¡Sha vine! u.ú y muy triste, abajito se enteraran si les interesa, sino, disfruten del capitulo entonces x.X

"..." diálogos

'...' pensamientos

(...) cuando me meta para decir alguna cosa

CRCRCRCRCR cambio de escena

Ahora los datos del fic:

Titulo: Corazón de Roca.

Genero: AU, Shonen-ai, yaoi...

Parejas: Kai y Rei, Yuriy y Bryan.

Disclaimer: Beyblade le pertenece a Aoki Takao y... ay con un carajo, no diré más.

Capitulo VII: Me gustas...

Su vista rojiza se perdió por aquella habitación tan práctica y bien decorada. Era una sala de estancia agradable y modesta. Pronto por la puerta de donde había salido antes, entro un jovencillo, de cabellos castaños claros y un par de lentes colocados sobre su cabeza. En manos traía una bandeja con un par de tazas de té misma que dejo sobre la pequeña mesa de estancia y se sentó en uno de los sillones, manteniendo su atención en el otro chico que se encontraba también sentado en aquella sala.

"Bueno pues... ¿Qué quieres saber de Rei?" -dijo Kenny (iba a poner el otro nombre pero como era tan confuso me traumaba así que lo dejaremos en "Kenny")-.

Se encontraban en la casa del chico castaño, pues el niño había considerado que seria el mejor lugar a su ver para poder hablar de su pelinegro amigo. La casa de Kenny estaba localizada en la planta superior de un restaurante de comida japonesa propiedad de sus padres, mismos que lo atendían y la realidad era que el negocio la mayoría del tiempo siempre marchaba de maravilla.

"Pues..." -esa era una estupenda pregunta, el quería saber todo lo que pudiese pero no iba a decírselo de aquel modo- "Su... familia... ¿Cómo es?" -de momento fue lo mejor que se le ocurrió preguntar-.

"Oh..." -la expresión en el rostro del menor se ensombreció- "Bueno..." -se sintió afligido ante el recuerdo, pero era algo que suponía debía contestar- "Su padre se llamaba Yatse-Kian y su madre Xin-Ying, también tenia un hermano mayor llamado Rai".

"¿Tenia?" -la verdad es que no le gustaba para nada que el otro hubiese usado tiempo pasado para referirse hacia la familia del chino-.

"Lo que pasa es que cuando Rei tenia siete años, sus padres sufrieron un accidente automovilístico cuando viajaban de Osaka hacia Tokio, salieron de la carretera y bueno... ellos murieron" -realmente no le agradaba hablar de temas así, se le hacia demasiado triste y desolador-.

"Hmpf..." -así que lo que había dicho Bryan resulto ser verdad, el chino no tenia padres... jah que ironía, eso le recordaba que su madre había muerto... Anaidiriv se llamaba-.

"Rei y su hermano Rai se quedaron bajo la responsabilidad de Lao-Kian que era su tío, hermano de su padre y Satsuki la esposa de este. Ellos tenían dos hijos, Xiao-Mei y Kevin (X.x). Apenas había pasado un año que los padres de Rei habían muerto cuando su tío decidió visitar la aldea china de la cual eran originarios. En su estancia ahí... ocurrió algo, no se... creo que fue un accidente, el caso es que Rai y Xiao-Mei murieron también" -definitivamente aquello sonaba tan mal... tan desolador... tan doloroso-.

"..." -mas Kai intentaba procesar bien la información, una vez mas Bryan había tenido razón-.

"Poco después de eso Satsuki se divorcio de Lao-Kian y entonces ya solo quedaron el, Rei y Kevin. Pero creo que su tío tomo cierta manía hacia Rei porque lo consideraba el principal responsable de la muerte de su hija y su sobrino, hasta hace un par de años el señor Lao y Kevin vivían aquí, pero se mudaron... Kevin era conocido mío pues íbamos en la misma escuela junto con Rei. El me dijo que las cosas se estaban poniendo muy mal entre ellos, así que se marcharían pero que dejarían a Rei. Los padres de Rei eran de cierta forma un tanto adinerados y es por eso que su tío se encarga de administrar la supuesta herencia que le quedo a el. Cada mes le mandan el dinero suficiente para la escuela, la comida, la ropa y todo lo que pueda necesitar. Lao-Kian no quiere saber nada de Rei y es por eso que le importa muy poco lo que el haga con su vida. Rei vive solo, no trabaja porque no tiene la necesidad de hacerlo pero de todas formas aunque no lo parezca le pone empeño a sus clases" -paro para tomar un poco de aire, aunque la verdad era que estaba mas que acostumbrado a hablar de aquella forma pues era muy común que el hiciese exposiciones y diese explicaciones de todo tipo-.

"¿Y como es que sabes todo eso?" -quizás la pregunta había resultado un tanto estúpida, pero no había evitado el no hacerla-.

"Investigue un poco... Rei no habla de si mismo y si quieres saber algo de el tienes que averiguarlo por tu cuenta" -era precisamente por eso que la aparición de Kai haciendo preguntas sobre la vida de Rei no le había extrañado tanto, después de todo en un tiempo Kenny había hecho algo similar para intentar desenmascarar el secreto de su amigo, aunque jamás lo logro-.

"Jeh" -el comentario le había caído en completa gracia, se oía como una ironía-.

