Capitulo 6: Perdón II
Phoebe había juntado todas las monedas, billetes y cobrado todas las deudas pendientes que pudo, pero aún así, no había logrado reunir más que 50 dólares y 25 centavos, cuando necesitaba unos $400.00: La misión parecía imposible, sin olvidar que necesitaba que uno de sus padres estuviera enterado de la situación.
Phoebe estaba averiguando en internet qué podía hacer para tener una pequeña ayuda, si no el tiempo empezaría a pasar y la suma de dinero aumentaría.
Buscando, encontró una asociación que prometía darle ayuda. Averiguando más, descubrió que era legal y confiable, por lo que decidió escribir para pedir asesoría, de paso, descubrió que podía pedirle ayuda a un juez para no necesitar nada de sus padres, o tutora legal. Las cosas se le hacían más simples.
-Phoebe-escuchó decir desde el pasillo del segundo piso, alarmada, borró el historial del computador y trató de actuar con naturalidad-Necesito que hablemos-le pidió Piper, abriendo la puerta.
-¿Qué pasa?
-Michelle Moore, una chica de mi clase, fue a decirle a Prue eso de…bueno, lo del baile, tu entiendes-le dijo Piper, recordando que estaba molesta con Phoebe. Las chicas no habían dicho una palabra sobre el tema, pero como dijo Paige, habían estado un poco lejos una de la otra.
-¿Qué? ¿Ya sabe? ¡Va a matarme!-dijo desesperada, entrando en pánico, Piper la detuvo.
-Calma, fue a preguntarme, le dije que era mentira.
Phoebe se quedó mirando a Piper. Su hermana siempre cubría todas sus faltas, siempre la ayudaba cuando se trataba de Prue…pero esta vez había traicionado su confianza y aún así, ella seguía apoyándola, no la merecía…menos ahora.
-Gracias-le dijo abrazándola con fuerza, necesitaba tanto un abrazo de Piper. Ella no correspondió al principio, pero era de perdonar, si Phoebe había cometido un error, ella no era nadie para juzgarla.
-Phoebe, yo sé que tu y yo somos muy diferentes, y que quizás para ti es normal, pero podrías ser un poco más cuidadosa con lo que haces…-le dijo separándose del abrazo, y sentándose junto a su hermana-¿Te cuidas?-le preguntó nerviosa, no se sentía cómoda hablando de sexo con su hermana pequeña, menos cuando consideraba que eran demasiado niñas para hacer nada.
Phoebe iba a responder con la verdad: Si. Bueno, casi si…una vez no, pero eso fue hace mucho tiempo. Era por eso que la había tomado tan de sorpresa estar embarazada, la protección había fallado, pero Piper no le había preguntado nada más sobre el asunto, así que dijo que si con tranquilidad.
-Bueno, eso me tranquiliza mucho, pero por favor Phoebe, no es necesario que te metas con todos los chicos que saludas, no es una buena manera de escapar Pheebs. Podemos hablar hasta las seis de la mañana si hace falta, pero deja de desperdiciar tu vida-le pidió Piper, por milésima vez.
-¿Por qué todos insisten en lo mismo? Yo hago de mi vida lo que quiero, a nadie más le dicen qué hacer excepto a mí, es como si tuviera una flecha que dice "Objeto de discurso moral" y no me parece que…maldición-dijo llevando una mano a su boca. Se había emocionado tanto hablando, que no había puesto atención en sus nauseas, por lo que terminó vomitando sobre Piper.
-¡Phoebe!-se quejó Piper, completamente asqueada pero más preocupada que todo.
-Lo siento-dijo comenzando a llorar, la situación realmente la estaba superando, de un tiempo a esa parte había estado vomitando casi todos los días durante las mañanas, y a veces en la tarde-comí demasiado chocolate, sabes cómo soy, no puedo parar-dijo lanzando la primera mentira que se le ocurrió.
-A ver, cámbiate de ropa, yo me cambio y te ayudo a limpiar todo esto-le ofreció saliendo de la habitación, mientras Phoebe hacía lo que su hermana le había pedido. Al menos en algo podría tratar de complacerla…sólo una vez.
Más tarde, Phoebe se había acostado a dormir, mientras Piper le acariciaba el cabello. No le gustaba estar lejos de su ninguna de sus hermanas y ahora que se había "reconciliado" con Phoebe, se sentía mucho mejor, aunque sabía que algo más estaba pasando y el no saber qué, hacía que se le formara un nudo en el estómago que no podía desarmar.
-Piper-dijo Prue, entrando a la habitación de Phoebe al no encontrarla en el suyo.
-No hables tan fuerte, se quedó dormida-dijo indicando a su hermana menor, que parecía bastante cansada y un poco pálida, quizás por haber vomitado recién.
-Lo siento-se disculpó bajando el noto de su voz, y acomodando un arete-voy a salir, no sé a qué hora vuelvo-dijo yéndose rápido para evitar un reproche de Piper.
-¿Cómo que no sabes a qué hora vas a volver?-insistió Piper, corriendo tras ella, Prue volteó.
