Nota de autora: Si lo se, he roto completamente mi racha de actualizar diario, pero la verdad es que cada vez me enfrento a el reto de escribir escenas más y más complicadas. Es por eso que prefiero tardarme màs, que apresurar todo y publicar un mal capitulo.

En esta ocasión me gustaría agradecer la ayuda de Hikari Hye, quien desde este capitulo realizara la funcion de Beta Reader para este fic (con eso de que estoy bizca y se me van comillas de más o de menos, o signos de puntuación importantes). ¡Muchas gracias Hikari! todos tus comentarios han sido de gran ayuda, y por supuesto, gracias por tus reviews y tus porras.

Quiero agradecer los reviews de Countess Erzebet, Shiji, SeikaDragon, threenames, Miharu Ankoku, Lita-chan,xLenaleex e Ichi-Ichi. En esta ocasión no agradecere uno por uno (para no tardarme más en publicar) pero ustedes saben lo mucho que significan sus palabras.

Capitulo 7

Carmín

Evraska sujetaba delicadamente al aun inconsciente exorcista. Trato de hacerlo despertar llamandolo por su nombre en multiples ocasiones, pero no lo conseguía. Este hecho solo logro sumar mas angustia a la que ya tenian los inmoviles espectadores.

"Lavi" intento Evraska una vez mas agregando un pequeño movimiento. "Sus signos vitales estan disminuyendo" dijo la exorcista para luego descubrir que por fin, Lavi habia abierto su ojo visible.

Obviamente el chico parecia confundido, con las pocas fuerzas que tenia comienzo a girar su cabeza para tratar de reconocer el lugar donde se encontraba.

"Tranquilo, estamos en el sótano de la orden, dentro de poco estarás bien" dijo Evraska. "Necesito que me digas si estas de acuerdo en intentar implantar tu inocencia en tu cuerpo"

"¿que?" pregunto Lavi débilmente.

"¿Estas de acuerdo en intentar convertirte en tipo cristal? creemos que es la única manera para que te recuperes" le comento Evraska.

"Pero Ji ji dijo que no me debo convertir en tipo cristal" replico Lavi un poco mas alerta.

"Esta bien Lavi, es la unica alternativa" intervino Bookman desde dos metros abajo.

Lavi instintivamente giro la cabeza para buscar el origen de la voz. Una vez que ubico a bookman le dirigio una mirada que Bookman supo interpretar directamente. "¡pero Jiji, si me convierto en tipo cristal" agrego el semi-consciente chico.

"Lo importante es que te recuperes, no seas idiota" respondio el anciano.

Despùes Lavi logro hacer su mirada menos borrosa, y ubico a Allen, Krory, Miranda y Lenalee, todos ellos reflejaban su preocupación en el rostro. Lavi se sintio mal por verlos en ese estado, pero despúes concentro su atención en la chica que lograba hacer que su corazón latiera un poco más fuerte con tan solo mirarla.

Lenalee lo vio y noto una gran duda en su mirada " ¿por que estas dudando Lavi?" se pregunto. Después coloco las manos frente a su pecho, casi colocadas en posición de oración y le grito "Todo estará bien, no tengas miedo".

Lavi la siguió mirando sin poder emitir una palabra mientras pensaba "Pero si me convierto en tipo cristal me tendré que ir, y si me voy, nada estará bien"

"Lavi por favor, te necesito" dijo Lenalee nuevamente.

Lavi sintió como si las finas agujas de Bookman se clavaran directo en su corazón, queria darse por vencido, queria decir no, pero una voz en su interior decia "Mientras sigas vivo podras luchar por cambiar las cosas y encontrar respuestas".

Eliminando todas las dudas que sentia volvio a mirar a Evraska y asintio con la cabeza.

Entonces la gigantesca mujer lo acerco a su frente y comenzo a emitir una pequeña luz. En ese momento la inocencia de Lavi en forma liquida comenzó a emerger del cuerpo de Ekraska , quien lo acerco a la boca del pelirrojo lentamente. "Bebela despacio" instruyo.

Lavi, con la poca fuerza que le quedaba comenzo a beber el liquido en el que se habia convertido su inocencia. Si tenia algun sabor, el no podia sentirlo, pero cuando pasaba por su garganta sentia un calor que casi le quemaba.

Mientras el chico bebia sus amigos observaban esperando lo mejor, pero temiendo que algo saliera mal.

