Helloouu! *O*

Hmm... creo que esa manera de escribir no va conmigo, asi que... xD

¡Hola! Kanako here xD

Me he tardado un poquitin, ((si... claro... xD)) porque aunque tengo la historia en mi cabezita, a veces es un poquito difícil ordenarlo y plasmarlo en palabras xD ademas que he tenido nada de tiempo D:

Pero bueno, espero les guste! :D

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FT es de Mashima-sensei

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Recuerdos

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"No debiste jugar a ser el héroe. Te di la oportunidad de corregirlo, ¿Así es como me pagas?"

"Eres una bruja. ¡Has hecho mucho daño! Cuando el ejercito se entere de..."

"¿Quien se lo dirá? ¿Tú?"

"¡Por supuesto!"

"¿Como lo harás si no puedes hablar?"

"¿De que rayos hablas...?"

"—Es una sorpresa, primero, ¿Quieres saber que les pasara a tus sirvientes si salen de aquí? Vamos, vengan. Que Yukino se los muestre."

La mujer tomo fuertemente a la chica del brazo y con una sonrisa maliciosa la llevó hasta la puerta principal. Él trato de alcanzarla, corrió con desesperación, los gritos de sus compañeros lo impulsaba a apresurarse. Los ojos llorosos y confundidos de aquella chica le estrujaban el corazón.

La sonrisa macabra de la pelinegra se ensancho. Espero, él aún estaba muy lejos, un poco más, un poco más.

Él ponía su vida en ello, no sabia que ocurriría, pero le haría daño a ella. Los metros eran kilómetros, los segundos eran horas. Llegó. Casi la alcanzó.

Hasta que Minerva lanzó a Yukino. Apenas un par de pasos después de aquella gran puerta bastaron.

La figura de la peliblanca desapareció cual arena en el viento.

La respiración del chico casi se detuvo, no daba crédito a lo que veían sus ojos.

"¿Como...? —Cayó de rodillas frente al montón de arena¿Como pudiste? ¡Era tu hija, carajo!"

"Solo por ley. De hecho, me estorbaba. Sonrió Ahora, es tu turno... Salamander"

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Sus gruesos parpados color marrón rojizo se abrieron pesadamente. Observó la pequeña figura peliblanca, alumbrada por la ambarina luz del fuego, que lo miraba tiernamente, mientras acariciaba su enorme hocico.

—Lo siento, estaba preocupada —le dijo con una dulce sonrisa— Gruñías dormido... ¿Otra vez la pesadilla?

El animal volvió a cerrar los ojos y soltó un leve ronroneo, dejándose acariciar un poco más por la chica.

—Hacia tiempo que no la tenias... ¿Tienes miedo? ¿Es por Lucy? —Preguntó muy bajo y con algo de tristeza en su voz— Debes hablar con ella.

Salamander abrió los ojos, pero únicamente miro las llamas rojizas de la chimenea que le daban calor.

—Casi son las diez —volvió a hablar Mirajane, al ver que el dragón evadía sus preguntas— Lucy ya esta dormida.

El animal no respondió, ni siquiera se giró a verla. Mirajane sentía un nudo en su corazón, sabía lo difícil que era para él esa situación. Entre la espada y la pared.

Suspiro pesadamente, como si así echara fuera la tristeza, y se forzó a si misma para sonreír de nuevo.

—Me iré. —dijo al dirigirse a la puerta, pero se giro a verlo antes de salir con una tierna sonrisa— Si necesitas algo, llámame.

Salamander no le respondió.

Al salir, la peliblanca anduvo por los ahora desolados pasillos, recordando y añorando a aquello y aquellos a los que habían perdido. Miró por uno de los grandes ventanales, por donde entraba la luz de la luna, hacia el descuidado jardín, espinos y hierbajos bastante crecidos.

"¡Es de hombres quitar los hierbajos! ¡No hay otro castillo con mejor jardín!"

—Ni con mejor jardinero —murmuró con voz entrecortada, acariciando el frío cristal—.

Unos grandes y achocolatados ojos miraban furtivamente en cada esquina del pasillo a la que llegaba. Era bastante amplio para andar a hurtadillas, como un ladrón en la noche que no quiere ser visto. No estaba muy segura de quien se escondía. Tal vez de Mira, ya que en la mañana le aconsejo que visitar a Salamander no seria muy conveniente, ya que éste, estaba de mal humor. Y sin mencionar que en ese momento, pasada de media noche, se estaba escabullendo precisamente a verlo.

