle a Mike que accionara el timbre por él esa vez, Porque Ese Perro se había quedado dormido en sus brazos y amenazaba con caer al suelo si Draco sacaba un brazo de debajo suyo. Sarah estaba bastante sorprendida cuando abrió la puerta y Draco le ofreció un perro dormido.
-¿Podría sostenerlo por un momento, por favor? No puedo quitarme los zapatos sin las manos y no quiero ensuciar la sala con huellas.
Sarah aceptó al perro con una larga mirada de sufrimiento hacia Mike.
-¿Por qué no lo dejas caer, simplemente? –preguntó Mike, sonriendo-. Eso seguro que lo despertará lo suficiente y te ahorrará todo el problema.
-¿Dejarlo caer? –preguntó Sarah, horrorizada-. No puedo... quiero decir, Severus nunca me perdonaría si lastimara este pobre inocente perrito.
-Perrito, tal vez, pobre quizá, si realmente se lastima, pero ¿inocente? ¿Estamos hablando del mismo perro?
-Luce bastante inocente, ahora que está dormido –comentó Draco.
-Bueno, si tú lo dices. Hasta luego –y con eso, Mike cerró la puerta.
Draco recibió con cuidado el perro de manos de Sarah y lo colocó en una manta en la sala, donde dormía usualmente. Sarah abrió una lata de comida para perros y colocó su almuerzo delante de la manta. La nariz de Ese Perro se movió una vez, pero no despertó.
-¿Qué fue lo que le hiciste al pobre animal, Draco? –preguntó Sarah, mirando al perro dormido.
-Nada. Sólo jugamos fútbol y él no paró de perseguir la pelota. Parece que fue un poco demasiado y se quedó exhausto.
-Bueno, ¿no podías haberlo amarrado en alguna parte y evitarlo?
-Seguro, si me hubiera dado una correa para salir con el perro. No podíamos conjurar una para amarrarlo, ¿sabe?
Para sorpresa de Draco, Sarah dio vuelta sin decir palabra y fue hacia su cesta de costura. Buscó por un rato hasta que finalmente regresó con una tira de cuero con un cierre pegado a ella que lucía como si alguna vez hubiera sido parte de una sandalia.
-Listo –dijo ella triunfalmente-. ¿Qué tal esto como collar?
-Grandioso, pero aún necesitamos una correa para sujetarlo.
Sarah buscó un poco más y luego de un rato le presentó una cinta dorada de la clase que se usa para envolver regalos de Navidad. Draco la miró con disgusto.
-Bueno, la única alternativa es rosa brillante –explicó ella-. No creo que le guste ese particularmente. Por otro lado, a Ese Perro le gusta todo.
Draco tomó rápidamente la cinta dorada, antes de que ella cambiara de opinión y le diera la rosada.
-Muy bien, ahora trata de encontrar una forma de sujetarla al collar mientras empiezo con la comida. Busca material en la cesta de costura. Estoy segura de que encontrarás algo que puedas usar.
Obedientemente, Draco empezó a rebuscar entre todos los extraños objetos que había en la cesta.
-¡Dako!
Billy se quedó frente a él, mirándolo con grandes ojos suplicantes y sujetando su juguete favorito.
¿Ahora qué debía hacer? Draco hizo sonar el juguete unas cuantas veces y entonces trató de devolvérselo al bebé para continuar con su búsqueda por formas de sujetar una correa a un collar.
-¡Dako! –protestó Billy.
Draco suspiró y alzó a Billy para sentarlo en su regazo. Sujetando al bebé con un brazo, trató de continuar con su búsqueda con la otra mano y finalmente encontró un pequeño anillo de metal que podría deslizar en el collar. Ahora podía atar la cinta a eso, pero cada vez que quisiera quitarle la correa a Ese Perro tendría que abrir el collar para sacar el anillo o desatar la cinta.
