Antes que nada gracias por darle al clik y pensar en leer este fic, cualquier critica constructiva es aceptable siempre y cuando sea con el debido respeto y si tengo suerte con mi fic y me dan reviews contestaré de inmediato, ¡espero les guste tanto como a mi me gustó escribirlo!.

NOTA: No es que me crea gran cosa pero se de casos en los que plagian el fic, asi que agradeceria que no lo atribuyan como suyo y si lo usan me den credito, muchas gracias e intentare publicar un nuevo capítulo cada semana o mes, segun la inspiracion aunque no se cuantos capitulos le hare...Mi saludos y disfruten.

DISCLAIMER: Diabolik Lovers le pertenece puramente a la compania Reject, solo los uso para mi diversion y lo unico que es obra mia es esta historia de mi pervertida mente, quien lo imaginaria, un otome siendo yaoi...Dios.

ADVERTENCIA: Relacion hombre por hombre, si no te gusta te invito gentilmente por tu bien que no lo leas, si es lo contrario ¡A disfrutar Fujoshi/Fundashi!, y si nunca leiste nada de este género, hazlo, es lo mejor que hay.


Un nuevo dia iniciaba y Shuu sentia que la calma que tantas veces le arrebataban sus hermanos, habia vuelto.

¿Habia vuelto? "Ruego por todo el inframundo que esto continue asi", pensò en algun rincon oscuro de su mente que aun se dignaba a seguir en funcionamiento sin necesidad de dormir. Ya en si cuando se despertò comenzò con el pie derecho, con todo el inframundo de su lado y se sentia como si un paraiso de sillones hablaran y le dijeran que todo estaba en paz.

Estaba sentado en el frio y duro suelo, lo cual no le importaba ya que se adaptaba hasta a los casos mas incomodos con tal de continuar con su sueño. Aparte el suelo no era nada con la gloria que sentia, unos fuertes brazos pero tan delicados lo tomaban de la espalda y una mano rozaba sus dorados cabellos como si de cristal se tratase. Sentia pelo caer sobre su nariz, cosa que le causò unas placenteras cosquillas, a la vez que un olor a jazmin y miel invadia todo sentido. Nunca se habia sentido mas comodo en su vida.

¿Era Subaru el mas comodo para dormir?, al fin no tuvo esas pesadillas que tanto lo molestaban, siempre era lo mismo: Edgar. Lo unico que venia a su mente eran llamas, muchas llamas y su amigo, el unico que tenia, quemandose en ellas, como pelicula de terror consumiendose cada parte de su piel de manera cruel. Aun asi eso no lo despertaba y continuaba, a excepcion del inicio de este nuevo dia en el que durmio tan placenteramente.

No quizo pensar en pesadillas y ponerse a comparar cuando dormia mejor de todos los sectores en los que estuvo: Suelos, estanteria, cuartos de todo el mundo, nieve, etc. Abrio los ojos y divisò que el pelo blanco de su hermano menor era el causante de tal cosquilleo, no el sullo, sintiò los brazos un poco entumecidos de estirarlos para tomar la cintura del contrario, levantò aun mas la vista, hasta su rostro. Tan hermoso y calmo que no parecia Subaru, en lo que a la calma se refiere. Sus largas pestañas que casi no se notaban de tan claras que eran, sus ojos cerrados, esa expresion que siempre llevaba de molestia totalmente desaparecida, la respiracion acompasada, lenta como melodia. Un cuadro perfecto, mas que su musica, deseaba tenerlo asi mucho mas tiempo.

Pero como no todo dura para siempre, lo arruinò.

