Buenas, buenas... SORRY de verdad siento mucho la demora pero he tenido tantas cosas en la mente que simplemente había olvidado seguir...además he estado un poco mal y la inspiración no llegaba, pero LLEGÓ y espero que se kede buen tiempo.

Lamento no haberles hecho el capitulo tan largo como los anteriores, pero es un capitulo bastante profundo. muchas me odiaran por no continuar cosas, pero les prometo que vendrán y estaran mas que satisfechas... creo que pronto esta historia llegara a su final... y continuare con Kamehouse -.- no la he continuado xD jajajaja

bueno aki les va

Capitulo 7
Presente

Hiro miró a Eri dubitativo y luego a Ranma. Podía ver cuán calientes estaban los dos y sabía muy bien lo que harían si él les daba la llave de su habitación. No sabía qué hacer. Él amaba a Akane como la hermana que siempre quiso, y sabía lo mucho que había sufrido por Ranma. Estaba de más decir que cuando había llegado a la universidad, era prácticamente un zombi, hasta que ese día en la playa se deshizo en un mar de lágrimas y contándoles todo lo sucedido pudo volver a la vida.
Miró a Eri nuevamente y esta tomó su mano y asintió levemente. Le haría caso, después de todo, Eri era muy inteligente.

- cuidado – dijo entregándole la llave a Ranma.

Ranma tomó la mano de Akane y caminó hacia el lobby del hotel. Se abrieron paso entre los estudiantes que caminaban por todos lados y tomaron el primer ascensor a su piso. En el ascensor se llenaron de besos y caricias, tratando de satisfacer la necesidad que sentían. La puerta se abrió en el piso indicado, y corrieron hacia la habitación de Hiro y Eri.

Ranma abrió la puerta sin soltar la cintura de Akane y cuando finalmente abrió la puerta, entraron y siguieron en su faena. Era como estar en una película, donde los principales después de tanto tiempo sin verse y tocarse, lo hacían. Akane sintió como Ranma la cargaba hasta la cama y la colocaba allí sin dejar de besar sus labios y su cuello. Vio como él se quitó la ropa, quedando sólo en sus bóxers, y cómo empezaba a quitarle la ropa a ella.

Y de un momento a otro, paró.

- Akane… estás segura de esto? – Ranma la miró directo a los ojos y entonces se quitó de encima. – conozco esa mirada.

- entonces debes entender, que me muero por hacerlo…pero no así… no por simple deseo…no sin hablar del pasado…no sin que seamos pareja…eso no va conmigo…-

- lo sé. Discúlpame…me deje llevar…-

- tranquilo, fuimos los dos…- Ranma se levantó y fue al baño. Akane supo que se daría una ducha de agua fría.

Mientras Ranma se bañaba, ella decidió buscar en la maleta de Eri por un pijama para dormir. La mujer era una desordenada. Mientras, buscaba la ropa, fue arreglando todo, pues con tanto desorden no encontraba la dichosa pijama. Cuando dio con ella, cerró la maleta y empezó a cambiarse.

Una vez lista, se sentó en la cama y esperó a Ranma. Unos minutos después, la puerta del baño se abrió, y el salió con el cabello mojado y la toalla rodeado su cuerpo. Akane pensó que parecía una escultura de Dios griego movible.

- crees que Hiro se moleste si uso su ropa? – pensó Akane viendo el bóxer que limpio que le había sacado.

- no te preocupes…trajo bóxers demás. No se dará cuenta que usaste uno. – Ranma sonrió al verla guiñando el ojo. Tomó el bóxer y se lo puso aún con la toalla puesta. Luego colgó la toalla en el baño y se sentó en el piso, viendo a Akane sentada en la cama como una niña.

- Bueno Akane… es hora de que hablemos…-

- sí…- dijo Akane recordando rápidamente los sucesos. Había tenido mucho tiempo para pensar, en los problemas que había tenido en su adolescencia. Sabía que era una inmadura sin remedio, pero con el tiempo había aprendido a madurar, a crecer, a olvidar y sobre todo a perdonar.

- Akane… primero que todo, quiero que sepas, que siempre, desde el primer momento que hablé contigo, estuve perdido para siempre. Me gustaste desde ese momento, incluso estando en mi forma onna, y después lo que sentía se convirtió en cariño, y luego en amor… pude haberte puesto celosa con las otras, pero siempre fuiste tú, Akane.

