Jurasick Park 2

Capítulo 7 Malas decisiones

Kenny McCormick consolaba a su hermanita menor Karen, quien lloraba, si bien ya no a mares un poco menos y ella misma se limpiaba las lagrimas, reconociendo que su comportamiento era demasiado infantil, ya había sido testigo de más de una de aquellas bajas y debía volverse un poco más fuerte, para aquel momento ya solo estaba la chica tranquila, cabizbaja, acariciando al pequeño compsognatus.

-Ahh Dios, el calor.-se quejo Kenny por enésima vez frotándose los ojos.

No era el único, se sentía un bochorno en el ambiente, sucesor de la neblina de un par de días atrás, era como si el Sol les mandara rayos que luego eran reflejados casi como un espejo en las superficie.

-Duerme un poco.-le recomendó Ike, quien estaba cerca de ellos con Ruby.

-¿Para qué?-pregunto Kenny al menor.

-No engañas a nadie, estas cansado.-le dijo el chico canadiense-Yo estaré con Karen en lo que duermes.-le dijo el canadiense con una sonrisa sincera.

Kenny lo observo como si de un radar se tratara, le dio la palabra y dejo que Karen se acercara con el pequeño canadiense mientras el descansaba un poco más, no había dormido bien en la noche, pues al ser el "líder" temporal le estuvieron informando constantemente acerca del estado de Damien, todo para nada.

-Solo serán quince minutos.-aseguro Kenny cayendo en la cubierta y llevando ambas manos a su rostro, usándolas como almohada, por lo menos era mejor que dormir sobre una rama.

Ike y Karen se acercaron a Ruby, el canadiense trataba de animar a las chicas inútilmente, por un lado Ruby no dejaba de pensar en Craig, mientras que Karen estaba triste, no solo por la muerte de Damien, sino también por su seguridad y su actitud, era una chica bastante débil y nunca ayudaba en lo más mínimo, le hubiera gustado ser más útil en el grupo, pero no tenía nada a su favor, era solo una niña…

Por lo menos tenía a Compi, una leal mascota y muy linda cuando se lo proponía, pero había un problema, dudaba que aquella criatura pudiera sobrevivir en el ambiente invernal de South Park, como lo extrañaría, pero si escapaban de esa el Compi no podría acompañarla, ella acarició la cabeza del animal que se mostraba intranquilo.

-¿Qué ocurre Compi?-le pregunto Karen sabiendo que era inútil, pero eso le ayudaba.

-¿Sabes que estás hablando con un animal?-ironizo Ike.

-Sí, pero ¿Qué se le va a hacer? Eres mi amigo.-le respondió la chica sonriendo maliciosamente y acariciando al animal.

-Oye, eso dolió.-le regreso Ike sonriendo también y uniéndose a las caricias del animal.

Ruby los veía con asco ¿Cómo era posible que pudieran bromear en un momento así? La chica apenas y podía mantenerse lo suficientemente firme como para no derrumbarse y ellos simplemente trataban de superar todo como si fuera tan simple el problema como acariciar una criatura asesina.

Karen noto el comportamiento de su amiga con un intercambio de miradas, se sintió triste por la pelinaranja así que tomo la mano de la chica y le hizo acariciar a Compi, la chica primero se resistió, pero después de unos segundos comenzó a acariciar por su cuenta.

Ruby apreciaba a la criatura más de cerca, era una maquina asesina en miniatura, es lo único que por su cabeza rondaba, pero de todas maneras para que Karen la dejara en paz acarició la criatura, su lomo escamoso se asemejaba a aquella vez que toco una serpiente, las escamas eran bastante diferentes a la piel en mucho aspectos y el principal era el tacto, siendo la piel mucho más sensible.

El animal al sentir su mano acercándose a su cabeza no hizo movimiento alguno, a excepción de girar sus ojos en dirección a la mano de forma precavida, el animal se encontraba temblando y lanzaba rugiditos ocasionales de vez en cuando.

-Chicos.- Tammy se acerco a Karen y Ike-Parece que ya se encuentran mejor, vengan conmigo.

