Hi, Lamento mcho la tardanza, pero es que ocurrieron ciertos inconvenientes que me fueron muy dificiles de tratar, gomen.

Pero bueno, he aqui lo prometido, el final de mi historia, espero les guste, y claro que pronto traere la continuacion de mis demas fics, espero que hasta entonces esperen pacientemente su continuacion.

Mil gracias por tomarce su tiempo y leer este fic, les estare eternamente agradecida por su atencion a esta historia, lamento mucho si decepcione ha alguin, y me disculpo por ello, mil gracias por todo.

Atte. Ariane de Virgo


Noche Final

El sendero del Olvido…

-Como esta?- era la pregunta que se venia formulando desde hacia seis semanas en la Orden, desde que habían regresado tras lo ocurrido aquella noche.

-no hay cambios supervisor, la condición es estable, sin embargo la poca actividad de sus órganos internos, es muy alarmante, ha este paso, poco podemos hacer para asegurar su despertar.

Al oír esto Kamui quien revisaba el expediente, solo pudo observar aquel cuerpo inerte desde hacia mas de mes y medio, sus funciones vitales no presentaban daños colaterales, sin embargo, el cuerpo en si se negaba ha expresar movimiento y vida mas haya de sus órganos vitales.

-se limita ha mantener sus funciones vitales, solo respira y mantiene vivo el cuerpo, nada podemos hacer para decir que su mente este viva aun, sin embargo no podemos dar por certera su muerte, respira, eso es suficiente para mi.

Le observo nuevamente, antes de firmar el registro del expediente, para luego apartar los cabellos largos de su rostro, pues habían crecido en este ultimo tiempo.

-perdóname por no poder hacer nada mas por ti.- diciendo esto entrego el expediente al encargado y se retiro de aquella sala, claro no sin antes observar las flores puestas con delicadeza en el buro que estaba en la cabecera de aquella cama. Miro como el reloj puesto en aquella estancia marcaba las dos de la madrugada, un nuevo día comenzaba, uno nuevo lleno de esperanzas.

-Mas tarde vendrá Lenalee a verte, creo que eso te agradara mucho- dijo mientras abandonaba la estancia.

Y así era en verdad, tras el ultimo mes y medio, la rutina dentro de la orden misma se había visto alterada para dar paso a una nueva rutina, era ya común ver entrar en aquella sala aislada, a los mas jóvenes exorcistas de la orden, ya fuera para dejar un nuevo presente que esperaría hasta que aquella persona despertara para verlo, o para conversar un rato aunque no fuesen correspondidos sus comentarios.

Normalmente era Lenalee la que llegaba todas las mañanas a cambiar las flores que adornaban aquella blanca sala, todos los días el aroma de aquel dormitorio cambiaba a distintas dulces fragancias.

A mediados de la mañana era el supervisor, quien constantemente se encargaba de estar al pendiente de cualquier cambio registrado, por mínimo que fuera, el debía estar enterado.

Era curioso también, el percatarse que en la mayor parte del día, desde mucho antes de que la jornada para la orden se daba por iniciada, el mas joven del clan Bookman estuviese ya dispuesto en su trabajo en la biblioteca, este ultimo mes era muy común verlo en esta instalación desde antes del amanecer hasta poco antes del almuerzo. Para luego desaparecer de la vita de todos, y reaparecer poco antes de que los relojes de la orden marcasen las tres de la tarde, verlo entrar a aquel cuarto, con precisión de reloj suizo ya era común para toda la orden, de ahí no se le miraba salir hasta que el reloj de aquella habitación marcaba las siete de la tarde. Era una rutina ya marcada desde el primer día, hasta la actualidad, por parte del Bookman Jr. Era de sorprenderse también, que tal rutina fuese aprobada por su tutor, el actual bookman.

Por otra parte y quizás la rutina que mas extrañaba ha toda la orden era aquella que el joven exorcista Japonés llevaba acabo, normalmente el era de los muchos exorcistas que no se encontraban en la orden debido a sus misiones, y conociéndolo tan bien como le conocían sabían que, cuando una misión era terminada por el, su regreso a la orden era simplemente para dirigirse a su cuarto y solo salir de ahí para comer y entrenar, nunca cambiaba esta rutina por ninguna otra razón. Sin embargo desde aquella misión conjunta, de la cual muchos en la actualidad se arrepentían, incluso el habia cambiado su peculiar rutina, por una diferente y hasta cierto punto muy parecida ha las ya mencionadas.

