eehh...mmm hola!

Siento mucho la tardanza, ha sido un laaargoooo tiempo que ando por aquí, pero sigo viva.

No estoy segura en cuanto tiempo me tomara para actualizar las historia, ya que mi vida se ha enfocado en estudiar, trabajar y hacer tareas. Pero haré un gran esfuerzo para poder seguir con las historias. Solo espero que me puedan tener paciencia.

Por el momento tengo esto, se que es poco pero espero que lo disfruten.

Aclarando: The legend of aang no me pertenece.


G de Gaang

Nunca pensó que estaría haciendo esto.

No pensó que estuviera de acuerdo con la petición de la maestra tierra y mucho menos que el avatar aceptara.

Estaba claro que la maestra agua y su tonto hermano (que por cierto, no toleraba) no lo aceptaría, así que tuvieron que hacer algo para ocultar su identidad de ellos. No obstante, y según Toph, el avatar si debía saber su identidad para no crear demasiadas complicaciones.

Sinceramente no sabe cómo le hizo la maestra tierra para que el Avatar aceptara que él fuera su maestro, pero ambos aceptaron la propuesta aun dando enterado el propósito de cada uno: Aang con el fin de acabar con la guerra y Zuko con el fin de eliminarlo.

— Así que…. ¿porque la máscara? —

Y es por eso que se encuentra en esta situación. El príncipe de la terrible Nación de fuego enfrente del equipo Gaang (nombre proclamado por el nativo de la tribu agua).

— Eso es lo de menos Sokka — Toph tuvo que intervenir, no podían arriesgarse a que reconocieran su voz — Lo importante es que conseguimos a alguien dispuesto a enseñarle fuego-control a Aang ¿no es así? —

El avatar solo asistió levemente con la cabeza de forma seria. Lo comprendía, él tampoco estaba con los mejores ánimos, esta situación es incómoda para ambos y aun sabiendo cual es el motivo por el que aceptaron. Ahora tenía que desarrollar el papel del "espíritu azul".

— Bien, pero aun no veo la necesidad de usar una máscara — frunció el ceño la maestra agua — Debes de admitir que eso crea desconfianza —

— Reina del drama, él solo vendrá a entrenar a pies ligeros y nada más. Solo se encargara de entrenar a Aang — dijo la maestra tierra ya harta de tantas preguntas — Además, él es tímido — Bien, eso no le agrado

Todos quedaron en silencio. Aang ya había tomado la decisión y no tenía otra alternativa, ya no había nada que discutir y al parecer el equipo ya estaba completo.