No podia contenerse, Kou, Raito y valla saber quien mas porque el es muy ingenuo para notarlo, lo tocaron sin temor alguno, ¿Porque el no? ¿Porque el no avanzar tanto o mas que ellos?. Tocò una de sus mejillas, ya que estaba semi apoyado sobre Shuu, pero aun sentado, se preguntaba como hacia para dormir asi de incomodo, aunque si dormia en un ataud era logico. Era suave, muy suave, irresistible. La acariciò, para luego hacer descender la mano hasta su cuello, era muy varonil, fuerte y esa clavicula lo hacia tan fino, con el collar colgando, realmente..."Mordible", pensò. Una risa por lo bajo que el mismo hizo, le advirtio que haria algo nuevo y arriesgado tratandose de alguien fuerte como Subaru, porque el era el mayor pero no tenia la fuerza de su hermanito, asi que estaba en desventaja si lo despertaba antes de que pueda evitarlo.

Un vampiro, mordiendo a otro. Era tentador.

Se irguiò un poco, por inecia el cuerpo de Subaru subiò al estar apoyado sobre el rubio, lo que le dio mas libertad de mover la cabeza hacia el cuello de este. Quedò dubitativo, pero de solo pensar que ya otros dos vampiros carroñeros lo habian acosado se le hervia la sangre, y vago pero no por eso lento, abriò la boca y la acercò al niveo cuello del albino.

-¿¡Que se supone que intentas hacer, vago!?

El rubio se sobresaltò tanto que se auto-golpeò la cabeza con el menton de Subaru, quien al parecer recien levantarse no le afectaba en las energias que ponia al gritar.

-Nada en especial...- Comentò con fingida naturalidad, sobandose la cabeza y un bostezo largo.

-Claro, y Reiji no nos diò un sermòn ayer, no me tomes por tonto.

El mayor riò ante el sarcasmo ya que era la primera vez que lo oia usarlo, y en el menor una seriedad habia surgido junto con el habitual ceño fruncido que poseia en su cara, como siempre habia vuelto el ambiente de molestia que siempre imponia y lo caracterizaba. Shuu se preguntaba en situaciones como esta el porque el siendo tan calmo le gustaba alguien tan hiperactivo y voluble. Pero no lo pensò mucho, encontraba esa respuesta muy rapido y surgia otro interrogante: ¿Cuando Subaru se preguntarà lo mismo?

-Ojalà pronto...- Susurrò.

-¿Eh?

-Nada, nada, dormi de mil maravillas.- Aun abrazandolo por la cintura todo el tiempo -excepto para calmar el dolor de su cabeza- se acercò a sus labios, esperando ver la sorpresiva reaccion del contrario quien, con un tinte casi imperceptible de colorado en sus mejillas lo miraba, parecia pensar algo a medida que entrecerraba un poco sus ojos. "¿Realmente quiere un beso?", Shuu ocultò una sonrisa, de esas que se guardaba muy seguido, y no le cumpliò el gusto, simplemente siguiò mirandolo de cerca, aun aspirando ese aroma a jazmin, sintiendo la cintura, azul y rojo chocando.

Mientras, el menor notò que se comportaba muy obvio, era contradictorio, era su hermano, era hombre, pero...Esos labios, esa calides y paz que le brindaba Shuu no la sentia con nadie, queria mas cercania, ni Kou, ni Raito eran algo al lado de el, solo lo provocaron en su momento de una manera sexual, en cambio, con el rubio frente suyo sentia algo mas profundo, mucho mas profundo. ¿Quizas mal interpretaba el amor de hermanos como otro tipo de amor?, no queria, no queria admitir que a el no lo veia como aun hermano. Se negaba. Sacudiò la cabeza y empujò a Shuu de manera suave para que este lo soltara, con algo de decepcion negada al no obtener el beso. Sin gritar se dirigiò a el.

-Suelen decir que con los hermanos se duerme bien.

-¿Eso se aplica para hermanos que se abrazan de la cintura y acarician el cabello?- Rebatiò con audacia y una mirada de supremacia.

-Claro, como con Ayato.- El tono de sus palabras delataba que hablaba enserio, y no solo eso, que realmente queria contraatacar. -Aparte ¿"Acarician el cabello"?, ¿De que hablas?