Ya era normal ver llegar al exorcista nipón cansado de sus misiones, entregar el reporte directo al supervisor y continuar con su camino, lo poco normal era que este camino había cambiado de dirección ahora en lugar de tomar los pasillos que le dirigen a los dormitorios, tomaba aquellos que llevaban hasta las instalaciones medicas de la orden, para luego verlo entrar a aquella sala blanca.

Normalmente cuando el regresaba, no se encontraba nadie en ella, solo el encargado de la vigilancia de aquella persona, por lo que nadie mas que dicha persona conocía la ya implementada rutina, le miraba con enfado, para luego acercarse hasta la cabecera y refutar por lo bajo un "Maldito Moyashi, hasta cuando piensas seguir durmiendo?" o también un "Que esperas para despertar, no eras tu el que decía que tu batalla no podía esperar? Entonces por que te detuviste, por que no continuaste lo que ya iniciaste?"

Por lo regular era eso, antes de dar media vuelta y retirarse, nadie le veía entrar o salir, mas que aquellos dentro de la habitación, por lo general al inicio asustaba verlo detenido en una de las paredes viendo al exterior por aquella ventana, ahora era común, ya todos sabían que al igual que los otros dos jóvenes exorcistas era su manera de acompañar a aquel cuerpo inerte, y que de esta forma expresaba su preocupación e impaciencia por ver despertar ha aquella persona.

De algún modo u otro también era común ver a estos tres exorcistas reunidos en aquel cuarto cada uno en lo suyo, cada uno a la espera de su compañero.

Y ese día, no era diferente a los demás, al igual que antes, la rutina de todos los días estaba pronta ha repetirse, o al menos eso se creía…

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-aun tienes una promesa que cumplir… te espera un largo camino

-…quien eres? Donde estoy?

-debes abrir los ojos, aquellos a los que quieres, aquellos quienes te quieren, aquellos que esperas ver, aquellos que te esperan ver, están ahí, frente a ti

-quienes?

-ellos, los que duermen en lo profundo de tu ser, ellos te esperan.

-nadie me espera.

-no tengas miedo, no debes tenerlo, al igual que al inicio de todo, no tuviste por que temer, no debes hacerlo ahora.

-al inicio de todo? No lo recuerdo, no puedo hacerlo, sin embargo algo en mi se niega a obedecer tus deseos, tengo miedo, pues algo me dice que conozco lo que me espera, y temo no poder enfrentarlo de nuevo.

-no temas, yo estaré con tigo, tu estarás con migo, ellos te esperan, y aunque tu no puedas recordarlos, ellos a ti si, es prueba suficiente de tu existencia, es la razón mas fuerte que tienes para volver.

-volver? A donde? A que?

-a tu lugar en este mundo, a vivir.

-vivir?

-si, vivir, como hace quince años, tu existencia marco un punto de inicio, un punto en el cual todo comienza ha vivir, tu ya has vivido, pero no puedes recordarlo, no por ahora, pero esa debe ser la razón para que regreses, todo aquello que abandonaste por voluntad propia, no se ha ido; aun se mantiene dentro de ti.

- Por que lo sabes tu? Que eres de mi?

-yo soy tu voluntad para vivir, lo que te ata ha este mundo de luchas, yo soy la razón de tu vida, tu vives por mi; yo vivo y existo por ti, juntos somos uno, nunca mas dos, es lo que me prometiste, es lo que luchas por recordar, yo lo se por que lo confiaste a mi, sin embargo no puedo disponer de aquello confiado para regresarlo a ti, debes luchar para poder ser digno nuevamente de poder sostenerlo entre tus manos.

-de que me hablas?

-aquello tan preciado para ti, aquello que te motiva ha vivir, lo que algún día despertara tu verdadera voluntad, lo has confiado a mi, y lo protegeré a riesgo de dejar de existir, el tiempo se llegara, donde podrás de nuevo contar con todos y cada uno de tus recuerdos, sin embargo el día en que seas capaz de cargar nuevamente con ello, será cuando tu existencia marque el final.

-a que te refieres?

-A lo que debes luchar, por lo que quieres luchar, por aquello que te ha motivado ha vivir, tal es tu deseo de realizarlo, tal es tu voluntad de hacerlo, que es lo único que no has olvidado, lo entenderás cuando regreses.es tu destino de lo que, por el momento te has desligado, es por tu destino y de él de todos los que guardas en lo profundo de tu ser por lo que has de luchar ahora.

-Cuando despierte?

-no, no podemos llamar a tu regreso como despertar, eso solo seria si fueras tu en toda tu complejidad el que regresara, no solo es tu regreso, aquel nuevo inicio que marca un nuevo camino ha recorrer, o a tu voluntad el camino que de nuevo has de recorrer.

- por que no puedo recordarlo?

