Hola otra vez, por fin resucite de la muerte, está vez intentaré actualizar más pronto ¡Cielos como he tardado! Bueno amm ya sin más preámbulos el séptimo capítulo de El amor es fácil, me dijeron

"Sakura Uchiha"

….

No pensaba perderte

Y es que lo difícil no era elegir un camino, lo difícil era que una vez elegido uno, se tendría que abandonar para siempre el segundo. La proposición de Sasuke no era precisamente lo que se esperaba pero ¡Joder! ¿Desde cuándo las cosas le salían tan bien como ella esperaba?

Todo se había vuelto confuso desde el día de la confesión. Y es que, las palabras lo cambiaban todo, las palabras resultaban tan poderosas como un hechizo. Una vez pronunciadas, no había marcha atrás.

Ya fuesen palabras de amor, de odio o de cualquier otro tipo, estas se convertían en un dictamen para el alma que las escuchaba. Una vez escuchadas, no volverías a olvidarlas y muy probablemente terminarían marcando un antes y un después.

Kakashi llegó furioso a su apartamento arrasando con todo lo que se interpusiera a su paso, la desafortunada puerta de madera, la pequeña cómoda al lado de la esta, el delicado florero que Kurenai le había obsequiado por su cumpleaños, hasta la mesita que éste adornaba.

-¡Sí es que lo sabía! ¡Lo sabía! Ella todavía lo quiere- Desesperado y sin saber que golpear se fue directo contra el muro que retumbó un poco

- Sabía que no tenía que meterme en esta clase de estupideces ¡Ya no soy un crío!- Se calmó un poco y se recostó en el sillón que había cambiado un poco su lugar al ser previamente pateado. Se dejó caer de lleno y aunque los pies le quedaban ligeramente colgando, pareció restarle importancia al asunto, puso su mano en la cabeza como si de repente le empezara a doler.

-¿Por qué demonios me hago esto? ¿Por qué le hago esto a Sakura? Yo quiero que sea feliz, pero… No con él ¿Por qué entre todos… él? ¡Maldición!- Dejó caer su mano en forma de puño a un lado del sillón-… No quiero que este con nadie más…- Se dijo tristemente

-Y sin embargo, sigo portándome como un idiota-

-Sí es que eso eres- mostró su sabiduría una pequeña voz en la habitación contigua a la sala de estar

-Pakkun ¿Qué haces aquí?- preguntó contrariado, avergonzado por el descubrimiento de su soliloquio

-Cogiendo algo de la nevera-respondió con naturalidad

-Sí pero…- Kakashi lo miró como si no lo conociera ¿Había escuchado algo acaso?

-¿Qué pasa, es que no es mi casa también?-Le espetó sin estar realmente cabreado

-Sí, pero…- Las palabras salían atropelladas del shinobi

-Bueno, da lo mismo. Sí, eres imbécil- Le respondió a su primera pregunta

-¿Qué?- El shinobi puso cara incomoda, y se tocó la nuca ¿Sería correcto preguntarle su opinión al can?

-Los humanos se lo complican todo. Si es que no los entiendo, los perros olemos, nos enamoramos de ese olor, vamos tras la hembra y ya está. Ustedes montan un lío que…-

-¿Desde cuándo has escuchado?- le miró entre sorprendido y temeroso ¿tan predecible era?

-¿Eso importa? Vamos si tanto te interesa pues ve a por ella-Le respondía el canino sin ponerle verdadera importancia al asunto, rascando con su pata trasera las pulgas que muy probablemente había adquirido detrás de su oreja

-No puedo hacer eso, ella quiere al Uchiha- le respondió mecánico sin darse cuenta, más bien hablándose a si mismo

-Entonces olvídala- lo resolvió. Era tan fácil que si una hembra no quería copular con el macho pues que se buscara otra ¿Cuál era el problema? Pakkun no lo veía en absoluto

-No es tan fácil- Se limitó a contestar sombrío el peli plateado

-¿Ya lo has intentado?- lo interrogó, ósea que llevaba tiempo sufriendo por aquello

