Esta es una historia hombre x hombre si no te gusta no la leas

Los personajes de 07 ghost no me pertenecen, son propiedad de yuki amemiya y yukino ichihara.

Parejas: Frau/teito, castor/labrador, Mikage/teito (unilateral), Hakuren/Frau (unilateral), Mikage/shuri, etc.

Capitulo 7:

Fue como si una montaña le hubiera caído sobre su cabeza, Frau no podía reaccionar.

-no es posible!-dijo mientras tomaba los brazos del castaño con sus grandes manos, dejando sus huellas en la pálida piel del muchacho- mocoso déjate de juegos!- lo miro con ojos desesperados, pero los hermosos orbes verdes solo miraban para abajo, luego miro a sus amigos en busca de apoyo, para que le digan que todo era mentira, pero tampoco lo miraron a los ojos. Entonces supo que era cierto, el dolor le atravesó todo su ser por que la verdad era que la caja de Pandora debía ser sellada o destruida.

-no voy a dejar que nadie te toque, te lo juro-mientras lo rodeo con sus brazos fuertemente, teito se lo agradeció, se sentía seguro en sus brazos.

-como es posible? Es sabido que cuando se le da un alma a la caja esta despierta, por que teito esta aquí todavía?-se preguntaba castor mas que nada para si mismo

-es por el ojo-contesto teito aunque un poco ahogado por el abrazo del rubio, y comenzó a relatarles todo los sucedido una vez que termino espero a que le hicieran preguntas pero ni castor ni labrador preguntaron nada solo se quedaron en silencio, el rubio solo acariciaba la espalda del castaño, las verdad es que la explicación había sido tan detallada que no les quedo pregunta alguna, solo quedaba asimilar la noticia y ver que harían después, por lo que se despidieron de teito.

Pero antes de marcharse teito los paro.

-ustedes son parte de los 7 ghost?- pregunto seriamente, pero la pregunta desencajo a Castor que no esperaba que teito supiera.

-como lo sabes?-le pregunto recelosos, quizás Mikhail le hablo de ellos.

-se lo escuche decir al muchacho que me ataco, llamo a Frau por el nombre de Zehel- le confeso el chico

Pero antes de que castor diga algo o lo niegue el que hablo fue labrador

-si somos ghost, yo soy Profe!-le dijo con una sonrisa y miro a castor que estaba por protestar-el nos confeso su secreto, me parece justo que le digamos el nuestro-le dijo tranquilamente y castor lo miro y suspiro.

-esta bien! tienes razón creo que el lo mas justo, yo soy Fest!-le dijo el pelirrojo y luego marcharon dejaron la puerta abierta para que el rubio que quedo rezagado marche después, pero Frau no tenia intenciones de irse y se quedo allí abrazando al castaño con un agarre fuerte temía que si lo soltase este desaparecería de su vida, por que cada día que pasaba parecía complicarse mas todo.

-mmm…Frau…puedes soltarme un poco no puedo respirar bien!-le dijo un medio ahogado castaño desde el pecho.

El rubio soltó un poco su agarre, pero cuando vio que teito se iba a alejar Frau lo arrastro hasta ponerlo sentado en su regazo, las piernas del castaño colgaban a los lados las del rubio y su espalda estaba apoyada sobre el tonificado pecho de Frau, quien coloco su cabeza en el hombro del castaño y desde ahí le dijo-ahora puedes respirar!- y comenzó a besar su cuello y hombro, luego alzo el rostro del castaño y lo beso con dulzura, mientras acariciaba el pecho del chico, su lengua recorría sin prisa todo los rincones de la boca de teito y cada tanto entrelazaba su lengua con la lengua inexperta del castaño, cuando soltaba su boca para respirar volvía lamiendo los labios inferiores y también mordisqueándolos para tener nuevamente acceso a la dulce boca del castaño, la boca de teito era su una fuente de placer ya que Mikhail le negaba el acceso a otras, por lo que su lengua fue lo único que pudo penetrar en el castaño, así que arrasaba con todo cada vez que lo hacia, el solo pensar que pudiera poner otra cosa dentro de esa boca, lo erotizaba demasiado, pero aun era pronto apenas podía responder a los besos que poner algo mas grande y duro que su lengua seria un desastre y no quería forzarlo para lo que no estaba preparado. Así que por ahora debía conformarse con besos y caricias, quizás en algún momento tendría un mimo con las pequeñas manos, pero primero debía enseñarle por que en cuestión del sexo teito era como un bebe, así que mientras lo besaba su mano bajo hasta su ombligo y se introdujo dentro del pantalón, y tomo con su amplia mano el miembro del chico frotándolo con su mano cerrada sobre el mismo a un ritmo lento en un principio luego aumento la velocidad, teito gemía con su boca abierta y con una mano se aferraba al hombro del rubio y con la otra tomaba la mano que tenia su miembro arqueando su espalda sobre el pecho de Frau, el rubio descendió su cabeza para besar al jadeante castaño y acallar un poco los eróticos gemidos que lo estaban excitando demasiado. El castaño llego gritando el nombre del rubio, estaba un poco mareado pero su cuerpo ardía en deseo de seguir adelante y con ojos vidriosos miro al rubio quien iba a volver a besarlo cuando algo lo detuvo y miro a la puerta con ojos entrecerrados.

