ESTE FANFIC NO ES MÍO. ES UNA TRADUCCIÓN.

La historia original en inglés es obra de Kou (Rietto) y se llama "One Step Away". Lo tiene publicado en la página "Archive of Our Own". Cuento con su permiso para hacer esta traducción y publicarla en esta página. El link a la página del fanfic original está en mi perfil, porque no me dejaban escribirlo aquí.

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Capítulo 7:

Zeno extendió el mapa, le señaló la zona en la que estaban y le dijo que tenían que evitar los pueblos más pequeños durante un tiempo. Eso impactó a Shin-ah e hizo que se estremeciera. Sin embargo Zeno pareció no darse cuenta, ya que sus ojos estaban clavados en el mapa.

"¿Así que… vamos a ir a una ciudad grande?"

"Como dicen, cuando se trata de una caza, el lugar más seguro para las presas es la guarida de los depredadores. Sorprendentemente, la seguridad será más laxa allí. Y también estamos a principios de primavera, así que debe haber un montón de fiestas. Tu máscara no resultará tan extraña."

"Oh. Está bien."

Esa era una buena frase. Por otra parte, nadie decía que su guarida estaría vacía. Shin-ah no creía haber oído a nadie decir algo así. Si le sonaba raro, probablemente sería porque era algo que se había inventado Zeno.

"Así que está decidido. Vamos a Chishin. Con lo que tenemos… hm… Yo no soy bueno con el dinero, después de todo no hago muchas compras. Shin-ah, voy a tener que confiar en ti para esto. Tú has ayudado a An-Hi con sus compras y atendiendo a sus clientes, ¿no?"

"Sí. Pero, yo solo… la ayudaba con sus medicinas y con sus necesidades diarias. Solo sé los precios de esas cosas. ¿Zeno dijo que nos quedaríamos en una posada? ¿Tenemos que pagar? No sé sobre esas cosas."

Shin-ah ni siquiera sabía por qué alguien haría un edificio para los extraños. ¿Por qué alguien aceptaría voluntariamente a personas desconocidas dentro de su casa? ¿El dinero era más importante que su seguridad? Ese concepto era un poco confuso. Por otra parte, casi todas las cosas eran así fuera de la aldea de Seiryuu.

"No se puede evitar. Entonces preguntaremos por ahí. Ahora… ¿durante cuánto tiempo nos podremos quedar allí? Bueno, es la más grande y bulliciosa, y en la que más nos podremos quedar. En mi opinión ninguna puede superar a Chishin. Ni siquiera Kuuto. Dependerá de la situación, pero tendremos que esforzarnos por estar allí un par de meses."

"… incluso si acampamos fuera, no creo que tengamos dinero suficiente como para comprar comida durante mucho tiempo. Y eso teniendo en cuanta nuestra cantidad actual. ¿Cazaremos? ¿Conseguiremos lo que podamos de los alrededores?"

"No creo que podamos hacer eso en las ciudades… bueno, ya nos las arreglaremos. Déjamelo a mí. Ya se me ocurrirá algo. Desde aquí a Chishin… teniendo en cuenta que nos detendremos muchas veces y probablemente tomaremos varios desvíos… ¿probablemente tardaremos un mes en llegar allí? Sí. Eso suena bastante bien. ¿A ti te parece bien?"

"… Está bien."

Esa fue la conversación de Shin-ah y Zeno al día siguiente.

Era importante y a la vez no lo era. Era tan solo algo secundario, ya que su principal objetivo era ver a Ryoukuryuu. Era solo que tratar de ponerse al día con él sería tan difícil como tratar de atrapar a una mosca, así que primero tenían que darle una falsa sensación de seguridad. Durante algún tiempo, tenían que hacer que pareciera como si no se preocuparan por él, cuando en realidad estaban esperando el mejor momento para atacar.

Eso sonaba mal, pero tenía mucho sentido.

Shin-ah no sabía cuándo sería eso. Si era sincero, tampoco le importaba esperar. Después de todo, si se habían puesto a Ryokuryuu como meta era porque de otra manera estarían sin rumbo. Si lo lograran fácilmente, entonces Shin-ah temería sobre su futuro.

