Capítulo 7: Necesidad

Recordó por fin tan deprimente reunión. Ella no quería comprometerse, simplemente no quería. Se quedó estática con el teléfono en su oído, viendo a la nada. Sasuke comenzó a desesperarse tras haber escuchado la palabra "compromiso". Ella no debía, ¿o si? No, no debía, no la dejaría ir. No permitiría que su hermanita sufriera, porque era su hermanita. El sentido común de Sakura desapareció y comenzó a decir incoherencias en voz baja, para después tirarlo en la piscina y saliera de ahí completamente furiosa y con lágrimas amenazando salir. Sasuke se levantó rápidamente y alcanzó a abrazarla por la espalda. Sakura se quedó quieta al escuchar los tranquilos susurros de Sasuke en su oído.

-Cálmate… Todo está bien…- Le dijo y comenzó a acariciarle los brazos. -¿Qué pasa?- Le dijo finalmente, después de un par de minutos de estar así. –Sakura no respondía, hasta que por fin lo hizo.

-…Voy a casarme- Sasuke se quedó más mudo de lo que estaba hace un rato.

-¿…Qué?- La soltó lentamente y giró el cuerpo de Sakura para que quedara de frente a él. –No hablas enserio…- Observó el rostro cansado y triste de Sakura, y sus facciones se endurecieron aún más.

-En una semana nos reunimos a discutir el compromiso…- Sakura no aguantó y lloró en silencio, abrazada y con el rostro escondido en el pecho de Sasuke. Éste solo la abrazó protectoramente.

-Si no quieres, no lo hagas…- Colocó su cabeza por encima de la de ella, ya que la altura entre ambos era notable, de mas o menos una cabeza. –Nadie te obligará a hacer algo que no quieras…- Sakura levantó la cabeza y lo vio a los ojos. Sasuke sonrió levemente –No dejaré que nadie te haga daño- Sakura sonrió un poco también.

-Lo se, y gracias…- Lo volvió a abrazar, con más fuerza y hundió de nuevo su cabeza en su pecho, apretando suavemente la tela de la bata que Sasuke traía puesta. Éste giró su vista hacia el cielo, observando la luna llena. Verdaderamente era una noche hermosa.

-.-.-

-¡Yo sabía que tramaba algo!- Naruto sonrió al observar a Sasuke y Sakura desde la ventana del segundo piso. A su lado estaba Hinata, sonriendo igual. Ambos mantenían su vista fija fuera de la ventana.

-Yo sabía que no se llevaban mal…- Dijo de repente, atrayendo la atención de Naruto.

-¿Ah, si?- Sonrió arrogantemente. –Nunca me dices bien las cosas, sabiendo lo despistado que soy- Le tomó la mano y entrelazó sus dedos.

-Eso es lo lindo de ti…- Hinata correspondió, sonriéndole dulcemente y quedando ambos con la mano sujetada. –Estoy embarazada-

-¡¿Qué!?- Volteó bruscamente a ella. Hinata rió.

-Broma- Le sonrió dulcemente. Naruto ante el susto, cayó al suelo inertemente, asustando esta vez a Hinata. -¿Na-naruto…?- Se arrodilló frente a él, pero fue sorprendida por los brazos de Naruto, sujetándola de la cintura y atrayéndola, haciendo que cayera encima de él.

-Broma- Le susurró al oído. Al momento, ambos rieron.

-.-.-

-Sasuke…- Dijo Sakura quedamente, mientras ambos seguían abrazados disfrutando de la brisa de la cascada de la piscina y el viento suave.

-¿Hmp?- Cerró sus ojos, aspirando de nuevo su olor.

-Nos están viendo…- Miró de reojo hacia la ventana.

-¿Quién?-

-No sé-

-Entonces que se vaya mucho a la mierda- Sakura rió leve. –No estamos teniendo sexo ni nada por el estilo- Sakura se sonrojó.

-¡Sasuke!- Estuvo a punto de propinarle un buen golpe en la cabeza, pero Sasuke fue rápido y lo detuvo con su mano sin mayores problemas, como si fuera de lo más común.

