Los personajes pertenecen a Hiro Mashima y la portada a quien mejor retrata a Gajevy, Rusky Boz.


-Hey, hermosa.- Freed le daba un beso a Levy en la frente, y luego la sujetaba del mentón para que ella lo viera a los ojos.- No estés triste. No será tanto tiempo.

-No es eso.- Levy le respondía.

Estaban en el aeropuerto. El fin de semana llegaba a su fin y Levy debía, o mas bien quería, volver a Magnolia por su trabajo. Los dos días se habían pasado rápido, no pasaron tanto tiempo juntos como creía, pero recibió una cantidad enorme de libros de regalo que compensaban un poco su ausencia y la discusión que habían tenido el día anterior, ya que la idea de fin de semana que Freed había tenido planeada, había resultado muy distinta a la que Levy hubiese imaginado.


No mas pasar a buscarla al aeropuerto la mañana del sábado, fueron a su departamento, donde no estuvieron mucho tiempo juntos, ya que él aún tenía trabajo por realizar, y por eso volvió a la edificio del Diario Crocus, donde se desempeñaba en la misma área en la que antes lo hacía en la editorial Fairy tail, y eso fue algo que la disgustó bastante, ya que había realizado este viaje para poder pasar tiempo junto a él, y realizar actividades en pareja, no sola y encerrada.

Por lo que con su propia copia de la llave, ya que él se había encargado de hacerle una, se dispuso a recorrer Crocus. El departamento que rentaba Freed no estaba muy alejado del centro, había muchas librerías y cafés, y tenía un gran parque cerca. Como el clima acompañaba ese sábado, el parque estaba lleno de parejas y familias con niños, un pequeño mundo aparte dentro de la gran ciudad, y aunque hubiese podido disfrutarlo mas teniendo compañía, ese fue el lugar donde pasó la tarde leyendo un libro que había llevado con ella. "Vaya plan romántico..." pensó para si misma, pero trataba de buscarle el lado positivo, así era ella, no podía enojarse con su novio, tenía que trabajar, podía entenderlo, ella también era una workaholic, por lo que no podía juzgarlo.

Pero creyendo que esa noche iba a ser distinta, su sorpresa fue mayor cuando resultó que la famosa cena para la que debía prepararse era una fiesta del diario, ya que celebraba su aniversario de fundación. Si, el día 14 caería un martes, pero siendo ese fin de semana anterior, el que pudieron organizar para verse, pensó que harían algo mas íntimo, solos.

Al menos el vestido que le había regalado para la ocasión era hermoso: de satén de seda, con un escote en V, con tiras que descendían hasta cruzarse en la parte baja de la espalda, marcando el acentuado escote que allí tenía, todo de un suave color amarillo. Levy se maquilló sutilmente, y se hizo un semi-recogido, dejando su flequillo y un par de mechones sueltos que enmarcaban su rostro. Freed se mostró completamente gustoso con como se veía su pareja, él por su parte llevaba un clásico smokin negro, y el pelo recogido en una coleta.

Se la pasaron haciendo sociales toda la noche, para Freed era importante, así que trataba de apoyarlo. Pudo conocer así gente del ámbito periodístico, de distintos diarios y revistas, y particularmente a gente de la editorial Edolas, lugar donde Levy soñaba con trabajar, y empresa que había lanzado varios de sus títulos favoritos. Pero el momento de la noche fue cuando fue presentada con los superiores de Freed. La charla era amena hasta que el tema se desvió de lo laboral.

-Hacen una hermosa pareja.- Le decía el jefe inmediato de Freed, el señor Shito Yajima, un hombre entrado en años, muy agradable.- ¿Cuándo se casaran?

Levy estaba por responder, pero Freed ya estaba respondiendo por ambos.- Pronto... Ella se mudará aquí, y una vez que estemos conviviendo, empezaremos con la planificación de la boda.

-Es bueno escucharlo, una chica así es para conservarla.

Freed asentía y Levy lo miraba descolocada. Nunca lo habían discutido, ella aún no estaba segura de querer vivir en Crocus, pero sin embargo él ya lo daba por hecho. Eso la molestó profundamente, por lo que tratando de fingir compostura, se limitó a sonreír y se excusó para ir al baño.

Allí se quedó unos minutos, teniendo que arreglarse el maquillaje, ya que de la rabia, había empezado a llorar, y una vez que se pudo calmar, salió al pasillo donde estaban los baños a un lado del salón, y encontró a Freed esperándola.

Estaba cruzado de brazos, pero en cuanto la vio salir, se acercó a ella.- ¿Qué sucede Levy?