-No podemos, Kenny…-comenzó Ike.

-Es solo para que nos enseñen donde consiguieron los huevos el día anterior.-le contesto la chica mayor-Ahora que somos más podremos saquear más huevos, incluso alguna que otra cría.

-¿Por qué de repente el interés en ese lugar?-pregunto Ike.

-No sé si estas consciente de que tenemos alrededor de veinte bocas que alimentar y nada de comida.-le recordó Tammy-Por favor, solo es ir y venir, vendrá Thomas con nosotros y problema solucionado.

-Tiene razón.-Karen afirmo-Solo vamos y les mostramos de donde tomamos los huevos.

-Genial, vamos.-le apresuro Tammy tomándola de la mano y ayudándola a levantarse, imito aquella acción con el canadiense.

-Ike, ¿Qué crees que haces?-cuando Kyle vio aquello se acerco rápidamente.

-Voy a mostrarle a Tammy donde encontramos los huevos que cenamos ayer.-le respondió Ike.

-Ahh bueno, está bien, vayan rápido.-les dijo el pelirrojo, al fin y al cabo no estaba tan lejos aquel lugar.

-Vamos Thomas.-le ordeno Tammy acercándose sola al rubio.

-¿A dónde MIERDA?-pregunto el chico sin entender.

-Por la comida.-le dijo la castaña mayor.

-¿Qué?

-Mira, vamos por más de los huevos que encontraron y volvemos.

-Bueno, CHUPAVERGA si Kenny está de acuerdo...- comenzó Thomas.

-No, sigue esperanzado con que vuelvan Stan, Shelley y Wendy.

-Van a CONCHA volver.-le aseguró Thomas.

-Pero pueden tardar días.-le explico Tammy-Nosotros no somos tan suertudos, somos como veinte bocas que alimentar, aun si traen comida dudo que traigan la suficiente para todos.

-Está bien PENDEJO, iré.-el chico se levanto y junto a Tammy se acercaron a la borda donde Ike y Karen los esperaban en la orilla, los cuatro bajaron del bote.

Los cuatro bajaron a la arena caliente, el resto del bote los vio unos momentos antes de que se perdieran detrás de un cubículo de arena, después de perderse de vista solo quedaban menos de cien metros para llegar a la zona de los huevos, Ike y Karen guiaban a los otros dos adolescentes por las arenas que se fundían en el mar.

-Aquí entramos un poco en la vegetación.-confeso Karen como una niña que hizo una travesura.

-A Kenny no le va a importar cuando lleguemos con un nuevo cargamento de…-le aseguro Tammy antes de escuchar el sonido de unas ramas moviéndose cerca de ellos, el sonido fue suficiente para que el instinto protector de Tammy y Thomas pusieran a Ike y Karen detrás suya y extendiendo los brazos.

Los arbustos volvieron a moverse y un sonido de pisadas rápidas hundió el ambiente, a tan solo tres metros a la redonda un animal salió del arbusto, con unas mandíbulas potentes y a cuatro patas se presento frente a ellos un ejemplar de la familia de los caprinos, conocido como capra aegagrus hircus; o cabra común, era de un blanco pelaje y dos cuernos no muy grandes, apenas y les llegaba a la cintura a los mayores.

-Oh, una cabra… Que raro…-dijo Tammy arqueando una ceja-No supiera que en Sudamérica vivieran de estas.

-No MIER…-el chico se tapo la boca para no espantar el animal.

-Es muy linda.-aseguro Karen acariciándola.

-Y comestible.-hizo notar Ike.

-He oído que la carne de cabra sabe bien…-dijo Tammy lamiéndose los labios.

-No estarán pensando en matarla…-Karen se horrorizo.

-Es eso o tu lagartija.-le amenazo Tammy.

-Lo siento cabrita.-la niña después de pensarlo un momento decidió que como comida era útil, así que soltó a la cabra.

-Llevémosla.-ordeno Tammy tomando al animal y junto a su novio empezando a moverla inútilmente.