-Hey, tranquila. Me despeinas- Sakura rodó sus ojos, y al momento, Sasuke reaccionó. -…Nos vieron, eso significa que…- Sakura reaccionó de igual manera, abriendo mucho sus ojos.

-Corre- Lo empujó levemente y después con más fuerza. -¡Corre!- Repitió. –Si te descubren será nuestro fin- Y comenzaron a correr hacia la ventana de la habitación de huéspedes.

-¡Yo se, yo se!- Llegaron al árbol que daba para la ventana y antes de que Sasuke subiera, habló. –Yo mañana me voy con mi madre a visitar a mi abuelo en Tokyo, regresaremos en una semana, tal vez dos…- Paró un momento a ver la cara de confusión de Sakura. –Hablaremos de esto cuando llegue del viaje-

-No me habías dicho…- Bajó su cabeza, viendo hacia el suelo.

-No lo tenía planeado hasta hace unas horas. Sonríe- Revolvió sus cabellos juguetonamente y comenzó a subir el árbol con una destreza increíble. Al llegar a la ventana, la abrió y habló. –Y duérmete ya, no quiero lidiar con una niña malhumorada- Se adentró en la ventana y Sakura gritó.

-¡Pues no tendrás que lidiar conmigo, ya que te mudaste!-

-…Gracias por tu comprensión- Y azotó la ventana, haciendo un estruendoso sonido, que hizo sentir más mal a Sakura.

-Idiota…- Murmuró, y fue de vuelta a la piscina antes de que las chicas no la encontraran y sospecharan. Dio un clavado rápido y se sumergió, simulando estar ella sola.

-¡Frentona!- Gritó Ino, obviamente, al no verla. Sakura emergió del agua.

-¿Eh? ¿Qué pasó?- Se movió el cabello suelto, por la falta de su liga, perdida en el jacuzzi.

-No, nada. Te queríamos invitar al jacuzzi pero…- Ino calló y después le mostró la liga. –Creo que ya estuviste- Hinata giró y observó la liga.

-¿Enserio?- Exclamó Tenten. -¿Y por qué no avisaste?-

-Pero yo no fui- Alzó una ceja, convincentemente. Y para su bendita suerte, Hinata siguió con la historia.

-Lo que pasa es que hay un pasadizo por debajo del agua- Señaló lo bajo de la fuente tipo cascada. –A veces las cosas se pasan del baño al exterior y viceversa. Como una vez encontramos los… Calzoncillos de Naruto en el baño…- Se colocó una mano en el rostro, sonrojada y avergonzada. Las demás rieron libremente.

-Entonces… ¿Vienes con nosotras?- Dijo Tenten. Sakura sonrió y asintió, saliendo de la enorme piscina.

-.-.-

Era un miércoles aburrido y exasperante para Sakura. Sasuke se había ido hacía ya cuatro días y pasado mañana llegaba su madre. No lo admitiría pero se sentía en extremo vacía, aun más que cuando no había conocido a la familia Uchiha, ellos se habían vuelto como su segunda familia. Fugaku era serio como siempre, pero de vez en cuando la invitaba a ir con él y Sasuke a reuniones o fiestas formales de la empresa. Mikoto era un ángel, siempre le ofrecía quedarse a comer, cenar, inclusive a veces, a desayunar. Era la mamá que nunca tuvo, le daba su apoyo, su cariño. ¿Y cómo no? Le dio la vida a Sasuke. Itachi. Él era su cómplice para hacer sufrir a Sasuke, y lo adoraba. Le dejaba abrazar, saludar, inclusive besar en la mejilla, y a Sasuke no se lo permitía, por lo que éste se ponía celoso.

Estaba tirada en uno de los sillones con su computadora, esperando a ver si un rayo de luz de luna la iluminaba y le daba un poco de esperanza. Sus plegarias fueron escuchadas y pudo ver cómo la pantalla de su celular brillaba, dándole a entender que, o tenía una llamada o un mensaje. Era un mensaje que decía "Obviamente sabes quién soy, marca al 0462734297". Esperanzada, marcó el dichoso número y esperó. A la cuarta tonada, respondió una voz varonil del otro lado del Blackberry.

