KHR no es mío, solo tomo prestados a sus sexys personajes ;P


Capítulo 6: Triste Verdad

La tensión se podía sentir en el aire, una tensión que incomodaba bastante a 2 de las personas que estaban en esa habitación.

- ¿Y bien? – pregunto con calma Skull.

- … - Alaude no contesto nada, ya que en verdad lo sentía ese sujeto lo tenía acorralado además de que igual el parecía conocer las llamas de su rubio.

- Acepto – contesto Giotto, rompiendo el incómodo silencio y obteniendo la mirada acusadora por parte de su amigo.

- Perfecto… los escucho – comento el peli morado mientras daba unos pasos para quedar cerca de él.

- Pero antes de hablar quiero que me diga ¿porque su herida ya no está y porque decía que era yo? – pregunto de el rubio mirándolo a ver a los ojos – ¿a que se refería con eso?

- De acuerdo yo contare primero, pero síganme – les indico caminando hacia la parte trasera del trono, donde presiono una de las tantas decoraciones que había en la pared provocando que esta se moviera.

- Un momento desde cuando… - hablo sorprendido Kusakabe, ya que al ser el jefe de seguridad del palacio se impresiono al notar que había pasajes secretos dentro del palacio que el desconocía.

- Siempre ha estado aquí – opino algo melancólico Skull – cuando se construyó el castillo se mandó a hacer con miles de pasajes secretos que están ligados a la llama de la nube – comento mientras entraba y empezaba a caminar por el largo pasillo que había sido revelado.

- Espere… dijo cuando se construyó – hablo asombrado y asustado Kusakabe – ¡pero el palacio fue creado hace mil años! – exclamo asustado.

- Aja ¿y que con eso? – pregunto con calma girándose para ver a los ojos a sus acompañantes – les dije que les diría la verdad y aquí la tienen – hablo mientras se paraba en medio de ese pasillo extenso.

- ¿Qué clase de truco es este herbívoro mentiroso? – declaro enojado Alaude.

- Sabes en algo tienes razón, les he estado mintiendo – siguió hablando Skull – yo no soy el hermano de tu padre, Alaude – dijo mirándole a los ojos notando que este fruncía el ceño y activaba sus llamas.

- Pero si no es pariente de Alaude, porque el anillo real lo reconoció como nuevo rey – hablo desconcertado Kusakabe, ya que esa joya solo reconocía a los miembros de la familia real.

- … - ante ese comentario el peli morado sonrió con tristeza mientras activaba sus llamas al mismo tiempo que su alrededor empezaba a cambiar de tal forma que el pasillo se expandía y ahora revelaba una habitación acogedora pero algo polvorienta – porque soy de la familia real, yo fui rey de este lugar hace mucho tiempo… cuando aún existían los 8 reinos – opino con tristeza.

- ¿8 reinos? – pregunto confundido Giotto – pero solo son 7 reinos: sol, lluvia, tormenta, rayo, niebla, nube y noche…

- Te falta el más importante de todos: el cielo – comento Skull mientras le miraba a ver – Giotto tu llama no es nada extraña, tu eres el cielo que cubre todo y llena de armonía a los demás elementos, tu llama es la más poderosa de todas e igual tienes la habilidad de congelar a otras llamas, así como lograr la armonía de las mismas.

- ¿Espera como sabes todo eso herbívoro? – declaro enojado Alaude, ya que después de años de investigar esas eran las características de las llamas su Giotto y pensaba que solo Kusakabe y el sabían de eso.

- Porque todos los cielos son así… - contesto con tristeza.

- Espere, según lo que investigue la llama del cielo se extinguió… - argumento kusakabe

- Esa es una mentira que "nosotros" creamos para alterar la historia, ya que nos avergonzábamos de lo ocurrido – dijo de forma triste – en mi época cuando aún era un adolescente ocurrió una guerra sin fin donde las personas se atrevieron a hacer lo imperdonable…

- ¿Y que fue eso? – pregunto con miedo Giotto, notando que el peli morado se acercaba lentamente hasta el para quedar parado frente a él, al mismo tiempo que su rostro se endurecía adoptando un semblante serio.

- Atentamos contra nuestros cielos y los asesinamos para robarles sus llamas – ante eso declaración la habitación cambio de forma drástica mostrando ahora un lugar roto, donde se podía apreciar los restos de alguna pelea y rastros de sangre. Ante esa declaración Alaude se colocó enfrente de Giotto a modo de protección mientras que Kusakabe le miraba fijamente – la verdad aun en ese entonces jamás supe quien descubrió ese detalle de que la consumir las llamas de los cielos aumentabas tu poder y fuerza en la batalla… pero debido a ese acontecimiento la guerra por poder y territorio tomo un nuevo rumbo y se convirtió en la gran cacería y masacre de los cielos - al escuchar esa declaración todos miraban con algo de miedo a la persona que les narraba estos hechos de la forma más calmada aunque igual se podía ver el dolor y arrepentimiento en sus ojos – fueron los peores años de mi vida, por todos lados podías ver el miedo en las personas al igual que la codicia en la mirada de otros, primero se destruyó al reino del cielo donde asesinaron a su reina de ese entonces… Aria fue la primera en morir – narro con tristeza mientras recordaba el dolor que sintió cuando se enteró que su mejor amiga estaba muerta y todo el palacio quedo en ruinas al mismo tiempo que se iniciaba la masacre de todos los habitantes de ese reino – tras acabar con el reino del cielo, empezaron a casar a aquellos cielos que vivían en otros reinos, fue una masacre total… solo unos pocos nos opusimos a esa masacre… buscamos detenerles y hasta llegamos a matar a algunos pero nuestra batalla fue en balde… cuando la guerra acabo fue porque ya habían matado a todos los cielos, el balance se había roto y tras ello empezó a reinar la discordia desconfianza entre los elementos…

Al finalizar su relato, sus acompañantes estaban en silencio asimilando sus palabras, es decir… en ningún libro existente se mencionaba de algún suceso como ese ya que sonaba irreal… que en verdad hace tiempo se hubiera dado esa clase de genocidio contra los portadores de la llama del cielo, pero por el semblante serio que demostraba el peli morado notaban que no estaba mintiendo o inventando esa historia.