Lenalee y Komui sabían casi exactamente que esperar ya que algunos meses antes lo habían vivido, la chica en carne propia, y Komui sintiendo aquel dolor como si fuera el suyo propio. Lo que venia no seria fácil de observar para nadie.

Cuando Lavi termino de beber cerro los ojos, no habia señales de cambio en su condición y este hecho hizo que todos contuvieran el aliento. Pero de repente Lavi emitió un grito de dolor. Casi al mismo tiempo, un incontenible chorro de sangre comenzó a salir violentamente de su muñeca derecha.

Evraska, reconociendo también el proceso de la cristalización, puso a Lavi en el suelo, quien al sentirse en tierra firme se coloco en posición fetal para tratar de soportar mejor el dolor. Ahora claramente se apreciaba una enorme herida en forma de cruz en su muñeca, de la cual cada vez salía mas y mas sangre.

Casi instintivamente varios exorcistas trataron de correr para ayudarlo, pero Lenalee fue la que consiguió llegar primero, y una vez que se sentó junto a el y coloco aquella cabeza repleta de cabello rojo sobre sus piernas, todos se tranquilizaron un poco.

El charco de sangre que se había formado alrededor de ellos era enorme, y Lenalee acariciaba la cabeza del chico mientras le decía de forma tranquila "Ya pronto va a terminar".

El dolor era cegador en mas de un sentido, Lavi trato de abrir los ojos pero no lo conseguía. Mientras la sangre abandonaba su cuerpo, la vida lo hacia también. Pero el sentir a Lenalee tan cerca y el percibir su olor entre ese charco de sangre logro mantenerse con calma.

De repente, la sangre se comenzó a endurecer como el cristal y tomo la forma de un par de alas que se colocaron erguidas frente al chico. Entonces Lenalee acercandose al oído de Lavi susurro "¿puedes verla? es hermosa, esa es tu inocencia"

Lavi entonces sintió un liquido tibio caer en su mejilla. Esto hizo que lograra abrir los ojos y recuperar la vista por completo. Lo que vio fue hermoso, alas de color carmín frente a el, y una hermosa chica llorando mientras lo sostenía.

Lenalee sonrío aunque sus ojos lloraban. Ayudo a Lavi a reintegrarse un poco, y en ese momento su inocencia comenzó a hacer un movimiento similar al de los tornados alrededor de su mano derecha.

Pocos segundos pasaron antes de que el movimiento cesara y el resultado de la transformación fuera evidente para todos los presentes. Un enorme guante que llegaba hasta el codo adornaba a hora la mano derecha del exorcista.

Un respiro de alivio colectivo se dejo escuchar en el lugar. Lavi contemplaba asombrado su mano mientras Lenalee seguía aguantando la mayor parte del peso del cuerpo del chico con el de ella misma.

"¿Esta es mi inocencia?" pregunto Lavi al aire. "Si" respondió Lenalee tranquilamente. Fue entonces cuando Lavi cayo en cuenta de su posición y se incorporo totalmente con un leve sonrojo.

"¡Perdón Lenalee!"

"¿por que lo dices?" dijo la chica sonriendo.

Mientras ambos se miraban directamente a los ojos sin poder describir que era exactamente ese sentimiento que los paralizaba, todos los presentes se acercaron y los rodearon. Ni Lavi ni Lenalee se dieron cuenta de eso hasta que Allen hablo.

"Es un guante" dijo mientras acercaba su rostro a la mano de Lavi analizando el nuevo artefacto.

"¿no tenia que ser un martillo?" dijo Krory acercandose de igual forma.

"Es muy bonito" decía Miranda imitando a sus compañeros.

"Haganse a un lado" ordenaba Bookman mientras buscaba acercarse con curiosidad e impaciencia.

"Me pregunto como funcionara" decía Reveer a Jhonny.

"Hey, chicos" decía Lavi tratando de despertar a todos de lo que parecía un trance colectivo.

Lenalee no pudo evitar reír tímidamente mientras veía la escena, y luego dijo.

"Veo que funciono, pareces sentirte mejor"

Todas las miradas que hasta hace segundos eran dirigidas al guante de Lavi giraron para ver a Lenalee, y luego al portador del mismo.

"Es verdad, ¡ya estas bien!" grito Allen.

"Gracias a Dios" agradecía Miranda.

"¡Estas vivo!" gritaba Krory mientras lloraba emotivamente.

"¡Lavi estas bien!" lloriqueaba Jhonny.