-que pasa?-pregunto teito con apenas un hilo de voz, tratando de recuperarse.

-nada, no te preocupes, solo descansa un poco- le dijo con dulzura después de darle otro beso profundo pero no tan intenso como los anteriores, quería seguir pero sabia que no estaba en condiciones para nada mas y además Mikhail no se lo permitiría, así que después de un para de besos mas lo dejo en la cama y lo cubrió con la manta.

-duerme!, así mañana te sentirás mejor-le dijo el rubio mientras se recostaba en la cabecera de la cama.

-oye Frau!..te puedo preguntar algo?- le pregunto con duda el castaño

-si, que es?- y el rubio miro a su lado donde estaba el castaño acostado.

-por que no siento el latido de tu corazón?, que son en realidad los ghost?-le pregunto con tristeza el castaño desde que lo abrazo pudo sentir extrañado la falta de sonido del corazón del rubio, se dijo a si mismo que estaba equivocado pero en el fondo sabia que los ghost no eran personas comunes acaso no había leído en los libros que eran enviados de dios, necesitaba saber la verdad por mas dura que fuera, necesitaba saber de quien se había enamorado.

El rubio rehúyo de los ojos esmeraldas no sabia que contestar tenia miedo de que si teito sabia la verdad el se alejaría de que no lo quisiese mas, pero tampoco quería mentir ser un ghost era una carga muy pesada y siempre quiso que alguien la compartiera con el, para así hacerla mas soportable, quizás esa persona era teito, acaso el castaño no pasaba por lo mismo soportar un duro destino?.

-dime Frau la verdad, yo estaré aquí contigo no me importa que tan duro sea!-y el rubio lo miro con amor, y se les fueron todas las dudas, suspiro y comenzó a contarle que eran y que misión tenían los ghost, y también como se convertían en uno, fue ahí donde teito lloro, el saber que se había enamorado de un hombre que ya había muerto hace tiempo le dolió, pero no se alejaría teito estaba muy enamorado y quería estar con el rubio a pesar de todo, por eso lo abrazo y lloro desconsoladamente en el pecho de Frau, hasta que se quedo dormido, Frau quien con alegría vio como su mocoso no solo no se asusto sino que sufrió y le dijo que no se marcharía de su lado, acaricio su cabeza todo el rato que el castaño lloro cuando se durmió lo deposito en la cama y lo abrigo y antes de irse beso muchas veces su cabeza y agradeció su amor incondicional.