Pero aún así, Shin-ah tenía curiosidad.

Trazó el viejo pergamino con sus dedos, los pueblos y puntos de referencia que le había prometido ver y estaban marcados en el mapa llamaban su curiosidad, pero no tanto como la desconocida ubicación de Ryokuryuu.

Zeno le dijo que existía la aldea de Ryokuryuu. Ryokuryuu se había ido de allí y desde entonces no había dejado de correr.

"… ¿Qué? ¿Estás curioso?"

"Sí."

Zeno pareció un poco sorprendido al oír su respuesta.

"¿Lo estás? ¿De verdad lo estás?"

"Lo estoy. ¿Eso es tan sorprendente?"

"Bueno, pensé que únicamente habías dicho que querías verle para distraerme."

Eso no era mentira. Al principio había sido solo por eso. Pero aún así, le era imposible no sentir curiosidad. Era un dragón, alguien que era como él y Zeno. Alguien que había decidido abandonar su santuario.

En aquel entonces, Zeno le dijo que su predecesor aún estaba vivo. Ahora había muerto. Había estado muerto desde hacía un tiempo, más o menos desde la misma época en la que ellos habían comenzado a vivir con An-Hi. Fue un sentimiento doloroso, como si algo importante se hubiese roto en pedazos en el suelo. Era un sentimiento familiar.

Aah, él también había muerto. Se había resistido un tiempo. Era el que más había durado… le había susurrado Zeno, y Shin-ha recordó que ese sentimiento era similar a cuando Ao murió. Sin embargo era más soportable. Después de todo, lo que se había roto no era suyo.

Shin-ah se preguntó si a Ryokuryuu le había pasado lo mismo que a él. Tal vez su predecesor había sido la única cosa que le había atado a la aldea. Después de su muerte, ¿había decidido marcharse? ¿Porque él no había necesitado que Zeno le dijera que era mejor que se marchara?

Bueno, de todos modos, cuando se encontraran con Ryokuryuu, todas esas cosas saldrían a la luz.

"Me pregunto dónde podría estar él ahora."

"Puede que sepa una forma de averiguarlo. ¿Te gustaría probar?"

"Sí. ¿Cómo?"

"Vamos a rastrearle. Eso no nos dará su ubicación exacta, pero un área general debería ser suficiente, ¿no?"

"… ¿Ra… Rastrearle?"

"Es algo que solía hacer por diversión hace un tiempo. Es difícil de explicar, pero básicamente es confiar en nuestro instinto para localizarles. Eso es posible porque los dragones pueden sentirse unos a otros. Aunque ha pasado mucho tiempo. Me pregunto si todavía podré encontrarle así. Bueno, vamos a intentarlo. Shin-ah, sujétame el mapa."

Shin-ah asintió e hizo lo que le había pedido. Y entonces Zeno se quitó el medallón de la tela que tenía alrededor de la cabeza. Sujetó el medallón brillante por encima del mapa y murmuró una especie de encantamiento.

"Ouryuu está con Seiryuu. Hiryuu está en Kuuto. Hakuryuu está en las montañas. Ryokuryuu está…"

Resultó no ser un encantamiento. Pero, aún así, despertó algo en Shin-ah.

Un dragón amarillo le estaba acechando, antiguo y fuerte… Debería haberle resultado intimidante, pero en vez de eso se sintió triste. Y a lo lejos, también estaban los otros. Más pequeños, más jóvenes… Alguien estaba estirando el brazo. Él estaba usando su fuerte mano para buscar ciegamente por los alrededores. Otro estaba bailando en medio de una lluvia de pétalos, de forma despreocupada.

Y también… alguien estaba… volando… más y más lejos de todo el mundo… como si estuviera intentando escapar…

"Ryokuryuu… se está moviendo…"

"Oh, ¿también puedes saber eso? Bueno, esto es algo que Abi me enseñó, así que a ti debería resultarte fácil hacerlo. Shin-ah, ¿puedes sentirles a todos?"

"… Creo… que sí… No estoy… seguro."