-por que; por el momento así debe ser, así lo has querido, así a sido decidido. Por que fue tal tu deseo de salvarlos, fue tal tu deseo de seguir luchando; que fue tu propia voluntad lo que te llevo ha olvidarlo. No puedes recordarlo, por que, por tu propio pie has camino por la vereda entre la vida y la muerte, por que por voluntad propia has deseado, seguir aquel camino donde todo se da por olvidado

-el sendero del olvido.

-así es, aquello por lo que cada existencia pasa para poder obtener un lugar en este mundo; el momento de su inicio, olvidar todo el conocimiento adquirido y empezar de cero.

-es verdad, así lo he deseado, así lo he caminado, por un nuevo inicio sin obtener un final, para obtener de nuevo el poder para luchar.

-por ello has de regresar?

-por ello he de regresar.

-que así sea, yo con tigo voy ha estar, por tu voluntad y la mía hemos de luchar.

-por que tu voluntad es que viva, por que dejo mi voluntad dormida, por que tu voluntad es mi vida, hasta entonces he de olvidar.

-como toda existencia tiene una razón de ser, la tuya es encontrarla en este mundo al que has de regresar, hasta entonces, vive, vive de nuevo, nunca estarás solo, regresa al lugar que perteneces, donde te esperan, abre los ojos y regresa… vive de nuevo… yo esperare pacientemente tu llamado …Allen.

-Allen?

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La cuarta campanada sonó en aquella oscura habitación, iluminada tenuemente por una luna en cuarto creciente que se disponía ha ocultar tras el horizonte que amenazaba con dejar ver pronto los primeros rayos de luz del astro rey que todo iluminaba.

Aquellos ojos que habían permanecido ocultos al mundo por el ultimo mes y medio transcurrido, se abrían lentamente a la vida que no seso nunca su marcha al andar. Por un momento su vista solo eran penumbras, pero poco ha poco las sombras fueron tomando formas y colores distintos.

Era de día o noche?, el tiempo había seguido o se había detenido a su alrededor?, y de ser asi, cuanto tiempo había permanecido dormido? un caos completo era su mente, muchos vacios que por naturaleza humana quería, deseaba llenar, pero que por conciencia propia sabia que debía esperar.

Su mirada gris se poso en la pequeña ventana que aun mostraba aquella hermosa luna, la cual era la primera en darle de nuevo la bienvenida. Le miro mas hermosa y esplendorosa que nunca, tan cercana como aquella luna negra que siempre aparecía en sus sueños, aquellos que ahora no podía recordar.

Con dificultad intento mover su brazo, el cual al estar mas del tiempo acostumbrado sin movimiento se negaban ha obedecer la orden dada ha su cuerpo. Sin embargo a pesar del dolor que recorría cada uno de sus sentidos, logro alzarlo rumbo al cielo, quería tocar aquella hermosa luna, como lo hizo en algún momento, como sentía haberlo hecho.

Observo atreves de los pálidos rayos de está; su mano recuperar el movimiento, todo lo que veía, a pesar de tener la sensación de conocerlo, a pesar de tener el vago sentimiento de haberlo vivido, de querer reconocerlo, todo era nuevo, todo era el inicio, su inicio…de nuevo.

Con extremo cuidado se sentó en aquel lecho donde ya hacia descansando quien sabe desde que momento, observo aquel entorno tan conocido y nuevo al mismo tiempo que le rodeaba. Miro al final de aquel lugar, un objeto que brillaba mas intensamente que cualquier otro en la oscuridad que embargaba aquel cuarto.

Sin poder reprimir su deseo de verlo y palparlo por si mismo, abandono las sabanas blancas que hasta ese momento cubrieron su cuerpo, poso sus desnudos pies en el frio suelo de aquella habitación, al hacerlo un escalofrió, la sensación de hielo recorrió su entumecido cuerpo.

Aun así, no dudo en ponerse de pie, por instinto se forzó a mantener el equilibrio, no se permitió caer, tenia una mala sensación con respecto a las caídas y tropiezos, se apoyo en aquella cama en la cual había despertado, y trastabillando y a fuerza de mantener en pie su cuerpo, se aproximo ha aquello que había llamado su atención.

Observo con detenimiento como aquello reflejaba inverso todo su entorno, observo como aquel ser que veía fijamente atrapado en aquel rectángulo brillante, le observaba también, llevo por instinto su mano izquierda hasta el ojo que mantenía aquella cicatriz, aquel ser que le miraba hacia lo mismo que el, paso aquellos metálicos dedos cubiertos por vendajes por el contorno que aquella marca que cruzaba aquel rostro. Por instinto o por azares del destino supo que quien le contemplaba, y a quien él contemplaba era su reflejo.