Cuando Hakuren regreso se entero de lo sucedido quiso ver a teito pero el obispo castor se lo impidió, por lo que regreso a su habitación mal humorado, lo mismo ocurrió con Mikage pero este desobedeció a castor y fue de todas formas pero cuando Mikhail lo hecho se fue a la habitación de su amigo para hablar con Hakuren de lo sucedido debía desquitarse la bronca de ser maltratado por el ángel, fue entonces que de boca de Mikage, Hakuren se entero que el obispo Frau fue quien salvo a teito y que se quedo cuidándolo todo ese tiempo, sintió celos y envidia por las atenciones que el rubio le daba a su pequeño compañero, el también quería objeto de la atenciones de ese obispo, se maldijo por no haber sido sincero con teito y de contarle que el también estaba enamorado de Frau, por lo que se decidió después de que Mikage se fue, Hakuren se dirigió al hospital a toda prisa, pero cuando escucho la voz de castor en el pasillo de izquierda busco rápidamente un escondite y espero a que los obispos se marcharan para volver a salir, cuando salio se dirigió con mas cuidado para evitar ser descubierto, el pasillo estaba desierto pero se oían sonidos que salían de un cuarto abierto, se acerco con cuidado y pudo apreciar que los sonidos eran de teito, no sabia por que pero su cuerpo quedo petrificado con las uñas clavadas en la palma de la mano lastimándolo, cuando escucho que teito grito el nombre del rubio no pudo aguantar mas y asomo la cabeza por la puerta. El obispo estaba sentado en la cama y encima suyo se encontraba teito, las piernas del castaño caían a cada lado de las del rubio, teito estaba recostado sobre el ancho pecho con la cabeza hacia arriba y su nuca sobre el hombro del rubio que lo miraba con amor, mientras con una mano acariciaba el pequeño pecho expuesto y sudoroso y la otra mano la tenia metida dentro del pantalón del castaño, Hakuren pudo ver como lo seguía acariciando aun después de haber llegado, eso fue lo único que pudo ver ya que no pudo mas con su dolor y salio corriendo, se prometió a si mismo que mañana se declararía al obispo Frau y trataría de seducirlo, el también quería que el rubio lo ame y lo toque como lo hacia con teito

Hakuren paso la mañana en sus tareas diarias, deseando que el tiempo pase rápido para esa tarde ir a enfrentar al rubio antes que teito salga del hospital, por que se había enterado que no podría salir antes de la tarde por que el medico le pidió que se quede hasta hacerle todos los estudios. Mikage tampoco estaba allí se comprometió a ayudar a las hermanas para poner en condiciones un deposito en el cual querían hacer un salón de juegos para los niños huérfanos.

Cuando Hakuren se libro de todas sus ocupaciones fue directo a la habitación de Frau, respiro hondo para tomar valor y toco la puerta, cuando esta se abrió Faur lo miro con cautela.

-que necesitas mocoso?-pregunto un poco intrigado

-necesito hablar con usted-le dijo Hakuren con firmeza, Frau abrió la puerta y dejo entrar al muchacho luego se fue a sentar a el ataúd

-bueno habla! Soy todo oídos-le dijo cuando este se negó a sentarse

-me gustas!-la voz salio débil, Hakuren estaba nervioso era la primera vez que se confesaba.

-eh?-Frau creyó haber oído mal.

-que estoy enamorado de usted!- dijo pero esta vez con mas seguridad, Frau tomo un momento para asimilar la noticia, por un momento se sintió halagado, el muchacho era guapo aunque un poco narcisista, pero el ya tenia a teito en su corazón

-lo siento pero yo no siento lo mismo-su voz fue suave no quería herirlo mas por ser brusco

-por que?...-pregunto con rabia, a lo que Frau solo levanto las cejas no comprendía lo que quería preguntar, por lo que Hakuren fue mas preciso-por que teito?

-como sabes lo de teito?- pregunto receloso hasta que se le vino una idea a la cabeza-fuiste tu el que nos vio ayer, no?-el muchacho asistió con lagrimas en los ojos, por lo que lo miro y le contesto con la verdad

-por que me preguntas?, no sabría decirte, solo sucedió esas cosas no se planean ni se pueden evitar-dijo con calma

-cosas..que cosas?-pregunto dolido, pero ya sabia de antemano la respuesta

-amar..enamorarse perdidamente de alguien!-Frau lo miro y fue totalmente sincero con el dolido muchacho- amar a teito y solo desear que sea mío y de nadie mas, es algo que no busque, solo sucedió.

-podrías amarme a mi también aunque sea solo como segunda opción?-pregunto desesperado, quería una esperanza-podría ser tu amante secreto, teito no se enteraría solo quiero que me ames y me toques como a teito!

Frau se quedo en silencio la pregunta lo dejo en shock, jamás pensó que le ofrecerían algo parecido, la oferta paso por su mente perversa con deseos de concretarla, estaba frustrado sexualmente por culpa de Mikhail y el mocoso rubio podría ser una buena opción para sacarse las ganas pero luego pensó en teito, el no podría hacerle algo así de solo pensar que el castaño se enterara, el mocoso se iría de la iglesia y lo perdería para siempre, el no verlo nunca mas lo enloquecía. Hakuren tomo el silencio como señal de duda y decidió arriesgar todo por esta ultima oportunidad, así que se lanzo hacia el obispo lo abrazo y beso.