Y todos casi de forma casi sincronizada abrazaban al chico quien suplicaba por un poco de aire. Lenalee solo veía lo que sucedía y sonreía agradeciendo que todo hubiera salido bien. Una vez que todos dejaron de abrazar al chico Lenalee se acerco, lo abrazo y le dijo "Ahora tenemos una cosa más en común".

Komui quien contemplaba todo no se sentía tan bien como el pelirrojo, pero fue gracias a Jhonny y Reever que el momento no fue arruinado por algún nuevo modelo de Komurin.

Bookman se sentía aliviado y agradecido por la recuperación de Lavi, pero sabia que lo que sucedería no seria sencillo. Se acerco a Komui quien ahora lloraba mientras mordía su boina tratando de controlarse y le pidió hablar con el en privado.

Fue entonces que Komui volvió a la realidad y asintió pidiendo al anciano que lo acompañara.

"Eso es sospechoso" pensó Reever mientras veía al par alejarse. Pero su atención se desvío rápidamente hacia el grupo de exorcistas que festejaban ruidosamente, lo cual permitió que Komui y Bookman abandonaran el lugar de forma desapercibida.


Una vez que los ánimos se calmaron, Krory y Miranda regresaron a sus habitaciones mientras Allen y Lenalee acompañaron a Lavi con la enfermera Lisa para verificar que todo estuviera bien.

Estando en la enfermería Lavi parecía no recordar el estado en el que se encontraba horas atrás, de alguna forma todos los presentes agradecían esa inusual amnesia.

"Tu corazón late fuerte y a buen ritmo, tu respiración es profunda y constante ¿te duele algo?"

"La mano un poco, pero supongo que me acostumbrare" respondió Lavi animado.

"Se te pasara en unos días" le dijo Lenalee con la voz de la experiencia.

Lavi solo sonrío en respuesta mientras la enfermera Lisa le echaba un vistazo al nuevo guante, y fue justo en ese momento que la inocencia comenzó a cambiar nuevamente mediante un movimiento de torbellino similar al que había realizado anteriormente, pero en esta ocasión, para sorpresa de todos, menos de Lenalee, el resultado final fueron un par de aros rojos colocados a manera de brazalete alrededor de la mano del chico dejando la cicatriz en forma de cruz visible de forma bastante indiscreta.

"Yo quiero mi martillo" dijo Lavi desilusionado mientras miraba su propia mano.

A todos pareció causarles gracia la forma en la que el chico dijo eso, y rieron mientras la enfermera Lisa vendaba su muñeca. "Eso es una cicatriz fea" decía al mismo tiempo que giraba la blanca tela alrededor de la cruz desapareciendola de su vista poco a poco.

Entonces Lavi volteo a ver a Lenalee y le pregunto directamente "¿tu tienes dos como esta verdad?"

"Si"

Lavi se quedo un poco pensativo mientras observaba su mano, y sonrío al pensar que tenia algo en común con Lenalee. Pero de repente su pensamiento fue interrumpido por la aparición de un dedo intruso sobre su cicatriz.

"Y si me preguntas, no me parecen feas" dijo Lenalee mirando al chico dulcemente.

Allen estaba en el cuarto, pero podía jurar que en ese momento, tanto para Lenalee como para Lavi, no había nadie mas en esa habitación.

Se sintió como un intruso, y dandose cuenta de lo que estaba pasando entre esos dos decidió salir silenciosamente mientras por su mente pasaban mil cosas, pero sobre todo pensaba en que de ahora en adelante tenía un motivo más para no permitir que el catorce se apropiara de su ser.


"Nos iremos al amanecer. Muchas gracias por todo Komui"

"Bookman, en realidad creo que deberías pensarlo, ademas aun tenemos que revisar los efectos de la inocencia en el cuerpo de Lavi, recuerda que sabemos muy poco sobre la inocencia tipo cristal"

"Entre más rápido nos vayamos será mejor para todos" dijo el anciano de forma inflexible.

Fue entonces cuando de forma bastante ruda irrumpió Leverrier en el cuarto, dirigiendose directamente hacia donde los hombres se encontraban.

"Tenemos un nuevo exorcista tipo cristal. ¡Felicidades Komui!, esas son excelentes noticias en momentos como este en el que estamos tan carentes de usuarios." decía el enorme rubio manteniendo aquella expresión tétrica que tanto lo caracterizaba " Supongo que ya programaste una serie de pruebas para la primera hora de mañana ¿O me equivoco Director? cuestiono a Komui mientras lo miraba intensamente.

