-Nightmare-

Disclaimer: Los sexis, bellos, inteligentes e idolatrados Matt y Mello no son míos (lamentablemente), ellos, junto con los otros bellos personajes de Death Note, pertenecen a Takeshi Obatta y Tsugumi Ohba (que tienen una cita a muerte conmigo por haberme quitado a los Wammy's Boy's)

Capítulo 6: ¡REMEMBER!

Mail Jeevas estaba petrificado. Sentía los labios de Mello sobre los suyos. Un ligero rubor apareció en sus mejillas al percatarse de esto. Juntando toda la fuerza que le quedaba logro al fin, con mucho esfuerzo, alejar al rubio de él.

-¡¿PERO QUE TE PASA ANIMAL?!- grito enfurecido el chico mientras que con la mano quitaba todo los restos de saliva que el rubio había dejado en su boca.

-lo siento, pero no me resistí- respondió tranquilamente mientras metía su manos en los bolsillos de su pantalón.

Esta contestación solo logro que el enojo que tenía el pelirrojo creciera intensamente.

-esa no es excusa- dijo en voz baja molesto- además, ¿Por qué me trajiste aquí?- pregunto.

-ya te dije, te traje porque te desmayaste además, quiero hablar contigo- aclaro el vampiro.

-¿y de que quieres hablar?- pregunto el cazador.

-pues…-el vampiro no pudo terminar su oración porque el sonido del reloj lo interrumpió, ya estaba amaneciendo- hablamos en la noche- dijo mientras se acercaba a la puerta-debo ir a dormir-.

Mail frunció el ceño, ese maldito vampiro lo sacaba de sus casillas-¿sabes que me puedo escapar en ese tiempo verdad?- pregunto al darse cuenta de que en la cantidad horas que había desde ese preciso momento hasta que anocheciera se podría ir de ese lugar.

-sí, pero sé que no lo harás- respondió Mello mientras una pequeña sonrisa de arrogancia se dibujaba en su rostro.

-¿y exactamente porque no lo haría?- pregunto enojado, ¿Quién se creía ese vampiro para hablar por él?

-porque tú me dijiste que el arma que tenías era de tu padre por lo que supongo que tiene un gran valor sentimental y no la querrás dejar aquí, ¿o me equivoco?- pregunto mientras miraba al cazador.

Matt bajo la mirada al suelo, pues era verdad, esa pistola era uno de los pocos objetos que le había dejado su padre y también el único que no había tirado o quemado en su intento de huir del pasado.

El rubio, al ver el estado del más joven, no pudo evitar que su sonrisa se hiciera más grande- lo sabía- dijo divertido- hablaremos en la noche, ¿puedes regresar tu solo a la habitación en donde estabas o te tendré que llevar?- pregunto mientras abría la puerta.

El pelirrojo ya le iba a insultar cuando se dio cuenta de un detalle, si mientras el vampiro dormía él se ponía a buscar por la mansión tendría una oportunidad de encontrar sus cosas e irse del lugar. Esta idea alegro al pelirrojo, al fin se podría ir de ese lugar.

-yo voy solo- respondió mientras salía de habitación rápidamente. Mihael solo lo miro con una ceja levantada para luego cerrar la puerta e irse a su habitación.

.

.

.

Era un poco más tarde de las 4 de la tarde y la mansión se encontraba en calma. Matt salió lentamente de su habitación, había tenido que esperar a que Mello se durmiera para poder salir además de aprovechar ese tiempo para reponer sus energías durmiendo un poco. Empezó a caminar tranquilamente por los pasillos de la mansión.

Buscaba con la mirada algún lugar donde podrían estar escondidas sus cosas, sin éxito alguno. Camino de pasillo en pasillo, de habitación en habitación, pero no logro resultados positivos. Estaba empezando a hartarse cuando de repente un resplandor llamo su atención. Se acercó a una ventana, y entonces lo volvió a ver. Era un pequeño resplandor de color celeste que parecía venir de la punta de la pileta del jardín. Ese peculiar resplandor se le hizo familiar, llevo su mano derecha hasta su cuello y entonces se dio cuenta, era su medallón.

Bajo rápidamente por la escaleras y salió por la puerta que daba al jardín. Se acercó caminando hasta la pileta y la observo detenidamente. Era muy bella a decir verdad, su base era circular, adornada con copos de nieve apara conmoverá el invierno. Mail subió la mirada y entonces sonrió, en la parte más alta de la pileta se encontraba su medallón. Se subió a la base de la pileta y agarro su medallón rápidamente. Bajo de un salto y se lo puso apara luego sonreirá, ahorra solo le quedaba encontrar a Bloody Rose.

