¡Hola!

Les invito a leer el capítulo 7 de Su Destino… un fanfiction (SasuSaku)

Los personajes no son míos y solo escribo por diversión.

Espero que cumpla todas sus expectativas, muchas gracias por leer.

Su Destino

Capítulo 7

– ¡Obito, Rin! – Dijo Kakashi más que asombrado – ¿Ustedes dos están… vivos?

– Hola Kakashi, ¿no crees que tardaste mucho? – dijo como si hubiera visto a su amigo y compañero el día de ayer.

– Kakashi, Minato-Sensei – corrió Rin para abrazarlos con gran emotividad – tenía tantas ganas de rodearlos con mis brazos, los he extrañado mucho – Minato-Sensei, ¿cómo está Kushina?

– Ella está bien y le dará mucho gusto saber que estás viva, bueno que están vivos.

Tsunade y Sasuke se mostraban impacientes y con ganas de golpear a alguien, mientras comprobaban la salud de Sakura – Lamento irrumpir tan feliz encuentro pero les recuerdo mi hija aún está en mal estado y debemos de llevarla al Hospital.

Todos parecían apenados ante la situación, siendo Rin la primera en hablar – Claro, Tsunade-Sama, su hija fue atendida en medida de lo posible, yo la logré estabilizar, pero aún está débil por el veneno en su chakra que ella misma se inyectó.

– Lo veo Rin Nohara, hiciste un excelente trabajo – Aclaró la Sannin.

– No – Dijo Obito – Ella no es Nohara, sino Uchiha.

El silencio reino sobre el refugio siendo cortado por Fugaku que gritó efusivamente – ¡En hora bueno, bienvenida a la familia!

Minato se percató que el amigo de su hijo no estaba nada feliz y menos Tsunade, por lo que decidió cortar de tajo todo – Marquemos prioridades, primero llevemos a Sakura al hospital y luego platicaremos sobre todo estos temas, ya que nos debes una explicación Obito.

Aldea de Konoha, Torre del Hokage (Reunión privada)

– A ver, otra vez – Recapitulo el Hokage – Al enterarse que ustedes estaban unidos por el Hilo Rojo del Destino decidieron huir para casarse y por eso fingieron su muerte, ya que descubrieron que alguien había tratado de separarlos, intentando matar a Rin.

– Sí –afirmó Obito – En resumidas cuentas, así fue.

– Pero, ¿por qué no pidieron ayuda? – Cuestionó Kakashi, mirando a su amigo reprobatoriamente.

Obito no se dejó adrementar – Ya se los dije Kakashi, Rin estaba en peligro, no podía darme el lujo que le pasará algo, ¿entiendes? Ya había perdido un ojo, además existe un traidor entre nosotros.

Rin parecía preocupada por aquella discusión entre Obito y Kakashi, sin embargo, le era tan familiar que incluso en cierta forma le alegraba el alma, lo mismo parecía ocurrir con Minato.

– Chicos dejemos sus discusiones de su época de Genin.

– Obito, por favor – se acercó a su esposo para tranquilizarlo.

Fugaku se mantenía fuera de la discusión, lo mismo que Tsunade y Dan.

– Dejemos de tanta palabrería – Cortó de tajo Minato – Centrémonos, ¿quién trató de matar a Rin, Obito?

– No lo sabemos – se adelantó a responder Rin.

– Es verdad, nunca lo supimos, sólo sabíamos que nuestra relación molestaba a más de uno.

– ¿La pureza del Clan Uchiha? – Dijo Tsunade – Es un tema que puede causar muchos conflictos.

– No – negó Fugaku – No niego que la pureza del Clan Uchiha es muy importante pero debe de haber algo más.

– Fugaku tiene razón, toda esta situación es demasiado extraña, sabemos que el odio es parte de todo esto, pero hay algo más, algo que se nos está escapando, debemos de encontrarlo y rápido porque según veo la siguiente víctima es…

– Sakura – Dijo Tsunade, terminando la frase de Minato.

– Eso está muy claro pero no cejaremos hasta descubrir lo que realmente pasa aquí. No permitiremos que nadie le haga daño, esto no se volverá a ocurrir, no le pasará nada a Sakura ni a Sasuke como en su momento le ocurrió a Obito y Rin. Necesito toda la información en relación a la supuesta muerte de Obito y Rin, el asesinato de los padres de Sakura, el informe del ataque a Sakura y el informe del interrogatorio de Kisame y Deidar

– Cuenta con ello Minato – contestó Fugaku, entendiendo bien la orden del Cuarto.

Aldea de Konoha, Casa de los Senju

Sakura por fin estaba en su casa a lado de sus padres, la pelea con esos ninjas renegados según había sido mortal, ya que casi le cuesta la vida, ahora por órdenes de Tsunade con carácter obligatorio por sus tres facetas, es decir, madre, doctora y sensei, deberá de tomar un descanso de una semana sin pretexto de ninguna especie, el cual podría aumentar de acuerdo a la revisión médica.

La pelirrosa estaba molesta, ella quería ayudar a investigar todo el asunto en relación a su supuesto Destino, sin embargo, enclaustrada en su habitación sería más que imposible y en uno de sus tantos arranques de frustración, aventó un libro por la ventana, pero en el trayecto casi golpea Sasuke, quien estaba entrando a su habitación justo por la ventana.

– ¿Uchiha, qué haces aquí? – Con el corazón latiendo al mil por hora.

– Vine a verte, ¿no es obvio?

– Bueno, eso creo, pero, ¿por qué entras por la ventana?

