Gracias de nuevo a todos los que estan leyendo mi historia! Y gracias a los que han dejado comentarios, realmente me elegran el dia. Para responder la pregunta que se mehiciera, la descripcion de la historia dice OOC porque al ser un AU es probable que en algunos puntos los personajes difieran de los de sunrise para adaptarse a mi trama, no necesariamente porque sea mi intencion, de hecho es mi intencion tratar de apegarme lo mas posible a las personalides canon. Aqui les dejo otro capitulo. Por cierto nada me pertenece, aunque hace unos dias adquiri los dvds de mai hime y mai otome los cuales han sido una fuente de alegria e inspiracion. Sin mas aqui esta el capitulo siete.
Los días anteriores al viaje trabaje más horas y con más empeño de lo habitual. No quería que nada se interpusiera en mis planes. Por eso antes de que me percatara llego el momento de partir.
No sabia exactamente porque, pero desde que se habían concretados los planes para este descanso de la rutina de la que era prisionera me sentía más ligera, como si la presión se hubiera disipado aunque fuera tan solo un poco. Aunque la perspectiva de tener que regresar después de unos días eliminada parte de la euforia que pudiera haber sentido.
Pero que podía hacer. Estaba atrapada en mi destino. O al menos eso creía. Lo que me hacía falta era una chispa de rebeldía, algo que me enseñara una alternativa. No me era posible seguir el camino que mis padres habían elegido para mí.
A veces el debate entre la resignación y la revolución me hacían pasar la noche sentada en mi balcón, tratando de descifrar cual era la respuesta correcta entre tragos y suspiros.
Por un lado el deseo abrumador de satisfacer a mi familia y cumplir con sus expectativas, resignándome a la comodidad de una jaula dorada, sabiendo que una vida de lujos y vanos placeres estaba prácticamente garantiza. Después de todo, si bien esto no era mi ideal, no cabía duda que poseía las características necesarias para triunfar, si esa era mi voluntad.
Por otra parte la idea de crear mi propio camino, explorar las posibilidades que la vida tiene por ofrecer. Las incertidumbres eran demasiadas, incluyendo el hecho que ni yo misma sabía que era realmente lo que quería, pero aun así esto no me preocupaba de sobremanera. Siempre he creído que si uno realmente tiene el deseo de lograr algo, de alguna manera lo hará realidad. El problema con esta opción siendo el sentimiento de que estaría fallándole a mi familia.
Yo sabía muy bien que mis progenitores poco se preocupaban por mí, más allá del deseo de utilizarme para cumplir sus propios caprichos, yo era solo un instrumento. El respaldo de un plan frustrado por la muerte de mi hermana. Pero aun así mi corazón albergaba la ingenua idea de que si hacia todo lo que me decían y me convertía en la hija perfecta que ellos esperaban que fuera, tal vez podría lograr que me amaran.
Por años su aceptación y cariño había sido mi meta. Pero no importa lo que hiciera, nunca era suficiente. Siempre encontrando un nuevo obstáculo, después de cada prueba que superara. Mis deseos, una luz al final de un largo túnel, que comenzaba a sospechar no tenia final.
El avión volaba bajo, indicando que mi destino estaba próximo. Desde el cielo todo parecía tan tranquilo. La ilusión de paz que brinda la distancia. El mismo truco que servía para ocultar la frustración que poseía respecto a mi vida.
Llegue al hotel poco después. Reito alegremente me dio la bienvenida, como siempre luciendo la mejor de sus sonrisas. Probablemente podría haber aceptado la idea una relación con el, de no ser por el pequeño detalle de que no calzaba exactamente mis preferencias.
Después de escoltarme a mi habitación decidí ponerme a trabajar para poder comenzar mis vacaciones lo antes posible sin ningún tipo de preocupación. Los siguientes dos días los pase entre reuniones y giras ambientales con distintos biólogos y expertos del área. Al parecer el problema no era tan serio como me lo habían pintado Haruka y Yukino, probablemente mi presencia no era requerida. Pero eso solo me ayudo a convencerme que mis amigas realmente se preocupaban por mi y sabían que este pequeño truco era necesario, mi orgullo no me hubiera permitido aceptar que requería un descanso de la vida laboral.
Se llego al acuerdo de que nuestras compañías harían las modificaciones necesarias a la estructura para cumplir con las regulaciones que violaba, aparte de comprar varias hectáreas con el fin de convertirlas en un área protegida. Que por supuesto, no solo servirían para la conservación de los animales, sino que serian excelente publicidad para demostrar los valores de la corporación. Una excelente estrategia de relaciones públicas.
Satisfecha con los arreglos decidí explorar los alrededores. El Obscidian se encontraba en medio de una playa concurrida, un punto estratégico que garantizaba las mayores ganancias posibles, sin mencionar las espectaculares vistas con las que contaban las suites. Pero esta era una de las muchas playas que se encontraban por ahí. Incluyendo un par bastante remotas y de difícil acceso donde era probable no encontrarse con nadie y tener la privacidad que añoraba.
Me monte en el automóvil que había rentado y partí sin rumbo definido. Después de un largo rato recorriendo calles estrechas y en su mayoría sin pavimentar llegue a un aislado paraje que parecía el escenario perfecto para mis meditaciones.
La vegetación era espesa y las rocas en el mar hacían que el lugar no se prestara para la mayoría de los deportes acuáticos populares en la zona. Era probable que ningún turista fuera a estar presente. Ciertamente no era posible vislumbrar ninguna presencia en los alrededores.
Camine por un rato hasta encontrar un viejo y enorme tronco cuyas abstracciones geométricas evocaban una pintura expresionista, la posición en la que se encontraba también era perfecta ya que si bien estaba lo suficientemente cerca del agua, al parecer esta incrustado a la sombra de los arboles que rodeaban el lugar. Sentía como si hubiera de alguna forma ingresado al interior de una delicada obra de arte. Un ambiente que si bien reflejaba cierta melancolía, no por eso dejaba de ser extremadamente hermoso y puro.
No sé bien cuanto tiempo pase admirando la belleza del paisaje mientras dejaba mi mente vagar por el laberinto metafísico de la conciencia. Cuando sentí que mi cabeza no podía tolerarlo más saque un libro para ayudar a distraerme. Mas no podía concentrarme en las palabras que intentaba descifrar.
Una sombra precedida por el olor a humo hizo que levantara la mirara. Mi mente de pronto libre de todo pensamiento que pudiera haber albergado hasta ese momento.
Frente a mí se encontraba una creatura salida de otro mundo. Un hada, en sus ojos verdes como el bosque, que reflejaban los misterios ancestrales que se ocultaban en la espesura.
Tenía el cabello negro, con tonos azules que recordaba el cielo nocturno. Y la piel pálida, como su hubiera sido besada por la luz de la luna. Vestía de forma simple, una camiseta azul sin mangas y unos shorts de mezclilla, sin embargo eso no hacía más que enfatizar las gloriosas curvas con las que había sido bendecida esta diosa de la noche.
No podía despegar mis ojos de ella. Y al parecer ella también se encontraba paralizada observándome como si hubiera visto un fantasma. La intensidad de su mirada incapacitándome.
No sé si fue un segundo o una hora, pero en cuanto nuestros caminos se cruzaron el tiempo dejo de fluir, atrapándonos en una dimensión donde solo nosotras existíamos.