Akane sonrió al escuchar la sinceridad con la que Ranma le hablaba. Ella también sabía que desde un principio algo en él le había gustado mucho y por eso sus celos desde el primer momento que apareció la primera prometida.

- Bien… déjame hablar a mí primero, por favor… sólo escúchame. Desde el momento que nos besamos después de la boda, todo cambió para mí. Estaba realmente confundida… no sabía si ibas en serio o no, pues siempre habías sido muy cobarde para admitir tus sentimientos hacia mí. Cuando me invitaste a la fiesta de Daisuke, Dios, de verdad pensé que algo estaba mal en el mundo, sobre todo cuando anunciaste en la cena que íbamos a ir juntos, como pareja, en nuestra primera cita, oficial. No sabes la alegría que tenía, por fuera traté de parecer lo más serena posible, pero, de verdad, fue una felicidad netamente INMENSA e inexplicable. Bueno, esa noche, no sé qué, supongo que fue el alcohol, me incitó a hacer el amor contigo. A decirte que te amaba, pues al igual que tú, era una cobarde para admitirlo libremente. Pero esa noche, de verdad quería sentirte en todos los niveles posibles y con todo y que me dolió mucho, estaba realmente feliz, porque sabía que tu eras la persona indicada.

pasamos momentos, inolvidables, Ranma. No sabes cuántas noches, después de que me fui sentía tu calor y tu olor. Bueno, la cuestión es que, el día que empecé a vomitar, no me imaginé que fuera por estar embarazada, es decir, tú viste mi sorpresa cuando el doctor Tofu nos dio la noticia. Tenía mucho miedo, sí, pero no sabías lo feliz que estaba. Iba a tener un hijo tuyo. Quizás fuera lo más tonto para muchas personas, pues nos truncábamos nuestro futuro junto, pero yo estaba muy feliz. Debo admitir, que me fastidiaba tu cuidado excesivo, pero sabía que lo hacías por amor y cariño y con las mejores intenciones, pero simplemente me volvía loca.
El día del baile, Dios, no aguanté y simplemente te lo dije…

Akane paró de hablar y tomo aire. Miraba directamente a los ojos de Ranma y suspiró. Aún era fuerte el recuerdo.

- Bueno, el punto, es que cuando te vi esa noche esperándome, te veías sumamente guapo. Estaba realmente emocionada de ir contigo al baile. Era casi como un sueño. Cuando llegamos, estábamos, no sé tan bien, juntos…entonces fui a hablar con las chicas, y llegó Ryoga gritando sobre mi embarazada, empezaron a pelear y las copas empezaron a volar. Una iba directo hacia Yuka y yo simplemente me interpuse. Te juro que no sentí dolor, simplemente caí desmayada de la impresión. Cuando desperté me dieron la noticia y Dios...no pude hacer más que llorar… desde ese momento, empecé a cargar las botitas…me hacían recordar lo corta que puede ser la vida, y lo importante que es cuidarse. Me mantenían atada a lo que realmente importaba, y esas botitas en ese momento eran mi ancla. Cuando me pediste que te mostrara lo que tenía allí, lo hice, confiando en ti, y decidí que si te preocupaba que las tuviera, era mejor, guardarlas en el escritorio.
Por eso cuando subí, y vi el vestido, quise buscar las botitas, para aclarar mi mente, para entender qué hacer y cuando no las vi allí, simplemente mi dolor se convirtió en rabia y no pude más…exploté. No soportaba estar un minuto más allí, con gente que me controlara, con gente que me decía que era bueno o no para mí…y debo decir que me sentí sumamente traicionada por ti, pues te había confiado donde las había puesto…

Me vine para acá, porque sabía que me habían aceptado, y que estaba cerca de casa. Cuando llegué estaba sumamente destrozada. Hacía todo por inercia, hasta que conocí a Yuri. Todo mejoró cuando pude contarle mi historia a ellos… personas que no conocía, pero que por alguna razón estaban allí escuchándome, apoyándome. Y por primera vez sentí que era libre….

Ranma observó en silencio el rostro de Akane. Parecía que se había quitado un enorme peso de encima. Se alegró de entender mejor todo desde el punto de vista de ella. Siempre se preguntó porqué había explotado así ese día y por fin había entendido la gravedad de su acción al tomar las botitas de su no nato hijo. Siempre se había arrepentido de haberlas cogido, pero ahora, lo hacía con más razón.

