Aparecieron de nuevo en el despacho del director, vistiendo ya sus uniformes pero todos estaban callados hasta el punto que los viejos lienzos de los directores pasados los miraban atentamente como esperando algún tipo de escándalo o algo. Remus se acercó a James que abrazaba a su hermana con firmeza y sin que la soltara miro al hombre que asintió silenciosamente la cabeza, había hecho su tarea aunque Harry casi se niega a darlo termino entendiendo que era necesario.
-Jóvenes – Dumbledore les sonrió amablemente desde la puerta –Es hora de ser presentarlos – los chicos asintieron en silencio y lo siguieron, Albus tomo la mano de su hermana y al otro lado iba James haciendo lo mismo aunque con su mano libre tomo la de Rose que confundida lo miro.
-Yo te cuidare primita… pero debes ayudarme con algo – el semblante serio del joven hizo que su prima enseguida entendiera que no estaba tonteando así que asintió apretando con fuerza la mano que la sujetaba.
Anthony iba en silencio tras su amigo hablando con un Hugo demasiado animado para gusto de todos pero que hacerle, no era el más sensible de todos; Scorpius iba a un lado de Rose que le sonrió intentando darle ánimos, su hermana y el recordaban perfectamente aunque sin muchos detalles que este era el año en que su padre se había dejado maldecir con esa asquerosa marca que siempre ocultaba bajo las mangas de sus camisas; Susan intentaba entretener a Nicole pero era simplemente imposible, los 4 mayores habían estudiado ese año y sabían perfectamente que todo lo que venía desde diciembre en adelante era difícil… era la guerra.
En silencio entraron por una puerta secreta a la sala de trofeos en la que su puerta principal daba al gran comedor, podían escuchar perfectamente a los estudiantes tomando su lugar –Esperen a que los llame para presentarlos – los chicos asintieron a las palabras del director que salió del lugar.
-Escuchen bien – todos miraron a Tony que acaricio suavemente la mejilla de Lilly que lo veía como su otro hermano mayor –Debemos estar unidos y tener mucho cuidado donde metemos nuestras narices – eso lo dijo más hacia Rose, Albus y Scorpius que al igual que el trio de oro original tenían la mala suerte de siempre atraer problemas graves –Sí escuchan algo o sí lo ven, díganos… no podemos tener secretos entre nosotros – todos asintieron y el mayor se acercó a Hugo –Estas emocionado por la aventura ¿cierto? – el pequeño asintió sonriendo haciendo bufar a su hermana –Muy bien, tu tarea será cuidar a Lilly a cada segundo que nosotros estemos lejos… es tu responsabilidad ¿entendido? – el pequeño inflo el pecho orgulloso y sonrió.
-Tómalo por hecho, Tony – Hugo le hizo un saludo de soldado y el mayor sonrió.
-Debemos hacerle honor a nuestra familia – todos voltearon a ver a James –La familia Weasley es bien conocida no solo por su humildad sino también por su gran valor y unión… hagamos que se sientan orgullosos – todos sonrieron asintiendo –Es tiempo – y se prepararon junto a la puerta.
Afuera el gran comedor estaba lleno y los estudiantes guardaron silencio en cuanto vieron al director ponerse de pie –Jóvenes bienvenidos, espero que hayan disfrutado las fiestas… tengo un anuncio… por razones de fuerza mayor nuevos jóvenes se nos unirán… son de una academia de EUA y espero que los acepten con los brazos abiertos – la puerta se abrió y salieron todo el grupo con los Potter al final sujetando firmemente la mano de su hermana que comenzó a sonreír amigablemente como era su costumbre –Les presento a Anthony Tomas y Susan Morgan – ambos chicos dieron un paso al frente con semblante amable –Nicole y Steven Makintosh – los pelinegros levantaron la mano saludando amablemente –Y por supuesto, los sobrinos lejanos de la profesora McGonagall… – los murmullos comenzaron enseguida –… Jean y Brian Wallace junto a Alan, Lisa y James McGonagall – los cinco chicos saludaron, los pequeños más animados que los mayores que permanecían serios en especial James que observaba detenidamente la mesa de las serpientes intentando recordar o casi adivinar quienes eran futuros mortifagos pero su mirada se detuvo al ver a Draco Malfoy que lo noto y lo miro de mala manera, el chico enseguida apretó los puños aun recordaba perfectamente lo que había intentado hacerle a su madre y eso no se iba a quedar así –Bueno, ya que son parientes de la jefa de la casa de Gryffindor dormirán en esa torre pero les aviso que no pertenecen a la casa… solo se quedaran un tiempo como visitas – eso a la casa de los leones no les importo y comenzó a hacer escandalo mientras los chicos tomaban asiento junto a Hermione y Harry, sorprendidos observaron como Ginny estaba sentada con un chico moreno que la veía como estúpido mientras Ron era casi tacleado sobre el asiento por un chica que le decía múltiples tonterías al oído y Rosie no pudo evitar apretar los puños junto Albus pero James les negó con la cabeza.