-Ayato, eh...- Volvio a acercarse esos centimetros que habia ganado de espacio personal el contrario, y apoyò un codo sobre el muslo de este y luego la cabeza en una de sus manos, mirandolo desde abajo. -Quieres ocultar lo que sientes, pero bien que me has acariciado mientras "dormia"; no puedes hacerte el tonto.

No sabia que hacer, cuando su hermano dijo eso simplemente se sobresaltò un poco, cosa que sabia que Shuu que estaba sobre su cuerpo notarìa al instante. El maldito vago era atento y ningun tonto, fingió estar dormido todo el rato que lo acarició ¿Que excusa podia inventar?.

-E-estaba soñando que alguna linda chica venia y me declaraba su amor, alguien como risitos de oro, y como estabas pegado a mi como pegamento eras lo unico mas o menos acariciable.

-¿Su amor? ¿Quieres amor?, vamos que tu siendo tan molesto lo menos que harias es soñar esas cosas, menos acariciar asi a cualquiera.

-¿¡Porque se te ocurre hacer oraciones largas cuando menos lo preciso, idiota!?

-Y ahi vamos devuelta, gritos para ocultar la realidad.

-¡Es enserio!, cuando menos se te necesita ¡Hablas a raudales!

-Deja de esquivar el asunto.

-¡¿AH?!, hay que ir al colegio.- Tratò de levantarse, pero obtuvo como resultado que Shuu lo empujara fuera del sillon, se siente el y tomando rapido a su hermano de la cintura otra vez, lo sentara encima de el. -¿Qu-

-Shh, vamos a la noche, mentiroso.- Suspirò y lo abrazò desde atras, algo posesivo, recargando el cuerpo sobre su espalda y oliendo su cabello desde atras. -¿Quisieras que hiciera como "esa chica en tus sueños"? ¿Quizas reflejaste tu deseo de que me declare?

-¡Sueltame!, ¡bastante tengo con Raito!

-Respondeme y te dejo ir, vamos...

La presion era grande, no conocia esa faceta de Shuu: Insistente, charlatan y astuto. La forma en la que sentia su cuerpo debajo de el, el sonido de su voz directo en su oreja retumbando, estar solos de esa manera y las palabras que lo delataban eran una forma de arrinconarlo que sabia era muy efectiva. Subaru se conocia bastante a si mismo para saber que si seguia asi sus sentimientos confundidos iban a delatarlo, el aun no sabia que es lo que pensaba, lo que queria con su hermano. Comenzò a temblar un poco, a mirar el suelo, su cabello tapaba su rostro de manera sombria y el silencio se adueñò del momento.

-Ok..- El rubiò notò que se habia excedido, presionarlo solo lo alejaria mas. Debia hacerlo de a poco, lento, eligiò a una persona muy timida y "tsundere" para gustar, si queria llegar mas lejos y que admitiera algo favorable, deberia trabajar como siempre hizo en su vida: Como un vago, lento y relajado. Era irònico, si se trataba de el no podia ser como normalmente era, no podia poseer esa parsimonia que lo caracterizaba, simplemente se sentia mas vivo, con el queria todo ahora, todo. -Siempre tuviste la opcion de golpearme, tambien.- Lo soltò, para que pudiera pararse y apoyò sus manos a los costados del sillon.

-No puedo desear que declares algò q-que no sientes, ¿No deberia Ayato soñar eso?- Susurrò mientras se levantaba, a medida que avanzò sin siquiera mirarle a la cara. Se fuè y lo dejò solo, sorprendido.

Subaru pensaba que Shuu gustaba de Ayato. Increible.

Y asì las horas pasaron, lentas para Shuu quien pensando sobre la conversacion anterior en el jardin de la enorme mansion, se habia salteado las tareas domesticas que Reiji como castigo por lo sucedido con el florero caro le habia otorgado a cada hermano.

-Que molestia.- No queria dormir, la mente no lo dejaba, y era nuevo para el: Las acciones, pensamientos y actitudes que hacian aflorar los sentimientos que sentia hacia su hermano.

