Capítulo 7 Cuidados

Ya eran cerca de las seis de la mañana cuando un equipo de médicos entró en la habitación con Carlisle. Me ordenaron que lo preparase para las pruebas y que le quitara el suero y la sonda. Tan solo le debería dejar la vía puesta por si era necesaria de nueva.

Me daba pena despertarle, pero debía empezar mi trabajo y a él le quedaba una dura mañana. –Edward! Hora de despertar!

-¿Qué hora es?

-faltan cinco minutos para las seis, en unos minutos vendrán para empezar con las pruebas. Edward! Tengo que quitarte la sonda, es un poco molesto… si sientes algo de dolor... avísame

Edward asintió con la cabeza y pude ver como un pequeño sonrojo se situaba en sus mejillas.

-No estarás avergonzado, verdad?

-Un poco Bella!- su tono era cada vez más rojo

-¿prefieres que llame a otra enfermera? Se de muchas que estarán deseando.- Le dije con tono burlón para que se olvidara del tema, mientras introducía mis manos hasta el caño.

-¡NO! Mejor … ahhh!

-Perdón! ¿Te ha dolido?

-No… pero la sensación ha sido extraña… ¿Por qué no has esperado?

- ¿Cómo?

-Si pensaba que no lo ibas hacer…- estaba entre enojado y avergonzado

-Es mi trabajo Edward, no voy a llamar a nadie para que lo haga. Solo intentaba distraerte para que no lo notaras mucho ni te avergonzara tanto

Abrió su boca un par de veces para protestar, pero finalmente decidió callarse.

-Si necesitas orinar! Avísame para colocarte la cuña

-¡por dios Bella! ¡eso es humillante!

-¡puede Edward! Pero es la única forma. Los doctores han decidido quitarte la sonda para ver si puedes controlar tu solo tu esfínter y la vejiga. Así que tendrás que hacerlo en esta cuña y con mi ayuda

-¿Con tu ayuda? ¿Es que no hay nadie más que me pueda ayudar?

-Nop… Soy tu enfermera… así que esas son mis funciones, además de asearte cuando sea necesario. Inyectarte, controlar tu temperatura y tus niveles. Administrarte la medicación que me dicten, prepararte para las pruebas necesarias… etc ,etc…

-Vale, vale! Entendí… ¡Pero es que esto es un poco….vergonzoso y humillante… no estoy muy seguro que quiera que veas… eso!- Dijo con una mueca de asco

-Edward! Te aseguro que para mí no hay nada agradable ni desagradable. Es mi trabajo y estoy acostumbrada a este tipo de cosas. Ahora bien, entiendo que para ti es difícil. Pero te aseguro que será menos vergonzoso si soy yo la única que te ayuda. ¿Prefieres que te ayuden la que toque en el turno?

-No! ¡Prefiero hacerlo yo solo!

-Lo sé… pero estas de momento inmovilizado hasta que los doctores determinen el grado de lesión que tienes. Posteriormente poco a poco iras haciendo lo que tu cuerpo te permita… pero hasta entonces… yo soy tu única ayuda

-Bella! por favor entiéndeme… no es agradable para mí que una mujer me vea mis…intimidades…- dijo muy avergonzado.- y más en este estado. Además me siento como un completo inútil...un despojo humano…

-EDWARD! Para de decir esas cosas, no eres un despojo ni nada de lo que empezaba a rondar tu cabeza. Simplemente estas convalecientes por un accidente. Y tendrás que tener ayuda para algunas cosas. Si realmente puedes controlar tus funciones, eso es una noticia fabulosa. Céntrate en eso, no en que yo pueda o deje de ver tus "Intimidades". Ya te he visto antes, y no tienes nada que no haya visto con anterioridad o estudiado en libros…

-ahhh!… ¿Con eso pretendes que me sienta bien?... bravo Bella!

-Mira Edward!- me acerque todo lo que pude a su cama.- Se cuanto te cuesta todo esto, y sé que estás haciendo un esfuerzo sobre humano. Entre tú y yo, tendrá que haber mucha confianza, y de muchas clases. Yo hare todo lo que esté en mi mano, para que no te sientas violento con esto. Pero para ello, tendrás que aceptar mi ayuda. Sé que te tranquiliza mi presencia, se que te agrada mi compañía… y si quieres que así siga, deberás dejarme hacer mi trabajo… ¿Sino qué sentido tendría que permaneciera 24 horas al lado de tu cama?

-Grrrrrr- Gruño- Esta bien! ¡Pero por favor… de esto ni una palabra a nadie

-Edward! ¿Qué piensas que hare? ¿Publicarlo en el noticiario de la tarde acompañado de un reportaje fotográfico?

