Continúa la parte 2 de 3 de este experimento, que creo q ya no es más experimento, me esta costando demasiado ja.
El Choque de los cuatro reyes.
Capítulo 1:
El reino se encuentra en una paz solo virtual, mientras las espadas norteñas contra el Trono de Hierro se envainan, las fuerzas del Mar Angosto, las tierras de la Tormenta y el Dominio se rebelan.
El niño rey lucharía contra sus tíos. En la fortaleza de Rocadragón, Stannis recibe concejo de una mujer peligrosa. En Altojardín, Renly se casa con Margaery Tyrell, consiguiendo la mayor fuerza de Poniente jamás vista en la historia.
En el salón del Trono de Hierro.
—Alteza – le dice el Gran Maestre Pycelle – es hora de elegir su nuevo Guardia Real. He hecho una lista de nombres que encontraría…
—Ya tengo pensado a alguien – lo interrumpe Joffrey, con el puño sosteniendo su cabeza — siempre estuvo para protegerme, esto sólo lo hará más oficial ¡Sandor Clegane! Adelántate.
—Hmmphh– el Perro obedece a su amo, su rostro deforme no muestra ninguna emoción.
–Felicidades – sonríe el niño. – Eres mi nuevo Guardia Real.
Hace traer la capa blanca y se la pone. Todos en el salón se miran incrédulos, pensando como uno de los mayores honores recaía en un monstruo. Joffrey comienza a aplaudir y, por obvias razones, el mismo gentío lo imita. El Perro, sin embargo, no muestra ningún sentimiento, nada de nada.
Ser Barristan es el primero que saluda a su nuevo hermano, él hubiese preferido a un renombrado caballero, pero recuerda que Jaime Lannister era un renombrado caballero y fue él quien ensució como pocos la capa. Sabe que el Perro es leal y eso es lo único que se pide a un Guardia del Rey.
Todos en el gran salón se retiraron luego.
El joven rey hace llamar a Jaime y se encuentran en el salón del concejo, sólo los dos y Sandor, con su nueva armadura blanca como la pureza.
–Tío, necesito saber algo y hasta ahora tú no me has mentido ni ocultado nada.
–Alteza –sonríe– es que recibo toda la información directamente de la reina. Tu madre piensa que es mejor que no te inmiscuyas es los asuntos de estado pero yo creo que deberías. Nunca lo harías peor que tu padre además. Y creo no lo harías mal. Me has hecho discutir varias veces con mi gemela, alteza. Pero siempre termina perdonándome – hace una feliz mueca, como un recuerdo alegre a un chiste que sólo él entiende.
–Quería saber cuáles son nuestras fuerzas, debilidades y chances en el siguiente conflicto.
–Je, mira, apenas tenemos fuerzas para construir un ejército para defender la ciudad. Tenemos miles de refugiados de la guerra. La ruta de comercio con Occidente estaba cerrada y dependíamos del Dominio. Ahora el Dominio se ha rebelado pero Occidente abre sus puertas. Ya hay cientos de refugiados de Desembarco regresando a sus hogares. Otros huyen de nuevo por los nuevos peligros. La paz con el Norte ha sido un alivio enorme pero nos enfrentamos a retos mayores.
Jaime piensa y continúa – Renly, cuando junte sus fuerzas, comandará cien mil hombres, nadie reunió nunca semejante fuerza. Pero no es un soldado, es más un bailarín. Disfruta de este momento en el que se cree invencible. Tardará en atacar.
El Guardia real observa por la ventana hacia el Aguasnegras. –El peligro inmediato es Stannis, ese hombre nos pasará a la espada a todos si pudiera, es uno de los mejores comandantes que haya conocido. Afortunadamente, si hay batalla lo encontraré en el campo de batalla y lo mataré. Cortando la cabeza de la serpiente (o el venado en este caso) su ejército huirá, eso déjamelo a mí –dice esto último lleno de orgullo su tío.
Termina diciendo – Ninguno de los dos tiene herederos en condiciones ni hermanos (obviamente) para continuar la lucha. Dudo que los hombres de Stannis peleen para colocar a tu prima en el trono de hierro.
–Gracias ser– Joffrey va a lo último de su agenda del día.
En el patio de la Fortaleza Roja, una caravana se prepara para salir.
Ned Stark se lamenta como es su vuelta. Deshonrado y con la mitad de sus súbditos que lo acompañaron al sur.
Después de la confesión, estuvo encerrado unos días en un dormitorio con custodia. Allí recibió las visitas de su hija y pedía a los guardias que buscaran a su otra hija, Arya, que seguía desaparecida durante el combate.
Cersei apareció en la mañana de su partida.
–Lord Stark… perdón, solo Stark –riendo de actitud– Has perdido. Ya te lo había dicho. En el juego de tronos ganas o mueres. Y ahora morirás montando guardia por si los gigantes aparecen – se sirve una copa de vino y la traga con sensación de triunfo.
–Ya como sabes, tu hija se casará con mi hijo. Ella será feliz aquí. Excepto si Stannis o Renly toman la ciudad. Así que sugiero que tu hijo sea leal y envíe refuerzos sino quieres que le pase nada.
–Cersei, ¿donde tienes a mi hija Arya?
–No sé donde está la mocosa. Es culpable de la muerte de un Guardia Real –dice con disgusto – pero te prometo que si aparece irá contigo. Lo único que me interesa son las espadas de tu hijo – dice mientras cierra la puerta yéndose.
La caravana estaba lista, cuando se escuchan a un soldado Lannister llamar a Ned.
– ¿Qué quieres?– le pregunta con disgusto Ned.
–Te olvidas de tu hija– el soldado habla con marcado acento Braavosi – sal niño.
Arya aparece corriendo junto a Dama. Ella le cuenta como se escondieron en la cámara de las cabezas de dragón. Como eludían a los guardias y que comieron, nunca pensó que las ratas serían tan sabrosas. Nymeria le lamia la mano a Ned. El huargo había perdido demasiado peso, no comió nada casi, prefería que la comida la consumiera su ama.
Sansa, venía a despedirse de su padre, abraza a su hermana. La familia Stark disfruta de un pequeño momento. El rey Joffrey, que también venía a despedirse, se da cuenta del reencuentro con Arya y respira aliviado.
–Adiós y buen viaje Eddard Stark– Joffrey siente todavía resentimiento contra él. Siempre todos lo hacen a los que dicen verdades que no queremos escuchar.
Sansa besa y abraza a su hermana y a su padre. Se repite lo del calabozo. Ese momento interminable. Pero esta vez tiene que agregarse que será por última vez. Salen por la gran puerta de la enorme ciudad que pronto entraría en guerra.
En los lugares de conflicto:
Renly se pone en campaña y Stannis prepara sus planes.
En el Norte:
Jon recibe con alivio y agradece a los dioses por su misericordia en el destino de su padre. Justo antes de partir hacia más allá del muro.