Ya era de noche, tocaba ir al colegio. Se levantò del cesped y con su lentitud habitual caminò dirigido hacia la enorme entrada para subir a la limusina. Todos sus hermanos ya estaban alli.

-Increible, Shuu como siempre evade toda responsabilidad, y por su culpa nosotros nos ensuciamos, ¿Verdad que fue asi Teddy?

-Me pregunto como haces para lavar a ese peluche, lo he raptado cientos de veces y siempre esta limpio~- Raito sentado al lado de Kanato buscaba diversion como siempre hostigando a su hermano, quien por esta vez decidiò no hacerle caso.

-No puedo creer que Reiji me hallas echo hacer limpiar la cocina, ¿Sabes cuanto tuve que esforzarme? ¡Simplemente inaudito que alguien como yo se encargue de eso! ¡Los herederos no somos para fregar pisos!

-Se lo merecen todos ustedes, hasta Subaru se contuvo de romper todo y limpiar la sala de juegos.

-¡¿Y?!, Subaru es el menor, un simple idiota que despues de todo lo que rompiò algo debia hacer, el no heredarà nada, asi que es lògico qu-

-¡Callate o te golpeo!, tu andas presumiendo y revolcandote con un "Borracho" en navidad, y aun asi planeas heredar todo.- Rebatia el albino cerrando la puerta al subir despues de Shuu, con una fuerza que casi le rompe el vidrio por el rebote.

-Atrevete a golpear a Ore-sama una vez mas y juro que no cuentas mas la historia.

-¡El que tiene la maldita daga soy yo!

-Niños...- Reiji ajustaba sus gafas.

-Que molestias, ¿Que no pueden hablar leyendose los labios?

Ante el comentario Raito mirò al rubio con esperanza de poder molestarlo y entretenerce, aparte un par de dudas surgian en su mente.

-Oh~ pero si todo esto es porque tu hermanito quieres estar con Ayato y Subaru ¿Nee?, aparte jeje, si vamos al caso, estas actuando muy desentendido cuanto tienes la culpa.

-Oh, pero que interesante.- Subiò el volumen de la mùsica, toda duda que Raito tuviese deberia esperar algunos siglos, o hasta que ese bendito Mp3 se rompa. Osea, nunca, ya que era cuidado como al oro y como tanque de guerra, resistia hasta el agua.

-¿Y?, yo en solo decir que mueras, lo haces porque lo digo yo y punto ¿Crees poder hacerme daño? ¡Tan solo intentalo!

-Se nota que tiene miedo de que lo golpee como la anterior vez, su pierna izquierda hizo un pequeño temblor ¿Lo notas?- Le decia el peli-morado a su peluche con una sonrisa.

-¡Ore-sama no tiembla por nada ni nadie!

No le hicieron falta palabras, eso ya lo habia hartado, se inclinò hacia Ayato practicamente acostandose para alcanzarlo sobre Raito y Kanato, con el puño derecho directo hacia la cara del pelirojo. ¿Tanto lo desafiaba?, ya iba a probar su puño ese engreido.

-Chofer, arranque por favor.- Reiji desviò el golpe ya que frenar esa fuerza seria imposible, con una palmada en su mano, hacia el asiento, al costado de la cara del gran Ore-sama que se asustó, y diò por finalizado el asunto.

-Oh, pero que aburrido Re-i-ji~- Acomodò su sombrero, ya que la brisa provocada por la fuerza en que la mano de Subaru pasaba por su lado, se lo habia arrebatado.

-Un poco mas de decencia, no me agrada repetir nuestra condicion familiar, pero somos hermanos, no creo que Shuu posea sentimientos mas allà de eso por ninguno, y si cometiò incesto con Ayato ya no lo harà mas. ¿Verdad?- Preguntò mirando al dueño de las discuciones.

-Zzzzzzzzzzzzzzzzz...