La cena termino con varias miradas sobre ellos pero estos se negaron a hablar con cualquiera más que con Harry y Hermione que no entendían el porqué de su gran cambio, a fin, los habían conocido bastante animados y hasta escandalosos en menor medida; James abrió la puerta de la que sería su habitación y con una sonrisa observo que todos los chicos dormirían juntos incluyendo a Harry y Ron mientras en el cuarto de las chicas les tocaba compartir con Ginny y Hermione que sonreían felices por esto.
-Ginny ¿Quién era ese guapo chico con el que estabas cenando? – pregunto Rosie de la forma más casual que se le ocurrió.
-Es Dean… mi novio – susurro inaudiblemente lo último pero Lilly que lo había escuchado se había puesto casi pálida aunque lo oculto mirando hacia su baúl buscando su pijama.
-Ron ¿Quién era la empalagosa – pregunto con muy poca amabilidad el pequeño de Hugo.
Ron suspiro –Mi novia… Lavander – respondió sin energía el pelirrojo.
-Cuanto amor – agrego Albus sonriendo y los chicos vieron como Ron solo suspiraba exasperado haciéndolos reír.
James se quitó lo más rápido posible la ropa y se puso una camiseta de tirantes blanca junto a su pantalón negro de dormir, tomo su varita y salió de la habitación; Harry lo miro sospechando ya en su mente pero Albus alcanzo a verlo –Va con mi hermana… extraña mucho a nuestros padres y está teniendo problemas para dormir – explico con tristeza dejándose caer en su cama.
-Lo siento – susurro Harry avergonzado, el mismo había visto como la pequeña castaña estaba bastante callada cuando sus hermanos no estaban cerca.
-¿Por qué vinieron para acá? Jamás les preguntamos – Ron miro a los chicos.
-Nuestros padres son perseguidos por mortifagos… nos mandaron acá para protegernos – respondió Scorpius con semblante triste haciendo que los otros dos solo dijeran "ah" y no volvieran a tocar el tema, por suerte pensó Tony ya que no se habían preparado para esas preguntas.
James abrió la puerta de las chicas sin tocar y estas soltaron un grito, bueno, solo Susan, Hermione, Ginny y Nicole que miro mal al joven –¡James ¿Qué no sabes tocar? Es una habitación de chicas! – gruño deteniéndolo poniendo su mano sobre su pecho caliente, Ginny y Hermione estaban atontadas viendo al chico.
-Lo siento no sabía que dormirían juntas – el chico dijo esto mirando a las dos chicas que se sonrojaron al ser atrapadas.
-¿Y Susan, Jean y yo que? – gruño Nicole mirándolo fijamente aunque no pudo evitar soltar un suspiro al ver como los ojos azules del chico se fijaban en ella.
-Jean es mi prima así que ni siquiera creo que sea mujer – la rubia bufo –Susan sabe que jamás la vería de esa manera, mi amigo podría matarme ¿cierto Morgan? – le sonrió pícaramente a la chica que se sonrojo de sobre manera y se acercó suavemente a Nicole deteniendo su mano contra su pecho –Y a ti te conozco con mucha menos ropa de la que traes puesta – susurro casi en el oído de la chica que se estremeció mientras el chico pasaba de largo y se sentaba en la cama de su hermana –Tranquilas, me iré en cuanto ella duerma – con delicadeza tomo el cepillo y comenzó a cepillar el cabello de su hermana que lo dejaba mientras las demás lo veían con ternura; ya sin importarles se acostaron y cerraron sus ojos mientras el castaño servía de almohada para la pequeña Lilly.