Komui desvío la mirada sin saber que responder, pero Bookman tenia la respuesta exacta.

"No hay ninguna prueba programada, nos vamos mañana"

"Oh, claro, es el Bookman Jr. quien porta el nuevo ejemplar. Lo lamento Bookman, no pueden abandonar la orden" le dijo mirandolo por primera vez desde que entro al cuarto.

"Con todo respeto, le recuerdo que la orden nunca ha tenido autoridad sobre el Clan de los Bookman"

"Y yo con todo respeto le recuerdo que la orden no esta en posición de desperdiciar un exorcista, en especial si tiene una inocencia tipo cristal"

"Lo lamento, pero la decisión ya esta tomada"

Leverrier sonrío siniestramente mientras miraba al anciano de forma retadora.

"Desde que mis fuentes me informaron sobre lo que estaba sucediendo me imagine que algo como esto pasaría" dijo Leverrier mientras sacaba de entre sus ropas un documento enrollado y envuelto por un fino listón de terciopelo.

"Es por eso que he conseguido esta carta del Vaticano. Si Lavi intenta abandonar la orden será acusado de herejía y tendremos que arrestarlo. Por supuesto, se someterá a un juicio y podría ser ejecutado. Aunque creo que esa información no debo dársena a un Bookman ya que los Bookman lo saben todo ¿cierto?"

"Señor Leverrier. Nosotros llegamos a la orden solo por el bien de los registros históricos de esta guerra. Supongo que yo tampoco debo recordarle que ningún gobierno tiene poder sobre nosotros."

"¿Pero Lavi es en realidad un Bookman? lo que acaba de suceder es clara prueba ,en mi opinión, de que ese chico es un exorcista, ya que la inocencia eligió fusionarse con el en lugar de convertirlo en un caído. Aunque por supuesto, me puedo equivocar. Bookman, ¿quiere que le preguntemos?" dijo Leverrier tratando de provocar al anciano.

"Su opinión no importa" refuto el anciano sin perder la compostura.

"Ya veremos" dijo Leverrier antes de dar la media vuelta y abandonar la habitación dejando en manos de Bookman la orden del Vaticano.

Una vez que se encontraron nuevamente solos Komui y Bookman se pudo sentir que el ambiente se había hecho mas pesado gracias a la presencia del inspector, pero Bookman rompió con eso para despedirse e ir a descansar, no sin antes aclararle algo a Komui.

"Parece que te saldrás parcialmente con la tuya Komui, tardare un par de días aclarando esto con el Vaticano. Puedes hacer las pruebas que necesites mientras estemos aquí"

"Bookman... ¿no crees que Lavi tiene derecho a..."

"Lavi no tiene derecho a nada, tiene un destino que cumplir. Su acercamiento con la inocencia solo hará mas difícil para el despedirse, es por eso que dude en aceptar. Te pido que no intervengas en este asunto, no me hagas arrepentirme de la decisión que tome cuando acepte la fusión" dijo el anciano segundos antes de desaparecer tras las puertas cerradas de la oficina de Komui, quien solo atino a sentarse tras su escritorio y repetirse a si mismo que el estaba ahí para proteger el bienestar de todos los jóvenes exorcistas.

"¡Estoy arto de que todos los traten como objetos!" grito enfadado mientras tiraba al suelo las miles de hojas desordenadas que reposaban sobre su escritorio y miraba una foto de Lenalee "Por favor mi hermosa Lenalee, por tu propio bien espero que lo que estoy imaginando no sea real".


Una vez que la enfermera Lisa termino de revisar a Lavi, tanto él como Lenalee abandonaron la enfermería. Fue hasta ese momento que se preguntaron que había sucedido con Allen, pero supusieron que el hambre del chico lo había hecho salir a conseguir comida como usualmente sucedía. Aunque si les pareció extraño que no se despidiera.

Seguramente faltaban pocas horas para el amanecer, pero ninguno de los dos se sentía realmente cansado.

"Te llevo a tu habitación" dijo Lavi mientras caminaba en silencio a lado de la chica.

"Si, muchas gracias" le respondía sonriendo mientras se preguntaba por que de repente se había sentido tan nerviosa "Estoy sola con el, he estado sola con el muchas veces ¿por que me siento así?" pensó mientras trataba de actuar calmada.