- Pero… - se atrevió a preguntar Kusakabe – si los mataron a todos y de hecho jamás se había visto rastro de esa llama desde entonces porque Giotto las posee – pregunto con duda notaba que algo no encajaba en la historia – o porque dice todo eso como si lo hubiera vivido, ya que eso significaría que usted tendría…

- ¿Mas de mil años? – pregunto divertido Skull – pues de hecho perdí la cuenta después de unos cientos de años, ya que mi cuerpo dejo de envejecer como parte de un pago y juramente que hice con mis amigos.

- Explícate herbívoro – pregunto Alaude, ya que, aunque no quería reconocerlo aún estaba algo confundido y al mismo tiempo curioso por saber la verdad que ese sujeto ocultaba.

- Al pasar los días todos empezaron a caer en el arrepentimiento al darse cuenta de sus monstruosas acciones, por lo cual buscaron apoyo y ayuda de los reyes de ese entonces – siguió comentando – por lo cual yo, en compañía de los demás reyes empezamos a buscar alguna solución – dejo escapar un suspiro con pesadez – encontramos la forma de hablar con Dios y le rogamos para que nos regresara a nuestros cielos… el noto que en verdad estábamos arrepentidos y lamentábamos no haber podido protegerles por lo cual se apiado de nosotros y nos dio la promesa de que los regresaría, eso nos alegró momentáneamente ya que luego fuimos envueltos en una malician: la inmortalidad.

- ¿Porque lo ve como una maldición?, si muchos han buscado obtenerla – objeto Kusakabe – para tener una vida mas longeva.

- Porque son unos idiotas que no saben lo que desean… la inmortalidad es una condena, ver a tus seres queridos envejecer sin ti y morir a su lado sin poder hacer nada para evitar que eso ocurra, buscar esconderte en lo más recóndito del mundo para que nadie note tu presencia, no poder buscar felicidad alguna o relacionarte con alguien por miedo a que descubran tu secreto y te odien o te vean como alguna especia de monstruo – hablo de forma irónica – no… la inmortalidad es una condena, fue nuestra condena y pago por nuestra petición

- ¿A qué se refiere con eso? – pregunto de forma tímida y melancólica Giotto, ya que esa sensación extraña que siempre habían tenido le indicaba que las palabras del mayor eran verdaderas.

- Se nos asignó la tarea de buscar un nuevo equilibrio en el mundo sin un cielo, ya que al parecer aun existían personas que fingían arrepentimiento así que dios nos dijo que nos podría una prueba mandándonos un cielo a quien cuidar y si no le pasaba nada, paulatinamente nos regresaría nuestro elemento perdido – ante eso dejo escapar un suspiro mientras colocaba sus manos en sus bolsillos – por eso me alegre mucho al verte, al fin después de 10 siglos has aparecido – dijo sonriéndole con sinceridad y felicidad genuina.

- … - ante ese comentario Giotto se sonrojo – pero si yo no soy tan especial como pa…

- Claro que lo eres – le interrumpió skull – un claro ejemplo de ello es ver a Alaude, una nube solitaria que deja su orgullo de lado cuando se tratara de la seguridad de su cielo.

- Hmm… - ante esa afirmación el mencionado sonrió de lado.

- Espere, ahora que le miro bien usted es nuestro rey fundador – hablo asombrado Kusakabe - eso quiere decir que los amigos que habla son los demás reyes fundadores – comento asustado e impresionado el pelinegro de tupe.

- Veo que ya me descubriste – hablo divertido – así es, por eso el anillo me reconoce porque originalmente es mío.

- Eso quiere decir que eres el tátara-abuelo de Alaude, o algo así – pregunto emocionado Giotto.

- Hmm… creo que te faltaron tataras… pero algo así – hablo de forma calmada - pero bueno no son la gran cosa ya que en verdad jamás me he sentido un anciano… - opino mientras alzaba los hombros – por otro lado, ya conocerán a los demás cuando vengan en unos días - dijo sonriendo de lado.

- No dejare que más herbívoros entren a mi casa – declaro Alaude.

- Pero esta tan bien es mi casa y hasta que tengas la mayoría de edad yo soy el que manda aquí – le reto de forma juguetona.

- ¿Porque sus compañeros se mostrarían? – pregunto Kusakabe.

- Ya no tenemos que escondernos e igual juramos que aquel que lo encontrara le informaría a los demás para que así pudiéramos cuidar al nuevo cielo – hablo con calma mientras lo miraba a los ojos – aunque debo de admitir que la ironía me agrado.

- ¿De qué habla? – pregunto Kusakabe sin entender.

- De que me divertiré mucho molestando a ciertos sujetos cuando les diga que nuestro cielo es mi autonombrado hijo – dijo aguantándose la risa de imaginar las caras de molestia de varios de ellos en especial la cara que pondría Reborn.

Por su parte sus 3 acompañantes intercambiaron miradas de desconcierto ya que no atendían muy bien a lo que se refería el peli morado, pero igual Alaude se sentía inquieto y enojado ya que ese herbívoro había dicho quemas personas sabrían del secreto de las llamas de Giotto, algo que no le agradaba ya que suficiente tenía con el hecho de saber que la manada de herbívoros con los que se juntaban lo supieran y eso fue porque lo descubrieron por accidente.