-¿Diga?-

-¿Sasuke?-

-Así es- Sakura sintió un cálido alivio en todo su cuerpo. -¿Cómo has estado?-

-Bien… Pero me siento sola, y aburrida-

-Tranquila, no pasa nada-

-¿Cuándo vuelves?-

-Hm… Parece que el martes-

-¿No estarás cuando llegue mamá?- Sakura se frustró al leer la respuesta de Sasuke.

-Al parecer no… Estamos checando su herencia y tomará más días de lo planeado. Lo siento-

-No te preocupes… Manda saludos a Mikoto de mi parte-

-Claro- Silencio del otro lado. –No te preocupes, yo te dije que no dejaría que te hicieran daño- Sonrió.

-¿Por qué estás tan empeñado?-

-Porque eres mi hermanita- Sakura emitió un gruñido, simulando estar enfadada. –…Y te quiero. ¿Contenta?-

-Es bueno sentirse querida-

-Y aprovéchalo, no te lo diré todo el tiempo- Sakura rió leve. –Nada cuesta hacer eso, ¿sabes?-

-Lo se, pero es difícil encontrar a la gente que te haga hacerlo- Sasuke sonrió para sus adentros.

-Tengo que irme ya-

-No hay problema-

-¿Hay algo que necesites?- Sakura se quedó pensando.

-Hm… ¿Cómo qué?-

-No se, tu di-

-Asi estoy bien, gracias…-

-Está bien, nos vemos hasta el martes entonces-

-Okay, cuídense mucho los dos. Nos veremos-

-Gracias, igual tu. Adiós- Y escuchó cómo colgaba al teléfono.

-Adiós…- Se sintió triste, pero no más que hace un rato. Rutinariamente como los días anteriores, se tiró en el sillón y tomó un libro de anatomía humana y comenzó a leer. Estiró su mano hacia la derecha y agarró un control pequeño de color blanco, presionando un botoncito verde de una esquina para encender el aire acondicionado. Era una tarde calurosa. Tanto que ella solo estaba en un pequeño juego de ropa interior blanca con encajes llamativos. –Debo lavar ropa…-

-.-.-

Bendita noche de viernes. Sakura estaba nerviosa hasta la punta de sus cabellos, su madre había hablado hace algunos minutos diciéndole que estaba en el aeropuerto de Nagoya y no tardaba ni 10 minutos en llegar a casa. Se mordió las uñas por más de dos horas, sintiendo que se comería toda su mano hasta la muñeca. Llevaba un vestido blanco largo, era sencillo y escotado por la espalda. También llevaba unas zapatillas bajas que hacían juego con el vestido y en su cabello, un prendedor blanco en forma de mariposa que recogía completamente su cabello, dándole un aspecto juguetón pero elegante a la vez. Y por supuesto, no podía faltar el bolso blanco de mano.

Estaba sentada en la baranda de la terraza viendo hacia su habitación, con las piernas abiertas y todavía, mordiéndose las uñas. Sentía unas leves ganas de estornudar y varias corrientes eléctricas pasando desde su nuca hasta sus glúteos. Sintió que estuvo a punto de caer de la terraza cuando escuchó el sonido de un auto aparcándose en la entrada y el rechinar de la puerta de acero de la entrada del jardín. Bajó rápidamente de la baranda y cerró la puerta de cristal con un fuerte azote. Corrió y casi caía por las escaleras al tropezarse con sus propios tacones. Finalmente, llegó a la puerta de entrada y abrió la puerta principal, observando a la persona que le dio la vida.

-¡Sakura, mi amor! ¡Hola!- Saludó su madre, abrazándola eufóricamente.

-Hola, mamá… No me dejas respirar…-

-Uy, que apática- Sonrió. –Mi amor, estuve esperando verte de hace meses-

-Si, mamá…- Sakura bajó la cabeza y sonrió melancólicamente. Lamentablemente, su madre se dio cuenta de dicho suceso.

-Bien… ¡Es hora de ir al restaurante!- La tomó de la mano y la arrastró hacia afuera. –Los Sabaku nos esperan, ya han confirmado.

