CAPÍTULO 7:

-¿De verdad los dejaste tirados?

-Me dejaron a mi tirado. Estábamos en una playa privada, ¿qué querías que hiciera? No iba a ir a la cárcel por culpa de los idiotas de los amigos.

-Vaya. Ya se vé que es cosa DiLaurentis eso de meterse en problemas.

Miro a Elliot y Jason y me río. Es refrescante volver a tener algo de tranquilidad y diversión en la casa para variar. Siempre habíamos sido Rollins y yo y ahora que estaba Jason con nosotros, era más divertido. Al decir verdad, hasta ese momento era divertido. Todavía, Jason no había sacado las historias de cuando era pequeña que siempre le gustaba sacar. Jason había sido de todo conmigo, pero siempre había mantenido esa amistad pura conmigo.

-Hey, que lo de la casa de la montaña fueron tus amigos.- me defiendo.

-Ya, eso dices ahora- Elliot se ríe, me guiña el ojo, pero le responde contrario a Jason- Fue la primera en hacerlo sabiendo que era mala idea.

-Para que se vea que no solo soy yo quien le gustan los problemas.

-Estáis contra mí, eso no vale- tomo las cosas, es hora del postre- ¿Alguien tiene sitio para el postre?

-Por favor- Elliot responde- ¿Sabes que tu hermana es increíble cocinando?

-¿Ah, sí?- le saco la lengua a Jason- Eso tengo que verlo, te ayudo.

Los dos entramos en la cocina. Yo me dirijo hacia la nevera para sacar las tartaletas que había hecho para la ocasión, mientras Jason empieza a poner los platos en el lavavajillas.

-Si que es un buen hombre- contesta de repente Jason.

-Cosa que parecéis no ver los demás- recuerdo el tema, lo que me hace volver a preguntar- A lo que me recuerda, ¿qué es lo que me ibas a decir el otro día de él?

-¿Seguro que quieres escucharlo?

Resoplo, ¿de nuevo va a empezar con la tontería?

-Jason, por favor…

Jason abre su boca, solo para ser corado por Elliot que de repente, entra en la habitación. Nos coje por sorpresa a ambos:

-Lo siento- Elliot se disculpa- ¿Interrumpo?

-No…- miro a Jason, que esquiva su mirada- Solo… hablábamos. ¿Qué pasa?

-Solo que iba a ir arriba, necesito hacer una llamada… Para disculparme un momento.

-Claro, no pasa nada.

Soy yo la que le responde, aunque m atención está en Jason que de repente, parece tener un gesto más serio, como si aquello no le gustara. Espero hasta que he escuchado los pasos de Elliot en las escaleras para hablarle.

-¿Qué pasa?

Jason vuelve a resoplar otra vez:

-¿Has notado un comportamiento extraño en Elliot últimamente?

-¿Comportamiento extraño?- pregunto confundida- ¿Cómo cual?

-¿Llamadas a deshoras? ¿Comportamiento extraño?

Empiezo a hacer memoria, pero nada extraño viene a mi memoria. Al decir verdad, lo único que he notado últimamente es que se esfuerza más de lo común es que había estado intentando pasar más tiempo juntos. Aunque eso fácilmente se podría explicar por la pelea que habíamos tenido el viernes pasado, nada más.

-No, no que yo sepa- respondo finalmente- ¿Por qué? ¿Qué es lo que pasa?

-Porque… ¿no hablaste con las chicas?- niego, ¿debería de hablar con ellas?- Joder, ya les dije que era mala idea desde el principio- aquello si que no me lo esperaba.

-Espera, ¿has hablado con las chicas?- la mirada de Jason indica que ha dicho algo que no debería- Jason, ¿qué está pasando? Ya me lo puedes decir porque juro por dios que me estoy empezando a cansar y la Alison perra siempre puede volver.

Jason se queda mirándome entonces, se debate con él, pero finalmente, me responde al gran misterio que parecen tener todos los que me rodean:

-Creen o al menos parece, que Elliot te está siendo infiel- quedo mirándolo, pienso que está de broma, pero al juzgar por su gesto, está hablando muy en serio- ¿seguro que no has notado nada fuera de lo común?

-No, claro que no- no, Elliot no podría estar siéndome infiel- Elliot me quiere. ¿Por qué me sería infiel?- Jason se encoge de hombros.

-No lo sé, pero tus amigas lo han visto con otra chica varias veces. Spencer, Hanna y Ezra- tengo que apoyarme contra el fregadero- Creía que te lo dirían o que tu lo descubrirías…

-¿Y cómo lo sabes tú?

