Capitulo 7

Magia

Emma había pasado tola la semana pensando en aquel acontecimiento con las hermanas Mills en su cita con August, ¿sería acaso una coincidencia o existía la posibilidad de que estas hermosas mujeres tuvieran poderes mágicos? , aunque esto último sonaba como una gran locura solo sucedía en los cuentos de hadas y en las películas, en sus muchos viajes había visto grandes espectáculos de magia pero sabía que por muy bueno que fuera el mago, siempre existían trucos detrás de todo el espectáculo, pero algo como aquel momento en el club, eso era extraño, ponía su mente a jugar con lo que creía real y lo que no era.

Todos esos pensamientos dejaron a Emma hecha un lío más de lo que ya estaba, se olvidó por completo de que había aceptado salir con August una segunda vez, pasó una semana desatendida por completo del moreno de ojos azules.

- ¡Señorita Swan!, ¿acaso no escucha el teléfono?, ¿Qué no puede contestar?, sus privilegios como "prima" terminaron desde el día de la fiesta y su desastrosa cita con August, que hombre tan patético no puede ni mantenerse en pie, y aun así insiste en coquetear con usted – la voz de Regina estaba acompañada de sarcasmo y diversión, aunque también recuperó el tono autoritario con el que Emma la conoció por vez primera. Regina no dejaba de hablar a pesar de que Emma ya estaba atendiendo el teléfono.

-Aquí Emma…. ¡August! Pero que gusto justamente estábamos hablando de ti y tu magnificencia- Emma pudo notar como el énfasis en el nombre de su pretendiente, tuvo un impacto soberbio en el rostro de la morena, sin duda lo disfrutaba, disfrutaba sacar de sus casillas a la hermosa mujer- si August claro que si, nos vemos mañana en el club sería maravilloso pasar un momento junto a tí me divertí mucho la última vez que nos vimos- Este último comentario sacó una sonrisa a Regina sin duda la morena recordaba sus travesuras con August en sintonía con su querida hermana, Emma logró distinguir la picardía en el rostro de Regina provocando que sus pensamientos sobre "magia" invadieran de nuevo su mente.

-Bueno creí que al ver la torpeza física e intelectual de August usted desistiría de verlo una segunda vez, pero al parecer, le encantan los idiotas, diviértase mucho Swan pero recuerde que sigue siendo nuestra chofer, si no fuera por mi padre y mi madre usted ya estaría recogiendo basura en las afueras de la ciudad- Sin más que decir y llena de celos Regina Mills dio la vuelta y salió de la casa dando un tremendo portazo que sacudió toda la mansión.

Emma soltó una carcajada al ver la reacción de la morena, ella estaba segura que a Regina Gruñidos Mills le encantaría jugar de un modo mas placentero en su compañía, sus risas fueron apaciguadas por una mano traviesa que acariciaba su espalda, provocando un escalofrió que recorría desde su cabeza hasta los talones, al girarse notó la enorme y sensual sonrisa de Zelena, quien llevaba un pequeño pantalón ajustado color blanco, una playera de manga corta color verde con un tremendo escote que hacia lucir sus pechos y colgando de su costado derecho su inseparable mono.

-Hola Emma veo que has desechado el uniforme de chofer, tan bien que te quedaba, aunque sin duda este estilo citadino te hace ver mas deliciosa, si fueras una manzana ya te abría devorado de un solo bocado- La mirada lujuriosa de Zelena recorría la figura de la rubia mientras su voz tomaba un tono bajo y sensual, Emma no pudo evitar sonrojarse ante tal acontecimiento, si tenía algo esta mujer perversa sin duda era el impacto en la banalidad de la rubia.

-Señorita Mills, usted también luce hermosa, el verde es su color de eso no existe duda alguna, con su permiso debo asistir con su madre a un juego de canasta junto a sus amigas, sigo siendo su chofer aunque por órdenes de su padre ya no debo usar el uniforme para evitar sospechas de sus socios, ahora si me permite…- Emma intento pasar a lado de Zelena quien la interrumpió plasmando sus labios contra los suyos robando un beso algo casto para el gusto de Zelena pero bien aprovechado, a Emma no le desagrado por lo que continuó el beso tomando por la cintura a Zelena quien sonrió ante la decisión de la rubia, ambas mujeres se dejaron llevar por el momento que se olvidaron que estaban en la mitad de la sala de estar de la mansión, su momento se vio interrumpido por un fuerte golpe en la puerta principal, Emma pidió disculpas a Zelena y fue a abrir la puerta, para su sorpresa August estaba ahí parado con un enorme ramo de rosas, vestía de pantalón holgado color crema con una playera tipo polo blanca, gafas solares y sandalias de piel, un estilo muy del club.