-Nada.- Le dijo tratando de salir del espacio en que se encontraban, y alejarse de Freed, pero él la detuvo, y la abrazó por detrás.

-No te enojes, por favor.

-No estoy enojada.

-Levy...

-Una no puede enojarse respecto a algo de lo que ni siquiera estaba enterada. ¿No?- Le espetó de forma irónica.- Deberías considerar mi opinión de estos planes, antes de contarselo a todo el mundo.

-Por favor.- Empezó a darle pequeños besos en el cuello, ya que sabía que le hacían cosquillas, y así intentaba hacerla sonreír.

-¿No crees que debemos discutir estas cosas entre nosotros?- Ella se dio vuelta para enfrentarlo.- No puedes afirmar algo, de lo cual todavía no hemos hablado.

-Pero si lo hemos hablado.- Un par de mujeres pasaban hacia el baño, y observaban curiosas a la pareja discutir.- Ven.- Freed llevó a Levy a una terraza, donde podrían hablar mas tranquilos.- Levy, escúchame.- Ella lo miraba.- El próximo mes Bickslow se va a casar con Lisanna.

-Ya lo sé, pero eso no quiere decir que nosotros también debamos.

-Tengo 30, creo que es edad de sentar cabeza. Tampoco es que nunca haya sido muy lanzado, pero tú me entiendes.- Ella lo observaba.- Y nosotros nos llevamos bien, y somos buenos amigos. Somos muy parecidos, y nunca haríamos algo insensato o impulsivo. Sabes que lo nuestro si funcionará.

-Si, ambos somos aburridos...- Se rió Levy, y Freed se le unió.

-Si, lo somos.- La tomaba del mentón.- Es que este es solo el siguiente paso en nuestra relación.- Le decía acomodándole el cabello detrás de la oreja.- Tenemos que estar juntos. Es lo correcto...

-Lo sé, pero...

-Tratemos de enfocarnos en el ahora. ¿Te parece?- Ella suspiró y asintió.- Ese vestido debe mostrarse.- La abrazó, y luego la tomó de la mano. - Así que...¿qué dices?, ¿volvemos a la fiesta?.

-Está bien.

Freed no volvió a presionar con el tema, y al día siguiente se mostró mas atento que lo de costumbre, como para compensarla por su forma de actuar, por lo que aunque se levantaron tarde, porque habían trasnochado, fueron a almorzar, para luego recorrer el parque, y terminar la tarde buscando en las librerías de la zona, ¿qué?, cualquier cosa que les gustara, ambos eran unos ratones de biblioteca, por lo que estaban en su mundo, y aunque Levy trató de negarse, Freed pagó por todo lo que compraron, así que ahora volvería a Magnolia con una docena mas de libros en su haber, y mas dudas de las que tenía antes de salir para Crocus.


Freed no entendía porque Levy se veía tan desanimada.-¿Entonces? No pongas esa cara, ya pronto volveremos a vernos.- Se abrazaron.- Ahora ve y llámame en cuanto aterrices en Magnolia. ¿Está bien?- Ella asentía.

-Adiós.- Se dieron un beso rápido, y Levy traspasó la seguridad para acceder a la zona para aguardar su vuelo.

Se compró muchas golosinas, le había agarrado un ataque de angustia oral. No sabía que hacer, no podía concentrarse siquiera en leer alguno de los muchos libros nuevos que tenía, solo podía maquinarse dentro de su mente, y pensar en todas las opciones, posibilidades y consecuencias.

El vuelo era corto, de una duración de poco mas de una hora, tiempo que le ganaba a las 7 horas que debía hacer si escogía conducir desde Magnolia.

Su ciudad natal era todo lo que había conocido desde niña. Ya casi no recordaba a su madre, su abuela le contó lo necesario a una edad en que pudiera comprender, sobre la historia de como su hija se había enamorado de la persona equivocada, y que ella era fruto de esa relación, que había terminado en tragedia. Cuando su madre falleció, Levy tenía cuatro años, su abuela se convirtió en su tutora legal, y esa era la única diferencia, ya que desde que habia nacido prácticamente la había criado, y aunque era una mujer que viajaba mucho por trabajo, no solía llevar a Levy con ella, por lo que solía quedarse con alguna de sus amigas, y así fue su infancia, hasta que empezó a hacer amigos propios.

Su mejor amiga Lucy la esperaría en el aeropuerto. Siempre que podían pasaban tiempo juntas, desde que tenían 13 años, cuando esta se mudara a la ciudad, se convirtieron automáticamente en las mejores amigas, y junto con Cana eran inseparables, siendo ellas una de las tantas razones por las cuales no quería dejar la ciudad. Inclusive desde que Lucy había había empezado a salir Natsu, también pudo compartir momentos con él y Happy, haciendo que su grupo de amigos se ampliara.

