Hola hermosuras! Tenía el capítulo desde cómo el lunes pero el inteligente de mi hermano se llevó mi cargador y no lo había subido a ningún lado y tuve que esperar a que llegará para poder acceder al documento. Disfruten la lectura.


–¿Lucy? –La joven trato de identificar la silueta que presenciaba ante sus ojos, Gray instintivamente la puso detrás de él para protegerla con su cuerpo.

–¿Quien anda ahí? ¿Cómo se atreve a allanar mi casa?

–No se asusten soy yo, Lucy -Juvia ladeo su cabeza porque el pelinegro con su cuerpo no la dejaba ver y por medio de la poca luz pudo identificar su cabello rubio.

–¿Lucy? -preguntó desconcertada y su corazón dolió al escuchar el tono de voz con el que la rubia contestó, podía escucharse triste y desesperada.

–Por favor déjame hablar contigo, no me rechazas tú también. Por favor Juvia. -La peli azul y Gray se miraron por unos segundos y el oji gris entendió el mensaje.

–No tardes, está haciendo mucho frío -le advirtió mientras se despedía de Lucy con un gesto sutil con su mano -Feliz Navidad -masculló porque sabía perfectamente que ella no era feliz, no en ese momento.

–¿Quieres entrar Lucy?

–No, él no quiere verme y no quiero arruinarle su Navidad.

–No ha dejado de ver su celular, Juvia está segura que está esperando que lo llames para que le pidas perdón Lucy. -dijo acercándose a ella.

–Me dijo que no quería volver a hablarme, que sólo usaba la boca para lastimarlo. No sabes cuantas ganas tengo de llamarlo pero sé que me va a rechazar, jamás había visto tan enojado a Natsu como ese día, no me grito pero me dolió que dijera que nuestra relación no iba a ningún lado, me dijo que era una egoísta y una manipuladora y me dejó, me dejó sola con el corazón en mil pedazos.

–Hace frío, deberían entrar. Juvia no quiere que te resfríes Lucy, adentro pueden hablar más tranquilas. -Lucy dio unos pasos hacia atas tratando de huir, no quería ver a Natsu le dolía en el corazón que la hubiera dejado. Ni siquiera entendía que estaba haciendo en ese lugar, su orgullo le había impedido llamar a Natsu pero su corazón y soledad la llevaron a la casa de Silver para aunque sea ver algunos segundos a las personas que tenía y que por tonta había perdido.

–Me alegra que las cosas estén mejorando para ti, se te ve feliz -se ahogó con sus lágrimas y mordió su labio para ahogar un sollozo. –Adiós Juvia -La rubia dio media vuelta y se fue caminando ahogándose con las lágrimas que no quería dejar salir, Juvia como un reflejo corrió hacia ella y la abrazo dulcemente, acunándola en sus brazos para darle calor, estaba fría y sus mejillas y nariz estaban rojas por recibir tanto el frío clima de la noche de navidad, probablemente había estado ahí afuera por más de tres horas seguidas sin tomar o comer algo.

–Juvia está muy enojada contigo Lucy. -La soltó y se apartó para hablarle fuerte a la cara.

–Lo entiendo Juv, te quite el apoyo cuando más lo necesitabas y no sabes cómo me arrepiento, si pudiera devolver el tiempo –Un sollozo hizo trizas su voz –me equivoque llevándote a ese lugar, fui una horrorosa amiga dejándote ir con ese imbécil y luego no te ayude cuando más lo necesitabas, te trate tan mal Juvia, por favor perdóname.

–¿Sabes? Juvia también dijo cosas feas ese día, todos de cierta manera defienden sus ideales y pasan por encima de la otra persona sin darse cuenta, así son los humanos. La noticia del bebe fue algo muy repentino y por lo tanto no hubo tiempo de pensar claramente, tu tuviste tu reacción y Juvia tuvo la suya. Tú no tenías la culpa, no tenía nada que ver que tú hayas llevado a Juvia a ese lugar porque al final la que tomo la decisión fue ella, Juvia decidió acostarse con Gray. Fue ella la que estaba demasiado caliente como para notar que él no traía protección –Juvia la ayudó a sentarse en una banca que estaba hermosamente colocada a la mitad del hermoso jardín de los Fullbuster.

–Dije cosas tan horribles, todas las noches mis palabras sonaban en mis oídos y sabía que si te pasaba algo sería mi culpa por no ayudarte, me volví loca cuando no te encontré al día siguiente Juvia, te busque por toda la ciudad, hasta pensé que habías ido a casa de Rogue, tuve muchísimo miedo de que te volvieras a encontrar con ese par o que la mafia Yakuza te hubiera secuestrado y que estuvieras en Japón. -La peli azul sonrió por su elevada imaginación pero no la podría culpar siempre pensamos tan negativamente –Hasta pensé que te ibas a suicidar. –Juvia sintió un pequeño alfilerazo en su corazón, recordó esa época donde su vida no tenía sentido y cuando se trató de matar en varias ocasiones.

–Ahora Juvia tiene una razón para vivir –Se tocó su pequeño bulto tan tiernamente que Lucy por fin dejo salir todas las lágrimas libremente –Ella te prometió que jamás volvería a lastimarse y eso es exactamente lo que ha hecho desde entonces.

–Te…..te ves tan hermosa Juvia, lamento haberte aconsejado que lo mataras. Nunca me dedique a pensar un solo segundo en los traumas que te traería haberle quitado la vida a un inocente, perdóname. Nunca podré ver a la cara a tu hijo sin sentir vergüenza. –En un acto nada femenino y que no correspondía a su clase Lucy sorbió de su nariz.

–Juvia ya te dijo que te perdonaba y lo decía en serio, solo dale tiempo por favor. Tiempo para volver a sentirse cómoda siendo tu amiga sin recordar lo que paso esa tarde donde ambas dijeron cosas horribles y ella sabe que el bebe de Juvia te adoraría, no tienes por qué sentirte avergonzada, todos le dijeron a Juvia que lo matará.

–Me estás dando más de lo que merezco, sé que te he perdido, sé que los he perdido a todos, Natsu y tu son lo único que me quedaba y yo misma me encargue de alejarlos con mi estupidez.

–Lucy, ¿Sabes? Ayer –respiró profundo para no llorar –ayer ella estaba hablando con Gray y se dio cuenta que han sido más las cosas buenas que las dos han compartido que lo que paso, tú le salvaste dos veces la vida a Juvia y ahora es tiempo de que se aferren a los buenos momentos. Tienes que ser consciente de que debes cambiar y que todo lleva su tiempo, tienes que dejar esa actitud de mierda Juvia odia eso

–Juvia tu siempre me animabas y me decías que tenía que hacer, me aconsejabas, siento mucho no haber podido ser como tú y aconsejarte como una amiga cuando esa pequeño apareció en nuestras vidas –. Señalo tiernamente su vientre y Juvia sonrió.

–Ya no te mortifiques más y céntrense en el futuro ¿sí? Aunque a veces se pierden la batallas eso no signifique que se pierdan las guerras y ten en cuenta que la vida es una guerra constante, nunca encontraras el equilibrio, siempre tendrás que luchar con algo –Lucy movió su cabeza como una niña de cinco años y lloró para aliviar su alma.

–Eres totalmente diferente a lo que imagine cuando vi que la prueba había salido positiva, pensé que ibas a tener dificultades para aceptar a tu hijo y lo que te estaba pasando pero estás tan centrada Juvia, tan dulce y fuerte, debo aceptar que te ves más hermosa de lo que te has visto en toda la vida, más fuerte que yo, yo soy patética Juv.

–A la próxima que vuelvas a decir algo feo de ti, Juvia te golpeará –Con esa amenaza hablaba muy enserio. –Bueno Juvia creyó que no sería capaz y es que siempre fue tan inútil, se dejaba llevar por emocionalismos pero ahora ella entiende como pudo seguir adelante, su bebe le da fuerzas, la motiva a seguir adelante, ella tiene la profunda ilusión de verlo sano, fuerte, cuando le diga mamá y le sonría –Juvia sonrió inconscientemente y Lucy se alegró de verla tan feliz, jamás la había visto así en toda su vida, la rubia no pudo evitar esbozar una sonrisa. –Mamá tuvo a Juvia joven así que no cree haberla decepcionado, Juvia está haciendo todo esto para que ella se sienta orgullosa, para que vea que cometió un error pero que quiere enmendarlo de la mejor manera posible.

