Capítulo 6: La verdad

Bella POV:

Tenía la mente bloqueada por el miedo, el pavor y la confusión. No era capaz de comprender lo que acababa de presenciar.

Un vampiro no debería temer a unos perrazos como ésos. ¿Qué daño podían causar los colmillos de los lobos sobre su piel de granito?

Y los lobos deberían haber rehuido a Laurent. No tenía sentido alguno que le persiguieran, ni aun desconociendo el miedo debido a su tamaño, dudaba que el olor de la piel de Laurent se pareciera en algo al de la comida... ¿Es que estaban entrenados?, el vampiro que se había identificado a sí mismo como Daniel los había llamado, ellos aparecieron, y fueron a por Laurent, deteniéndose para apenas mirarlo, tenía que pensar con las reglas del mundo mágico en el que me había metido, si superman podía tener un superperro, entonces...

-¿Son tus mascotas?- le pregunté sintiéndome idiota de inmediato ante la idea de que algo pudiera domar tamañas bestias, tampoco ayudó mucho el ataque de risa de Daniel, quien casi deja caer su brazo cuando estaba a sólo unos centímetros de volver a... ¿pegárselo?

-¿Qué, claro que no, crees que algo podría domar a esas criaturas?

Ya lo decía yo.

-Son animales muy inteligentes, saben quién es su aliado y quien es su enemigo.

-Pero él los matará a todos, nunca había visto unos lobos como esos, seguro que están en peligro de extinción o algo- dije recordando lo que Edward me había dicho sobre su modo de vida, que aún cuando se alimentaban de animales eran cuidadosos con el equilibrio ecológico... aún aturdida como estaba, el sólo recordar esos primeros momentos de dichosa felicidad generó una pequeña mueca de dolor en mi rostro que él seguro notó.

-Bella, viendo lo que viste, ¿quién crees que tenía más miedo de ser exterminado, tu amigo el vampiro solitario o la manada de cinco lobos del tamaño de un caballo?- lo dijo con toda la seguridad del mundo... pero algo no me calzaba, ¿qué podía ser- no te preocupes por los lobos, seguro que se saben cuidar muy bien.

-¿Cómo sabes mi nombre?- Eso era, el me había dicho el suyo, pero yo no había hecho lo mismo.

Vi como dudaba por un momento, esa expresión que tiene la gente cuando están a punto de decirte algo que no te gustará oír.

-Tenemos un amigo en común.

-¿Es Edward?- Le pregunté mientras la adrenalina comenzaba a reaparecer en mi sistema.

-Sí

-¿El te envió, volverá?- más que una pregunta, era un ruego, sonaba patética, como un niño esperando que su padre vuelva de comprar cigarrillos de la tienda meses después de haberlo abandonado

-Lo siento Bella, la respuesta es no, a ambas preguntas- fue increíble notar como la esperanza se convirtió en agonía en un instante. -él no me envió, pero quise venir de todos modos a ver qué tal estabas.

-¿Te habló mucho de mí?- lo dije con una sonrisa burlona y amarga, esperanza de que él siquiera pensara en mí era un absurdo.

-Sólo lo suficiente como para hacerme notar su profundo arrepentimiento.

Esperanza, esperanza, dulce esperanza.

-él está profundamente arrepentido de hacerte creer que lo suyo podría llegar a ser algo más que un romance de secundaria como tantos otros que ha tenido cada vez que se vuelve a hacer pasar por un estudiante. le dije varias veces que si de verdad le interesaba estar contigo que te transformara de una buena vez, y si no, pues que dejara de hacerse el enamorado, pero ya sabes cómo son las mentiras, aumentan como bolas de nieve, para cuando se dio cuenta de que su juego lo había atrapado fue demasiado tarde, el accidente en tu fiesta de cumpleaños sólo fue el empujón para que hiciera lo correcto de una buena vez.