Habian llegado, a partir de lo que Reiji dijo, todos quedaron callados, hasta que al bajar del auto Raito hizo uso de su habitual ritual anti-aburrimiento de quitarle Teddy a Kanato y salir corriendo para que este lo persiguiera enfurecido. Subaru, cobrando venganza, al bajar terminò de romper la puerta y dejarla en el suelo, ante la mirada atònita de todos los que estaban por entrar al instituto. Ayato sonreia victorioso ante todas las jovenes que se le acercaban y alababan. Solo quedaban dentro el hermano de gafas y su rival, el vago.

-Que haràs, Shuu.

-A que te refieres.

-Lo sabes, aun no he hablado con padre, està muy lejos.

-...

-Ayato no dejarà de insistir, y Subaru no es alguien que te convenga.

-¿Piensas en mi?

-No. Pienso en los problemas que causas, tu bienestar no es lo mio.

-Entonces no te entrometas.- Bostezò, se bajò del auto e hizo un gesto de gracia al intentar cerrar la puerta por costumbre y notar que estaba rota en la vereda.

-Otra cosa a pagar, no tiene remedio.

Cada uno se fue a su curso, ya que la mayoria estaba ajustado de ausencias y debian tener el presente para llenar el minimo de asistencias y aprobar, o Reiji los freiria en agua hirviendo hasta que su carne sea comestible. El rubio logrò avanzar hasta el hermano menor y entrar juntos al curso.

Habia alguien nuevo. Los dos miraron a esa persona al lado del otro popular chico nuevo: Kou Mukami.

-Tsk.- No le diò importancia y avanzò unos pasos, seguido por el mayor que aparentaba indiferencia.

Lo cierto es que ellos no eran los unicos que miraban al nuevo, todos lo hacian, parecia de la edad de Shuu, y muy bien parecido, con sus ojos grises, cabello negro, facciones finas y su simple porte era elegante y relajado. Un Reiji un poco mas jovial, y al parecer no tan pendiente de la perfeccion. Solo una cosa le llamò a Shuu la atenciòn, el muchacho llevaba un libro, sin ningun titulo en la tapa, en la mano derecha, no lo soltaba, aun cuando estaba señalizandole algunas cosas en otro libro a Kou. Pensò, solo por un fugaz momento, que era como el con su tan preciado Mp3.

-Noto a simple vista que te interesa.- Dijo el morocho quien parecia como si no hubiese visto nunca a Shuu, aun asi supo que el miraba su libro con curiosidad. El rubio no supo en que momento se diò cuenta, si estaba muy encerrado en explicarle cosas al idol.

-Solo un poco.- La màscara de indiferencia aun continuaba.

-Un placer, soy Mukami Ruki.- Le tendiò la mano a medida que se levantaba de su asiento y Kou, haciendo pucheros a modo de celos infantiles, miraba a Ruki.

-¿¡AH!? ¡Otro Mukami!- Gritò Subaru desde el fondo a lo cual el morocho lo mirò de reojo con cierta molestia, al parecer no le gustò la intromisiòn tan invasiba del grito.

-Ah, si, es mi hermanito, tratalo con amor ¿Si?- El idol no se hizo esperar, y el turno del gesto de molestia ahora le correspondia al Sakamaki mayor que le tendia la mano al Mukami.

-Shuu Sakamaki, el hermano del que grita alli, Subaru Sakamaki.

-¿Asi que los Sakamaki asisten al mismo curso con mi hermano?

Kou fue hasta donde se encontraba Subaru, y comenzò a hablarle de los shows privados que le debia, los shampoos para el pelo que usaba y demas cosas superficiales a las cuales no prestaba atencion el contrario, que permanecia mirando a su hermano con el otro Mukami, quien aun no le habia soltado la mano.

-Al mismo instituto, pero en este curso solo somos el y yo.- Soltò su mano, al sentir la mirada roja de su hermano quemandole la cien. ¿Porque miraba tanto?