Teito estuvo todo el día en la cama, el medico no lo dejo marchar hasta la tarde, por lo que como estaba aburrido comenzó a recordar todo desde que vino a la iglesia, sobre todo lo de Frau, record todas las veces que estuvieron juntos pero siempre le intrigo por que no podía recordar, se desmayaba y cuando despertaba se encontraba en su habitación o lejos de Frau, comenzó a pensar que quizás Mikhail estaba tomando el control de su cuerpo y decidiendo por el, así que decidió hablar con el ángel y saber la verdad de lo sucedido.

-Mikhail!-dijo teito y vio como la esfera en su mano apareció pero la voz resonó en su cabeza

-hola amo! Al fin nos conocemos-comento la voz grave en su cabeza-deseas algo de mi?

-mmm..si primero darte las gracias por siempre cuidar de mi!-y sintió como sus propios brazos abrazaban su cuerpo.-y después preguntarte si eres tu quien esta interfiriendo en mi relación con Frau?- sintió como el ángel dudaba en contestar-por favor Mikhail necesito saber la verdad?

-si amo..fui yo quien siempre paro a Zehel de seguir adelante!-confeso

-por que?-le pregunto el castaño dolido

-por que aun no estas listo amo!, si tienes tu primera vez con el terminaras lastimado su cuerpo es mucho mas grande que el tuyo-le dijo preocupado el ángel, el castaño se puso completamente rojo por lo que dijo

-yo se que no va a ser fácil, entiendo que te preocupes, pero quiero ser yo quien decida eso!, por favor prométeme que no lo harás otra vez!, promete que no pararas a Frau otra vez a menos que yo te lo pida!, anda Mikhail prométemelo!-le suplico el castaño

-esta bien amo no volveré a interferir a menos que usted me lo pida-le dijo un poco triste

-gracias!-feliz beso el ojo como agradecimiento-gracias por todo!

-amo!, yo siempre estaré con usted-dijo con felicidad el ángel, su amo era un ser adorable y volvió a dormir.

Teito se levanto y decidió marcharse antes que el medico venga, quería ver a Frau y uso como escusa un libro que las hermanas le dejaron pensando que el rubio estaría allí, pero cuando se iba a ir llevándose el libro, el les dijo que se lo dejen que el se lo llevaría y así podría verlo, por lo que feliz marcho por el pasillo hasta la habitación del rubio pero cuando estuvo a pocos metros de la puerta escucho voces dentro, se acerco con cuidado y vio que la puerta estaba abierta pudo ver dentro de la habitación a Hakuren y a Frau, pudo ver como Hakuren parecía sufrir y estaba llorando pero de golpe vio como este se avalazo a Frau y con horror vio como lo abrazo y lo beso de improviso, el shock hizo que el libro se le resbalara de las manos.

Teito corrió desesperado sin fijarse hacia donde iba solo cuando se detuvo pudo apreciar en donde estaba, como el día era muy lindo la biblioteca estaba vacía los estudiantes estaban estudiando por los jardines o en sus habitaciones, el castaño fue a un rincón alejado de la misma y se apoyo en las estanterías mientras trataba de recuperar el aliento, había corrido con todas sus fuerzas para alejarse del sitio en donde encontró a Hakuren abrazando y besando a Frau, ninguno de los dos percibió su presencia hasta que un golpe seco los hizo girar a la puerta en donde el castaño estaba parado, sus ojos verdes estaban oscuros por la rabia y el dolor, se agacho para tomar el libro que se le resbalo de la mano, murmuro una disculpa y salio corriendo dejando a los rubios paralizados. Ahora que había recuperado el aliento se sentó en el suelo frío y duro de la biblioteca apoyando su espalda en la madera que sostenía los estantes con los libros, flexiono sus piernas sobre su pecho y las envolvió con sus brazos lo mas fuerte que pudo y dando riendas sueltas a su dolor lloro desconsoladamente, se sentía herido como si un puñal se le hubiese clavado en el corazón y lo perforara lentamente no dejándolo respirar, estaba acostumbrado a que lo lastimen físicamente pero esta era la primera vez que lo lastimaron emocionalmente, se sentía traicionado y estafado por dos personas a las que quería y confiaba, aunque el cariño que profesaba por cada uno era distinto, se había enamorado profundamente del obispo pervertido y consideraba a Hakuren su amigo por eso le dolió tanto lo que vio, a pesar de que la iniciativa la tomo Hakuren Frau no lo detuvo enseguida si no fuera por que se le cayo el libro, se pregunto que hubiera pasado, Habrían detenido el besos o seguirían adelante?, la duda tomo el corazón del castaño destrozando su alma, se quedo dormido mientras el dolor y la oscuridad se lo comían de a poco.