Volvió a asomarse con cuidado, no fuese a tener tan mala suerte de encontrarse a Natsu.

Camino unos metros más, ya no estaba muy lejos de la habitación.

Le preocupaba, quizá Salamander se preguntaba porque ella no había ido a visitarle.

Al pasar unos cuantos pasillos más, por fin llego a la habitación.

Con cuidado, acerco su oído a la gruesa puerta de vieja madera. Puso mucha atención, pero no escuchó nada, ni siquiera la pesada respiración del dragón que suponía vivía ahí.

Tentando a su suerte, empujo lenta, pero firmemente la puerta, abriéndola de a poco. Asomó con cuidado la cabeza, solo para encontrarse con...

Una habitación vacía.

—¿Pe-Pero que...? —murmuró observando vació lugar—.

Lucy sintió como se le helaba toda la sangre, al sentir a alguien muy cerca de su espalda.

—No está.

—¡Ahhhhhh! —gritó la rubia dando un salto hacía al frente, y encarando al desconocido— ¡Maldición, Natsu! ¡Casi me matas de un susto!

El chico la miro aburrido y abriéndose pasó de ella, cerró de nuevo la puerta.

—Vete, ya te dije que no esta —volvió a decir él, dándose la vuelta para volver por donde había llegado—

—¿A donde fue?

Natsu se detuvo en seco.

Podía sentir la intensa y curiosa mirada de Lucy en su espalda. Entonces, y una sonrisa maliciosa asomo por sus labios.

—Sale a cazar. —Dijo dándose la vuelta lentamente, con una voz cínica, causando un escalofrío en Lucy— Un animal tan grande debe comer mucho, ¿No lo sabias? Sale a comer centenares se ovejas y vacas.

—M-Mentiroso, Salamander no hace eso.

—¿Segura? ¿Lo has visto? —dio un paso hacia ella, sonriendo— Una bestia así, ¿Crees que come hojas? Aun me sorprende que no te comiera.

Lucy sentía una rara sensación en el estomago. Era una mezcla de nauseas, nervios, miedo y enojo.

La blanca y pálida luz de la luna que llegaba débilmente desde el ventanal la aturdía, sin mencionar las palabras burlonas y malintencionadas de Natsu.

—Déjate de tonterías, no lograras hacer que le tenga miedo a Salamander. —La rubia se cruzo de brazos, irritada— Eres un idiota.

El pelirosa siguió caminando hasta estar unos pasos frente a ella.

—Lucy, nadie te lo ha dicho ¿Sabes de verdad porque solo estamos nosotros aquí con él?

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Los pasos de Lucy sonaban fuertemente por el oscuro pasillo.

Se retractaba, cualquier buena imagen que llego a hacerse de él, quedaba en el pasado. Era un idiota. ¡Un completo idiota!

Y la creía estupida... ¡El único estupido era él!

"¿Porque?"

"Ese monstruo nos tiene amenazados de muerte... No podemos irnos, hace años, tenia a muchos sirvientes y cuando estos quisieron irse... ¡Se los comió a todos!"

¡Era un idiota! Como el estaba de mal humor, ¡Quería fastidiarla a ella también! Asustándola de esa manera, la había hecho gritar del susto y eso la enojaba mucho. Pero de todas formas, ella sabia que cualquiera que fuera el motivo, estaba segura de que no había sido de la manera en que el lo contó.

Aunque aun no entendía el porque quería que pensara así de él.

Los pasos de Lucy se perdieron en la oscuridad.

El pelirosa permanecía recostado en el piso, que estaba frío, boca arriba como si mirara las estrellas, pero en su lugar, solo veía manchas negras, procedentes del decorado del techo. Suspiro al frotarse la mejilla izquierda... Le ardía, y la sentía levemente hinchada.

Quizá si se había pasado, pero ese era el punto. Asustarla para que se fuera.

*…

—Mira-san... Estoy preocupada.

—¿Porque? —cuestiono la peliblanca intrigada, asomandose a examinar el plato de la rubia— ¿Algo va mal con la comida?

