Tal vez no tengo ninguna excusa por dejar este fic abandonado por tanto tiempo… pero estuve muy ocupada… en serio, la universidad y el trabajo me consumieron oh y el Naruhina gano mi total atención los últimos meses, ¡Y soy tan feliz de que esa pareja terminara junta! Desde que vi por primera vez a Hinata desee que se quedara al final de Naruto, deje de seguir Naruto por un buen tiempo cuando imagen salvaje de sus hijos aparece en mi face y juro que salte y grite de alegría, en fin, a lo que vine, con ustedes el cap que no he actualizado.
Capitulo 7
El rubio caminaba por el lugar con una sonrisa en los labios mientras las chicas lo miraban perdidas en su encanto, internamente se jacto de las expresiones en sus rostros, sabía que era sexy y el muy maldito aprovechaba y las seducía con fingida inocencia, pero de un tiempo para acá, las chicas yo no le interesaban, ignoraba porque sus ganas de acortejar jovencitas habían desaparecido, aun las jóvenes más hermosas le parecían simples chicas sin gracia ni chiste y eso comenzaba a ser frustrante.
-¡Len!-Rin lo llamó acercándose con alegría mientras traía consigo un par de latas de refresco.
El rubio era todo menos un idiota, sospechaba que la chica estaba tramando algo.
-Toma-ella le entregó una lata de sangría-He decidido que tal vez deberíamos de hacer las paces, es decir, vamos a vivir juntos por un buen tiempo así que deberíamos aprender a llevarnos mejor.
Obviamente desconfió de ella tomando la otra lata que la chica sostenía y no la que ella le ofrecía, Rin en ningún momento cambio su sonrisa y abrió su lata para tomar su contenido demostrándole que no había nada raro, él imitó su acción pero el liquido de la lata lo baño entero y la joven frente a él estallo en risas.
-Sí, sí, muy graciosa Rin, eres demasiado infantil ¿Fue lo mejor que se te ocurrió para vengarte?-sonrió arrogante.
-¡Ya se me ocurrirá algo mejor!-replicó ante su patético intento de venganza y huyo del lugar con una sonrisa de superioridad para luego murmurar-No debiste haberme retado.
El Kagamine se comenzó a sentir pegajoso por lo cual tomó la disposición de tomar un baño, conocía la casa de la fiesta como si fuera la suya propia, así que tomó ropa de la mochila que había llevado y entró al amplio baño sin saber que cierta rubia lo estaba vigilando.
La ojiazul sonrió victoriosa cuando el rubio entró al baño sin molestarse en ponerle seguro, que estúpido, seguro pensó que alguna incauta lo seguiría y cumpliría con ella alguna de sus fantasías sexuales, nada más alejado de la realidad, se escabullo con mucho cuidado en el baño y tomo las ropas del joven, el que ríe al último ríe mejor.
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-¿Qué hiciste qué?-preguntó Rui incrédula.
-Eso mismo-dijo la rubia para seguidamente ser abrazada por la pelinegra que comenzó a despeinarla con una sonrisa.
-Estoy tan orgullosa de ti, has aprendido bien Rinny-chan-la soltó-Ah, me encantaría haber visto la cara de ese idiota al salir de la regadera, su expresión debió haber sido un poema.
-Así aprenderá a no jugarme bromas pesadas-declaró la Kagamine con orgullo al escuchar que alguien gritaba su nombre.
-Uh, paree que no está nada contentó-Rui se burló sutilmente del aspecto que traía.
-Anda Len, no sabías que tenias ese tipo de mañas-la rubia contuvo las carcajadas que amenazaban con salir de sus labios, pero es que la expresión enfurecida y avergonzada de Len no tenia precio, tan así que llegó a pensar que se veía muy lindo sonrojado y humillado.
-Vale, te has lucido con tu venganza, ahora devuélveme mi ropa-siseó el Kagamine no había sido divertido que al salir de la ducha no encontrara su ropa por ningún lado, en su lugar había una mini falda, unas mallas, una blusa con sostén y relleno incluido, tuvo que ponerse era ropa pues no podía darse el lujo de salir desnudo, eso era más humillante que hacerse pasar por una chica.
-¿Y qué te hace pensar que simplemente te daré tu ropa así por así? Estoy algo celosa, te ves muy bonita Lenka-rió por lo bajo.
-Si sabes lo que te conviene me darás mi ropa-gruño claramente irritado en un peligroso acercamiento al cuerpo de la Kagamine.