Jason respira profundamente, va hacia la nevera y toma una cerveza sin alcohol. La bebe en silencio, me empieza a poner nerviosa su comportamiento. Me enfada, al decir verdad. Solo quiero que hable.

-Porque tus amigas hablaron conmigo para que yo te ayudara. Nadie se atreve a hablar contigo. ¿No las notaste que siempre están de malas con Elliot?- eso explicaba un par de actitudes.- ¿Estás bien, Alison?

Respiro profundamente y tengo que serle sincera, aquello es un golpe fuerte a todo lo que está pasando. Un golpe bajo que empeora la situación.

¿Qué pasa ahora? ¿Los dos hemos sido infieles? ¿significa ahora eso que estábamos de iguales en la relación? ¿O acaso era mentira? Elliot nunca había caído bien a nadie de mis relaciones. Siempre había pensado que era un buen chico, quería pensar que era un buen chico, ahora no sabía que era verdad y que no. Tenía que aclarar las cosas. Hablar con las chicas, que me explicaran realmente lo que pasaba. Sí, sería lo mejor. El lunes se iba a la reunión médica que tenía. Tres días, tres días en los que quizás, podría conseguir aclarar todo aquello.

El lunes, nada más me levanto, mando un mensaje a todas las chicas, quiero hablar con ellas sobre todo. Quedaríamos en el bar de Aria, The Brew. Sabía lo que me habían ocultado. Ya no me podrían ocultar nada más. Se lo mando incluso a Emily. Era amiga de Spencer y Hannah y seguramente, en este punto, también lo sabría.

Aunque aquel día, no es con la nueva noticia de que quizás, Elliot me estaba siendo infiel; la única cosa con la que tendría que lidiar.

Era tercera hora y tenía libre cuando recibo una visita.

-Tenía que verlo para creerlo. Alison DiLaurentis, la reina del instituto, enseñando- Paige McCullens me hacía una visita aquel día.

-Paige- intento recibirla d la mejor manera que puedo- ¿Qué haces aquí?

-Oh, solo pasaba a dejarle algo a Emily, pero no encuentro el gimnasio. Fue entonces cuando recordé la noticia de que trabajabas también aquel- se acerca y al juzgar por el tono de sus palabras y la manera de mirarme, no estaba buscando nada bueno- Asique… profesora.

-Así es- digo seria.

-Ya se vé, espero que seas buena con el alumnado.

-Lo soy… sacan muy buenas notas, ya ves- aguanto todas mis ganas como puedo, ¿cómo es posible que una sola persona me saque de mis casillas?- ¿Qué es lo que quieres, Paige?

-Tranquila, solo quería a ver si me decías donde estaba Emily- señala su mano y veo un par de papeles en ella- Nada más, soy de fiar…

-Fiar, ya- digo para mi misma- Pues…

-¡Paige! Por fin- no hace falta de que vaya a buscar a Emily, esta aparece en aquel momento por la puerta- gracias por hacerme el favor.

-No hay de qué- Paige la besa, aunque no puedo evitar ver como Emily no es que tome el beso muy de buenas- Me perdí un poco, al decir verdad. Alison me iba a indicar cuando terminaste de llegar.

-¿De verdad?- Emily me mira- Oh… Pues… bueno, ya no hace falta. En realidad, ¿me podrías dejar con Alison? Hay algo de lo que querría hablar con ella.

-¿De verdad? ¿Algo de lo que no debería enterarme yo? ¿Algún secreto?

Me quedo mirándola, ¿a qué viene esas preguntas?

-Por favor- Emily le agarra del brazo y se la lleva un par de metros- Nos vemos luego, ¿vale? Donde siempre, ¿no?

-Sí, nos vemos- Paige de nuevo la besa y se marcha.

Quedo mirando a Emily, que agacha la mirada antes de acercase. Sé que en aquel momento debería de estar ella enfadada conmigo, aunque ya se ve que es al revés. Suspira y jugando con los papeles entre sus dedos, tarda en responderme.

-¿De qué quieres hablar esta tarde con las chicas?

-Ya lo sabréis esta tarde- respondo seria.

-Alison…

-No- la paro antes de que continúe- Por favor, no…

-Oh, ¿interrumpo?

Ni siquiera escucho entrar a Caleb. Tanto a mí como a Emily nos toma por sorpresa, pero que esté allí, significa que ha habido nuevas con el asunto del teléfono. Miro a Emily, tengo que hacer que se vaya.