"Si quieres te puedo decir lo que se de Rei" -sonrió ligeramente a lo que el ruso asintió- "Su cumpleaños es el veinticinco de septiembre, nació en China pero ha vivido en Japón desde los tres años. Le encantan los tigres y los gatos, también leer, desde que lo conozco siempre esta leyendo y no se diga de escribir, a veces escribe cosas que te llegan a impactar. También dibuja y muy bien, es como su distracción en la escuela cuando no esta leyendo. Lo que si es que tiene una debilidad por la música terrible, y no se diga de la vainilla es su sabor favorito, como vive solo es bastante hábil en las tareas domesticas sin mencionar que cocina como todo un chef, su especialidad es claro la comida China. Odia las matemáticas a más no poder y tiene facilidad de aprender cosas a corto plazo. Su padre le enseño los principios de Kung Fu mismos que sigue practicando todavía, peleando es todo un has. La verdad es que se pierde fácilmente de la realidad, yo digo que como es una persona tan creativa a veces sus pensamientos se van de lado, no es responsable en exageración pero tampoco en un vago ocioso, no le gusta ir a la escuela porque estudiar no es su afición, pero en cambio tiene un talento innato con la tecnología, es muy bueno cuando de usar la computadora se trata. Sus colores favoritos son el azul, el blanco y el negro y tiene una manía muy extraña de caminar bajo la lluvia cada vez que puede, es callado... muy sarcástico, un tanto cínico y en ocasiones ni siquiera se detiene a oírte cuando tus problemas son lo que el considera "cursis e insignificantes". Ama la naturaleza, le gustan los animales y tiene una paciencia increíble. Adora el atún y podría jugar que sabe al menos cien formas diferentes de prepararlo, también le gusta la limonada y la leche. Aborrece a las personas que critican a las demás y sobre todo si se burlan, no soporta la intolerancia ni la discriminación, supongo que es por todo lo que ha tenido que pasar, Max y Takao ya debieron haberte contado" -Kai no dijo nada... porque la verdad ¿Qué pasaría cuando Kenny se enterase de que ni siquiera le hablaba a Mizuhara y menos a Kinomiya? Bueno, suponía que eso realmente no importaba- "Le gusta el silencio, y estar solo aunque tenga compañía... el aprecia mas que estemos a su lado callados que el que estemos hablando tonterías solamente para ver si con ello sacamos platica. En general y después de que lo concluí, creo que Rei es alguien con muchos problemas internos, introvertido, serio, de actitud defensiva, cerrado y mas que nada triste... yo se que aunque no lo demuestra debe sentirse mal, siempre quise decirle que buscase ayuda pero no pude" -suspiro... decirle a Rei Kon que buscase ayuda era casi un suicidio-.

"Ya veo" -concluyo también Kai de forma pensativa... ¡Y el que pensaba ser el de los problemas!-.

"Yo fui el primero en conocerlo y después Takao y Max" -anuncio, como si temiese que sus dos amigos no le hubiesen dado aquella información al peculiar bicolor que tenia enfrente- "¿Quieres que te cuente como lo conocí?" -exclamo un tanto entusiasmado, pues el recuerdo de una muy extraña forma le era grato-.

"Hm" -asintió ligeramente, aunque no respondió con palabras-.

"Veamos... déjame ver como empezó todo" -y se llevo una mano hacia la barbilla, tomándola en gesto pensativo que resultaba muy curioso a la vista- "Si,

recuerdo muy bien... ..."

CcCcCcCcCc Flash Back cCcCcCcCcC

Corría desesperado por el patio trasero del enorme instituto. Bajo su brazo sostenía su laptop mientras intentaba apresurar el paso, le venían siguiendo. Un par de alumnos de un mayor grado que disfrutaban molestándolo venían tras el, la verdad es que cada día resultaba mas difícil escaparse de ellos y claro, de nada servia que fuese a reportarlos ya que de todas formas el Director ni caso le haría y peor, ahora estarían ensañados con el por haber hecho algo así, entonces solamente le quedaba correr y tratar de esconderse. Tropezó yendo a dar al piso donde cayo sonoramente, pero casi como si nada hubiese pasado se levanto al instante. Paso junto a un chico al cual ni siquiera importancia le tomo, dio una vuelta equivocada y se vio acorralado al encontrarse con que había ido a dar frente a la pared del gimnasio... bien, hasta ahí había llegado. Se giro respirado agitadamente mientras que los dos tipos que le seguían dieron con el.

"Bien enano, ya sabes lo que sigue" -hablo uno de ellos, el que parecía mandar-.

"..." -mas solo trago saliva resignándose, era la misma maldita historia todos los días-.

"¿Qué les parece si hacemos un trato? Ustedes dejan al enano en paz y yo me apiado de su suerte" -una voz nada conocida para el acorralado y los perseguidores llamo su atención-.

"¿Quién demonios te llamo?" -volteo molesto uno de los chicos, pero al ver a quien tenía enfrente decidió callar-.

Kenny alzo la mirada sosteniendo en brazos su laptop, quería saber quien se estaba enfrentando a los abusivos que siempre estaban molestándole, y entonces lo vio. Era un chico de frió porte, tenia un par de ojos dorados intensos, un cabello tan negro como no lo había visto antes, piel un tanto oscura a comparación suya. Estaba de pie frente a ellos, con una mano en uno de sus bolsillos y arqueando la espalda en gesto de superioridad y arrogancia... pero lo que mas llamo su atención fue la banda que portaba en la frente, era roja y en ella se encontraba bordado un símbolo que representaba en emblema de el Yin y el Yang... justo cuando vio eso supo de quien podría tratarse... ¿Era el?... no, imposible...

"¿Y que están esperando?" -frunció el seño el chico de negros cabellos- "Lárguense ya" -dijo de una forma fría y despectiva-.

Los otros dos chicos solo pudieron correr... sabían perfectamente quien era aquel ojidorado frente a ellos y meterse con el no podría traer nada bueno, así que cobardemente decidieron hacer caso a sus palabras y salir de ahí. El chico de cabellos negros solo arqueo una ceja desinteresadamente hacia la dirección en la que se habían marchado aquel par, y sin mas se dio la vuelta continuando con su camino.