-Mana- expreso mientras sus ojos se llenaban de lagrimas y sus manos aun surcaban aquel pálido rostro marcado por aquella cicatriz- Mana- repitió mientras transparentes lagrimas escapaban.

Sin embargo nuevamente su atención se refirió ha otro punto en particular, aquella mano que mantenía alzada, aquella tan diferente ha la otra, las miro a las dos, ha aquella que le hacia tan humano y aquella que también le marcaba que dejaba de serlo. Había un punto en común entre ellas, ambas junto a su existencia compartían su razón de vivir.

Abandono su posición frente aquel reflejo y camino un poco mas seguro rumbo a la primera cosa que le dio la bienvenida, camino ha la ventana donde la luna aun se veía.

La abrió lentamente, dejo que el viento entrara puro hasta su ser, respiro hondamente y sonrió al verlo jugar con sus ahora largos cabellos, miro al cielo y sonrió mas aun al ver a la primera de tantas existencias que aquella voz había asegurado que esperaban su regreso, por alguna razón creía que aquella magnifica luna era la primera en recibirlo, en disfrutar la felicidad de verlo nuevamente despierto.

-Okaerinasai, Allen- escucho una voz darle la bienvenida, sin embargo estaba solo en aquella habitación, miro en todas direcciones pero no encontró la fuente de aquella voz, le busco, pero no le encontró.- okaerinasai- nuevamente le escucho, pero ya no dentro de aquel salón sino tras las puertas que le mantenían aun dentro que aquella habitación

Y a pesar de que su cuerpo resentía aun el tiempo sin actividad, a pesar de que había olvidado la mayor parte de las funciones que alguna vez domino, camino rumbo a la salida, rumbo a las puertas que estaban cerradas frente de si, por instinto tomo aquella prenda que colgaba a un lado del buro, por instinto supo que le protegería del frio que se sentía a su rededor.

Estiro su mano hasta la manija de la puerta y empujo, lentamente aquella puerta se abrió, dando paso a un largo pasillo tenuemente iluminado, con cautela abandono la seguridad de aquel cuarto y apoyado a la pared camino, siguió aquella voz que no cesaba de darle la bienvenida, la única que hasta el momento el reconocía.

El sol pronto se encumbraría y poco a poco las sombras que cubrían la orden se disiparían, era la pauta de que un nuevo día en la orden iniciaba, y era la pauta que indicaba que la rutina nuevamente se cumpliría.

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Las puertas de la instalación medica se abrieron dando paso a la persona encargada del único ocupante de aquella habitación, dando los buenos días ha este.

-Muy buenos días Allen, tal vez hoy podamos gozar finalmente de tu sonrisa- dijo mientras aun tomaba la bata de medico y daba media vuelta para sonreírle al único ocupante de la sala, sin embargo aquella sonrisa se desvaneció en el acto al percatarse de que la cama estaba vacía, solo las sabanas cayendo de esta y la ventana parcialmente abierta era testigo de lo que había sucedido.

Ante tal cuadro, aquel doctor, no pudo que dirigirse a su propio escritorio y marcar nervioso la extensión del departamento científico, el momento que habían esperado había llegado durante la madrugada, y si no actuaban rápido, quien sabría las consecuencias de ello.

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Desde que abandono aquella habitación había estado caminando sin rumbo fijo, llendo de aquí para haya, en un lugar que no conocía, o al menos que no recordaba pero sin perder de vista el sol que apreciaba por las distintas terrazas y ventanales.

Aquellas interminables escaleras solo le hacían desear llegar cuanto antes a lo que el suponía el punto mas alto de aquella construcción, siempre mirando adelante, nunca atrás, siguiendo aquella voz que no cesaba de llamarle.

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-Le encontraron?- pregunto una angustiada Lenalee, quien había entrado como todas las mañanas solo para darse cuenta de que Allen ya no estaba.

-no, no tuve suerte- Lavi también al ser enterado por Bookman abandono su trabajo para ayudar ha encontrar a su tan peculiar amigo.

-che, maldito Moyashi, solo sirve para preocupar a las personas- articulo por lo bajo Kandda, un poco mas lejos de los demás

-no pudo haber desaparecido de la noche ha la mañana- opino Krory.

-te equivocas Kuro chan, ya lo hizo, desapareció de la noche ha la mañana- apoyo Lavi.

-aun así no me explico a donde puede estar? Nadie le vio salir de la cede- opino Lenalee- espero que este bien.

-solo nos queda seguir buscando Lenalee, aun tenemos mucho tiempo, no te preocupes, aparecerá pronto.- como siempre Lavi sonrió para tranquilizarla.