-Ahh diablos Thomas ¿Puedes ir por el arma al bote?-pregunto Ike.

-Si PENDEJO, vuelvo enseguida.-al decir eso el chico salió corriendo hacía el bote-No tardo.

Los tres acariciaban a la cabra para mantenerla comoda y evitar que escapara o se alejara más, Karen solo la acariciaba lacónicamente pues no quería que muriera.

¿Por qué tenemos que matarla?-pregunto Karen.

-Necesitamos comer.-le dijo Tammy secamente acariciando al animal en un costado.

-¿Eso no nos vuelve iguales a los dinosaurios?-continuo la menor-Ellos matan para alimentarse, para vivir.

-Pero ellos matan de formas horribles.-le dijo Tammy-Y mataron a nuestros amigos.

-¿Y quien dice que esta cabra no tiene amigos?-Karen continuo pensando.

-Karen, no podemos pensar en eso…-le aseguro Ike-Nosotros vamos a salir adelante.

-Pero ¿A qué costo?-continuo la chica.

-Te dire el costo.-le contesto Tammy enojada-A costa de Damien, Sheyla, Craig, Gary, Kevin, Clyde, Tweek, Patty, Nichole, Token, Red y eso solo por mencionar unos ejemplos, a ese costo seguimos vivos, nosotros seguimos vivos y ellos no.-le aseguro Tammy-No me importa ser mejor que esos animales, me importa vivir, por ellos, para que sus vidas no sean solo un desperdicio.

-Sigue sin gustarme la idea…-aseguro Karen.

-No tiene que gustarte, tienes que vivir.-le dijo Tammy.

-¿No creen que Thomas ya tardo demasiado?-pregunto Ike para calmar el ambiente.

El compi de Karen rugió en dirección al bote y se mostraba temblando.

-¿Qué te pasa Compi?-le pregunto Karen acercándose al dinosaurio en cuestión.

El compi rugió asustado antes de internarse entre la vegetación, escapando antes de que Karen pudiera tomarlo entre sus brazos.

-¡Compi!-grito la chica persiguiendo al animal.

-¡Karen!-Tammy y Ike trataron de detener a la chica persiguiéndola en la espesura.

El Compi se internaba cada vez más en los lugares más recónditos del lugar, buscando refugió de la amenaza, muy cerca de este la pequeña lo seguía, con algo de distancia considerable Ike apenas y los podía seguir, siendo Tammy la que quedaba retrasada por culpa de la espesa vegetación y su tamaño.

El dinosaurio pequeño se encontró con un claro de tierra y con hojas esparcidas, un tronco grande cortaba su camino, la castaña lo alcanzo antes de que este cruzara el árbol, lo tomo entre sus brazos y abrazo en su pecho a pesar de que el animal trataba de escapar desesperadamente.

-Compi, Compi…-lo calmaba Karen con caricias-Tranquilo, tranquilo, estoy aquí.

Un rugido de compsognatus salió del ambiente, pero no era el mismo que el acostumbrado de Compi, Karen miro a su pequeño animal entre sus brazos antes de voltear a los alrededores y encontrarse con una linda lagartija pequeña muy parecida a Compi pero precavida con los humanos.

-Oh hola.-Karen ofreció la mano pero Compi gruño en amenaza al contrario-No Compi, no debes ser descortés.-lo reprendió Karen.

El otro animal se acerco a la castaña y comenzó a olfatear su zapato, la niña rió por aquel acto y acerco su mano para acariciarlo, el otro animal se alejo dando saltos hasta quedar cerca de la vegetación.

-No te hare daño.-le aseguro Karen amablemente-No soy como Tammy…

El animal desconocido rugió en amenaza para que la niña se alejara, Karen al oír aquello volvió sobre sus pasos de espalda sin apartar la mirada del otro compsognatus, la chica volteó de un lado a otro, un extraño sentido de ser observada por todos los lados se apodero de su cuerpo.

-Nosotros nos vamos.-hablo la chica con cierto ímpetu.

