Los personajes son de Stephanie Meyer y la historia es inventada por mí.

¡¡Holaa!!

Espero que os guste este capítulo, Leah ya cuenta lo que le a pasado jejeje, no soy muy mala ¿no? No os he hecho esperar mucho jejejeje, no ahora en serio, estoy un poco triste y agobiada con los exámenes finales L, pero lo que más tristeza me da, es que en el capítulo anterior solo he recibido un review y de verdad, me da por pensar que no os gusta, le agradezco a gaby twirocker por su review, y decirte que todo lo que me preguntaste se te aclara en este capi jejeje, ahora por favor, para levantarme el ánimo dejadme reviews ¿vale?, quiero saber vuestra opinión, cuantos más reciba, lógicamente, intentaré actualizar antes ¿ok?, bueno creo que ya esta todo dicho jejeje, espero que disfruten del capítulo, xao, ¡¡nos leemosss!!J.

CINTIA!! XD

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Capítulo 7: Confesiones de una loba

En estosmomentos me encuentro en la cafetería del instituto junto con mis tíos, en la mesa faltaban mis padres, los cuales se encontraban en casa junto con mis abuelitos Esme y Carlisle cuidando de Leah, la cual llevaba ya una semana sin despertar, yo había desistido de decirles a mis padres si me dejaban ir a la discoteca con mis amigas, cuando un día mis padres me dijeron que si que podía ir, pero yo les dije que ya no hacía falta, que mis amigas lo habían cancelado por mi culpa, por no darles una respuesta rápido, además, yo no tenía ganas, no sabía cuando iba Leah a despertar y tenía curiosidad de todo lo que le había pasado.

A Leah la podría cuidar perfectamente sola mi abuelita Esme, pero, mi tía Alice hace pocos días tuvo una visión en la que Leah despertaba y probablemente fuera hoy, mi tía no estaba muy segura, además, era muy raro que pudiese ver el futuro de Leah, pues ella es una mujer loba, y mi tía no puede "ver" a los hombres lobo, así que por eso , mis padres no habían venido al instituto y mi abuelito tampoco había ido al hospital, quería revisarla cuando despertara.

Pasaron las horas, y por fin llegó la hora de salir, así que me fui al aparcamiento del instituto, allí se encontraban todos mis tíos, excepto Jasper, eso me extrañó, él nunca se separaba de mi tía Alice.

-Tía, ¿dónde está el tío Jasper?-le pregunté.

-Se ha tenido que ir antes a casa; Leah se ha despertado y digamos que no ha despertado con muy buen pie-me dijo mi tía Alice.

-¡¡Vaya!!, ni estando enferma le cambia el humor-le dije con cara de asombro.

Me subí en el Porche amarillo de mi tía, a ella le encantaba su coche, dice que no lo cambiará nunca, al menos no de marca ni de color, aunque sí de distintos modelos de Porches, decía que el coche le trae recuerdos de cuando mi madre era humana, y mira que es raro que no cambie su coche, todos los Cullen cambian sus coches cada año, aunque debo de admitir que a mi padre también le pasa algo parecido a lo que le pasa a mi tía, con su Volvo plateado.

Llegamos a casa en pocos minutos, mi tía corría demasiado, al igual que toda mi familia, debo admitir que a mí también me gusta la velocidad, probablemente lo haya heredado de mi padre puesto que a mi madre, cuado era humana no le gustaba la velocidad, aunque ahora siendo vampira su gusto a cambiado.

Entre al garaje y allí estaba la moto de Mí Jake, eso quería decir que seguía en casa.

Nada más cruzar la puerta de la entrada mi abuelita Esme se me abalanzó encima para darme un abrazo y un beso en la mejilla.

-Hola cielo, ¿qué tal el día en el instituto?-me preguntó con una sonrisa.

-Aburrido, como siempre-contesté con pereza.

-Bueno cariño, no te preocupes, por cierto, los demás están arriba en tu habitación, pero al parecer Leah sólo quiere hablar contigo y con nadie más-me dijo mi abuelita.

-¿No ha dicho nada?-le pregunté.

-No cielo, sólo quiere hablar contigo, ella no quiere ni que Jacob esté presente-me dijo con cariño.

Subí las escaleras junto con mi abuelita y mi tía Alice, entré en mi habitación y allí estaban todos reunidos, Leah estaba en mi cama tendida, a ésta en cuanto me vio se le dibujó una pequeña sonrisa en su cara, Jake estaba sentado en una orilla de la cama y cuando me vio, se acerco a mí y me dio un beso muy dulce en los labios.

En la habitación se formó un silencio muy incómodo, Leah tenía la cabeza baja, no me miraba a los ojos, y yo por mi parte solo la observaba a ella.

-¿Puedo hablar con Nessie, a solas?-preguntó Leah con voz débil; me extrañó que me llamara así, rara vez lo hacía, ella solía llamarme por mi nombre completo.

-Sí, por supuesto, pero recuerda todo lo que te he dicho, tienes que cuidarte-le dijo mi abuelito a Leah- bueno, nosotros nos vamos de caza para darles un poco de intimidad, volveremos pronto, pero os daremos el tiempo suficiente para que podáis hablar tranquilas, ¿vale cariño?-me dijo mi abuelito

-Sí, gracias abu-le dije dándole un beso en su fría mejilla.