Empezó a buscar con la mirada si la pistola no se encontraba también en el jardín pero apara su mala suerte no vio nada. Se empezó a dirigir de nuevo a la entrada de la mansión, cuando de repente algo le hizo detenerse y dirigir su mirada hacia su derecha. Muy cerca de la puerta para entrar a la mansión se encontraba un sendero. Mail Jeevas siempre ha sido una persona muy curiosa, lo que le ha hecho meterse en varios problemas, por lo que no podía evitar sentir unas ganas de ir por ese sendero a ver hasta donde dirigía pero no podía pues debía buscar a Bloody Rose.

Se quedó varios segundos debatiendo entre ir por el sendero o no pero, lamentablemente, su curiosidad era muy grande, del mismo tamaño que su capacidad de meterse en problemas, por lo que al final decidió ir a ver hacia donde dirigía ese misterioso sendero, después continuaría su busque total le quedaba mucho tiempo antes de que anocheciera.

Empezó a caminar por el sendero. A su lado había como una mini-barrera de rosales. A cada paso que daba sentía más curiosidad por lo que habría al frente. Luego de unos minutos de caminata por fin llego al final del sendero, lo que había al final de este lo sorprendió pues a decir verdad no era normal encontrar una capilla en medio del bosque.

La capilla era antigua, igual de vieja que la mansión, la pintura de sus paredes estaba gastada y tenían grietas. Plantas crecían y se adherían a su estructura proclamando la capilla como parte suya. Los ventanales se encontraban sucios, algunos con rajaduras y otros estaban rotos. La puerta estaba desgatada y con muchas rajaduras. El suelo afuera de la capilla se encontraba lleno de hojas.

Matt se quedó petrificado. Ese lugar era muy tétrico a decir verdad pero a él, aunque también le asustaba, le ganaban las ganas de entrar a ese lugar que de alejarse de ahí. No podía evitar sentir una extraña sensación de nostalgia por ese lugar. Como si el lugar lo debiese de conocer, una sensación familiar aunque nunca antes hubiera estado allí.

Con un paso lento y calmado empezó a acercarse a la capilla. Cuando ya estuvo frente a la puerta empuje esta y se metió al lugar. Las paredes estaban igual que por afuera, el piso era tipo mosaico con los colores blanco y negro, no había muchos muebles solo unas cuantas sillas y un piano de color blanco.

Como si de un imán se tratase Matt empezó a acercarse al piano lentamente. Se sentó en el banco y puso sus dedos sobre las teclas. Empezó a tocar, con una gran maestría, la bella canción de *(1) "River Flows in You". Mientras disfrutaba de la bella y dulce melodía un viejo recuerdo le atrapo.

Un pequeño pelirrojo observaba escondido detrás de la puerta como una bella mujer de cabellos negros y ojos verdes tocaba dulcemente el piano. La melodía era tan bella que podían sacar lágrimas a cualquiera.

La melodía termino y la joven mujer dio un suspiro para luego mirar hacia su derecha. Se sorprendió al ver al pequeño niño ahí.

-Matt ¿Qué haces aquí?- pregunto la pelinegra.

-pues yo… lo que pasa…es que…-tartamudeo el pequeño pelirrojo.

La mujer sonrió- ¿quieres intentarlo?- pregunto dulcemente.

Mail levanto la vista sorprendido para luego asentir entusiasmado. El niño se acercó hasta el piano y se sentó en las piernas de su madre. La mujer tomo las manos de su hijo y empezó a dirigirlo para luego, después de unos minutos, soltarlo y dejar que continuara solo. La pelinegra sonrió orgullosa al ver a su pequeño retoño tocar el piano de esa tan bella manera. Empezó a tararear la canción al mismo tiempo que su hijo la tocaba en el piano, llenando la habitación de un bello sonido.

Matt dejo de tocar, hacía tiempo que no recordaba ese bello momento. Una solitaria lágrima empezó a escaparse de uno de sus ojos pero rápidamente la limpio, ya debía dejar de pensar en esas cosas pues solo se haría daño así mismo lo mejor sería ya ocultar todos esos momentos y recuerdos en lo más profundo de su mente, ya no hay nada que pueda hacer, pues, lo que una vez fue perdido jamás regresara…

.

.

.

El sol se empezaba a ocultar, dando inicio al ocaso.

Mello abrió los ojos tranquilamente, no había de que preocuparse pues sabía que el pelirrojo no se iría sin su preciada pistola y era casi imposible que la hubiera encontrado. Se levantó de su cama y salió de la habitación. Llego a la habitación del piano y se adentró en esta, llego hasta donde estaba el piano, o más bien el banco de este, se arrodillo y quito el cojín del banco, dejando a la pista la pistola del cazador, que si no mal recordaba se llama Bloody Rose, si había algo bueno de vivir en esa mansión por 200 años es que se podían encontrar muchos secretos en ella.