Kenny salio de su sorpresa inicial y tomando valentía se dispuso a agradecer al chico... no importaba si era quien creía que era, le acababa de hacer un gran favor y lo menos que podía hacer era agradecer, no todos los días un perfecto desconocido se mete a ayudar a alguien en aquellas condiciones. Aferro un poco más su laptop y se encamino hacia donde estaba avanzando el ojiámbar alcanzándolo pero sin hablarle todavía, hasta que se decidió después.

"Oye, gracias por salvarme" -dijo tímidamente el, mientras sumisamente avanzaba al lado de aquel joven-.

"Jum" -ni siquiera se molesto en voltear a verlo- "No lo hice por ti, uno de ellos me empujo cuando te seguían... y nadie me toca" -refuto con un tono seco y cortante y manteniendo su mirada hacia el frente-.

"De todas formas..." -la verdad es que no estaba seguro de que le respondería, pero ahora que lo había hecho le dio confianza para seguir- "Lo que hiciste fue muy bueno, no cualquiera se arriesga así" -y es que en verdad aquel acto le parecía noble y desinteresado-.

"Jah... no arriesgue nada, yo nunca tengo nada que arriesgar" -su voz sonaba monótona y fastidiada-.

"Bueno si tu lo dices" -la verdad era que la desconfianza no se había ido, pero el temor estaba cediendo- "Me llamo Kenny, Kyouju Kenny" -se presento-.

"¿Crees que me importa tu nombre?" -le corto al instante, volteándolo a ver ligeramente para regresar sus ojos al frente- "Como sea... soy Rei" -dijo cortantemente-.

"¿Rei que?" -aunque ya no tenía duda de quien era aquel chico, parecía ser que quería asegurarse-.

"Kon, Kon Rei ¿Feliz?" -su voz había sonado algo irritada-.

"Bueno Kon-san ¡Te has ganado un amigo conmigo!" -la verdad es que ni siquiera había pensando en las palabras, estas automáticamente habían salido de sus labios por si solas-.

Rei paro su caminar repentinamente, haciendo que Kenny también dejase de caminar. El chico de cabellos negros no volteo a verle, ni siquiera podía ver la expresión de su rostro... y así pasaron unos instantes que le parecieron eternos.

"No te vuelvas a meter en problemas" -le ordeno, aun sin moverse- "Y llámame Rei" -y sin mas se hecho a correr-.

El pelinegro pronto se perdió de vista, pues corría bastante rápido. Ahí de pie Kenny pareció meditar lo que acababa de suceder... su mente despierta y analítica al instante le dio una respuesta, la mas lógica, la mas común, quizás la mas acertada. Podría ser... ¿Podría ser que Rei Kon aceptase eso de su amistad?... bueno... eso parecía ser...

CcCcCcCcCc End´s Flash Back cCcCcCcCcC

"...y si... al día siguiente busque a Rei y ya no me trato tan mal... aunque la verdad se comporto como si yo ni siquiera estuviese ahí, bueno pero al menos me asegure de que podríamos ser amigos" -sonrió, recordando el hecho-.

Kai medito un tanto las recientes palabras dichas, no iba a negar que todo lo que acababa de escuchar le había caído de maravilla pues aunque pareciesen cosas insignificantes, en realidad tenían gran contenido que si sabia aprovechar le serian de ayuda a futuro.

"Bueno, creo que es todo lo que puedo decirte... la verdad solo se cosas muy básicas de Rei aunque ciertamente me tomo tiempo descubrirlas" -aclaro el castaño, ya que no le quedaba nada mas del chino para comentar-.

"¿Sabes quien me puede hablar mas del?" -Kai no perdió tiempo, y si el chico frente a el ya no podía ayudarle mas entonces seria hora de buscar en alguna otra parte-.

"Kevin, su primo. Supongo que el es quien mas lo conoce aunque como te dije ya no vive en la ciudad".

"¿Dónde vive ahora?" -no pudo evitar el preguntar-.

"No lo se" -se encogió de hombros- "Pero yo podría investigarlo" -anuncio, ofreciendo su ayuda al instante-.

"Hmm... bien" -se puso de pie- "Agradezco las molestias que te has tomado por mi hoy" -dijo, con voz monótona pero por mera cortesía... la verdad es que Kenny había hecho mucho por el ¡Y sin siquiera conocerle! Vaya chico, lo menos que podría hacer era dar las gracias-.

"¿Ya te vas?" -a lo que el chico asintió- "Bueno espero que te haya sido de ayuda".

"Claro" -dijo un tanto cortante, tomando el maletín escolar que había dejado a un lado y echándoselo al hombro-.

"Buscare la dirección de Kevin y en cuanto la encuentre te la llevare ¿Esta bien?" -como buen amigo de Rei que era, el castaño no dudaba en serle incondicional a quien también podría ser amigo del chino-.

"Bien" -titubeo un poco, pues a su parecer con eso había sido suficiente-.

"De acuerdo, entonces te acompaño a la puerta" -anuncio como todo buen anfitrión debe de hacer-.

Así ambos bajaron del segundo piso, hasta llegar a la puerta trasera de la casa donde un tanto por obligación Kai agradeció de nuevo la atención dada y se marcho de la vista de Kenny. El chico de los anteojos regreso de nuevo hacia la planta alta esta vez yéndose hacia su habitación donde al entrar cerro la puerta, camino hasta acercarse a su escritorio de estudio donde su laptop se encontraba. La abrió y se sentó esperando a que el aparato se encendiese y completase la carga de funcionamiento para así poder usarlo. Una vez que todo estuvo listo se preparo para su búsqueda de aquella tarde. Puso sus manos sobre las teclas de la maquina y abriendo una búsqueda escribió:

Kai Hiwatari.

De aquel modo su sistema de investigación comenzó su marcha... si Kai quería ser amigo de Rei, primero debía saber quien era el tal Kai.

