El sonido sordo de las dos cuchillas chocando una y otra vez era lo único que se escuchaba en la noche.


"Se fuerte todo estará bien"

Esas fueron las palabras que la madre Rico utilizo para calmarlo luego de que todos terminaran encerrados en el almacén de la pequeña iglesia que fungía de orfanato. Por lo menos había 15 niños, las tres madres y dos padres, todos temblando de miedo. Hacia un momento en el pueblo ladrones lo habían atacado y lo estaban saqueando, el último lugar que quedaba en pie era la iglesia donde estaban ellos y no tardarían en llegar.

Afuera, a lo lejos los gritos de la gente clamando por misericordia, adentro rezando por perdón. Eren miraba a todos en silencio, el llanto era el sonido predeterminado en el lugar interrumpido por un grito desgarrador. Entonces el suelo comenzó a vibrar y del techo a caer tierra. Eren se puso de pie y camino hasta la ventana más cercana, al asomarse miro al pueblo consumido por las llamas y a los ladrones disparando contra la iglesia, los miro rodear la iglesia y uno de ellos le sonrió. Eren al verse descubierto retrocedió topándose con la madre Rico que le acaricio los cabellos y con el dedo índice en sus labios le indico que guardara silencio.

Eren solo la miro y noto como ella salía del lugar seguida por los dos padres y las otras dos madres, Eren entonces se dio cuenta de que les ganaban tiempo, solo retrasando lo inevitable. Tres niños más grandes que el de 12 años aproximadamente comenzaron a sacarlos por una trampilla del suelo, Eren fue el último entrar y el primero en escuchar los gritos de sus cuidadores.

La trampilla se cerró detrás de él y todos comenzaron a correr en la oscuridad procurando no estrellarse con nada.

Sentía su corazón martillear a un ritmo alarmante con el pulso hasta el cielo, cuando al final del pasadizo apareció un brillo, siguieron recto hasta cruzar por el saliendo en medio de un bosque de árboles gigantes. Eren miro los arboles sorprendido y asombrado por su tamaño. Cuando salió de su ensoñación ya todos le llevaban por lo menos 30 metros de distancia y Eren en su desesperación por tratar de alcanzarlos tropezó y cayó al suelo para cuando se puso de pie ya no los miraba.

Eren sintió sus ojos picarle y rápidamente se puso en marcha y siguió corriendo. Sus piernas le dolían y su respiración era agitada cuando los escucho, ya demasiado cercas de él, y deseo con todo su corazón que sus hermanos si hubiesen logrado escapar, sin poder evitarlo más rompió en llanto, el sol estaba por caer y la noche se pondría fría, el invierno ya estaba muy cercas.

Eren se acurruco al pie de un árbol y se apretó su bufanda roja al cuello tratando de conservar el calor que perdía rápidamente y como si el destino fuese en su contra comenzó a nevar, miro al cielo solo para ver los copos de nieve caer con lentitud. Escucho a los sujetos pasar riendo y gritando por unos metros más allá de su escondite y suspiro de alivio al notarse liberado de la persecución. Se puso de pie temblando y comenzó a caminar a la dirección contraria de los bandidos, no supo cuánto tiempo paso pero cuando se detuvo estaba frente a otro bosque mucho más pequeño que del que salía dividido ambos solo por un camino de tierra de tres metros de ancho. Cruzo el camino a paso rápido y entro en el segundo bosque donde la vegetación era mucha más diversa. Eren camino por 20 minutos más hasta toparse con el final del bosque y con él una casa quemada hasta los cimientos, al verla sintió un dolor agudo en el corazón. Sin saber la razón comenzó a llorar de nuevo y caminando hacia la izquierda comenzó su trayecto hacia ningún lado.

Eren comenzó a tambalearse por el frio, sus pies se hundían en la nieve y la visibilidad cada vez era más nula por la nieve que al paso que iba se convertiría en ventisca. Termino llegando a un pequeño poblado donde la gente vestía con ropas desgastadas nadie le hizo caso ni siquiera se preocupó por su presencia, camino tres metros más hasta que se topó frente a otra iglesia. La miro y cuando estaba por entrar escucho a unos niños haciendo barullo, al girarse los noto a todos cernidos en un sitio, al acercarse se dio cuenta que estaban rodeando a una chica de cabellos negros y un chico de ojos azules, ambos heridos.

