Después de esa lección que nos dieron mis padres, dimos marcha a nuestro plan, conmigo de vuelta en el trabajo Red Dark se encargaría de ocupar a Sky la mayor parte de mi ausencia con ejercicios y lecciones de vuelo, con algo de suerte Sky comenzaría a despegarse naturalmente de mi al estar tan entretenida.
-Bien cariño, vamos a comenzar, ¿ves ese aro que se encuentra allá arriba? –preguntó Red Dark dando inicio al primer día de entrenamientos, Sky asintió felizmente.
-Algún día podrás acompañarme a volar a través de él –dijo inspiradoramente Red Dark. En ese instante de una forma un poco inesperada los ojos de Sky se llenaron de ilusión, esa era la gran meta, con ella se impulsaría todo lo demás.
-Pero como todo gran volador, comenzaremos desde lo más bajo, así que, vamos a galopar un poco ¿te parece? –invitó Red Dark, Sky no dijo palabra alguna tan solo asintió una vez más con la cabeza. Ambos ponies dieron una larga caminata alrededor de toda la ciudad, también estuvieron galopando por el centro y cerca al castillo, pasaron probablemente una hora y media en ello, al volver al campo Sky estaba muy cansada, Red Dark en cambio no parecía estar tan cansado.
-¿Quieres agua Sky? –dijo Red Dark mientras tomaba una botella que tenía guardada.
-Si…por…favor –dijo entrecortada mientras jadeaba.
-Vamos a casa –invitó Red Dark.
-Es un buen inicio, debemos comenzar por lo más básico para llegar a lo más avanzado, primero aprendes a gatear antes de correr –añadió, de esta manera comenzaron a entrenar juntos durante una semana entera, según lo que me había comentado Red Dark, Sky estaba cada vez más interesada en esforzarse al máximo y pasaba menos tiempo pensando en su madre.
-Hoy hicimos un ejercicio de aleteo, aun no logra despegarse del suelo pero va progresando –explicó Red Dark.
-Eso está muy bien, pero aún tenemos un tema que tratar –dije entusiasta pero algo preocupada.
-¿Cuál es? –preguntó Red Dark un poco inquieto por mi reacción.
-Sky nunca ha estado junto a ponies que no conoce, cuando inicie la escuela será su primer obstáculo, no importa cuánto hagamos que se independice de mí, sino solucionamos ese asunto sufrirá mucho igualmente –dije con algunas lágrimas en mis ojos.
-No llores cariño, ¿Qué te ocurre? –preguntó preocupado Red Dark mientras se acercaba un poco a mí.
-A mí me trataban muy mal en la escuela –dije aun llorando.
-Pero tú fuiste a una escuela para unicornios superdotados, ¿te trataban mal también? –preguntó algo confundido por mi reacción.
-Antes de poder ir a esa escuela iba a una escuela regular, estaba a las afueras de Canterlot, era muy pequeña y todos me trataban muy mal, me decían apodos por mi melena, se burlaban de mí porque contestaba a todas las preguntas en clase y se aprovechaban de mi porque sabían que era muy fácil hacerme llorar –expliqué.
-No tenía un solo amigo, mis padres se preocupaban mucho por mí, porque varias veces fingí estar enferma para faltar a clase o llegaba a casa llorando, así que pensaron que sería una buena idea que estudiara en la escuela de la Princesa Celestia para unicornios superdotados, así que eso hice, al principio fue muy difícil en especial porque debía caminar sola hasta la escuela, eran 40 minutos todos los días en un entorno no demasiado apropiado para una potrilla –concluí.
-Ya veo, temes que Sky pase por lo mismo que tu –Respondió Red Dark.
-Así es, Sky y yo nos parecemos en muchas cosas por eso somos tan unidas, pero tengo una idea para comenzar a tratar ese asunto, tendremos una jornada de padres e hijos en el castillo, cada uno de los consejeros puede llevar a uno de sus hijos, la Princesa dice que es la mejor forma de que nos conozcamos mejor ya que tiene varios consejeros nuevos y piensa que no nos hemos integrado del todo al grupo –expliqué.
-Puede ser una buena idea o puede ser una muy mala –dijo Red Dark en un tono que al principio sonaba convincente para terminar sonando a regaño.
-¿Eh? –pregunté anonadada por esa reacción.
-Piénsalo Sweetie, los consejeros de la Princesa seguramente vengan de familias adineradas –explicó Red Dark.
-Yo no creo venir de una familia adinerada –dije sintiéndome excluida de esa descripción.
-No me refiero a ti, me refiero a los consejeros que llevan más tiempo con la Princesa –explicó.
-Oh vamos, ya he trabajado un tiempo con todos ellos, son buenos ponies, muy formales, tienen muy buenos modales y en alguna que otra ocasión algo quisquillosos pero no por eso sus hijos van a ser mal criados –repliqué.
-No quiero cuestionarte, después de todo tú los conoces mucho mejor que yo, solo digo que quedan 3 semanas antes de que Sky comience la escuela, puedes prepararla perfectamente o arruinar todo lo que hemos progresado –explicó tajantemente, tenía bastante razón, pero de verdad creía que valía la pena el riesgo así que invité a Sky al evento, no es fácil convencer a una potrilla de acompañar a su madre a trabajar o por lo menos así es con Sky, por suerte conocer el castillo de Canterlot y a la Princesa Celestia de la que por supuesto hablamos todo el tiempo, fue suficiente para convencerla.
