Lamento mucho la tardanza por tratar de subir el nuevo episodio. Necesitaba pensar un poco en cómo colocar este capítulo siguiendo un poco el cannon y desarrollando las relaciones.

Al igual que la vez pasada, estoy muy contento por la recepción del Fict. Agradezco a todos por sus comentarios, y los sigo invitando a que dejen su comentario para llegar a la meta de 500 comentarios o más.

No soy dueño de Oregairu.


El acosador

Iba de camino a la casa de Yumiko, pues como han de saber, había quedado en verme con ella para estudiar como ya era costumbre para mí estar en su casa de vez en cuando. Ella casi vivía en la mía, rayos. Toqué el timbre y recibí una pregunta confirmatoria muy extraña, era así desde hace un tiempo. "¿Está bien dicho: 'Yo aré lo que pude?" Eso era como un clave para entrar.

"Sí, porque viene del verbo arar y no del verbo hacer" [1] Ella abrió su puerta riéndose. "En primera, ¿a quién se le ocurrió ese saludo?

"A mí cuando me enseñabas sobre el español y sus muchos juegos de palabras, ¿recuerdas?"

"Ah, sí, mi error", la verdad es que no me quejo. Fui yo quien empezó y ahora cosecho lo que siembro. Pasé adelante y noté que ella tenía una sonrisa en su rostro mientras me adentraba. ¿Cuántas veces he estado en esta casa? Uff, creo mucho tiempo. Coloqué mis cosas en su debido lugar y procedí ir a la cocina, donde me encontré con Hana haciendo la cena y unos libros en la mesa para nuestra sesión de estudio.

Yumiko: Haré mí tu platillo favorito.

Hachiman: Estaré allá en un santiamén.

«Me siento engañado, Yumiko. Has caído bajo»

"Buenas Tardes, Hana-san" al sentarme, fue lo primero que hice.

"Oh, Hachi, es bueno que llegas. Por cierto, ¿cómo está el clima hoy?" me preguntó entre tanto Yumiko se acomodaba frente a mí.

"Parece que va a llover" respondí. Y, ahora que lo recuerdo, estaba ennegrecido como si una tormenta fuera a reciar contra Chiba. Ella nos dijo que tenía que ir comprar algunas cosas después de que cenara, por lo que quería estar segura de poder hacerlo. Yumiko me miró un rato haciendo que me incomodara, luego me preguntó cómo me había ido. "Bien, digo, tuvimos una solicitud de Yuigahama para enseñarla a cocinar".

"Ummm, ¿por qué no me preguntó?". Sabes, yo también tengo esa duda. "Como sea, ¿y qué tal fue?"

"Si te ofrece algo cuando te invite a tu casa, recházalo de inmediato. No quiero que Hana-san tenga que hacerte un lavado de estomago" mencioné y ella se sorprendió un poco.

"Así que te preocupo un poco" dijo ella entre risillas, y un tono un poco avergonzado. Oye, ¿por qué te comportas como una colegiala enamorada? Bueno, tienes razón para lo de colegiala, pero… "Cómo sea, quita esa cara Hikio. Es asqueroso."

"No culpes a mis genes mujer". Vaya, ¿en qué estaba pensando? Lo que sea, después me acordaré de ello. "¿Y a ti?", tomé un libro y comencé a ojearlo para saber más sobre lo que íbamos a ver hoy. Literatura, mi fuerte.

"Muy bien, fue un día genial para mí sin muchas cosas que aportar… pero, gracias". Creo la escuché susurrar lo último, no sabía por qué era, si por lo de preocuparme por ella o por preguntar cómo le fue.

"Bueno, bueno, vamos a comenzar". Tomé mi postura firma y comencé a explicarle lo que no entendía. Hubo un momento en que ella se paró y se sentó más cerca de mí. "Oye, no es necesario que te pongas tan cerca".

"Oh, parece que se siente intimidado por una chica. El gran Hikigaya Hachiman, el rey de los solitarios, ¿eh?". Eso parece un alago, pero no lo es. Es un reto, y como sabrán, trato de no evitarlos sino tomarlos. "Así me gusta". No sé porque termino cediendo a ella en estas cosas.