—Dejen de molestarlos —los niños se giraron a ver a Eren y este tenía la mirada ámbar, los niños al ver su enojo reflejado en aquellos ojos se retiraron sin decir nada.

Ambos chicos miraron a Eren pero no dijeron nada, Eren miro al chico que tenía un fino suéter café y a la chica que iba en vestido, más bien un camisón, se arrodillo ante ambos y a la chica le dio la bufanda y al niño su sudadera, se puso de pie y entro a la iglesia mirando a ambos jóvenes sobre el hombre que no dejaban de verle. Ya adentro se fue a una esquina y se hizo ovillo al tiempo que se quedaba dormido.

—Hijo, ¿de dónde vienes? —fue lo primero que escucho al despertar encontrándose con un cura delante de él tendiéndole una manta. Eren le conto todo lo que paso y cómo fue que termino ahí—. Así que tus hermanos tomaron otro camino.

—Así es señor.

—Oremos porque encuentren el camino correcto hijo, puedes quedarte siempre y cuando no causes problemas.

—No lo hare señor, se lo aseguro.

Eren a sus diez años había visto y vivido cosas que ningún niño debía de ver, pero eso fue lo que construyo su carácter, día con día Eren crecía tanto mentalmente como físicamente hasta que pasados ocho años Eren dejo de crecer, dejo de envejecer, para los residentes de aquel pueblo él no era más que un milagro para Eren no era más que una maldición.

Cada vez que se hería sus heridas sanaban inmediatamente y muchas veces sentía presencias malignas a su alrededor lo cual siempre le causo problemas ya que todas las personas tenían cierto grado de maldad en su interior. Por las noches escuchaba voces en su cabeza y lamentos que le robaban el sueño y la tranquilidad, durante los días las voces se acallaban pero no se iban.

Eren tenía 25 años cuando el cura que le dio asilo falleció ya a sus 90 años, todo el pueblo lloro su perdida más Eren que no lloro pero solo vio como el alma de aquel hombre abandonaba su cuerpo y asedia al cielo. Eren lo siguió con la mirada hasta que desapareció.

—Apuesto que tienes miedo y estas confundido —

Todo el tiempo se detuvo, los llantos cesaron y los murmuros se fueron. Eren se giró sobre sus talones y miro a un hombre de cabello café y mirada seria pero compasiva observándole, era el único que se movía.

—No temas, no vengo a hacerte daño; es más yo vengo a develar dudas que tenías desde tu cumpleaños número 18.

— ¿Quién es usted?

—No tienes por qué saberlo ahora, todo a su tiempo. Lo primero es que sepas que tú no eres un humano Eren, muy probablemente de eso ya te has dado cuenta.

Eren solo asintió con la cabeza.

—El motivo es porque tú fuiste electo de entre todos los humanos para una tarea muy especial.

— ¿Tarea?

—Eren, ¿tú crees en los ángeles?

Eren se lo pensó un momento, miro a su alrededor y miro al hombre parado delante suyo que despedía un aura de calma y quietud.

—Sí creo.

—Me alegra tu respuesta. Lo siguiente es muy importante y cabe mencionar que la decisión será tuya y de nadie más.

Eren volvió a asentir.

— ¿Deseas convertirte en uno?

Eren miro al hombre delante suyo otra vez y miro a su alrededor.

—Antes de responder me gustaría que me dijera algo primero.

—Lo acepto.

— Porque ha decidido darle la espalda a la humanidad.

—No lo he hecho, solo me he cansado de intentarlo. Eren, tú mismo has presenciado en propia piel el poder destructivo de la humanidad mucho antes de que tus memorias existieran. Tu papel en mi reinado abarcara el poderío de la raza humana, tu serás quien los juzgue y cuide. Eren serás es que decida si la raza humana merece vivir o ser eliminada.