CRCRCRCRCR CRCRCRCRCR CRCRCRCRCR CRCRCRCRCR

El bicolor caminaba por las calles de la ciudad, hacia al menos quince minutos que había abandonado la casa de Kenny y sin más se disponía a ir a la suya. Todo lo que aquel chico de anteojos le había dicho eran cosas que parecían un tanto banales, detalles personales que quizás pasaban desapercibidos... pero que para Kai significaban una gran ayuda a su "investigación" todas las cosas que ahora sabia de Rei le dejaban aun mas intrigado, con la necesidad de saber aun mas para poder comprenderle, sentía que no podía conformarse con tan poco ahora, quería ir mas allá. Los detalles ínfimos que ahora sabia del chino podrían constituir la base para saber cosas aun mas profundas e importantes, después de todo no había perdido su tiempo en vano y de una manera muy extraña y especial, le agradecía su ayuda a Bryan... después de todo aquel ojiverde odioso le había dado la primera base de sus datos.

Se metió en uno de los tantos centros importantes de la ciudad, caminando distraídamente por las calles cuando su vista se topo precisamente con el objeto que despertaba en el tanto "interés". Rei estaba saliendo justo de una librería con un paquete en manos, aun traía aquel uniforme tan estilizado de B.E.G.A. Sin poder evitarlo pues caminaban en direcciones contrarias, los ojos dorados del oriental se enfocaron en su persona reconociéndole al instante.

'¿Destino...?' -pensó con ironía el bicolor-.

...quizás.

"Kai" -nombro el ojidorado deteniéndose frente a el- "¿Qué haces por aquí?" -pregunta típica, a una situación típica también-.

"Asunto de negocios" -respondió cerrando los ojos-.

"Oh, ya veo" -Rei no parecía nada convencido con aquella respuesta-.

"¿Y tu?" -pregunto automáticamente abriendo de nuevo aquel par de orbes rojizas-.

"Quiero comprar el libro que usaremos para la clase de Lectura, Segunda Oportunidad... pero ya fui a cinco librerías diferentes y no lo tienen o aun no les ha llegado" -se vio algo inconforme ante el hecho-.

"¿Qué traes ahí entonces?" -no pudo evitar la curiosidad, aunque después se regaño por ser tan entrometido-.

"¿Un libro?" -dijo sarcásticamente el ojiámbar-.

"Ya se que es un libro" -frunció el seño-.

"¿Entonces para que preguntas?" -dijo en el mismo tono-.

"Lo que quiero saber es que libro es" -dijo ácidamente, algo sobresaltado por la actitud del otro-.

"Ah, eso" -su tono de voz pareció cambiar asombrosamente- "De entre tanto buscar me tope con esto, leí la contraportada y el tema me pareció interesante" -dijo, ya de manera mas amable aunque artificiosa-.

"Hmpf" -la verdad, es que el también se había tranquilizado-.

"¿A dónde vas?".

"A mi casa" -y no estaba nada feliz con el hecho-.

"Ya veo... ¿Tienes mucha prisa?".

"¿Por qué?" -arqueo una ceja con nacido interés-.

"Porque voy a tomar un café y quería invitarte" -dijo sin mas, no sabia porque pero extrañamente le apetecía la compañía de Kai-.

"¿Invitarme?" -el bicolor parecía incrédulo-.

"Si ya sabes, cuando alguien paga por ti" -le dijo con un tanto de burla-.

"Eso ya lo se" -refuto-.

"¿Entonces porque preguntas?" -y ahora se notaba divertido-.

"¿Siempre dices cosas tan desesperantes como esas?" -le recrimino un poco, pues con esa ya eran dos veces-.

"¿Siempre eres tan quisquilloso cuando se te hace una invitación?".

"..." -y sentía como estúpidamente se había quedado sin mas que decir-.

"Kai... el que calla otorga, así que eso para mi es un si" -sonrió ligeramente al ver que aparentemente había ganado... aunque si lo pensaba bien... ¿Qué era lo que había ganado?-.

El bicolor estaba ligeramente aturdido por las palabras del otro... nadie le había invitado nada antes, solo Yuriy pero el no contaba. Así que no supo siquiera como zafarse de la situación aunque la verdad no lo deseaba, ya que aun creía firmemente que entre mas tiempo pasase con el chino, mas entendería porque provocaba tantas reacciones confusas en su persona.

Sin mas y casi en silencio se fueron a uno de los tantos cafés que habían en la ciudad, al llegar tomaron una mesa y pidieron un par de cafés. Kai quiso algo clásico, café negro con apenas una cucharada de azúcar, mientras que Rei pidió un sencillo café normal con un toque de vainilla... lo que a Kai le pareció un punto a favor pues entonces comprobaba reiteradamente que una de las cosas que Kenny había dicho era verdad, aquello solamente para comenzar la lista. Cuando les trajeron las humeantes bebidas cada quien le dio un sorbo para degustar el sabor. Con cierto e incomodo silencio aun había entre ellos, el bicolor supo que si no era el quien lo rompía, quizás el oriental ni siquiera hablaría.

"El libro... ¿De que trata?" -retomo la conversación que había dejado a medias antes-.

"Bueno... trata de vampiros, un par de hombres lobo y de extra unos brujos" -dijo completamente relajado, definitivamente la bebida le había caído bien-.

"Jah... Que tontería" -no dudo en mofarse- "Seria el colmo que me dijeses que crees en eso".

"Pues... prepárate para el colmo porque si creo" -dijo con cierto tono que podría tratarse de indignación-.

"Con todo respeto... es una idiotez" -replico el-.

"No para mi... mi vida es tan aburrida que necesito cosas en las cuales creer, cosas que se salgan de lo común" -quiso explicar aunque reprimiendo el hablar de mas-.

"¿Cosas en que creer? La gente ya cree en cosas divinas y todo eso, no veo para que buscar el creer en mas".

"¿Te refieres a la religión?" -a lo que Kai asintió ligeramente- "Oh no... yo no creo en esos cuentos, Buda dejo de interesarme hace un tiempo" -dijo con un toque de cinismo-.