"Ey, ey… ¿Disfrutando de su juventud? ". Al parecer Hana nos salvó con el olor de su comida, pero Yumiko se colocó como un tomate por la forma en que fue sorprendida. Tal y como dice la gente, 'te agarraron con las manos en la masa'.

"Es bueno saber que no pierdes tus costumbres" le dije para oler la buena comida. "Por cierto, ¿no trabajas hoy?"

"Oi, ¿ya quieres que me vaya para quedarte solo con Yumi? Con tal que no me hagan abuela tan rápido".

"¡Mamá!" la rubia de ojos verdes dijo y ella mencionó que era broma. Yo estaba mirando para otro lado, no quería que supiera que esa declaración me hizo pensar cosas que no eran y quizás un pequeño rubor se me subió en la cabeza. Terminamos de comer y Hana tuvo que irse.

"No hagan nada indebido, por favor", a lo que Yumiko replicó otra vez mientras esta vez yo me reía.

"¿De qué te ríes?", uy, parecía molesta. Yo negué y regresamos a lo que estábamos haciendo hace rato. Pasaron unos minutos y comenzó a llover lentamente para luego convertirse en un enorme aguacero. " ¡Ah!" rápidamente ella saltó a mi lado acurrucándose por el sonido; había sido obra de un relámpago.

"Ahora que recuerdo, te asustan los relámpagos, ¿no?"

"¿Ah, quién dijo que- ¡Ah!" nuevamente se acurrucó más a mi lado rosando su cuerpo con el mío. Diablos Yumiko, no hagas eso. "Bueno, un poco" mencionó relajándose un poco al sentir el calor de mi cuerpo más yo me puse más nervioso por tenerla tan cerca. "No se lo digas a nadie, por favor Hikio".

"A quién podría decírselo" expresé sarcásticamente, pues, obviamente, nadie me creería que Yumiko es mi amiga o algo parecido. Miré por la ventana de la sala notando que ya estaba oscuro, sea por la tormenta que estaba pasando o por la noche misma. "Lo que faltaba", cuando las cosas empezaban a calmarse entre Yumiko y yo, se tenía que ir la luz.

"Eso debió ser por la tormenta, no te preocupes. Debemos tener alguna vela cerca", mencionó ella levantándose del lugar. Yo decidí quedarme acá, pero el sonido de ella tropezando hizo que me levantara y tomara mi teléfono para alumbrar su trayecto. "Disculpa, dejé el mío cargando en mi habitación".

"No te preocupes, yo te guiaré", comencé a caminar a donde estaba ella y le iluminé el camino hasta el lugar donde deberían estar las linternas o las velas para alumbrar. Abrió el cajón y sacó algunas para luego buscar el encendedor, pero tropezó conmigo.

"Lo siento, Hikio" se disculpó. Mi teléfono había caído al suelo y fui a buscarlo, pero no esperé tocar su mano mientras lo hacía. Al parecer ella tuvo la misma idea, noté que era delicada, suave y bien cuidada. Rápidamente la saqué de allí dando con mi teléfono que se había apagado por el golpe que recibió.

"No te preocupes es mi culpa por no notar que ibas a moverte por allí". Claramente, si hubiera luz, estaría con una cara de vergüenza más roja que un tomate. "Enciéndelas, quizás así podamos terminar". Regresamos con ellas a nuestro lugar colocándola como una especie de lámpara, pero otro relámpago hizo que ella saltara hacía mí por impulso nuevamente. "Oye…", parecía muy asustada cuando otro más apareció con su sonido centellante. Esta vez, parecía que había caído más cerca y se oyó espantosamente alto.

"Hikio, solo por esta vez, deja que me quede así". Ella dijo con algo de lágrimas en sus ojos, ¿de verdad no podía creer que estuviere llorando?

"Está bien" mencioné más sin embargo tuve algo de curiosidad por el motivo de su 'fobia'. "¿Por qué le tienes tanto miedo a los relámpagos?"

Yumiko POV

"Fue cuando era un niña, hace tiempo". No sé si era bueno que se lo contara, no quería que se riera o peor, me tuviera lástima. Aún así, me sentí cómoda a su lado. Tal vez, fue por eso que podría contárselo.

