¡Hola chicos! En este capítulo las cosas van a empezar a cambiar, la moneda se va a empezar a invertir. Al final del mismo hay una canción que se llama "Lie to me" de Sara Bareilles para que la busquen en Youtube y puedan escucharla mientras leen esa parte jijiji de hecho les confieso que el título de esta historia esta, evidentemente, basado en esa canción.

Los personajes no me pertenecen son creación de Rumiko Takahashi


Capítulo 7

-¿Irse o quedarse?-

Octubre, 2012

Bajó del elevador con el corazón bombeando hasta su máxima capacidad, caminó un poco hasta llegar a la recepción y se acercó al mostrador sin dejar de buscar con la mirada a su alrededor.

-¿Puedo ayudarle?- preguntó la encargada

-Sí, ¿el cuarto del señor Genma Saotome?

-¿Es familiar?

-Soy… - se detuvo Akane, no era nadie, no eran familia realmente y entonces escuchó una voz conocida

-Es mi nuera- afirmación que hizo voltear a Akane y encontrarse con los cálidos ojos de su tía Nodoka – ven conmigo Akane

Akane caminó hasta llegar a los brazos de Nodoka -¿cómo está?- le preguntó sin soltarla

-Solo nos queda esperar querida

-¿Y tú? ¿Cómo estás?

-Contenta de que vinieras

-Ranma… no… no está aquí ¿verdad?

-No te preocupes, salió a dejar a la latosa de su esposa

-Me alegro, no quisiera toparme con él

-¿Y tú como estas? ¿No te has casado aún?

-Estoy…- como decirle a aquella mujer que estaba comprometida de nuevo cuando no podía ni siquiera admitírselo a ella misma y nadie de sus conocidos lo sabía aún –saliendo con alguien… pero yo no… no sé… -suspiró tratando de explicarse sin decir nada realmente - soy una tonta ¿no?

-El tonto es otro por impulsivo pero vamos, te llevare a la habitación de Genma para que puedas… -su voz se cortó y unas lágrimas salieron de sus ojos –perdóname, estoy… ya te podrás imaginar

-Tranquila tía

Tras dejar a la mujer sentada en la sala de espera se dirigió a la habitación que le indicó. Ella ya había pasado por eso antes, ya se había despedido de su padre y ahora tendría que pasar por el mismo doloroso proceso con su tío.

-¿Tío Genma?- preguntó en un susurro al entrar, lo vio tendido en la cama con miles de aparatos a su alrededor

-Akane- le respondió con el aliento entre cortado –me alegra que hayas podido venir

-No vine antes porque no me lo habían dicho ¿pero que te ha pasado tío, te ves fatal?- sonrió Akane tratando de aligerar la tensión

Genma río un poco –es que no soy tan fuerte como pensábamos, resulta ser que la vida de un panda es más frágil

-¡Tío!- expresó Akane abrazándolo

-Akane… yo quiero pedirte una disculpa

-¿A qué te refieres?

-Si tu padre y yo no hubiéramos insistido en que tú y Ranma se casaran… no serían tan miserables los dos

Akane lo miró sorprendida por aquella afirmación, era consciente de que por su parte en otro tiempo podría haber sido irrefutable pero ahora no estaba sola del todo y se sentía tranquila, salvo cuando alguien sacaba a colación el tema de Ranma ahí sus sentimientos la traicionaban cruelmente pero… ¿Ranma infeliz? Se había casado ¿no era cierto?

-Ranma te sigue amando Akane, si se casó con esa mujer fue porque… no podía olvidarte

-No te entiendo

-Es muy claro, solo hay que verla para entenderlo

-Lo lamento tío pero no tengo nada que perdonarte, yo fui feliz con los pocos momentos que compartí con Ranma y si al final las cosas no resultaron es entera responsabilidad de nosotros… al contrario soy yo la que tiene que agradecerte, agradecerte el que me hayas dejado conocer al amor de mi vida

-Akane… Ranma aún te ama, lo sé pero mi hijo es muy orgulloso para reconocerlo

-Tío… nosotros ya lo intentamos en una ocasión y no funcionó

-Deberías dejar que te aclare las cosas Akane

-Lo siento tío, él ya está casado y yo… yo estoy comprometida

De pronto escuchó un ruido en la puerta y se levantó de inmediato, unos minutos después una enfermera entró y le indicó que tenía que salir porque debían aplicar unos medicamentos.

