Summary: Porque Sakura Haruno siempre fue la de la mala suerte, amaba Sasuke y finalmente era correspondida, pero su ambición por el poder, por resurgir un clan perfecto lo llevó a pisotear sus sentimientos, a jugar con ellos y ahora lo llevaba a la miseria. Solo le quedaba regresar con Hanabi, su esposa embarazada y hacer el papel de hombre amoroso.

Nota: Hola a todos, mil disculpas por no publicar antes el capítulo, espero que sigan por aquí, les aseguro que muy pronto publicaré el siguiente capítulo.

Saludos

Samanta_Roth


TE AMO TANTO COMO TE ODIO UCHIHA

CAPITULO 7

—Lady Tsunade, según los exámenes que realizó, ¿cómo esta Sakura? —pregunta el Kazekage en su tono de voz calmado aunque dejando entrever levemente su preocupación.

—Aparte de una leve anemia causada por su mala alimentación durante los últimos días, ella está bien. —Responde la antigua Hokage revisando minuciosamente los resultados que se encontraban en sus manos.

—Entonces no hay de qué preocuparse, ¿verdad? Estaré muy pendiente de su alimentación. No la dejaré sola un instante —afirmó Gaara.

Naruto estaba muy divertido con la reacción de su amigo. Eran muy pocas las oportunidades que tenía para verlo actuar así y eso sólo sucedía por Sakura o Himeko. Se encargaría de recordárselo más adelante para reírse en su cara.

—Sólo tengo una inquietud con uno de los exámenes, creo que lo realizaré de nuevo debe estar equivocado. —Cerro el sobre que tenía en sus manos y lo guardo en su chaqueta verde.

Instantáneamente la preocupación surcó el rostro tanto de Gaara como de Naruto quien preguntó:

—¿Es algo grabe abuela Tsunade?

Al estar más concentrada en la salud de su pupila, la antigua líder de la aldea de la hoja dejó pasar por alto el apelativo utilizado por el ninja rubio.

—En realidad no Naruto, sólo… no me presten atención, Sakura estará bien —La mujer relajó su semblante y se acercó a Gaara mostrándose más confiada; al poner una mano en su hombro le dijo —más aún si ella está contigo y con Himeko.

—Confío en usted Lady Tsunade, pero no dude en decirme si algo malo le está sucediendo a mi esposa.

—Y así lo haré Gaara, por ahora solo cree en lo que te digo. Ella está muy bien.

Sus palabras lograron tranquilizar un poco a los dos hombres que se encontraban todavía preocupados por los próximos exámenes médicos. Esperarían con ansías dichos resultados.


Una apresurada Himeko se acercó con velocidad a la habitación en la que se encontraba su madre. Tenía su cabello enmarañado y sudaba debido al esfuerzo que había puesto para correr y llegar al hospital con prontitud. Se encontraba en medio de una partida de shogi con su primo Shikatsu cuando su tía Temari le informó de la salud de su madre.

—Mamá, te encuentras bien, no estas enferma, ¿verdad?

La joven que abrió de golpe la puerta, tomó por sorpresa a su madre quien levemente asustada soltó el libro que leía y se tomó el pecho.

—¡Oh, Himeko! Me asustaste, —suspiró —no te preocupes cariño, no es nada grabe. Lady Tsunade me dijo que debía alimentarme mejor ya que no lo he hecho durante los últimos días.

La joven pelirroja se acercó con prisa a su madre y la abrazo fuertemente pero sin llegar a lastimarla. Estaba totalmente atemorizada, adoraba a su madre y pensar en que tal vez podría perderla le rompía el corazón en mil pedazos. No podía perderla, no a su maestra, su amiga, su todo.

—No sabes lo asustada que estaba cuando tía Temari me dijo que estabas aquí. —Lágrimas y más lágrimas brotaron de sus lindos ojos empañando su vista.

Sakura acaricio el cabello y el rostro de su hija con dulzura. Mirándola fijamente a los ojos le dijo:

—No hay de qué preocuparse princesa, mañana regresaré a casa.

—Me quedaré contigo esta noche.

—No es necesario cariño, estoy muy bien. Debes ir a casa con tu papá.

La charla de madre e hija se vio interrumpida por la intrusión del Kazekage quien llegó a la habitación mucho más calmado después de hablar con la Quinta.

—Oh no, ni lo pienses, nos quedaremos contigo.

El Kazekage se acercó lentamente hacía sus dos mujeres, sintiéndose nostálgico al ver las lágrimas de su pequeña y la mirada acuosa de su esposa. Juntos se unieron en un fuerte abrazo, deseando que momentos como ese fueran eternos. Nada le importaba en el mundo más que ellas.