"Está bien. ¿Cuál es el más cercano?"

"Zeno. Ouryuu… es el más cercano."

Cuando Zeno le tocó la mano alentándole, tal vez diciéndole silenciosamente que él sostendría el mapa para él, por un momento Shin-ah pudo ver escamas en él. Amarillas y brillantes como el oro…

"Bien, vayamos a la parte más difícil. Shin-ah, mira el mapa. Nosotros estamos en esta zona. ¿Puedes utilizar mi presencia como referencia?"

Zeno señaló un punto entre Chishin y Suiko, y fue como si una pequeña llama amarilla se encendiera repentinamente sobre el papel. Shin-ah asintió con incertidumbre, no estaba seguro de si esa era la sensación a la que se refería Zeno. Las otras presencias se encendieron brillantes en otros lugares no mucho tiempo después.

Sentía las distancias igual que antes. No, aún podía sentirlas. Era solo que… estaban siendo reflejadas en el mapa.

"¿Puedes decirme dónde están todos los demás?"

"… Sí."

"Así que puedes hacerlo. Eso es bueno. A diferencia de mí, tú no has estado en ninguna parte, así que, siendo sincero, no estoy seguro de que funcione. ¿Quién es el más cercano?"

"Hiryuu… Ella está en Kuuto."

"¿Dónde está Hakuryuu?"

"En las montañas… aquí…"

"Entonces llegamos al último. ¿Dónde está Ryokuryuu?"

"… ¿Ryokuryuu está… cerca de… Fuuga…? ¿Más cerca de Xing? Dirigiéndose hacia el norte."

"Sí. Yo también puedo sentirle cerca de allí. Les estamos sintiendo en la misma zona."

"¿Así que ellos están allí…?"

"Definitivamente la aldea de Hakuryuu está en las montañas, cerca del límite entre la tribu de la Tierra y la tribu del Fuego. Sin duda Hiryuu está en el palacio real en Kuuto. Así que podemos asumir que Ryokuryuu realmente está cerca de Fuuga."

"Oh… está bien… ¿Pero no vamos a ir hacia donde él se dirige?"

"Si le perseguimos, él simplemente correrá aún más rápido. Si vamos primero a por los demás, se dará cuenta y no dejará que nos acerquemos. Paciencia. Paciencia."

Zeno revolvió el pelo de Shin-ah y rompió su concentración. Cerró los ojos por reflejo, y cuando los abrió de nuevo las llamas en el mapa ya habían desaparecido. Sin embargo el sentimiento no lo había hecho. Era como si aún pudiera ver la mano blanca intentando agarrar algo, la danza bajo el árbol en flor, y también el verdor pasando rápido bajo sus pies.

El dragón amarillo aún estaba acechante.

No se sentía raro en lo absoluto. Hasta se sentía natural, y de hecho Shin-ah pensó que sería aún más raro si no pudiera sentirles. En realidad les había sentido desde el principio. Simplemente nunca se había dado cuenta de ello.

Hiryuu era una cosa, pero se sentía bastante mal por Hakuryuu. Él le estaba llamando, estaba tratando de alcanzarle. Shin-ah deseaba tanto ir a su encuentro.

"Vamos a echarles un vistazo tan a menudo como sea posible, ¿está bien?"

Por primera vez, Shin-ah creyó que podía entender por qué Zeno quería disculparse con Ryokuryuu.

"¡De acuerdo! He oído que hay un mercado a dos días de aquí. ¿Qué tal si nos apresuramos en llegar allí y te conseguimos ropa nueva?"

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El mercado estaba lleno de gente. Como era de esperar, le atacaron los nervios.

A tan solo un par de semanas de distancia… estaba el lugar donde habían empezado los rumores. Eso era bastante cerca. ¿No iban a preguntarle nada? ¿No desconfiarían…?

Zeno le preguntó sobre cómo estaban las cosas en los alrededores, solo para estar seguros. Había algunos grupos de personas que llevaban máscaras y vestidos de colores brillantes con detalles de oro, bailando y rodeando a la gente.