Los ojos de eren se abrieron como platos.

—Porque darme una responsabilidad como esa… no sabe si podre cumplirla o no; o si terminare fallando.

—Confió en ti Eren y en tu buen juicio. Mis ángeles no se equivocarían con un alma pura.

— ¿Ángeles?

—Hace años atrás mande a mis ángeles a hacerte una prueba de bondad y amor al prójimo, la pasaste sin siquiera proponértelo. Está en ti Eren, lo veo y lo siento. No tengo por qué dudar de ti.

Eren lo miro y noto que hablaba en serio. Recordó a aquellos chicos, efectivamente se le había hecho raro que vistieran tan ligero con una ventisca a punto de llegar y después de dejarlos rezo porque estuvieran a salvo al igual que sus hermanos. Él no se consideraba digno pero si aquel hombre le decía que confía en él, lo intentaría.

— ¿Aceptas ser un ángel Eren?

Los ojos de Eren se volvieron ámbar y brillaron, miro directamente a aquel hombre a los ojos.

—Acepto.


La lluvia golpeaba violentamente el rostro de Eren mientras el cielo rugía y relampagueaba a su alrededor. Eren sentía sus caderas doler cada vez menos al punto de casi no sentirlo. Sus alas blancas iluminaban su camino y se batían con energía para ganar velocidad. Lo sentía detrás suyo acercándose con velocidad, sus lágrimas se perdían con la lluvia y su llanto era acallado por la tormenta, al ver al cielo sintió un deja vú. Sintió como si otra vez Dios le hubiese dado la espalda y lo dejara caer de nuevo; pero sabía que en esta ocasión era diferente, en esta ocasión las cosas serían diferente.

Lo sentía cada vez más cercas y la necesidad de girarse a verlo era tan fuerte que se vio tentado a hacerlo, pero sabía que en el momento en que lo encarase sus fuerzas flaquearían y terminaría rindiéndose de nuevo a él. Eren comenzó a morderse el labio inferior con desesperación, a la velocidad que iba seguramente le daría alcance en cualquier momento. Fue entonces que lo escucho, le decía que ya era lo hora. Dios le llamaba.

Eren estiro su brazo derecho enfrente suyo y en su palma se materializo una corneta dorada, se la llevo a la boca al tiempo que llenaba de aire sus pulmones, entonces la hizo sonar. El sonido fue ensordecedor y se disparó recorriendo a cada rincón del planeta tierra avisando que el juicio ya había comenzado a todos los seres que en el habitaban.

Al terminar de tocarla Eren sintió un dolor agudo entre sus omoplatos que lo obligo a soltar la corneta y soltar un grito desgarrador, se giró bruscamente con la mirada ámbar encendida en fuego solo para encontrarse con Levi con las espadas en mano, su forma demoniaca expulsaba odio y veneno dirigidos a él, y los ojos de Levi llameaban por respuesta que no recibiría del castaño.

Eren miro a Levi y se preguntó: ¿Cómo todo pudo terminar así?

Eren saco su espada de 30 centímetros de largo y le apunto a Levi. Ambos se vieron con odio y rencor pero ninguno se movió.

—Así que así serán las cosas, ¿eh? —hablo Levi mientras la lluvia le mojaba el cabello y se evaporaba al tocarlo, estaba tan enojado que su cuerpo entero emanaba calor.

—Sacado del infierno y con la mente podrida, deberías saberlo antes de preguntarlo, repúgnate demonio —escupió Eren mirando con rencor a Levi, el aludido ni se inmuto ante lo mencionado por el castaño, por el contraria sonrió sínicamente.

—Esas son palabras de Mikasa, no tuyas Eren. Deberías decir lo que sientes y no solo recitar diálogos sin sentido, esas palabras no deberían salir de tus labios si no las sientes en realidad.

—Ahora vienes a hablarme de lo correcto, por favor. Tu menos que nadie debería de hacerlo.

—Eren, lo que has dicho, tú…

—Olvídelo, simplemente olvídelo.

—Pero como quieres que lo haga, me has dicho la estupidez más grande del mundo y quieres enmendarlo pidiendo que lo olvide, ¿estás de joda, verdad?