En los campos de entrenamiento aún se encontraba Sasuke entrenando. Iluminado solamente por la luz de la luna y dejándose envolver por la fuerte brisa que anunciaba la pronta llegada del invierno. A pesar de llevar allí casi dos horas luchando fuertemente, sus pensamientos se encontraban muy lejos de aquel lugar. Su mente estaba en el pasado, rememorando los momentos que pasó junto a esa mujer que le robó su corazón y nunca se lo devolvió.

Agotado emocionalmente cae de rodillas al suelo tratando de recuperar la respiración y poco a poco lo logra. El prado que todavía quedaba en el lugar del entrenamiento le pareció lo suficientemente agradable como para tomar un descanso. Sasuke se recostó allí sintiendo con cada movimiento un dolor intenso en sus músculos. Tenía sus ojos cerrados, esperando poder recordar con detalle los momentos que pasó con "ella".

Vino a su mente un recuerdo de muchos años atrás en una noche como está, iluminada por las estrellas. Apenas empezaban a vivir juntos. El Uchiha acababa de llegar de una misión de una semana y salía de la oficina de la Hokage, de entregar el informe de la misión. De repente, sus ojos negros enfocaron no muy lejos del lugar a la joven de cabellos rosados. La chica iba apurada, estaba realizando algunas compras luego de salir del hospital. Esa semana había tenido que investigar algunos ninjutsus médicos motivo por el cual estaba agotada por las largas horas de trabajo. Sakura esperaba que su novio llegara a la media noche y por tal motivo quería prepararle una sorpresa, no importaba cuan cansada estuviera. A pesar de esto las cosas no estaban resultando como lo esperaba. Sasuke la siguió sigilosamente y la joven que estaba tan entretenida que no notó la presencia del chico.

—¡Oh, Kami! debo organizar la habitación, alistar las rosas y las velas. —La kunoichi hizo una lista mental de todo lo que tenía que preparar para su sorpresa. Dejó todo en la cocina y el postre en el horno. Rápidamente llegó a la habitación cambió las sabanas y puso en la cama pétalos de rosa, hizo un camino con las velas que llevaba a la cama.

—¿Qué es ese olor tan extraño? —Sakura se detuvo, concentro su olfato y recordó que había dejado la cena en el horno. —¡Oh no, no, no, no! —Corrió velozmente a la cocina y encontró su postre un poco quemado. —Solo esto me faltaba. Bien Sakura —hablaba para sí misma —respira profundamente y trata de solucionarlo. —Por su parte, el Uchiha observaba divertido lo que le sucedía a su novia. —Sí, ya sé que hacer, un poco de harina, trataré de solucionarlo. —Puso el desastroso postre sobre la encimera de la cocina y se dispuso a buscar los materiales necesarios para decorarlo un poco y disimular su, probable, extraño sabor.

Sakura estaba empinándose para alcanzar la harina que se encontraba en los gabinetes de arriba cuando el Uchiha aparece en la puerta y la sorprende.

—¿Qué haces Sakura?

La chica al verse sorprendida pierde el equilibrio y todo el tazón de harina cae sobre ella. Su apuesto novio no pudo evitar reírse.

—¿Te estás riendo de mí Uchiha? —dice la joven entre enojada y asombrada por la actitud de él. ¿Sasuke Uchiha estaba riéndose?

—No hagas una pregunta cuya respuesta no deseas escuchar.

Sakura infló sus cachetes, los cuales estaban rojos por el enojo. Así, lucía perfecta para él, disfrutaba hacerla enojar.

—¡Ah! —gritó —era una sorpresa para ti. —Se cruzó de brazos y desvió su mirada de la de él.

Su novio se acercó, tomó una de las toallas de la cocina y ayudo a limpiar su rostro, estas eran actitudes que el último heredero del clan Uchiha solo demostraba en la intimidad de su hogar. Poco a poco ella fue cediendo.

—Y me sorprendiste, eso no lo dudes —afirmó tratando en vano de esconder una sonrisa.

Finalmente ella rio.

—Soy algo torpe, arruine la sorpresa. ¡Ah! Y tú también —lo señaló —porque no debías llegar aún.

—Si quieres me voy.

—¡No! ya no importa —Sakura lo abrazó con todo el amor que sentía. Sasuke la tomó en sus brazos y la llevó a la habitación como a una novia recién casada. Juntos estaban untados hasta la cabeza de harina, se podía decir que era una escena demasiado graciosa.