Tenía más o menos 6 años, no vivía acá sino en otro lugar. Mis padres viajaban por muchas partes, por lo que quedarse en un solo sitio, era raro. Ese día en particular estaba lloviendo. Yo salí a jugar bajo la lluvia con una cara sonriente; decían que la posibilidad de que un rayo cayera sobre alguien era rara. Pero a mí no me importó, niña al fin, ¿no? Estaba tan feliz jugando en aquel campo abierto cercano a mi casa temporal y riendo cuando un relámpago cayó cerca de donde estaba. Había agua amontonadas en pequeños charcos cerca de mí, por lo que fue un conductor perfecto. Yo caí al suelo por el enorme estruendo, aunque fue un milagro que no me diera. El impacto en el suelo fue suficientemente cerca de mí para que restos de la electricidad corriera por mi cuerpo.

"Ey, ¿estás bien?", escuché de alguien que tenía un paragua y había venido a mi auxilio. Yo no podía hablar, no podía mantenerme consiente con mi entorno y no sentía mis piernas.

"Ayuda" fue lo que pude decir para luego quedar inconsciente.

"¿Y qué pasó después?" me preguntó el algo preocupado. Lo sé, aunque no lo diga directamente, se preocupa por mí. Eso me llena un poco, me siento contenta en el fondo. Es como si mi cuerpo se reconfortara por estar solo cerca de él, puedo sentir su calor sobre mi pecho.

"Mi casa temporal, se volvió permanente por dos años por una lesión en mi cuerpo producto la electricidad residual que no me permitió moverme bien, tuve que usar muletas". A pesar de lo triste que sonase yo le contesté feliz, en decir verdad, fue una de las mejores que me han pasado. Mientras terminaba de decir aquello, la luz llegó nuevamente y la lluvia se había aminorado.

"Etto, Yumiko", quédate quieto Hachiman, te dije que quería estar un poco más. Dame esa oportunidad.

"Yumi, Hachi". Oh, ¿esa fue mi madre? ¿Qué pasó, por qué regresó? "No les dije que no hicieran nada extraño; bueno, no importa." Caminó y por reacción inmediata, Hikio se alejó de mí con un leve sonrojo en su cara.

"Bueno, creo que mejor me iré, la lluvia parece haber dejado de ser tan fuerte. Otro día seguiremos con nuestra sección de estudio". Me dijo saliendo de mi casa. Mi madre miraba todo desde lejos y pasó por delante de mí colocando un dulce en la mesa, un refrigerio.

"Cuando se lo vas a contar, cuando le vas a decir la verdad" me preguntó. A ciencia cierta, ella me había cachado, había desechado otra oportunidad.

"No sé, aun no puedo decir que esté enamorado de mí". Mi pecho se arrugó cuando mencioné eso. "Quiero estar segura, no quiero perderlo nuevamente".

"Yumi, no puedes perder lo que nunca fue tuyo. ¿Sabes? Será peor el día en que se aleje de ti definitivamente. Aprovecha esta oportunidad, será el último chance". Madre eres tan sabia. Mi corazón se sintió atravesado por una daga al sentir que lo perdería otra vez; la primera vez fue algo horrible y no quiero que me volviera a pasar. Ella me había dejado sola, se retiró y yo me quedé pensando.

«No puedes perder, lo que nunca ha sido tuyo»

¡Pues me esforzaré!

Hachiman POV

Caminaba algo pensativo por la calle pasándome por los techos de las casas o negocios del vecindario. Si hubiera sabido que iba a llover tanto, hubiera traído mi paragua. Suspiré derrotado mientras avanzaba y me detenía a pocos metros de mi casa.

"¿Yumiko no vivió siempre en Chiba?" me dije a mí mismo. Luego me pregunté que en que lugares habría estado antes de llegar acá. Seguía adelante ignorando aquello hasta que pude entrar en mi casa.

"Onii-chan, ¿te mojaste?" Ah, Komachi, es bueno verte de nuevo. Yo negué y ella caminó hacia a mí. "Ah, ¿no? Anda a bañarte, no vaya a ser que te resfríes". Hermanitas, siempre preocupándose por sus hermanos.

"Tranquilo Komachi, tu Onii-chan es más fuerte que esos virus" le dije mostrando mi brazo con una musculatura algo desarrollada.