–Water está muy orgullosa de ti, puedes estar segura, desde el cielo ella cuido de ti y te ayudo cuando todos te dimos la espalda –Juvia miro a un punto fijo, Lucy la conocía muy bien ese gesto significaba que se iba a quebrar e iba a comenzar a llorar.

–Mamá era lo mejor que Juvia tenía, ahora que ella se pone a pensar, está totalmente segura que papá le pidió a mamá que abortará –La peli azul se mordió el labio inferior y no aguantó más, sus lágrimas se deslizaron tan lentamente que fue doloroso para Lucy verla de esa manera.

–Pero tu madre fue una guerrera al igual que tú y al final el amor de tu mamá fue lo único que importó, te hizo lo que hoy eres. Ya dejemos de hablar de esto ¿sí? Me pregunto si alguna vez pasaremos una navidad sin llorar –Lucy se burló y Juvia se rio con ella, sabían que jamás habían pasado una navidad lo totalmente felices para no llorar por amargos recuerdos. Lucy suspiró hondamente y se limpió las lágrimas con la manga de su abrigo, ya estaba más tranquila, se había quitado un peso de encima al poder hablar con Juvia.

–¿Cómo se ha portado ese hijo de puta contigo? –Juvia miro al horizonte y suspiró.

–Pues, Gray es como una mujer en sus días –Juvia rio tiernamente como si acabara de cometer una travesura –no sabes a qué atenerte porque sus cambios de humor son tan repentinos, es como un tornado de emociones y si no te adaptas rápidamente te traga y te destroza, es un estúpido, imbécil, –Cabrón, malparido –Ayudó Lucy mientras Juvia sonreía y seguía hablando –a veces un hijo de puta completo pero…pero se contradice cuando sonríe, cuando habla tiernamente y lo que acaba de hacer, Juvia no sabe cómo explicarlo, es como si viviera con múltiples hombres con su rostro. -Descanso totalmente su espalda en el respaldar de la banca y miro al cielo totalmente confundida, no sabía que le estaba pasando pero sentía algo en su pecho cuando hablaba de él, sentía una presión en el estómago y un ritmo anormal en un corazón. –A veces Juvia se siente segura en sus brazos pero otras se siente tan vulnerable, tan fastidiada y molesta que quiere salir corriendo y dejarlo todo. Es demasiado complicado para explicarlo.

–Cuando los vi pensé que se habían dado una oportunidad como pareja, debo aceptar que se veían muy lindos los tres. –Juvia se atoro con su propia saliva al escuchar sus palabras y tosió para poder respirar normal de nuevo.

–Sabes que no podrían ser pareja después de lo que paso.

–Nunca sabes lo que la vida te va a deparar el futuro Juvia, solo mírate pensé que yo iba a salir embarazada mucho antes que tú. –Tragó saliva su comentario estuvo totalmente fuera del lugar y solo se dio cuenta cuando ya lo había dicho –Lo que quiero decir con esto es que la vida nos lleva por caminos que nunca imaginamos cruzar, tal vez un no signifique un sí.

–Pero esta vez Juvia es la que puede decir sí o no, Gray es un hombre demasiado complicado, él no es la persona correcta para entablar una relación y Juvia tiene que decir no gracias esta vez, además Gray odia a Juvia porque arruino su vida, él es el menos interesado en tener algo con ella.

–No puedes saber lo que él siente y recuerda que siempre estarás unida a él por tu bebe, Juvia solo sigue lo que te dicte el corazón y lo que te confirme tu cerebro ¿sí? No quiero que lo que te hizo Rogue o Sting se vuelva a repetir ¿entendiste? –Juvia asintió sintiendo como un escalofrió le recorría el cuerpo.

–Gray y ella no estarán unidos, él le pidió a ella que le dijera a su bebe que él había muerto y Juvia cree que es mejor así.

–Creo que en mi posición no tengo el derecho moral para aconsejarte Juvia, tu harás lo que es mejor para ti y para tu bebe. –Lucy cambio el tema en seguida –Te traje un regalo por favor acéptalo -Saco una pequeña bolsa de regalo color azul y se la paso a Juvia pronunciando suavemente las palabras "Feliz navidad", Juvia al destaparlo sonrió como un niño al recibir la bicicleta que tanto había querido. Los pequeños zapaticos eran tan hermosos que quería vérselos puestos a su bebe lo más pronto posible. Eran de un color blanco tan puro como el bebe que iba a nacer.

–Muchas gracias Lucy, Silver le compró de todo a su nieto pero olvido los zapatos, los necesitaba –La peli azul y la rubia se abrazaron como antes y sonrieron –Juvia también te tiene un regalo ¿Quieres verlo?

–No me merezco regalos Juvia, no quiero que me des nada solo quiero que me perdones.

–El regalo lo tiene Juvia adentro, prométele que no te vas a ir –Lucy asintió y Juvia le dio un abrazo antes de entrar a la mansión. La rubia vio sus manos que estaban cubiertas por sus guantes y vio como las lágrimas caían en la suave tela, nunca pensó que sería tan llorona, enterró su cabeza dentro de sus manos al recordar a Natsu y su vida feliz junto a él. No sería capaz de recuperarlo, no podía verlo a la cara después de lo egoísta y manipuladora que había sido con él. Sintió unos pasos y al levantar la cabeza su cuerpo entero quedo petrificado, trato de pronunciar palabra pero su boca no se movía, salir corriendo, eso era lo que quería hacer pero sus piernas no se movieron.

–Parece que soy el regalo de Juvia –Lucy negó con su cabeza y mordió su labio para aguantar las lágrimas. –Sabes que no me gusta verte llorar Lucy.

–Lo sé. –Atino a decir.

–¿Hace cuánto estas aquí? –Mantenía una distancia prudente, él no quería acercársele porque sabía que no aguantaría las ganas de abrazarla y consolarla entre sus brazos. Sabía que moría por besarla, por volver a sentir como eran ellos dos y nadie más en el mundo y que ese molesto dolor en el corazón lo haría volver a caer como un estúpido, como un masoquista que no le importaba la manera en la que lo tratara para volver a estar con ella y volver a perderse en esos ojos marrones que tanto le encantaban y que al mismo tiempo eran su perdición.

–No sé –Movió su cabeza negando, había perdido la noción del tiempo, solo estuvo ahí de pie hasta que pudiera ver a alguien, esperando a que alguien pudiera rescatarla, esperando en la fría noche para escuchar un mínimo sonido, algo que le hiciera sentir que le importaba a alguien y que ese alguien pudiera salvarla de su dolor y de su soledad. A nadie le gusta estar solo, a nadie le gusta saber que ha perdido el sentido en la vida, a nadie le gusta sentirse confundido e ignorado y así era como ella se estaba sintiendo, el karma podría ser muy cruel si se lo proponía.

–¿Quieres ir a casa? -Ella volvió a negar, no quería volver a su soledad.

–¿Quieres un café? -Sus ojos marrones vieron ilusionados a los color jade que aún se encontraban muy lejos de ella. –No te confundas Lucy, solo somos amigos. -La rubia sintió como su cuerpo poco a poco se quebraba. Como su corazón destrozado aún podía destrozarse en más pedazos, el rechazo de Natsu había sido más doloroso que el rechazo de todos esos años de su padre.

–Volveremos al principio, te demostrare que soy digna de ti Natsu –Estaba sonriendo pero ella solo quería llorar, su sonrisa estaba rota por la tristeza y eso le dolió a Natsu mucho más de lo que ella se pudiera imaginar.

–Perfecto porque eso es lo que quiero ahora, acabo de salir de una dolorosa relación y quisiera una amiga que pudiera aconsejarme.

