Thank You
Lemy y Lina veían como Samantha comía su Banaba Split, bueno Lina la veía, Lemy evitaba mirarla demasiado pues entre que quería esconder el rojo de sus ojos, por el cigarrillo de marihuana, no porque hubiese llorado en el hombro de Lina hasta tranquilizarse, no hermano eso jamás pasó, y la otra razón para no verla directamente era que verla comiendo una banana bañada de helado y crema batida… era realmente duro, duro como mi…
— ¿Estas disfrutando de tu helado mami?—Lina pregunto con una voz más dulce que el chocolate que se derramaba sobre el helado.
Samantha que estaba realmente feliz, ya que ahora poseía uno de los pocos poster firmados por Slash, había muchos cuando el tipo vivía e incluso después de su muerte, pero pasó aquello del psicópata ese que se dedicó a matar a los fans de Guns and Roses, y a robar sus colecciones, y cuando la policía lo atrapo incendió su casa llena de todo aquello junto con él, que te puedo decir hombre, el tipo estaba loco, aunque te lo dice el hijo de un sujeto que tiene diez hijos con sus hermanas, asi que…
Como sea Samantha está contenta con el poster, y el helado le ha multiplicado esa alegría por tres, asi que es un buen momento para convencerla de dejarme acompañarlas a Chicago.
—Sip, es mi favorito—Samantha dio otra lamida a la punta del plátano, maldita sea porque no usaba la cuchara como alguien normal.
—Pues ¿sabes qué otra cosa disfrutaríamos?
Samantha simplemente levanto una ceja en señal de pregunta.
—Ir a Lollapalooza con compañía—Lina le sonrió como lo haría Lizy al pedirle a Lemy que le bajara el tarro de galletas aun cuando no se había comido sus vegetales.—y que mejor compañía que un hombre fuerte e inteligente, asi estaríamos a salvo, protegidas.
Lemy tenía ahora definitivamente la mirada hacia el suelo, pues con el sonrojo de su rostro no se atrevía ni siquiera a voltear.
—Y ¿desde cuándo tú necesitas protección? señorita "no le temo a nada"—Samantha le preguntó divertida, Lina siempre había sido independiente y valiente, asi que definitivamente no era buena excusa aquella, eso demostraba cuan desesperados estaban.
—Yo solo digo que definitivamente estaríamos más seguras acompañadas de alguien más, y que mejor que Lemy, el adora el Rock, es listo, y divertido, tienes que admitir que es perfecto.
Lemy ahora definitivamente tenía la cara ardiendo, escuchar a Lina decir todo aquello sobre él era… alucinante, nunca pensó que alguien a parte de Lizy lo tuviese en tan alta estima.
Samantha seguía lamiendo aquella banana como si fuese un… mientras hacía gesto de pensar profundamente.
—Y ¿Lemy ya pidió permiso?—la rubia lo miraba desconfiada.
—Sí—Lemy contestó de inmediato.
Sam ahora lo veía incrédula.
—¿Le dijiste a tú mamá con quien irías?
Lemy vio un poco de… ¿miedo? En el rostro de la bella mujer, pero supuso que se debía al hecho de saber que sus padres eran tan irresponsables como para enviar a un niño de trece años a otro estado, a una celebración llena de rock, drogas y sexo, con una extraña.
—Emmmm… le dije a mamá que iría con una amiga y su mamá, no exactamente contigo.
Samantha dio un suspiro, aliviada.
Lemy sabía que por alguna razón Sam, no le gustaba la idea de conocer a su madre, lo averiguo un día en que él le comento que su mamá tocaba en una banda de rock los fines de semana en los bares locales, Lemy pensó que la rubia querría conocer a Luna inmediatamente, pues él mismo había escuchado a Sam tocar la guitarra más de una vez y era bastante buena.
Pero, para su sorpresa la rubia no solo no quería pertenecer a la banda, sino que prácticamente le había echo prometer que no le dijese a Luna que él la conocía, cuando el preguntó el por qué, como respuesta recibió un "nos conocíamos en la prepa" Lemy comprendió que tal vez fuesen amigas, y ahora con toda la mierda que rodeaba a su mamá Sam no quería tener que ver con ella, Lemy aún no sabía por qué Sam era tan amable con él, cuando se negaba a ver a su madre, pero respetaba eso, nadie quiere que lo vean al lado de una de la putas de Lincoln Loud.
—Mira… si pueden conseguir para tu boleto y Lu… y tú madre te da permiso adelante.
Lina lanzó sus brazos al cuello de Lemy y comenzó a rebotar eufórica, el chico solo atino a sonrojarse y rascarse la nuca, nervioso y extasiado por la noticia.
Ahora solo quedaba convencer a "su tío" y a su madre.
Lina y Lemy salieron a la entrada de "M is for Music", y se quedaron frente a frente un momento, Lina estaba completamente feliz de una vez más salirse con la suya, algo a lo que estaba acostumbrada al tratarse de todo lo que respecta a Lemy Loud.