Cuando Hakuren giro para encontrase frente a frente con teito, la culpa lo paralizo, nunca había sido honesto sobre sus sentimientos por el obispo, el había escuchado a teito hablar sobre lo que le pasaba con Frau, pero no se atrevió a confesarle que a el también le gustaba, ahora que miraba al castaño pude ver como sus lindos ojos verdes siempre inocentes y honestos estaban nublados de dolor, se sintió miserable y traicionero, se dio cuenta de su error demasiado tarde para remediarlo, por la tentación había perdido lo que siempre había querido un amigo sincero y leal, mas tarde hablaría con el para contarle la verdad, aunque no significara nada, aun si teito no lo perdonaba era lo menos que podía hacer después de haberle producido tanto dolor, se retiro sin mirar atrás, sin siquiera una palabra, quizás fue la culpa por que sabia que entre los dos las que llevaba mas para perder era el obispo, sabia que teito amaba al obispo Frau y era evidente que el obispo le correspondía, ya que en todo momento sintió rechazo del cuerpo y los ojos del enorme rubio, no pudo soportar ese rechazo por eso en un impulso lo beso dejando sorprendido al obispo, pero al hacerlo se dio cuenta que ese hombre no lo quería y no lo deseaba, debía decírselo a teito que el fue quien busco al obispo y lo trato de seducir, que en todo momento fue rechazado que Frau solo amaba a teito, el muchacho se marcho y mientras caminaba suspiro sabia que tenia un trabajo difícil de ahora en mas.

-dios no!-fue lo único que le vino a la mente a Frau cuando vio al pequeño castaño, sus pulmones se quedaron sin aire como si unas manos lo estrujarán y no le permitieran paso al aire, el miedo lo paralizo lo que veía en los ojos de teito lo asusto de verdad tenia terror a esa brecha que los estaba separando, cuando lo vio corriendo el pánico le arrebato la mente y la desesperación el alma, no quería perder ese calor que había encontrado esa luz que alejaba la oscuridad y la miseria de su vida, debía recuperarlo y se aferraría a el con fuerza para que no se escape nunca mas.

Con ese pensamiento volvió a la realidad, se dio cuenta que el mocoso rubio no estaba, el maldito le había provocado un terrible daño a su relación con el castaño, aunque no fue toda la culpa del muchacho, desde el primer momento que vio al rubio en su puerta sospecho para que había ido, de todas formas dejo hablar al muchacho y aunque lo rechazo no lo hizo como debería haberlo hecho, debió haber cortado de una y darle esperanza alguna al joven rubio para que siga adelante, el era el mas grande de los estupidos, en el fondo se sintió alagado por la confección y los intentos de seducción del mocoso rubio, su ego le impidió dar un corte final a todo eso y ahora su estupida actitud le estaba desmoronando todo a sus pies, todo lo que había logrado con teito se estaba cayendo a pedazos, salio de la habitación en busca del castaño, temió que el mocoso hiciera algo estupido como marcharse de la iglesia, por lo que si así fuera lo traería a las rastras si fuera necesario.

Cada minuto que pasaba aumentaba la desesperación, así que decidió utilizar sus habilidades como Zehel y encontrar al castaño el podía sentir los hilos de las desgracias que tenían las personas, por lo que busco el de teito y así fue marchando hasta la biblioteca, encontró a teito acurrucado en el suelo profundamente dormido.

Suspiro aliviado de que no había decidido marcharse de la iglesia, agradeció a dios por esto, al menos el mocoso en su dolor había tenido un rastro de sensatez y había permanecido dentro de la seguridad de la iglesia.