-Sí, un momento por favor- respondió Akane y luego tomó entre sus manos la mano de Genma –gracias por todo

-Le daré tus saludos a Soun- contestó Genma –los cuidaremos

Akane salió de aquella habitación con los ojos a punto de romper en llanto, luego caminó hasta donde estaba Nodoka y se abrazaron. No pudo resistirse más y se dejo invadir por la tristeza.

-Lo sé querida, lo sé- dijo acariciando su largo cabello –pero estará mejor… cariño… creo que es conveniente que te vayas, Ranma llegó hace un momento y lo mande a traerme un café

-Gracias tía… cualquier cosa llámame por favor- le dijo anotándole su número personal en un pequeño trozo de papel –a cualquier hora

Caminó hasta el elevador y se detuvo en seco, luego volvió a girarse y caminó de regreso con Nodoka –tía… creo que es mejor que le entregues esto a Ranma- le dio el anillo que llevaba en su mano derecha.

Nodoka lo tomó y la miró sin comprender nada –es… la sortija que me dio Ranma- explicó Akane y su tía asintió recordándolo.

-Yo se la daré cariño, no tengas cuidado

Volvió a encaminarse al elevador, subió y en cuanto las puertas de este se cerraron Ranma salió de una de las laterales del mismo.

-Ella aún te ama necio- le dijo su madre cuando se acercó a ella con las dos tazas de café

-Ahora lo sé… soy un idiota ¿no?

-No me queda claro porque siempre lo has dudado y esperabas que ella siempre confiara ciegamente en ti, lo idiota siempre lo has sido… toma- le entregó el anillo –aún no entiendo porque te casaste con esa mujer tan pesada

-No quiero hablar de eso mamá… ¿Cómo fue que te enteraste del bebé?- preguntó guardando el anillo en el bolsillo que estaba a la altura de su pecho en su camisa

-Es un secreto

-¿Nabiki?

-No- contestó dando un sorbo a la taza, Ranma la miró esperando una respuesta –fue el propio Genji quien me lo contó

-¿Cuándo te lo contó?

-Su esposa está en el mismo curso de jardinería que yo, la conozco bien y también conozco a Genji… es un buen chico y siempre cuidó de Akane

-Soy un idiota, no cabe duda

-Siempre hay tiempo para arreglar las idioteces cariño… todo tiene remedio menos la muerte- dijo su madre dando un sorbo a la taza y él miró por la ventana de la sala de espera y vio salir a Akane rumbo a un automóvil estacionado fuera del hospital.

-Akane- murmuró para sí mismo


R&A


Septiembre, 2009

Le hubiera gustado acelerar el andar de aquel elevador, deseaba comprobar con sus ojos que estos mentían, que aquella mujer no era su Akane. Se parecía muchísimo, pero vestía un atrevido traje a falda y llevaba el cabello largo, suelto, hermoso… sí, seguramente era ella.

Cuando por fin el elevador se detuvo y abrió sus puertas corrió hasta el mostrador de la recepción –disculpe… ¿vio entrar a una mujer como de esta estatura? –mostró colocando su mano a la altura de su pecho –con cabello largo azulado y traía un traje a falda color oscuro… creo que era azul

-¿Se refiere a la señorita Tendo?

-¡Sí!- anuncio feliz –Akane Tendo

-Acaba de subir al piso 28… a la agen…

-¿A la agencia Visionary Art?- le interrumpió

-Sí, me parece que es la nueva creativa

-Es el destino, ¿sabía?- le dijo a la despreocupada recepcionista y corrió de vuelta al elevador

Cuando llegó al piso 28 su amigo ya lo esperaba fuera del elevador –¡Ranma! No me lo vas a creer pero acaba de entrar…

-Sí, ya sé que acaba de entrar Akane, me contó la recepcionista que es la nueva jefa de edición de esta agencia- dijo sonriendo maravillado y comenzó a caminar por el lugar buscándola con la vista –quiero que ella se encargue de la campaña Ryoga

-Tranquilo, creo que primero deberías pensarlo bien… ella está casada ¿no?