Jet y Droy, de los cuales era amiga desde el jardín de infantes, siempre habían estado allí para ella, y aunque en mas de una oportunidad durante la adolescencia, habían expresado sus deseos de ser algo más que amigos, cosa que ella sabía nunca funcionaría, su relación de amistad nunca se vio afectada, ni se perdió, inclusive fueron los tres juntos a la fiesta de graduación, siendo sus fotos grupales, las mas hilarantes de la noche. Además ellos ahora trabajaban con ella, y eso era algo muy bueno, porque no solo le gustaba lo que hacía, sino que allí estaba rodeada de gente que quería, no solo los chicos, sino también tenía a otras de sus amigas como lo eran Erza y Mira. A la pelirroja la conocía desde que nació, ya que la madre de Erza era amiga de su abuela, y a Mira, la había podido conocer cuando había comenzado a trabajar en la editorial, pero era una persona tan encantadora y amorosa, a la que no podía evitar querer como si la conociera de años.

Era una decisión tan difícil de tomar, no quería mudarse. Lo que mas quería era crecer profesionalmente, lograr cambios, quería hacer grandes cosas, sabía que la editorial donde trabajaba crecería, pero tras conocer a la gente de la editorial Edolas, se veía por demás interesada en desempeñar un puesto para dicha compañía, parecía que además de su prestigio, también era manejada por buena gente, parecía el lugar perfecto, sino fuera porque estaba en Crocus. Debía meditarlo, y no precipitarse, y necesitaba una urgente salida con sus amigas.

En la semana su rutina continuó con normalidad, y aunque le costara, intentaba enfocarse en su trabajo.

-Si frunces tanto el ceño, te vas a arrugar.- Le decía Gajeel mientras comía una hamburguesa. Era viernes al mediodía y hoy había sido su turno de comprar algo para comer, siempre compraba hamburguesas, por eso cuando era su día para encargarse del almuerzo, Levy trataba de hacer algo mas elaborado, no era posible que un hombre de su contextura sobreviviera solo de esa comida, así que trataba de variar en sus recetas, y hasta el momento él no se había quejado, y siempre comía lo que fuera que ella levara, por lo que suponía que las viandas que preparaba eran de su agrado.

Gajeel daba un mordisco nuevamente, y ella le sacaba la lengua en burla.-Gihi, pensé que no me estabas escuchando.

-A veces te escucho, a veces no, no es como si siempre tuvieras algo interesante por decir...- Le decía y mirándolo por sobre sus lentes, le sonreía con picardía.

-Auch, eso dolió camarón.- Gajeel se tocaba el pecho simulando que su comentario lo había afectado, y continuando con la broma.- No se si podré seguir almorzando contigo, si me vas a maltratar de esta forma...

-Ya tendrías que estar acostumbrado...- Le decía mientras ella bebía de su botella de agua.- Y tu vives poniéndome sobrenombres, así que te lo mereces...

-Pero a ti te gustan mis sobrenombres, enana.- Él seguía comiendo, y ella ponía los ojos en blanco.

Así era siempre, tenían conversaciones esporádicas, pero se divertían juntos, y le gustaba pasar tiempo con él, era agradable, y se sentía tan bien, era el único que no la presionaba sobre el tema de la mudanza, lo que se agradecía, pero también la hacía querer saber mas sobre él, llegar a conocerlo mas profundamente, pero a la vez no quería que eso pasara, conocerlo mejor no ayudaría a que lo viera solo como un amigo, por lo que a menudo debía recordarse a si misma que tenía pareja y que no estaba bien que viera de la forma en que veía a Gajeel, no debía hacerlo, pero es que él era tan... tentador, que no, no podía concentrarse en leer, así que dejando la pila de hojas a un costado en el escritorio, se enfocó en su comida. Hoy iban a conversar, aunque no fuera algo que hicieran a menudo.

-¿Qué harás este fin de semana?

-No lo sé... ¿Netflix? Y tal vez si el clima es bueno saldré a hacer ejercicio. Correr y eso...- Se encogía de hombros.

-¿Cómo la gente normal o sobre cuatro patas?- Le preguntaba mientras comía.

-Empiezas a conocerme bien, camarón.- Le sonreía.- No lo sé, ambas...¿Y tú?

-Esta noche saldré con las chicas, así que supongo que mañana dormiré hasta que el alcohol se evapore de mis venas,- Ambos se rieron.- y además tengo muchos libros nuevos, así que supongo intentaré leerlos.