-che, busquemos de nuevo y esta vez no dejen ningún piso ni habitación sin revisar.- ordeno tajantemente Kandda a los rastreadores que le acompañaban.

Los demás exorcistas asintieron ha esto, aun era muy pronto para darse por vencido, después de todo la cede central no era tan grande, sin embargo el destino es caprichos y justo antes de que nuevamente se separaran la Alerta de la Cede se anuncio.

Había localizado un Akuma en la pared externa de la torre, en el punto mas alto dela cede, el trabajo se hacia mas difícil en ese momento, Allen quien sabe en que condiciones en algún lugar del edificio y para colmo un Akuma había llegado hasta ese lugar.

-que mal momento, los akumas no pierden oportunidad.- hablo Lavi mientras corría en dirección indicada por la Alerta.

-saben algo parecido sucedió el día que Allen ingreso ha la organización, recuerdo que el guardián de la puerta lo confundió con un akuma.

-es verdad recuerdo que me comentaste algo al respecto me hubiese gustado verlo.- sonrió Lavi mientras corría escaleras hacia arriba.

-che, el Maldito Moyashi, desde el inicio solo sabe causar problemas- articulo Kandda que les llevaba ventaja.

Sin embargo ante estas palabras, Lenalee se petrifico en las escaleras, haciendo que tanto Lavi y Kandda que estaban mas arriba le imitaran.

-que pasa Lenalee?, que sucede?- pregunto Lavi.

-Lavi, es Allen- grito dejando casi sordo al Aludido y Kandda que pierde el equilibrio al intentar dar el siguiente paso- el akuma, es Allen, de nuevo la seguridad de la torre lo a confundido.

Ante lo dicho, ambos exorcistas guardaron silencio, la probabilidad que Lenalee tuviera razón era muy grande, después de todo si en un principio fue confundido por el pentagrama, ahora que poseía la materia oscura en su ser, era muy probable que lo identificasen como tal.

Sin perder un minuto mas de tiempo los tres exorcista retomaron el camino con mucha mas velocidad, si tenían razón era su amigo quien los esperaba al final de aquella torre.

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Hacia algunos minutos la luna había desaparecido en el horizonte; la calma que se respiraba en aquel ventanal, poder observar ese amanecer, tan igual a otros, seguramente y tan distinto para el.

El hecho de no poder recordar nada, el hecho de no saber nada, iniciar todo desde cero, era algo que le tenia preocupado, sin embargo poder contemplar un espectáculo tal, le daba ánimos para continuar, siempre, no importara el pasado presente o futuro, siempre podía volver ha iniciar.

Tan ensimismado se encontraba observando el paisaje ante sus ojos, tan libre se sentía, tan feliz de poder mirarlo de nuevo, que no se percato de tres presencias que llegando ocuparon su lugar tras de él.

Aquellas tres figuras le miraban sorprendidos, felices y molestos, tres personas que habían esperado el último mes y medio habían esperado poder ver que esa persona frente a ellos finalmente despierto.

Sin poder reprimir aquel sentimiento, sin evitar que las lagrimas finalmente desbordaran por aquellos ojos, los tres guardaban silencio, parecía ser una ilusión, su amigo, su querido amigo, pudieron verlo despierto, aparentemente sin ningún contratiempo.

Un pequeño reflejo dorado paso rápido y veloz entre ellos, su destino era, la cercanía con su compañero; sin dudarlo aquella pequeña luz se poso sobre sus cabellos.

Fue cuestión de segundos para que Allen llevase sus manos hasta su cabeza y se permitiese tomar entre sus manos a su fiel compañero, quien movía sus alitas feliz de poder verle de nuevo, Timcampy quien desde aquel día había desaparecido de la vista de todos parecía ser de los mas felices entre los que esperaban su regreso.

Allen lo tomo y lo puso al alcance de su vista le contemplo durante un largo rato, siempre de espaldas a aquellos tres exorcistas, pero que pareciese haber descubierto sus presencias, manteniendo ese cómodo silencio hasta que ya no hubiese necesidad de ello.

Finalmente sonrió para si, aun con Timcampy entre sus manos, miro una ultima vez ha ese sol que se encumbraba poderoso y presuroso del tiempo y suspiro con pesadez ante la vista de sus amigos.

-quien eres?- pregunto tristemente ha Timcampy, que le devolvió un gesto lleno de confusión.

Los que observaban no pudieron mas que reprimir su voluntad de exclamar una palabra, habían decidido esperar hasta que el se dirigiese a ellos y terminase de hablar.

-Por que no puedo recordarte?- pregunto nuevamente, esta vez sonriendo y ocultando sus ojos tras el largo cabello suelto que ahora portaba.

