Sam se limitó a negar con a cabeza y a segir su camino a gran velocidad hasta perderse en la espesura del bosque en su forma lobuna. Me dirigí casi a la carrera a casa de Jake, cuando salió alguien a quien no esperaba ver, alguien a quien habia echado muchismo de menos.

- Carlisle - dije en un susrro mientras él me regalaba una sonrisa que habia echado muchisimo de menos.

Sin dar ninguna orden precisa, mi cuerpo se lanzó en un abrazo. Abracé el frío cuerpo de Carlisle como si me fuera la vida en ello. El frío contacto reavivó los recuerdos que tenía escondidos en el lugar mas oscuro de mi memoria.

Él me devolió el abrazo envolviéndome en sus duros bazos de hielo.

Cerré los ojos dejando que las lágrimas que había acumulado todos estos meses descendieran silenciosas y lentas por mis mejillas.

- Carlisle... - repeti de nuevo entre sollozos.

- Bella yo tambien me alegro de verte - dijo mientras me separaba un poco de él para mirarme a los ojos.

De pronto senti de nuevo ese agujero en mi pecho, ese que habia conseguido perder durante el tiempo que habia estado con Jake. Ese que me habia dejado Edward con su partida.

No podia dejar de llorar. Sentia que en cualquier momento me fallarian las piernas. Estaba sumida en mis pensamientos cuando oi una voz tremendamente familiar, musical y tan añorada durante todo ese tiempo. Su voz, la de mi mejor amiga.

- ¡Bella! - gritó Alice.

Me giré aun medio envuelta en los brazos de Carlisle y empecé a correr en su dirección. No podía creer que volviera a ver su sonrisa, sus saltitos. Ese duende al que tanto amaba y al que tanto habia echado de menos.

- ¡Bella, Bella...! - gritaba Alice mientras saltaba de la emoción.

- ¡Alice, o Dios mío, Alice! - dije sollozando ahora mas fuerte - ¡Te he echado tanto de...! - caí al suelo antes de acabar la frase.

Oi la risa musical de mi amiga. Habia echado de mesno incluso eso, que se riera de mis torpezas.

Me levantó del suelo y la abracé con todas mis fuerzas, todas esas fuerzas que habia estado reservano para abrazar de nuevo a mi vampirica familia. O la que un dia lo fue, esa a la que pensé que pertenecería, esa a la que amé y aun que me doliera admitirlo aun amaba.

El abrazo se me hizo demasido corto cuando algo tiró de mi y me separo repentinamente de Alice.

- ¿A mi no vas a saludarme? - dijo él con su pícara sonrisa.

Lo abracé, los brazos no me llegaban para poder envolverlo.

- ¿Son imaginaciones mias o cada vez eres mas enorme Emmet? - pregunté llorando mientras lo abrazaba

- No creas que haciéndome la pelota se me va a olvidar la caida que has tenido cuando corrias hacia Alice - dijo soltando una carcajada que casi me deja sorda - ¿Son imaginaciones mias o tu cada vez eres mas torpe? - dijo ante otra carcajada

Yo lo abracé mas fuerte. Hasta eso habia echado de menos

Me separé de él para encararlos a los tres. Solo tres pense. Era un episodio demasiado oscuro para la familia Cullen, no todos habían venido, y por cierto...

- ¿Que haceis aqui? - pregunté con la voz aun algo llorosa.

- ¿No lo sabes? - dijo Carlisle con cara de preocupación y entonces miró la casa de Jake

- Jake... - susurré y emmpecé a correr de nuevo a su casa

Jake no, jake no podia estar mal. Pero muy bien no podia estar si habia permitido la entrada de los Cullen en la reserva, y en su asa.

- Jake - dije gritando y a los pocos segundo Alice me acompañaba en mi carrera hacia la casa rojiza.

Me paré delante de la puerta, no sabia que podría encontrarme. Respiré ondo y mire a Alice llorando. Dios, mi Jake, mi novio.

- No sabia que erais tan amigos tu y el chucho ese.

- No le digas chucho - le grité - él es mi novio, él me a ayudado cuando todos vosotros me abandonasteis, cuando estaba dispuesta a hacer cualquier cosa para encontraros o para que voliérais, cualquiera Alice, el era el único que me mantenia viva. - grité y entré en la casa.