—Ups, olvidé encender las… —No terminó la oración pues el chico de cabello negro encendió las velas con uno de sus jutsus.

Caminó con ella en brazos mientras la besaba suavemente y con dulzura. Ella acariciaba su rostro, su cabello y de vez en cuando su nariz. Éste era uno de los pocos, realmente pocos, momentos que podía disfrutar del Sasuke romántico, si así se le podría llamar.

La llevó a la cama y la recostó allí para luego ponerse sobre ella con cuidado de no dejar caer todo su peso sobre ella. Los besos se tornaron intensos y la pasión empezó a desbordarse por cada rincón de la habitación. Los besos del joven Uchiha descendían por el mentón y el cuello de ella mientras sus manos acariciaban la cintura de la joven. Sakura empezó a quitarle el haori, él se arrodilló en la cama y se lo quitó lanzándolo lejos. Sasuke besó nuevamente a Sakura robándole hasta el último aliento y empezó a desabrochar su blusa para quitársela con delicadeza. El roce de las manos con su piel hacía que Sakura se estremeciera y sintiera en su vientre sensaciones increíbles. Ambos sentían el calor encenderse en su interior pero algo los detuvo de repente.

—¿Algo se está quemando? —señalaron al unísono.

Rápidamente se levantaron y realizaron un jutsu del elemento agua. No les tomó mucho tiempo apagar la pequeña llama que se había encendido en el haori de Sasuke. Sentados en la cama, él con el torso desnudo y ella con sostén. Se miraron y cayeron de espaldas él con un amago de sonrisa y ella riendo con ganas.

—Definitivamente las sorpresas no se hicieron para nosotros —dice Sakura.

—Hmp.

Las manos hábiles del ninja pronto retomaron su camino por el cuerpo de Sakura, la pasión se encendió de nuevo y poco a poco la ropa desapareció, esta vez sin el peligro del fuego. La noche fue larga para los amantes, pero tan especial y memorable como otras que vinieron después.

-"¿Cómo pude cambiar todos esos momentos con ella? Soy el más grande imbécil. Ella ya tiene una vida, una feliz. Yo no puedo arruinarla de nuevo pero ¿Por qué es tan difícil superarlo?" El Uchiha había activado su Sharingan, así mantenía los recuerdos vivos en su memoria. Se levantó de allí sintiéndose en parte destruido y decidió ir a su hogar, tenía una hija que lo esperaba, lo único bueno que le quedaba en su vida.

Camino a casa siguió recordando, sus memorias venían del mismo lugar en el que se encontraba minutos antes, el campo de entrenamiento del equipo 7. Eran aproximadamente las cuatro de la tarde y había sido un largo día de entrenamiento.

Ahora Naruto luchaba fuertemente con la única mujer en el equipo.

—Es hora de detenerse chicos, muy buen trabajo, tomen un descanso.

Todos se sentaron bajo la sombra del árbol más cercano para sentir la brisa fresca de la tarde.

—¡Wow Sakura-chan, lo has hecho muy bien! Eres genial.

—Gracias Naruto, se lo debo a Lady Tsunade y a Kakashi-sensei por supuesto.

—Tú también eres responsable de eso Sakura; por tu esfuerzo y dedicación. —Afirmó su sensei.

Los otros dos solo observaban en silencio la conversación de sus compañeros.

—Bueno, es hora de comer algo delicioso. Yo misma lo preparé prepare esta mañana.

—Seguro que no es peligroso. Aveces no se sabe con lo que tu haces feita.

La amenazante mirada de Sakura se dirigió directamente a Sai que hasta ese momento había estado en silencio. El joven ignoraba que había dicho algo totalmente inapropiado.

Sakura estaba tan enojada que Kakashi, Naruto y Sasuke se alejaron del rango de peligro.

—Esto le va a doler a Sai por muchos días. —Le dice Naruto a sus compañeros en voz baja mientras se alejan.

—Hmp, él se lo buscó.

—¡Sai! —gritó la chica con su puño levantado y cargado de chakra.

—¿Qué? ¿Dije algo malo?

—¡Ah! Cómo te atreves a decir eso. —Le dio un golpe —Solamente sucedió una vez y fue culpa de Naruto.

—¿Eh? ¿Mía por qué?

Todos dirigieron su mirada al rostro sorprendido del Uzumaki.

—Porque solo a ti se te ocurre comprar los alimentos sin pensar en la fecha de vencimiento.

—¡Oh, eso! —Toca con su mano la parte posterior de su cabeza mientras ríe, lo síento Sakura-chan.

