Habían pasado unas horas desde que se fueron Harry y Ginny, pero Hermione y Ron no se habían dirigido la palabra desde entonces. No es porque estuviesen enojados si no que esa nueva información acerca de ellos los había sorprendido un poco y no estaban listos para hablar con el otro acerca de eso. Durante la tarde trataron de estar lo mas separados posibles u ocupados con cosas de la casa o jugando con Rose para que el otro no sacara el tema a relucir. Cuando cayó la noche se dirigieron a la habitación, se cambiaron por separado y finalmente cada uno se acostó en su lado de la cama dándole la espalda al otro pero ninguno de los dos había podido conciliar el sueño, cansado de tanto pensar Ron decidió bajar a buscar agua pensando en que tal vez la castaña estaría dormida, cuando estaba en la cocina se había fijado en la puerta que da al sótano y recordó que ese parecía un lugar agradable para pensar un rato a mitad de la noche.

Mientras tanto Hermione no paraba de dar vueltas en la cama sin poder dormir, cansada de esto se dispuso a salir de la cama y a caminar descalza hasta la biblioteca a buscar su ejemplar de "Historia de la Magia", tal vez solo necesitaba leer un poco para desestresarse pero tenía un poco de sed y se encaminó hasta la cocina para buscar algo de tomar, cuando estaba en ese lugar vio la puerta que llevaba al sótano y recordó que nunca había leído o estado en esa parte de la casa desde el día en que llegaron que estaban inspeccionándola, decidió que sería un buen lugar para pasar la noche leyendo. Bajó las escaleras poco a poco pero al llegar a su destino no puedo evitar sonreír al conseguir a cierto pelirrojo que la volvía loca ahí recostado únicamente con sus calzoncillos y descalzo, parecía entre dormido y despierto pero cuando escuchó pasos decidió levantar la cabeza para encontrarse a aquella chica que tanto le gustaba, estaba con uno de sus camisones que apenas y le tapaban el trasero pero obviamente a él no le importaba en lo absoluto.

-Hola - Dijo la castaña.

-Hola, como que pensamos igual ¿no? - Dijo él con una sonrisa, pudo notar que traía un libro entre sus manos y decidió hablar de nuevo - Veo que escogiste un buen lugar para leer.

-Ehm si, ha sido un día duro y no puedo dormir, creí que un libro me entretendría un rato - Finalizó ella.

-Tampoco podía dormir así que vine aquí a pensar - Al ver que ella seguía ahí parada se hizo a un lado en el sofá y a invitó a sentarse, ella lo hizo pero luego de eso en aquel cuarto reinó un silencio enorme y él decidió romper un poco el hielo - ¿Qué locura todo no? Me refiero a lo que nos han contado hoy Ginny y Harry.

-Si. Es imposible de creer de como en nuestro tiempo estamos tan cerca de todas esas desgracias pero al mismo tiempo tan cerca de un mundo mágico lleno de paz - Dijo ella.

-Oye tengo curiosidad pero ¿es cierto que tienes una marca en el brazo producto de la maldición que te hizo Bellatrix? - Dijo él sin dejar de mirarla.

-De hecho si - Mostrándole su brazo izquierdo donde esa bruja le había dejado marcada "Sangre Sucia", estaba un poco borrosa pero sin embargo aún era visible - La primera vez que la vi no sabía que era exactamente pero estaba segura que no era un tatuaje.

-Debió dolerte demasiado y yo… Soy un idiota ¿Cómo pude dejarte a ti y a Harry en medio de la búsqueda de Horrocruxes? - Dijo el pelirrojo bastante enojado consigo mismo.

-Espera, te fuiste por influencia del medallón de Slytherin, no fue tu culpa y tu fuiste quien me salvó de que Bellatrix siguiera torturándome hasta la muerte, de una u otra forma eres como mi héroe - Dijo ella seriamente sin quitarle los ojos de encima.

-Es genial que me veas de esa forma, para la mayoría de la gente soy un bueno para nada - Dijo él.