-Tenia la leve esperanza de que compartieramos curso.- Y de repente, como un mago que saca de su sombrero magico a un conejo, Ruki, soltò una sonrisa reservada, pero que a mas de una en aquel aula le arrebatò hasta las bragas. Por su parte el contrario se quedò pensando en esas palabras, que sonaban tan naturales pero inebitablemente tambien sonaban a otro sentido, algo oculto. Seguia pensando, hasta que un ruido fuerte los sobresaltò.

-Oh, devuelta he roto el maldito làpiz.- El albino tenia una semi sonrisa siniestra, y Kou solo riò desaforadamente diciendole lo gracioso y fuerte que era.

-Me ha interrumpido.-Retomaba en una conversacion calma el Mukami. -Tenia la leve esperanza de que compartieramos curso ya que te veo de la misma edad, aparte somos familias importantes, debemos mantenernos en contacto, nos benificiaria.

-A si, claro...- El mayor de los Sakamaki asintiò con educaciòn,ya que sentia que donde quiera que este, Reiji lo estaba vigilando para que haga un buen papel en una de sus pocas apariciones en el aula sin dormir en el jardin.

-Bueno, igual nos veremos seguido, soy el tutor de Kou, yo me encargo de ver sus progresos en la escuela, asi que vengo a visitarlo...¿Tu te encargas del resto de tus hermanos?

-Tsssssssssssssssssssssssssssssssssssssssk.- El menor no sabía porque, y aunque intentaba deducirlo de infinitas maneras posibles no lo lograba entender: ¿Que era esa sensacion de molestia al ver como el Mukami tan "guapo" le hablaba asi de suelto a su hermano?, A SU hermano, a Shuu, a quien hace horas tenia dormido en su regazo, quien sabia que tenia cierta atraccion hacia los hombres asi que tranquilamente podria interesarse en el morocho que por cierto llamaba mucho la atencion. "Un momento...¿Shuu siente atracciòn hacia los hombres?, ¿O solo sus hermanos?", ahora tenia otra pregunta que responder, se diò cuenta amargamente que no sabìa casi nada de Shuu, del cual se jactaba era su familiar. Y no obstante eso, ante haber interrumpido ya varias veces la conversacion del rubio con el nuevo, notò que este lo miraba como a un estorbo, con molestia. ¿Porque el Mukami lo miraba asi? ¿Porque sentia ganas de romperle la cara como hizo con la puerta hace unos minutos? "Que bien sentaria que se valla ahora", pensó. -Tsssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssk.- Repitiò en voz alta para cubrir a sus pensamientos, mientras de fondo, en segundo plano escuchaba la dulce pero para el nada interesante, voz de Kou, quien buscaba llamar su atencion a toda costa.

-No, repetí de curso asi que...Reiji Sakamaki se encarga, creo que puedes hablar con el, se llevarian bien.- Empezaba a molestarse al punto de delegarle la fastidiosa charla a Reiji, hablar con otra persona que no era Subaru requeria mucha energia, energia que no le interesaba gastar en nadie mas que no sea su albino, el cual empezaba tambien a molestarlo con sus miradas fijas y sus largos "Tsssssssssssssssssssssssssk" interrumpe-conversaciones.

-Podria hablarle, pero me has caido bien tu, hablaremos luego. -Le sonriò denuevo a lo cual este asintiò, mientras Subaru apretaba los colmillos contra su labio en señal de completa impotencia y Kou, absorto en su mision, seguia hablandole, hasta que su hermano se acercò al rubio y lo saludó. -Adiós Kou, comportate bien...

-Si, si, al ser un idol los profesores me tienen paciencia, aparte...Si no me comporto bien funcerè el seño, y no quiero mi cara con arrugas luego ¿Si no de que trabajo?

-Tu y tus ocurrencias, recuerda, volverè a buscarte.- El morocho se fue retirando hacia la puerta, y mirò de reojo al fondo, no hacia su hermano, si no hacia el oji-rojo quien sin amedentrarse le devolviò fijamente la mirada, como desafio flotando en el ambiente y un aura de amenaza constante. -...Subaru...