—Con estupidez te refieres a mi amor por ti o… al odio que crece cada vez que te oigo hablar.

—Ambas cosas. Sé muy bien que no me odias.

—No tengo nada que hablar con usted, no me conoce como para juzgarme.

—Puede de que tengas razón y no te conozca pero así como tus sentimientos hacia mí no son correspondidos que eso puedo asegurártelo, sé muy bien que Dios te permitirá volver bajo cualquier circunstancia porque de entre todos los ángeles tú eres el más importante para el cómo lo fui yo hace mucho tiempo atrás. Eren si no podemos tenerte nadie más lo hará.

—No me tendrán, así como tampoco me mataras porque no te atreverás.

— ¿Eso como lo sabes? Sería tan simple, no importa que tan fuertes seas no puedes ganarme.

—No, tienes razón. No puedo ganarte pero tú no puedes destruir el fruto del amor de las dos únicas personas que amaste.

Los ojos de Levi se abrieron como platos al tiempo que un relámpago iluminaba el cielo.

— ¿Qué has dicho? —el aura demoniaca de Levi comenzó a crecer aún más.

Eren le sonrió de medio lado mientras sus ojos ámbar se clavaban en la figura furiosa de Levi.

—Soy el hijo de Isabel y Farlan, el niño que has salvado en aquella ocasión.

—No lo eres, su hijo…

—Fue elegido por dios, ese era yo. Pero eso tu no lo recordaste hasta hace poco verdad. Nunca pensaste en mi hasta hace unos días cuando te notificaron de mí existencia, porque eso era lo que debía de suceder. Tu atracción hacia Isabel, mi madre, tiene una explicación.

—No digas su nombre. Yo me enamore de ella y por eso fui expulsado.

—No, te equivocas. Tú y yo estamos unidos por el hilo rojo del destino, tú podías verlos antes porque ese era tu habilidad, ver a los destinados. Pero tú nunca viste tu hilo por ser un ángel, el motivo era que tu destino era un humano. La mujer que lo daría a luz, era Isabel. Tu miraste de entre todas las mujeres a ella, porque traería aquello que tu más amarías en el mundo, Dios lo sabía por eso es que cuando se enteró, él te desterró para que cuidaras de esa mujer y tuvieras a tu pareja; el niño elegido por Dios. Pero el no conto que un ángel como tu asesinara. Por ello no le quedó más remedio que dejarte en el mundo terrenal donde nunca verías a tu pareja.

—Deja de decir estupideces Eren, no es gracioso.

—Levi.

—Basta, si lo que dices es cierto, si tú eres mi destino, porque aun así no te quedaste conmigo, porque Dios no te dejo en la tierra.

—Levi, tú no lo sabes cierto…

—…

—Es increíble, pero no tengo tiempo para esto tengo un juicio que cumplir.

—No te dejare seguir.

—A qué se debe tu negativa y arrogancia, los demonios serán los más beneficiados. Ustedes saldrán los ganadores en todo esto, porque querer detenerme.

—Porque sé que si te dejo avanzar no volveré a verte. Me has dejado dudas que deseo saber y como te lo había mencionado; si no podemos tenerte nadie más lo hará

—Bien.

Ambos levantaron sus espadas y lanzaron una ráfaga de luz y oscuridad, cuando ambas energías chocaron exploraron, obligando a Levi y Eren a cubrirse. Levi se lanzó contra eren en cuanto el humo se disipo un poco y atravesó a Eren en el pecho, este grito a todo pulmón mientras que soltaba su espada y agarraba la espada de Levi con ambas manos. Eren miro con los ojos ámbar a Levi y sonrió de medio lado, Levi muy tarde se dio cuenta de que la espada que eren soltó era una bomba y ambos quedaron en medio de la explosión.

Eren sentía sus brazos derretirse y su rostro ardiendo. Cuando miro a Levi noto que tenía un ala destrozada y un tobillo lastimado con mucha sangre en la cara y había perdido una de sus espadas, ambos se miraron. Del cuerpo de Eren comenzó a salir humo y sus heridas se curaron instantáneamente, Levi al verlo se puso en guardia con su tobillo apenas curándose. Eren extendió sus alas y se lanzó contra Levi y ambas espadas chocaron.