–Puedes encontrar una amiga en mí, te ayudaré a recuperarte. Mucho gusto soy Lucy Heartfilia -La joven se levantó y se acercó a él rompiendo la distancia entre ellos. Natsu le ofreció la mano y le sonrió como el primer día que se conocieron –Soy Natsu Dragneel. -Después de soltarle la mano Lucy lo abrazó muy fuerte y sollozó como si hubiera sido regañada por su madre –Gracias por darme una segunda oportunidad, la aprovechare. -Natsu sonrió pero sabía que no serían nada hasta que ella le demostrará que había cambiado.

–¿Quieres que te lleve a casa? –Se soltó de su agarre y ella asintió pero solo porque sabía que ya no estaría sola, le daría todo el tiempo que necesitará a Natsu para que se diera cuenta que ella quería cambiar sinceramente, para poder recuperar todo lo que perdió.

–¿Y tú hermanito?

–Juvia dijo que lo cuidaría, ese par se llevan muy bien, además con sus nuevos juguetes ni siquiera sentirá mi ausencia. –Lucy sonrió y mentalmente le agradeció a Juvia, le dio las llaves de su auto a Natsu para que manejará y la llevará, "Te esperare todo el tiempo del mundo Natsu y haré lo que sea para recuperarte y recuperar a Juvia".

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–¡Dios casi no se duerme este niño! –Gray vio dormido a Happy agarrado como una garrapata al brazo de Juvia, por algún motivo no quería separarse de ella y Juvia solo lo abrazaba tiernamente.

–Los niños tienen mucha energía Gray, además acababa de recibir sus regalos de navidad ¿Qué esperaba? –La peli azul susurró no tenía la suficiente energía para volver a jugar con él si despertaba.

–Pues los niños son molestos.

–Pues parecía uno de ellos jugando con Happy.

–Lo hice porque te veías cansada, además eso no me quita de la cabeza que son molestos –Happy se movió parándoles el corazón a ambos, para su fortuna seguía dormido y aflojo el agarre liberando a Juvia.

–Deberías irte a dormir Juvia, fue un día largo y no has descansado, el mocosito merece un descanso –Juvia respiró hondamente y lentamente se levantó de los cojines que habían puesto en el piso.

–No pueden dejarlo aquí en el piso -Gray rascó su cabeza totalmente frustrado –Yo me encargo -Levantó suavemente a Happy y lo llevó a una habitación depositándolo suavemente en la cama de esta, Juvia se acercó lo arropó y finalmente le dio un beso en la frente a Happy deseándole buenas noches, Gray se había quedado embobado mirando la escena, no entendía porque su corazón respondía de esa manera al ver esa pequeña escena, en su mente una idea rebelde y totalmente fuera del lugar se hizo presente "¿Así será cuando durmamos a nuestro hijo?" ¡Dios! Eliminó rápidamente esa idea estúpida de su cabeza, entendía lo que implicaba lo que acababa de pensar y una de esas implicaciones era que formaría una pareja con Juvia, ¡Imposible! Totalmente imposible, esa mujer jamás estaría a su lado después de lo que Gray hizo con ella. Era frustrante para él pensar en eso, jamás se perdonaría haberle dicho que abortará y mucho menos haberla abandonado durante tres meses enteros. Ya se lo había dejado claro, se iría del país para alejarlo del mocoso y podría volver a tener su hermosa vida de antes "¿Deberías estar feliz Gray y entonces porque no lo estás?" suspiró hondo "Tal vez será cuestión de tiempo para volver a ser él que era antes".

–¿Está escuchando a Juvia? -Gray salió de su trance, Juvia ahora lo estaba viendo fijamente totalmente preocupada.

–¿Me estabas diciendo algo? -Juvia se golpeó la frente en un face palm y le sonrió –Juvia está diciendo que es hora de ir a la cama. -Su comentario había sonado muy inocente demasiado para que él se dejará llevar por el contenido de ella, tenía que controlarse no era un neandertal, por Dios no podía perder la razón y solo pensar en sexo aunque fuera lo que más anhelaba en el mundo en ese momento, no podía acercarse a ninguna mujer que no fuera ella porque el escolta de su padre se lo contaría y el trato quedaría arruinado siendo él el único perjudicado, sexo, sexo, sexo solo podría hacerse realidad esa palabra en ese momento solo con ella. Tragó toda la saliva que se había acumulado en su boca y los labios se le secaron, hoy no, pero…Mierda. Sus labios buscaron los de Juvia y los de ella lo recibieron sin oponer resistencia. –No más por favor -A milímetros de distancia la peli azul le susurró después de su beso sin mucho convencimiento de sus palabras, Gray entendió que ella no estaba preparada para tener sexo, aún no había superado lo que había pasado. –Juvia no quiere que la toque, que la bese sin su permiso, esto no debería estar pasando, ustedes son solo desconocidos que estarán juntos hasta que el bebe nazca.

–Lo siento, solo me deje llevar por mis instintos. -Tomo a Juvia de la mano y la llevo hasta su habitación en la casa de Silver. Juvia en el camino se soltó y camino sola, ahora lo que menos quería era que él la tocará, lo que menos quería era acercarse a él, tenía que imponer la distancia o estaría en graves problemas, toda la noche pensó seriamente en lo que había dicho Lucy "Tal vez un no es un sí". No quería ese no en su vida, no quería ni siquiera sentir por él algo que no fuera amistad. Juvia fue la primera en alistarse para dormir y refugiarse en las cobijas y antes de quedarse totalmente dormida escucho la voz de Gray. –Más tarde necesito hablar contigo de algo importante. -Su corazón ardió pero hizo como si no lo hubiera escuchado como si ya estuviera dormida.

Ese más tarde ya había llegado y se dio cuenta de eso porque Gray estaba sentado en el sofá mirándola profundamente, no se inmuto siquiera cuando la vio despertarse, ella en cambio se sonrojo al tener esos ojos grises viéndola tan intensamente. Se sentó en el colchón y se quitó las cobijas de encima, trato de ignorar el torso desnudo de Gray y sus negros cabellos brillando por la luz del sol que entraba por la ventana mirando a otro lado.

–No te levantes necesitamos hablar.

–¿Y piensas que es correcto hablar en la cama?

–¿No sabes que los problemas se arreglan en la cama Juvia? así que quédate ahí sentada -Se intimido al ver como se levantaba y se dirigía a ella, Gray se puso su camiseta sonriendo por la reacción que había logrado en ella, se sentó a su lado y ambos quedaron con las piernas volando desde el colchón, el piso estaba demasiado frio para tocarlo con las plantas de ellos.

–Desde hoy nuestras vidas van a cambiar, he decidido que seré responsable mientras vivas conmigo o al menos eso intentaré. "Se lo prometí a mi madre" –Juvia ladeo su cabeza para verlo a los ojos pero él estaba viendo directamente a sus rodillas, no la estaba viendo a la cara ya que eso lo hacía sentir incomodo, se avergonzaba de sus propias palabras.

–Te matricule en una clase de yoga para embarazadas, comenzaras desde mañana, la doctora dijo que necesitabas hacer ejercicio y necesitas empezar lo antes posible para que el mocoso nazca sano. Por otra parte trabajaré con Silver para ganarme la vida y está vez lo haré en serio, no estudie ninguna carrera universitaria pero siempre estuve interesado en los negocios de mi padre y se cómo se mueve ese mundo, soy adecuado para ese puesto y trabajare duro para que Silver me enseñe todo lo que sabe, él no vivirá para siempre y si planeó mantener mi forma de vida tengo que saber administrar su dinero –Juvia se sorprendió demasiado ¿Estaba diciendo que se volvería responsable? ¿Estaba diciendo que administraría adecuadamente su dinero? "Debe ser por el bebe" "No Juvia, no te emociones esto lo hace por él, por su propio bienestar".