-Mukami.- Inquirio autoritario, devolviendo el especie de "saludo por obligacion y educacion" que le habia echo el contrario.

El educado morocho partiò con su libro y Shuu mirò fijamente a su hermano, pero este desvió la mirada con un leve sonrojo.

-¡Su-ba-ru!, ¡Kou llamando al planeta cabello suave! ¿Me oyes?

-Apartate, yo me siento con mi hermano.- Shuu tirò sin mucha fuerza por falta de energia a Kou, el cual se cruzó de brazos y se levantó resignado. Los asientos ya los habia asignado una profesora, y decidiò que Shuu y Subaru se sentaran juntos todas las clases, pensó que como familia se ayudarian a no saltarse clases y en lo que no entendiera. Cuan equivocada estaba.

-Luego hablamos mas, Suba-chan

-¿Ah?- El contrario quien pensaba mucho en el porque de esa sensacion de molestia hacia "Ruki", reaccionó ante el nuevo apodo, pero antes de que este le respondiera entrò un profesor, todos en sus lugares guardaron silencio, a excepcion del profesor y Shuu, que gustaba de hablar en momentos inoportunos.

-¿Sucede algo con Ruki?

Subaru lo ignorò olimpicamente.

-Oi, estoy hablando.

-No deberias.

-No me escucharà.

-No hablo de hablar, joder.

-¿Mm?- No entendia, estaba actuando raro, desde que dijo "No puedo desear que declares algò que no sientes" se habia vuelto aun mas volatil de lo usual. A simpe vista ese Mukami lo perturbó. No respondia, asi que volteo hacia el costado donde el estaba y alli lo notó: Verguenza, molestia y confusion se remarcaba en los gestos de su "hermanito". -¿No deberia que?

-Acercarte tanto a un Mukami, a mi no me dejaste.

-mPhffff...-Se tapò la boca para no reir en voz alta, a lo que ambos se sobresaltaron porque el profesor volteò a verlos un momento.

-Idiota ¿De que te ries? ¡Nos descu-

-Shhhhh- Susurrò sabiendo que si terminaba aquella exclamacion deberian rendirle cuentas a Reiji por una reprimenda del profesor quienes todos contaban que era el mas estricto. -Me rio de que estas celoso de alguien que apenas conozco.

-Aah, asi que...¿Eso son celos?- Preguntò ingenuamente, comparando la situacion con lo ocurrido con la puerta y Ayato. Ciertamente los que sentia era como las novelas describian a la palabra "Celos".

-Lo admites.

-¡Yo n-

-SHHHHHHHHHHHH- Tapò la boca del contrario, sintiendo los finos y entreabiertos labios de Subaru rozar su piel, lo que le enviò un escalofrio que recorriò todo su cuerpo y un deseo de que continuara.

-HUJoiskmjesijsikalam- El menor hablaba desesperadamente, hasta que vio la turbia mirada de su hermano que luego desaparecio ya que cerrò los ojos. Muy tarde sintieron sus labios la piel de Shuu.

-No sabes cuanto me cuesta...Contenerme.- Descubriò su boca.

-N-no s...No s-se de que hablas...- Tociò un poco nervioso a medida que el rubor en sus mejillas lo hacian ver como si afuera el sol los estuviera castigando con 38 grados de calor.

-Olvìdalo, tambien olvida al Mukami, no me interesa.

La curiosidad creciò, y eso que acababa de escuchar extrañamente lo aliviò. Lo confirmò, sentia celos de un desconocido que recien llegaba, que idiota se sintió de solo admitirlo. Pero...Ese Mukami se dirigiò a Shuu con mucho interès, no eran imaginaciones suyas, no. Y encima era hermano de Kou, un chico bastante precipitado a intentar besar al resto ¿Porque su hermano haria la diferencia?, las dudas y desconfianza lo carcomian, pero...Shuu no le pertenecia, lo unico que le quedaba era hacer lo mismo que el y aferrarse a la idea de que si el le impedia estar en contacto con Kou, el le haria lo mismo con Ruki.