-Ya deja de menospreciarte, tu siempre haces cosas grandes y especiales. Me salvaste de un Troll, estuviste vomitando babosas toda una tarde por defenderme de Malfoy, me salvaste de Bellatrix, según Ginny y Harry me acompañaste hasta Australia para ir en busca de mis padres. Siempre estás ahí para mi, eres mi mejor amigo y justo ahora estoy realmente fascinada con la idea de que soy tu esposa y de que tenemos una hija. Soy yo la que debería sentirse así, a quien engaño soy solo una sangre sucia, ahora lo tengo marcado en brazo de por vida y no hay nada que pueda cambiar, soy solo una sabelotodo insufrible, ni siquiera soy bonita - Terminó la castaña.

-No te atrevas ni por un minuto a creer esas cosas, no eres una sangre sucia, eres la chica más inteligente que yo he tenido el placer de conocer, que a pesar de tener padres muggles desde los 11 años sabes mas de magia que cualquier persona que yo haya conocido, se que te dije que eras una sabelotodo insufrible y es una de las tantas cosas de las que me arrepiento porque no eres para nada eso, cuando lo dije era un niño inmaduro y no te conocía de verdad, eres mi mejor amiga, siempre tienes algo bueno que aportar y en ningún momento te rindes, y bajo ningún concepto te permito que digas que no eres bonita porque eres la chica mas hermosa que existe y yo soy quien esta fascinado y maravillado de ser tu esposo - Finalizó el pelirrojo mirándola expectante y con el rostro realmente cerca del de ella.

-Vaya Ron, no te conocía ese lado tan abierto y sentimental, veo que Ginny no mentía cuando dijo que me pediste matrimonio en el compartimiento del Expreso de Hogwarts en que nos conocimos - Dijo la castaña sonriendo.

-Bueno, tengo mis momentos especiales - Respondió él sonriendo sin la más mínima intención de apartarse de ella.

A ambos se les acabaron las palabras pero no paraban de mirarse a los ojos y su siguiente acción fue acercarse sin ningún limite ni temores, sus narices ya podían rosarse hasta que por fin sus labios se encontraron, no era el primer besos de ninguno pero si el primer beso entre ellos y al principio fue un poco torpe hasta que encontraron el compás perfecto, sus labios se movían al mismo ritmo y luego de un rato fue Ron quien decidió introducir su lengua en la boca de ella, Hermione se sorprendió un poco pero logró seguirlo y se le ocurrió mientras tanto morder un poco sus labios, conforme pasaban los minutos el beso se hacía muchos mas intenso hasta cierto punto que ella rodeó el cuello de él con sus brazos para introducir sus manos en su cabello rojo y jugar con él, el chico poco a poco envolvió su cintura con sus manos.

El beso se intensificaba cada vez más y cuando se dieron cuenta poco a poco Hermione se iba recostando en el sofá al mismo tiempo que Ron quedaba encima de ella y enrollaba con sus piernas la cintura de él, mientras tanto él recorría con sus manos su cuerpo, primero tenía un poco de vergüenza pero cuando ella empezó gemir y a pasar sus uñar a lo largo de su espalda no pensó dos veces en posar sus manos en sus pechos y acariciarlos a través de la tela del camisón, de esa misma forma pasó sus manos por sus muslos. Ambos estaban realmente ocupados en sus labios y en acariciar otro pero de un momento a otro solo se escuchó un PUM.

No se habían percatado de lo pequeño que era el sofá donde estaban muy ocupados besándose y ambos cayeron de bruces en el suelo, Ron cayó antes por lo tanto Hermione terminó encima de él. Se levantaron del suelo pero cuando se miraron se pusieron realmente rojos ya que eso que acababa de pasar fue un impulso por el calor del momento, ninguno lo planificó y al parecer puso las cosas mas confusas de las que estaban ya que ellos solo hablaron un poco pero nada específico con respecto a sus sentimientos.

En vista de esto, ninguno dijo nada, solo se limitaron a subir juntos las escalera hasta llegar a su habitación, cada uno se acostó en su lado de la cama, dándose la espalda y deseándose un débil "buenas noches", no saben cuanto tiempo estuvieron en el sótano pero de lo que si estaban seguros es que ahora estaban igual que al principio de la noche, dos adolescentes con sentimientos y hormonas en el cuerpo de dos adultos confundidos.

N/A: Hola lectores, aquí les dejo el capítulo que mas ansiaba por subir, jeje, disfruté mucho haciéndolo y espero que les guste. Sigan dejando comentarios, hasta mañana, besos!