Ya era de día, había pasado la noche terrible, no pude pegar un ojo. Tengo la fiebre más baja, sin embargo no lo suficiente como para salir. No importa, tengo que ir al instituto, al menos para certificar mis ausencias. Sé que mamá no me dejara ir, pero ella no tiene que saber, me iré apenas ella salga a trabajar. Me visto lentamente con el uniforme y arriba una bata para pasar desapercibida, bajo y ahí está ella tan recogiendo su bolso.
- Buenos días hija. Se me hace tarde, recuerda no tomar frío y no salir, si necesitas algo llámame -se me acerca y me da un beso en la mejilla- que te mejores -. Veo como el auto gira por la esquina y listo, no más rastros de él. Dejo la bata tirada en el sillón, recojo mi mochila y salgo.
Por un milagro no llegue tarde, eso de correr enferma agota bastante. El profesor está en el pasillo de enfrente, me meto en salón y ahí están todos. Lucy se acerca y me saluda confundida, le miento y le digo que mejoré. El profesor entra y nos vamos a nuestros asientos.
- Buenos días Juvia ¿Cómo te sientes? -pregunta Gray-sama, tan caballeroso como siempre, creo. No puedo mentirle, aunque le diga que estoy más que perfecta debe saber muy bien que hay que pasar un día sin fiebre para poder ir a el colegio o al trabajo.
- Mejor, pero Juvia solo vino a entregar unos certificados. Al parecer no funcionó como ella quería, y tendrá que quedarse esta clase -me mira con pena, le doy pena, que decepcionante.
La clase siguió toda la media hora, una horrible y pesada media hora. Todo empeora, empecé a toser y a marearme hace unos minutos. Siento que podría vomitar en cualquier momento pero tengo algo de dignidad.
- Señorita Lockser ¿Se siente bien? -pregunta la profesora Aries. No voy a mentirle, no creo que podré resistir mucho más - Vaya a la enfermería, dígale a la enfermera que yo la envié -me levanto y me acerco a la puerta. Siento como se me corta el aire y se pone todo negro... entonces siento un gran golpe.
Abro lo ojos y una luz me ciega. Recuerdo estar en la clase e intentar ir a la enfermería, pero no recuerdo la ida. Intentó levantarme y siento unos brazos que me ayudan, Gray-sama. No es momento para sonrojarse y hacer una escena pero no puedo evitarlo.
- ¿Qué paso?¿Dónde estamos? -.
- No te preocupes, es la enfermería. Te desmayaste en la clase y la profesora se pegó un buen susto, así que me ofrecí a cargarte hasta aquí -podría gritar, eso de que tu crush te cargue en brazos como una princesa...¡Ahhhh! Dios.
- Gracias Gray-sama, Juvia está feliz de que usted sea su compañía -ups...- Em...¿Llamaron a la madre de Juvia? -.
- Sí, está en camino. No debiste haberme mentido Juvia, estaba preocupado por ti -okey...siento como se me acelera el corazón, solo respira chica.
- Perdóneme... -siento su mano revolver mi cabello. La puerta se abre con fuerza y mi madre se acerca y me abraza.
- Hay hija mía, por dios. ¿Estas bien?¿Te golpeaste mucho? Hay mi bebe -vergüenza, eso es todo en lo que puedo pensar. Asiento con la cabeza y ella suspira, ahora me mira enojada- ¡Pero cómo se te ocurre salir de la casa enferma!¿Estás loca nena? Mira que si no estuvieras enferma te encerraría en tu cuarto y sin cena, pero no quiero que te pongas peor -.
- Yo creo que será mejor que vuelva a clases - dice Gray asustado, mi madre acaba de espantar a mi amor. ¿Hay algo peor que me puede hacer la tierra?. Mamá le agradece y yo lo saludo a distancia.
- Le voy a pedir a la enfermera tus cosas y nos vamos, no te escapes a ningún lado -pobre de ella, tiene razón con querer castigarme, aunque mucho castigo ya es espantarlo a él.
Una vez que llego a casa, me dirijo a mi habitación sin reproches, solo para no volver a despertar a la bestia. Mis párpados se cierran poco a poco, aunque había dormido hace dos horas (dormir, desmayarse... la misma cosa). Miro el reloj de pared, 6.30 p.m. Tomo el teléfono y envío un mensaje a Gray:
¡Hola Gray! Perdona si mi madre te asustó, se pone un poco más dura cuando se trata de sus hijos. Quería preguntarte si podrías traerme los apuntes de hoy, si no es molestia para ti. Además, sé que ya te agradecí pero bueno, gracias por quedarte en la enfermería con migo...eres un buen amigo :D . Un saludo, Juvia.
Espero que mi celular vuelva a sonar, sin embargo los sonidos no parecen llegar a mis odios. Decido dormir una siesta, no puedo dormir tanto ¿No? .
Despierto y miro por la venta, ¡Es de noche!. Mi reloj marca las 10 p.m, intento levantarme pero mi cuerpo pesa tanto como lo hacía ayer. En mi mesa de luz hay unos papeles, los cuales no estaban antes. Una pequeña nota se apoya sobre estos.
Aquí están tus apuntes, espero que te mejores. Nos vemos pronto, Gray.
Gray me vio dormida, no sé si avergonzarme o tener un momento fangirl... ¡Ahhhh!, estoy tan feliz, creo que voy a explotar.
