CAP. 6 Guardería
— ¿Ya tienes todo hija? ¿Tu suéter? ¿Tienes frio? Si te sientes mal puedes iniciar mañana.
Nadia observo a su papá recordando al pez payaso papá de la película de Nemo. Su Jan también sonreía mientras veía a su papá, por lo que solo movió la cabeza afirmativamente. Estaba nerviosa y un poco asustada; pero sabía que su papi necesitaba descanso. Además que en las películas decían que los príncipes tenían que pasar tiempo solos, así que papá y Jan necesitaban tiempo.
Se acercó y beso en la mejilla a su papá antes de tomar su mano y la de Jan para salir de casa los tres.
— ¿De verdad es seguro Janet?
— ¡Claro yo fui ahí!
Nadia observo como su papá hacia un puchero antes de cargarla nuevamente.
— Soy grande…— menciono a duras penas queriéndose bajar de los brazos ajenos, pero sin poder hacerlo.
Nadia comenzó a dormitar en los brazos ajenos cuando de pronto una voz dulce le llamo.
— Cielo ya llegamos…— cuando abrió los ojos vio a su Jan muy cerca de ella sonriéndole mientras su papá la observaba con el color de un rojo intenso. Todo sabía a miel.
— Déjala… quizás no está lista…
— Si lo estoy… tengo tlessss —dijo Nadia con un prominente puchero en los labios. Su Janet y su Papá sonrieron dejando a la niña encantada, le gustaba verlos así.
— Buenos días Janet, Dr Pym… ¿Y quién es esta pequeña? — su atención fue tomada de inmediato por una mujer mayor que su Jan de cabellos oscuros muy bien atados. Por un momento sintió miedo, hasta ver como su papa tomaba la mano de la mujer.
— Dile tu nombre hijita…
— Nadia Pym — pronuncio lentamente para que fuera perfecto.
— ¡Qué bello nombre! ¿Estas lista para conocer a tus compañeros? — Nadia no estaba segura de hacerlo, pero tenía mucha seguridad así que en cuento su papá la bajo con cuidado al piso tomo con un poco de renuencia la mano de la profesora. — Bien linda. Tu clase es la 2A ¿Puedes repetirlo?
— dos A — dijo la castaña formando el dos con sus dedos y viendo a su papí.
—Muy bien… los veo en la tardes Dr Pym, Janet.
Nadia termino despidiéndose de su Jan y su papá con un movimiento de la mano mientras entraba al largo pasillo. Estaba aún nerviosa, pero seguramente lo haría bien.