"Gomi-chan, Baka, Hachiman". Ella me insultó haciendo que me confundiera un poco a final.

"Hachiman no es un insulto, ¿sabes?" ella me sacó la lengua y siguió caminando a su habitación, pero antes volteó a verme.

"Es buenos que estés bien, ya estaba preocupándome". Ah, era por eso. "Buenas noches Onii-chan".

"Buenas noches, Komachi". Tomé su consejo en hacerlo, no quiero enfermarme. Eso me costaría días por recuperar lo que sería fastidioso después para recuperar. Tomé mi toalla y me quité la ropa entrando en la tina en la que previamente había colocado agua caliente.

Estuve un tiempo allí hasta que recordé algo que podría ayudarme. Verán, cuando era pequeño y estuve en casa de mi abuelo, escribía un diario. Si lo veo podría saber que era lo que hice durante ese tiempo y porque no recuerdo nada de ese tiempo. Además, algo más con esa promesa… ¿Una chica de cabello negro largo? Y sus palabras son lo único que recuerdo exactamente.

"¿Dónde estará ese diario ahora?", pues ni idea tenía del lugar en que pudiera estar.


Bueno, haciendo un poco de resumen de lo que fue ese día; llegué y saludé con la mirada a Yumiko y Saki quien llegó tarde, con ojeras por cierto, me fui a sentar y noté que alguien me miraba. Cuando miré de reojo me encontré con la mirada evasiva de Yuigahama algo nerviosa. Y, ahora que lo recuerdo, ella se había unido al club recientemente. Además, había estado muy pegada con Yukinoshita desde entonces. Por alguna razón, ella estaba observándome pero la cuestión era el porqué. La clase siguió adelante y el receso entre clases, mientras esperábamos a nuestro siguiente profesor, ella se me acercó.

"Ey, Hikki". Por favor, Yuigahama, deja de llamarme así. Es algo tonto, bueno, más que Hikio, no, pero, bueno… lo que sea, eso es otra historia muy diferente.

"No sabes que hablar conmigo puede ser considerado un acto de cómplice para ser homicida según Yukinoshita", le contesté, la verdad no quería hablar con ella.

"Hikki, asquero, idiota" después de un rato de esos insultos repetidos pareció recobrar la compostura. "Como sea, solo quería venir a decirte que Yukinon y yo vamos a almorzar juntas, y me preguntaba si quieres venir", la miré algo extrañado por su petición. Esa chica no me querría cerca ni un segundo si fuera posible.

"No creo que ella le agrade mi compañía, somos asexuales".

"Pervertido", oye, ¿no me entiendes?

"Creo que no captaste mi indirecta ¿no? Los organismo asexuales, no necesitan de otra persona para completar su vida y seguir legándola. Así que ella no necesita de un chico cerca, y yo de una chica como ella cerca. ¿Entiendes?"

"Hikki", su reacción fue estar decepcionada de mí. Bueno, no la culpo, lo hice a propósito para que se fuera. "Cuando quieras…, bueno, tu sabes". Con eso ella se alejó. Como parecía ser, volvió a su puesto y la clase siguió. No hubo cambio hasta que llegó la hora del almuerzo.

"Creo que iré a hacer algo que me pidieron", un chico rubio, lo conozco, el tercero en clasificación en la clase de ingreso y que dio el discurso de Yukinoshita dado que ella dio el mío.

"Hayama, recuerda mandarnos un mensaje para encontrarnos". No entiendo porque Yumiko está con él, si claramente está usándola para alejar a las otras chicas. Aunque, por alguna razón no funciona mucho. No están tan cercanos y eso le hace que aún haya gente que se aparezca por el lugar.

"Bueno, yo me iré". Yui hizo su movimiento.

"¿A dónde?" preguntó Yumiko algo extrañada por su urgencia al salir. Ella dijo que tenía algo que hacer y cuando mencionó el nombre de Yukinoshita, ella pareció alterarse. "Yui, no deberías estar con esa chica. Te lo prohíbo"

"Pero…"

"Desde cuando la gente tiene autoridad sobre otra, sobre todo, si dicen llamarse sus amigos". Desde la puerta, un pelo negro largo y unos ojos azules agudos como el hielo mismo, hicieron que todos se quedaran mirando el sitio.