Le dije que no lo hiciera, eso de estar cerca de alguien cuya sangre te vuelve loco es una idiotez. Se comportaba como un maldito jonki disfrutando de tu olor mientras tú te enamorabas de él. De verdad lamento que pasaras por eso Bella, nadie merece ser tratada así, se que será una obviedad decir esto, pero lo que Edward sentía por ti no se aleja mucho de lo que un adicto siente por una pipa de crack, no hay manera de que eso pueda considerarse amor.

Sus palabras eran sinceras, se notaba que no le era fácil decir lo que acababa de decir, pero no tenía mucho espacio disponible en mi mente para preocuparme de eso. Estaba aturdida, destrozada, molesta... ¿Un romance de secundaria como tantos otros?, ¿atrapado por su propio juego?... juego, eso había sido para él, obviamente no se trataba de llevarme a la cama, nunca lo había intentado y la oportunidad estaba ahí, ¿Cómo es que toda esta relación no había sido más que una especie de cultivo de marihuana? Me mantenía viva, porque si me mataba (o me convertía) dejaría de suministrarle su droga. Esto era aun peor que si sólo quisiera acostarse conmigo, porque al menos en ese caso significaba que lo que le atraía era yo, no sólo mi peculiar composición sanguínea... Esto era una mierda, por meses yo, la estúpida Bella, había creído que él era lo más importante que me había pasado en la vida, no, no sólo lo creía, lo sentía así, y creía que él sentía lo mismo, pero no era más que una relación utilitaria, él pasaba todas las noches conmigo mientras yo dormía, pero no porque me amara, un colibrí no ama a una flor sólo porque la visita seguido, un drogadicto no ama su dosis, muchos la odian de hecho, como él me había odiado al principio.

Me sentía una idiota, él me lo había dicho, me había dicho que mi sangre era como una droga para él, y yo la tonta creyendo que me viera de esa forma era romántico, no es que él quisiera estar conmigo, lo necesitaba, pero no de la forma en que yo lo necesitaba a él. él nunca me había amado.

En cierto modo, te he querido por supuesto, esas habían sido sus palabras exactas, en cierto modo. Había sufrido durante meses por alguien que en cierto modo me había querido... qué decir amado, mientras yo era consumida por los recuerdos que él me había asegurado que desaparecerían pronto, tal vez él andaba por ahí, instalándose en un nuevo instituto, prendando a otra ingenua con su aura misteriosa, el sólo pensarlo, Edward mirando a otra, hablándole a otra, besando a otra como me había besado a mí, jurándole que nunca había sentido algo así.

yo no olvidaré, pero los de mi clase, se distraen con facilidad, ¿se refería a los vampiros en general, o a los vegetarianos que rondan por ahí enamorando ilusas que le suministren su droga... estúpida, estúpida, estúpida, no había nada porque sufrir, y aun así no podía sacarme el dolor que consumía mi pecho, incluso dolía más, porque todo había sido por nada, mi dolor, el vacío, el haber me alejado de mis amigos y haber preocupado a Charlie, todo había sido por una mentira. Mis piernas temblaron y dejé escapar el aire de mis pulmones, como si con ello se fuera toda recóndita esperanza de que él algún día viniera por mí, como si con mi aliento se esfumara esa sensación de haberme sentido amada por una vez, de haber sido especial para alguien, todo era una mentira, todo era nada, y entonces, todo se volvió negro.


Hola!, capítulo corto el de hoy, pero creo que duró lo justo y preciso, porque después cambia el punto de vista, pero eso le quitaría drama al asunto, en defensa de Daniel, se está sintiendo como basura en esta momento, pero tuvo una muy buena razón para hacer lo que hizo. Agradecimientos Katie D.B. por haberme hecho notar el error del cap 5 y Lady Lyuva por un entusiasmo contagioso. Por último, a todas las personitas que les esté gustando la historia, no duden en comentar y agregar a favoritos, es gratis!, y me hace muy feliz. Franco