-De acuerdo, mamá…- Y salieron presurosas, subiendo a la enorme limusina negra y arrancando directamente al restaurante más caro y elegante de toda la ciudad.

-.-.-

Tras 10 minutos en el tráfico, llegaron al sur de la ciudad y caminaron elegantemente hacia las escaleras del potente restaurante, lleno de luces doradas. En la entrada, un hostess (1) abrió la puerta a ambas y con un "buenas noches, señoritas" las pasó a su mesa correspondiente. Se dirigieron a un área con varias barricadas, indicando que era una zona privada. Pudo divisar a cuatro personas sentadas, observándolas atentamente. El hostess movió la silla de ambas con delicadeza, para que tomaran asiento. Agradecieron, y éste se retiró con una reverencia.

-Buenas noches, señora Haruno- Saludó un chico pelirrojo, viendo hacia la mayor, para girar después la vista a Sakura. –Señorita Haruno- Y devolvió la vista hacia la madre de Sakura.

-Buenas noches- Dijeron ambas.

-Soy Sasori, primo de Gaara y el encargado de efectuar y aprobar el compromiso, ya que no solo unimos dos vidas, sino dos empresas. La nuestra, Suna Records, y la de ustedes, Haruno Inc., la cual está a punto de emprender el vuelo y nosotros, somos la senda- Habló Sasori con una facilidad de palabra increíble y motivante. –Ellos son mis primos; Temari y Kankuro, hermanos mayores de Gaara- Giró su vista hacia Sakura. –Futuros cuñados-

-Un placer- Dijeron ambos.

-Ahora- Esta vez Temari habló y sacó un folder con varios papeles en su interior y lo puso en la mesa. –Procedamos con el papeleo del comprom…- No pudo seguir, ya que Sakura habló.

-Me opongo…-

-¿Disculpa?-

-Que me opongo al compromiso- Sakura se paró rápidamente y tomó su bolso.

-¿¡Qué estás haciendo!?- Le dijo en voz baja pero potente, tomándola fuertemente del brazo. Giró su rostro hacia las cuatro personas presentes y sonrió. -¿Nos disculpan? Vamos al baño, con su permiso- Y aún con una sonrisa falsa, la arrastró hasta el baño. Al llegar, cerró la puerta y la soltó con una brusquedad tal que hizo que cayera al piso, tirando su bolso y regando sus cosas por el piso del baño. -¿¡Qué demonios te pasa!? ¿¡Eres una estúpida o qué!?- Comenzó a gritarle histéricamente.

-¡A ti qué te pasa! Me estás obligando a casarme aunque no quiera, ¿eso es ser madre?- Se puso de cuclillas, recogiendo sus cosas y metiéndolas al bolso.

-¡Pero por supuesto que si! Estoy ganando dinero para ti, grandísima ingrata, ¿Y así me agradeces?- Gritó, haciendo ademanes con las manos.

-¡Entonces no quiero tu puto dinero!- Y tiró la cartera al suelo, pero al momento, la tomó del cabello bruscamente.

-Escúchame bien- Dijo acercando más la cabeza de Sakura a la suya. –No vas a arruinar esta enorme oportunidad de hacernos más millonarios de lo que somos. ¡Asquerosamente ricos, ¿entiendes?!- Y apretó más su mano en el cabello de Sakura.

-¡Cálmate, me lastimas!- Gritaba a punto de llorar. ¿A eso se le llamaba una madre? Estaba vendiéndola y además, tratándola mal.

-Volveré a la mesa y espero que llegues dispuesta y con una sonrisa, o te irá mal, ¿entendiste, hija?- Sakura se quedó callada y esperó a que su madre saliera. Al escuchar el sonido de la puerta, recargó sus brazos en el fregadero y se observó al espejo. Frunció el seño y cerró sus ojos, comenzando a llorar y a correrse un poco el maquillaje leve que llevaba. Minutos después, apareció en la mesa, completamente recuperada, como si no hubiese pasado nada.

-Veo que te nos unes de nuevo- Susurró Gaara, al sentarse enseguida de él.