-como no tienes una idea- se entristeció un poco más el matiz de su voz

-Pues entonces inténtalo otra vez- Era extraño, sabía que Kakashi no era de los que se rendían fácilmente ¿Por qué se había dejado derrotar tan fácilmente ahora? Aquello no tenía sentido

-Que no puedo, te lo he dicho ya- Esas palabras saliendo de su boca solo hundían más al shinobi en la melancolía

-Si es que el que no entiende eres tú, si la quieres que importa que todo el mundo se interponga-

-Pues que a ella yo no le agrado- Pakkun no estaba ayudando a sus penas, más bien parecía querer acrecentarlas

-¿Te lo dijo ella?- aventuró

-…No- tardó un poco en responder, el siquiera imaginar a la dulce Sakura pronunciarle aquellas palabras le había calado hondamente

-¡Entonces cómo coños lo sabes!- le gritó por fin exasperado

-Es que…- Dudó

- Kakashi, me estas agobiando- le dijo el cachorro con gesto cansino y postura de estrés

-Además el Uchiha está tras ella- se justifico rápidamente con un mohín ya berrinchudo, ya orgulloso

-Uh ¿tu ex alumno? ves como se lo complican todo los humanos… eso en el mundo perruno se arregla fácil

-¿Cómo?- preguntó intrigado… curioso ¿Sería en verdad tan fácil?

-Peleamos por la hembra, el más fuerte merece quedársela- Le resolvió sencillo

"¿El más fuerte?" pensó sin remedio, tal vez el principio de la naturaleza era la sabiduría de la que los humanos se habían apartado. No era sencillo tomar una decisión, pero era inútil engañarse y pensar que podía vivir con el corazón roto todo el rato, el amaba a Sakura y era un hecho que no podía evitar.

Se sentía estúpido comportarse como un crío, enamorarse a su edad de una jovencita, ¿enamorarse?… era una palabra extraña enamorarse era vivir ciegamente idolatrando a tu figura de afecto, era ver flores y mariposas, era deslindarse de compromisos y vivir en la fantasía. Resoplo ¿Qué demonios cambio tanto la situación?

Sí es que antes vivía muy feliz, entrenando, trabajando, viendo ocasionalmente a Sakura y al resto de sus amigos ¿Cómo se complico tanto su vida de repente?

A Pakkun le pareció desconcertante la repentina actitud callada del Hatake, lo miro resoplar indeciso, de vez en cuando mostrando un leve gesto de descontento… de dolor, otras veces con el rostro iluminado tras ese trozo de tela, como si hubiera encontrado la resolución a un problema que le atormentará. En realidad Pakkun no conocía mucho a los humanos, eran raros y siempre se complicaban la vida, hacían un escándalo de todo, siempre con sus protocolos y sus reglas sin sentido, muchas de las veces le parecían graciosos ¿Regalar rosas a las mujeres? Era de lo más absurdo, ¿Cómo podría atraerle a nadie el cadáver de una planta? Ellos-los perros- eran mucho más prácticos, ellos regalaban comida a aquella fémina que quisieran impresionar, eso obviamente los mostraba como machos alfa superiores capaces de proveer a su hembra de alimento pero ¿Flores? De verdad le divertía lo ingenuos y poco inteligentes que eran los humanos.

Para cuando el pequeño perro termino con su historieta mental, Kakashi había desapareció de su vista, y el perruno ninja desde su distancia, solo logró ver esa ventana atrás del sillón abierta de par en par con las cortinas ondeando

"¿No habrá…? Naa, Kakashi no es tan tonto" pensó y dio media vuelta rumbo al refrigerador, tal vez con suerte encontraría un poco de bistec