-Allen- se escucho un suave murmullo en el viento.

Finalmente dio media vuelta sobre si, y miro ha quienes le esperaban desde hace mucho tiempo, para sonreírles mientras las lagrimas caían de sus grisáceos ojos.

-quienes son?- pregunto mientras sonreía y lloraba- quien soy yo?- Pregunto de nuevo- por que no puedo recordarlos?- esto ultimo lo dijo mas para si que para ellos.

Lenalee ante estas palabras no pudo contener mas sus lagrimas, para sus amigos había sido un shock que el no los recordara, que los enfrentara sin saber siquiera a quien se dirigía, era como aquella noche, justo después de la batalla, era como aquel día en que cayo inconsciente entre ellos tras preguntarles quienes eran, se repetía, a pesar de todo, se repetía.

-Allen- dijo Lavi, tomando todo el valor de si- eres Allen- afirmo a su querido amigo de cabellos blancos.

-Allen?- pregunto inseguro

-si, tu eres Allen, a quien esperamos todo este tiempo.

Eso le tomo por sorpresa, creía recordar haber escuchado en algún lugar una voz que le decía que le esperaban que por ellos debía regresar.

-Me esperaban?- pregunto al viento- ellos eran quienes me esperaban?

-Si, te esperamos por mucho tiempo Allen kun- hablo finalmente Lenalee.

-esperamos pacientemente el día en que nuestro querido amigo regresara de su largo sueño- confirmo Lavi.

-esperaban a que yo regresase?- pregunto con voz quebrada, por alguna extraña razón esas palabras le agradaban, y al mismo tiempo le entristecían, le llenaban de un gran dolor que no era capas de comprenderlo.

-hai- afirmo la exorcista china- te esperábamos desde hace mucho tiempo.

Bajo su mirada, contemplo al pequeño golem amarillo aun entre sus dedos, para luego mirar nuevamente en dirección de aquellas personas y sonreírles con tristeza y largas lagrimas cayendo por su rostro.

-lo siento- fue todo lo que dijo, mientras les miraba- lo siento, yo no puedo recordarlos.

Esas palabras habían confirmado lo que ellos ya sabían pero se negaban ha creer, pues el creerlas simplemente las haría verdad, una verdad muy dura de soportar.

El dolor y la frustración eran claras en el rostro de todos, los cuatro sopesaban sus pensamientos y compartían a su manera el dolor de estos.

Finalmente Kandda fue el primero en entenderlo, tomando su habitual semblante y su seguridad camino hasta la delgada figura de su confundido compañero.

-Moyashi, siempre, desde el inicio causando problemas, cargando con ellos sin expresarlos nunca, y parece que lo haces de nuevo- hablo el exorcista Japonés.

Allen levanto su mirada cuando tuvo enfrente ha Kandda, por alguna extraña razón escuchar ese nombre en su voz, le alegraba sin manera igual pero al mismo tiempo le enfurecía de gran manera.

-que importa si no puedes comprenderlo, si nos has olvidado, o si no recuerdas nada de lo que paso antes de esto, nada de eso importa, si lo has olvidado es por algo- continuo- lo que importa es que regresaste, debería bastarte con eso.- concluyo.

-Regrese?- se pregunto de nuevo- a donde?

-a casa- contesto Lavi- a tu casa, con nosotros, a tu lugar en este mundo.- continuo- es suficiente para nosotros, con ello.

Las palabras de algún modo no las comprendía del todo, pero calmaban su confundido corazón, quienes eran aquellas personas capaces de tranquilizarlo?, aquellas que decían conocerlo mas de lo que él se conocía?, por que, para que había regresado con ellos?

-Allen kun, no tengas miedo, no importa si nos recuerdas o no, basta con que nosotros recordemos por ti, con eso somos felices.

-esperaremos lo que sea necesario, o crearemos nuevos lazos con tigo, nos importa muy poco realmente si no puedes recordarnos, sabemos que, en el fondo si puedes hacerlo, y hasta entonces, hasta el día en que nos recuerdes, esperaremos Allen.

Aquellas palabras bastaron para hacerle comprender que aquellos quienes le esperaban, le seguirían esperando, hasta que, finalmente aquel Allen que habían conocido regresara a su lado. Y a pesar de que aquello que iba ha decir, no era lo mas apropiado en su situación, a pesar de que no podía decirlo con la seguridad, tenia el deseo, sentía la necesidad de contestar aquellas palabras.

-Tadaima, minna.

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Miraba con interés el cielo azul de aquel día, mientras escuchaba la marcha del tren correr por los rieles que le llevaban fuera de aquella ciudad.