-No…- de sus labios se escapo una risita, que me pareció música.- eso no sería muy ético… verdad?

-Verdad. Aunque creo que tu Club de fans me pagarían muy bien esas fotos

-BELLA!- Me grito, pero note como en su rostro no desaparecía esa sonrisa. Me alegraba que con las bromas se le hubiera pasado un poco la pena. Pero estaba segura que el dolor regresaría pronto

-¿Ya está listo, Swan?- me pregunto uno de los doctores de los Ángeles, que estaba en la puerta junto a Carlisle

-Así es doctor!- Dicho esto, entro uno de los celadores y se llevo a Edward a sus pruebas. Me quede algo rezagada, y Carlisle se sumo a mi

-Bella! ¿Por qué no te vas a descansar un rato?

-Estoy bien, no te preocupes…

-No Bella! No estás bien. No has descansado lo suficiente. Anda vete a casa, duerme un poco y toma un buen baño… te lo has ganado. Toda la mañana estará con pruebas, además de que mi mujer y mi hija, vienen de camino. Edward no estar solo, y necesitara que estés fresca para esta noche.

-Está bien, ¿Le importa que se lo diga a él? No quiero que se asuste cuando no me vea.

Carlisle me miro extrañado, y es que ciertamente él no sabía nada de la extraña conexión que su hijo y yo teníamos. Edward era solo mi paciente, pero sabía que cuando me alejara estaría intranquilo, y no quería que eso sucediera. Pero realmente necesitaba unas horas de descanso. Corrí por el pasillo para llegar hasta la cama, antes de que entrara en el ascensor.

-¡Un momento doctor!

-¿Swan?

-Solo es un segundo… - El doctor movió su cabeza afirmando y me acerque a Edward

-¿Qué pasa Bella?- su voz se quebró al preguntar y sus ojos estaban nublados. El dolor había vuelto

-¿Estás Bien?- El negó.- Oh Edward! Lo siento… pero no puedo entrar!

-Lo sé

-Además venía a decirte que me voy a casa a descansar algo…pero no te preocupes… hablare con tu padre..

-no Bella!- me corto.- Vete a casa! Estaré bien… aunque seas como una droga para mi, tendré que empezar a sobrevivir si ella. No estarás eternamente a mi lado para hacerme olvidar.

-¡cierto Edward!¿Pero sabes un cosa?- el negó – regresare con tu dosis antes de que te des cuenta. Además, tu madre y tu hermana vienen de camino… y me imagino que te traerán un fabuloso desayuno, que harán que me olvides completamente….

Una sonrisa se marco en su rostro, pero no llego a sus ojos. Le bese en la frente y les deje continuar. No era el único al que le dolía esta separación. No sé por qué demonios, me siento vacía e incompleta cuando no estoy a su lado.

Camine por los pasillos rumbo a mi taquilla, y la desolación me aprisionaba el corazón. El me había comparado con una droga, pero no estaba segura si yo era su heroína o él mi cocaína. El caso es que tan solo hacía diez minutos que no estaba a su lado, y le echaba en falta.

Cuando llegue a mi casa, lo primero que hice fue tomar un baño relajante, pero no consiguió calmar esa ansiedad, que tenia instalada en la boca del estomago. Desayune algo sin muchas ganas y me encamine a mi cuarto a descansar. Aunque estaba realmente cansada, no conseguía conciliar el sueño. Tan solo me preguntaba como estaría él, que tal saldrían las pruebas. Pero una pregunta interior me hizo saltar de mi cama, con el corazón a mí.

¿Se habría olvidado de mi cuando su familia llegara?. Era Absurdo el tener miedo a esa respuesta, obviamente yo no era nada para él. Tan solo una enfermera contratada por su padre para su cuidado, Que casualmente era hermana de su amigo. ¿Pero por que tenía ese miedo y esta angustia?. Sabía la respuesta, empezaba a intuir porque esta desazón, la ansiedad, y el miedo.

Nadie había arrancado de mi, tantos gestos cariñosos. Ni siquiera con los niños, con los cuales siempre me volcaba, era tan melosa y cariñosa. Me estaba enamorando de Edward, y ese era el peor error que podía cometer. Debería tomar distancias, y protegerme de ese sentimiento. Pero no podía ni quería huir. Él me necesitaba a su lado, y eso es lo que haría. Aunque mi corazón sufriera en el camino, le ayudaría a salir del hoyo donde esta, y luego desaparecería de su vida.

¡Enamorada! Y como si ser consciente de esta cruda realidad fuera la solución, mi cuerpo se relajo y enseguida note como el sueño se apoderaba de mi.