Todos se despidieron y salieron, pero mi abuelito se quedó en el marco de la puerta de mi habitación esperando a que Jake se moviera de mi lado.

-Jacob, vamos-le llamó mi abuelito

Este dudo un poco, pero al final me dio otro beso en los labios, se despidió de Leah y se fue abajo, él no tenía el oído tan agudizado como mi familia, así que no se enteraría de la conversación que se dé en mi habitación.

Nos quedamos solas, me senté en la silla que había al lado de mi cama y después hubo un silencio muy incómodo, al parecer ninguna sabía como empezar, Leah parecía que quería decir algo, pero no se decidía, así que fui yo la que rompí aquel silencio.

-¿Te encuentras mejor?-le pregunté.

-Sí, gracias-me dijo con esa voz débil que tenía en estos momentos.

-Leah…-empecé a decir, pero me cortó.

-Nessie, lo primero que quiero pedirte es disculpas, disculpas por como me porté contigo el día de tu cumpleaños, disculpas por como te he tratado todos estos años, te pido de todo corazón que me perdones, yo….debo admitir que estaba…celosa, celosa porque tu tenías a alguien que te quería y yo no, lo siento, perdóname…-me dijo con tristeza pero mirándome fijamente a los ojos.

-Sí, claro que te perdono Leah, yo sé que tu eres muy buena persona y que te gusta proteger a tus seres queridos, sé que no lo haces con mala intención, pero los celos pueden llegar a ser muy malos-le dije.

-Sí, lo sé, por eso te pido perdón…-me dijo.

-Y….¿quién es el padre?-pregunté vergonzosa.

Ella me miró un buen rato y me dijo:

-Es una larga historia, pero te puedo contar lo más importante-me dijo y al ver que yo no decía nada, continuó hablando-Verás, cuando me fui de aquí el día de tu cumpleaños, me dirigí a la reserva, estuve allí un tiempo, pero no quería encontrarme con Jake y mucho menos contigo, estaba muy enfadada o mejor dicho….muy celosa, así que me fui, corrí sin rumbo, hasta que me dí cuenta de que estaba en Nueva York, decidí quedarme por allí, sabía que en Nueva York no os iba a ver, pasaron los días y las noches, las cuáles me las pasaba en discotecas bebiendo y olvidándome de todo, en una de éstas conocí a un chico, éste era hermoso, tenía una belleza sobrehumana, en cuanto lo miré a los ojos violetas que tenía, todo lo que había a mi alrededor desapareció, él era como un imán para mí, en fin no sé como explicarlo, pero supe que me había imprimado, pasó el tiempo y nosotros éramos muy felices, mi hermano Seth me llamaba para convencerme de que volviera pero yo le decía que era muy feliz y que no iba a regresar, eso era algo que no tenía planeado para nada, así que yo seguí con él, un día yo me decidí a decirle lo que era, puedo decir que se lo tomo bien, él también me contó lo que era, un vampiro, lo cual me sorprendió, no aparentaba serlo, ni tampoco olía como ellos, me dijo que tenía dos dones, lo cuál es raro, me dijo que podía cambiar su aspecto a su antojo, y el otro don era que podía camuflar su olor o los olores que había a su alrededor, lo acepté, todo gracias a la imprimación. Un día me dí cuenta de que estaba embarazada y de que no era normal, pues ya se me notaba un poco, así que decidí buscar ayuda, el único que me vino a la mente era tu abuelo, él ya había tratado con el embarazo de tu madre, así que pensé que podría ayudarme; me dirigí de vuelta aquí, a Forks, sin decírselo a él, no sabía si lo aceptaría, así que vine aquí en avión, pues ya no podía transformarme, no sé por qué; te vi en el instituto, pero en cuanto te diste cuenta de mi presencia, huí, no sabía que decirte, yo ya no tenía nada en contra, ya no estaba celosa de ti, pues yo ya tenía a alguien a quien querer; lo mismo ocurrió en la playa, pero yo estaba más débil, así que me alcanzaste y el resto ya lo conoces.

Me quedé asombrada, las palabras no salían de mi boca, hasta que al final conseguí preguntar:

-¿Cómo se llamaba?

Ella dudo un poco, pero me contestó:

-Daniel.

-¿Por qué no emites ningún olor?, eso es algo que me extrañó la primera vez que te vi-le pregunté.

-Sí, es cierto, yo también me dí cuenta, al parecer mi hijo tiene el don de su padre-me dijo con una sonrisa.

Yo le devolví la sonrisa, pero no le pregunté nada más, aunque una pregunta estaba en mi mente, ¿cómo será el embarazo que "casi" mata a mi madre, que era humana, en una loba?.

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Reviews, reviews, reviews….

Espero que os haya gustado este capítulo, si tenéis alguna duda, alguna idea o algo que queráis sugerirme para la historia, ya sabéis, dejadme un review y yo lo leeré, ¿vale?, ahora si, me despido…

Xao!! Nos leemos!!

CINTIA!! XD