-Gaara… Lo siento…- Tomó su mano y la estrechó. –…Pero esto no puede seguir. Yo no puedo…- Y la soltó. Lo vio a los ojos con pesar y se levantó. –No puedo casarme contigo… Me haría infeliz. Lo siento de nuevo- Comenzó a caminar hacia la salida y paró al escuchar a su madre.

-¡Tú no te vas de aquí hasta que se haya concretado el matrimonio!- Gritó, parada desde su asiento. Volvió a hablar al ver caminar a su hija. -¡Si te vas, te quito todo el dinero y no pienso mantenerte más!- Sakura sonrió irónicamente.

-Hah, buena madre- Se giró a ella, con una sonrisa radiante y una tranquilidad infalible, dejando a todos extrañados a un punto ciego. –A tu hija, una niña de quince años, la dejas sin dinero, sin pertenencias, sin sustento, sin hogar, sin familia- Rió irónicamente y continuó. –Muy buen trato, muy tentador… Hm, pero veamos- Colocó un dedo en su barbilla, simulando pensar. -¡Oh! Ya se- Tiró la cartera y las llaves del auto y la casa hacia la mesa donde estaban. –Quítame hasta la casa, ¿por qué? Porque no quiero nada tuyo, nada. ¿Entendiste, mami? Espero no nos veamos de nuevo. Buenas noches, familia Sabaku- Y sin más, abrió la puerta y se retiró. Su madre estaba que echaba humo mientras que Gaara, con una sonrisa.

-Gracias…- Susurró.

-.-.-

Sakura corrió lo que pudo con las zapatillas en su mano hasta la casa de los Uzumaki, ya que era el lugar más cercano al restaurante que ella conocía y se sentía bien recibida. Su cabello estaba revuelto, el vestido sucio y hecho harapos, no tenía bolso, lo había perdido en el camino y su maquillaje, levemente corrido por haber llorado de desesperación y frustración. Finalmente, al girar en una esquina, divisó la gran mansión llena de flores y plantas y se aventuró en abrir la reja del jardín y tocar la puerta tal y como estaba, sin arreglarse ni limpiarse el rastro de lágrimas. Sintió cómo giraban la perilla y un Naruto perezoso, tallándose los ojos, abrió la puerta con cansancio.

-¿Quién…?- Abrió desmesuradamente los ojos cuando vio a Sakura en tales condiciones. -¿Sakura? ¿Qué te pasó?-

-Naruto, yo… Yo…- No pudo seguir y lo abrazó con fuerza, sollozando. –Me quedé sola otra vez… Estoy sola…-

-¿Qué cosas dices? Tú nunca estás ni estarás sola- Correspondió el fraternal abrazo y la hizo pasar. –Espera, llamaré a Ino…-

Momentos después, ya se encontraban Minato, Kushina, Ino y Naruto sentados frente a Sakura, escuchando y poniendo total atención a su trágica y cruel historia. Kushina se levantó y la abrazó maternalmente, sintiendo una de las pocas veces, el amor maternal que su progenitora no pudo ni podrá darle. Pidió a Naruto el actual teléfono de Sasuke y se lo entregó. Necesitaba hablar con él de tal historia trágica de telenovela.

Se sentó en el sofá de la sala y esperó a que contestaran, pero no escuchó nada, no respondía y parecía estar cortado. Estuvo a punto de entrar en un estado de depresión muy bajo, quería llorar de nuevo, pero no. Debía ser fuerte, por ella y por su futuro. Pero no fue así al sentir unos brazos protectores rodeando sus hombros. Giró su cabeza y ahí estaba. Fuerte, potente, majestuoso como siempre.

-Sasuke…- Susurró levemente.

-Ya llegué…- Sonrió levemente al ver la radiante sonrisa de Sakura. Ésta, literalmente, se tiró encima de él y sin pensarlo, posó sus labios en los de él. Sasuke abrió desmesuradamente sus ojos y Sakura al captar lo que acababa de hacer, se separó rápidamente.

-Pe-perdón…-

-Ven acá- La tomó de la nuca y la besó tranquila pero rápidamente. –Nadie me niega- Sonrió arrogantemente, cosa que Sakura ya extrañaba. Lo abrazó por un rato, los dos abrazados y acostados en el sofá.