-Si la quieres devuelta tendrás que buscarla, la escondí en algún lugar de la fiesta, mientras más rápido la encuentres menos gente te vera vestido así-sonrió maliciosa-Es decir, podrías engañar a cualquiera de verdad pareces una chica, sería una lástima… si alguien decidiera desenmascararte.
-Como te atrevas juro que hare tu vida miserable Rin-murmuró el rubio entre dientes conteniendo su furia.
-Nada de lo que hagas puede ser peor que vivir bajo el mismo techo contigo-musitó retadora.
-¿Quieres apostarlo?-preguntó el levantando una ceja.
-Amigo, creí que ya habías superado esas manías-la voz escéptica de Rei irrumpió la batalla de miradas de los ojiazules.
-¿De qué estás hablando Rei?-preguntó la rubia extrañada mientras el joven a su lado se tensaba, por el rostro de su pelinegro amigo no tenía una buena perspectiva de lo que podía suceder, pero bueno, el ojimiel siempre iba a encontrar una manera de avergonzarlo y viceversa.
-Puede que el sex Apel de Len haya aumentado conforme creció pero antes era todo un Shota y solía vestirse de niña-sacó de su cartera una foto mostrando un Len pequeño con un vestido de holanes puesto y su cabello amarrado en 2 colitas, parecía todo una loli.
La expresión de ambos rubios fue de incomodidad y sorpresa nada grata, principalmente Len que estaba algo asustado de que Rei llevara consigo una foto suya de vestido de niña guardada en su cartera.
-Pervertido-murmuró Rin dirigiéndole al Kagamine una mirada indescriptible que lo tensó aún más.
-Rin, te juro que eso tiene una explicación-dijo con algo de nerviosismo en su voz pero la chica se dio media vuelta y comenzó a caminar de forma rápida para intentar alejarse del joven lo más pronto posible-¡Te juró que me las vas a pagar Rei!-le gritó entre sonrojado, enojado y avergonzado dando se a la tarea de perseguir a Rin para tratar de justificar la fotografía.
Rui frunció el ceño mirando a su novio con enfado.
-¿Podrías decirme porque tienes en tu cartera una foto de Len y no una mía? ¿No serás gay o sí?-cuestiono la chica con un leve enfado.
-Creo que te he dejado muy clara mi hombría-musitó Rei deslizando su mano por los cabellos de la chica que ni siquiera se inmuto ante la repentina cercanía del pelinegro.
-¿Y entonces?-alzó una ceja con curiosidad.
-Pues, solo esperaba el momento en el que pudiera usarla en su contra-rio maliciosamente el chico.
-¿Me estás diciendo que solamente la traías contigo esperando poder humillarlo con ella en algún momento?-cuestionó incrédula.
-Por eso y… porque se parece mucho a Rin… cuando su madre a un vivía se deshizo de todas las fotos… esta foto me hace recordar a los tiempos en los que Rin era feliz, pero tanto su actual personalidad como la ilusión que me forje pensando que en esta foto era ella, no son reales…
-Ya veo, por eso decidiste que era hora de que se conocieran, piensas que tal vez Len pueda hacer salir a flote a la verdadera Rin… ¿Y si en lugar de eso la situación empeora?-preguntó la pelinegra un poco preocupada-Si ella realmente se enamora de Len saldrá muy lastimada.
-Lo superara, probablemente entre en depresión por un buen tiempo, pero pienso que si logra superarlo volverá a ser la Rin de siempre, estoy seguro de ello-declaró con seguridad.
Aunque la verdad Rei apostaba a que Len sería el primero en enamorarse, principalmente porque sin darse cuenta Rin se estaba ablandando con él y poco a poco se estaba acostumbrando a tenerla cerca, puede que ninguno de los 2 lo dijera, pero habían dejado de sentirse solos y buscaban cualquier excusa para pelear sin darse cuenta que parecían un par de esposos con sus típicos pleitos diarios.
Rin estaba mostrándose un poco más blanda ya que la personalidad de Len era relajada y juguetona, las ocurrencias del rubio diario lograban sacar una sonrisa en el rostro de la chica y eventualmente había bajado la guardia, anteriormente estaba muy al pendiente de que él no intentara nada con ella pero recientemente parecía ya no importarle.
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-Nee, Rin ¿No crees que ya ha sido suficiente?-murmuró algo fastidiado-Ya te explique que lo del vestido fue porque mi madre quería tener una hija y llevamos mucho dando vueltas por toda la fiesta, un par de chicos incluso quisieron ligarme ¿Podrías por favor devolverme mi ropa?