"Eso no me lo esperaba" -confeso extrañamente-.

"Bueno cuando era mas niño según yo creía en eso... aunque la responsabilidad era de mi madre, no se, creo que quería verme como un monje tibetano" -se río ante el recuerdo de esos tiempos- "Pero no es para mi... es demasiada vida espiritual y pacifista, no lo soportaría... creo que terminaría suicidándome antes de reverenciar a Dalai-Lama y rezar casi todo el día" -dijo un tanto sarcástico, pero esa era la verdad-.

"Jeh" -el comentario le cayo en gracia, pero sin duda termino agradándole-.

"¿Y tu? Supongo que si crees en eso, las personas dicen que debes de creer" -indico pues era verdad, en este mundo prácticamente se exigía el creer en un ser superior fuese de la religión que fuese-.

"A mi nadie me dice que debo de hacer" -refuto frunciendo ligeramente-.

"Interesante forma de decir que no eres religioso" -sonrió un poco, tomando un sorbo de su café-.

"Yo solo creo en mi mismo" -explico como si al otro le fuese quedar a alguna duda-.

"Entonces crees en el más importante de los seres" -dijo apaciblemente, y ante esas palabras el corazón de Kai pareció dar un vuelco- "No hay nada más importante que nosotros mismos".

Recuperándose de aquel salto que pareció dar su corazón, Kai le miro tendidamente... ¿Ese era el Rei del que todo mundo hablaba? No, a el no le parecía que fuesen como decían que era... Rei era... Rei era... cautivador... no encontraba mejor palabra que esa, y menos en aquel instante.

"Pero bueno no muchos piensan como yo, lo cual esta bien... mas locos de mi tipo harían del mundo un lugar mas peligroso de lo que ya es" -río sarcásticamente, hacia ya tiempo que no se permitía a si mismo una broma así-.

"Créeme, el mundo no puede estar peor de lo que ya esta" -respondió, sintiendo que la conversación se volvía un tanto mas relajada-.

"¿Te digo cual es uno de mis lemas?" -dijo algo divertido, aunque no se noto demasiado- "Si algo va mal, puedes estar seguro de que ira peor" -sonrió a medias al ver la expresión que había puesto el otro-.

"Tienes una perspectiva de las cosas envidiable" -no pudo evitar el ser sarcástico, la situación se había ajustado de maravilla-.

"Si ¿Verdad? Lo mismo pienso yo".

Y durante unos instantes más permanecieron en silencio, suficientes que al chino le alcanzaron para terminar de degustar su café, sacar un par de miles de yenes y dejarlos sobre la mesa ante la extrañada mirada rojiza del otro.

"Bien ya me tengo que ir, me gusto mucho tu compañía" -y Kai no supo si aquello fue verdad o un sarcasmo... pero sin duda le había agradado escucharlo- "Te veo mañana en la escuela Kai".

"¿Por qué... me llamas Kai?" -la pregunta salio por si sola de sus labios, mientras que el pelinegro ya se había puesto de pie-.

"¿Y como querías que te llamase?" -arqueo las cejas extrañado- "¿Hiwatari?... nah ¿Para que? Siempre he odiado los formalismos japoneses, tantos "san", "kun", "chan" y apellidos me marean" -sonrió tenuemente- "Y tu siendo extranjero deberías entenderme".

"¿Cómo sabes que no soy de aquí?" -se intrigo al instante... ¿Acaso Rei también estaba investigando cosas sobre el?-.

"Se te nota a un kilómetro... tus facciones, tu cabello, tus ojos, no eres japonés" -indico, haciendo su observación-.

"Tu tampoco" -replico, poniéndose de pie también-.

"Soy chino" -declaro, como si aquello no se notase-.

"Hmpf... soy ruso".

"Jeh" -bajo la mirada para enfocarla después en el bicolor- "Eso supuse".

"¿Cómo?".

"A veces en un par de palabras, arrastras la 'r' por una fracción de segundo" -inclino inocentemente la cabeza hacia un lado- "Es cuestión de dicción, detalles como esos suelen pasar desapercibidos para las demás personas pero no para mi" -aclaro, como si el otro dudase de su veredicto-.

'Que interesante' -no pudo evitar el pensar- "¿Sabes que fue lo que mato al gato?".

"Si, lo hablamos la otra vez... la curiosidad, pero el gato nunca se murió por ser observador" -sonrió tenuemente y se dio la vuelta- "Nos vemos mañana Hiwatari-san" -dijo a modo de burla mientras que emprendía su camino-.

Y Kai tan solo se quedo ahí de pie, estático sin intenciones aparentes de moverse. Rei se perdió entre las personas, mientras que el ojiescarlata se perdía en sus pensamientos... si lo que Kenny le había dicho sobre el oriental había asentado la idea que tenia, el haber convivido escasamente con el justamente ahora, afirmaba lo que había pensando...

"Me gusta..." -susurro afligidamente, como si el descubriendo fuese terrible-.

Y es que era terrible... a el, a Kai Hiwatari nadie podría gustarle porque jamás caería en esas tonterías... no ¡El nunca! Y sin embargo... y sin embargo... le gustaba Rei, mas allá de eso, había despertado en el un interés que nunca nadie antes había logrado.

CRCRCRCRCR CRCRCRCRCR CRCRCRCRCR CRCRCRCRCR

Al fin el día del viernes había llegado, y con el la esperanza de casi todos los estudiantes de poder librarse de la escuela por dos largos y hermosos días, era cierto que los alumnos del Colegio B.E.G.A. no podían quejarse pues aquel sistema occidental de educación era mucho mas suave que el japonés, y sin embargo no por eso dejaba de ser bueno... a decir verdad... a veces no tan bueno...

"¡Corran mas rápido!" -grito el profesor de Deportes, Boris Balkov quien tenia fama de ser el profesor mas estricto y el peor de la escuela-.