– Tu madre, no permite visitas

así que no me dejó opción.

– ¡Ah! – La chica se sonrojo, contagiando a Sasuke – Verme a mí – continuo dudando de lo que había oído.

– Sí, bueno yo… ¿Cómo estás?

– Bien, sólo que ahora soy prisionera de mi madre – haciendo un mohín y cruzando los brazos – Se me ocurre una cosa, me acompañarías a comprar un helado, iríamos de incógnito y luego regresaría a mi celda, ¿me acompañas?

Sasuke la vio de pie con ropa de calle, deduciendo que tenía pensado huir – No… no es buena idea, tienes que descansar, aún estás débil.

– Vamos, ya me siento mej… – y sin poder terminar la frase se tambaleo, pero Sasuke la estabilizó tomándola por la cintura, los dos se sonrojaron y la soltó como si lo quemara.

– Tienes que descansar, molestia – imprimiendo la orden expresa.

La chica se enojó – No quiero y si no pretendes acompañarme, buscaré a Naruto.

El chico apretó sus manos y dientes murmurando el nombre de su amigo, pero no podía culpar a nadie más que a él mismo, nadie lo había obligado a buscarla y menos entrar a su habitación de forma furtiva, solo que era una necesidad imperiosa de verla de tocarla y qué se ganaba un "buscaré a Naruto".

– Uchiha, oye Uchiha presta atención – sacándolo de sus pensamientos – ¿sabes dónde puedo encontrar a Naruto? – Ya con un pie en la ventana – Bueno, no importa, yo lo buscaré, gracias por la visita – y antes de poder salir, Sasuke la introdujo nuevamente a la habitación.

– No, tú te quedaras aquí a descansar.

– Suéltame Uchiha, quiero ver a Naruto.

Otra vez el Dobe, reconociendo aquel sentimiento como celos – No, tú no buscarás al Usuratonkachi – y sin dar tiempo a replica la beso.

Un beso exigente y profundo, dejándola sólo para tomar aire y reclamar nuevamente sus labios con ardor, el contacto con Sasuke lo había soñado por mucho tiempo pero se comportaba distante al saber que nunca le correspondería hasta hoy.

– Sakura – musito su nombre, acercándose más a ella – Eres adictiva – al sentir como la chica rodeaba su cuello mientras se ponía de puntas para tener mejor acceso a la boca de su compañero.

– Lo mismo digo, Sasuke – retomando el beso, acompañado de caricias que subían de tono cada vez, llevándola poco a poco a su cama.

Una vez en su ahí, Sasuke tuvo libertad de acariciar el tan anhelado cuerpo de Sakura, esta vez no era un sueño, era real y la tenía en su merced, hasta que el sonido llamando a su puerta los alertó.

– Sakura, soy Itachi, ¿puedo entrar?

Los dos chicos se miraron y Sasuke con su habilidad se separó de Sakura escondiéndose debajo de la cama.

– ¿Sakura, estás despierta? – insistió el shinobi

– A… adelante Itachi.

El Uchiha mayor entró y vio sobresaltada a la chica – ¿Todo bien, pequeña hermanita?

– Sí, todo bien.

– Bueno, yo vengo a comentarte que el Hokage me pidió cuidarte, así que si necesitas algo, por favor sólo grita mi nombre – mientras guiñaba su ojo y dando un recorrido con la mirada a la habitación, y continúo – Aunque creo que mi pequeño hermano, te mantendrá ocupada – soltando una carcajada maliciosa.

Sonrojada hasta la raíz del cabello Sakura quedó muda.

– Sasuke, no la agotes, recuerda que tiene que descansar, despídete, te veo abajo tenemos que hablar – saliendo de la habitación, aun con la risa en sus labios.

El chico salió debajo de la cama furioso por el comentario de Itachi y reprochándose así mismo la debilidad que lo había envuelto se acercó a la puerta para salir, la pelirrosa lo miró esperando algo diferente a la reacción del Uchiha.

– Sasuke – lo llamó en atisbo de ilusión.

– Descansa Sakura, volveré – tan escueto como siempre.

Con esto dejaba claro que el chico se arrepentía, la chica aguantó su llanto y regresó al inicio de sus planes, buscar a Naruto para ir por un helado, mientras recogía los pedazos de su corazón.

Aldea de Konoha, Departamento de tortura e investigación de Konoha

La alarma se escuchó en todo el departamento – ¿Qué pasa aquí? – Gritó Morino.

– Señor, no lo sabemos con detalle pero al parecer irrumpieron las celdas donde están encerrados a Deidara y Kisame.

– ¿Qué? Rápido vayamos para allá.

– Bien, la orden era marlos pero hay un método efectivo para que no hablen.

– ¿Así, y cuál es? – dijo de forma sarcástica Deidara

Kisame solo miraba la escena y riendo de forma sarcástica – Pequeño cuatro ojos, si vas hacer algo, hazlo.

Kabuto sonrió y dijo – Aplicaré el jutsu para deshacernos de los recuerdos indeseados.

– ¿No crees que es jutsu es algo débil?, sólo borras los recuerdos.

– Sí, eso es cierto, pero con una pequeña combinación de un jutsu médico, no lo borras, matas al recuerdo, lo quemas y hace puf, la complicación es que a veces puedes quemar algunas otras cosas, nunca se sabes, bueno, esto será rápido, les prometo que les dolerá.

Cuando llegó el equipo de Morino, Kabuto ya no se encontraba pero tanto Kisame y Deidaera estaban inconscientes.

– ¿Qué demonios pasó aquí?

Fin Capítulo 7

09102018