Pov Edward

Entramos al restaurant, ya sentados con nuestro café, me sentía nervioso ante lo que me diría, -Bueno he tomado una decisión- la mire, era la hora de la verdad, -Esta bien Edward, te ayudare!- dijo sin mirarme, no lo podía creer, si me ayudaría, sentí una gran felicidad, me levante y la cargue, me puse a dar vueltas como loco con ella en mis brazos, -Gracias- dije pegado a su cuello, olía delicioso, ella me empezó a dar pequeños golpes en el pecho, -Bájame Edward, aun tenemos que hablar!- dijo, la mire y me encontré con su hermoso rostro, rojo de la pena, le sonreí y la estreche un poco mas a mi, la coloque en el piso, y volvimos a tomar asiento, suspiro, -Bueno, pero si te ayudo, tienes que aceptar mis condiciones, sino las aceptas, no podre ayudarte- dijo, la mire, no sabia de que humor estaba, necesitaba saber que estábamos bien, -Si, esta bien- dije, aceptaría lo que fuera con tal de que me ayudara, -Bien, antes de que digas que si, tienes que escucharme- dijo, suspiro nuevamente, -Cuando nos divorciemos, no me darás nada, no quiero nada a menos que sea tu gratitud y aun tu amistad, quiero que entiendas que solo lo hago por ayudarte, nos casaremos cuando te hayas titulado, la boda será en 6 meses ya que solo me faltara un año para graduarme, y la ultima y mas importante no puedes tener una relación con Tanya mientras seamos "Novios" posteriormente "Esposos", aunque se supone que ustedes ya terminaron, no creo que haya problema, si aceptas, yo te seré fiel aunque no seamos un matrimonio verdadero, te ayudare en lo que pueda, y fingiré que te amo y otra cosa, espero que tu también me seas fiel, en todo sentido, se que es mucho, pero no quiero que tengamos problemas- dijo, todo estaba bien, aunque me sentía culpable, realmente tenia que hacer algo con ella, aceptaría lo que fuera con tal de tener el trabajo, -Si acepto- dije sonriéndole, de repente se quedo pensativa, como si tuviera algo que decir, -Que pasa Bella?- le pregunte, volteo a verme, esperaba que dijera algo, pero no hablaba, -Es que quería que me aclararas… Dios es tan difícil decirlo- dijo con nervios, -Di lo que sea Bella, somos buenos amigos, siempre hemos podido hablar de todo- le dije animándola, -Por eso es mas difícil- dijo sin apartar la vista de su taza, yo no podía dejar de verla, -No tenemos que tener intimidad, verdad?- me pregunto, tomándome totalmente por sorpresa, eso era algo que no sabia como contestar, ella me vio de reojo y automáticamente regreso la vista a su taza, nunca me había sentido tan incomodo en mi vida, nunca hubiera esperado esa pregunta y menos de Bella, -Ammm bueno, este, no creo que sea necesario- le dije no despegando la vista de la mesa, -A menos de que tu quieras- le dije, yo desde hace mucho la deseaba y no iba a negar que si ella quería, la amaría en cuerpo y alma, pero esas ideas se esfumaron rápidamente, ya que ella me vio con nervios, miedo, sus ojos demostraron que ella no quería eso conmigo, y pues no podía esperar mas, que enfermo me sentía, al querer su cuerpo junto al mío, rápido trate de arreglarlo, -Es broma Bella- le dije, riendo de los nervios, ella se relajo automáticamente, nos quedamos callados por un rato, sea como sea, fue incomodo todo eso.

Ya después de un rato incomodo, planeamos como seria de ahora en adelante, el todos los días iría por ella a su casa, para llegar juntos a la universidad, comeríamos juntos, iría por ella a su trabajo cuando pudiera, ya que estaba haciendo mis practicas, el punto era de que nos vieran y así empezaran a creer que si estábamos saliendo, para ello teníamos que estar todo el tiempo juntos.