El compartimento en el que estaba, se encontraba solo, por el momento, le habían dejado mientras sus compañeros de viaje daban una vuelta por ahí, o simplemente se habían perdido de regreso al compartimento.

Hacia mas de un mes que habían dejado la cede central, lo había hecho con el fin de poder recordar lo que había olvidado y encontrar la razón en este mundo.

Sin embargo nunca pensó que en su viaje, encontraría rápidamente una de las primeras razones del por que luchaba, del por que había olvidado, aquello tan preciado que quería proteger, ya que el día en que dejo la cede central no pensó que en su viaje le acompañarían, aquellos que tan firmemente se habían negado ha abandonarlo desde un principio.

Flash Back.

Era necesario, había pasado un semana desde que había regresado, y estaba consiente el por que había despertado, necesitaba irse, recorrer nuevamente todos y cada uno de los distintos caminos que alguna vez el mismo había contemplado.

Sus análisis médicos indicaban que todo estaba en orden, ningún daño interno, solo aquello que le había forzado ha elegir esa solución que parecía estar latente en su cuerpo. Al igual que su inocencia la materia oscura continuaba ahí, latente, esperando una oportunidad para poder regresar con su creador, pero esta era una lucha que el no iba dejar ganar, por ello se marchaba, por ello dejaba la cede central.

No podía invocar su inocencia, pero sabia que esta aun estaba esperando por el. Le habían explicado una vez mas que significaba ser un exorcista, pero una vez mas el debía comprenderlo por su propio pie.

De algún modo estaba consiente de que significaba el tener un trozo de la voluntad de Dios consigo, pero en este caso, aun sin saber que ha pasado, por que no podía recordar nada, su lucha iniciaba de nuevo y esta vez no permitiría que su enemigo se interpusiera en ello, había encontrado en esta ultima semana la razón del por que luchar ahora, ignoraba si seria la misma de su pasado, pero si quería algún día poder recuperar aquello tan valioso que había perdido, debía iniciar de nuevo, como lo había prometido.

Bajo aquellos peldaños que le llevaban hasta la salida subterránea de la cede, los había recorrido muchas veces anteriormente, pero esta vez, nuevamente eran algo mas que no podía recordar.

Había obtenido el permiso para abandonar la orden, el supervisor se lo había entregado, de algún modo el también creía que el supervisor era uno mas de los que le habían esperado, junto al permiso había obtenido un nuevo uniforme, y las confortantes palabras de este.

"Allen kun, aquí siempre tendrás un hogar al cual regresar, te esperaremos pacientemente hasta el día en que puedas hacerlo, hasta entonces has lo que debas hacer, recuerda lo que quieres recordar, camina de nuevo por el sendero que has elegido."

Esas palabras aun le resonaban en su cabeza, le daban tranquilidad, retiraban el nerviosismo y el temor de aquello que pronto iniciaría.

Llego hasta el final de las escaleras, ahí donde podía escucharse el correr del agua, el túnel que le llevaría ha ese tan esperado mundo donde aprendería todo una vez mas.

-Ni creas que harás este viaje solo- escucho repentinamente una voz que le saco de sus pensamientos.

-no puedes dejarnos atrás, Allen kun- una segunda voz le hizo mirar en dirección a donde la barca esperaba a sus pasajeros.

Miro con sorpresa como aquellas tres personas que había visto de primero, esperaban al lado de aquel rio, su llegada hasta ese lugar.

-si vas ha tener la decencia de marcharte al menos no nos hagas esperar- hablo el tercero, que estaba de pie sin mirar a los otros dos, y mucho menos ha el, solo miraba ha un punto fijo, sonde no estuviera nadie de los implicados.

-Minna- logro articular, con sorpresa.

-te marcharías sin despedirte?- le pregunto su amigo pelirrojo que hasta ese momento estaba apoyado en el barandal del muelle.

-yo… la verdad…

-supongo que mi hermano te comento que no podía dejarte ir solo, verdad?- pregunto la chica que un estaba sentada sobre la maleta que llevaba.

-Kamoui san, algo me dijo- fue lo único que logro decir

-ha entonces no hay nada que explicar, Allen, un gusto trabajar con tigo, de nuevo- estallo en emoción el chico pelirrojo mientras revolvía su cabello.

-Lavi- le reprendió la chica mientras intentaba separarlo del efusivo abrazo que le siguió ha aquella muestra de afecto.

-conejo idiota quieres dejar de comportarte como un niño- fue la siguiente frase que escucho.

-yo también te quiero Yuu- fue toda respuesta que articulo su "captor" mientras se alejaba de el.

