Gracias a todas las personas que se han molestado en seguir mi historia. Espero no defraudarlos conforme avance la narración. Me gustaría que dejaran reviews, para saber su opinión. Disculpen si me tardo en actualizar... universidad y otras cosas.
7
Mr. Brackenll partió a la mañana siguiente como se había acordado. Se despidió amablemente de Su Señoría y elogió a las damas Darcy. Mr. Darcy lo invitó a sentirse libre de visitar Pemberley cuando le fuera de su agrado, a Mr. Brackenell no le molestó en lo absoluto dicha invitación, y prometió visitar a la familia Darcy cuando sus compromisos le permitiesen. Con el Coronel no fue más que una fría despedida, no había llegado a agradar mucho con él. Lo único que lamentaba de su partida era despedirse de Miss Bennet, y sin embargo, por ella se iba. Después de su encuentro en la sala de música, Mr. Bracknell había entendido el peligro de los encantos de Miss Bennet, desde entonces se había propuesto no prestar atención a la dama. Sin embargo, en un momento de debilidad y extrema curiosidad, ayer había descubierto que la dama poseía verdadera influencia sobre él. Esa era la razón por la que había decidido dejar Rosings Park; no estaba en condiciones de prestarle especial atención a una dama. Sin embargo trató de despedirse de ella lo más amigablemente posible: quería que Miss Bennet guardara una buena opinión sobre él.
Así partió Mr. Bracknell de Rosings Park: dejando a Lady Catherine inconforme, pero con muchos planes para el futuro, una Mrs. Darcy satisfecha y una Miss Bennet confundida. Mr. Brackenll necesitó de toda su concentración para engañarse a sí mismo sobre sus deseos de volver a ver a Miss Bennet. Se decía que no quería volver a verla, mas había aceptado la invitación a Pemberley con la única esperanza de encontrarla ahí en un futuro.
Elizabeth lamentó la partida de Mr. Bracknell, pues sin él, ella era nuevamente la principal atracción de Su Señoría. La familia Darcy permaneció en Rosings solo un poco después de la partida de Mr. Bracknell, pues según Mrs. Darcy, ya nada tenían que hacer ahí. Como Mr. Darcy sabía que solo era cuestión de tiempo para que su tía colmara la paciencia de Elizabeth, accedió a retirarse. El coronel iba a permanecer solo una semana más con Su Señoría.
Lady Catherine lamentó la partida de sus sobrinos tanto o más como había lamentado la de Mr. Bracknell. Ahora solo disfrutaría de la compañía de los Collins. Miss Bennet se despidió efusivamente del coronel, lamentaba mucho dejarlo ya que en los últimos días él había significado excelente compañía y animadas pláticas, no hizo una invitación formal, pero le dejó claro que le encantaría recibirlo en Longbourn. Mrs. Darcy partía feliz, lo único que le pesaba era dejar a Charlotte, pero sabía que ahora estaba muy bien acompañada por su hijo pequeño.
El grupo llegó primero a Hertfordshire, para dejar a Catherine, y por insistencia de la madre, tuvieron que pasar ahí la noche. Elizabeth había pasado ya tanto tiempo lejos de su madre, que le costó aún más trabajo de lo normal soportar los comentarios de ésta. Sin embargo, Mr. Darcy parecía escucharle atentamente, mostrando un gran dominio de sí mismo, sonriendo de vez en cuando e incluso haciendole cumplidos a su suegra. Se invitó a Mary cenar, y en la casa de los Bennet se llevó a cabo una grata reunión.
– ¡Es una lástima que tengan que partir tan pronto, apenas acaban de llegar! – exclamó Mrs. Bennet la mañana siguiente – ¿Realmente es necesario que se vayan ahora? Estoy segura que Mr. Darcy puede prolongar un poco más su ausencia en Pemberley –
– No madre, mi esposo tiene asuntos de negocios que no puede ignorar por más tiempo. Prometo visitarte pronto, pero por ahora tenemos que partir –
Los Darcy partieron sin demora esa mañana. Catherine y Georgiana se despidieron efusivamente: siempre se extrañaban en los periódos en los que estaban separadas, habían aprendido a ser amigas íntimas.
Catherine lamentó mucho la partida de los Darcy, pues con ellos no solo se llevaban a su mejor amiga, sino, que también se llevaban entretenimiento y diversión. Ahora solo le quedaba pasar lo poco que quedaba de la primavera con su madre. Esperando que algo interesante llegara con el verano.
