Disclaimer: Los siguientes historias se basan en situaciones y personajes procedentes de los de libros Harry Potter que son propiedad de JK Rowling, y varios otros editores, incluyendo, pero no limitado según Warner Bros., Inc., Bloomsbury Books, Libros Scholastic, y Chubasquero Books. Usado como entretenimiento y sin fines de lucro.
Notas: No me odien mi primer fanfic largo una disculpa por los horrores de ortografía y trata de apegarme lo más posible al personaje aún queda unos capítulos más con algo de drama.
Advertencia:
Slash: Snape x Harry
Mpreg (embarazo masculino)
Snape veía a su hija más pequeña durmiendo en su cama dejo el libro de pociones en el buró. Al contemplarla pudo sentir como algo empalagoso inundaba su pecho. Estaba casado con una persona que de una manera bastante irónica se había enamorado de él y cuatro hijos bastante tolerables, dejo la habitación y se dirigió a una sala de estar donde se sentó en un sillón a contemplar las llamas de la chimenea y se perdió en sus recuerdos.
- Severus no deberías haber tratado así a Harry acaba de regresar a Hogwarts para el es doloroso estar aquí – comento el retrato
- Potter no es tan especial como todo mundo ve, solo es niño que se va haciendo la victima y además ahora también un parasito
- Sabes perfectamente que no es así, acaso no recuerdas el curso de quinto año
El director por supuesto que recordaba había sido muy placentero hacer sufrir al hijo de James, pero sus ojos oh esos ojos, después de hacerlo sufrir sentía como decía la gente algo de culpa. Y también se entero que la infancia de Potter no había sido la mejor, estuvo llena de soledad y tristeza.
- Piénsalo Severus, Lily a pesar de su pelea siempre preguntaba por ti ella hubiera querido que fueras feliz
Estaba regresando a sus aposentos la noche anterior Potter había colapsado normalmente hubiera aprovechado la oportunidad de humillarlo pero al ver sus ojos verdes en lágrimas no pudo evitar recordarla.
Cuando entro vio al joven algo desorientado en la cama. Con un suspiro de resignación decidió seguir el consejo de Dumbledore.
- Potter no podemos seguir de esta manera, ambos necesitamos progresar , usted por su vida y yo por Lily ella la hubiera querido- tomo aire antes de decir la mayor estupidez de su vida- escuche lo que voy a decir por que solo lo voy a decir una vez, lamento mucho haberlo tratado de esa manera
- Yo… también le pido una disculpa lo juzgue mal y quiero que sepa que si algún día necesita a un amigo estoy aquí para ayudarlo- contesto el ex horrocrux
No pudo ocultar su sorpresa realmente esperaba otro tipo de contestación nunca pensó que le ofrecería su amistad y antes de darse cuenta un comentario espontaneo salió de sus labios - usted es tan diferente a James -
Vio como el más joven le mostraba una sonrisa picara sintiéndose algo cohibido no estaba acostumbrado a recibirlas - Por supuesto soy Harry James Potter un gusto conocerlo –
Tomo la mano ofrecido y con una sonrisa que no pudo evitar dijo - Severus Snape Prince –
Tiempo después se podría decir que formaron una especie de convivencia, amistad no era, eso si que no. Severus Snape no tenía amigos solo era un persona que por obligación hablaba con otras personas como parte de un protocolo establecido por la sociedad. Y si alguien podría llegar a ser calificado como su amigo serían muy pocos.
Mañana sería su cumpleaños y se escondería en su laboratorio de pociones que tenía en Londres quería evitar las cursilerías que muy probablemente que diría el retrato de Dumbledore. Era apenas mediodía y se encontraba en su despacho viendo varios prospectos para la vacante de profesor de defensas. Cuando vio al niño que vivió entrar.
- Buenas tardes profesor
- Que tal señor Potter a que debo el honor – dijo sarcásticamente sin levantar la mirada de los pergaminos
- Bueno yo quisiera hablar algo con usted
- No es eso lo que estamos haciendo – vio como el de ojos verdes se reía – veo que encuentra mi humor bastante divertido
- Oh no me estoy burlando, es solo que me entretiene mucho hablar con usted y me parece sorprendente su manera de decir las cosas
- Debería ir a ver a un sanador señor Potter por que lo más probable es que este perdiendo la razón, pero volviendo a su tema inicial que era lo que iba a decirme
- Oh tenía una duda con respecto a este ingrediente – menciono el ex horrocrux. Y ambos se enfrascaron en un debate académico.