Lucy suspiro con pesadez. Negó con la cabeza mientras miraba todo a su alrededor en la cocina, como si entre los jarrones o las verduras estuvieran las palabras que buscaba. Observó como Levy limpiaba freneticamente el piso del otro lado del comedor, a la vez que Wendy llenaba cubos de agua en una llave interna, ayudandole de a ratos a Levy a tallar el piso y Mirajane acomodaba unas verduras frescas.

—Mira... —susurro— Quiero saberlo.

—¿El qué, querida? —sonrió calidamente, a la vez que Wendy se iba por otro cubo de agua—

—La verdad. —dijo— Sobre Ustedes, Natsu y Salamander. No soy tonta Mira-san, ¿porque lo ocultan?

Mirajane palideció y en sus manos hubo un debil temblor, Levy dejo de tallar y se enderezó de golpe mirando atonita a la rubia.

—¿Q-Que dices, Lu-chan? —rió nerviosamente la peliazul— Eso, eso no tiene sentido.

Lucy se sentia ofuscada. No sabia que hacer exactamente. Pero estaba segura de dos cosas.

La primera, obviamente, ese no era un castillo común y corriente, ya que en el vivia un Dragón; pero era algo aún más profundo que eso, porque las unicas cuatro personas que vivian ahí (exeptuandola a ella) no salian del castillo para absolutamente nada, todo estaba adaptado dentro. Según le habia dicho Levy, cada semana Mira le daba una lista de comida a Natsu para que este fuera al pueblo, pero en sus casi dos meses ahí, Lucy nunca lo habia visto salir de día. Él era apatico, y las chicas, incluso Happy entraban en panico y daban una excusa absurda cuando ella planteaba la idea de salir al jardín. Salamander dormia dia y noche, además de haberse vuelto más apatico que de costumbre. Nada tenia coherencia ahí.

Y la segunda, era que, la respuesta seria bastante dolorosa.

—Levy —habló sin expresión alguna Mirajane— Alcanza a Wendy y llevala a desempolvar los libros de la biblioteca.

—Mira-san... —Levy miró a la peliblanca com pesar, pero asintó con la cabeza— Esta bien.

La peliazul sonrió a Lucy y salió de ahí dejandolas solas.

Mirajane acerco una silla y se sentó frente a la rubia. La observó un momento y contuvo las lagrimas.

—Él no queria que te dijera nada, pero vamos, ya eres como de la familia —rió tristemente— Además no podriamos ocultartelo siempre.

—¿Que ocurrió? —pregunto la rubia intrigada—.

Su padre siempre le habia enseñado a no meter de más las narizes donde no le incumbia, y tambien la corregia constantemente por hacer precisamente eso.

Lucy sabia que tocaba puntos muy sensibles y doloros, no solo de Mirajane, sino de todos en el castillo, incluso de Salamander.

—Es una terrible historia, y Salamander se siente responsable. —la peliblanca jugó un poco con su delantal— Tú llegada aquí nos dio vida de nuevo. Aunque, Natsu cree que realmente no lo es.

—¿Es culpa mia?

—Por supuesto que no, querida. —tomó aire— Mira, la desgracia ocurrió hace un poco más de 100 años, lo recuerdo muy bien, fue un tiempo después que llego Wendy aquí.

Lucy se quedo perpleja. Es verdad que ella sabia que Salamander asediaba el pais desde hacia más de 100 años, pero Mira acababa de insinuar, que ella, Wendy y al parecer incluso Levy y Natsu, estuvieron presentes antes de que Salamander apareciera.

—P-Pero eso significa que ustedes... ¿Han vivido aquí cien años? ¿Como es posible eso?

—Verás, hace cien años, Natsu era de la familia real...

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*…

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Chan, chan, chan, chan! xDD

Que tal?! Les gusto? :D

Esta historia se acerca al climax, donde todos los sucios secretos seran revelados! D:

Han visto el cap 329 de FT?! D:!

Oh Por Dios! Cada vez esta mejoooooorrrr! xD

Hey, aqui Kanako, primero, perdon por desaparecer, pero como ya les habia comentado, no habia tenido NADA de tiempo D: Espero que no vuelva a pasar xDD

Otra cosa compañeritas (y compañeritos) xD Como Facebook es muy choteado y Twitter muy complicado, me he creado un Ask, para que me pregunten cualquier cosa que quieran xD

ask . fm / Albby 94 (Sin espacios, ya lo saben xDD)

Bueno, ahora como de costumbre pido un REVIEW! D: Para que mi triste alma no muera u.u

Kanako, fuera

¡Paz!