-No, tranquilo, Caleb.- este me mira, tengo que hacer que Emily se vaya- Emily ya se iba, ¿verdad?- quiere replicar, pero no la dejo- Adiós, Emily.

-Adiós- resopla ya cansada- Dale recuerdos a Hannah si la ves antes que yo.

-Siempre- Caleb le sonríe, aunque nada más se marcha, me mira- ¿Lo sabe?-niego- Creo que debería de saberlo.

-¿Por qué? Soy yo después de todo quien está metida en esta mierda.

-Bueno- respira profundamente, sacando mi teléfono- Creo que esto también le incumbe a ella en cierta manera. Mira de quien es el número y la dirección de quien te mandó la foto y el mensaje.

Tomo el móvil lentamente, manteniendo la mirara a Caleb hasta que tengo el dispositivo entre mis manos. Me quedo sin palabras cuando veo el nombre en la pantalla. Sin embargo, algo en mí ya me lo decía, algo lo esperaba.

-Paige…- resoplo con fuerza- Por eso no quería que me acercara a Emily…

-Ya ves- responde Caleb- También me mandó un par de mensajes este fin de semana. La chica está un poco obsesionada.

-No obsesionada- intento defenderla- Lo que pasa es que nunca olvida- digo.

-¿Qué piensas hacer ahora?

Me encojo de hombros, ni siquiera sabía qué hacer con la información en sí. Todo mi mundo se estaba volviendo demasiado loco:

-Por ahora, dejar el tema pausado, aunque me gustaría tratarlo. Tengo más temas de…- de repente, se me ocurre, él me podría ayudar- En realidad, puede que tú me puedas ayudar… Aunque ya lo sabrás, ¿no es verdad?

-¿Saber de qué?

-Elliot y de que me pone los cuernos- el gesto de Caleb lo dice todo- Lo sabía, ¿por qué no me lo dijisteis antes?

-No sabíamos cómo hacerlo.

-No sabíais como hacerlo- aprieto mi mano con fuerza, aquella es la excusa más estúpida que jamás he podido escuchar- pero sí podíais saberlo todos y no decírmelo, al parecer, ¿no es así?

-Lo siento, Alison- niego.

-No… ya no hay excusas que valgan- era la más pura verdad- ¿estáis seguros de que me es infiel?

-Spencer lo vió con una chica muy acaramelado hace tres semanas y Hannah lo vio un día de compras con otra…-la cabeza empieza a dolerme- Es verdad que te es infiel… Por esa razón también quería que le dijeras lo de Emily. Sería tu respuesta…

Me quedo mirándolo cuando me dice aquello. ¿De verdad me está diciendo que utilice la ocasión como si fuera un contraataque? Nada justifica el ser infiel a una persona. Todo aquello lo único que significaba es que tanto yo como Elliot, estábamos metidos en una relación que se estaba volviendo tóxica.

Aunque por ahora, tuviera que adivinarlo todavía:

-Dile a Hannah que la espero esta tarde para que me diga toda la verdad.

Y tomando mis cosas, me marcho de la clase.

No me siento, mi cabeza da vueltas y por mucho que me quiero concentrar en algo y tener por fin una respuesta ante todo lo que está sucediendo; lo único que puedo hacer es quedarme viendo el momento desde fuera. Empiezo a no sentir nada y no me gusta porque la última vez que notaba que sentía eso, era cuando era la Alison mala. Y había cambiado, había enseñado a la gente que lo había hecho

Al terminar las clases, tardo en salir. Elliot está supuestamente, aunque no me guste pensarlo, en aquel encuentro médico o como fuera; y siento como si fuera a llegar a casa y de repente, encontrarme con algo que no me gusta. Es verdad que no debería de comer me la cabeza, después de todo, todavía no sé si es verdad; pero después de todo lo que he pasado… no puedo evitar que la duda se apodere de mí. Asique me quedo un poco más después de clase, corrigiendo un par de cosas cuando llaman a la puerta, de nuevo es Emily.

-Te creía en casa a estas horas- me dice entrando lentamente.

-Tenía cosas que hacer- digo ignorando un poco el tema y volviendo a lo mío.

-Estás enfadada… y yo me siento como una estúpida por estar aquí contigo cuando debería de ser yo la enfadada- paro por un momento, aunque no vuelvo la mirada hacia ella.

-¿Qué es lo que quieres, Emily?- pregunto todavía sin mirarla.