Una vez que llegaron a la puerta de la habitación de Lenalee, Lavi se paro frente a ella y le sonrío. Su sonrisa era igual a la de siempre, pero algo había cambiado en ella, algo que ni la misma Lenalee podía describir.

"Quiero agradecerte por todo lo que has hecho por mi en estos días"

"No he hecho nada que tu no hayas hecho por mi antes. Para eso somos amigos".

"Si, para eso somos amigos" dijo Lavi sonriendo tristemente.

La chica noto la inexplicable tristeza del chico pese a que el la trataba de disimular. Hasta que de repente un pensamiento llego a su cabeza.

"Tu libro, tengo tu libro" le dijo abruptamente cortando el silencio que comenzaba a nacer entre los dos.

"Oh, es verdad, con todo lo que ha pasado lo había olvidado" dijo Lavi llevando su mano detrás de su cabeza como habitualmente lo hacia.

"Dame un segundo" dijo Lenalee abriendo la puerta de su habitación para entrar por el valioso objeto.

Al entrar recordó que el libro no estaba en su habitación , si no que ella lo llevaba entre su ropa. Se giro para salir al pasillo nuevamente pero se encontró a Lavi parado justo detrás de ella. Al ser algo imprevisto, la reacción natural de Lenalee fue asustarse.

"Disculpame, no quería asustarte"

"No te preocupes, es solo que recordé que el libro no estaba aquí" respondió la chica mientras señalaba su cama. "El libro siempre lo he llevado conmigo, tu sabes, para evitar que alguien irrumpa en mi habitación y lo robe" dijo mirando a Lavi en forma juguetona.

"Si, uno nunca esta a salvo de gente pervertida que irrumpe en las habitaciones" dijo Lavi entre risas nerviosas.

"Si, principalmente de cierto exorcista pelirrojo que conozco" dijo Lenalee dando un paso para acercarse a Lavi mientras en sus manos portaba el libro. "Solo quiero que sepas que después de leer esto, te admiro mucho más que antes" dijo mirando a Lavi directo a su ojo.

"¿En serio? ¿te refieres a la parte donde deje calvo a Bookman? pregunto Lavi dando un paso para acercarse más a la chica.

"Justamente" respondió Lenalee quien apuntaba su rostro hacia arriba para mirar al chico directo al rostro.

Estaban tan cerca, que el libro que llevaba Lenalee en las manos se encontraba pegado a su cuerpo, y separado solo por algunos milímetros del cuerpo de Lavi.

Se quedaron así por un segundo. Lenalee por fin se sintió calmada, y por su mente no pasaba nada mas que la sensación de querer acercarse más a el. Lavi por su parte, simplemente estaba tratando de memorizar cada detalle del rostro de la chica, que pese a estar grabado desde hace mucho en su mente, no dejaba de maravillarlo cada vez que lo observaba.

Recordando lo que había pasado recientemente, y pensando en lo que podría pasar si Bookman cumplía su promesa de hace algún tiempo con respecto a las consecuencias de convertirse en tipo cristal, Lavi se armo de valor y decidió convertir en palabras lo que su corazón supuestamente inexistente había estado sintiendo desde hace mas de dos años.

"Lenalee, yo te quiero" dijo Lavi mirando directamente a los ojos a la chica.

"Yo también te quiero, y mucho" dijo la chica mientras sentía como su corazón trataba de llamar su atención en ese momento.

Lavi movió su cabeza de un lado a otro mientras decía " No Lenalee, no comprendes, yo no te quiero como amiga, yo..." dijo cuando fue interrumpido de una forma dulce y cálida.

Lenalee, con la gracia delicada comparable con la de una bailarina de ballet, se paro sobre la punta de los pies para lograr que su rostro alcanzara el del chico mientras al mismo tiempo su brazo izquierdo empujaba gentilmente la cabeza del pelirrojo invitandolo a acercarse mas a ella. Cerro los ojos y dejo que sus labios tocaran los de Lavi. Instintivamente, al sentir el contacto, dejo caer el libro que hasta ese momento sostenía para llevar esa mano ahora liberada al hombro del chico buscando mas apoyo para mantener la relativamente incomoda posición.

Lavi no tuvo tiempo ni siquiera de cerrar su ojo. La sensación cálida que sus labios sentían y el sabor dulce que su lengua percibía parecían ser parte de un sueño. Su corazón se acelero y fue entonces que por fin cerro su ojo. Después coloco una de sus manos en la minúscula cintura de la chica, mientras que su otra mano tocaba de forma delicada la parte trasera de su femenino y delicado cuello.