-Me corrieron de casa…- Dijo de repente.

-Qué bueno-

-¿…Disculpa?- Sakura levantó la cabeza del pecho de Sasuke para encararlo. -¿Cómo que qué bueno?-

-Porque te vas a vivir conmigo- Silencio por parte de Sakura. ¿Acaso él…?- Sí, hablo enserio. Tengo un departamento y me siento solo-

-Hah, buen pretexto- Volvió a recostarse. –Pero acepto-

-Nos vamos de compras en la mañana-

-Está bien, señorita. Sé de unas zapatillas que te quedarán increíbles con una falda y un bolso de Versace- Sasuke rodó los ojos.

-Eres insoportable…-

-No se por qué pides que me vaya contigo…-

-Bueno, recapitulemos. ¿Tienes a dónde ir?- Silencio. –Eso creí-

-Pero te será costoso mantenernos…-

-¿Crees que no tengo dinero?- Arqueó una ceja. –Con mi trabajo he comprado un departamento, un Corvette y una próxima cadena de hoteles. No se por qué dices que no puedo mantenernos-

-Ya parecemos una linda familia feliz-

-Y faltan los hijos-

-¿Qué?- Sakura se puso a la defensiva inmediatamente.

-¿Qué?-

-¿Qué dijiste?-

-¿Dije algo?-

-Dijiste hijos-

-¿Yo?- Silencio por parte de Sakura. Rió y lo golpeó en el pecho.

-Idiota- Sasuke sonrió. En un rato, ambos quedaron profundamente dormidos.

-.-.-

Iban en el Corvette negro de Sasuke por el centro de la ciudad. Sakura ya no llevaba puesto el vestido blanco de anoche, sino unos jeans y una camiseta rosa prestadas de Ino. Le agradeció, aunque quiso golpearla cuando le entregó dicha camiseta, sabía que odiaba ese color tan femenino y degradante. Llegaron a un centro comercial enorme, con varios departamentos y tiendas dentro. Verdaderamente, era un mall bastante grande. Sasuke estacionó el auto lo más cerca que pudo y ambos bajaron, caminando un tramo no muy largo para por fin llegar a la entrada de la tienda.

-Tendrás que elegir la ropa que usarás lo que resta del año- Dijo Sasuke, al entrar al mall.

-¿Tanta ropa?- Volteó a verlo a los ojos para asegurarse de su respuesta.

-Si. Recuerda que no es solo ropa, también objetos personales, de tocador, accesorios, esas cosas de mujeres que yo no entiendo- Sakura se cruzó de brazos, sonriendo y con una ceja alzada. -Toma lo que tu quieras, no importa la cantidad- A Sakura se le iluminaban los ojos.

-¿Cómo ese lindo vestido?- Señaló un aparador de una tienda llamada Emporio Armani. Sasuke rió burlándose de Sakura.

-¿A ti desde cuándo te gustan los vestidos?- Sakura rodó los ojos.

-Desde nunca- Se acercó al aparador. –Pero este vestido me llama la atención. Es sencillo, negro, largo, diferente. Está muy lindo-

-Sí. Y cuesta $2,500 dólares-

-Uy…- A Sakura hasta le daba miedo tocar el vitral. –Entonces vámonos- Sasuke se quedó en el lugar y Sakura le habló. -¿Pasa algo?-

-Te veo en la fuente del centro en media hora y continuamos- Le entregó una tarjeta de crédito y siguió hablando. –Debo pagar la luz, el agua, la hipoteca y otras cosas que debo comprar- Sakura dudó en aceptar la tarjeta de crédito, pero al final la tomó. –Compra todo lo que quieras y necesites-

-Está bien- La guardó en su pantalón y vio cómo Sasuke se alejaba. –Nos veremos- Le dijo, a lo que le respondió con un gesto de su mano.

Caminó lentamente por los anchos pasillos de azulejos blancos y concurridos de gente. Volteó hacia sus lados, buscando alguna tienda que le llamara la atención. Pero nada. Decidió entrar al supermercado a ver si podía conseguir algunos objetos personales. Lociones, desodorantes, shampoo. Pero igualmente encontró nada que la convenciera. Suspiró cansada y fue hacia la fuente a esperar a Sasuke. Volteó hacia todos lados pero nada, no aparecía. Divisó una pequeña heladería y fue hasta ella. Pidió al encargado un cono de vainilla y en dos minutos, lo tenía en sus manos.