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A menudo me gustaba pasear en mitad de la noche, salir de la suavidad de las colchas de mi cama y dejar que el frío aire de la noche se llevara la tibieza de mis manos lejos de mí. Me gustaba andar descalza por el frío suelo sin hacer apenas ruido, me agradaba respirar tranquilamente… en la oscuridad sin nadie más a mi lado. Era como sentirse perdida, no había nada que anhelar, por un momento no existía odio, no existía pena, todo el dolor que asolaba al mundo entero parecía no importar, porque en esa profunda oscuridad, apenas y podía distinguir el lejano murmullo de los aviones surcando los cielos… y el pulso de mi corazón

Tal vez yo podría tener una hermosa boda, donde este vestida de blanco, donde sonría hasta que se sonrojen mis mejillas. Sí, una maravillosa boda donde mis ojos irradien luz y calidez. Sí, tal vez hasta tenga un montón de hijos que corran alrededor de la casa y me hagan feliz, entonces le prepararía la más deliciosa cena a mi marido, y me sentaría a esperarlo para quererlo, para sonreírle, para besarlo otra vez…

Todo aquel panorama que la kunoichi maquinaba en su cabeza sería hermoso, envidiable de ser real. Sería… sería, una de las cosas que siempre había anhelado…él calor de un hogar, ella nunca había tenido eso. Sus padres peleaban todo el tiempo, tanto que a temprana edad prefirió arriesgar su vida en el campo de batalla que enfrentarse a su vida cotidiana. Huyó de casa así sin más, 13 años; y se aventuró a vivir el mundo en soledad, sus padres apenas notaron que se había ido… jamás la buscaron. No tenía hermanos, tíos, nadie, sólo ella y el futuro inesperado ¿Qué era el calor de un hogar? ¿Cómo se sentiría ser abrazado por el amor de tu vida?

Sí, secretamente ella añoraba conocer lo que una familia era, y recibir a su marido con una humeante olla de guisado recién horneado, y cada vez que lo pensaba se le aceleraba el corazón de pura felicidad, pero cuando se daba cuenta de que ese hombre terminaría siendo Sasuke…simplemente parecía no ser lo mismo, debía metérselo en la cabeza de una vez: No sería Kakashi el que atravesaría la puerta en espera de ese guisado… y eso, aunque cuerdo, deslucía un poco las cosas.

No era que ella quisiera casarse con Kakashi ¡Eso era absurdo! Él jamás se fijaría en una niñata como ella, pero bueno, le apetecía mucho que alguien como él la esperara. Sí, alguien dulce, amable, que oliera a madera de bosque, alguien que con sabias palabras calmara sus momentos de desesperos. Alguien que ella pudiera cuidar y proteger, que ella pudiera considerarse su mayor fortaleza

¿Por qué la vida era tan difícil? Sasuke le ofrecía un hogar, se esforzaba tanto por intentar ser afectuoso, no se parecía a aquel cruel compañero que conoció. Sasuke le ofrecía dulzura, proveer su hogar, y ella sabía perfectamente que Sasuke siempre quiso tener una familia con un montón de niños corriendo por los terrenos Uchiha, sin embargo todo eso no le había sido suficiente a ella, porque ella no lo amaba y maldita sea como deseaba poder amarlo y olvidar todo el sufrimiento que había sentido antes. Pero no, la vida no era sencilla. Con frecuencia siempre que quieres algo, debes renunciar a otra cosa para tener la oportunidad de pelear por ese algo, y en muchas de las ocasiones acabas no consiguiéndolo

Ella se había hartado ya de sentir dolor, ya había sido desmedidamente proporcionable, con todas esas tragedias, batallas, seres perdidos, ilusiones rotas… ¿Cuándo era suficiente?

Pero sonrió para sus adentros quizá, ella estaba siendo demasiado caprichosa, seguramente habían personas en el mundo mucho peor que ella a lo mejor es que ella era tonta y se quejaba por nada ¿Qué había hecho en la vida que se considerara trascendental? ¿Por qué tenía el derecho de ser feliz, más que los demás? ¿Qué la hacía tan especial? Tal vez, la vida había sido demasiado generosa con ella, tal vez Sasuke era su segunda oportunidad ¿Podía ser posible que después de toda esa aflicción Sasuke fuera, su cura?