-¡Ay amigo! Pero sí eso es lo más maravilloso de todo, ella no se casó con el Genjibre ese

-¿No?

De pronto un carraspeo lo hizo ponerse tenso –esa trenza es inconfundible- escuchó a una voz conocida y amada decirle -¿qué haces aquí Ranma Saotome?

Ranma se volteo y miró a la hermosa mujer que lo estaba aniquilando con la mirada, cruzada de brazos, esperando una respuesta satisfactoria.

-A… Aka… Akane- tartamudeo –tú estás hecha una belleza

-Eso no fue lo que te pregunte- contestó en tono serio -¿qué haces aquí? ¿Me estas siguiendo?

-Es que eso es lo más increíble de todo este asunto, acompáñame para que te cuente- respondió tomándola de un brazo y empezando a caminar en dirección a la sala de juntas que se veía cercana.

Entraron solos dejando a Ryoga esperar afuera de aquel lugar –Akane… ¿cómo estás?- preguntó ofreciéndole la silla que había apartado. Ella se negó a sentarse y siguió de pie, cerca de la puerta, con los brazos cruzados –yo estoy bien, más que bien ahora

-¿Qué demonios haces aquí Ranma?- volvió a insistir

-Pues vengo a una presentación sobre unos aburridos espectaculares para la campaña de publicidad de mi nueva cadena de gimnasios… ¿y tú?- le desafió mientras tomaba el asiento

-Yo soy la nueva jefa de creación de esta agencia

-¿Entonces tú vas a supervisar mi campaña?

-Por supuesto que no, ese proyecto no me corresponde a mí… es más, ni siquiera sabía que aquí llevaban la publicidad para ti

-Pues que te digo ¿el mundo es un pañuelo?- le respondió divertido al ver como se enfurecía

-Será mejor que me vaya a trabajar- giró la perilla para salir pero un brazo fuerte detuvo la puerta haciéndola cerrar de golpe -¿qué quieres?

-¿Cenamos hoy?- le preguntó acercándose a ella para tomarla por la cintura pero Akane reaccionó a tiempo y se movió hacia atrás para evitarlo

-¿Qué crees que haces? ¿Piensas que puedes volver y pretender que nosotros estamos bien?

-¡Ah! ¡Entonces si hay un nosotros!- le rebatió aún más entusiasmado –Akane… no pienso volver a perderte

-¿Cuándo he escuchado yo eso?

-Esta vez es enserio… ¿Por qué no te casaste?

-¿A ti que te importa?

-Pues que esa fue la razón por la que me fui

-¿Si? Como no ¿crees que soy tonta?- contestó Akane tomando de nuevo la perilla –déjame salir

-No hasta que aceptes cenar conmigo

-Jamás, me escuchaste, yo no tengo nada que ver contigo

-¿Y porque llevas la sortija que te di?

Akane miró la sortija que se había acostumbrado a usar en su mano derecha y luego lo enfrento a los ojos frunciendo el ceño. El la analizaba con un brillo especial en su mirada, sabía que había ganado, había dado en el clavo.

-Si tanto la quieres ahí la tienes- dijo Akane quitándose el anillo y arrojándoselo a la cara –me voy- le gritó jalándole la puerta y saliendo a pasos gigantes de aquel sitio, luego se dirigió al elevador y una jovencita la siguió

-¿Señorita Tendo?- dijo la joven

-Hiyori por favor cancela mis citas del día, voy a ir a comprar materiales para la campaña de La Belle

-Si señorita

Acto seguido Ranma salió muerto de risa jugando con la sortija entre sus dedos.