–¿Vas a seguir con tu carrera? Pienso que es prudente que te matricules a mitad de año del año que viene, un semestre dura prácticamente cuatro meses de estudio y viendo que en finales estarás dando a luz no creo sensato que comiences el semestre siguiente por eso. Ya hablé en tu universidad y les explique tu situación, dijeron que tus notas son muy buenas y que solo por eso te daban la espera, lo más importante es que termines porque ya que eres una testaruda sé que no recibirás la ayuda de Silver por eso necesitas una carrera para que ganes un sueldo decente. Me dijiste que querías irte del país pero no estoy de acuerdo con eso, primero terminarás tu carrera y así aunque no conozca al mocoso me aseguraré de que nada te falte.

–¡Espere! No puede planear la vida de Juvia, ella le dijo que se iría y eso es lo que va a hacer, tendrá a su bebe y se irá a terminar su carrera en otro país.

–No discutas conmigo Juvia, te quedarás acá y así podré asegurarme que los dos estén bien, no te preocupes no me acercaré a él, ese es tu mayor miedo ¿no? Que el mocoso conozca al monstruo de su padre ¿no es así?

–Nadie dijo que usted sea un monstruo.

–Tu misma lo dijiste, pero dejemos las cosas así, me prometí no volverá discutir contigo y eso es lo que voy a hacer, quieras o no te quedarás porque tengo mis técnicas para hacerlo.

–¿Está amenazando a Juvia?

–No, pero te conviene quedarte en el país. –Juvia mordió su labio y trato de calmarse pero las palabras salieron solas de su boca –Juvia le diría al juez la verdad, lo que usted le hizo, por abandono no le quitarán el bebe a Juvia.

–No permitiré que te vayas –Ojos azules vs grises, la mirada de Gray que se clavó en los ojos de Juvia no concordaba con lo que acababa de decir, su voz había sonado amenazante pero sus ojos, sus pupilas mostraban otras cosas totalmente diferentes a rabia o a la ira, "¿Está asustado? No tonta no podría estarlo pero sus ojos parecen tristes" "Solo es remordimiento, pretende arreglar lo que te hizo cuidándote ahora". Juvia respiró fuertemente y abrazó a Gray poniendo su cabeza en sus pechos inconscientemente.

–Sabe que Juvia nunca dejará que le quiten a su bebe y que ella es libre de hacer con su vida lo que quiera, no puede amenazarla con eso pero aún quedan cuatro meses y medio para que el bebe nazca, Juvia puede pensar en ese tiempo lo que quiere para su vida y para la vida del bebe. Juvia se alegra que ahora quiera ser responsable en su trabajo, le traerá muchas cosas buenas se lo asegura. Así que por el momento acepta las clases de yoga y que usted vaya al trabajo.

–Gray aspiro fuertemente del aroma que se desprendía del sexy camisón de Juvia y se embriagó con su olor, ¿Avellana? No. Aspiró nuevamente dándose una nueva dosis del delicioso y dulce olor "huele igual a esa noche, es almendras con vainilla" "Es un olor delicioso" –¿Muy cómodo? –Sus ensoñaciones fueron interrumpidas por una enojada voz y al darse cuenta donde estaba su cabeza apoyada la sangre se le vino directamente a las mejillas, sonrió y movió su nariz en la suave piel de sus pechos. –Mucho –dijo sin parar el movimiento, Juvia lo empujó con la mano pero lo que hizo fue acomodarlo en el centro de ellos, ahogo un jadeo al sentir los labios del pelinegro suavemente.

–Gracias por entender –Pronunció, aunque no quería apartarse de ella, lo hizo y le acarició dulcemente la mejilla mientras que en la otra plantaba un pequeño beso. –Iré a jugar con Happy mientras llega Natsu, espero que las cosas entre esos dos se hayan arreglado y tu amiguita cambie. -Sin decir más salió de la habitación dejando a una Juvia muy sonrojada que tenía el corazón a mil por hora.

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–Gray -Lo movió suavemente para que no se molestará al despertarlo –Gray -Repitió suavemente en su oreja y con una voz dulce.

–Mmmm -Gray protestó para que lo dejará dormir. –Por favor despierte -Su aliento y su susurró directamente en su oído lo sensibilizaron bastante, se despertó bruscamente con los vellos de los brazos erizados y con una corrientazo directamente a su amiguito. Trato de enfocar la vista ya que veía borroso y al despertarse completamente vio a Juvia en pijama a su lado cubriéndose con las cobijas media cara, con sus ojos azules tímidos tratando de hablar con él.

–¿Qué pasó? -Su mirada asesina paralizo a Juvia pero luego sonrió al ver como ella se escondía bajo las cobijas totalmente asustada, la desarropó y con ternura le preguntó de nuevo que ocurría.

–Juvia quiere fresas con chocolate.

–¿Estás bromeando? Son las dos de la madrugada.

–No son las dos son las tres, tráigale a Juvia fresas con chocolate por favor -su carita de cachorro le dio mucha ternura pero ni de broma, eran las tres de la mañana y estaba haciendo un frio asqueroso afuera.

–Más tarde te daré fresas con chocolate ahora déjame dormir y duerme tú también.

–Juvia las quiere ahora -Gray juraría que estaba a punto de llorar ¿Qué diablos le estaba pasando? ¿Qué acaso era una niñita berrinchuda? Tenía que esperar a que saliera el sol por lo menos, ningún suicida saldría con ese clima y menos porque se oían gotas de lluvia cayendo en la ventana, Juvia hizo un puchero y Gray…Gray se derritió al ver su pequeña y tierna carita.

–¿Es enserio? –Juvia asintió con la misma cara y Gray suspiró hondamente.

–¿Eres tú o el mocoso?

–Ambos quieren –le sonrió y Gray para molestarla volvió a acostarse y a taparse con sus cobijas. Ella frunció el ceño y se inclinó levemente para abrir el cajón de la mesita de noche de su lado.

–Gray mire –El peli negro escuchó el momento en el que la peli azul rasgo un pedazo de papel y se lo ofreció, sonrió para sus adentros ya sabía de lo que se trataba.

–Vale por un capricho, mire -le paso el pequeño papelito y Gray se tapó la cara con las cobijas.

–Debí haber puesto fecha de caducidad o validarlos solo en horas decentes.

–Por favor, por favor, por favor, por favor, por favor… –¡Ya! ¡Para! ¿Dónde crees que voy a conseguir a esta hora fresas con chocolate?

–Hay tiendas que están abiertas las 24 horas.

–¡No quiero! -ante la negativa Juvia derramo lágrimas como una niña pequeña y berrinchuda, se bajó de la cama y tomo su chaqueta.

–¿A dónde vas? -Gray dio un salto de la cama y la detuvo de la muñeca.

–Juvia quiere fresas con chocolate y ya que usted no se las trae ella ira a buscarlas. -Gray sonrió, no tenía ni la más mínima intención de salir pero si ella se lo pedía lo iba a hacer, además uso uno de sus cupones y tenía que cumplir su metodología, la abrazó y le beso la frente dulcemente –Acuéstate, está haciendo mucho frio y te podrías enfermar, iré a buscarlas pero no te prometo nada. ¿ok?

–¿Enserio? -él asintió y un brillo apareció en sus ojos, volvió a la cama con una felicidad inexplicable mientras el pobre de Gray se colocaba su chaqueta y salía al inclemente frio de invierno. Paseo por toda la ciudad buscándole sus famosas fresas con chocolate y siempre recibía un no por respuesta, se maldecía y maldecía los antojos de la peli azul a esas horas de la madrugada. En la última tienda abierta le dijeron que no habían pero le dieron una idea que servía, compró lo que necesitaba y se dirigió a su auto. –¿Está bien? Ya se tardó mucho, Juvia está preocupada -recibió el mensaje y sonrió como tonto, no entendía porque esa estupidez lo ponía feliz pero bueno al menos si le pasaba algo habría sido culpa de ella y se lo haría pagar con un castigo. – Estoy bien pero no conseguí tus fresas. -En menos de veinte segundos llegó su respuesta.

No importa, solo vuelva rápido a casa, su parte de la cama se está enfriando.

Entonces caliéntamela, está haciendo mucho frío si me congelo será tu culpa, ya voy para allá.