Pagó con la tarjeta de Sasuke y regresó a la fuente. Volteó de nuevo, pero nada. Se sentó en la orilla de la fuente, comiendo con lentitud el dichoso helado. Poco después, ya no quedaba helado, solo el cono crujiente. Mordió el barquillo y fijó su vista directamente al pequeño sobrante de postre. Dio un pequeño brinco al sentir cómo alguien la tomaba por la muñeca de la mano que sostenía el barquillo y lo atraía hacia la boca de aquel extraño. Segundos después, Sakura sonrió.

-¿Por qué no fuiste a comprar?- Le dijo el extraño mientras mordía su postre.

-No vi nada interesante-

-Te di la tarjeta con más de quinientos mil dólares para que fueras a comprar cosas que necesitaras, no un helado de un dólar-

-Uy, un dólar no te afectará- Sonrió. –No quería ir a comprar sola, no me sentía cómoda-

-No había nada que te gustara- Completó Sasuke.

-…Exacto- Se paró con la ayuda de Sasuke y comenzaron a caminar a la salida.

-Vamos a Armani o a Versace entonces-

-No me digas que tú vas a comprar ahí-

-¿De dónde crees que es mi ropa?-

-Ya… ¿No quieres un helado?- Le preguntó al ver cómo devoraba el pequeño barquillo.

-No, gracias. Solo es el antojo-

-Estás embarazado- Rodó los ojos.

-Si si, ahora sube- Le dijo ya estando frente al auto y con las llaves en la mano.

Pasaron dos horas y medias de compras en varias tiendas de diseñadores famosos mundialmente. La ropa que compraban llegaba desde camisetas de $150 dólares hasta vestidos y abrigos de $2500. Sasuke llevó al auto a un pequeño callejón en el edificio donde vivía. Ambos bajaron del auto y se dirigieron a la cajuela, bajando muchas bolsas tanto de papel como de plástico y entraron al edificio por una puerta trasera. Caminaron por un pasillo hasta llegar a la recepción y al lobby, dirigiéndose al elevador, ya que las bolsas en sí eran muy pesadas con tanta ropa y accesorios, inclusive zapatos.

Presionando el botón F8, comenzó a subir y se detuvo levemente. La puerta se abrió y como pudo, Sasuke sacó las llaves y abrió la puerta. Sakura abrió mucho los ojos al ver el interior del departamento, era muy diferente a como estaba antes, muy diferente. Dio un par de pasos al frente y observó mejor. Muebles nuevos de caoba y cojines negros. Todos los muebles eran negros y contrastaban muy bien con la pared blanca. Sasuke se situó detrás de ella.

-Bienvenida a casa-

-.-.-.-

(1) El hostess, regularmente la mayoría del tiempo mujeres, es la persona que, en un restaurante, es la encargada de abrirle la puerta al cliente, recibirlos con un saludo y asignarles la mesa. Igualmente, se encarga de despedir a la persona.

¡Y hasta aquí! ¿Estuvo largo? De hecho estuvo normal, como siempre :) Cuatro mil palabras es lo que siempre escribo. Tardé en subirlo, si, lo se. Lo que pasó fue que tuve que irme de viaje (tal y como en el fict xD) con mi padre a sacar mi licencia para conducir por fin. No lo dejé de lado obviamente, y estaba incomunicada. Nada de internet ni Wi-Fi ni satélite, nada. Y además, estuvo escrito en un día, por lo que estaba algo desesperada por subir. Pero finalmente, aquí está.