A veces para navidad deseas con todas tus fuerzas un juguete, y cuando recibes un libro te deprimes tanto que pierdes la fé en la magia. Pero, al crecer y leer por primera vez ese libro resulta sorprendente lo que te enseña tras la misteriosa pasta que lo cubre. Ya era hora de que ella madurara. Sí, quería con toda el alma a Kakashi, más que a cualquier otra persona en el mundo, deseaba con todas sus fuerzas estar a su lado y sonreírle al amanecer.

Quizá Kakashi era el juguete que esperaba para navidad, pero ella no era ninguna tonta, sabía que muy probablemente Sasuke era ese libro que aún tenía muchas cosas que enseñarle.

La vida era un misterio, un total desorden, caprichosa y siempre satírica, pero ¿Qué sería de la vida si no fuera difícil?

Salió de su casa un poco apesadumbrada, y otro tanto, determinada…había tomado una decisión

Caminó por la estrecha callejuela, le llego el olor de las hojas de árbol dulce, ese aroma entró por sus poros, y se hizo paso hacía su interior, llenando sus pulmones y calmándola por completo. El suave viento meció sus cabellos al compás de los latidos de su corazón. Muy en su interior creyó encontrar aquello cercano a la paz, se dio cuenta que había tenido los ojos cerrados todo el rato y cuando por fin los abrió, vislumbró a la lejanía a su fiel amiga Ino corriendo en dirección hacia ella con gesto de preocupación

-Sakura ¿Qué demonios haces aquí?- La interrogó la rubia con mirada severa

-Yo…bueno…- ¿Por qué le preguntaba Ino aquello tan...autoritariamente? La mente de la joven ojijade quedó en blanco

-No importa, ven conmigo- y la jaló del brazo guiándola a un destino incierto

-Espera… Ino…¿Qué te pasa?-La joven kunoichi de cabellos rosados comenzaba a enfadarse un poco, por ser jaloneada

-¿A mí? ¡A ti! ¿Qué te ocurre que estás aquí tan campechana?-

-Bueno pues yo, iba saliendo de casa y…-

-Me refiero a que ¿Enserio no mides las consecuencias de lo que haces verdad?

-No sé de qué demonios me hablas-La miró ahora ya asustada

-y yo que te creía mojigata-

-Suficiente. Es todo- detuvo sus pasos y miró seriamente a su amiga- No voy a acompañarte a ningún lado hasta que me expliques de qué demonios hablas

-Me refiero a Kakashi y a Sasuke-

-¿Qué hay con ellos?-

-Yo estaba cerca del río buscando unas hierbas para Shizune, y del otro lado estaba entrenando Sasuke, parecía no sé, extraño…- comenzó a divagar la rubia

-Ino, que no tengo tu tiempo...-Se impacientaba

-Ahh, si, pues Kakashi se acercó a él muy enojado, comenzaron a discutir y…- la tomó nuevamente del brazo- Bueno ya mejor apúrate que si no, no llegamos- echó a andar con la peli rosada a cuestas

-Pero que ocurre con esos dos- quiso saber

-Tú, eso es lo que ocurre no me digas que no has notado que los dos se mueren por ti-Bufó como si aquello fuera de lo más evidente

-Sasuke me propuso matrimonio- soltó de repente, dubitativa, perdida en sus propios recuerdos.

La rubia se detuvo por unos segundos sorprendida, mirando a su amiga

-¿Cómo te callas estás cosas? ¡Dios! Sí es que las mojigatas mira que tiene suerte- Y siguió con el paso nuevamente - Eso explica porque Kakashi está furioso-

-No lo sabe- contestó autómata

-Más a mi favor, Kakashi-san está enamorado de ti y se va a poner peor si se entera del enlace-

¿Kakashi enamorado de ella? Eso era absurdo, ella le había confesado sus sentimientos y él la rechazó, naturalmente eso había ocurrido porque él la veía como una pobre chiquilla enamoradiza. Pero ¿Por qué estaba tan furioso Kakashi con Sasuke? Esos dos no serían capaces de pelearse ¿Verdad? No había razón para ello.