-Oye...Una, am, una p-pregunta...- Mirando hacia el frente, reuyendo del azul cielo de Shuu, Subaru apoyaba las manos sobre su regazo, cerrando los puños con nerviosismo.

-¿Si?

-...

-...¿Si?

-...Bueno...

El ambiente se tensò, y empezaba a impacientarse.

-SI, SUBARU.- Sentenciò con poca paciencia.

-¿Tegustanloshombresengeneraloseaeresgay?- Preguntò todo junto, lo cual lo hacia parecer muy inocente y vulnerable, no pudo evitar quitarse los auriculares, sonreir y al apoyar la cabeza sobre su mano, mirarlo fijamente.

-Solo soy un incestuoso, si no es mi hermano menor, no es nadie.

El corazon dio miles de latidos de mas, a una velocidad mas rapida que el tren bala de Osaka-Tokyo, y los tomates envidiaban el color que habian adquirido sus mejillas. ¿Porque esa felicidad repentina? ¿Esa adrenalina de saber que si la respuesta era mala, sentiria tristeza?, se hallò a si mismo viendo como posibilidad a Ruki y Shuu juntos, era inaceptable, inaudito, imposible, no, definitivamente no queria eso. ¿Porque su estado de animo dependia de las palabras y acciones de su hermano? ¿Desde cuando el mayor se habia metido tanto en sus pensamientos mas profundos?, no lo sabia, el simple echo de pensar y pasar por todo eso le molestaba, el echo de estar feliz, lo enervaba.

-Ah, ok.- Respondiò cortante mientras sentia la sonrisa de Shuu, evidente, no hacia falta verlo, no hacia falta que el demostrara que estaba riendose de su actitud, Subaru ya sabia que por dentro, el rubio estaba con los labios en una enorme y triunfal sonrisa, de esas que un principe con caballo blanco, botas altas, rizos dorados y dientes resplandecientes sabian hacer, era molesto, porque se burlaba de el, pero al mismo tiempo pensó que no le molestaria tanto si hiciera esa sonrisa visible, solo para el. Verlo por fin con una sonrisa amplia, sincera.

No podia pedir eso, el solo era...Su hermano menor.

"Si no es mi hermano menor, no es nadie."

Respiró profundo y contó hasta mil con euforia, solo recordar ese dialogo le hacia morirse figuradamente unas millones de veces ya que era inmortal. Todo se basaba en numeros imaginarios que estaban totalmente en su contra: Sonrojarse como cien veces, molestarse unas doscientas.

Pensar en Shuu infinitas veces, tantas veces como numeros los hay en el universo.

Era molesto, todo se reducia al vago.

Golpeó la mesa, intentando frenar el remolino de cosas que lo arrastraban hasta el fondo de la verdad sobre sus sentimientos, la mesa retumbó y volvió a caer en el suelo, mientras el asustado de saber lo que sentia, empezo a por primera vez en su vida, escuchar al profesor y las matemàticas que NO involucraban a Shuu.

Todo esto lo pensó por culpa de ese Mukami...Si no hubiera aparecido...

"Definitivamente te odio, estùpido Ruki Mukami"


AUTORA: MigLi-Chan

¡Hola!, bueno, buenas y malas noticias:

1) Tardare mas de lo usual en actualizar la conti por problemas mios y porque a partir de ahora una trama mas complicada se aproxima, si, COMPLICADA.

2) La trama complicada incluye muuuucho yaoi, esta tomenla como una muy buena mala noticia.

Y como siempre un monton y miles de gracias por sus revs chicas!, no saben cuanto me motivan, este es uno de mis fic con mas revs...Nunca crei superar los 20, enserio, me sorprendieron, asi que ¡Sean mis ukes y les dare amor! (Bueno...Puedo ser yo uke pero...Auch), gracias infinitamente.

¿Revs motivadores, criticas constructivas o demas?

Sayo~