Una vez terminada la explicación escucho como el joven le agradecía, lo ignoro y siguió con temas de mayor de importancia pero lo que no pudo ignorar fue el ultimo comentario del menor antes de salir de su despacho.
- Por cierto profesor no me importaría estar perdiendo la razón siempre y cuando usted sea la causa
Levanto rápidamente la vista del pergamino para ver a Potter pero este no estaba. Trato de seguir leyendo el pergamino pero era inútil no podía sacarse de la mente lo que había dicho el ex horrocrux. A los pocos minutos de volver a tratar de leer se dio por vencido y se retiro a su laboratorio en Londres.
Estúpido Potter, todo el día de ayer y parte de hoy no había podido concentrarse se quería tomar que había sido una broma como la mayoría de sus platicas, pero por alguna extraña razón su mente traicionera le decía que podía albergarse unos sentimientos más serios.
Con semblante enojado e irritado se dirigió a sus aposentos era ya noche y con esperanza que ha nadie se le ocurriera felicitarlo por su cumpleaños.
Había reunido toda la paciencia del mundo para no ahorcar a Potter por festejarlo. Para cuando Minerva se retiro la estúpida nostalgia lo invadió, odiaba y amaba esos ojos verdes, pero nunca se espero la pregunta del ahora dolor de cabeza que tenía enfrente.
- ¿me permite amarlo un poco? – lo escucho decir.
En su vida la única persona que el había amado había sido a Lily, pero ella nunca le correspondió a pesar de su esfuerzos por enamorarla llego un momento en que se harto de la situación y la llamo sangre sucia. Sin embargo aunque paso el tiempo nunca dejo de amarla. Sería esta la segunda oportunidad que Dumbledore menciono, una oportunidad de ser feliz.
Harry Potter no era una persona que jugara con los sentimientos de los demás, lo sabía de antemano pues cuando tuvieron las clases de oclumancia había descubierto muchas cualidades del menor. Decidió ignorar todos los puntos en contra, y dejar que aunque fuera por una noche alguien lo amara.
Lo beso, saboreo sus labios trato de transmitirle todo el cariño que podía.
-¿Esta seguro de esto?- pregunto una ultima vez.
-Por supuesto- respondió el de ojos verdes.
De algo estaba seguro no tendría sexo con Potter, no claro que no, esa noche el haría el amor. Y aceptando, decidió dejarse hipnotizar por el joven así como el también amaría a Harry Potter.
Cuando despertó vio al menor recostado sobre el, sintió como se acercaba y le daba un casto beso. Fue un impulso empalagoso acariciar su mejilla para su oscura vida sería unos de los mejores recuerdos que tendría. Vio como Potter se volvió acomodar sobre su pecho.
- Gracias – dijo al ex horrocrux sin lugar a duda había sido el mejor cumpleaños que en mucho tiempo hubiera vivido, sin proponérselo le habían dado un regalo inigualable.
- Profesor, no me importaría amarlo un poco más – susurro Harry.
Mando a un lugar muy lejano su conciencia, y no le tenía miedo a la opinión publica Potter era suyo. Se encargaría de que ambos fueran felices todo el tiempo que durará esta relación. Lo tomo del mentón y lo beso.
Pasaron varios meses sin lugar a duda Potter había cumplido sus expectativas y lo trataba de una manera que lo empalagaba. Para su mala suerte estaba siendo dependiente del menor, se encontraba idiotizado.
Pero esa estabilidad fue quebrada por la escena de Potter y la Weasley abrazados. Se puso celoso, estaba completamente celoso. Le dijo palabras venenosas e hirientes, el no sería la segunda opción de nadie, claro que no, tenía su orgullo, no se convertiría en otra broma.
Era lógico que regresara con alguien joven, con alguien más alegre; fue solo una diversión para el gran salvador del mundo mágico. Con un amargo dolor en el pecho se encerró en sus aposentos.
Escucho como el tormento de su salud mental lo llamaba desde la puerta, lo ignoró no quería hablar.