Cuando esta al fin estaba profundamente dormida el chico se salió de entre sus brazos con suavidad y camino en silencio a la puerta –James… – escucho que alguien lo llamaba y confundido miro a las camas hasta que vio a Nicole que hablaba dormida, se acercó a ella y suavemente acaricio su mejilla haciendo que ella sonriera levemente – … Siri… – susurro de nuevo, solo ella y su hermana le llamaban así; simplemente no pudo evitarlo y se acercó para suavemente juntar sus labios con los de ella comenzando una lenta danza con ellos mientras aun dormida ella se aferró con todas sus fuerzas a él hasta el punto de casi hacerlo recostarse con ella pero el termino el beso casi corriendo hasta salir de la habitación; su mente le grito y le grito a su corazón diciéndole que era más que estúpido en aun poner sus ojos en ella, en aun dejar que ella tenga ese poder de desarmarlo en un segundo pero sobre todo el poder de matarlo sí así lo quería.
El día siguiente fue sumamente calmado por decirlo de alguna manera; casi arrastrando James había sido alejado de su hermana, Albus se apegó mucho a Harry y Ron mientras Scorpius estaba un poco ocupado observando cada uno de los movimientos de su padre sin que este lo notara pero Rose le ayudaba para no ser atrapado. Tony, Susan, Nicole y James salieron de la clase de adivinación con el cerebro revuelto de tantos vapores y entre los pasillos se encontraron a Ginny que suspiraba cansada –¿Qué te pasa? Pelirroja – James se le acerco sonriendo y amablemente le quito los libros que cargaba causando que algunas miradas se fijaran en ellos.
-Nada, solo harta de idiotas – respondió Ginny molesta haciendo reír al castaño; ella lo miro atontada aunque mentalmente la confusión la golpeo y Nicole sintió una terrible molestia al ver como lo miraba pero guardo silencio.
-Pues es muy simple… aléjate de los idiotas – James le sonrió de lado y le guiño el ojo entregándole sus libros ya que tenían que irse por otro lado, Ginny sonrió sonrojada pero este no la vio, su mirada estaba fija en el rubio que caminaba solo por el pasillo nada transitado y este cometió el grave error de repasar con la mirada el cuerpo de la pelirroja; Tony alcanzo a verlo pero ya era tarde así que solo tomo a Nicole del brazo para impedirle que pasara una estupidez.
Ginny confundida siguió con la mirada al chico y cuando vio hacia quien iba sostuvo el aire con fuerza –Draco Malfoy – el rubio miro de mala manera al chico que se plantó frente el interponiéndose en su camino –Yo te conozco – susurro James dando un paso hacia el dejando clara la diferencia de tamaños, Nicole atrás estaba simplemente temblando reconociendo perfectamente esas características del chico que le gritaban que estaba furioso pero por más que lucho Tony no la soltó.
-Yo no creo conocerte… ahora hazte un lado – gruño Draco mirándolo con determinación pero de pronto James lo tomo de la túnica y lo levanto con simpleza hasta ponerlo al nivel de su rostro.
-¿Cómo pudiste olvidarme?... Si te destroce la cara contra el muro – Draco abrió los ojos sorprendido y con rapidez saco su varita pero era tarde James lo azoto con todas sus fuerzas contra la pared haciendo que soltara la varita.
-¡James no! – grito Nicole desesperada luchando contra el agarre de Tony que aunque no pareciera tenía la suficiente fuerza hasta para detener a James sí lo quería; Ginny dejo caer sus libros y se acercó corriendo a los chicos intentando jalar a James hacia atrás pero este no dio ni un paso.
-Vuelves a tocar a Ginny y te juro que tu rostro no sanara de nuevo – susurro James en lo que parecía más un gruñido animal que estremeció al rubio que aun aturdido fue soltado para caer con fuerza en el frio piso, el castaño se dio la vuelta y se acercó a donde Nicole aun luchaba por que la soltaran –Agradece que no lo destroce en este momento – susurro mirando fijamente a la chica; sin más recogió los libros de la pelirroja y se los entrego aunque esta aun lo veía congelada, había conocido un lado de James que simplemente le daba terror.
Tony al fin soltó a Nicole y se fue junto a James –¡¿Qué carajos te pasa? James! – rugió la pelinegra mirando solo su espalda para luego correr hacia el rubio que atontado se levantaba –¿Estas bien? – pregunto amable intentando sujetarlo pero este enseguida la hizo aun lado.