Billy estaba retorciéndose para tomar lo que fuera que "Dako" encontraba tan interesante. Draco finalmente se rindió y le dio el collar para evitar que se interesara en la cesta. Tenía la fuerte sospecha de que algo con alfileres adentro no era un buen juguete para bebés. Billy inmediatamente se llevó el collar a la boca, lo cual probablemente no era muy bueno para el cuero, pero afortunadamente no le gustó el sabor y consecuentemente dejó el collar por su juguete.
"Bueno" pensó Draco "Eso es definitivamente seguro para ambas partes" y continuó con su búsqueda. Finalmente encontró un cierre ligeramente herrumbrado que se veía un tanto grande para la pequeña cinta dorada, pero podría servir a su propósito.
¿Pero qué tan larga se suponía que fuera la correa de un pequeño perro hiperactivo? Probablemente sería arrastrado por todas partes si la hacía demasiado corta, pero si era demasiado larga, terminaría enredado en ella. O tal vez Ese Perro se enredaría a sí mismo, o se enredaría a un árbol o un arbusto. ¿Cómo determinar qué tan larga debía ser la correa?
Decidió pedirle consejo a Sarah.
-No lo sé, pero siempre puedes acortarla o alargarla después, así que creo que deberías hacerla larga primero. Aprenderás con la experiencia qué largo es el más cómodo para ambos –fue todo lo que dijo ella.
Así que Draco preparó una larga pieza de cinta. La dobló una vez y la ató firmemente al cierre, luego hizo otro nudo cerca del otro extremo para hacer una manigueta que pudiera sujetar más cómodamente. Listo, ahora todo lo que tenía que hacer era ponerle el collar a Ese Perro.
Esa parte resultó ser la más difícil de todo el proyecto y Draco se alegró de no haberse contentado con atar la cinta al anillo metálico.
Ese Perro se había despertado y estaba ocupado devorando su comida, pero no estaba tan ocupado como para no retorcerse y saltar y retroceder cuando Draco trató de cerrar el collar alrededor de su cuello. Billy trató de ayudar, dándole palmaditas a Ese Perro, lo cual hizo todo aún más difícil.
Finalmente Sarah dejó la cocina por un rato para sujetar a Ese Perro por Draco y él finalmente logró cerrar el collar. Sarah también revisó rápidamente que no estuviera demasiado ajustado ni tan suelto que Ese Perro fuera capaz de quitárselo. Parecía bastante bien, sin embargo, y ella prometió encontrar una forma de fijar el anillo al cuero en una forma más permanente de modo que dejara de deslizarse por todo el collar haciendo más difícil encontrarlo cuando se necesitaba.
Mientras Draco daba de comer a Billy, Sarah terminó rápidamente de cocinar, pero apenas acababan de comer cuando Mike, Cathy y Mary llegaron a su puerta preguntando por qué tardaba tanto.
Sarah puso los ojos en blanco ante su impaciencia y declaró que Draco no tenía permiso de salir antes de que los platos estuvieran limpios, adecuadamente guardados y los pañales de Billy cambiados. Draco se preguntó por un momento qué quería decir con eso de los pañales, pero captó su guiño justo a tiempo. Sarah había decidido explotar a sus amigos con un poco de labores caseras.
Ciertamente los tres se ofrecieron como voluntarios para ayudar y Sarah ordenó a los chicos encargarse de los platos y a las chicas que cambiaran los pañales. Sin embargo, pronto resultó que Mary no sabía cómo cambiar pañales y Billy estaba asustado con ella y empezó a llorar. Asustada con sus protestas, Mary casi lo dejó caer pensando que lo había lastimado de alguna manera.
Alarmado por los gritos de Billy, Draco soltó la toalla y corrió junto al bebé. Le dijo a Mary que secara los platos en su lugar y se ofreció a cambiar él los pañales. Así que Cathy sujetó al bebé mientras Draco cambiaba los pañales.