Salimos del café, y nos dirigimos a su departamento, cuando llegamos estaba afuera Alice, los dos nos sorprendimos de verla, nos miramos y tuvimos que tomarnos de la mano, al fin ella no nos había visto llegar, nos acercamos y ella volteo a vernos, creo que casi se le salen los ojos de las cuencas, su cara era de total sorpresa, eso no era típico de Alice, -Hola- dijo Bella, esto era digno de verse, Alice volteo hacia nosotros, y su cara no tuvo precio, creo no me había creído del todo cuando le dije que me le declare a Bella, -Hola- dijo no pudiendo dejar de ver nuestro agarre de manos, -Que haces aquí Alice?- pregunte haciendo que nos viera, -Vine a ver a Bella, pero no pensé que estuviera ocupada- dijo seriamente viendo a Bella, pobre de mi Bella, le iría mal con Alice, -Bueno yo me voy, las dejo para que hablen- dije ya que se veía que necesitaban hablar, -No espérame un minuto, ahorita me voy contigo- me contesto Alice, agarro a Bella del brazo y la jalo hasta el final del pasillo, ellas hablaban, solo podía ver como Alice, interrogaba a Bella, esta eufórica, no entendía como podía ser así Alice, pero no tenia caso preguntarlo, adoraba a mi hermana como era, aunque a veces me sacaba de quicio, regresaron a mi lado, Bella me sonrió tranquilizándome un poco, -Vámonos hermano- dijo Alice, bueno, ya nos íbamos y tenia que despedirme de ella como debía de ser, ya que Alice estaba a mi lado, me acerque a Bella y la tome por la cintura, le di un casto beso en sus labios, eran tan suaves, sentí algo que nunca había experimentado, ni cuando besaba a Tanya, una corriente recorrió mi cuerpo, -Nos vemos mañana, paso por ti a las 6:30 am- le dije al oído, sentí como ella se estremeció entre mis brazos, -Si- contesto, la solté y le dedique una sonrisa, ella también me sonrió, y entro a su departamento.

Ya en el auto, Alice empezó con sus regaños, de que no le habíamos dicho, pero la mayor parte del tiempo la ignore, no podía dejar de pensar en Bella, por alguna razón me sentía feliz, aunque no debía ser así, ya que solo era una farsa, Bella lo veía así, yo no podía permitirme verlo de otra forma.

A las 6:20 am llegue a casa de Bella, quería verme un poco puntual, toque la puerta, y tardaron en abrir, cuando la vi, -Hola, pasa, estoy en un minuto- me dijo, estaba en toalla, se veía tremendamente sexy, no podía dejar se ver su hermosa anatomía, su perfecta figura, -Una foto dura mas, pasa!- dijo enojada, diablos! Me había visto como un maldito depravado, y lo peor ella ya me tenia en ese concepto, -Perdón- fue lo único que pude decir viendo al piso, ya que no me quería arriesgar a perderme en su belleza otra vez, -En un momento vuelvo- dijo y corrió a su cuarto, yo tome asiento para esperarla, como podía ser tan idiota, ella ayudándome desinteresadamente, y yo deseando a mi futura esposa, esto no esta en mi plan, sentir tan atracción tan fuerte por ella.

Después de un momento incomodo llegamos a la escuela, no nos dirigimos la palabra en todo el trayecto, no sabia como disculparme, la lleve hasta la entrada de su salón, como era de esperarse, todos nos veían, pero no me importaba, -Nos vemos mas tarde- dijo dándose la vuelta, seguía enojada, como no lo iba estar, si era un idiota, la jale del brazo no quería que se fuera así, hice que me viera, -Perdón, no era mi intensión que te enojaras- le dije con todo el arrepentimiento y culpa que sentía en ese momento, me sonrió y eso me tranquilizo, le sonreí, ya que me encantaba su sonrisa, era tan cautivadora, me acerque a ella y la bese, como quería profundizarlo, pero tenia miedo a que me rechazara, nos separamos y ella entro a su clase, y yo me dispuse a ir a las mías.

A las 10 am, fuimos a desayunar juntos, entramos a la cafetería y otra vez se nos quedaban viendo, creo que eso intimidaba mucho a Bella, la acerque a mi para que se tranquilizara, ella me miro, y le sonreí, se relajo notablemente, buscábamos una mesa, -Bellaaaa… por aquí- volteamos por inercia, era Alice, con todos, empezaría el interrogatorio, Bella volteo a verme, creo que estaba asustada otra vez, le sonreí, quería que sintiera que todo saldría bien, aunque yo por dentro también me sentía nervioso, esos cuatro querrían detalles y tenia que ingeniar una historia que decirle.