"¿Hay artistas?"

"… Sí."

"Entonces todo estará bien. Te lo garantizo."

Ya que Zeno dijo eso, pudo sentirse un poco mejor. Él no le mentiría. Zeno se lo había prometido. Ciertamente, cuando llegaron, la gente le miraba, pero a pesar de que parecían curiosos no eran para nada cautelosos.

Era porque él estaba llevando una máscara. Se estaban preguntando si él también era un artista, a pesar de que era tan pequeño.

Zeno le dijo que era por eso, entre otras razones.

Había pasado un tiempo desde la última vez que Zeno le dijo que era lindo. Así que casi le sonaba extraño.

Cuando Ao aún estaba vivo y se daba cuenta de que Shin-ah necesitaba ropa nueva, lo que hacía simplemente era exigírsela a los ancianos y arrojársela a Shin-ah. Era por eso que, a pesar de que Shin-ah sabía que Zeno no haría eso, se sentía muy extraño.

Al parecer, cuando Zeno dijo que no podía recordar nada divertido que hubiese hecho antes de que llegara Shin-ah, lo que quería decir era que no había tenido nadie con quien jugar, de modo que todo le resultaba aburrido. Sin embargo, como era de esperar de Zeno, el simple hecho de ir a comprar ropa podía convertirse en una especie de actividad divertida.

"Zeno siempre ha deseado poder volver a hacer esto con alguien. La última vez fue… cuando Yakshi tenía tu edad, ¿cree Zeno? Abi estaba tan hermosa con vestido. Zeno aún no está seguro de por qué Shuten estaba tan rojo, si era porque estaba conteniendo la risa, porque estaba borracho, o porque estaba embelesado. Bueno, no importa. Eso fue hace mucho tiempo, cómo pasa el tiempo. Shin-ah, ¡ahora pruébate este! ¡Esto hará que parezcas un príncipe!"

Shin-ah se provó un sinnúmero de ropas extrañas que le parecían poco prácticas, caras, y totalmente raras. También realizó torpemente todas las poses que Zeno le pidió que interpretara según lo que le pasara por la mente en ese momento. Zeno parecía aún más feliz y más enérgico mientras inspeccionaba cada tela, ropa y joyas que había en la tienda. Aunque la forma en la que se había entusiasmado tan repentinamente hizo que Shin-ah se preguntara si Zeno simplemente estaba actuando, como se había dado cuenta que hacía habitualmente. Parecía tan entusiasmado y Shin-ah no podía decir si su amplia sonrisa mientras hablaba de sus amigos era falsa.

Parecía genuina. La sonrisa le llegaba a los ojos. Eso hizo que Shin-ah también se sintiera mejor. Que Zeno estuviese feliz siempre hacía que se sintiera bien.

Y las ropas y las joyas eran todas tan hermosas y brillantes. El mismo Shin-ah se estaba divirtiendo.

"… ¿Qué apariencia tiene normalmente un príncipe?"

"Como un chico lindo. Muy idílico, ¡como enviado del cielo! Bueno, el primero que Zeno vio fue el hijo de un Dios Dragón, así que a lo mejor no estoy siendo imparcial. De todos modos, Shin-ah es lindo, así que es fácil hacer que te parezcas a un príncipe."

Le explicó Zeno con su habitual lógica loca mientras ayudaba a cambiarse a Shin-ah. Si Shin-ah forzaba la vista, podía ver al tendero frunciendo el ceño por todo el ruido que estaba haciendo Zeno. Al parecer, lo único que le hacía contenerse de echarles a patadas era promesa de Zeno de que iban a comprarle un lote de ropa.

"Zeno habla como si hubiese conocido un montón de ellos."

"¡Zeno lo ha hecho! Ya sabes, el Hiryuu actual es una princesa. Ella también es muy linda. ¿Acaso no te lo había dicho?"

Shin-ah se pregunto si era porque mientras estaban viviendo con An-Hi había pasado menos tiempo con Zeno. Pero le resultaba extraño volverle a oírle hablar de su pasado, a pesar de que Zeno lo solía hacer continuamente.