-¡August! ¡Qué gusto verte! pero, dime ¿qué haces aquí? Quedamos de vernos mañana en el club, porque esta visita tan repentina.

-Emma querida, no podía dejar de pensar en ti, sé que te dije que mañana pero no podía evitarlo no podía aguantar un momento más sin verte y sin intentar remediar mi falta la primera vez que nos vimos, no sé qué paso de verdad no soy así, por favor ven conmigo al club es temprano aun, podemos nadar y te invito a comer algo, por cierto esto es para ti espero que te gusten- August dio el ramo de rosas a Emma mientras metía su mano en el bolsillo del pantalón y sus mejillas se tornaban color carmín.

-¡Pero que hermosas rosas Emma! es un detalle anticuado pero lindo, dicen que los hombres con problemas sexuales tienden a regalar rosas para ocultar su falta de… ¡entusiasmo!- Zelena apareció detrás de Emma viendo las rosas y refiriéndose a August con desprecio y burla.

-Bueno yo, yo no tengo esos problemas, solo quería ser detallista con Emma un regalo hermoso para una mujer hermosa- August estaba completamente rojo de la cara, tan avergonzado con lo que acababa de decir Zelena, que si pudiera enterrar su cabeza en el suelo en ese momento lo hubiera hecho.

-Gracias por las rosas de verdad me fascinaron, y si me das un momento voy a cambiarme de ropa y nos podemos ir al club- Emma olía las rosas y sonreía a Zelena con picardía, viendo como la cara de Zelena mostraba su enojo y frustración por cada poro, si algo tenían en común las Mills eran sus grandes expresiones de enojo en cuestión de segundos, ninguna de las hermanas podía ocultar los celos que August les provocaba.

August asintió con la cabeza y entro en la mansión detrás de Emma , Zelena les siguió sin perder oportunidad para hacer algo con este hombre tan molesto, agitó sus manos de forma rápida y de repente los pantalones de August estaban en el suelo después de unos segundos August a su lado, Emma escucho el golpe y rápido dio un vistazo al hombre que estaba en el suelo con los pantalones sobre sus tobillos, Zelena reía como una niña después de su travesura, Emma dirigió una mirada de cuestionamiento a la pelirroja, no podía creer que la mujer de ojos verdes tuviera algo que ver con este suceso, August inmediatamente se acomodó los pantalones y lleno de vergüenza pidió una disculpa a Emma diciendo que la esperaría en su auto, Emma se dirigía a su habitación cuando Zelena y su interminable risa la interrumpieron.

-Jajajajajaja, pero si ha de ser idiota ese hombre! Mas tonto no se puede ser, y usted que insiste en salir con el, no ve que trae la mala suerte en su aura, deberíamos continuar con lo que estábamos haciendo antes de que "August mala suerte" nos interrumpiera.

-No creo que sea torpeza mas bien sospecho de algo un poco más "mágico" que provoca la des fortuna en el pobre de August, ahora si me permite debo ir a cambiarme.

Zelena en ese momento corrió a su habitación tomó su teléfono y tecleó el número de Regina, mientras tanto Emma salía con un vestido fresco y su bañador debajo, un lindo sombrero y unas gafas de sol, en su trayecto al club, ella y August no compartieron ninguna palabra, ningún gesto, al parecer el hombre no cabía de la vergüenza, si Zelena buscaba una reacción negativa en el moreno, lo había conseguido. Llegaron al club y se prepararon para entrar a nadar, Emma se había zambullidlo para enjuagarse completa y comenzar a dar unas cuantas brazadas para relajarse, August se lanzaba del trampolín para impresionar a la rubia, pero ella no lo vio, así que nadó torpemente hacia ella y la tomó por la cintura, Emma giró para encontrarse cara a cara con el.

-Wow me has dado un susto, no te vi llegar-

-Perdón no quería asustarte, pero no soy muy bueno nadando, tantos años aquí y no logro aprender – August miraba pícaramente a Emma, no perdería la oportunidad de estar entre sus brazos sin que algo malo sucediera.