En eso está, pero si llega y aún la cama no está caliente ella puede calentarlo con sus piernas. -se conocía su jueguito mejor que nadie, sabía que Juvia podía decir cosas para tentarlo y hacerlo perder la cabeza, ¡Ay mujeres! "como si no supiera que solo quieres tus fresas".

Me apresuraré entonces. –Dejó su celular a un lado y manejo a casa tan rápido como puedo, llegó sin contratiempos ya que la ciudad a esa hora estaba prácticamente vacía. Abrió la puerta y prendió la luz, vio una cabellera color azul asomándose por la baranda del piso de arriba para verificar que era él quien había llegado.

–¿Es usted Gray?

–Si soy yo, vuelve a la cama voy en unos minutos -Juvia asintió rascándose su ojito y se devolvió a la cama, Gray se estiro para asegurarse que ella hubiera vuelto a la habitación y saco todo de la bolsa "¿Qué tan difícil puede ser?" Siguió todas las indicaciones que le había dado la mujer en la tienda, aunque toda la cocina había quedado con manchas de chocolate y su ropa también, el intento de fresas con chocolate habían quedado y aunque la estética no pintaba nada bien el sabor estaba delicioso. Gray subió con la charola llena de fresas con chocolate y se sorprendió al verla sentada esperando sus fresas.

–Juvia sintió el olor a chocolate proveniente de la cocina, tuvo que auto controlarse para no bajar y comérselas todas. ¡Muchas gracias! –gritó esas últimas palabras mientras le arrancaba la charola de la mano y se sentaba en la cama para empezar con su banquete, empezó con la primera y Gray tuvo que apartar sus ojos de ella, la imagen de la peli azul llevándose una fresa a la boca y quitándose los restos de chocolate de sus labios con su lengua rosada fue muy erótico, ¡Mierda! Ella ni siquiera estaba tratando de seducirlo pero eso había sido demasiado para él. Volvió su mirada a la peli azul y ella ni siquiera se había dado cuenta de su reacción.

–Le quedaron deliciosas -Habló con la boca repleta de fresas y sus labios estaban llenos de chocolate, el joven se rio de ella viendo esa acción totalmente adorable. Se quitó su camiseta y como estaba llena de chocolate por sus hazañas de cocinero no le importó ensuciarla más, delicadamente le paso el borde por la línea de sus labios y luego por la barbilla. Juvia se sonrojó y lo miro como una criaturita agradecida.

–¿Quiere fresas? -Al terminar de limpiarla el joven asintió y se sentó a su lado, tiernamente tomo una fresa en sus delicadas manos y la puso en los labios del oji gris, el chico la aceptó agradecido y le agarró la mano para besar suavecito los dedos y la palma de la mano. El color rojizo volvió a sus mejillas y al soltarla ella tomo otra fresa y lo volvió a alimentar repitiendo el proceso con el beso en su mano.

–¡Abre la boca! –Juvia obedeció y él fue el que llevo esta vez la fresa a su boca, la peli azul sonrió después de saborear la dulce fresa y así por turnos se acabaron todas las fresas que había preparado Gray.

–¡Gracias! -Lo abrazó suavemente y luego le dio un beso en la mejilla suprimiendo todas las ganas que tenía por besarlo. Que ambos tenían por besarse.

–Sera mejor que te duermas, más tarde tienes tu primera clase de yoga y debes descansar.

–Sí. -Gray le beso la frente y se fue a la cocina con la charola, se puso los guantes de cocina y limpió el desastre que había hecho en su intento de convertirse en un master cheff, se devolvió al cuarto sumamente agotado y la vio profundamente dormida, sonrió y se acostó a su lado tratando de conciliar el sueño. Sonrió como un adolescente, se burló de sí mismo, ¿Cómo era que el impresionante Gray Fullbuster genio, multimillonario, plaboy y arrogante se había rebajado a ser un ceniciento por los caprichos de una mujer? La contempló gracias a la lucecita de la lamparita y no se dio cuenta cuanto tiempo se quedó mirándola, se veía tan tranquila e indefensa, se volteó para apagar la lamparita y sintió como Juvia se movía entre las cobijas. La vio y se dio cuenta de que estaba frunciendo el ceño y su expresión serena cambio a una que demostraba miedo y desesperación.

–¡Juvia! ¿Qué pasa?

Juvia se movió en la cama tratando de luchar contra algo, en su frente comenzaron a aparecer diminutas gotas de sudor y gemidos acompañados de sollozos se hicieron más frecuentes cada segundo.

—¿Qué pasa, Juvia? -Gray estaba muy alterado, pensó lo peor, pensó que su bebe estaba en peligro y sin pensarlo salto de la cama, apartó el cubrecama y puso sus manos en el vientre de la chica, jamás había tocado por más de diez segundos a su bebe intencionalmente y no tenía ni idea como verificar si había algo mal con él. Palpó el vientre de Juvia con cuidado, su pequeño balconcito estaba duro y trato de calmarse, no estaba pensando con claridad, la cara de dolor y preocupación de Juvia era lo que le estaba llevando a entrar en pánico. Despertarla, eso tenía que hacer primero y si era necesario se la llevaría al hospital.

—No...no -Las incoherencias que salían de la boca de la peli azul fueron cogiendo forma.

—Juvia no va a abortar -"Es una pesadilla, sólo es una pesadilla" El alma de Gray volvió a su cuerpo y trato de despertarla. La movió del brazo suavemente mientras le hablaba más fuerte. Al ver que abrió los ojos la protegió entre sus brazos mientras ella trataba de asimilar donde se encontraba. Se despertó bruscamente y demasiado asustada, al notar que sólo había sido una asquerosa pesadilla, se aferró del cuello de Gray mientras oía sus palabras tranquilizadoras.

—Nadie te va a obligar, no lo permitiré, nadie le hará daño a ti ni al mocoso, te lo juro -sus dedos de deslizaron por la suave cabellera azul y le beso la frente para que volviera a respirar normal.

—Las pesadillas volvieron -Habló Juvia viendo al horizonte y tocando su vientre asegurándose que todo estaba en orden.

—¿Ya habías tenido estas pesadillas? -Asintió y al ver curiosidad en sus iris grises decidió continuar hablando. —Desde que Juvia salió de su casa.

—¿Aparezco en tus sueños?

—Juvia no quiere hablar de eso.

—¿Soy yo el que te obliga a abortar? -Lo meditó por algunos segundos y luego se lo confesó. —Sí -Gray trago duro y se sintió muy culpable, sabía que las palabras que pronunció en su oficina le pesarían toda su vida, jamás se perdonaría haberle pedido que arrebatara una vida inocente de este mundo sin siquiera nacer, su mirada viajo al cielo, "Mika ve todo lo que haces y dices" recordó la frase que su padre pronunció cuando él lo había herido con sus palabras "Ojala el que se hubiera muerto hubieras sido tú y no mi madre" mordió su labio inferior sin poder evitar que sus ojos se llenarán de lágrimas. Juvia trato de arreglar la situación, se había dado cuenta del semblante melancólico y culpable que tenía en esos instantes —Pero no es solo usted, son muchas voces que le dicen a Juvia que ella no puede, que será una pésima madre, que no tendrá las fuerzas suficientes para traerlo a la vida y que por eso es mejor que ella aborté de una vez. Que le haría un bien a su bebe. Luego sus manos -Se miró las manos temblorosas y rompió en llanto —las manos de Juvia tenían sangre...

—Shhh! Todo eso es mentira, sabes que eres lo suficientemente capaz para hacer todo eso, ya lo has demostrado.

—Sí -la joven asintió mientras las lágrimas se deslizaban por sus mejillas, tenía miedo de que todo lo que aparecía en sus sueños se hiciera realidad, lo que más le aterraba de todo era verlo muerto, ese sentimiento que aparecía en su estómago y corazón de poderlo perder, de perder su razón de vivir era lo peor que podía sentir en su vida.

—Nunca más te daré dulces tan tarde, eso fue lo que te hizo tener malos sueños.

—¿Usted cree?

—No lo creo estoy seguro y duerme tus clases empezaran en unas horas y tienes que estar descansada para eso.

—Usted también tiene que ir al trabajo.