Los demás alumnos sintieron la necesidad de abandonar el lugar, yo decidí hacer lo mismo, pero llovía y mi lugar favorito estaba ocupado. Diablos, desde ayer ha estado así.

"Eso no tiene porque importante, solo estoy pidiendo tiempo de mi amiga", refirió Yumiko mientras se levantaba.

"Todos los seres humanos tienen libre albedrio; deberías saber que es imposible obligar a alguien sin que algo salga mal"

En eso, Yukinoshita, ganó puntos. La rubia desvió su mirada hasta donde estaba yo y decidió calmarse un poco. Era como si supiera que yo quería que no discutiera más.

"Como sea chicos, solo será una vez. Prometo hacerlo darte tiempo a ti Yumiko, no te olvides que somos amigas y no lo cambiará nadie. Así que no te preocupes". Por lo visto, no tuve que hacer nada. Me levanté y salí por la otra puerta. Yuigahama decidió seguir conversando con ella mientras Yukinoshita me confrontó.

"Al parecer, ¿los lobos solitarios no ayudan a otros lobos?" preguntó retóricamente, obviamente. Yo bufé; la había ayudado, que no te diste cuenta fue otra cosa.

"Al parecer, el polo norte debe estar triste de que su Reina esté ausente y se hallen en Sobou" le dije mientras seguía adelante, todavía necesitaba disfrutar de mi almuerzo. Miré por la ventana del pasillo y la lluvia había cesado, bueno, parecía que tenía rato pues ya el sol había salido. "Si me disculpas, tengo que terminar mi almuerzo en un lugar un poco más tranquilo. Adiós". Le dije, pero ella no me respondió y mí, ni me importó.


Subí a mi segundo lugar favorito, la azotea. En el camino no había nadie que pudiera interrumpir mis monólogos internos, subí las escaleras y abrí la puerta. Todavía estaba un poco mojado pero era mejor y estaba muy tranquilo, más que en el salón.

"Oei", alguien me llamó y allí estaba una chica de cabello plateado que yo conocía. Sus ojos entre verdes y violetas estaba observándome con cuidado hasta que me reconoció. "Ah, eres tú, Hachiman".

"Yo, Saki". La saludé y me senté un lugar seco de la barandilla del sitio. "¿Qué haces acá?"

"Estoy atrasada con la entrega de unos diseños para la portada final de Gear Black" dijo mientras me enseñaba el cuaderno de dibujo. "¿Y tú?"

"Vine a comer tranquilamente", y así como mencioné, saqué mi comida preparada por Komachi.

"Ya veo" se limitó a decir. Yo estaba tranquilamente y ella no decía nada, cada uno estaba en su propio negocio y nadie quiso molestar al otro. Sin embargo, tras comer y me levanté, ella procedió a hablar de nuevo. "¿Qué pasó para que vinieras a este lugar?"

"Nada en especial", mentí.

"¿Enserio?". Oye Saki, ¿estás practicando brujería acaso? Suspiré derrotado y le conté lo que ocurrió. "Ya veo, así Yumiko se puso así. Es algo extraño, pero a pesar de todo, ella es alguien maternal que se preocupa por todos".

"Sí, tienes razón. Eso es algo que me agrada de ella" dije con una sonrisa mientras tomaba mi camino de regreso. "Te veo Saki, recuerda que no te esfuerces demasiado".

"¿Me lo dice la persona por la cual estoy sufriendo retrasos?"

"Oi, yo no soy culpable de eso". Creo, ¿verdad?

"¿Ah, no? ¿A ver de quien es la portada?", se me había olvidado. Me di por vencido y admití que tenía la culpa y una sonrisa se ocupó en su rostro. "Bueno, yo soy quien te debería decir que no te sobre esfuerces, ya que siempre te quedas dormido en clases".

"¿Me espías?" pregunté inocentemente y ella se puso algo nerviosa.

"C-Claro que no, solo que estás en mi línea de visión cuando volteo". Oi, esa es una buena excusa Saki, creo que podré usarla en otra ocasión.