Ya estando con ellos, nos veían fijamente, Bella y yo nos vimos ya que no entendíamos que tenían, regresamos a verlos y nos seguían observando, -Y?- dijo Alice, -Como que "y"?- pregunto Bella, -Queremos oír como es que están saliendo y no nos habían dicho!- dijo Rose un poco molesta, que estresante era eso, Bella me vio, -Bueno pues hace 15 días me le declare a Bella, y pues ella apenas decidió darme una oportunidad- dije lo mas tranquilo que pude, después le di un trago a mi botella de agua para no encontrarme con sus miradas, Bella no dijo nada, así que creo que no tenia que decir mas, -Eso fue todo?- pregunto Alice con cierta desilusión, Bella volteo a verme, acaso me estaba pidiendo perdón la mirada? No entendía, ella suspiro con pesadez, y volteo a ver a Alice, -Edward, llego a mi apartamento, con una ramo de rosas hace dos semanas, yo no entendía el porque, le pregunte que era eso, y me dijo que tenia tiempo enamorado de mi, y que me amaba, yo no lo creía, ya que yo sentía lo mismo por el, y tu la sabes Alice- dijo, había dado mas romanticismo a la historia, pero eso era lo de menos, había dicho que me quería, y no solo como amigos! Además que Alice ya lo sabia! no podía dejar de ver a Bella, me había enterado de la forma mas inesperada de sus sentimientos hacia mi, me sentía perdido, como debía actuar ahora, que era lo que estaba sintiendo, era acaso felicidad? Ya tenia dudas sobre mis sentimientos hacia ella, ahora esto los incrementaba aun mas, Alice se le ilumino la mirada, -Y luego?- pregunto Rose intrigada, -Pues no sabia que decir, y el me beso, y se fue de mi apartamento, lo evite por una semana, ya que necesitaba pensar, lo busque y le dije que quería intentarlo, y eso es todo- ahí término su relato, -Woow esa si es una declaración!- dijo Emmett dándome una palmada en la espalda, -Bien echo hermano- dijo Jasper, solo me limite a sonreírles, no salían las palabras de mi boca.

Íbamos camino a su trabajo, quería decirle tantas cosas, me sentía tan confundido, no tenia claros mis sentimientos, sabia que quería a Tanya, y por Bella era otro sentimiento muy distinto al de Tanya, llegamos, ella no volteo a verme ni un momento, necesitaba ver sus ojos para tranquilizarme, necesitaba respuesta que solo podían venir de ella, -Gracias por traerme- dijo y se bajo rápidamente del auto, no me quedaría con las ganas, tenia una fuerte necesidad de tenerla entre mis brazos, que me dijera que todo estaría bien, la alcance, -Bella…- dije, la tome entren mis brazos y sin mas la bese, no me contuve en ese beso, no podía soltarla, sentía una gran necesidad de ella, de tenerla junto a mi, ella termino el beso, la mire, -Te llamo mas tarde- le dije, necesitaba que habláramos, teníamos nuestras frentes pegadas, sus ojos seguían cerrados y yo necesitaba verlos, -Bella, te estamos esperando- dijeron, levante la vista y era Jacob, no supe porque pero sentí que la sangre me hervía solo de saber que estaría con el, lo mire, y el me veía con arrogancia, eso hizo que mi enojo llegara otro nivel, que se creía, Bella no era de el, ahora era mía, eso debía entenderlo, voltee a verla y ella me sonreía, mi enojo desapareció por un momento, le sonreí, -Adiós- dijo y entro a esa tienda, me quede viéndola partir, ahora sabia que debía hacer.

Subí al volvo y me dirigí a casa de Tanya, cuando llegue, toque el timbre, tardaron en abrir, cuando lo hizo, tenia la blusa al revés y estaba despeinada, -Con quien estas?- le dije pasando sin ser invitado, ahí esta Damon Salvatore, fajándose la camisa, -Me puedes decir que es esto?- le grite viéndola de frente, -No es lo que crees!- dijo rápidamente, ya no me vería la cara de estúpido, ahora sabia porque nadie a mi alrededor la quería, -No necesito tus estúpidas excusas, solo venia a decirte que no puedo seguir contigo, pero me has facilitado el asunto- le dije dirigiéndome a la puerta, -No me puedes dejar Edward Cullen, tu eres mío!- grito ella, solo salí de su casa, me dolió mucho verla con Damon, saber que me engañaba, que todo lo nuestro había sido falso, pero ahora solo tenia que enfocarme, en acabar mis estudios y aclarar mis sentimientos hacia mi futura esposa.

Al caer la noche, estuve llamando a Bella, necesitaba que habláramos, pero ella nunca me contesto, acaso estaría enojada? Me sentía triste y confundido, a lo mejor ya se había arrepentido de estar conmigo, y eso provoco un gran dolor en mi, ya que si Bella se alejaba de mi, aparte de que la perdería, nunca descubriría mis verdaderos sentimientos hacia ella.