—Exacto así que duerme y yo también me dormiré. -Juvia se acostó y él se acomodó detrás suyo acercándose a su cuerpo y abrazándola por detrás, enterró su nariz en su cabello para sentir su delicioso olor a almendras con vainilla y poso una de sus manos en el vientre de la chica. -Buenas noches mocoso -susurró y ella sintió un pequeño estrujón en su corazón, se movió un poco y la posición en la que quedaron fue bastante íntima, sin embargo a ninguno de los dos le importó, los tres como si fueran una familia se estaban abrazando, estaban dándose calor y de una extraña manera se estaban transmitiendo más que sólo apoyo, más que sólo seguridad, algo que ellos ni siquiera se daban cuenta que existía. En esas poquitas horas los dos soñaron cosas felices, un niño estaba corriendo detrás de una niña jugueteando al tiempo que Gray y ella estaban en el verde césped encima de una mantica.

Así entablaron su rutina. Clases de yoga, cocina, costura, pintura, baile, de parto y de literatura eran la entretención de Juvia todos los días mientras Gray trabajaba y se reunía con ella a eso de las cinco de la tarde, veían series de televisión, escuchaban música o sólo se contaban las cosas que habían pasado en el día. Dos meses pasaron y ya se habían acostumbrado a vivir juntos sin pelearse como perros y gatos, él se lo había prometido por la memoria de Mika, jamás iban a volver a pelear y eso era lo que trataba de hacer, mantener una vida en calma con la peli azul por el resto de su embarazo. El cambio en Gray significaba un gran paso para Silver y aunque no cambiara de idea al decir que no quería que su hijo lo conociera o hacerse cargo de él se había comportado como una persona decente con Juvia.

—¿Vas a ir mañana con Juvia?

—Sí ¿A qué horas dijiste?

—A las doce, de una vez almorzarán juntos y le ayudarás con la cuna ¿sí?

—Ok, ve a la cama. Sabes que no me gusta que te esfuerces demasiado con todos esos cursos que tomas -Su semblante serio le dio risa, no le gustaba que se preocupara por ella y menos que pusiera esa cara.

—Juvia lo sabe pero se aburre en casa y además en clases de literatura ha aprendido mucho para volver a la universidad. -Suspiró dándose por vencido —Voy a terminar un trabajo, ve a la cama-el pelinegro saco unos planos y los desdobló encima de la mesa del comedor mientras ella subía y se alistaba para meterse en la cama. Al estar en sus cobijas un antojo sobre natural le demandaba un bocadillo con leche, se asomó a la baranda para bajar y escuchó a Gray hablando por celular.

—¿Mañana a la hora de almuerzo? -Se detuvo y trato de escuchar con más atención para verificar de quien se trataba.

—Sí, si puedo pero necesito arreglar un detalle sin importancia. -"¿Detalle sin importancia?" Sus mejillas se enrojecieron y se devolvió a la habitación llena de rabia e irá. No entendía porque se sentía así pero eso le había dolido y bastante.

—Está bien Erza, adiós. -Gray colgó el teléfono y siguió con sus planos, para su suerte cuando se fue a dormir Juvia se encontraba profundamente dormida. La detalló un poco y escuchando su lenta respiración se fue quedando dormido.

A la mañana siguiente unos ruidos en la cocina lo despertaron, busco a Juvia con su mano y se dio cuenta que ya no se encontraba en la cama, se le hizo raro, era muy temprano para que ella se hubiera levantado pero él ya se había despertado así que decidió salir de la cama, tenía mucho trabajo por hacer y entre más temprano llegará más le rendiría. Suspiró y tomo todo el aire en su boca, tenía que cancelarle a Juvia porque su mejor amiga había llegado al país. Se puso su chaqueta y al bajar vio que la peli azul estaba cogiendo las llaves de carro y del apartamento.

-¿A dónde vas? es muy temprano

-A hacer unos detalles sin importancia, puede verse con su amiguita Juvia no necesita que usted la acompañe.

-¡Espera! ¿De qué hablas?

-¡Usted ya sabe! -Sin decir ni una sola palabra más salió del apartamento tirando la puerta, Gray se echó a reír, que mujer tan fastidiosa, ni siquiera le dejo explicarse, se hizo el desayuno ya que ella no se lo había preparado y sin más salió a su trabajo, iba a dejar que ella se calmara y luego la llamaría.

Juvia salió de su clase de pintura directamente al lugar donde habían acordado, no había contestado las llamadas ni los mensajes del Fullbuster, sabía que él no iba a estar ahí así que se dedicó a mirar la ropita que iba a comprar, aunque Silver le había comprado muchas cosas a su bebe nada sería suficiente para él. Su segunda ecografía había salido exitosa y su doctora había respetado su decisión de no conocer el sexo del bebe hasta que este nazca, Gray la había acompañado a sus controles y se había portado muy neutro en ellos, él trataba de no relacionarse mucho con el mocoso, lo único que hacía era darle las buenas noches y luego darle un beso en la frente a la peli azul. A la chica su vientre se le veía un poquito más grande pero le daba una belleza adicional y obviamente aún así atraía muchos hombres. "¡Oh por Dios que hermoso vestidito!" -Tomo la prenda de algodón en sus manos y se la llevo a la mejilla para confirmar que fuera lo suficientemente suave para que su bebe lo llevara puesto, en dado caso que fuera niño se lo podría regalar a los pobres y problema resuelto.

Ilusionada tomo otra prenda y al hacerlo una voz altanera y que reconoció en seguida la sacaron de sus pensamientos.

—¡Vaya, vaya, vaya! Miren quien tenemos aquí, la vergüenza de los Loxar, pensamos en la universidad que habías muerto. -Su corazón se estrujo fuertemente y se volteó para dar la cara.

—Hola Marie -bajo la voz ante la castaña rizada de enormes pechos y dinero incalculable.

—Pero mira estas bien y además esa criatura está creciendo en tu vientre. Estaba acompañando a mi hermana casada -hizo énfasis en lo casada para herir a Juvia diciendo que su hijo era un bastardo —a encontrar ropita para su bebe y te encuentro a ti, el mundo es muy pequeño.

—Sí, el mundo es demasiado pequeño -bajo la voz —desgraciadamente.

—Las apariencias siempre engañan ¿no?

—¿Por qué lo dice? -Juvia incómoda apretó el vestidito de su bebe y trato de respirar para calmarse.

—Te la dabas de santa y virginal, gritabas a los cuatro vientos que amabas a Rogue y terminas embarazada de otro hombre, que tristeza.

—Juvia no te permite que hables de ella y mucho menos de Rogue.

—Es increíble lo desagradecida que eres drogadicta, estoy segura que llevaste a Rogue a tu mundo y lo abandonaste ¿No tienes vergüenza?

—No sabes de lo que estás hablando ¡cállate!

—Siento lástima por ti muñequita, nadie te ama, para tu padre eres un error y para su padre -Señalo al pequeño —también lo es. Estas maldita, no eres un aborto por misericordia de los dioses pero estas destinada a no ser amada y a que todos sientan lástima por ti. -Aspiró profundo para seguir con su veneno —En la facultad se rumoreaba que el padre del bebe te abandonó para que trabajarás como meserita en un restaurante. No sé qué haces acá si ni siquiera puedes comprarle un babero con lo que ganas de salario -Se le aguaron los ojos y estaba a punto de llorar. Era verdad, ella estaba maldita y era un error en este mundo. Gray ni siquiera había querido acompañarla porque quien sabe con qué mujer estaba. Su corazón se iba a romper y trato de defenderse pero nada salía de su boca, nada coherente.

—Eso es men...-Su voz sonó patetica.

—Sabes que es la verdad ¿no muñequita?

—¿Amor me estabas esperando hace rato? -Su respiración se cortó y dio un brinco al sentir los labios de cierto pelinegro sobre los suyos.

—¡Gray-sama! -Ambos abrieron los ojos de la sorpresa por la palabra que pronunció Juvia, la joven se sonrojó al ver la sonrisa que se formó en sus labios y se heló al sentir su nariz jugando con su pequeño bulto.