La pobre clase del 4-G corría alrededor de uno de los patios principales, escogido especialmente por ser el más grande. Estaban completamente agotados y muchos de ellos ya iban rezagados atrás, respiraban agitadamente y la idea de "Me voy a desmayar" le pasaba a más de uno por la mente.

"Este... maes...tro nos... qui...ere... ma...tar" -decía entrecortadamente Takao, sin aliento y sintiéndose desfallecer-.

"..." -mas Max que iba a su lado ni siquiera pudo responderle-.

Sin embargo mas al frente y sin ningún problema Rei corría y al parecer disfrutaba de la actividad, como si fuese un cachorro al cual hacia mucho tiempo que no sacaban a pasear. Delante de el se encontraba Kai, el ruso tenia una condición física excelente que siempre estaba cuidando, y normalmente reafirmaba en los talleres de deportes, aunque este año se había metido en uno de menos adrenalina... la Lectura... o al menos eso pensaba ahora.

Sin poderlo evitar el bicolor había desviado la mirada hacia atrás un par de veces sin ser notado por nadie, ya que el resto de sus compañeros estaba muy ocupado muriéndose de cansancio. Lo que si, es que vio a Rei correr tranquilamente, con la vista perdida hacia el cielo y por fin en sus pulcros ojos dorados pudo distinguir un sentimiento que lo hizo sonreír ligeramente... paz, en ese momento los ojos del chino se veía huecos siempre, ahora se veían tranquilos... el parecía estarlo. Y aunque no le gustaba aceptarlo, el verlo así le había agradado bastante.

Pronto el agudo sonido del silbato que en el cuello cargaba en profesor se dejo escuchar.

"¡Se termino mocosos! .¡Váyanse a cambiar y regresen a clases!" -ordeno firmemente, y al decir aquello muchos de los alumnos se dejaron caer al piso mientras recuperaban el aliento-.

Rei se detuvo pasando un brazo por su frente para secar el sudor y después movió el cuello de un lado hacia otro mientras caminaba, ahora su objetivo era ir hacia los vestidores, cambiarse y regresar a la clase de Geografía Mundial. Volteo su vista hacia atrás mirando como sus compañeros luchaban por estar en pie y sintió una terrible pena ajena.

"Este maestro es un asesino" -hablo para si mismo-.

"Ni que lo digas" -aquella profunda voz le hizo sobresaltar, aunque ni siquiera se noto-.

"Kai" -arqueo una ceja volteando hacia su lado derecho, observando como el bicolor se encontraba a una distancia prudente- "¿De donde sacaron a este enfermo?".

"¿Yo que voy a saber? Ha estado aquí desde que era un niño... toda la escuela lo odia" -replico, cruzando los brazos-.

"Y si todos lo odian ¿Por qué no lo quitan?" -frunció el seño-.

"Eso me encantaría saber" -cerro los ojos mientras adaptaba su paso al del chino-.

"Hmm..." -torció un tanto la boca- "¿Por qué no había venido?" -se refería a que desde que habían entrado a la clases no habían tenido Deportes, pues el maestro se encontraba ausente o al menos eso les habían dicho... pero para su desgracia justamente había llegado el día de hoy-.

"Quien sabe... la mayoría lo dimos por muerto pero no se nos hizo" -abrió de nuevo los ojos-.

"Hmm" -se encogió de hombros- "Me gustaba mas cuando teníamos una hora libre sin hacer nada".

Ambos caminaron en silencio hacia los vestidores. Kai parecía ir ignorando al pelinegro que tranquilamente a su lado iba... pero no, ahora ya no podía ignorarlo, no ahora que había visto algo que le hiciese desear su compañía, algo que le llamase la atención de manera soberbia, algo que le crease la necesidad de escucharle... sencillamente tenia ese "algo" que había movido cosas dentro de su ser. El día de ayer había estado pensando en eso hasta muy entrada la noche y poco había podido dormir en realidad, es que el hecho era tan extraordinario por si solo que se le hacia tan difícil el aceptarlo, no se creía capaz de vivir con ello ¡Jamás! Nunca antes le había pasado algo así y ahora se sentía asustado, muy asustado, al no haber enfrentado situación parecida esta le tenia desconcertado y temía tantas cosas... pero no podía huir, a regañadientes lo había aceptado, había entendido que Rei se estaba haciendo un espacio en su corazón de hielo, y no podía detenerlo peor aun... no quería hacerlo.

Llegaron a los vestidores donde un par de compañeros más también ya se encontraban pues les adelantaron el paso, una vez ya estando ahí y colocándose donde se encontraban sus casilleros sacando los uniformes se dispusieron a cambiarse. Rei se saco la playera dejando su perfecto torso descubierto, los músculos de sus brazos y pecho se veían definidos, y su piel acanelada brillaba de forma apetecible. Ante aquella acción y aunque aparentemente estaba ocupado haciendo lo mismo, Kai no pudo evitar mirar de reojo aquel cuerpo tan bello... sencillamente era algo que había hecho por inercia, y cuando admiro un poco de aquella perfección no pudo evitar que sus pálidas mejillas tatuadas se adornasen de un color rosáceo, a lo que fijo su vista en otra parte mientras terminaba de sacarse de playera para colocarse la camisa de la escuela (¿Han visto el video "I´m Not Okay (I promise) " de mi otro amado grupo "My Chemical Romance"? pues si lo han visto entenderán a que parte se adapta esta situación XD) una vez que estuvieron listos y dispuestos comenzaron a avanzar hacia el aula de clases, mientras que algunos mas de sus compañeros apenas habían logrado llegar al vestidor.

Al ir ambos por los pasillos Kai se sentía un tanto incomodo... comenzaba a sentirse completamente estúpido ante la situación... apenado como un chiquillo y sentía que ahora comprendía un poco a Yuriy en los tiempos que solía rondar al chico que le gustaba... ¡Jah! Y el que había dicho que jamás de los jamases estaría en una situación así, cuan equivocado estaba.