-Ay Piper…
-No te mandas sola-le dijo imitándola en broma- bueno, técnicamente sí, pero te quiero devuelta temprano, si exiges algo das el ejemplo-dijo poniéndole seriedad a eso último.
-No tengo quince años-dijo sabiendo perfectamente que se refería a Phoebe.
-Sólo vuelve temprano y ten cuidado-le pidió Piper.
-Tranquila Piper, vuelvo en un par de horas, Paige debe volver a las diez, la madre de Glenn la viene a dejar, adiós-dijo besando a su hermana y bajando las escaleras camino al auto.
***
Prue se había vestido simple, pero linda. Llevaba una falda negra de tela, hasta las rodillas y una blusa roja con algunos bordados negros. Llevaba el cabello recogido, excepto por dos pequeñas trenzas que caían por cada costado de la cabeza.
Hackett la había invitado a salir esa noche a un restaurante cerca de la casa.
Al llegar, preguntó por Hackett Harder y le indicaron la tercera mesa de la izquierda, ahí estaba él, tan guapo y elegante como siempre.
-Disculpe, estoy esperando por Prue-bromeó Hackett, fingiendo no reconocerla, haciendo que ella se ruborizara-te ves preciosa, muy buenas noches.
-Gracias, buenas noches-le dijo sonriendo.
-Disculpe, la carta-les dijo un mesero, interrumpiendo el saludo y dejándole un cuadernillo a cada uno-¿Desean algo de beber?
-Para mí una copa de vino tinto, por favor ¿Bebes Prue?-le preguntó hablándole como si fuera una niña pequeña, ella no quiso ser menos que su cita y decidió aceptar.
-¿Traigo la botella?-preguntó el camarero, guardando su libreta en el bolsillo de su delantal.
-No, sólo dos copas, no queremos que la jovencita beba demasiado-dijo riéndose-del chileno por favor, dicen que es uno de los mejores vinos.
-De acuerdo, en seguida regreso a tomar su orden.
-¿Qué tal el día?-preguntó Hackett, con su irresistible acento, el que hacía que Prue se derritiera bajo sus palabras y no pensara en Andy en ningún momento.
-Nada nuevo, clases aburridas, charla con amigas, una cita-le dijo, recibiendo su copa mientras el mesero se retiraba.
-Salud por ti Prue, por nosotros y por lo que espero que seamos-le dijo sonriendo seductoramente.
Ambos alzaron sus copas y brindaron. Para Prue, la bebida fue un poco fuerte pero le gustaba, mientras Hackett parecía haber bebido casi la copa entera.
-Me gusta mucho este lugar, por eso quise traerte, solo una belleza como tú podría convertir este lindo lugar en uno perfecto.
-Dices cosas muy lindas-dijo Prue, ruborizada-pero si, es un lugar hermoso.
-Lo siento si no pude invitarte antes, pero estuve un poco ocupado y supuse que estarías en la escuela-se disculpó Hackett.
-Supusiste bien, pero no te preocupes, lo importantes es que decidiste invitarme hoy y yo acepté… y podría seguir aceptando.
-¿Es una insinuación, Prue Halliwell?-le preguntó mirándola directamente a los ojos, con coquetería.
-Captas las indirectas.
Cada palabra de Hackett era para Prue algo maravilloso, era tan dulce, tan tierno y tan inteligente, realmente le gustaba ese chico y quería una segunda cita, una tercera y muchas más; estando con él, se sentía dentro de una película romántica, donde los diálogos calzaban perfectamente y cada sonrisa o mirada era correspondida.
-Tienes algo en la boca-le dijo él, mientras Prue se pasaba la servilleta por los labios-no, más allá-Prue volvió a repetir el proceso.
-¿Ahí está bien?
-No, espera-dijo él, tomando la servilleta y acercándose a Prudence-yo te ayudo.
Ambos rozaron sus labios, pero Prue se inclinó un poco más para besar a Hackett; era un beso dulce, suave, cariñoso por Hackett y algo tímido de parte de Prue. Al separarse, ambos sonrieron.
Prue llegó a casa y se metió a la cama. La cita con su alemán favorito había sido una de las mejores citas de su vida, y pronto tendría otra. Estaba cayendo plácidamente en los brazos de ese chico, era encantador, quizás estaba yendo algo rápido, pero ¿Por qué esperar? Había pospuesto muchas cosas en su vida pensando en los demás, en la abuela, en Phoebe, en Paige y Piper, en los estudios, en Andy…no iba a seguir sufriendo por Andy, él estaba muy bien con la loca de su novia y ella tenía que seguir con su vida. Podía recordar las palabras de Hackett, el brindis, el beso…
Prue sonrió para sus adentros, al fin estaba recuperando algo de la alegría que se le había arrebatado desde la muerte de su abuela, al fin dormía tranquila, con una gran sonrisa y en paz.
Listo el cap 6, así que comenten no más que ya tengo la siguiente parte de la historia!! :D
