LIBRO 2: CAMBIOS
"Gandhi dijo que Lo que sea que hicieras en la vida, sería insignificante; pero es muy importante que lo hagas. Porque nadie más lo hará. Estoy de acuerdo con la primera parte..." (Remerber Me)
PREFACIO:
Con la incredulidad por delante seguimos con nuestra búsqueda, claro, la incredulidad es mía, ella nunca tiene dudas. La mire y de pronto recordé lo estúpido que era dudar de ella.
Si la vida antes me tuvo en un infierno constante lo volvería a vivir si me dijeran que al final del camino encontraría esto, la plena felicidad.
En realidad no me importa mucho llegar o no, como estoy soy feliz.
CAPITULO 1: ESPERANZA
…-¿Y es 100% necesario?-Pregunté deseando no saber la respuesta
-Me temo que si-Contestó ella
-Supongo que es un precio razonable, pero no lo sé aún sigo incrédulo-Dije con franqueza. Ella negó con la cabeza, sonrió y puso los ojos en blanco.
-La verdad también yo, pero creo que vale la pena intentarlo, después de todo creo que esto si funciona, estas aquí- Dijo con un optimismo bastante contagioso.
Le sonreí.
-Está bien, creo que me puedo acostumbrar- Dije mientras me incorporaba, le retiraba la silla y dejaba unos billetes en la mesa, para después salir de la cafetería.
Afuera aun llovía, así que de manera casi automática me quite el saco y la cubrí con él, en un instintivo acto de caballerosidad y protección, aunque ella fuese una fuerte vampiresa, se veía tan frágil que algo dentro de mi clamaba por protegerla.
-¿Tú llevas esa dieta?-Le pregunté
De pronto ella apareció colgada de cabeza en una rama
-Si, desde que me acuerdo, por eso se me aclararon los ojos- Sonrió –Tendrás que empezar, aunque sé que te va a costar trabajo adaptarte a otra sangre que no sea humana- Dijo sin perder la sonrisa
-Supongo que por eso estamos en el bosque- Ella asintió, mientras rastreábamos una manada de venados, pero yo detecte el aroma de un puma, que olía mejor, así que me fui en pos de él. No era tan malo como yo creí, pero aun así no estaba satisfecho, pero por lo menos no estaba arrebatando vidas inocentes.
…A pasado tiempo, pero a diferencia de otras veces, no me he hastiado de este nuevo modo de vivir, aunque claro, como todo tiene sus pros y sus contras; poco a poco se me han aclarado los ojos, aunque aún los tengo obscuros, debido a mis "recaídas" ocasionales, también, contra todo pronóstico mi humor ha vuelto a ser el que solía tener en mis años de soldado Confederado, mi humanidad se ha ido recuperando y por último me he podido reconciliar con mi pasado, y todo esto gracias a ella, a Alice, que me ha ayudado a superar cada uno de los tropiezos de mi pasado.
…Mi amistad con Alice es cada vez más sólida, cuando le relaté mi historia, literalmente me llevó años terminarla, pero solo porque ella no paraba de hacer preguntas llena de curiosidad, preguntaba cosas como: "¿Cómo era tú uniforme?", "¿Cómo los lograste engañar tanto tiempo?", "¿De verdad recuerdas como te hiciste todas tus cicatrices?"…Sé que a la mayoría de la gente la habría fastidiado a la 5ta pregunta, pero había algo en ella que simplemente me obligaba a sonreírle y contestar a todas y cada una de sus curiosas preguntas, además nunca había conocido a alguien que le interesara tanto mi pasado y era un sentimiento agradable, de cierta forma me daba fuerzas para seguir adelante, aunque en realidad no supiera nuestro destino.
…-¿Sabes Jazz?-Sonreí, solo a ella se la había ocurrido decirme así y a decir verdad se oía muy bien -…Mi historia es completamente distinta a la tuya, yo no recuerdo nada de mi vida humana, solo recuerdo que un día desperté y era así- La mire con una ceja alzada.
-Te aseguro que yo pongo la misma cara cuando veo que en realidad no tiene mucho sentido y fue aún más raro cuando al despertar se me nubló la vista y lo primero que vi fue tu rostro- Reí sin poder evitarlo, ella se unió a mis risas.
…Con el tiempo Alice ha adquirido la maña de comprar cosas, pero sobre todo ropa, para ella y para mí, por lo que me he visto en la necesidad de adquirir pequeñas propiedades para todo lo que Alice quiera, además eso nos concede más tiempo juntos.
…Cada día que pasa mis sentimientos por Alice se van tornando en otras cosas, que ya no son un simple cariño de amigos, pero a la vez me da miedo que ella llegue a rechazarme, ya que si lo veo fríamente no tengo nada para ofrecerle, en cambio ella lo tiene todo, la perfección personificada.