No la escucho por un rato, casi creo que se ha ido; sin embargo, cuando levanto la vista, está delante de mí, apoyada sobre m escritorio y mirándome:

-Solo quiero saber lo que te pasa, nada más- responde serio, mirándome a los ojos- Ya se vé que contigo las cosas no es que sean de color de rosa, ya me lo dijo Paige cuando supo que te conocía.

Aquello ya es la gota que colma el vaso. Sabía que tendría que lidiar con aquello en algún momento, sin embargo, sería el modo en el que estaba o la manera en la que lo dijo; que sin decir nada, busco el teléfono móvil y se lo entrego tras buscar los mensajes de Paige y su chantaje:

-Supongo que de esto entonces, no te habló.

Emily lo toma poco a poco, mirándome primero y luego al teléfono. Su gesto cambia completamente cuando empieza a ver y leer los mensajes:

-¿Qué…. Qué es esto?

-Tu querida novia…- me corta.

-No es mi novia- ignoro aquello.

-Tu novia, que quería que me alejara de ella y, para eso, me chantajeó. Aunque ya se vé que de eso no te habló.

-No tenía ni idea- resopló de la ironía.

-Ya…- sigo a lo mío.

-No tenía ni idea, te lo juro…- vuelve a poner el teléfono en la mesa y sigue explicándose, aunque intento ignorarla- Las cosas con Paige no es que estén… son complicadas. Estamos y no estamos, nada más.

-Emily- levanto la mirada y le respondo en tono seco- No me tienes que dar explicaciones, ¿vale? Está todo bien…- aunque no lo estuvieran.

-Pero quiero- responde ella sin embargo- No sabía nada de eso y si lo hubiera hecho, hubiera sido la primera en decirte todo lo que estaba pasando. Créeme… No quiero secretos entre nosotras.

No quería secretos entre nosotras. ¿Significaba entonces eso que quizás, tampoco sabía lo de Elliot?

Quedo en silencio por un rato. Sostengo su mirada y aunque quiero estar todavía enfadada con ella, algo en mí hace que me crea todo aquello. Es lo que me vuelve loca de ella, la manera en la que me hace sentir. Quizás Caleb tenía razón, quizás, estaba empezando a gustarme Emily. Quizás, después de todo este tiempo estaba descubriendo que a lo mejor no eran solo los chicos los que me gustaban, sino también las chicas.

Emily me volvía loca y me hacía pensar en millones de cosas que no había pensado antes y, aunque no me gustara notar eso, era simplemente la más pura verdad. No me queda otra que finalmente, rendirme.

Aunque antes, había algo más que quería preguntarle:

-Antes preguntaste por el tema de lo que quería hablar esta tarde, ¿verdad?

-Sí. Me dejaste un poco confusa.

-Bueno… es… es sobre algo que acabo de descubrir- finalmente dejo mi asiento y vuelvo la mesa para poder hablar cara a cara con ella- Algo que no sepas…

-Dime, ¿de qué se trata?

Respiro profundamente, estoy tan nerviosa que ni siquiera puedo formular palabra en aquel momento. Emily me mira, esperando.

-¿Sabías que Elliot me es infiel? Supuestamente- no podía evitar añadir.

-¿Qué? No- su respuesta es inmediata- Espera, ¿quién te lo ha dicho?

-Mi hermano, Jason- me siento sobre escritorio- Al parecer, las chicas lo llamaron para que él intentara arreglar las cosas.

-¿Y tú lo crees?- me encojo de hombros.

-Elliot has sido bueno conmigo siempre… Aunque no puedo evitar sentir que podría ser verdad. Casi siempre está fuera de casa y… estará tres días fuera en una convención- un nudo se forma en mi garganta y tengo que quedarme callada para evitar que las lágrimas no salten.

Emily reacciona en el momento, alzándome del escritorio para abrazarme:

-Hey, tranquila, ¿vale? Todo va a estar bien.

La abrazo con todas mis fuerzas. Me tranquiliza y siento como si todo desapareciera desde el primer momento en el que me protege con sus brazos. Cierro los ojos y por primera vez siento un poco de tranquilidad en mi cuerpo.

-Gracias, Emily- la miro.

-Ni dármelas tienes- responde- Solo hago lo que cualquiera haría.

Cualquiera no. Todos me conocían y sabían que tipo de personas era, la que había sido y por ello, siempre tenían un poco de segundo tacto conmigo. Ella era la primera que confiaba en mí y aquello realmente era grande. Emily no era como los demás, era mejor.