"¡Esta bien! Shin-ah, ¿puedes girar para mí? ¡Gira, gira! ¡Eres tan lindo! ¡Jajajajaja! Veamos qué más tienen en este lugar, ¿de acuerdo? ¿Qué tipo de ropas quieres probarte ahora?"

Shin-ah miró a su alrededor frenéticamente. Zeno le estaba preguntando muchas cosas, pero ya que era la primera vez que Shin-ah hacía esto, no sabía cómo responderle y simplemente dejaba que fuera Zeno el que decidiera. Sin embargo después de un rato, algunas cosas comenzaron a despertar su interés. Aunque aún no podía decirlo como Zeno, que la cogía y la comparaba con la que aparentemente solían usar las personas de diferentes estatus.

"Más… cosas cálidas. ¿Quizás una bufanda?"

"Sin duda cubrirte el cuello es una medida eficaz contra el frío, es cierto. ¡Está bien! ¿Qué color te gusta? Vallamos a verlas antes de que nos grite."

"¿Verde?"

"Verde, ¿eh? ¿Cómo tu ropa? ¿O prefieres que sea más brillante? Aquí hay muchos tonos de verde disponibles."

"… ¿Cómo… Ryokuryuu?"

Zeno se rió ante su petición, pero continuó avanzando entre los tejidos, aunque con dificultades. Se estaba riendo tan fuerte que se estaba moviendo de forma un poco inestable.

"¿Qué es eso? No es que no lo entienda, pero eso es nuevo. 'Verde Ryokuryuu'… Un poco oscuro, pero no demasiado oscuro. Frío y cálido… Como las hojas al final del verano, cuando está llegando el otoño. Con un ligero toque de rojo. Como este, ¿verdad?"

Le dijo mientras sostenía una tela de color verde que cambiaba gradualmente a naranja en los extremos. Ardiente, y aún así le causaba un sentimiento efímero. Incluso en la textura que sentía entre sus dedos era tan suave yqueparecía como si pudiera verse arrastrada fácilmente por el viento. Era exactamente lo que Shin-ah tenía en mente.

"Ah. Sí. Como esta."

"Sí. ¡Zeno también lo sabía porque es la que más le recordaba a Ryokuryuu!"

Zeno se rió entre dientes antes de poner la bufanda alrededor del cuello de Shin-ah. Sus dedos eran cálidos a pesar de que el aire primaveral aún era frío. Se dio cuenta de que la bufanda tendría que ser atada fuertemente para que se mantuviera en el cuello de Shin-ah, y eso no sería cómodo. Zeno se levantó y fue buscar broches a la sección de joyería.

"¿Zeno también piensa en los demás?"

"Eso no se puede evitar, ¿no es así? Los Hakuryuus son siempre tan sencillos y cuidadosos, él es el que mantiene a todos los dragones unidos a pesar de que puede llegar a ser un poco enérgico, así que quizás vendas blancas. Bueno, después de todo el blanco es blanco en todas partes. El color de Hiryuu es definitivamente el rojo. Shin-ah es… hum… ¿seda tal vez? Es delgada y se puede ver a través de ella. Tú eres fácil de leer."

"El agua no tiene color."

"Sí, exactamente. ¡Pero eso no significa que no sea atractivo! Si se trata de una tela, lo que más me recuerda a ti sería sin duda una seda con un bordado intrincado. Eso también es muy elegante, da una sensación de pureza. Abi la habría aprobado. Después de todo me dijo que el hielo y la nieve tienen formas bonitas, y están hechos de agua. Hm… no parece que haya nada que se adapte a ti aquí. Lo siento, Zeno tratara de atarla como si fuese una cinta. Dime si está demasiado apretada, ¿de acuerdo?"

Shin-ah asintió aturdido, estaba demasiado acostumbrado a ser vestido en ese punto. Además, Zeno siempre era gentil, cogía ropas decentes y nunca le hacía sentir incómodo. Y había algo intrigante en la explicación de Zeno.