"Como sea, no vemos". Comencé a caminar ya que era momento de regresar a clase. "Recuerda que si faltas mucho, tendrás que tomar curso de verano. Así que deberías venir de una buena vez, no llegues tarde a clases".

"Está bien", ella pareció entenderlo. Seguro se quedaría un rato más y luego llegaría a la clase. Todo el resto del día pareció algo normal, claro, Yumiko estaba algo molesta por el asunto de Yuigahama y Yukinoshita así que le envié un mensaje para ver como estaba y que se tranquilizara.

Yumiko: Estoy bien, aunque no parezca Hikio.

Hachiman: Tu cara, lenguaje corporal y expresión aburrida dicen otra cosa.

Yumiko: Solo es que me molesta que sea justo con Yukinoshita.

Hachiman: ¿Por qué la odias tanto?

Yumiko: Cosas del pasado, después te contaré.

Hachiman: Como sea, no te exasperes tanto cuando se trate de ella. Terminarás en una buena discusión.

Yumiko: Si llegase a eso, puedo defenderme.

Con eso, coloqué mi teléfono en el bolsillo y me dormí en esa clase de historia. La verdad es que no me gusta mucho escuchar a esa profesora; colocan a una vieja para enseñar historia, eso aunado a la hora, hace que todos esté con sueño o por lo menos yo.

Terminó la clase y tuve que quedarme un rato porque me tocaba limpiar. Yuigahama salió rápido porque supuestamente había quedado en pasar por la sala de profesores para entregar su formulario firmado por la reina de Yukinoshita y luego se iría con ella.

"¿Estás mejor ahora?" le dije a la única persona que se había regresado a propósito a buscar su bolso.

"Mejor, gracias por preguntar" tomó su bolso y se acercó a mí a ayudarme a terminar de ordenar las cosas. "El trabajo es más rápido entre dos, ¿dónde está tu compañero de limpieza"

"Cuando supo que era conmigo con quién le tocaba limpiar, se escapó dejándome solo" Ella tomó la pala y entre los dos pudimos terminar rápidamente. "Gracias"

"Para eso estamos Hikio, recuerda, siempre estaré allí para ti" me giñó el ojo haciendo que un pequeño rubor se apoderara de mi mejilla. Ese encanto no lo usa muy a menudo, además, casi siempre termino olvidando que ella es un ángel caído del cielo. No sé cómo fue que tuve tanta suerte como para llegar a ser su amigo. Me resigné a que no le iba a encontrar la razón aparente y decidí ir a la sala del club, o mejor dicho, mi confinamiento en tormento con esas dos.

Después de caminar un poco más, logré salir al pasillo. Ahora solo me quedaba llegar al final para unirme a mi condena con Yukinoshita, Maldita Hiratsuka-sensei, maldigo el día en que te hiciste profesora y no te casaste. Enserio, ella podría ser la waifu de la serie si fuera menor y tuviera mi misma edad. Yo no dudaría en pedirle que se casara conmigo. Vaya, estoy dándole vuelta a su estado civil.

"¿Qué hacen?" pregunté al ver que ellas dos estaban observando por la ventana redonda adentro a salón del club.

"Kimou, Hikki" dijo Yuigahama agarrándose el pecho al igual que Yukinoshita.

"Es cierto Hikigaya-kun, podrías darle un infarto a cualquiera. Abstente de hacerlo nuevamente"; esta vez fue Yukinoshita quien atacó con poco arsenal, ¿de verdad estaba tan asustada?

"¿Y qué pasa que no entran?". Por inercia era la pregunta correcta por hacer en ese momento.

"Hay alguien dentro" cuando abrí la puerta estaba, ciertamente, alguien allí. Una persona de cabello blanco y de anteojos que simulaba que guardaba una espada imaginaria.

"¡Hachiman! Nos hemos encontrado de nuevo" nuestro querido amigo, no era otro más que Zaimokuza.

"¿Es amigo tuyo?" preguntó Yuigahama.

"No, y aunque lo fuera lo negaría". Oh en serio que hace él aquí, sabe que no puede estarlo.

"¿Ya te has olvidado de aquellos días en que corríamos juntos siendo juntados en clase de gimnasia? Me das pena".

"Dice que te conoce, Hikigaya-kun" Yukinoshita, no recalques lo obvio, por favor.