Kakashi decidió intervenir, esto se pondría feo y además ya tenía demasiada hambre. Era comprensible luego de ocho horas de arduo entrenamiento.

—Bueno chicos, ahora sí a comer. Basta de discusiones.

Todos se sentaron bajo el árbol dispuestos a disfrutar de los alimentos. Pasaron un rato muy agradable planeando futuras estrategias de batalla o simplemente hablando de banalidades.

El Uchiha no podía dejar de recordar todo aquello. No sólo había perdido a su amor. Recién descuabría que también había arruinado su familia, la única que conoció luego de la muerte de sus padres.

Su camino a casa se fue en recuerdos y cuando se dio cuenta de ello ya estaba en casa.

—Rina, ¿estás aquí?

—Buenas noches padre, estaba esperándote para cenar. Ya todo esta organizado. ¿Cenamos?

—Hmp. —Sonrió Sasuke.

Se sentaron en la mesa dispuestos a cenar.

—¿Te encuentras bien padre? Has estado un poco extraño los últimos días.

—No es nada. No te preocupes.

—Bueno, me alegra que así sea.

—¿Cómo estuvo tu día?

—Muy bien padre, entrené con el abuelo. Ya sabes, las técnicas del clan. Las que pudo utilizar teniendo en cuenta mi barrera sanguínea.

—Hmp, Sharingan. Espero que tu abuelo no este decepcionado.

—No te preocupes, no lo está, soy su querida nieta. Además está más emocionado ahora que mamá se casará con uno de los miembros de la rama principal.

—Bien por tu madre. —Sasuke pone una mano sobre el cabello de su hija y la despeina un poco. Rina le sonríe, él toma los platos vacíos de la mesa y los lava. Se sentía en paz cuando estaba con su hija. Ahora necesitaba hablar con Sakura, aclarar las cosas e intentar recuperar la familia que una vez tuvo era lo último que le quedaba para recobrar por completo la paz que le hacía falta. Esperaría unos días a que llegara el festival de invierno, allí hablaría con ella, uniría de nuevo a sus amigos, su familia.


Hola a todos, primero quiero disculparme una y mil veces por no actualizar en tanto tiempo entre mi especialización y el trabajo no me quedaba tiempo para nada. Afortunadamente terminé mis estudios y muy pronto será mi grado. Así que aquí vuelvo con un nuevo capítulo para ustedes, espero que les haya gustado mucho y me dejen reviews, me hacen feliz jejeje. Les aseguro que pronto actualizaré pues ya tengo adelantado el siguiente capítulo. Terminaré mi historia, aunque me tome tiempo, no lo duden.

Muchas gracias por seguir ahí, muchos abrazos.

Guest: Si, yo creo que definitivamente todos estamos del lado de Gaara. Espero que puedas leer este capítulo.

dayanaduarte: Sufre mucho, vamos a ver si logra comprender totalmente lo que perdió y si al menos puede superarlo. Tiene una vida muy triste y seguro aprenderá su lección.

: jajajaja vamos a ver si aciertas, pueden pasar muchas cosas… Perdón por demorarme tanto en actualizar te asegura que el próximo capítulo lo actualizaré más pronto ya lo tengo adelantado.

Abril: Me emociona saber que has llorado con mi historia y que te inspira muchas emociones. Espero que puedas leerlo Abril, te aseguro que el próximo capítulo lo actualizaré más pronto. ;)

KassfromVenus: Me emociona que te guste mi historia, si, aunque odio a Sasuke según mi historia a veces me da lástima con él. Espero que te guste el capítulo.

Guest: ¡Hola! No te puedo decir eso, a veces puede haber más drama en las historia y aquí todos sufrirán un poco, especialmente Sasuke jajaja. Espero que puedas leer este capítulo.

gabi: Estoy de acuerdo contigo gabi… no sabes cómo odio a Sasuke en mi propia historia, pero créeme que aprenderá la lección. Aún hay sorpresas jijiji.

cinclayj2: Y está sufriendo mucho jajaja…no puedo darte pistas de lo que va a pasar pero espero que este capítulo te guste mucho. Siento no haber podido actualizar antes pero ya tengo adelantado el siguiente capítulo y no demoraré mucho. Espero que todavía sigas mi historia, me encantaría saber tu opinión.

anaylen: Siento mucho tardar tanto en actualizar pero como lo dije anteriormente apenas me quedaba tiempo de respirar, estoy de acuerdo contigo, sería injusto para Gaara… espero que aún estés por aquí y puedas leer este nuevo capítulo. Me encantaría leer tus reviews.

Muchos abrazos y saludos

Samanta_Roth