Levi retrocedió por el choque pero inmediatamente regreso las estocadas, ambas hojas chocaban y despedían chispas al tacto con la otra, el sonido de sus espadas chocando era lo único que interrumpía la tormenta que se desataba en aquel instante. Levi y Eren se desenvolvían con furia e ira contra el otro.

Levi comenzó a sentir como las fuerzas de Eren se debilitaban y aumento la velocidad de sus ataques, cuando estaba por darle el golpe de gracia a Eren, este desapareció. Levi se giró pero no lo encontró.

Eren apareció sobre un edificio con su brazo derecho regenerándose y la respiración agitada. A lo lejos un estruendo lo hizo girarse al tiempo que veía un edifico derrumbarse. Entre el humo aparecieron sus compañeros peleando contra los demonios, comenzaron a volar por todo el cielo lanzando sus ataques destruyéndolo todo.

Fue entonces que lo noto, no había ningún humano. Eren se cercioro de ello al ver lo edificios vacíos. La legión se había movilizado y había evacuado a la ciudad. Estaba metido en sus pensamientos cuando sintió la presencia del mal y al levantar la vista solo tuvo un segundo para agacharse y evitar la oz que le alzando a cortar algunos cabellos.

—Hu Hui, canija presta más atención. Ahora yo seré tu oponente. Los hermanos Ackerman tienen una reunión pendiente.

Eren desvió su vista y miro como Mikasa y Levi peleaban con rapidez, sus golpes eran tan fuerte que creaban ondas de aire.

—Eren.

Este volvió a esquivar la oz mientras tomaba una pose defensiva. Miro a Hanji la cual tenía una sonrisa de maniática en su rostro con los ojos rojos.

—No te distraigas E-R-E-N-C-I-T-O —canturreo mientras le daba una vuelta completa a la oz.

Eren no tuvo más remedio que dejar su escape para más tarde. Hanji se abalanzo con tal rapidez que Eren no la pudo esquivar y perdió su brazo izquierdo.

—Upsi, ¿acaso esa fui yo? —estallo en carcajadas mientras miraba lo que había hecho.

Eren sonrió mientras su brazo se regeneraba de golpe haciendo que la sonrisa de Hanji se borrara.

—Je je je, señorita, ¿usted le teme a algo? —los ojos ámbar de Eren comenzaron a oscurecerse mientras se acercaba lentamente a Hanji, la cual no tenía ni un atisbo de juego en su rostro—. Yo espero que sí.

Aquí estoy ewe

Hola mundo n.n

Siento, de verdad que lo siento por no actualizar u.u

Era periodo de exámenes y pues tuve el tiempo contado XD me di una escapada y aquí está el resultado.

¿Qué les pareció? Como verán Eren anda rudo ok no :v pero ya en serio todo se pone cada vez peor.

A mis lectoras que todavía me siguen :´´D mis saludos:

-Ligthblood04: Si bueno pues que se le va hacer ewe me encanta dejarlas con el suspenso XD, saludos n.n gracias por comentar.

-Sunmi: Gracias por comentar ewe aquí esta el capitulo :3 Levi es una bestia okno :v

-Ara-san: Aquí esta la conti 7u7 que bueno que el lemon estuviera bien XD, saludos *-*

-Miyu-chan: Es un gusto ver que comentas de nuevo ewe tu comentario me saco una risita XD muchas gracias en serio. Me agrada que te guste la idea de un fic largo n.n tengo que sacarle jugo :3

Bueno chic s tome la descicion de actualizar aunque sea una vez por semana n.n

Lo que me recuerda que comenzare a subir otro fic ewe; mas adelante les dire de que va, las dejare con la intriga. Este también será RiRen, será lo único que les dire, comenten que les parece.

Pues creo que seria todo de mi parte y decir gracias a los que lo leen n.n me hacen sentir que no se lo escribo a la nada.

Nos leemos luego ;v