-Tú y tus libros, ¿no te cansas nunca de leer?

-Nop, es mas divertido que la realidad.- Dijo y hasta ella se sorprendió de lo depresiva que sonaba, era una actividad que amaba, y hasta eso se veía perturbado por todo lo que pasaba por su mente. Siempre solía irse a dormir con un libro, aunque si era uno muy bueno, no dormía, pero últimamente, solo se quedaba pensando hasta que sus ojos pesaban del cansancio, y caía rendida por el sueño. Gajeel lo percibió, hasta él podía notar su dejo de tristeza, pero no trató de presionarla.

-Deberías salir a correr conmigo un día de estos.- De vez en cuando Gajeel le proponía salir de esa forma, era sutil, pero siempre sugería verse fuera del trabajo. Hasta ahora nunca lo habían hecho, Levy no quería, ya que no creía poder ser tan fuerte para poder resistirsele, pero tampoco quería luego estar sintiéndose culpable, por hacer algo incorrecto, aunque no sintiera que lo fuera.

-Jaja, tal vez lo haga, para cambiar el concepto de evadir la realidad por el de escapar de ella...- Le respondió tranquila y lo miró enarcando una ceja.

-Si, ves, podemos complementarnos, gihi.

Ella se rió, pero la verdad era que si parecían complementarios en ocasiones. Y a veces eso era bueno, no tenía que tener todo en común con la otra persona, ¿Qué había de emocionante en eso?.

Esa noche tras dejar el trabajo fue a su departamento, donde todo estaba revuelto, reflejando como se sentía en ese momento, pero al igual que en su vida, sabía manejarse, y donde encontrar cada cosa.

Se cambió con un vestido rosa con volados manga larga, leggins negras, ya que aunque el clima estuviera mejorando, por las noches aún estaba fresco, unas botitas texanas y una campera de cuero del mismo color, regalo, esta última, de su amiga Cana.

Cuando ya se iba haciendo la hora de salir, tomó su bolso y condujo hasta lo de Lucy, allí se encontraría con sus dos amigas y luego irían al bar.

Cuando llegó al departamento de la rubia, le sorprendió no encontrar a Natsu allí, ya que el pelirrosa se pasaba la mayor parte de su tiempo junto a su novia. Lucy le comentó que se había juntado con Gajeel, porque debía presentarle a un amigo, o por lo menos eso le había contado, pero era una persona transparente, así que no había motivo para no creer en lo que había dicho.

Levy agradecía que no estuviera, porque eso le permitía conversar con mas libertad con su mejor amiga. No era que no lo quisiera, Natsu era un excelente persona, de las mejores que conocía, pero no se le podía confiar un secreto, nunca lo hacía con mala intención, pero siempre tenía esos deslices donde decía lo que no había que decir. Por él se había enterado que Gajeel ahora pertenecía a la manada de hombres lobo que residía en Magnolia, y que eran amigos, aunque parecía mas una relación unilateral, conociendo al pelinegro. Todas las semanas se veían, para cenar o simplemente conversar, hasta Happy lo conocía, y por eso supo casi todo lo que su compañero de trabajo le había contado a Natsu, por todo lo que este le había comentado a su mejor amiga, inclusive estando ella presente.

Así que se sentía con suerte, porque esta iba a ser una noche para distenderse y no pensar en el hombre que ocupaba casi todos sus pensamientos, solo pasar un buen rato con sus amigas, pero que equivocada estaba...

-¡Hey, princesa!- Cana la llamaba.

Las tres habían escogido sentarse en un apartado, habían ido al mismo lugar donde habían festejado su cumpleaños, Lucy había ido por mas tragos a la barra y las otras dos la estaban esperando.

-¿Qué sucede Cana?- Le decía Levy, también hablando alto, por la música fuerte del lugar. Se acercó un poco para poder escucharla.

-¿Cómo va con el moreno de la oficina?- Le sonrió con malicia y le guiño un ojo.

-¡Cana!- La regañó.- Sabes que estoy con Freed.

-Por favor, sabes que quieres divertirte bajo las sábanas con él...

-¡No digas eso! ¿Por qué clase de mujer me tomas?- Se ofendía Levy.- Solo somos compañeros de trabajo.

-Ja, él me dijo lo mismo...- Sonreía Cana, dejando a Levy desencajada, y haciendo que en lo único en que pudiera pensar era en que era lo que su amiga le había dicho a Gajeel.

-¿De que están hablando?- Les preguntaba Lucy, quien se acercaba y dejaba en la mesa un chopp de cerveza para Cana, y dos daikiris para ella y Levy.

