Cuando veáis que algo está en cursiva es que habla John y cuando lo veáis en negrita, es que habla Sherlock.

Julio:

Pues bien, séptimo mes del calendario. Ya debía de pesar menos de lo que peso, calma, que como me estrese como y no puede ser.

Hoy me ha tocado ir al médico a revisión y me dice que esos cambios de peso tan bruscos no son buenos, que debo comer equilibrado y bien. Pero paso de hacerle caso, como bien aunque a veces no coma mucho.

Me siento en el suelo en ropa interior y le mando un inocente Whatsapp a Sherlock.

Sigo pensando en cuando apareciste en mi casa.

No creo que conteste, pero me da igual, yo lo dije.

Y yo en que sigo queriendo.

Y dale con eso, me va está obligando a decirle que yo también le quiero y yo no quiero todavía decirlo.

¿Gracias? No sé qué decir. Nunca nadie me había dicho te quiero.

Jajá. A veces eres tan gracioso John.

Está coqueteando conmigo, lo es y lo noto. Me encanta que lo haga. Pero no quiero seguirle, todavía no.

Deja de coquetear. No me gusta.

Pues ábreme la puerta de casa.

No entiendo eso. Llaman a la puerta, miro por la mirilla y es él. Mierda, así no quiero que me vea.

— No - grito y me escucha.

— John abre, no te hagas el interesante - ¿Yo? Que va.

— No estoy visible - grito mientras me visto.

Acabo de vestirme y veo la casa patas arriba. Le abro y le digo que no puede pasar, que estoy de reformas. Se me da bien mentir o eso creo.

— Bueno, no pasa nada. Otra vez será - me dice dándome un beso en la frente - ya quedaremos.

Eso me descoloca, le observo cuando se va y mi corazón late a gran velocidad. Ya está, ya me he enamorado de Sherlock Holmes y es un hecho, una realidad que llegaría tarde o temprano y llegó mucho más temprano de lo que pensaba. Mierda, me olvidé de preguntarle a que venía.

¿A qué has venido a mi casa?

Le pregunto por Whatsapp, pero no creo que me lo diga, porque le gusta hacerse el interesante.

Ya lo verás otro día que no estés en obras.

Aquello hace que tenga ilusiones y ganas de saber que sorpresa me tiene preparada.

Los días pasan, les cuento a mis amigos que Sherlock ha empezado a flirtear y alucinan, porque nunca pensaron que alguien estirado o eso les digo yo, fuera así de lanzado. Pero lo es y me gusta, me encanta la manera en la que coquetea, directa, pero sutil.

Mi jefe sigue mandándome papeleo y trabajo de la oficina, todavía no confía en mí y mejor que no lo haga, no son quien para confiar pronto después de la gran metedura de pata del mes pasado.

Sherlock, ya han acabado las reformas de mi piso.

Me alegro, pero ahora me es imposible darte la sorpresa, el mes que viene tengo mucho trabajo y debo centrarme. Cuando acabe.

No pasa nada, ya será, yo solo informaba.

Y bien hecho ;)

Que ponga un guiño la final de su frase hace que piense mal. Cama John, que te va a dar algo, relájate. Para eso me fumo un par de cigarrillos mientras escucho una de mis canciones favoritas.

El mes no parece malo, el mes es bueno, en definitiva, el mes ha sido el mes de todo el año. ¿Serán mejores los otros? No quiero volver a desquiciarme por nada, este mes he comido bien. He conseguido adelgazar tres kilos, he fumado menos y bebido menos. Lotería si compré, he ganado 50 libras menos 20 de los que he gastado, han hecho unas ganancias de 30 libras. Bien, un buen mes ha sido, un mes productivo y sobre todo romántico.

No soy romántico, pero Sherlock me hace serlo. Algo que me gusta. No duermo bien, solo pienso en él. El mes que viene deberé decirle que me gusta.

Me ha quedado más corto que otros. Pero más intento. Dejar review.