—Hola mocoso -Juvia sonrió complaciente y movió el vestidito de un lado a otro que tenía en sus manos.

—¿Te gusta?

—¿Sólo eso has mirado? Sabes que si quieres puede comprarte toda la tienda -Se acercó de nuevo a ella adueñándose dulcemente de sus labios y Juvia respiró de alivio, miro a Marie con superioridad después de separarse de los labios del Fullbuster y ¿por qué no hacerlo? Gray tenía puestas unas gafas de aviador, una sexy chaqueta y su cabello estaba alborotado, perfecto, era jodidamente perfecto. "En tu cara Marie".

—Que maleducada es Juvia, esta es Marie una de sus compañeras de universidad, Marie él es Gray Fullbuster el padre del hijo de Juvia. -el mundo se le vino a los pies cuando escuchó el apellido del padre del mocoso, unos de los más ricos del país o del mundo. Se atragantó y se tuvo que morder la lengua, no podía seguir molestando a la peli azul, no tenía ni un solo argumento.

—Mucho gusto -Se quitó sus gafas y al hacerlo la mujer sintió como un escalofrío recorría su cuerpo, esos ojos grises estaban de ataque y su cara se veía mucho mejor sin ellas.

—¿La vas a invitar al baby shower? -Juvia vio confundida a Gray, nunca habían hablado de hacerle una pequeña fiesta pero entendía el mensaje, por sus palabras sabía que había escuchado como la trato y que trataba de callar a esa estúpida mujer.

—Marie le dijo a Juvia que tenía que hacer muchas cosas de la universidad, ¿Tienes hambre? -Su vocecita dulce mato al joven y él le siguió la cuerda, ella quería huir, aún se sentía mal por lo que le había dicho.

—Pues qué lástima porque lo mejor es para el mocoso y su fiesta va a ser la mejor, estoy muriendo del hambre -la castaña no podía cerrar la boca, había quedado totalmente sorprendida —¿Vas a comprarlo? -le señalo el vestidito y ella le sonrió —No dejen así primero tu que tienes hambre. -Cualquiera que los viera se convencerían que eran una pareja feliz. Gray agarró de la mano a Juvia. La peli azul sonrió sarcásticamente y se despidió de ella como si fueran grandes amigas, el pelinegro le hizo un gesto con la mano y sin más salieron del lugar que irradiaba infantilidad por todas partes. Camino lo más rápido posible y se subió al convertible de Gray tratado de ahogar ese nudo en la garganta. Al estar dentro las lágrimas se deslizaron solas, segundos después Gray entró al auto y se sentó en la silla del piloto.

—Nada de lo que te dijo esa mujer es cierto, es una estúpida.

—Esa mujer siempre odio a Juvia pero duelen sus palabras.

—Le salió al revés Juvia, pretendía humillarte pero tú la humillaste a ella. -Juvia pegó una carcajada sincera con su cara llena de lágrimas —¿Le viste la cara? No podía ni cerrar la boca de la sorpresa.

—Yo sé, ni siquiera se pudo despedir. No te amargues por maricadas y menos por estúpidas. Ven no llores más. -Gray la abrazo, le beso la frente y busco en el bolso de la peli azul sus pañitos. Saco uno toscamente y paseó el pañito suavemente por su cara para retirarle las lágrimas. Saco su pañuelo del bolsillo y lo puso en su nariz.

—Suénate.

—Eso lo puede hacer Juvia sola -avergonzada se volteó y se limpió su nariz. -Juvia te lavara el pañuelo.

—Te lo regalo si quieres, "pañuelo para lágrimas de emergencia" -Ella lo apretó en su mano y luego le sonrió.

—Gracias.

—Era lo mínimo que podía hacer por ti y eso no fue nada pero solo quiero que hagas una cosa a cambio.

—¿Qué cosa?

—Dime de nuevo Gray-sama -El color rojo se adueñó en totalidad de la cara de la peli azul y él se rio maliciosamente con un toque sensual.

—Solo bromeaba, vamos a ir a un lugar pero prométeme que dejaras de llorar.

—Juvia lo promete.

—Y Juvia -hizo silencio unos segundos escogiendo las palabras adecuadas para que no se disgustara —Erza es mi mejor amiga, llego del extranjero anoche y sólo quería verme, desde... Desde que mi madre murió no la veo y sólo quería almorzar con ella.

—Ya no importa, los problemas se arreglan en la cama ¿no? -Juvia rio y Gray movió su cabeza negando, era cruel al decir eso sabiendo que no había permitido que la tocara en todo ese tiempo que sólo jugaban a darse besitos.

—Cuide sus palabras señorita Loxar.

—¿Debería? -El sonrió pícaramente y volvió sus ojos al camino.

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Les basto una hora para que llegarán a su destino, la peli azul pegó un gritico cuando llegaron y salió saltando como una niña pequeña por toda la feria, lo primero que hizo fue pedirle a Gray que le comprará un enorme algodón de azúcar y ya con su preciado dulce paseo por cada uno de los juegos a su lado. Risas, música de carnaval y los juegos eran una combinación excelente para olvidar malos ratos. Ella miraba por todas lados buscando algo que llamara su atención y cuando paso por un juego de pistolas de agua se frenó en seco.

—¡Juvia quiere ese conejo! -Un enorme conejito blanco de felpa exhibido en las estanterías de los premios le hacía ojitos a Juvia para que se lo llevara. Afortunadamente el juego estaba vacío así que se sentaron en las pequeñas butacas para llenarle la boca al payaso y hacer sonar la campanilla. La muchacha que era la responsable del juego les explico todos los pasos, su voz era seductora y no le quitaba los ojos de encima al joven. Juvia se mordió el labio inferior y cuando sonó el timbre que le indicaba que ya era su turno para que el agua saliera movió ligeramente la pistola y fingiendo inocencia mojó a la muchacha para que dejara de devorar a Gray con su mirada.

—Juvia lo siente, es la primera vez que juega a esto -Su voz de niñita inocente funcionaba a la perfección con Gray. Se hizo a su espalda para ayudarla mientras le pagaba otro turno a la señorita, la mujer hizo un mohín con su ropa totalmente mojada.

Los dos lograron llenar la boca del payaso y saltaron de la felicidad. Gray le beso la frente y la señorita les cortó la felicidad cuando les dijo que para ganar el conejo tenían que ganar por lo menos cinco veces.

—Bien, somos los únicos así que ganaremos. -Juvia asintió emocionada y ahora pagó dos billetes, Gray compitió con Juvia mientras ella pegaba griticos de la emoción al sentir que iba a ganar. Esa vez ganó Gray y ella hizo un puchero muy infantil, jugaron tres veces más, sólo tenían que ganar una más y el conejito sería de la muchacha.

—Dame un billete -un joven con sombrero y cabello rubio que le llegaba hasta la cintura llegó para hacerles competencia. Gray emocionado aceptó el reto pero para su sorpresa el retador le ganó sin que él lo pudiera notar.

-No importa dame otro billete -Eso ya se había vuelto personal, Gray no se iba a dejar ganar por un estúpido delante de la chica. Sin embargo el rubio ganó una más y otra vez y el joven apretó sus puños muy enojado, "esto es malo" pensó Juvia. No podía negar que la principal razón de su enojo era porque un carita de Ken le estaba ganado pero lo que más lo enojaba es que ese Imbecil iba por el único conejo que quedaba y que Juvia quería, no la iba a decepcionar. Al ver que el rubio ganaba su cuarto billete, su cuello se tensiono y sus nudillos sonaron como si se estuvieran preparando para golpear a alguien.

—Déjame ahí -Corrió a la joven que estaba entre los dos y ella sólo se quedo en silencio divertida por la situación, en ocasiones le encantaba la inmadurez del Gray. Listo, ya estaban muy cerca el uno al otro, se podía sentir la tensión entre ellos, al sonar el timbre Gray espicho lo más fuerte que pudo el gatillo para que el estúpido payaso se tragará el agua y ese conejo fuera de él. El final se vio como en cámara lenta Gray celebrando su victoria pero un paso en falso lo hizo perder y escuchó el timbre al lado de Ken.