La joven finalmente se dio media vuelta prestando atención a "Lenka", de hecho había sido muy divertido ver a un par de chicos intentando ligárselo, pero aún no estaba muy satisfecha con su venganza, bueno, Len ya había recibido suficiente humillación así que tal vez sería buena idea devolverle su ropa, lo último que quería era pasar el resto de la fiesta con el rubio persiguiéndola rogándole una y otra vez que le devolviera su ropa, los primeros minutos habían sido divertidos pero la verdad es que se había vuelto irritante.
-Bueno, Bueno, supongo que podría suspender tu castigo por hoy-musitó pensativa, ambos se encontraban en un lugar distante y poco concurrido de la fiesta-Claro, solo si te inclinas ante la gran Rin-sama y le besas los pies mujajajaja-rio como toda una orgullosa soberana, con un toque de elegancia.
-Ah, qué remedio-suspiró cansado como quien no quiere la cosa y se inclinó tomando el pie derecho de la rubia-Por mi reina hago lo que sea…
-¿Eh? Espera Len no ¿Qué estas…?
Le dio un beso al pie de la chica y deslizo los labios hacia arriba por su pierna hasta llegar a la rodilla de la avergonzada chica que cayó de sentón sumamente sonrojada.
-Ya basta, está bien, entendí, entendí, te devolveré tu ropa, solo… no vuelvas a hacer algo tan vergonzoso-dijo nerviosamente mientras movía sus manos cómicamente.
-Eh, ¿Por qué estás tan sonrojada? AH ¿Será que te estas enamorando de mí?-preguntó con una sonrisa en sus labios.
A la joven le salió una venita en la frente.
-¡Sigue soñando estúpido!-lo pateó apenas haciendo desaparecer la cercanía de sus cuerpos.
-Ah, Rinny, eres una tierna Tsundere, a ver déjate apapachar-le pareció muy divertido seguir fregando a la chica que en esos momentos estaba un tanto alterada.
-¡Aléjate de mí pervertido!-dijo entre dientes intentando alejarlo.
-¿Qué? Pero si solo estoy demostrándote lo mucho que te quiero Rinny.
-¡Te voy a matar Len!
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-Entonces… básicamente golpeaste al pobre chico… hmmm… siento un poco de lastima por él-rió suavemente una voz del otro lado de la línea.
-¡Esto no es gracioso Luka!-se quejó la joven infantilmente-Len últimamente solo hace lo que se le viene en gana, comienza a portarse muy cariñoso, comienza a irritarme que bromee conmigo de esa forma, puede que sea guapo y en ocasiones amable pero eso no le da derecho a…
-De forma que ¿Hubieras querido que el afecto que él te muestra fuera real?-interrumpió la pelirosada tomando por sorpresa a la Kagamine.
La joven abrió los ojos anonadada quedándose sin palabras durante un par de segundos.
-La forma en la que lo dices… pareciera como si anhelaras que ese cariño fuera real, realmente no pensé que hubiera un chico que te pudiera hacer bajar la guardia.
-Pero ¿De que estas hablando Luka? Jajaja-rio nerviosamente-No es como si me estuviera enamorando de ese idiota.
-¿Quién menciono algo de enamorarse?-murmuró escéptica la joven del otro lado de la línea-Como sea, me alegro de que te la estés pasando bien.
-Eh, ah, no me había dado cuenta de la hora, lamento haberte quitado mucho tiempo Luka, seguro que tienes que dormir bien-exclamó mirando al reloj colgado en una pared de su cuarto.
-Sí, buenas noches, Rin, también tienes que descansar ¿Acaso no tienes clases mañana?-interrogó la joven.
-Sí, pero platicar contigo hace que el tiempo se me valla volando y eso que no he tenido nuevas misiones… parece como si el juego estuviera a punto de terminar, ya no me quedan muchos oponentes.
-Bueno, tarde o temprano esto tenía que llegar a su fin, pero aun no derrotas a tu némesis jejej-rio Luka suavemente-En fin, buena suerte Rin.
La llamada terminó, la rubia se dejó caer sobre su cama sintiéndose algo cansada, lo cierto era que no había recibido ni una sola misión desde hacía un buen tiempo, su único trabajo había sido de terapeuta en línea ayudando a chicas a superar desamores y no paraba de preguntarse si dolía tanto como las chicas creían.