"Zaimokuza". Allí chillaron las otras dos diciendo cosas como 'así que lo conoces' y cosas similares. "Te recuerdo que no puedes estar cerca de mí unos 100 metros, es una orden de restricción"

"Oh, Hachiman, ese papel no podrá detenerme en la búsqueda de mi maestro".

"Pero los policías sí" saqué mi teléfono con la idea de marcarle a la gente de seguridad para que hiciera cumplir la ley.

"Está bien, está bien". Se agarró los anteojos ante de suspirar. "Esa ya caducó, pero puede prorrogarle si hago mal otra vez…"

"¿De qué hablan?" la pelicaramelo de Yuigahama decidió hablar, quizás fue porue no entendía nada.

"Nada" dijimos ambos haciendo que fuera algo sospechoso.

"Sí, claro". Oi, Yukinoshita, ¿eres buena siendo sarcástica? Esa arma no la usa muy a menudo, ¿no? Con tal que Zaimokuza decidió hablar diciendo que había venido por instrucciones de Hiratsuka-sensei. Ella otra vez, sabía que tenía algo que ver con todo esto. "¿Por qué estás aquí?" continuó la reina de hielo.

"Vine para que cumplieran mi deseo", obviamente, Yukinoshita le terminó de explicar el hecho de que eso era imposible. Pero viendo las hojas en el suelo, supuse que era lo que venía a pedir.

"¿Una novela ligera?".

"Sí, vine para pedirte consejo Gran Ermitaño Hachiman", dijo haciendo gran énfasis en el titulo ridículo que había dicho. Yo negué eso, no quería que me clasificara como un chuuni.

"Como sea, recógela. Veremos que podemos hacer después que nos las ordene". No puedo escaparme de estas como las otras ocasiones, soy parte del club de servicio, así que no puedo negarme esta vez.

Hace tiempo atrás, cuando estaba en la secundaria, ese chico se me acercó. No sé cómo se enteró de que era el autor de esos libros y novelas ligeras. Aunque usé el seudónimo de 'Hachiko Kazuki', supo que era yo. Después de muchos intentos de idolatrarme, aunque podría sentirse bien, se volvió fastidioso después de un tiempo. Lo malo es que él sabe quién soy realmente y sabe de mis relaciones con Yumiko y Saki. Así que, cuando decidí estudiar acá, él también lo hizo. Pasando el examen, decidimos hacer un trato. Yo le pondría un tiempo pertinente a su restricción de acercarse a mí, si no hablaba de nada de mí. Si no, iría a la cárcel. Así que, para mantener la fiesta en paz, decidí darle una mano por una vez en mi vida.

"Así que básicamente, desea que te ayudemos con esto" preguntó Yukinoshita. "Sabes que no somos expertos en literatura ni sabemos nada de novelas ligeras o publicación de libros, ¿no?"

"Pero Hach-", allí una tos seca, de mí parte, lo interrumpió.

"Creo que Yukinoshita me contagió, disculpa." Cuando mencioné eso, la reina de hielo decidió darme una de sus miradas oscuras y frías. "Pero, como dijo ella misma, nosotros NO sabemos nada ese, pero aún así te ayudaremos. Así que aprovecha eso, no podemos hacer mucho"

"Hikki tiene razón". ¿Oh, chica, quisiste ayudarnos para no parecer que no tenías parte en este asunto? Seguro que pronto será de ayuda, solo debemos buscarte utilidad. Y si no, de todas formas existen trabajos de limpieza y de maid. Ahora que lo pienso, ¿cómo se verá ella con un traje de maid? "Hikki, pervertido". Ey, ey… No estoy pensando nada malo ¿o sí?

"Como sea" me animé a hablar para tratar de salir del tema rápidamente. "Creo que lo revisaré y te daré mis observaciones".

"'Dijimos', es una palabra en plural, así que yo también ayudaré. Es mi deber como presidente de club". Oh sí, debes demostrar que vales, ¿no Yuki-altiva-san? "Lo leeremos y mañana te daremos repuesta."