-No es nada que te incumba – gruño el rubio que siguió su camino sobándose su cabeza; Nicole sintió como las lágrimas llenaban sus ojos, su padre jamás le había hablado así. Pero esto no se quedaría así y Ginny observo como la pelinegra apretaba los puños con fuerza y salía caminando a toda velocidad por donde se había ido James.
En el gran comedor Harry estaba sentado junto a Hermione, Albus, Rose y Scorpius estudiando, Ron estaba un poco apartado intentando hacer que Lavander lo soltara mientras no notaba como Rose estaba a punto de lanzarle un hechizo pero no lo hacía y no porque no quisiera sino porque desde que entraron al lugar y vieron a la pareja Scorpius le había decomisado su varita –Dime Harry ¿novia? – Albus miro de sobre manera al azabache que se sonrojo clavando su vista en el libro mientras no notaba como su mejor amiga estaba a punto de soltar una carcajada.
-No, Allan… ninguna – susurro haciendo que su hijo sonriera mirando de reojo a una chica de la mesa amarilla que no había dejado de ver cada tanto al azabache.
-Pues imagino que es más porque no quieres que porque te falten seguidoras – susurro mirando su libro, Harry lo miro sin entender pero no dijo nada; Lilly entro sonriendo al gran comedor seguida de Hugo que jugaba con un atrapa dedos que le había regalado el señor Weasley al descubrir que el chico tenía la misma curiosidad que el por las cosas muggles, la pelirroja le cubrió los ojos al azabache que confuso comenzó a intentar quitársela de encima.
-Adivina quién soy – susurro la chica casi en el oído del joven notando que no solo una chica de Gryffindor la miraba de mala manera sino también de otras mesas.
-Ginny no… no hueles a ella – susurro Harry casi para el mismo pero los demás lo escucharon sonriendo –Debes ser Lisa – sonrió triunfal cuando sus ojos fueron descubiertos.
-Hay que aburrido – bufo la castaña sentándose a su lado con una sonrisa aunque no dejaba de vigilar a las arpías que observaban a su padre.
El tiempo paso y Albus noto como su hermanita tenía cada vez las orejas más coloradas mientras observaba a alguien, supo enseguida que pasaba y se levantó casi corriendo cuando vio a James entrar –Lills está furiosa – le susurro al mayor.
-¿Qué hiciste? Porque yo no he hecho nada –levanto las manos el mayor dejando clara su inocencia.
-Nada pero ¿recuerdas a Lee McLaggen? – el mayor sonrió pícaramente ante la pregunta recordando a la chica –Pues puede quedarse sin madre muy pronto – agrego Albus señalando con la mirada a Cho Chang que tenía la vista fija en Harry.
-Mira ¿quién lo diría?... ya me encargare pero por el momento calma a Lills – susurro James mirando como Nicole se acercaba peligrosamente.
-¡Ven acá! – gruño la pelinegra haciendo que todos voltearan y James ignorándola salía del lugar hacia los jardines donde la chica lo siguió, en cuanto se detuvo frente a el saco su varita y conjuro varios hechizos para que pudieran hablar sin problemas –¡¿Qué carajos crees que hacías?! ¡¿Cómo se te ocurre atacar a mi papá?! – lo empujo golpeándolo en el pecho.
James gruño deteniendo su próximo golpe –¡Cálmate ahora, Nicky! – gruño el castaño dejándole claro que no iba a permitir que se le fuera encima, Tony y Susan conversaban tranquilamente un poco lejos de ellos sabiendo perfectamente lo que pasaría.
-¡¿Cómo quieres que me calme?! ¡Casi golpeas a mi padre! – grito furiosa.
-¡Él no es tu padre! – grito harto –¡El aun no es tu padre!... ¡Es un simple adolescente idiota que intento abusar de mi madre! – la chica se congelo al escucharlo –Así que antes di que no lo destroce con mis manos en ese momento, porque te juro que si no fuera a ser tu padre próximamente ya estaría flotando en el lago – gruño el chico y sin más se fue dejando a la chica congelada sintiendo como sus lágrimas caían por sus mejillas; sabía que su padre había sido un imbécil mortifago mas por presión que por gusto pero jamás lo imagino como la basura que intentaría abusar de una chica y eso le dolía, le dolía demasiado porque ahora se daba cuenta que en verdad no lo conocía.