¿Abi podía decírselo? ¿Hablarle de las formas bonitas de los copos de nieve? Los copos de nieve eran como una tela de araña, pero más complicados, y casi brillantes. Era una de las pocas cosas que ayudaban a Shin-ah a soportar el invierno a pesar de lo mucho que lo odiaba. Le deleitaba ver cosas bonitas, sin importar el frío que hiciera. Sin embargo Shin-ah pensaba que solo él podía verlos, gracias a sus ojos de dragón.

"¿Abi… tiene buena vista?"

"La tenía, la tenía. Podía ver a través de todo. Abi tenía los mejores ojos. Tenía tus ojos."

"Abí también… ah, ¿era… un Seiryuu?"

"Lo era. Zeno aprendió mucho sobre el poder de Seiryuu gracias a ella. Bueno, de todos modos tú has sido el primer Seiryuu que ha utilizado su poder sobre mí."

A pesar de que lo dijo de forma tan despreocupada con una sonrisa, Shin-ah sintió miedo durante una fracción de segundo. Tal vez porque aún se sentía mal por haber querido matar a Zeno en el pasado.

"Lo siento…"

"¿Por qué te estás disculpando? Esa era una reacción habitual hacia un extraño que invadía tu aldea. Estoy aliviado de que lo hicieras, y Ao y Abi también lo habrían aprobado. Ya está. Puedes respirar, ¿de acuerdo?"

"… Sí."

"Te conviene hacerlo. Mientras tanto, vamos a escoger tus ropas. Veamos, veamos… ¿Qué te parece el blanco? Nada puede ir mal con el blanco."

Abi era un Seiryuu. Bueno, eso explicaba muchas cosas, así que Shin-ah no estaba tan sorprendido. El hecho de que Zeno supiera muchas cosas sobre el poder de Seiryuu y también del de los demás, tenía sentido si solía vivir con los otros dragones. Entonces, Guen y Shuten, que eran mencionados habitualmente junto con Abi, debían de ser Hakuryuu y Ryokuryuu. Quizás, Shuten era Ryokuryuu. Después de todo Shuten era al que le gustaba el licor.

Sin embargo entonces, le resultó extraño.

¿Cuándo fue eso? ¿Cuándo empezó a vivir con los demás dragones? ¿Hasta cuándo? ¿Había habido antes otros dragones en la aldea de Seiryuu? Shin-ah nunca había oído hablar de algo así. ¿Acaso Abi se marchó y se fue a vivir con Zeno a algún otro lugar? Ah, algo así… habían desterrado a uno, hacía mucho tiempo. Le habían dicho algo así. Sin embargo, la maldición se había aferrado a la aldea, a pesar de su expulsión, y nació un nuevo Seiryuu poco tiempo después.

Pero eso fue hace mucho tiempo. Mucho antes de Ao, sin duda. Además, los aldeanos dijeron que Ao había vivido mucho más de lo esperado. Al parecer, que un Seiryuu viviera hasta los treinta años era algo inaudito. Ya que no podía existir más de un dragón a la vez, si Abi fue un Seiryuu, entonces debía haber sido el predecesor de Ao. Si Zeno había sido su amigo, entonces él tenía que ser al menos unos años mayor que Ao. Debía tener más de treinta años.

Mucho antes de Ao… mucho más de treinta años.

Zeno no parecía tener treinta años. Apenas se le podía considerar un adolescente, con su corta estatura, su rostro joven, y su naturaleza juguetona. A diferencia de Ao, su voz aún podía considerarse aguda, como si no hubiera cambiado. Tampoco tenía barba, su barbilla siempre estaba suave.

Era raro, era increíble, y sin embargo Shin-ah no se lo cuestionó. Eso era aún más sorprendente.

La peor parte era que este hecho no le sorprendía ni si quiera un poco.

"¡Sí, esto te quedará bien!"

Lo más aterrador fueron los pensamientos que vinieron después.

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Espero que os haya gustado este nuevo capítulo. Vuelvo a recordaros que en este fanfic Abi es una chica, ya que Kou (Rietto) adoptó esta idea pensando en otro fanfic de MurkyMuse en el que pone a Abi como chica.

Sin más que decir, nos vemos.