Otro rugido justo detrás suya fue escuchado y ella lanzando un grito de susto volteo atrás encontrándose con otro compsognatus similar al otro, la niña rápidamente se asusto por como el animal la veía...

-¡Karen!-Ike gritaba por su nombre cerca de aquel lugar-¡Karen! ¡Karen!

-¡Ike!-grito Karen, al hacerlo bastante vegetación se movió acercándose a ella, el pequeño canadiense se encontró con la escena y temiendo provocar una reacción negativa de los animales hablo con pausa y calmado.

-Karen… ven conmigo…-le pidió el canadiense ofreciendo la mano.

Uno de los animales pequeños se acerco a pequeños saltos interponiéndose entre ambos niños, al rato se le unió su otro amigo, detrás de unos arbustos cercanos otro de aquellos dinosaurios apareció, seguido de dos más, todos miraban con atención a los dos niños y su compañero de especie desconocidos.

-Dame la mano.- Ike no espero a nada y le tomo bruscamente de la mano a Karen provocando que los dinosaurios rugieran enojados, Karen aunque temblando salió corriendo junto a Ike manteniendo a Compi pegado a su cuerpo, los otros dinosaurios no se quedaron quietos y de pequeños saltos se acercaban a los niños, ambos corrían de un lado a otro para evitar el ataque de aquellas criaturas las cuales daban saltos más grandes para atraparlos.

Karen fácilmente arrevasó a Ike por la herida que este tenía de la anterior isla cuando cayó a causa de un pterodáctilo de las alturas... justo antes de la muerte de su madre.

-¡Corre Ike!-le animaba Karen, pero este se agotaba fácilmente por el dolor de la herida.

-¡No quiero morir!-grito Ike llorando y corriendo lo más aprisa que le era posible, intentando recordar por donde habían venido, pero un bloqueo mental a causa de la persecución le impedía pensar en nada que no fuera correr por su vida.

Karen por su lado jalaba a Ike para que este avanzara, su miedo se incremento al ver como uno de aquellos frágiles animales alcanzó al canadiense. Y se le monto en la espalda clavando sobre la espalda de este una de sus garras y lanzándole una mordida en el hombro, la cual apenas y le causaba grandes heridas gracias a que el animal mordía su camisa desgarrándola.

Ike tomo al animal y lo trato de apartar, el animal se retorció por el dolor un segundo, pero no despego sus garras, Ike lo tomo del cuello y jaló con todas sus fuerzas arrancando al animal, con esos sus garras se desenterraron sin cuidado alguno, provocando un gran dolor en donde antes habían estado enterradas las garras.

-Ahhh…-Ike lanzó un grito de dolor mientras corría sin soltar a Karen.

Uno de aquellos animales se puso delante de ellos enseñando sus dientes con un rugido, la pequeña sin considerarlo le dio una patada al animal alejándolo del lugar y continuando con el camino.

Los animales estaban cada vez más cerca y sus saltitos a Ike eran mayores en número, al grado que antes de que pasaran treinta segundos más de persecución Ike llevaba tres polisones en su cuerpo y Karen no se quedaba tan atrás con dos compsognatus, uno en el frente que peleaba con su lagartija y el otro en la espalda que le estiraba el cabello pensando que era comestible, causándole un gran dolor a la chica, a pesar de que ella luchaba por arrancar al monstruo detrás de su espalda este hundía las garras en la piel de la chica, atravesando sus ropas.

-¡No!-grito la castaña cayendo al piso en un tropiezo.

Ike la estaba ayudando a levantarse cuando vio entre los arbustos como decenas de esos animales salían detrás de los arbustos, fácilmente eran cuarenta… Eso fue suficiente para provocar que el canadiense ayudara a Karen a levantarse y luego saliera corriendo con todas sus fuerzas, a Karen le hubiera gustado seguirlo, pero antes de que pudiera dar muchos pasos las decenas de criaturas diminutas se le tiraron encima.