-Bueno yo nado muy bien dicen que soy como un pez en el agua así que no te preocupes con mucho gusto te enseño – Emma miro a donde se encontraban las mesas y pudo ver a Regina, Zelena y Killian pedir algo a uno de los meseros, Regina y Zelena se levantaron de su lugar y se dirigieron a los baños, mientras Emma ayudaba a August con unas clases privadas de natación la rubia dirigió de nuevo la mirada al lugar de las hermanas y pudo notar que ambas mujeres llegaban en unos diminutos bikinis dejando al descubierto el hermoso cuerpo con el que contaban cada una, para no variar noto que Zelena llevaba un traje verde con una bata del mismo color, y Regina uno rojo con una bata negra transparente y un gran sombrero negro, Emma no pudo evitar abrir la boca para tragar un poco de aire, pues tan monumentales cuerpos habían secado sus pulmones, pudo notar como Killian tuvo la misma reacción que ella al ver a las mujeres, sobre todo a Regina, esto provoco un gran disgusto para la rubia, por lo que teatralizó las clases de natación con August haciendo que las dos mujeres giraran la vista a Emma.

-August no está tan mal porque no intentas ir de muertito es mas fácil flotar- Emma gritaba sus palabras para llamar la atención de las hermanas y por suerte había funcionado, justo cuando las dos mujeres la vieron Emma aprovechó y acarició de manera provocadora el pecho musculoso de August, haciendo que las mujeres se levantaran de su asiento se quitaran sus batas y sombreros y se dirigieran directo a ella.

Sin más Regina y Zelena contoneándose cual pavorreales llamaron la atención de todos los que estaban en la alberca en esos momentos, y subieron a los trampolines más altos lanzándose de manera magnífica digna de una medalla olímpica, provocando aplausos y ovaciones de los presentes, las dos mujeres compartieron de nuevo la complicidad en sus miradas y nadaron hacia Emma y August.

-Hola querida, que tal tu día, veo que te estas divirtiendo con August, y veo que su cuerpo a reaccionado al frio del agua esto es una maravillosa vista- Regina miraba el pecho de Emma, quien se hundió mas para ocultar lo evidente.

-Bueno, August me ha pedido ayuda para nadar no podía negarme después de lo tierno que ha sido conmigo y sin duda el frío le afectó a usted también pero le queda de maravilla- Emma guiñó un ojo a la morena quien colocó sus brazos cruzados sobre su pecho y le brindó a Emma una sonrisa coqueta.

-August no necesita clases él ha sido campeón de natación durante tres años seguidos, que artimaña mas vieja esta utilizando para conquistarla Swan- Zelena interrumpió el momento logrando que August mirara con sorpresa y arrepentimiento a Emma.

-Bueno si sólo fue un pretexto, pero aun así la estamos pasando muy bien, he visto que Killian las acompaña creo que iré a saludarlo –August estaba a punto de salir de la piscina cuando al impulsarse se dio cuenta gracias a las risas que su trasero y algo mas estaban completamente expuestos al publico mientras su traje de baño flotaba con descaro junto a Emma quien no perdió detalle alguno de lo acontecido logró distinguir como cuando August se levantaba para salir, la mano de Regina se movía en círculos primero y después hacia abajo al ritmo que el bañador de Auguts golpeo el agua, Emma no lo podía creer.

August recupero de inmediato una toalla y salió corriendo al baño, mientras las hermanas reían con locura.

-Bueno Emma una lástima que "August mala suerte" se fuera de esa manera tan impactante a la vista, creo que yo debo salir también aunque con menos clase que mi buen amigo, Regina ¿vamos?- El sarcasmo salía como melodías de la boca de Zelena, Regina se despidió de Emma con un guiño y salió junto a su hermana, Emma tenia que averiguar que era lo que pasaba con esas dos así que las siguió hasta el baño de forma sutil, lo que sus ojos vieron no podía creerlo pero si en efecto era "Magia" lo que salía de las manos de las hermanas, Regina con un movimiento de muñeca apareció alrededor de ella una nube de color purpura cambiando su bikini por un vestido negro ajustado, un peinado perfecto, maquillaje y tacones, lo mismo que Zelena solo que el color de su nube era verde.

Emma Swan la cantante y compositora, la chofer, no podía creer lo que había visto, estaba enamorada de unas brujas ¿De quién exactamente? No lo sabía aun, ¿acaso su enamoramiento sería un hechizo conjurado por estas mujeres? Su corazón palpitaba tan fuerte como su cerebro, en que se había metido, no sabía si salir corriendo o quedarse y descubrir que secretos tenían las hermosas hermanas

Continuará….