Nunca sintió algo así cuando su primo prácticamente la rechazo, aunque bueno, era entendible que pretendiera aferrarse de forma romántica al único chico que no consideraba un idiota, cruel y despiadado rompe corazones, si, lo quería, pero nunca fue de la forma tan especial que presumía.
Su madre había amado de forma inexplicable a su padre, hasta cierto punto llegó a creer que eso era amor, pero al parecer no lo era ¿Tal vez una obsesión? Bueno, estaba segura de que su madre había querido a Leon por mucho tiempo, tal vez ella había quedado enamorada del chico lindo que hace tiempo había conocido, por lo que supo, sus padres habían pasado por mucho juntos y que el rubio la dejara de repente debió de haber sido para ella la cosa más dolorosa del mundo.
Lily había amado tanto a Leon que no había soportado verlo alejarse de ella, al grado de pensar que una vida sin él no era suficiente, se había vuelto tan dependiente de su infiel esposo que había terminado por suicidarse prácticamente frente a su hija.
-"¿Por qué ya no me quiere?"-sollozaba la hermosa rubia-"Yo no puedo vivir sin su amor. Ya no."
Rin estaba llegando del colegio, ese día se encontraba feliz de haber sacado muy buenas notas para presumirle a su madre, ella sin duda le acariciaría la cabeza murmurando un "buen trabajo Rin, iremos a celebrarlo" y entonces irían probablemente a comer una pizza, su madre sonreiría como hace tiempo no lo había hecho, seguro ella se pondría feliz.
La inocente niña abrió la puerta entrando a su casa muy contenta y su sonrisa se quebró cuando en el suelo de la sala encontró a su madre inconsciente sosteniendo un frasquito de pastillas y sobre la mesita había una nota donde Lily se disculpaba por no haber sido lo suficientemente fuerte para seguir vivendo.
La niña lloró asustada intentando moverla para que despertara, pero por más que intentaba su madre no reaccionaba, Rin no dejaba de repetir su nombre una y otra vez mientras veía como unos hombres se la llevaban en una camilla y un policía la sostenia impidiéndole llegar a ella.
-"¡Madre!"
La rubia despertó sobre saltada, a su lado Len la miraba sumamente preocupado, no supo cuando había quedado dormida ahogándose entre tristes recuerdos.
-¡¿Estas bien Rin?! Me asustaste, no dejabas de removerte entre sueños-él seco las lágrimas que la chica no había notado que descendían por sus mejillas, el no preguntó, solo la apegó a su cuerpo intentando reconfortarla.
Y ella sintió una calidez que la hizo querer desahogarse por completo, el tacto de él sobre du cabeza era en cierta medida reconfortante y tranquilizante… la calmaba y entonces cayo en cuenta de que había bajado la guardia.
-¿Qué haces en mi habitación?-murmuró de pronto con un tono frio ocultando sus ojos llorosos con su flequillo mientras la luz de la luna se desvanecía al ser cubierta por una nube.
-Te escuche gritar mientras iba por un vaso de agua-dijo algo confundido del cambio de humor de la chica, ella lo empujo ligeramente haciendo que soltara su abrazo y en ningún momento le dirigió la mirada.
-Vete-dijo entre dientes furiosa consigo misma de su propia debilidad, hacía tiempo que aquellos recuerdos habían dejado de atormentarla.
-Rin…
-¡Largo de aquí! ¡No te necesito!-gritó irritada aun sin dirigirle la mirada y suavizo un poco su voz al notar la sorpresa del rubio-Por favor déjame sola.
Len no comprendió que era lo que pasaba por la mente de la chica, él estaba enojado por la forma en que lo estaba tratando aun después de haberse tomado la molestia de intentar reconfortarla e irritado salió azotando la puerta sin decir nada, en algún lugar de su corazón, el deseo de negarse a su petición y abrazarla había surgido por un leve momento pero lo había ignorado.
Las lágrimas de la chica resbalaron por sus mejillas sintiéndose estúpida, había mostrado debilidad frente al enemigo, sin darse cuenta se había vuelto más blando con él al punto de considerarlo una amigo, pero él no lo era y ella no lo necesitaba, un poco más y habría cometido el error de confiar en él y abrirle su corazón, pero nunca más estaba dispuesta a cometer ese grave error.
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Continuara.
No tengo mucho que decir salvo… que lo siento por dejar este fin por tanto tiempo… espero que este cap lo compense me pondré inmediatamente al corriente con los otros fics asi que no me maten.