Cuando se agacho para tomar al castaño en sus brazos, fue rechazado por el muchacho, pero al instante que vio los ojos se dio cuenta que el que lo rechazo fue el maldito de Mikhail y no el mocoso, ese bastardo había bombardeado su relación con el mocoso, no le permitió llegar a mas de unos besos apasionados y dejarle satisfacer al chico pero cuando quiso seguir adelante y saciar su propia lujuria el maldito tomaba el control del cuerpo del mocoso y lo rechazaba olímpicamente dejándolo caliente e insatisfecho

-que crees que haces Zehel?-el ángel estaba enojado –no te basto herir profundamente a mi amo, bastardo!, que pretendes hacer llevándotelo, el no quiere verte, vete antes que pierda la paciencia y te mate!

-paciencia?cuando diablos tuvo paciencia este maldito?-pensó Frau enojado

-si tu amo no quiere verme que me lo diga el en persona-respondió Frau en un arrebato

Pero el ángel no contesto, el sabia muy bien que su amo estaba enamorado de ese hombre por mas que no le gustara no podía hacer nada, lastimar al hombre significa herir a su amo indirectamente

-por que te dejaste besar por ese mocoso rubio, sabiendo que mi amo te ama?-ya no sentía tanto apreció por el muchacho rubio, ese joven era amigo de su amo pero aun así se lanzo a besar al estupido Zehel sabiendo lo que su amo sentía por ese hombre, había notado hace mucho el brillo de los ojos de el joven Hakuren cuando miraba a Zehel, el era un arcángel poderosos y podía leer fácilmente los deseos de las personas que lo rodeaban, pero creyó que al ser amigo de su amo se frenaría de cometer un acto imprudente, pero parece que aun no conocía bien a los humanos.

En cuanto al estupido que se encontraba frente a el, podía notar visiblemente los sentimientos de este hacia su amo, sabia que lo amaba profundamente, había notado sus sentimientos antes de que este se de cuenta, y que decir de su propio amo.

Los humanos eran muy complicados para no decir bastante idiotas cuando se trata del amor.

Podía entender que la situación de su amo era difícil, un príncipe de un país en ruinas devenido en esclavo entrenado para matar, ahora postulante a obispo que se enamora de una persona mucho mayor que el, que forma parte del clérigo y por sobretodo un hombre no era precisamente un cuento de hadas, en donde un príncipe se enamora de una princesa, el maldito obispo estaba tan alejado del ideal del ángel para pareja de su amado amo, el cerdo era un fumador empedernido, bebedor de alcohol barato y sobretodo un pervertido enfermo adicto a las revistas porno y para colmo cada vez que compartía intimidad con su inocente amo quería cogerselo a toda costa, por eso siempre había tomado el cuerpo de su amo, aun no estaba preparado para ese tipo de intimidad podía sentir su miedo y inquietud, pero ahora había prometido no meterse a menos que su amo lo pidiera, pero no creía que lo fuera a llamar dejaría que ese salvaje lo tome sin importarle su cuerpo. Y ahora que su amo estaba decidido ese cara de zorro y el estupido de Zehel lo lastimaron, eso lo enojaba mucho, pero se calmo y escucharía lo que ese hombre tendría para decirle, el sabría si era mentira o verdad.

Miro al obispo esperando una respuesta, Frau pudo ver que el ángel se había calmado y que esperaba que el le diga la verdad, seria muy tonto mentirle, ese maldito había vivido lo suficiente en el mundo humano para conocerlos mejor que nadie, sin contar que era un arcángel de inmenso poder y con una maldita tendencia a ser posesivo y sobrepotector con el mocoso.

Así que suspiro y le contó todo lo que paso sin ahorrase los detalles o pensamientos que tuvo, sabia que haciendo esto el ángel vería que era completamente sincero y que lamentaba mas que nadie el incidente, cuando termino Mikhail lo miro pero se abstuvo de decir algo, solo le dio una sonrisa muy rara e indescifrable, cerro sus ojos y abandono el control del cuerpo de su amo. Frau tuvo que moverse rápido para evitar que teito se golpeara cuando su cuerpo se desplomo

-maldito Mikhail!, avísame cuando te vayas casi golpeas el cuerpo de tu amo!-dijo Frau enojado, aunque estaba agradecido por que el ángel le creyó y se retiro dejando a un hermoso castaño en sus brazos profundamente dormido.