-De que Levy siente debilidad por los hombres de pelo largo...- Respondía Cana agarrando su cerveza, y levantando el chopp hacia Levy, quien se estaba poniendo roja de vergüenza y rabia.

Lucy miró a una y a otra, mientras Cana se veía divertida, Levy lucía abochornada.- ¿Por qué presiento que no se está refiriendo a Freed?- Le dijo a esta última.

-No le hagas caso.- Levy dio un sorbo a su trago.

-Estamos en confianza, muñeca...- Le dijo a Levy, dándole una palmada en la espalda, que casi la hizo ahogar con su bebida, y luego miró a Lucy.- ¿No te diste cuenta de que se muere por su compañerito de trabajo?- Tomaba de su cerveza.- Aunque de pequeño no tiene nada...

-¡Levy! Me dijiste que te parecía lindo, pero de ahí a...- Lucy confiaba en Cana, sabía que sus observaciones siempre eran acertadas. Si, era verdad que Levy, le había mencionado a Gajeel desde que lo conoció, es más, a veces parecía que hablaba mas de él, que de su novio, y eso que solo almorzaban a diario juntos, pero no creía que la atracción había llegado hasta ese punto.- Levy...

-No importa.- La interrumpió.- Esta noche quise que nos juntáramos para relajarme y no pensar...Ustedes son mis amigas, y estamos aquí para divertirnos y no hablar de Crocus, ni de Freed, somos solo nosotras.

-Sabes que no tienes que irte.- Cana le decía. Ella no creía que Levy debía mudarse, no hacía nada por ocultarlo y se lo había planteado muchas veces.

-Te extrañaríamos mucho.- Lucy la abrazaba.- Pero te apoyaremos en lo que sea...- Y Cana asintió ante lo que dijo la rubia.

-Pero sabes que puede leerte las cartas para ayudarte a decidir.- Cana también la abrazaba.- Tu solo dime cuando, y ellas responderán todas tus dudas.

-Gracias Cana, -Levy le retrucaba.- pero yo puedo tomar mis propias decisiones, no voy a basarme en lo que tus cartas digan.

-Como digas muñeca.- Se desligaba Cana.- Yo solo sugería.

-Bueno, entonces, ¿qué les parece si bailamos?- Les dijo Lucy, quería relajar el clima, y no hablar de cosas que las pusieran mal.

-Me encanta la idea.- Levy hizo fondo blanco con su trago y las otras dos la miraron sorprendidas. Había decidido que esa noche solo disfrutaría de sus dos mejores amigas, no pensaría en nada mas, y se divertiría sin importar que al día siguiente se despertara con una fuerte resaca.-¿Vamos?

-Como ordenes.- Cana le hizo un saludo militar, le gustaba ver a su amiga con mas actitud, pero no iba a rendirse, no quería que Levy tomara una decisión de la cual después pudiera arrepentirse, e iba a hacer todo lo que estuviera a su alcance.


Desde que habían "unido fuerzas", como solía decirle Natsu, con Gray, habían conseguido averiguar mas de lo que Gajeel hubiese pensado. Si tuvieran un bruja en su bando, sería perfecto, ya que contarían con la información de todas las partes, pero hasta el momento se la estaban arreglando bastante bien, así que... ¿para que modificar el grupo?.

Gray tenía sus contactos, y eso era lo que hacía la diferencia con la información que manejaba la manada, independientemente de lo que el aquelarre supiera, ya que todo lo que llegaba de parte de las brujas era información que solo sabían Makarov, y su círculo cercano. Por eso Gajeel estaba cada vez mas seguro de la decisión que habían tomado con Natsu, de investigar por su lado. Si planeaba quedarse en Magnolia, quería que este fuera un buen sitio para vivir, no quería tener que abandonarlo tan pronto, y además lo mantenía entretenido de lo decaído que se sentía a diario.

La conclusión a la que habían llegado entre los tres, era que la aparición del Consejo se debía a este nuevo grupo de vampiros que había decidido emigrar a Magnolia, desconocían aún el motivo, pero creían estar acercándose a la respuesta. Debía haber algo mas, no era posible que durante años nadie haya molestado a las criaturas del inframundo que vivían pacíficamente aquí, y de la noche a la mañana la ciudad se haya convertido en objeto de investigación por el Consejo.

Gajeel, iba de camino a su casa pensando en esto y cuando estaba por abrir la puerta de su casa, completamente cargado de comida, porque había ido de compras al supermercado, ya que cada vez que venía Natsu se ocupaba de vaciar su heladera, escucha que le hablan.

-Deberías esconder la llave en un mejor sitio. Cualquiera puede entrar...