—Fue un placer jugar con ustedes, Soy Rufus Lohr. -Se saco el sombrero y como un caballero dio una reverencia, Juvia miro al piso decepcionada porque confiaba plenamente en que ganará Gray, como un impulso, al ver que ese Imbécil recibía el conejo Gray volteó la pistola y le mojo la ropa, en cuestión de segundos le arrebató el peluche y salió corriendo con Juvia como si fuera un niño pequeño. Se metieron entre la multitud rápidamente y se entraron a un callejón que hacía dos juegos tratando de perder al enemigo. Jadeantes y mirando a todas direcciones para verificar que estuvieran a salvo, ambos rompieron en risa y él le dio el conejito a ella.

—Gray-sama no debieron robar -inconscientemente lo volvió a nombrar de esa manera y él le sonrió como un tonto.

—No robamos, pagamos el triple por este conejo era lo justo que no lo dieran.

—Bueno en eso tiene razón. -Le mostró sus hermosos dientes blancos en una sonrisa agradecida y luego le dio un beso suave e inocente en los labios. —Gracias.

—De nada -Juvia perdida en los ojos grises del muchacho sintió un delicioso olor que se adueño de sus sentidos.

—¡Son manzanas con caramelo! -Gritó como niña pequeña y el joven torció la boca en desaprobación. —Espérame acá. -Juvia asintió y se apoyó en la carpa de un juego mientras veía como él hacia la fila y pedía las manzanas.

—¿Juvia? -Una voz muy conocida entró en sus oídos y llego directamente hasta su cerebro. Cuando puso sus ojos en el dueño de la voz su cuerpo se petrificó completamente. —¿Ro...Rogue?


Hasta aquí capítulo, si creían que Gray había cambiado se equivocan o bueno cierto peli negro lo hará volver a sus andadas. No me odien yo los amo, prepárense para los celos, los celos y los celos de Gray. Ya había usado a Nano y por eso use a Marie. Respondiendo sus sexys reviews:

Chachos: Jajaha pos espero que con este cap también vaya a ser el mejor día de tu vida, lo sé fue como Aaahh quiero usar el nombre de Miki y vi la oportunidad y lo use, ya casi vas a ver al Gray celoso y cabron. Espero que te haya gustado el cap aunque no estuvo tan súper Mega tierno, ti amo.

Oni no Ao: Gracias al cielo mis cachetes están a salvo, pero bueno lo importante es que te gusto el cap, que lloraste y que sonreíste como boluda, este cap creo que no estuvo tan comestible pero bueee ya se acerca lo bueno. Te quiero Miki.

Lala. tempestad: Créeme yo también estaba que moría de la risa, fue como ver a Gray haciendo una cosa totalmente cursi pues me muero enserio, es un divino. Waaaa bueno ya sabes para lo que fue Lucy y ya veremos que será el bebe. Te mando un beso y un abrazo psicologico.

Juviadelasoledad: Lamento haberte hecho esperar pero lo hice lo más rápido que pude. Te mandó un besote y un abrazo psicológico. Espero que te haya gustado el cap.

Virt3fick: Amo tu meloseria, pero bueno Juvia es muy misericordiosa, ella quiere a Lucy y todos merecemos una segunda oportunida más el día de navidad, por lo del Lemmon paciencia paciencia. Ya pronto muy pronto. Espero como siempre que el capítulo te haya encantado y te mandó un beso y un abrazo psicológico. Bye.

Issalovee: Hola tienes razón tengo un severo problema con los nombres jajajaa y lo peor fue que lo escribí algo en mi mente me dijo que lo tenía mal y me puse hacer otra cosa y lo olvide. En chosen siempre puse MIka no se porque puse Mica tal vez era que estaba viendo a mi hermano y lo asocié con Mico. Bueno en fin ya veremos si habrá Lemmon pero lo más probable es que si, te mandó un beso y un abrazo psicológico.

Jbadillodavila: Tienes razón si es niño sería el segundo Gray de ella y sería súper Mega protectora. Espero que te haya gustado el cap te mandó un beso y un abrazo psicológico.

Luniitaturska: Me encanta que lo ames y espero que este cap también te haya gustado mucho. Te mandó un beso y un abrazo psicológico.

Noriko Ishida: Amo la nutella no sabes cuánto, bueno el destino de estos dos esta complicado y más porque aparecen esos dos hombres complicados que hacen parte de la vida de Juvia. Pero en fin será hermoso y por ahí vi que no vas a seguir escribiendo por cuestiones personales, no nos abandones del todo, amo tus fics pero bueno sin presiones. Te mandó un beso y un abrazo psicológico.

Taty Hyuuga: Hola espero que este cap también haya válido la espera, bueno sabes que amo provocar ese tipo de situaciones porque tengo imaginación sexy. Espero que seas muy feliz y su lo acepto los vales fueron tontos pero demasiado lindos y cursis. Te mandó un beso y un abrazo psicológico con un deseo que te haya gustado el cap.

Cirenita: Hola, me encante que te encante, te mandó un besote y un abrazo y no falta mucho para que aparezca Gajeel. Espero q te haya gustado el cap y te mandó un beso y un abrazo psicológico.

Nole-chan: Hola! Lo se lo siento pero escribir como 8000 palabras llevan su tiempo y más con los millones de trabajos que los profesores generosamente colocan. No le pondré Gruvia jajaja pero pues ya sabes el nombre y el sexo es un secreto te mandó un beso y un abrazo psicológico súper gigante.

Gruvialovr: Lamento haberte hecho esperar pero bueno soy un poco lenta escribiendo y tengo millones de cosas por hacer porque los profesores me ponen generosamente trabajos sin sentido. Espero que este cap te haya encantado y la relación iba bien, cambio de complicada a buena y ahora pasa de nuevo a complicada por la aparición de cierto peli negro. Te mandó un beso y un abrazo psicológico.

Naia: en realidad me encanta que te encante y poco a poco irán apareciendo los chicos, la escena del baño solo es un preliminar se desean pero ella no lo quiere aceptar. Gomen por la demora pero en serio no he tenido ni un respiro. Te mandó un beso y un abrazo psicológico.

SugarScarlet: Todos desearíamos ese regalo de navidad y más si es el sexy de Gray que te lo da. Espero que te haya encantado el cap y te mandó un beso.

Anonimous: Espero haberte dado tu dosis para qe abandones la locura, te mandó un beso y un abrazo. Lo siento pero lo primero que pensé al leer el nombre fue como historia de incesto jajajaja. Te mandó un besote, acá tembló Wauuu estuvo fuerte pero te mandó un besote desde Bogotá.

FerCervella: Hola! No sabes cuanto me encanto tu review, ok primero caer en un drama de telenovela es mi mayor miedo, yo solo quiero retratar el valor y todo lo que tienen que cargar las mujeres que quedan embarazadas y son abandonadas o no tan allá, las madres todas son espectaculares, dicen que somos el sexo débil pero creo que no hay nada que envidiarle a los hombres, como dicen por acá las mujeres somos unas verracas. ¿Sabes? No es que sea millonaria pero nunca me ha faltado nada y con el paso de los años he entendido que los lujos y las cosas materiales vienen no son tan relevantes como personas sinceras que en algún momento determinado de la vida te ayudarán y con los cuales podrás superar todo lo que te venga. Ya casi sabrás que tienen que ver Rogue, Sting y Yukino. Muchas gracias por tus hermosas palabras y ya sabes que si tienes alguna sugerencia puedes decírmela. Te mandó un abrazo gigante y un beso psicológico. Bye.

Chií: Gray siempre arruinara momentos jodidamente hermosos pero lo intenta y creo que es algo, espero que te haya gustado el cap. Te mandó un besote y un brazo psicológico.

Lyma Vastya: Gray estaba siendo doblegado por Juvia, lo estaba intentando pero su relación va a cambia y maybe vuelva a ser el de antes. Lo de Rogue ya lo sabrás pronto maybe en el próximo capítulo.

Los amo, les mando un beso y un abrazo psicológico.