VI: Reencuentro [Parte 1]

Hikaru:

— ¡Chicas no empujen!-grite apretando más las cadenas de las chicas eufóricas.

Hoy retornaron otros vampiros que se habían tomado unas vacaciones por asuntos familiares, entre ellos, los hermanos Kuran.

Ayer fue realmente fácil, no empujaron como desquiciadas, se mantuvieron en orden y no empujaron contra las cadenas tanto como lo hacen hoy-malditas, reservando las fuerzas para hoy.

Desde que llegaron de nuevo las sanguijuelas están más inquietas e incontrolables que nunca.

—¿Quieres que te ayude?-pregunto Zero detrás de mí, que en todo esto no se dignó a darme una mano—Al parecer hoy estas teniendo problemas-entonces una sonrisa burlona se hizo presente en sus rosados labios.

« ¿Hikaru que haces mirándole la boca a un Zero-acosa bragas-kun?»

Zero había cambiado de ser una persona totalmente muda a una totalmente sarcástica, ignorante y burlona. El ya no es como antes...como cuando era un niño…

—Idiota devora drogas-murmure pero pareció escucharme.

—Estúpida señorita me pierdo en la esquina-contraataco cruzándose de brazos inclinándose hacia adelante.

-Me lo dice quien no puede jugar a las vencidas conmigo-sonrió de vuelta, disminuyo la distancia entre él y yo dando un paso hacia adelante. Las chicas de pronto guardaron silencio pendientes a la pelea.

Zero realmente era más alto que yo, pero solo por unos cuantos centímetros.

—Inútil.

—Debilucho.

—Golosa.

— ¿No sabes ofender verdad? –pregunte soltando una larga y sonora risa.

Los insultos volaban de un lado a otro hasta que una risita risueña nos interrumpió.

— ¿De qué ríes?-preguntamos al mismo tiempo mirando hacia atrás.

Delante de nosotros estaba una vampiresa de cabello largo color marrón, ojos del mismo color y algo pequeña. Tenía unos rasgos de niña y un cuerpo normal. Pero tenía puesto el uniforme de la clase nocturna.

Ya no es normal por eso.

—Yuuki-escuche decir a Zero en un murmullo con los ojos casi saliéndose de sus cuencas.

Así que esta diminuta persona es Yuuki Kuran.

— Hola, soy la nueva compañera de Zero. Yamanobe Hikaru, para ti Yamanobe-san-dije extendiendo mi mano y esta la tomo con una sonrisa.

Necesitare detergente para mis manos más tarde.

« ¿Por qué pareces odiarla sin conocerla? ¿Algún motivo en particular?»

Ninguno, la odio igual que a los otros sanguijuelas-le recrimine a la yo con lentes.

— Kuran Yuuki, un gusto-vi como fruncía las cejas y como miraba a Zero con recelo.

— Yuuki, tenemos que irnos-escuchamos una cuarta voz después y esta correspondía a un joven alto, guapo(tal vez mas que guapo, todo un Adonis), de mirada fría hacia las estudiantes y cálida a la chica, tenía el pelo del mismo tono marrón de la pequeña Kuran y al parecer se conocían muy bien ya que la estaba abrazando por detrás.

Envidie la manera en que estos se miraban-y por lo visto Zero también.

Realmente extraño a esa persona observando cómo las dos sanguijuelas se dan cariño con simples abrazos. Pero se ven tan cursis que me dan asco y al parecer no soy la única, porque Zero vuelve a corresponder mis celos y asco, dedicándoles a ambos una mirada de celo y pura repugnancia a estos dos.

— Kaname-sama, Yuuki-sama...-llamo una voz desde atrás a los mencionados y ahí se encontraba otro maldito vampiro.

«Ya es hora de que te acostumbres Hikaru, este lugar está plagado de ellos. Deja de hablar contigo misma también.»

La quinta voz pertenecía a un rubio platinado de pelo largo hasta la mitad del cuello estéticamente desordenado, piel nívea, atractivo y ojos azules.

— Idol-sama, le traje este regalo, espero que desde el fondo de mi corazón lo acepte-dijo una chica bajita entregándole una pequeña cajita roja con un listón.

Esta se salió de la fila, ya se las verá conmigo más tarde.

— Gracias, pequeña-tomo el regalo el chico y siguió su camino con los dos hermanos Kuran, que al parecer tenían una extraña relación.

Realmente los vampiros son tan…despreciables…Ellos y sus extrañas costumbres me dan escalofríos.

—Te dejo el resto-murmuro rápidamente Zero para desaparecer de mi vista.

— ¡Oye no puedes marcharte así como así!-grito sintiendo entonces como todas las chicas empujaban de nuevo forzándome a apretar más las cadenas, ya que las chicas empezaban a empujar de nuevo porque querían correr detrás de los de la clase nocturna.