Allí estaba Jake, tendido en el sofá, su padre estaba a su lado con la tristeza grabada en cada una de las facciones de su rostro. Me acerqué a ellos sigilosamente sin parar de llorar. Él, tendido y enfermo y yo abrazando a los que me habian abandonado, abandonándolo a él durante unos instantes. Estaba a su lado y vi el ronstro de Jake perlado de pequeñas gotas de sudor. Sudor , pense, Jake no suda, es un licantropo, me dije a mi misma. Acaricié su cara y me miré la mano, exactamente, sudor.

Miré a Billy en busca de explicaciones y luego volvi a mirar a Jake, dormía. Billy me hizo un gesto con la cabeza indicándome que le siguiera hasta la cocina. Una vez en la cocina nadie sabia que decir. Sus ojos era el puro reflejo de la tristeza y la frustación, por mi lado, de la culpa y el dolor.

- ¿Que ha pasado, Billy? - pregunté como pude, ya que las lágrimas habian dejado un amargo nudo en mi garganta.

- Un vampiro - dijo y yo abri los ojos como platos

- ¿Un Cullen? - pregunté atónita. El negó con la cabeza - ¿Entonces?

- Un vampiro neófito que habia convertido Victoria. Pensábamos que los habiamos matado a todos pero Jake estaba haciendo una ronda y lo atacó, lo mordió. No sabemos el efecto que tiene su ponzoña en los licantropos, nunca habia pasado. Lo único que se nos ocurrió fue buscar a Carlisle. Espero que no te importe - dijo Billy

- ¿Como va a importarme? - dije - Dios, necesito que Jake se recupere, ya no puedo vivir sin él, y si para ello tengo que enfrentarme a mis fantasmas del pasado, que así sea - contesté antes de abrazar a Billy como no lo habia hecho nunca. Él me devolvió el abrazo y senti como una salada lágrima de ese hombre recorria mi espalda.

- Me quedaré con él, por si quieres descansar o algo - le dije a Billy.

- No. - dijo Billy con brusquedad, entonces me separé de él para mirarle a los ojos - tu padre no puede enterarse, no puede saber que a tu novio hombre lobo le ha mordido un vampiro - dijo con una sonrisa amarga dibujada a la fuerza en su triste rostro.

- Por lo que a mi padre respecta, he venido aqui para pasar todo el dia en la playa con Jake, asi que hasta la noche no tengo que volver a casa.

- De acuerdo, haz lo que quieras. - dijo amargamente - Iré a casa de Sam para saber si ha descubierto algo nuevo - dijo mientras entrábamos de nuevo en el pequeño salón - en un rato vuelvo.

- No te preocupes - dije mientras acompañaba a Billy a la puerta - no me separare de él pase lo que pase.

- ¿Pase lo que pase? - preguntó Billy levantando las cejas.

- Ahora no hay nada mas importante que él para mi.

- Espero que tengas eso en cuenta. - dijo antes de marcharse, no entendi muy bien a que se referia pero al fin y al cabo su hijo estaba tirado en la cama sin saber muy bien que le iba a pasar, era normal que desvariara un poco.

Entre de nuevo al salón y Carlisle estaba sentado al lado de Jake tomándole ta temperatura y haciento algunas pruebas. Detras del sofá estaba Alice mirándome con mirada triste. Me acerqué a ellos. Esa escena se me hacia de lo mas particular. Vampiros y licantropos ayudándose.

- Alice,.. - dije en un susurro - siento lo que te dije antes

- No te preocupes, entiendo que estes nerviosa - dijo mientras me regalaba una fingida sonrisa.

Me senté en el suelo al lado de Jake, acariciando su cabello. Necesitaba sentir que, de algún modo, él sabía que yo estaba allí, a pesar de todo, con él.

- ¿Carlisle? - dije mientras veia que Carlisle miraba las pruebas que habia llevado a cabo.

- Bella, aun no se nada. Nunca me habia enfrentado a algo parecido. Los demas estan buscando informacion, algo con lo que yo pueda trabajar, por el momento no puedo hacer otra cosa que esperar.

- ¿Los demás? - pregunté mientras sentia que el corazón se me iba a salir del pecho

- Si, Bella. - dijo Carlisle mirando a Alice.

- ¿Todos ? - pregunté en un susurro

Alice asintió. Como iban a reaccionar ahora mis sentidos si me enfrantaba de nuevo a él. A ese Dios del que habia itentado escapar guardando su recuerdo en un lugar muy apartado.

- Bella... - Jake habló muy flojo, era un sonido casi inaudible, un pequeño susurro.