"Tienes buena condición" -no pudo evitar el comentar Kai, mientras subían un par de escaleras hacia su aula de clases-.

"Si lo se, desde niño me pusieron a estudiar artes marciales, así que desarrolle cierto gusto por la actividad física" -entrecerró su dorada mirada- "Tu también tienes una condición perfecta".

"Me gustan los deportes" -dijo secamente, como era su usual forma de contestar aunque estaba escondiendo perfectamente aquel ligero nerviosismo que le estaba dando-.

"Hm..." -asintió- "¿Y porque no te metiste a algún taller de deportes? Hay muchos".

"No me llamo la atención" -se encogió de hombros restándole importancia al asunto-.

"La verdad prefiero cultivar el cerebro que el cuerpo" -fue lo ultimo que dijo antes de entrar al salón dejando a Kai en la puerta-.

El bicolor dudo unos instantes en entrar el también... porque estaba muy ocupado disfrutando al rememorar las breves "platicas" que había estado teniendo con el chino... las palabras salían fluidas de su garganta y los pensamientos corrían con mas facilidad.

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"... así que por eso quiero que pasen ese cuadro sinóptico de los géneros literarios a sus cuadernos" -ordeno Ceityana, mientras se iba a sentar a su silla esperando a que sus alumnos cumpliesen lo que les había encargado-.

La clase de Taller como todas las demás parecía marchar bien relativamente, para ser el ultimo día de clases los jóvenes parecían tranquilos. La profesora se dedico a atender un par de asuntos respecto a los proyectos de lectura que le habían entregado ya sus alumnos.

Kai intento pasar aquel apunte hecho en la pizarra verde, pero como siempre desvió un tanto la mirada solamente la observar que estaba haciendo el chino, y lo que vio no le gusto en nada.

Brooklyn y Rei habían copiado aquel cuadro aun antes de que la profesora lo indicase, por lo cual tenían ese pequeño espacio de la clase libre, se estaban dedicando a jugar en la libreta del pelirrojo. El juego era un clásico, se trataba de aquel juego con cuatro líneas entre cruzadas y donde cada jugador usa de símbolos una "x" o un circulo... si, el tan afamado "Gato". Brooklyn reía un poco ante los leves gruñidos que daba el chino, pues justo cuando Rei creía que podría ganar, el ojiverde le hacia una jugada que le hacia perder. Brooklyn estaba ya muy experimentado en aquel juego, ya que algo que fuese inventado para matar el tiempo en realidad resultaba ser un complicado juego mental que ayudaba mucho al desarrollo del pensamiento.

Rei decidió que ya había tenido suficiente de perder así que fingiendo estar indignado, algo que realmente no hacia mucho, dejo su lápiz sobre el pupitre y volteo a mirar por la ventana que tenia al lado como si lo que estuviese afuera fuese muy interesante. Brooklyn sonrió ante las actitudes de aquel chino y sin mas estiro su mano izquierda y colocándola sobre la barbilla del ojidorado le hizo virar el rostro para verle nuevamente, al sentir aquel inesperado contacto Rei se estremeció mientras que ahora veía aquellas orbes esmeraldas que estaban clavadas en su persona. El pelirrojo como siempre tenía una hermosa sonrisa en sus labios, soltó el mentón del oriental y después cerro sus verdes orbes aun conservando aquella curvatura en su boca. Rei sonrió extrañadamente y bajo la vista en un gesto que Kai considero como "timido" y lo cual le hizo hervir la sangre. El bicolor apretó fuertemente los puños y cerro los ojos respirando profundamente intentando contener la furia desatada que en ese momento sentía... ¡Ese maldito de Brooklyn!... mas Kai se reprimió mentalmente por sentir toda esa ira, últimamente sus sentimientos eran algo que no controlaba y eso comenzaba a desesperarle, se sentía tan humano y tan vulnerable. Justo quizás para su salvación, el timbre melodioso que anunciaba el fin de aquella clase sonó, y los alumnos comenzaron a guardar sus cosas.

"Bien chicos" -la profesora Ceityana se puso de pie- "A mas tardar quiero sus libros el lunes, tienen todo un fin de semana para conseguirlos, sin excusas" -y después sonrió agradablemente- "Se la pasan muy bien ¡Y se portan muy mal!" -río, mientras los chicos comenzaban a salir del aula-.

Y así todos comenzaron a abandonar el salón, faltaban aun tres clases mas para poder decir que eran libres de estudiar por lo que restaba de esa semana.

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"...como ya aclaramos la materia es todo lo que ocupa un lugar en el espacio, en la naturaleza se encuentra presente en tres estados que conocemos como sólido, liquido y gaseoso, pero existe un cuarto estado que se encuentra solo en el sol y las estrellas, el plasma. El plasma se da cuando..." -explicaba la profesora Judy mientras que los alumnos hacían esfuerzos para permanecer atentos-.

Takao comenzaba a quedarse dormido, tenía los ojos entrecerrados pero estaba cabeceando de vez en cuando. Max fascinado escuchaba a Judy, tener a su madre como maestra era algo que le tenía encantado. Mao se entretenía hablando con sus amigas de completas estupideces triviales. Rei dibujaba una estela de plumas que aparentemente era arrastrada por un misterioso viento. Y Kai miraba hacia el cielo, con sus nubes blancas y esponjadas que se mecían libres por el aire.

"... ¿Alguien sabe como se llaman estos puntos?" -la profesora seguía dando su clase, haciéndose la indiferente a los alumnos que no prestaban atención, después de todo los que perdían eran ellos porque Judy ya sabia y entendía eso (x.X eso siempre nos dicen los maestros en mi escuela)- "¿Si?" -uno de sus alumnos levanto la mano-.