Sin embargo algo muy en su interior le decía que esos dos juntos y de mal humor no eran precisamente buenas noticias, su corazón quería salirse de su pecho, se sentía mareada por tanta información y tan pocas respuestas. La vida se le presentaba como un rompecabezas con muchas piezas faltantes

…Un momento, y si, ¿y si Sasuke le decía que estaban comprometidos? Un nudo se hizo presente en su estómago, por alguna razón no quería que Kakashi se enterara pero ¿Por qué? Ella de todas formas iba a aceptar a Sasuke ¿No? ¿Qué más daba entonces?

Al llegar a su destino Ino le hizo esconderse entre unos arbustos.

-Rápido frentesota, oculta tu chackra que si no, nos van a descubrir-

-¿De qué hablas? Tengo que ir a hablar con ellos, parecen realmente molestos. Esto no se ve nada bien- No entendía como Ino podía estar así, tan tranquila, cuando ella estaba que se moría de los nervios

-¿No quieres saber de que están hablando primero?- Vaya que su amiga pelirosada era ingenua

-Bueno…sí, tienes razón- Ambas ocultaron su chackra y aguzaron el oído

"-Tú no tienes ningún derecho sobre Sakura-"le gritó molesto el shinobi de cabellera ébano

-¿Y tú sí? Fui yo el único que se quedo a su lado cuando tú y Naruto la dejaron a un lado-Le reclamó su ex sensei

-Yo jamás la dejé, en ese entonces no sabía lo que significaba para mí, no voy a permitirte que te le acerques-

-Tú no mandas en su vida, y mientras ella me quiera en su vida no puedes hacer nada para impedirlo mocoso

- Tuviste tu oportunidad y la desperdiciaste ¿Cómo te atreves a venir a decirme que la quieres?...Sabes- sonrió descarado- tal vez muy pronto la señora Uchiha ya no te quiere en su vida

-me exasperas, que estupideces estás hablando-

- le propuse matrimonio a Sakura-

-que- se quedó petrificado…acaso…acaso ¿Iba a perderla para siempre?

-lo que escuchaste abuelo, Sakura muy pronto va a ser mi esposa y me la voy a llevar a los terrenos Uchiha donde nunca más vuelvas a verla

-mocoso impertinente- comenzaron a temblarle las manos de impotencia, ¿Por qué ese estúpido malcriado iba a quedarse con Sakura después de todo lo que la hizo sufrir? ¿Por qué le dolía tanto? No quería dejarla ir, no iba a dejarla ir, la defendería contra quien sea, él sabía que Sakura era su alma gemela, no se la dejaría tan fácil a ese arrogante

-¿qué es esa expresión de odio Kakashi-sensei?- enfatizó irónico el sensei- ¿acaso quieres pelear con tu alumno? Adelante, me va a dar un gusto partirte la cara- Sakura era lo único que le quedaba, y él antes mataría a su sensei antes de permitirse perder nuevamente lo que amaba

Ambos se prepararon para atacar. Sakura vio la escena en cámara lenta. Raikiri vs Chidori, y le pareció ver aquella pelea en el tejado de Sasuke contra Naruto en donde ambos casi pierden la vida.

Vio a dos poderosos shinobi atacarse peligrosamente, vio al pequeño Sasuke con esa sonrisa arrogante, y su siempre amable y sabio amigo Kakashi…enfrentarse

… y antes de darse cuenta corrió para detener el ataque. Luces por todos lados, las lágrimas comenzaron a cegar a Sakura, su corazón pareció detenerse, le dolía, le dolía mucho

Ambos sintieron su presencia a corta distancia, pero ya era tarde para detener el ataque…

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Continuará

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Vaya que me he tardado no? Lo siento es que ando aquí, allá. Ojála me dejen un review jeje me gustaría saber que aún les parece interesante la historia. Un abrazo de Lilith's angel XD Ja ne!