-No le veo la gracia Ranma, su escándalo se escuchaba perfectamente- le comentó Ryoga caminando tras él hacia la sala de juntas que tenían asignada para el proyecto de su campaña

-Ella aún siente algo por mí y eso me da felicidad- dijo Ranma deteniéndose un momento para mirar la sortija –Ryoga… quiero que Akane lleve la campaña de los gimnasios, quiero que se vea obligada a estar todo el tiempo cerca de mí ¿me oíste? Tienes que hacer hasta lo imposible porque eso ocurra

-¿Qué quieres que te diga?... no creo que sea la forma de hacer que ella regrese contigo

-Lo hará, ya verás como ella y yo estaremos al final juntos- sonrió confiadamente mientras entraba a la sala de juntas con su amigo


R&A


Noviembre, 2012

Estacionó su auto en el lugar que estaba asignado dentro del lujoso edificio en el que vivía desde hace tiempo. Apagó las luces y bajó del auto caminando hacia la cajuela para sacar todo lo que había comprado.

Tomó con cuidado ambas bolsas y camino por el pasillo para tomar el elevador, entró suspirando cansada. Una vez frente a la puerta de su departamento sacó la llave de su sudadera y abrió sin prender la luz, la luna se filtraba de lleno a través de los ventanales sin cortinas. Habían optado por comprar ese lugar por la vista, se veía toda la ciudad y a distancia el inicio de su antiguo barrio.

Colocó las bolsas del súper sobre la barra de la cocina y sacó los tres litros de helado, la caja de chocolates que se le pegó camino a la caja y las dos botellas de licor. Guardó dos de los helados en el congelador y sacó de la alacena un vaso mediano de cristal en el que colocó unos cuantos hielos y luego de abrir una de las botellas lo llenó con el líquido.

-Yumi- dijo tomando un plato hondo también de la alacena para servirse helado –nada como curar la depresión como helado y whisky

Luego tomó el vaso, el plato y la caja de chocolates y caminó hacia su habitación. Entró a oscuras y dejó el plato en el tocador, luego se acercó a un librero y prendió lo que parecía ser un sistema de audio. Una canción comenzó a sonar, Akane se sentó en uno de los sillones que estaban cerca y dio un sorbo del vaso al mismo tiempo que abría la caja de chocolates.

Comenzó entonces a cantar…

Tell the truth, no lies
I can take it
Bend your breath, just this once
Run your mouth
I bet I can catch it
You sound just like a Judas

And if there's anything I learned
That will keep me standing
If I take you at your word
Then I'm empty handed
A tongue like yours should be burned and branded
So I can see you lie to me
I wish the air would color red
When you breathe it in
And so I could have seen it coming
Look in my eyes when you say you love me
So I can see you lie to me… oooh ooh

Las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos a borbotones, ella siguió coreando la canción que tan bien se adaptaba a su realidad.

Lost be found
I'm a bloodhound born for seeking
Poor prey, you must be tired
Stood your ground
But your airtight drums were bleeding
And now it's all on fire

If there's anything I learned
That will keep me standing
If I take you at your word
Then I'm empty handed
A tongue like yours should be burned and branded
So I can see you lie to me
I wish the air would color red
When you breathe it in
And so I could have seen it coming
Look in my eyes when you say you love me
So I can see you lie to me… ooooh oooh oooh

-Cómo te odio Ranma Saotome- dijo cuando la canción terminó y otra estaba empezando –no, no te odio, no puedo hacerlo y por eso me odio a mi misma… por estúpida- se metió a la boca un chocolate mientras las lágrimas seguían corriendo por sus mejillas -¿qué será de mi amor por ti? ¿Algún día me dejarás en libertad? ¿Me dejarás rehacer de verdad mi vida?

Akane siguió bebiendo y comiendo chocolates, después se levantó al ritmo de la música por el plato de helado.

-Yo no impido que sigas con tu vida Akane, yo no te estoy buscando y tampoco te estoy esperando- escuchó decirle a Ranma que estaba sentado sobre el tocador a un lado del plato

-Tú cállate, no tienes derecho a opinar- respondió ella tomando el plato

-Me estas preguntando que si algún día te dejaré ser libre y te estoy respondiendo que yo no soy directamente el que te detiene… eres tú misma

-Sí, sí, muy divertido… mi propia mente sabe la respuesta- tomó una cucharada del helado y volvió a mirar al lugar donde Ranma había estado… vacío por supuesto. Otra oleada de lágrimas bajaron por sus ojos. Su imaginación había sido más que cruel.


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