"Son el punto de fusión y el punto de ebullición. La fusión se da cuando un sólido pasa a líquido, y la ebullición cuando el liquido pasa al gaseoso" -contesto Rei-.

"Muy bien" -sonrió, para no estar poniendo atención el chino había contestado correctamente- "Ahora que ya definimos estos puntos, deben de saber que no en todas las partes el punto de ebullición o fusión son los mismos, depende bastante de la presión... por ejemplo el agua..." -y como si nada siguió hablando-.

El oriental regreso su vista hacia el dibujo que hacia en su cuaderno. Quizás no era el mejor estudiante pero tenia una muy buena retención, bien podría estar dibujando, pensando en filosofía y escuchando la clase y sin ningún problema entender lo que se estaba diciendo... era una de sus ventajas, lo cual le había salvado en varias ocasiones de presentar exámenes extraordinarios.

Para alivio general la campana sonó y fue todo un regocijo escucharla, apresurados los presentes comenzaron a guardar sus cosas mientras Judy terminaba de decir un par de cosas y de dejar tarea. El fin de semana había llegado.

Con los parpados cerrados Kai terminaba de temer una libreta en su maletín, cuando una voz pronunciando su nombre le hizo sentir un pequeño sobresalto... conocía muy bien ese inconfundible todo.

"¿Qué?" -dijo secamente-.

"¿Cómo le vamos a hacer? Ya sabes el libro, la profesora lo pidió para el lunes, estaba pensando que si yo voy a comprarlo bien podrías darme el dinero y te traigo uno a ti, o yo podría pagarlo y me darías el dinero el lunes" -sugirió, se le hacia algo fácil de aceptar-.

"Hmpf... prefiero comprarlo yo" -termino de cerrar el maletín que estaba sobre la butaca- "Pero..." -desvió el rostro como si estuviese buscando algo, se mordió ligeramente el labio inferior y decidió seguir- "Si ayer dijiste que no lo tenían se nos hará un lió encontrarlo por separado... podríamos... ir a buscarlo los dos..." -bien ya estaba dicho, la PRIMERA invitación que le había hecho a alguien en su vida ¡Ni siquiera con Yuriy tenia esas atenciones! Y realmente se le había dificultado aun mucho más de lo que pensaba-.

"Genial idea ¿Te parece si nos vemos en el parque de Sakura?" -el no era muy dado a andar con amigos pero bueno, esta vez podría hacer una excepción-.

Rei suponía que seria mas entretenido buscar el libro acompañado que solo... al menos ya no se sentiría tan... extraño. El ojidorado odiaba salir de casa, de una muy incomprensible forma le gustaba quedarse encerrado en su habitación el mayor tiempo posible, y el salir era algo que definitivamente detestaba... no le gustaba andar solo por las calles... y era precisamente por aquello que justo en aquel momento había recibido y aprobado de tan buena manera la sugerencia del ojirojo.

"¿A la una?" -regreso de manera mas calmada su mirada hacia el otro, el que su supuesta invitación hubiese sido aceptada le quitaba de su ser un gran peso de encima-.

"Claro, entonces nos vemos mañana".

"Si, mañana" -a lo que Rei se giro para retirarse-.

El bicolor tan solo cerro los ojos, apoyando una mano sobre el respaldo de su asiento, el salón comenzaba a quedarse vació. En aquel momento no sabia que era lo que quería... no sabía otra cosa que no fuese el indagar más de aquel enigmático ojiámbar... en aquel momento solo esperaba que el día de mañana llegase rápido, muy rápido.

Continuara...

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Ninias ;.; snif... snif... ¿Qué creen? .¡Me quitaron el Internet! Soy tan desgraciadamente desgraciada ú.ù que perra vida la mía. Y el destino no conforme con quitarme solo eso, me hizo pasar otra desgracia ¡Se descompuso mi lectura de disco de 3 ½! Y he sufrido tanto por eso x.X no podía sacar ni meter nada a mi computadora, y con eso de que casi ni paso al ciber ahora con la lectora descompuesta menos iba. Pero al menos la crisis ya paso y esperemos que no vuelva a pasar algo así. Bueno dejando el trauma de que ahora estoy incomunicada con el mundo y tendré que venir a cibers para dejar los capítulos u.ú ¿Qué les pareció el de hoy? Neto ¡Kenny si que sabe un buen de cosas de Rei! XD espero no tener ningún amigo como el ¡Daría miedo! Sobre el cumpleaños de Rei, el 25 de septiembre, pues es el aniversario luctuoso de la muerte de mi papi u.ú por eso quise ponerlo de cumpleaños para el neko, como en honor a mi padre, puack ya me puse sentimental. Y al fin ¡Kai se dio cuenta de que quiere con el neko! Aleluya... si se que fue algo muy espontáneo y poco profundo pero ¡Así pasa! De la nada te das cuenta de que te gusta alguien (y miren que a veces hacen tormentas de vasos de agua solo por eso) pero lo de Kai fue sencillo y conciso. Bueno ya, ya, me callo y me apuro para irme porque se me hace tarde (shit, tengo que ir a ingles x.X), pero claro antes de eso agradezco enormemente sus reviews a:

Kote Otaku

Xin the goddess of the death

Naru Narusegawa Hiwatari

H.fanel.K

Nayru Ishida

Shiroi Tsuki

Claudel Kurayami

Konoto-chan

Murtilla

Charo Nakano

KuMiKo

Alexa Hiwatari

NeKoT

The life is a dream

Blurred Dream

Junel Hiwatari

Asuka-chan

Y eso es todo por hoy, espero verlas en algún otro de mis fanfics (porque por el msn ya no se puede ¡Odio a mi madre! .¿Porque me hace esto? ;.;) y como siempre si alguien leyó este capitulo se lo agradezco.

Atte.

Celen Marinaiden. "In my life I decide, but... My victory is your defeat..."