Gajeel no necesitó mirar a quien le hablaba para reconocer la voz. Observando hacia arriba, Gray estaba sentado en el borde del techo mirándolo.

-¿Llevas mucho ahí?- La luz de la luna lo iluminaba, y podía ver que negaba con la cabeza.- ¿Vas a pasar o te quedarás ahí hasta alertar a los vecinos?- Gray saltó del techo y aterrizó a su lado, muy silenciosamente, igual que en la ocasión en que lo conoció.- ¿Siempre tienes que hacer una entrada teatral?

-A las chicas les gusta...- Dijo con su tono aburrido, y despreocupado.

Gajeel lo miró.-¿Tienes novia?- El vampiro negó con la cabeza.- Entonces no está funcionando...

Entraron a la casa, Gray se sentó a la mesa y Gajeel dejó la bolsa en la mesada y empezó a acomodar las provisiones. Sacó una cerveza del pack que había comprado.- Te convidaría pero no tengo nada que sea de tu agrado...

-Es evidente. Igual no tengo hambre, no te preocupes.- Le respondió Gray.- ¿Natsu va a venir?

-No lo sé. Viene cuando quiere.- Le decía sentándose a la mesa con él.-¿Quieres llamarlo?

-Le comentaremos luego.- Se encogió de hombros.

-¿Conseguiste algo?

-Un conocido me dijo que vio movimientos raros en una bodega abandonada del puerto.

-¿Y...?

-Sabes que los vampiros suelen ir a esos lados a alimentarse.- Gajeel lo miraba sin entender.- El menú de vagabundos, siempre figura en la carta en esos lugares...

-Oohhh, ya entendí, ya entendí...- Le respondía Gajeel y Gray ponía los ojos en blanco. Tenía sentido, a pesar de que Magnolia era una ciudad mas chica, se seguían utilizando los mismos métodos que en otros lugares, si un vampiro iba a atacar a alguien, esa persona debía ser invisible, sin nadie que se diera cuenta si desaparecía o reclamara por su ausencia.-¿Y entonces...?

-Es raro, solemos ser mas discretos. Así que... ¿qué dices? ¿vamos a averiguar?- Gray le sonrió, y Gajeel que estaba tomando de su cerveza, lo miró sonriendo también.

-Deja que me cambie y salimos.

Gajeel se sacó su ropa de vestir, que utilizaba a diario para la oficina, y se puso una musculosa blanca, pantalón de jogging y una campera canguro a juego negra con capucha, y se puso unas converse del mismo color.

Cuando Gray lo vio bajar después de cambiarse, lo miró de arriba abajo.- Te falta el pasamontañas...

-¿Qué? ¿Qué tiene?

Gray daba vuelta los ojos.- Nada, tampoco es como que fuéramos a robar un banco...- Gajeel no entendía que era lo que le llamaba la atención al vampiro, cuando este lo estaba considerando sobrevestido para la ocasión.- No importa. ¿Vamos?

Salieron de la casa, y se subieron al auto de Gray, Gajeel se mostró reacio en un principio, pero el otro logró convencerlo, ya que estaban lejos del puerto y no pensaba caminar hasta allí, por lo que renuente se subió al asiento de acompañante, y bajando la ventanilla, todo el viaje en auto fue con la cabeza afuera del vehículo, lo que divertía a Gray, que no dejaba de reírse, ya que lo hacía acordar a un perro.

Dejaron el auto a un par de manzanas del puerto, y caminaron hasta allí, a pesar que era de noche siempre había gente que vigilaba la entrada, por lo que caminaron hasta un sector bastante mas alejado, donde quedaban los containers abandonados, y algunas bodegas, era donde ellos dos irían a investigar, por lo que evitaron pasar por el acceso y entraron por un alambrado roto. El lugar se veía lúgubre, y despoblado.

-¿Qué sugieres que hagamos?- Le preguntó Gajeel.- Me puedo transformar y tu me cubres. Doy una vuelta y vuelvo...

-No creo que sea recomendable dividirse, por si nos atacan.

-Tienes razón. ¿Por dónde empezamos?

-Yo digo que por ese depósito.

-¿Cuál?

-Ese.- Le señaló Gray, a mas de 50 metros se veía la entrada a una especie de galpón.- Se ve luz, algo tenue, pero es un buen punto de inicio.- Gajeel asentía, cuando alguien le apoya la mano en el hombro.

-¿Qué están viendo?

Tanto él como Gray se sobresaltaron, Natsu estaba detrás de ellos.

-¿Qué haces aquí?- Lo miró Gajeel con mala cara.