Una vez recuperado el aliento, y pasada la sorpresa del momento, miro con detenimiento ha las tres personas que conversaban frente de el, esa escena no le parecía muy conocida, pero estaba seguro que no era la primera vez que la veía.

-disculpen, pueden explicarme que hacen aquí?- pregunto por fin.

Los tres miraron en dirección de el, como si hubiese dicho algo fuera de lugar, le miraron hasta que una sonrisa asomo en los labios de la joven exorcista china.

-Allen kun, nosotros te acompañaremos en tu viaje- dijo como si nada.

-en pocas palabras somos quienes cuidaran de ti, desde ahora- mención por lo bajo Kandda.

-ya te lo había dicho, el supervisor no te quiso dejar ir solo, así que nosotros somos tu escolta.- comento divertido Lavi.

-viajaremos juntos?

Una sonrisa fue toda la respuesta que recibió antes dicha pregunta, al parecer el inicio de aquel viaje, no seria tan solitario como el había pensado.

Fin del Flash Back

Ahora que observaba con detenimiento la campiña inglesa, como los colores en aquella mañana se veían tan vividos ante sus ojos, se alegraba mucho de que ese viaje estuviese acompañado por aquellos que le apreciaban, y que el estaba seguro que en el pasado él también apreciaba.

-Allen kun- llamo Lenalee antes de entrar, junto a ella venia Lavi y a rastras Kandda- trajimos el desayuno-sonrió.

Miro en dirección ha la puerta y encontró a sus tres compañeros mirarle con sorpresa.

-que pasa? –pregunto

-nada, nada, solo fue un de javu- logro articular Lavi mientras tomaba asiento frente ha el.

-Timcampy, ve con Allen- llamo la exorcista china al pequeño Golem.

Este se poso sutilmente como siempre sobre los cabellos de su dueño, era su lugar favorito no existía momento en que no viajase sobre aquella cabeza.

-pronto llegaremos a la próxima estación.- fue el comentario del Japonés.

-nos ha llevado un mes llegar hasta aquí- comento Lavi.

-donde todo inicio, iniciara de nuevo- fue el comentario de Lenalee.- sin embargo…

-el próximo movimiento debe estar esperándonos en este pueblo- analizo Lavi.

-El Conde del Milenio- menciono por lo bajo Allen.

Durante unos minutos aquel compartimento quedo en silencio, de algún modo aquel viaje inicio apara Allen en aquel pueblo y era lógico pensar que el conde también estuviese esperando su regreso.

-no dejare que esta vez gane, no podrá hacerlo. Por el bien de todos, no puedo permitirle hacerlo.

Aquellas palabras sacaron de sus respectivos pensamientos a quienes le acompañaban, por un momento creyeron que el antiguo Allen había vuelto.

-Aa- afirmo Lavi – esta vez estaremos listos para enfrentarlo.

-no podrá jugárnosla de nuevo- dijo Lenalee- además, en esta ocasión estamos todos juntos, dispuestos a luchar juntos, de nuevo.

El silbato del tren deteniendo su marcha les indico que su destino había llegado, que aquel lugar los esperaba para que su viaje diera inicio, de nuevo, uno ha uno abandonaron aquel tren, uno a uno se encontraron en aquella ciudad que ninguno reconocía, pero marcaba la pauta para comenzar de nuevo, El tren partió, dejándolos en la estación, listos para enfrentar lo que viniera por ellos.

-listos?- pregunto el Bookman Jr.

-hai- fue la afirmación de Allen quien empezó a caminar en dirección ha la salida de la estación, seguido por sus compañeros. Miraba el horizonte que se planteaba frente de si mientras en su mente recorrían estos pensamientos.

"regrese una vez mas aquí, Mana, no puedo recordar lo que aquí viví, no puedo decir que este lugar aquel que busco para iniciar todo de nuevo… sin embargo a diferencia de lo que sucedió aquella vez, algo dentro de mi corazón afirma, que en esta ocasión no estoy solo ya no, iniciare todo de nuevo, caminare por este sendero, y cuando recupere aquello que perdí, me asegurare de no volver ha perderlo."

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-Has regresado ha tu Inicio Allen Walker, y al igual que tu, yo tengo una nueva oportunidad para poder iniciar todo nuestro juego, de nuevo, no te preocupes, tu viaje apenas inicia y yo me encargare de hacer todo lo posible para que al final mis esfuerzos no hayan sido en vano, obtendré lo que quiero, y eso no excluye aquello que guardas en tu pecho, hare todo lo que este ha mi alcance por obtenerlo, Allen Walker… todo será… por obtener tu Inocente Corazón.


"Por que el Final tan solo es un inicio mas"