Agarro el arma y la metió en el bolsillo de su chaqueta, ahorra era momento de hablar con el cazador. Empezó a buscar el aroma del pelirrojo por la mansión, lo encontró, pero estaba un poco alejado de la mansión no tanto, unos 30 metros a decir verdad. Un poco extrañado empezó a seguir el aroma de Matt por un sendero que estaba en el jardín, él ya se había dado cuenta de ese sendero pero nunca le prestó atención. Luego de unos minutos llego al final del sendero. Se quedó realmente sorprendido al ver la capilla al final del sendero, había vivido 200 años en ese lugar ¿y no se había dado cuenta de ese lugar?

Con un paso calmado se adentró en la capilla. Pudo ver mejor los ventanales, las paredes, el piano, al joven cazador todo aquello le parecía sacado de un sueño, o más bien de un recuerdo…

Las campanas de la capilla sonaban con estruendo. Los rayos del sol pasaban por los vitrales llenando el lugar de bellos colores. La dulce melodía de un piano inundaba el lugar de una hermosa y bella tranquilidad. La música del piano sonaba tan dulce y trágica que era capaz de hacer que el más fuerte derrame lágrimas por lo conmovedora que era el exquisito sonido que desprendía de este. Además una suave pero hermosa voz acompañaba la dulce melodía del piano.

"Figura espectral,

Que huye de la oscuridad,

Y la luz pretende alcanzar,

Esos sueños son

Realmente una trampa mortal

El fuego nos condenara".

Se acercó con cuidado hasta el piano tratando de no hacer ningún ruido. Ahí pudo ver como un joven de cabello rojizo tocaba el piano de una forma tan delicada que parecía que tocaba el pétalo de una rosa y acompañaba el dulce sonido con su bella y esplendida voz.

El rubio sonrió, ahorra no le quedaba duda, ese bello cazador era su amado Mail. Se acercó lentamente hasta donde se encontraba el pelirrojo tocando.

-lo haces muy bien- le dijo el vampiro al cazador.

Al joven cazador casi le da un infarto al escuchar la voz del rubio atrás de él.

-¿qué haces aquí? ¿No deberías estar durmiendo?- pregunto confundido Matt.

-pues para tu información hace rato que ya oscureció- contesto divertido Mello.

Matt frunció el ceño y rápidamente se paró del asiento dispuesto a irse de la capilla y no volver pero sus planos se vieron frustrados cuando el vampiro lo agarro firmemente del brazo derecho, impidiéndole huir.

-¿adónde crees que vas?- pregunto molesto el rubio.

-pues a buscar mis cosas para largarme de aquí- contesto el pelirrojo, mucho más molesto que el rubio.

-oh no, eso, te dije que debo hablar contigo- dijo Mello mientras empujaba a Matt en dirección contraria a la puerta.

Matt bufo enojado, sería mejor escuchar a la maldita sanguijuela e irse del lugar- y bien ¿de qué quieres hablar?- pregunto.

-sobre lo que te dije en el bosque- respondió tranquilo.

Matt empezó a tratar de hacer memoria de lo ocurrido- ¿en el bosque?... ah sí, ¿sobre lo de hace 220 años? ¿Para qué quieres hablar de eso si es mentira?- pregunto.

-Mail eso es verdad- dijo tratando de explicarle.

-si como no- dijo utilizando un claro ejemplo de sarcasmo- ¿esperas que me crea la historia de que en mi vida pasada me enamore de ti? Porque si lo crees, créeme que necesitas un psiquiatra- respondió enojado el cazador.

-Mail eso es verdad, por favor recuérdalo- dijo mientras acercaba su rostro al del pelirrojo. Los labios de Matt estaban húmedos y entreabiertos, sus alientos se estaban mezclando y sin dudarlo, sin siquiera pensarlo, beso esos delicados labios que lo llamaban. No hubo tiempo para pensar, no hubo tiempo para meditar la situación, el deseo simplemente emergió, algo más poderoso que el razonamiento tomo control total de todas sus acciones, el corazón ahorra era el que mandaba.

Mello fue separándose lentamente del Matt, dejando a este sorprendido, si bien era cierto que el vampiro ya le había robado este había sido más especial pues el vampiro había demostrado mucho sentimiento en este beso además de que, por alguna extraña razón, un extraño sentimiento empezó a formarse en su pecho.

-recuerda…- fue lo único que dije Mihael antes de darle la pistola a Matt y salir de la capilla, dejando en esta a un Matt petrificado por la sorpresa.

-Recuerda…-
.

.

.

Continuara…

1*: River Flows in You es una bella melodía de piano tocada por Yiruma (si no mal me acuerdo apareció en el anime de Naruto, durante la muerte de Haku y Zabuza creo)

Lamento la demora de este capítulo, ¿a quienes pueden agradecerles? A mis maestros -_-