-Los vi pasar en el auto, y los seguí.- Los otros dos dieron vuelta la cara hacía donde estaban observando y Gray negaba con la cabeza.- Entonces, ¿qué están viendo?

-Me llegó el dato que había algo sospechoso aquí en el puerto, y estamos chequeando.

-Mmm...- Comenzó a sacarse las zapatillas deportivas que traía, los otros dos lo miraban mientras se pasó por la cabeza el sweater con la remera.- A que les gano...- Les sonrió, se bajó los pantalones y se transformó en lobo, corriendo en dirección a la bodega.

Gajeel y Gray se miraron, el primero recogió la ropa, y empezaron a dirigirse hacia el lugar. Gray era mas hábil y veloz , Gajeel también lo sería pero no quería transformarse, por lo que iba último. Le llamó la atención que Natsu se había detenido a la entrada del depósito, y cuando Gray lo alcanzó hizo lo mismo.

-¿Por qué no entran...- Gajeel observó a los otros dos y cuando volteó el rostro para ver dentro del lugar, abrió los ojos como platos. Sangre por todas partes. Había personas, o restos de ellas desperdigados por todos lados. Pudo contar aproximadamente doce, a distancia, entre humanos, y lo que parecía eran vampiros.- ¿Qué mierda?- Gajeel avanzó para entrar. El lugar estaba destruido, era de una sola planta, y faltaba parte del techo en algunas partes, tenía cajas saqueadas y abandonadas, grafitis, parecía que algún momento había sido el hogar de gente sin techo, y refugio de drogadictos, por las cosas que allí había abandonadas, y los desperdicios. El olor a desechos humanos era insoportable, mas para alguien con el olfato tan desarrollado como lo tenían Gajeel y Natsu, y ahora sumado a eso iba a haber cuerpos que se comenzarían a descomponer. ¿Qué era lo que allí había pasado?

-Divídanse, vean si encuentran algo.- Dijo Gray, y los otros dos obedecieron.-Yo... no puedo...- Lo entendieron, demasiada sangre para un vampiro, así que asintieron, Gajeel le pasó su ropa a Natsu, y cuando este se volvió a vestir, se metieron al depósito.

Gajeel fue hacia el fondo, y Natsu fue hacia uno de los costados. Parecía que había habido una lucha, era evidente que los vampiros habían ganado, aunque hubo bajas, la diferencia entre los cuerpos de estos últimos, era que los cadáveres quedaban en un estado de momificación. Dependiendo de la edad real del vampiro: si era uno joven, la piel se pegaba a los huesos, tomaba un color grisáceo y se secaba, los ojos se le vaciaban dejando las cuencas vacías, y parecía como si el tiempo que llevaban convertidos, pasara en segundos a partir del momento en que le clavaban una estaca, y si era un vampiro muy viejo, bueno, simplemente se reducía a polvo. Los hombres estaban descuartizados, sus miembros estaban doblados en posiciones extrañas o deprendidos de sus cuerpos, y era obvio que pertenecían al consejo, a F.A.C.E., sus mascaras los delataban y llevaban el famoso tapado blanco. Fue una redada, tal vez quisieron atacar por sorpresa, pero los estaban esperando.

-¡Aquí!- Gritó Natsu, para llamarlo.- Hay uno vivo...

Se apresuro a acercarse. El tipo tenía la mirada perdida, su estómago estaba abierto, y sus entrañas estaban a la vista. Gajeel se preguntaba como era que aún seguía con vida.

-Hey ¿Qué pasó?- Le preguntó Natsu, agachándose a su lado, y sosteniéndolo por la nuca. El tipo balbuceó algo, totalmente inentendible y luego le agarró un ataque de tos, hasta empezar a escupir sangre.

Gajeel también se puso en cuclillas. -Tranquilo, ¿sabes quien fue?- El tipo trató de enfocar la vista para ver quien le hablaba.- Un nombre aunque sea...

Intentó decir algo por lo que Natsu se acercó, Gajeel hizo lo mismo.- Porla...- Dijo el hombre, luego volvió a toser, hasta ahogarse, para luego dejar de respirar. Natsu lo soltó con delicadeza, apoyando la cabeza del hombre en el suelo.

Natsu miró a Gajeel, pero él estaba igual de desconcertado. De algún lado le sonaba el nombre, pero no sabía de donde. -Salgamos.- Dijo el pelirrosa.

Ambos salieron y encontraron a Gray sentado fuera.-¿Y?- Se levantó en cuanto los vio.

-Fue una masacre.- Le respondió Gajeel.-

-Los humanos eran del Consejo.- Dijo Natsu.