Mary empezó a secar los platos, pero tenía que preguntarle a Draco dónde guardar cada pieza, hasta que Mike, que recordaba la mayor parte por su lección de cocina, se ofreció a encargarse de secar, si ella lavaba. Esa combinación funcionó finalmente con sólo un poco más de supervisión de Draco y cinco minutos después estaban listos para salir.
-¡No se olviden del perro! –los llamó Sarah.
-Pero, tía Sarah –protestó Cathy-. Sólo va a correr otra vez y vamos a estar en la ciudad. Podría perderse o atravesársele a un carruaje.
-Oh, no lo hará –le sonrió Sarah-. Acabamos de hacerle una correa –les mostró la cinta dorada para que la inspeccionaran.
Cathy y Mary parecían tener sus dudas y el mismo Mike arrugó la nariz ante su construcción, pero no protestaron.
Draco sujetó la correa al collar y salieron. Ese Perro saltó fuera de la puerta con un alegre ladrido y se detuvo de repente, sorprendido por el repentino tirón en su cuello. La presión se aflojó cuando Draco se acercó a él y Ese Perro lo intentó de nuevo. Se lanzó en dirección de las escaleras sólo para detenerse abruptamente luego de dos saltos. Ese tirón había regresado.
Desapareció otra vez cuando Draco pasó junto a él, pero esta vez Ese Perro había decidido no moverse. Tal vez aquello dejaría de suceder si se sentaba quieto por un rato. Repentinamente el tirón estaba de vuelta, y esta vez tiraba de él hacia delante. Se rehusó a moverse y fue arrastrado un poco.
Eso era bastante incómodo. Decidió caminar.
La presión se aflojó otra vez mientras saltaba hasta pasar a Draco bajando las escaleras y de repente estaba siendo jalado desde atrás otra vez. Ese Perro miró a los humanos a su alrededor. Parecía haber algo conectándolo a su muchacho. Aquel al que su dueño y la mujer que lo alimentaba llamaban Draco. No había presión cuando permanecía junto a Draco, pero siempre tiraba de él cada vez que intentaba apartarse.
Le lanzó a Draco una mirada suplicante. "Por favor, déjame ir". Pero no funcionó.
-Créeme, así es mejor para ti –le dijo Draco.
-¡Guau!
A nadie pareció importarle su protesta. Ese Perro dejó escapar un largo y decepcionado suspiro perruno y trotó tras Draco. Después de todo, no había mucho más que pudiera hacer.
Llegaron al final de las escaleras y para cuando dejaron el edificio, Ese Perro seguía a Draco obedientemente y raramente volvió a molestarlos.
-¿Sabes? Realmente necesitaba una correa hace mucho tiempo –dijo Mike, mirando al pacífico y calmado perro-. Hasta se ve casi lindo.
La Escuela Mágica de West Hogsmeade resultó no estar muy lejos del Mercado de West Hogsmeade. Obviamente, aquel era algún tipo de centro para esa parte de la ciudad. La escuela no lucía muy diferente de los edificios de apartamentos. Era larga y alta, pero la entrada principal era mucho más grande y Draco que, si hubieran podido entrar, habían encontrado una escalera grande, parecida a las de Hogwarts, y nada como la oscura y apestosa escalera que tenía el edificio en el Parque Merlín.
Aún así Draco encontraba difícil imaginar que esa era una escuela como Hogwarts. No había torres ni torteas, ni gruesos muros de piedra. Era sólo otro edificio como todos los demás a su alrededor. Se preguntó si la escuela tenía al menos un calabozo. Probablemente no. ¿Se enseñaba Pociones en el sótano, entonces?
Trató de imaginarse sus clases en salones modernos e iluminados. ¿El Profesor Binns frente a una pizarra blanca en la que se escribe con marcadores? Cathy y Mike trataron de describírselo a Draco, pero él no podía imaginar una pizarra que otro color que no fuera negro, ni en la cual se escribiera con algo que no fuera tiza. ¿La escuela usaba luz eléctrica? ¿Y tenía un proyector?