- Profesor Snape, necesitamos hablar – escucho – si no me abre iré con todos en Hogwarts a decir la verdadera historia del por que se convirtió en doble agente – y se levanto a abrir la puerta antes muerto que toda la comunidad mágica se enterara de su vida.
- Usando bajezas como esa, no me sorprende su padre tenía el mismo don – le dijo con la intención de herirlo más, pero no contaba con la terquedad del joven.
- Por favor necesitamos hablar
- No hay nada que hablar, se toma usted demasiada importancia señor Potter
- Ya basta- contesto y entro de manera brusca a la habitación- no entiendo como me pude haber enamorado de usted – en ese momento sintió que su corazón se detenía - es una persona terca, egoísta, sin paciencia y con un humor de perros
Ni siquiera su trabajo como espía pudo evitar que tuviera una cara sorprendida y volvió a poner para expresión serena– Usted mismo la acaba de decir, por que no regresa con la señorita Weasley y a mi me deja con mi humor de perros
- No escucho lo que dije ahorita con un demonio, estoy enamorado de usted, no me importa todos sus defectos por que son parte de su encantadora personalidad –vio como Potter trataba de calmarse– usted es leal, valiente, detallista, sincero y cariñoso – iba a replicar pero se vio interrumpido- aunque lo niegue, no importa lo que todo el mundo piense de usted, yo lo amo y si piensa que diciéndome palabras hirientes me va a alejar de su lado esta equivocado- no quiso interrumpir– voy a estar a su lado hasta que usted se enamoré de mi tan perdidamente como lo estoy de usted, no me importa si tengo que competir con mi madre –
¿Lily? Que demonios tenía que ver con todo esto, acaso Potter pensaba que estaba con el para usarlo de consuelo. Tan estúpido como siempre, muy bien expondría el asunto de tal manera que la mente del ex horrocrux entendiera.
- Se nota que a pesar de que ama tanto como dice no me conoce nada – menciono el director – soy incapaz de caer en la bajeza de usar a otra persona como consuelo varias noches, que cree que soy masoquista- ahora debía explicar parte de su pasado no pudo evitar sentir algo de amargura– cuando sus padres se casaron no pude evitar esa ridícula bajeza varias veces sin embargo eran casos de una sola noche, cuando empecé esta relación con usted no fue por que encontré a Lily en su persona, claramente son dos personas diferentes y si decidí no frenarlo al día siguiente de mi cumpleaños fue por que no me dio mi regalada gana, así que métase esto en su cabecita no tiene por que competir con Lily ya que por algo estoy con usted señor Potter
Para empeorar la situación el joven de ojos verdes le pregunta– Y ¿Qué es ese algo que lo hace estar conmigo profesor? –
Paciencia, es que no había lo suficientemente claro, nunca nadie había intentado amarlo, comprenderlo y querer su retorcida manera de ser. Siempre había sido la burla o el miedo de toda la gente y aún conociendo su pasado la gente no lo toleraba, y la única persona que conoció su pasado y trato de entenderlo fue el valiente pero idiota Harry Potter, ni siquiera Lily comprendió el por que había reunido al lado de Lord Voldemort, el por que se protegía con una máscara de sarcasmos, y por último por que no confiaba en nadie.
Pero tenía enfrente alguien que conocía su pasado, sabía que había matado gente y que amo a una persona que nunca le correspondió. Y aún así a pesar de todos sus defectos quería estar con el, Severus Snape, una persona amargada con el mundo. Lo sabía desde ese maldito año donde Potter llevo el quinto curso, había descubierto que no era igual a James, tenía los ojos de Lily pero tampoco tenía el carácter de ella.
Harry James Potter tenía muchas cualidades era valiente, leal, sincero y humilde. Para su infortunio el único defecto que el veía es que era muy cabezota, si lo había aceptado se había enamorado del menor.
– Estúpido Potter todavía lo pregunta – dijo sarcásticamente – para mi desgracia usted es la única cura para mi enfermedad- menciono – estoy enfermo, si totalmente enfermo de amor –
Vio como el joven se levanta con esa ridícula sonrisa que hacía que su mascara cayera sintió que abrazado y besado – Bueno profesor déjeme curarlo –
