Capitulo 07 "Mal Padre".

Kageyama volvió a su casa a paso lento, intentando pensar en otra cosa que fuera en su ya actual ex novia.

Al llegar a su casa vio a su madre sentada frente al televisor sin decir nada, de nuevo.

Hace ya dos meses que su padre se había ido de casa para vivir con otra mujer. Por lo menos la casa no estaba llena de gritos, subió a su habitación y se lanzo a su cama, justo en ese instante sonó su celular.

[ Hey Kageyama, ¿Cómo te fue? ¿Salió todo bien? ¿Ya estas libre? Natsu dice que quiere jugar contigo. Y mama dice que puedes quedarte a cenar si quieres.

- Hinata Shouyou. ]

¿Qué hay de ti Shouyou? ¿Quieres que vaya también?.

Suspiro, estaba totalmente perdido. Dio vueltas en la cama intentando enfriarse la cabeza y finalmente decidió responder el mensaje.

[ Hey. Todo salió bien. Iré a cenar, llevare el postre.

- Kageyama Tobio. ]

Dejo que el celular se deslizara de entre sus dedos y callera al suelo y decido por dormir un rato. Por alguna extraña razón, estaba muy cansado.

Después de la siesta, bajo para almorzar. Se sentó en la mesa junto a su madre y comió.

- Tobio – la madre lo llamo para que prestara atención, Kageyama simplemente levanto el rostro sin decir nada - El hombre que ha estado viniendo… - el chico recordó al hombre mayor, el actual novio de su madre según tenía entendido – Va a vivir aquí a partir de mañana, no quiero que lo molestes – siguió comiendo – Tenía pensado que podría irte de casa, la gente hace eso mucho a tu edad, ¿no? – Kageyama dejo de comer y miro fijamente a su madre.

- Buscare donde quedarme… Gracias por la comida – se levanto de la mesa y se fue a su habitación sin decir nada.

Tomo su bolso y sus cosas, y salió camino a la floristería, antes de llegar paso por una tienda de dulces y compro donas, dado que había prometido llevar postre.

La tienda estaba llena de gente, estaba realmente ruidosa.

- Buenas tardes – dijo Kageyama al entrar.

- Aww, Kageyama-nichan bienvenido – Natsu le dio la bienvenida, el oji azul le acaricio la cabeza y le regalo una pequeña sonrisa – Mi hermano esta en el jardín – dijo para luego correr a atender los clientes.

Kageyama paso por los pasillos que ya conocía de memoria y llego hasta el patio donde se encontraba el jardín lleno de flores de distintos tipos. Al fondo junto con sus girasoles estaba Hinata.

- Hey – lo llamo, el pequeño volteo y sonrió.

- Hola Kageyama, llegaste temprano – al decir aquello Hinata noto que la mirada del chico se oscureció - ¿Paso algo? ¿Y tu novia? –

- Ex… Todo está bien – murmuro mientras se acercaba.

- Tu cara no dice lo mismo – Se levanto del suelo y se sacudió el exceso de tierra. Suspira y se acerca al más alto - ¿Todo bien? –

- Te cuento luego, tienes que ir a trabajar – desvió la mirada, Hinata hizo una mueca pero acepto.

Ambos salieron a la tienda, mientras Hinata trabajaba Kageyama miraba las flores, ayudaba de vez en cuando y le decía bienvenidos a los clientes junto con el resto.

Finalmente llego la hora de la cena, en la mesa estaban sentados los padres de Hinata, su hermana pequeña y los dos chicos. La comida fue como siempre, ambientada con un clima cálido y varias risas de fondo. Cuando llego la hora del postre Kageyama saco su parte y todos dieron las gracias.

- Hey, ¿Cuándo vas a contarme lo que te pasa? – Hinata estaba realmente ansioso, el oji azul hizo una mueca.

- Tengo que mudarme – susurro y toda la mesa se quedo callada – Ya no puedo quedarme en casa – lo dijo de un modo que no sonaba dolido.

- Oh bueno, nosotros tenemos un cuarto al fondo de la casa, pero está lleno de cajas y cosas inservibles, podríamos alquilártelo, pero claro si tan solo Shouyou hiciera su parte de limpiarlo – la madre hablo con un tono juguetón.

Los ojos del cabeza naranja se iluminaron y un escalofrió le recorrió la espalda.

- Kageyama… podría vivir aquí con nosotros… - se susurro a sí mismo.

De repente se comió su dona de una sola mordida y salió corriendo hacia el pasillo.

- ¡Hey Kageyama! Ven a ayudarme, terminaremos más rápido – le grito desde lejos, el de cabello oscuro suspiro y termino de comerse su postre para ir a ayudar al pequeño.

Tobio… Tobio vivirá aquí, podre verlo todos los días, podre decir Buenos Días todas las mañanas. Hinata se sonrojo y sonrió inmensamente mientras abría la puerta de la habitación y burbujas de polvo salía de este.