Todas las descripciones e historias no bastaron. Draco no podía imaginarse cómo eran las clases en West Hogsmeade.
Trató de describirles Hogwarts a los otros. El laberinto de corredores, pasillos y viejos salones sin uso, calabozos iluminados por velas y un maestro de Historia de la Magia que pasaba a través de los muros. Ellos tampoco entendieron.
Finalmente dejaron de tratar de entender cada uno la otra escuela, fueron a explorar el mercado, que lucía muy diferente sin los puestos y la tremenda actividad que Draco había visto en día de mercado. Aún había algo de gente por ahí y Mike señaló algunas construcciones a Draco. Eran las casillas de los aurors, que usualmente sólo tenían un auror durante el día y éste desertaba por la noche, pero durante el día de mercado había dos aurors.
Sí, Draco recordaba haberlos visto, y también lo infectivos que resultaban en la enorme multitud.
Ahora estaban cerca de la administración de distrito. Había mucha gente entrando y saliendo, notó Draco. Mike le explicó que había sólo tres administraciones de distrito en todo West Hogsmeade y que West Hogsmeade estaba densamente poblado, lo cual explicaba toda esa gente yendo y viniendo.
Había también algunas tiendas que eran de interés particular para los chicos, las casas de dos de sus maestros en la Escuela Mágica de West Hogsmeade y el edificio donde Charlie tomaba sus lecciones de ballet. Algunas veces el grupo de Charlie demostraba sus habilidades en el pequeño teatro de al lado. ¿Tal vez Draco podría conseguir permiso de Dumbledore para ver el próximo espectáculo? Usualmente eran en sábado por la tarde.
Draco pensó al respecto. Tal vez el profesor Snape lo llevaría a verlo, ¿lo permitiría Dumbledore? Pero entonces otros alumnos empezarían a pedir permisos especiales para visitar Hogsmeade también en días no asignados. No, pensaba que el director no querría todo ese problema.
Otra vez llegaron tarde a casa ese día, pero no tan tarde como la víspera. Draco todavía estaba a tiempo para darle de comer a Billy y ayudar a poner la mesa para la cena. El profesor Snape, sin embargo, no llegó a tiempo y Sarah decidió que comerían sin él.
Munin entró volando durante la cena con una carta en
la que decía que el juicio se alargaría durante la noche y Severus no
regresaría antes de escuchar el veredicto. Les decía que no lo esperaran
levantados, que él tenía llave después de todo.
Draco fue a sus estudios de Matemáticas un poco preocupado por el final del
juicio, pero se las arregló para bloquear esos pensamientos por un rato
mientras luchaba con números negativos y decimales.
Escuchó al profesor Snape llegar a la casa en mitad de la noche, pero no fue al laboratorio. Draco supuso que había asumido que ya estaba dormido. En realidad, debería estarlo.
Así que se acostó calladamente, tratando de no preocuparse por lo que hubiera tomado tanto tiempo en el juicio. Snape había dicho que Lucius iría a Azkaban y eso era todo lo que Draco necesitaba saber. No habría problema con el dinero. ¡No podía haberlo!
Continuará...
Nota de la autora:
Estoy usando el sistema de calificación austriaco, porque sé cómo funciona. Mis intentos por comprender cómo funciona el sistema inglés para "Mi nombre es Severus" fallaron completamente y realmente no entiendo ningún otro. Así que 1 es la mejor nota y 5 es la más baja. 3 es lo que obtienes la mayor parte del tiempo.
Nota de la traductora sobre la nota anterior:
Ejem, en la traducción reemplacé el sistema austriaco por el sistema de 1 a 10, con 1 como la calificación más baja, y 10 como la más alta, puede que me equivoque, pero tengo la impresión de que ese es más conocido en los países de habla hispana.
En el próximo capítulo:
Sevi lleva a Draco a la biblioteca de Hogwarts y a... ¡la Sala Común de Gryffindor! Y finalmente escucharemos los resultados del juicio de Lucius.