Fue como si todas las fuerzas del infierno se hubieran desatado sobre Karen, la chica intento gritar, intento quitarse a esos monstruos, pero eran muchos para ella, cada vez que se movía el dolor estaba presente.

Uno de ellos le mordió un costado, arrancando un pedacito de carne de manera dolosa y tragándolo sin siquiera masticar, para luego hundir más la cabeza en la herida, Karen los podía sentir, primero era un pellizco en su piel que le era arrebatada de una manera aun más dolorosa y antes de poder sentir algo de calma las criaturas ingresaban sus garras o cabezas para tomar carne, los nervios gritaban de dolor.

Al principio su Compi mascota intento luchar, pero no pudo solo enfrentándose a cinco de ellos, Karen escucho perfectamente como unos huesos eran rotos, pudo ver al asesino de su mascota, mordía el cuello de Compi y la cabeza de este colgaba inerte, el resto de su cuerpo era mordisqueado por otros asquerosos animales.

Karen a pesar de todo continuo luchando, golpeaba a esos bastardos, los apartaba, pero todo era inútil, eran demasiados, quitar a uno era como invitar a cinco más, logro gatear un poco, aun con todo el peso adicional, pero cayo al piso cuando otros se montaron sobre su espalda.

-¡Ike! ¡Kenny! ¡Ángel guardián! ¡Mama! ¡Papa! ¡Tammy!-gritaba ella en busca de ayuda con todas sus energías, esperando inútilmente una respuesta-¡KENNY! ¡KEENNYYY! ¡KENNNYYYYYY!-la chica estaba aterrada y lloraba de la impotencia, le hubiera gustado moverse, pero sus músculos se lo impedían, su respiración acelerada no ayudaba a mejorar el proceso.

El dolor lo era todo, era la peor de las torturas, sintió como otra criatura exploraba sus pies y le atrabancaba el dedo meñique con cierta facilidad, otro que se acercaba a su oreja y la mordisqueaba tomando parte de esta y olfateando por dentro de esta para tomar otro pedazo de aquel lugar, dejando a Karen sorda de por vida, vida que estaba llegando a su final.

La sangre derramada por las mordidas en su cuerpo se esparcía rápidamente por el suelo terroso y la vegetación, al igual que por las caras y cuerpos de las criaturas que la devoraban lentamente en un banquete, ella sentía como su sangre se derramaba por su cuerpo, como su corazón hacía un inútil intento por seguir con vida, como su cerebro luchaba por mantenerla despierta, cuando ella cerrara los ojos todo terminaría, todo se apagaría, todo dejaría de existir para ella, todo lo que alguna vez fue o sería se iría.

-Kenny…-fue su última palabra antes de que el dolor la consumiera y le impidiera hacer nada más.

Sabía que era imposible salvarse, moriría por la falta de sangre, aun si esas criaturas paraban de atacarla, no había salvación alguna, al estar acostada boca abajo logro sentir como abrían sus costados con sus manos esparciendo sus intestinos y órganos internos de ambos lados, pero ya no importaba, el dolor desapareció, todo se apago, su cerebro dejo de funcionar, sus pulmones dejaron de suministrar oxigeno, su corazón dejo de palpitar, todo lo que fue alguna vez Karen ahora se encontraba merced de aquellos seres carroñeros que disfrutaban de su festín humano.

Ya no había vida en su mirada, la mirada de Karen McCormick se perdía en la nada.

Sin quererlo en la misma dirección donde Ike había salido corriendo.

Continuara…

Javadevil, bueno para condimentar el plato de maldad la muerte de Karen, espero lo hayan disfrutado tanto como yo… digo que hayan sufrido, sí esto es algo malo… no, cosas peores vendrán, de eso estén seguros ahh y de que no les dejare tan fácil olvidar esta muerte.

Bueno, dejen review si les gusto… Probablemente haya 2 capitulos de sentón, porque enserio hasta yo ya quiero escribir que pasa despues, bueno si dejan review puede que me motive y 2 caps en un mismo día.

Gracias por leer y por el apoyo que dan al fic ;) Nos vemos.