…Una tarde de otoño mientras "descansábamos" Alice me dijo:
-¿Me enseñas a luchar?- Reí
-¿Y con qué objetivo?-
-¿No te aburre no hacer nada divertido?- Me dijo
-No sé si haz notado que estos últimos años, al menos para mí han sido los menos aburridos de mi existencia- Contesté
-Es que la verdad quiero probar que tan efectivo es mi don- Lo medité unos segundos.
-Está bien- Le dije incorporándome
-Bien- Dijo colocándose a unos pasos de distancia de mi- solo atácame- indico con una gran sonrisa trazada en el rostro
-De acuerdo-Dije preparándome, Alice cerró los ojos sin perder la sonrisa, me lancé sobre ella, pero sorpresivamente ni la rocé, ella rió, sonreí y la comencé a atacar cada vez más rápido, pero ella adivino todos y cada uno de mis movimientos, hasta que de un momento a otro, sin pensarlo, la tomé por los brazos. Ambos reímos, entre risa y risa ninguno notó que nos habíamos acercado más el uno al otro. La mire, por primera vez pude divisar su piel tan cerca y con esto constatar que Alice era la perfección personificada. Ella me sonrió, pero ésta era una sonrisa diferente, era una sonrisa llena de ternura y cariño, me miró directamente a los ojos, que de inmediato dejaron fluir sus verdaderos sentimientos, para, simultáneamente posar sus manos en mi torso, un simple movimiento que desencadenó una oleada de emociones que no me preocupe ni si quiera por controlar, ya que ahora sabía, Alice sentía lo mismo; la tomé de la cintura con una mano, mientras con la otra recorría su delicado rostro, ella me sonrió con dulzura y lentamente comenzó a aproximarse a mí; así mismo fue moviendo sus brazos, hasta que hábilmente rodeó mí cuello. Recorrí con mi mano libre su espalda y presioné a Alice contra mi cuerpo, me agaché hasta que nuestras frentes se encontraron, Alice suspiro y con eso pude saborear su dulce aliento en mi boca, espere, luego me aproximé más a ella y entonces nuestros labios se tocaron levemente, hice un movimiento para retirarme, pero Alice movió sus manos, hasta aferrarse a mí cabello, me atrajo de vuelta a sus labios, esta vez ambos comenzamos a mover nuestros labios rítmicamente, yo estaba esperando poder guardar mis emociones solo para mí, aunque no ayudaba mucho el hecho de que Alice comenzara a amoldarse a mí cuerpo, para después ponerse de puntillas, para poder besarme más intensamente, percatándome de eso, la cargue para que no estuviese incomoda, pero Alice ya no tenía control sobre ella misma y en un instante rodeó mí cintura con sus piernas y se presionó más contra mi cuerpo. Por más que quise contener mis emociones no pude más, ya que las de Alice tampoco me ayudaban mucho, así que simplemente las deje fluir entre los dos, lo cual aumentó la pasión ambos sentíamos, pronto, ambos nos volvimos más insistentes en el beso, entonces ambos nos separamos el uno del otro, solo para descubrir que ambos estábamos, aunque fuese imposible, jadeando y faltos de oxígeno. Me sonrió y volvió a mis labios, esta vez Alice se aferró de mi camisa, aunque lo hizo tan fuerte que terminó rompiéndola, lo que le dio pauta a lo que en realidad buscaba; comenzó a desabrochar mi camisa, me pare en seco y la mire, ella no entendía lo que pasaba.
-Alice-dije jadeando-No lo hare…- Me miro con angustia-…no lo hare si no me dices que estás lista-Relajo su expresión, se aproximó a mi oído y me susurró:
-Estoy muy segura de ti, de lo que siento y de lo que quiero y eso es estar contigo…-Sonreí
-Solo eso necesitaba saber…- Dije antes de besarla y lentamente recostarla en una cama de hojas, Alice continuo deshaciéndose de mi camisa, cuando lo logró, se incorporó, hasta sentarse, entonces comenzó a besar con ternura cada una de las cicatrices que tenía, mientras tanto, yo bajaba el cierre de su vestido y recorría su espalda desnuda, Alice estaba frenética, tomo mi rostro y me beso con urgencia, la pasión que ambos desbordábamos me estaba volviendo loco, entonces supe que perdí el control, cuando de un jalón arranque el vestido de Alice, ella no se quedó atrás, ya que con un movimiento rompió la hebilla de mi cinturón y con rápidos movimientos ambos nos despojamos de la ropa que nos quedaba. No podía creer que eso me estuviese pasando, no podía creer que aquella hermosa chica me hubiese elegido a mí; aquella fue la primera noche que agradecí ser inmortal…