-Van a venir mas entonces, no van a pasar por alto esto.- Gray afirmaba.- Los vampiros...?

-Inexpertos, eran jóvenes.- Le dijo Gajeel.-Esto se nos esta yendo de las manos... Debemos decirle al viejo.

-No.-Lo detuvo Natsu.- Bueno. No sé, después vemos, pero primero hay que desaparecer todo rastro de lo que pasó...

-¿Cómo piensas que harás para desaparecer todo esto?- Le espetaba Gray.

Natsu sonrió.- Esa es la parte divertida...- Los otros dos lo miraron.- Fuego.

Gray tuvo que ir a buscar gasolina de su auto para poder utilizar como inflamable, no era mucho, pero Natsu era realmente bueno en eso de prender fuego las cosas, tuvieron que huir rápidamente, ya que el incendio empezó a salirse de control y sabían que era cuestión de tiempo hasta que llamaran a los bomberos, y no les convenía estar cerca del lugar.

-Debemos repetirlo de nuevo. ¿No creen?- Les decía Natsu mientras se acercaban al auto de Gray.- Pero el otro fin de semana no, porque es mi cumpleaños, y Luce está organizando algo.

-Eres un idiota.- Le decía Gray.- Te das cuenta que si llegábamos mas temprano, podríamos estar igual de muertos que todos los que estaban ahí dentro.

-Técnicamente, tu ya estás muerto.- Le dijo Natsu y Gray solo resopló fastidiado, Gajeel se rió.

-Preferiría no estar cerca la próxima que el Consejo decida atacar...- Aclaró Gajeel. -Pero aún así hemos conseguido algo, ¿no?.

-¿Qué consiguieron?- Aún no le habían comentado a Gray, que los miraba expectante.

-Un nombre: Porla.- Dijo feliz Natsu.- ¿O es un apellido?- Se mostró confundido.

-No importa, ya lo averiguaremos.- Gray respondía mientras avanzaban caminando por la vereda tranquilos, para no levantar sospechas. Los tres alcanzaron el auto cuando empezaron a oírse las sirenas.- Ahora vamos, que los alcanzo.

-No, nosotros caminaremos.- Gajeel que había padecido el viaje al lugar le decía, y Natsu asentía detrás suyo.

-Nada de eso. -Los regañó el vampiro.- Suban y por lo menos los acercaré hasta algún punto intermedio, la policía y los bomberos no tardarán en llegar. Tenemos que estar lejos de aquí.

A regañadientes se subieron al vehículo, y en cuanto arrancó no hablaron mas, ya que las nauseas en ambos eran tan fuertes, como la velocidad a la que Gray conducía. Al final, como ninguno de los dos pudo responder donde querían que los dejara, Gray primero dejó a Gajeel en su casa, para luego llevar a Natsu hasta la suya.

Gajeel tardó un poco en recomponerse, pero pronto ya estaba entrando a su casa. Se sacó la ropa, lanzándola a la canasta donde solía dejarla para luego lavarla, y se metió al baño para darse una ducha, su cabello apestaba por el humo del incendio provocado por Natsu, y sabía que no iba a poder dormir oliendo así. Cuando salió del baño, se puso un boxer y una remera y se acostó en la cama. Encendió la televisión y haciendo zapping, se detuvo en un canal de noticias local, donde habían cortado la transmisión para hablar sobre el incendio en el puerto, como noticia de último momento. Se quedó observando lo que decían los periodistas pero sin prestarle mucha atención.

El nombre que el tipo del consejo le había nombrado, le seguía resonando en su mente, estaba seguro que lo había escuchado antes, pero... ¿dónde?.


Pude actualizar a tiempo :) y les comento, que va a haber capi el lunes, porque es Halloween, y esta historia es muy de ese tipo ;)

Gracias a todos por las reviews. A Yume Fujimi, Shonenevolution y Hati-chan.

Wendy: Ya empieza la acción y de a poco se van a ir involucrando todos, se va a descontrolar todo, desde Magnolia hasta la relación de Levy y Freed, jaja.

Guest: Ya hubo mas de POV de Levy, y voy a tratar de que en todos haya un poco, hasta que puedan juntarse :D.

Crispy: Parecía que me olvidaba de Gray,¿no? Pero no, siempre lo incluyo, para que esté junto con Natsu y Gajeel, me gusta el equipo que forman. Creo que yo sé, quien es que vos sabes que voy a poner como la reina de las brujas jeje, ya lo voy a confirmar pronto :)

Un saludo a todos, y nos leemos el lunes en el especial de Halloween( Mentira, no es especial, es la continuación, pero así suena mejor :D). Besos.