- Jake, mi amor... - dije levantandome, rompiendo a llorar de nuevo. Carlisle se apartó un poco para que pudiera ver bien a Jake y yo me abalancé sobre él. - Mi vida. ¿Como estás?¿Te duele algo?¿Puedo hacer algo por ti?

Jake sonrió. Esa sonrisa. Esa que a pesar de estar enfermo me ragalaba sin pedir nada a cambio, esa de la que me habia enamorado.

- Ahora que estas aqui estoy mejor, y si que puedes hacer algo por mi - dijo mientras volvia a sonreir.

- Lo que quieras - dije llorando

- Primero, deja de llorar que no me va a pasar nada. No ahora que por fin estas conmigo. Y después podrías... - dijo de nuevo con esa sonrisa pícara. - darme un beso, pero de esos de verdad ¿eh?

Y le besé. Le besé como nos habiamos besado en ese garage en busca de mas, le besé demostrándole todo ese amor que sentia hacia él, le bese deshaciéndome de dudas y de miedos, de peligros y de preguntas, simplemente amándolo como lo haria siempre.

Alguien se aclaró la garganta haciendo que ambos nos separáramos siendo conscientes del mundo exterior. Entoces me di cuenta de que nuestro beso había tenido mas público del que creiamos. Estaban en la estancia Sam, Leah, Seth, Emmet, Carlisle, Alice y Rosalie. Ademas de Jake y yo por supuesto.

Me sonrojé al ser conciente que todos ellos habian sido concientes de nuestras muestras de amor.

- Asi que ¿Eso de sonrojarte no ha camiado eh? - gritó Emmet carcajeandose como siempre.

- Veo que estas mejor Jake - bromeó Sam

Me acerqué a Rosalie. No sabia muy bien si debía abrazarla, darle la mano. Al fin y al cabo, también a ella me alegraba de verla. También a ella la habia echado de menos. La abraé y sentí como se tensaba. No me devolvió el abrazo, pero tampoco se apartó. Cuando me eché hacia atras vi que me miraba con esa mirada furibunda.

Miré a Emmet, que estaba a su lado, buscando alguna excusa y él se limitó a encogerse de hombros. Les sonreí, a los cuatro, a los cuatro Cullen y aun que me repetia una y otra vez que no era verdad, que no estaban alli, que era un sueño, por fin los volvi a ver.

Di media vuelta y volví con Jake, quien me sonrió. Levantó la cabeza y yo me senté en el sofa con su cabeza en mis pierna, acariciando su cabello, su rostro, mas calido de lo normal. Se quedó dormido a los pocos minnutos.

- Esta muy débil - me dijo Carlisle para intentar tranquilizarme pero la verdad es que no me traquilizaba nada.

Los Cullen se marcharon a su casa, su casa en Forks, esa que pensé que jamás volveria ver habitada. Se marcharon todos menos Carlisle que estaba fuera, en el patio, y de tanto en tanto entraba para ir vigilando el estado de Jake. Oi su voz al otro lado de la puerta, la voz de Esme, esa voz de la que un dia pensé que podría llegar a ser como una madre para mi. Se me saltaron las lágrima de nuevo mientras intentava expulsar los recuerdos dolorosos que se apelotonaban en mi mente cada vez que un miembro de la faminia Cullen aparecia. Entró, yo, con cuidado dejé a Jake tumbado en el sofa y me levante abalanzándome sobre Esme y abrazando su diminuto pero fuerte cuerpo.

- ¿Como estás pequeña? - me dijo con ese tono tan maternal.

Me encogi de hombros mientras miraba a Jake, depués a Esme y me echaba a llorar de nuevo.

La tarde pasó y la noche no tardó en llegar y con ella la hora de mi partida.

Bese sus ojo cerrados antes de partir oi un susurro.

- Bella... - susurró Jake.

- Dime mi amor - dije mientras me acercaba al sofa para escucharlo mejor.

- Tienes visita - dijo mientas miraba hacia la puerte - espera - dijo antes de que me volteara para ver quien era mi visitante - no olvides que te amo

- Eres tu quien no tiene que olvidarlo - dije casi llorando, de nuevo - Te amo, tanto.

Jake se incorporó como pudo y me beso. Yo queria intensificar el beso, per él no me dejo. Simplemente se separó, me sonrio, con esa sonrisa, y miro de nuevo hacia la puerta. Yo me giré y dejé de respirar durante unos instantes.

- Bella...

- Edward - susurré