Ahora… Dios, estoy feliz, ¡feliz! Nada más y nada menos que de seis reviews pasamos a fabulosos trece. Oh my gosh, enserio. Muchas gracias a todos :D Y como la costumbre, a cada uno, si, así es, a cada uno de los trece les respondo los reviews:

Elvs-pro-sasusaku: Dios, ¿se te ha hecho corto? o.o Estuvo normal xD yo no escribo menos de 4,000 palabras. Siiii, quise que Sasuke sufriera o-ó y que fuera frío por una vez con Sakura, muahahá. Gracias por escribir :)

Ari_SasuSaku: Adoro tus reviews :) Y gracias por los halagos y el review n.n Si, esa parte del jacuzzi pasó porque tenía que pasar. Además, es obvio que entre ambos se gustan, ¿no? Ah, y referente a la frase, es que es demasiado incoherente xD Sasuke la dijo para hacer reír a Sakura. Es mera incoherencia :) Muchísimas gracias de nuevo, por tan alentador review.

Setsuna17: ¡Como siempre! Mandando reviews n.n me encanta tu fidelidad. Gracias. Y aquí tienes la continuación por fin :)

lailuchyz: ¡Hola! Obviamente Sakura no se puede quedar con otro, no o.ó Sasuke no la secuestró, pero hizo algo parecido :D ya veremos qué más hace adelante con Sakurita en su cama, en el baño, en la sala, en la cocina o.o xD

sasuke9529: Hola de nuevooo, que bueno que escribiste otra vez :) Si, mujeres curiosas y chismosas tenían que ser, estaban tan cerquita o.ó pero como que en este capítulo ya se recuperaron xD

Arisa Shira: Gracias :D Que bueno que te hayan gustado, y así es. Nadie se salva de Sakura lol mucho menos Sasuke o alguna persona que la haga enojar. ¡Grr!

kariedu56: No tienes nada de qué agradecer :) Yo te prometí la canción y si, fue dedicada a ti xD Y qué review tan largo :O wow, gracias. No te preocupes por el review, lo que cuenta es que lo enviaste aunque fuese "tarde" n.n Muchísimas gracias. Y así es, ¡ya empieza lo interesante! De hecho tengo que avanzarlo hasta llegar al clímax de la historia, y no, no es que Sakura se mude al condominio de Sasuke :) Así que te puedes dar una idea de lo que viene. Gracias y espero actualizar pronto n.n

zabra: Oh ¡muchas gracias! n.ñ pero no soy una diosa ni nada, solo soy una chica con ganas de expresarse y mucha imaginación :) Graciasssssss por tu review.

asukasoad: Wow, ¿en verdad lo has acabado de leer completo? ¿No te has hartado? xD Muchísimas gracias, me halagas. Y por tu review obviamente, también muchas gracias n.n Aquí te traigo la continuación.

alichaSxS: Que bueno que te gustara :) Eso es lo que espero de mi, que le agrade a los demás y a mi también n.n Gracias por tu review.

meeeli: Haha que bueno que te gustara n.n Por supuesto que lo sigo y lo seguiré siguiendo (?, raro juego de palabras). Thank you so much for your review :D

sakura-kunoichi: ¡Hola de nuevo! Y el tuyo es un excelente review :) Todos han hablado acerca del golpe de Sasuke y del jacuzzi xD Creo que fue lo más impactante del capítulo. ¡Pero cuidado! Pronto les daré un paro cardiaco a todos :D Porque… No, esperarán a leer mejor :) Es el clímax de la historia. Creo que todos tardarán hasta años inclusive, en darse cuenta de la relación de ambos protagonistas :) Y ya ves a Ino xD Rubia tenía que ser.

DaneIi: Hola, y gracias por la felicitación :D ¡Mamá, no me regañes! D: Tenía que dejarlo en esa parte xD Es el suspenso. Aca tienes la continuación y ¡por supuesto que tu review ayuda! Y muchisisisísimo :D Creo que será algo imposible que Sakura deje las groserías o.o Unas clases de modales no le caerían nada mal xD ¡Gracias por el review!

¡Fiu! Finalmente terminé de responder a los reviews xD Iba con el review de Kariedu y ya estaba cansada lol pero es no me impidió no contestarles debidamente :) Y he de decir que casi escribí mil palabras de puros reviews lol No fue difícil, fue entretenido :D Y muchísimas gracias.

Se despide Drani y recuérden que para mi:

Un review es como el rock & roll de los fict: son motivación para seguir adelante.