Los dedos de Lenalee comenzaron a jugar con el cabello del chico mientras saboreaba cada rincón de sus labios. Su otra mano se movió casi de forma involuntaria hacia la cintura de Lavi y casi como un reflejo lo trataba de acercar más a su cuerpo mientras sentía como la mano de Lavi acariciaba dulcemente su cuello y su espalda.

Cuando ambos se sintieron sin aliento el beso tomo una pausa, misma que sirvió a ambos para mirarse a los ojos, que curiosamente podían distinguir perfectamente pese a encontrarse en un cuarto en penumbras.

Una vez que reanudaron el beso la intensidad subió. Lavi comenzó a sentir como cada vez la sangre corría más y mas fuertemente por sus venas y decidió romper aquella unión al sentir miedo de no poder controlarse.

Ambos se miraron mientras trataban de normalizar sus respiraciones.

"Lavi, creo que me estoy enamorando de ti" dijo Lenalee ahora con lagrimas silenciosas en los ojos.

Lavi estaba en silencio, mirando a aquella chica tan vulnerable frente a el mientras escuchaba las palabras que siempre pensó lo harían el hombre más feliz sobre la faz de la tierra y que sin embargo hacían que su corazón se rompiera en mil pedazos.

"Lenalee, yo..."

"Yo te amo más que a nada en este mundo" pensaba Lavi mientras su boca solo decía "yo soy un Bookman"... dijo bajando la mirada mientras se dirigía a la puerta para salir de la habitación.

"Estoy harta de eso" dijo Lenalee lanzandole al mismo tiempo una almohada directamente a la cabeza. Lavi volteo a verla con sorpresa por el tono en el hablaba.

"Lenalee, yo...lo lamento mucho" le decía tristemente mientras daba un paso más para alejarse de ella. Sin embargo no llego muy lejos, ya que la mano de Lenalee lo tomo fuertemente del antebrazo y lo dirigió de nueva cuenta hacia ella.

Lavi no pudo contenerse más y comenzó a besarla nuevamente, en esta ocasión con tanta pasión que la chica tuvo que dar varios pasos hacia atrás para tratar de mantener el equilibrio, hasta que sin darse cuenta llego al borde de su cama y se vio forzada a recostarse sobre ella con Lavi encima suyo.

Este hecho que en otra circunstancia pudo ser incomodo fue tomado de forma natural por ambos chicos, los cuales seguían repartiendose besos y tímidas caricias.

Repentinamente Lenalee comenzó a sentir algo tibio sobre su mejilla derecha. Un poco asustada se alejo de Lavi para poder ver su rostro mas claramente y se dio cuenta de que el pelirrojo estaba llorando silenciosamente.

"Lavi" dijo la chica sin saber el por que de dichas lagrimas.

"Yo te amo" dijo Lavi sonriendo y provocando una sonrisa en la chica recostada debajo de el. "Pero será mejor que me vaya.." dijo tratando de incorporarse.

Lenalee nuevamente lo tomo de la mano para evitar su partida.

"Quedate" dijo la chica sin timidez alguna. " Solo quedate hasta que me duerma" añadió la chica comprendiendo que Lavi estaba tratando de mantener el control sobre si mismo.

"¿Estas segura?"

"Si" respondió sin duda en la voz mirandolo mientras dudaba del poder mantener ella misma el autocontrol y no caer ante la tentación de devorarlo.

"Esta bien, pero solo hasta que te duermas" condeno Lavi aun sonrojado.

Entonces simplemente se recostó en la cama a lado de ella abrazandola dulcemente y sintiendo el calor de aquel cuerpo a lado del suyo. Estaban muy cómodos uno a lado del otro. Ambos querían seguir besandose, tocandose, pero algo dentro de ellos logro hacer que se controlaran.

"Lavi" dijo la chica con los ojos cerrados.

"¿si?"

"Si me vuelves a decir que eres un Bookman... te pateare"

"Pero yo soy..."

"Te pateare en la cabeza" dijo la chica tratando de saborear cada una de las sensaciones que le provocaban estar en sus brazos.

"Esta bien" respondió el chico relajandose cada vez mas y mas.

Bastaron diez minutos para que Lavi cayera totalmente dormido y Lenalee lo besara en la mejilla deseandole las buenas noches para después unirse a el en el mundo de los sueños mientras su cabeza descansaba recargada sobre el sin saber lo que la mañana siguiente les tendría preparado.