- Entiendo…- dijo finalmente - De verdad siento mucho haberte traicionado así, pero de verdad pensé que hacía bien moviéndolas… -

- Lo sé, Ranma – dijo Akane sonriéndole con sinceridad. Sé muy bien que pensabas que hacias bien, pero en ese momento yo estaba mal mentalmente, o sea, simplemente entre en un estado en el que sólo quería salir corriendo…-

- supongo. Después de que te fuiste, estaba tan cabreado conmigo mismo que me fui también. Corrí y corrí hasta llegar como pude a China, y todo el tiempo que estuve allá, liberé todo mi estrés y mi ira…

- entiendo…- dijo Akane – me gustaría saber tu punto de vista…- Ranma tomó una gran bocanada de aire y luego la dejó salir. Miró a Akane y se preparó para hablar.

- El día que te besé, lo hice porque de verdad sentí que si no lo hacía, te iba a perder. Al igual, que tú estaba confundido, pues no sabía como proseguir con nuestra relación, pero Daisuke, me invitó a la fiesta, y bueno, no quise desaprovechar la oportunidad. Una vez que volvimos de la fiesta, al igual que tú, tal vez fue el alcohol lo que nos hizo actuar de esa manera tan dejada. De verdad pensé que no estábamos listos, pero cuando dijiste que me amabas…fui el hombre más feliz del universo. Por primera vez en mi vida, me sentí realmente completo. Al igual que tú, muchas noches sentí que te tenía a mi lado y me moría de tristeza y rabia cada vez que despertaba y no te veía junto a mi.
En fin, el día que fuimos donde el doctor Tofú, y nos dio la noticia…Dios, sentí mucha rabia conmigo mismo, pues jamás pasó por mi mente cuidarme. Pero en cierta parte estaba feliz… aunque debo admitir, que estaba más preocupado que antes por ti… sé muy bien que te molestaba mucho que me la pasara vigilándote, pero no podía evitarlo. De por sí, siempre he sido protector contigo, así que al enterarme que íbamos a tener un hijo, mi protección aumento unas diez veces más. No es algo que yo pudiera controlar. El día que discutimos, me sentí mal, pues pensé que no querrías hablarme en la noche, pero cuando te vi, con ese deslumbrante vestido rojo, simplemente me quede sin habla. Estabas hermosa, Akane.

Una vez en la fiesta, estuvimos muy bien, tomándonos la foto de graduación, que si con los chicos, que si hablando y bueno, cuando nos separamos, llegó Ryoga…empezó la pelea…y entonces…Lo siento… no me gusta recordar mucho esta parte… lo que te puedo decir, es que cuando el doctor, nos dio la noticia del bebé, me quedé helado. Solo pensaba que por mi culpa nuestro bebé había muerto, y en que te pondrías muy triste por la noticia. No sabes cuánto me odie, cuando te vi llorando, cuando despertaste. Me sentí la peor persona del universo. La cuestión es que, luego, siempre te veía con algo en la mano y nunca me lo enseñabas. Sentí mucha curiosidad, y te pregunté y cuando vi que era…simplemente no lo pensé y lo moví de lugar. A mi punto de vista, es no te hacía bien.
Después, cuando te vi hablándome de esa manera, cuando te vi partir lejos de mí, supe que gran parte de la culpa había sido sólo mía. Tal vez si no las hubiera movido, te hubieras quedado más tiempo junto a mí…

Ranma, en todo el tiempo que estuvo hablando, jamás dejó de verla a los ojos. Se le había hecho difícil hablar del tema, por eso no dio tantos detalles como ella había hecho. Akane también entendía muy bien cómo él se había sentido, y ahora que habían aclarado el tema, se habían ambos, quitado un gran peso de encima. Ahora sentía, que podían seguir adelante sin restricción alguna. Akane se levantó de la cama y se arrodilló junto a Ranma. Lo miró a los ojos, le sonrió y finalmente tomó su rostro entre sus manos.

- Ranma Saotome… eres un baka y un pervertido… pero yo te amo… - Entonces, Akane cerró los ojos y besó a Ranma en los labios.

Espero que les haya gustado! prometo no demorarme tanto con el 8