(...)

Yuuki:

En la madrugada volví a la Academia Cross, estaba muy feliz de poder volver a ver a Sayori y...a Zero, aunque estoy más que segura de que me odia.

De todos modos, Zero ha sido y siempre será parten importante de mi vida, aunque no corresponda sus sentimientos.

—Kaname-sama, me adelantare- dije saliendo por las puertas del dormitorio de Kaname-sama, ahora permanecía a mi lado cada vez que tenía problemas con el control de mi sed.

— Yuuki, esas no son fachadas para salir-escuche como decía abrazándome por la espalda deteniéndome justo en la puerta.

— Kaname-sama... ¿A-a qué se refiere?-pregunte nerviosa por la cercanía de mi amado Kaname.

Aun no me acostumbraba a sus tratos tan amorosos hacia mi persona, tan considerado, tan…Kaname.

— Yuuki querida, aun estas en pijama y no te has aseado... ve a bañarte-respondió soltándome volviendo al pequeño sillón que había en su habitación—. Te dejare tu nuevo uniforme en la cama.

Todo después transcurrió normal, no estaba acostumbrada a que me trataran como si fuera alguna deidad-porque así era que me trataban todos los de la clase nocturna- reverencias, saludos formales y ofrecimientos de sangre-cosa que nunca hare, Kaname no quiere que beba de la sangre de particulares.

Me vestí con el uniforme blanco representativo de los de la clase nocturna-algo que no me era agradable a mi vista, pues siempre había usado el negro y estos cambios son tan repentinos que aún estoy atónita.

Dispuesta a salir, se escuchaban los gritos desde el otro lado, también podía distinguir las voces de cada uno de los que estaban del otro lado, pero la que más la atención me llamo fue la de Zero.

-Inútil-escuche la voz de Zero, se escuchaba extraña y estaba ofendiendo a alguien

-Debilucho-respondió otra que nunca había escuchado.

-Golosa-dijo otra vez Zero

-¿No sabes ofender verdad?-respondió la voz.

Entonces los celos calaron en mis huesos de una manera extraña.

¿Quién le habla con tanta familiaridad a Zero?

Las puertas se abrieron e inmediatamente fue hacía ellos. Ahí estaba Zero discutiendo con una chica que nunca había visto antes, alta y atractiva. Podría escuchar sus latidos así que era humana.

Estaba dudando si lo era por su exuberante belleza.

Era una chica alta, de cabello largo castaño y rojo en las puntas-tan largo hasta las rodillas y a pesar de que la brisa era leve se movía lentamente-. Sus senos grandes destacaban por encima de la camisa y saco, su trasero firme también distraía la vista y como no su linda cintura. Realmente era una hermosa chica.

«También se ve deliciosa, ¿no Yuuki?»

Últimamente una extraña voz invadía mi mente refiriéndose siempre a la sangre, era como otra yo. Pero la yo sedienta de sangre.

No evite reírme al ver como peleaban-me recordó los viejos tiempos- y al parecer se dieron cuenta de mi risa, Zero me miro petrificado y la chica con una ceja alzada sin reconocerme.

Al principio pensé que era una de las fanáticas hasta que vi la banda en su ante brazo… la misma que yo usaba.

¿Qué pasa con estos "celos" de nuevo?

-Hola, soy la nueva compañera de Zero. Yamanobe Hikaru, para ti Yamanobe-san-se presentó con voz fría, note que no tenía ni la más simpatía hacia los nuestros.

Yo de igual manera me presente y sentía la mirada intensa de Zero en mí rostro, me sentía incomoda, pues después de lo que nos dijimos era increíble que no estuviéramos luchando ahora.

Idol-sempai y Kaname me sacaron de ahí para ir a mi primera clase con los que alguna vez intente que no se comieran a alguien.

Ahora era yo que tenía que evitar comerme a alguien.

Irónico…

De todos modos, tal vez deba hincarle el diente a esa tal Hikaru.

«Deberías, se ve apetitosa»

No, no debo hacerlo. No puedo.

«Si puedes, tienes sed, ¿acaso no sientes como se te quema la garganta?»

No, yo no siento eso...Cállate.

«Lo sientes y lo necesitas. Pero no de Kaname, sino de Hikaru. Escuchar su respiración y como corre la sangre por sus venas»

Sí, sí, yo necesito...

«Sangre y también la sangre de Zero, necesitas matarlo o él te matara a ti»

Sí, yo debo de hacer eso. No dejare a Kaname-onisama solo de nuevo, él estuvo esperando por mi todo este tiempo...Incluso aunque tenga que matarte, Zero.