"Muchas gracias, estaré muy agradecido". Sin embargo, yo le recordé que no íbamos a ser muy condescendientes con las criticas, sobretodo, si venían de esa chica sentada a la derecha, un obvio señalamiento a la reina de hielo. Con eso dimos por terminado el día del club y regresamos a nuestras casas a "descansar", pero con la clara intención de que debíamos leer el dichoso pedazo de papel. Si era como los últimos que me presentó, de seguro no iba a terminar de hacer nada más por él que tirarlo a un lado.

"Onii-chan, ¿qué haces?". Oh Komachi, llegaste a mi cuarto y no me di cuenta. No hagas eso muy seguido, me vas a matar del susto.

"Leyendo una novela de Zaimokuza" le respondí y ella colocó una cara aburrida.

"¿De ese Chuuni? ¿Ese no era el que se la pasaba stalkeando? [2]" me preguntó y yo simplemente suspiré ya que era algo que no me traía muy buenos recuerdos. "Jajaja, aún recuerdo como Sumire lo usó como saco de Boxeo". Sí, ese si fue un lindo recuerdo.

Verán, tratándose de ganar la aprobación de Sumire para que lo ayudara, trató de llevarle flores y hacer un seguimiento para saber que le gustaba y así agradarle. Sin embargo, ella lo usó como un saco de boxeo tras haberlo cachado entrado en su casa ya activando una trampa que lo colocó de cabeza. Eso lo hizo sudar mucho, pues había quedado a merced de los perros de la casa de Sumire.

"Sí, eso fue muy bueno".

"Como sea Onii-chan, no te quedes mucho tiempo despierto" me dijo mientras se iba a dormir.


Al día siguiente…

"Esto está horrible, no tiene buena ortografía ni un buen estilo de Hiriigaya o…, no importa. Con tal, ¿por qué la chica se quita la ropa y se le lanza al protagonista en medio de la batalla?" Mientras ella seguía hablando, el pobre Zaimokuza estaba con un ataque de corazón.

"Hachiman", me llamó.

"Y… ¿a quién le vas a copiar?" dije mientras éste terminaba de revolcarse en el suelo.

"Hikki, eso fue muy cruel" mencionó la Yuigahama. "Pero… ¿Chuuni?"

"Hachiman, usa mi espada y mátame"

"Si busca una de verdad, puedo hacerte el favor".

"Hikigaya-kun, ¿sabes que puedes ser culpado por asesinato por eso?" me dijo Yukinoshita. A decir verdad, a nadie le importaría que se muriera, más bien yo sería libre. A mí me pudiera pasar lo mismo, si no fuera famoso.

"Como sea, solo bromeaba" expliqué. Pero aun así, debía darle consolación al chico para que no se rindiera. Yo lo logré y él pudiera hacer en un futuro. "Pero no te preocupes, si sigues adelante esforzándose por seguir tu sueño, en algún punto tendrás una oportunidad, solo mejora tus hábitos de lectura".

"Por lo menos, en eso, concuerdo con Hikigaya-kun".

"Bueno, de todas formas, gracias" mencionó él retirándose. "Hachiman, nos volveremos a ver después."

Con eso, una nueva solicitud había sido tratada correctamente. Yo decidí irme a la cancha. Donde tendríamos que practicar y curiosamente, tal como dijo Zaimokuza, nos volvimos a ver y nos encontramos con alguien más en el proceso. Para mí, era un ángel de cabello blanco. Como habíamos tratado su solicitud al principio del día, ahora podíamos disfrutar del resto.

Sin embargo, conocer a esa persona, sería una disolución para mí después de un rato. Pero eso se cuento luego, ahora estoy cansado tras haberme caído "accidentalmente" al trotar. ¿Quién fue?

Adivinen…


[1] La frase es un juego de palabras en español, por el hecho de que son fonéticamente iguales pero tiene diferentes significados.

[2] Versión españolizada de la palabra en inglés "Stalker" significando: acosando, fastidiando e incluso entrometiéndose en la vida de alguien; con fines de molestarlo.

Notas Finales: Quizás se hayan dado cuenta de que esto es un Hikio x Yumi, pero con algunas que otras dificultes en el camino. También es un Fict con misterio, por ejemplo entre el pasado de los protagonistas de la serie y su futuro, como muestra el resumen. Como siempre.

Deja tu comentario sea en español o inglés, espero que les haya gustado.