—Gracias… por convencer a tu mamá de llevarme.
—No es nada, de verdad quiero que vengas conmigo… con nosotras. —esta vez fue turno de Lina de sonrojarse.
—Y gracias por… lo otro—Lemy bajó la vista avergonzado y triste.
—No pasa nada, siempre puedes llamarme si te sientes mal.
Lemy no contesto nada pero asintió con la cabeza.
Ambos se miraron nerviosos, de nuevo sin saber cómo despedirse, Lina levanto el puño y Lemy lo chocó, pero cuando estaba a punto de dar la vuelta Lina se inclinó y le dio un beso en la mejilla.
Lemy caminaba sobre nubes mientras se dirigía hacia la repostería, Lina habida convencido a su madre de llevarlo a Lollapalooza, y como extra le había dado un beso…
Lo se hermano, fue en la mejilla, no tienes por qué recordármelo, pero fue un beso, y ya te lo había dicho ella no hace eso con nadie.
Mierda si esto sigue asi tendré que ir ahorrando, ya sabes para la boda y eso, los anillos no son baratos…
Venga hombre, sé que solo tengo solo trece pero tú la has visto, dime que no es la indicada, te reto.
El castaño estaba tan absorto que no se dio cuenta de que no solo había llegado a la pastelería, sino que estaba a punto de pasar de frente a ella.
—Lemy—la voz de Lacy lo sacó de sus pensamientos.
El chico giro para verla recargada en el cristal que separaba al mundo de un sinfín de deliciosos postres.
—Oh—no se le ocurrió que decir además de eso.
Lacy entro a la repostería evadiendo la mirada de su hermano.
Cuando Lemy le entregó la nota de compra a uno de los empleados, y este se fue a la parte trasera a traerlo, miro a su hermana que veía los diferentes postres que llenaban las estanterías y repisas del local, la castaña se quedó de pie frente a un enorme mostrador donde media docena de pasteles para boda se exhibían, todos y cada uno de ellos parecía sacado de la mente de una quinceañera cursi.
Lacy los veía tristemente, anhelante, como queriéndolos tocar, pero Lemy sabía que no era el merengue y ni las rosas y flores echas con chantilly lo que su hermana deseaba, no, era lo que significaba aquellas tartas, algo que estaba negado para Lacy y sus hermanas.
Lemy trago el nudo amargo que se le había formado en la garganta, y por un momento deseo poder abrazar a la niña y decirle que todo estaría bien, hacerla sentir mejor, pero sabía que no podía hacerlo sin ser un maldito hipócrita y sádico, solo hace una hora él le dejo claro que nunca la vería de esa forma, mimarla y consolarla ahora no era la mejor idea.
Asi que solo espero a que el muchacho aquel regresara con su paquete.
De nuevo en silencio, de nuevo lado a lado, y de nuevo caminando, ambos hermanos se dirigían al estacionamiento, el silencio de ahora era peor que el que les envolvía en el supermercado, esta vez era un silencio impuesto no por una regla entre hermanas, era algo provocado por el mismo Lemy, y eso hacia toda la diferencia.
Lacy caminaba lentamente con la vista hacia el suelo, el chico llevaba una caja bastante voluminosa en sus brazos.
Lemy quería decir algo, lo que sea que rompiera aquel sofocante ambiente.
Pero hermano, ¿qué diablos le digo ahora?, que puedo decir cuando acabo de gritarle que jamás tendrá de mi lo que ella quiere, y es que, si solo fuera para aplacar su dolor, lo haría, ¿sabes?, pero aun cuando la mitad del tiempo estoy pensando en mandar todo a la mierda y entrarme a… la tradición familiar, sé que no es la solución, lo he pensado un sinfín de veces y definitivamente ceder no resultara en nada bueno, asi que aquí estamos lastimando a mis hermanas por su propio bien, aunque ellas se nieguen a verlo.
Ambos llegaron a la Van, y metieron el pastel dentro. Lacy de inmediato se sentó en su anterior sitio y recargó la cabeza en el vidrio, se notaba a leguas que estaba triste.
Lemy salió y recargándose en la camioneta preparo otro porro, normalmente no fumaba frente a su familia, excepto por Lupa con ella había compartido buen material y buenos momentos.
El chico dio un calada mientras cerraba los ojos y levantaba el rostro para soplar el humo, ¿bonito día verdad? Tal vez debió aceptar la invitación de la chica aquella. O tal vez debiera saltar de ese estacionamiento, estaban en el tercer piso asi que con suerte y se mataba.
Cuando Lynn, Lizy y Liby regresaron cargadas de dulces y una piñata en forma de pony o algo parecido, de inmediato sintieron el tenso ambiente, Lizy salto a los brazos de Lemy quien afortunadamente ya se había acabado el cigarrillo, la pequeña sintiendo el malestar de Lemy lo animo a jugar con ella y Domi, los siguientes minutos se la pasaron descubriendo todas las funciones del juguete mecánico de la pequeña rubia.
Lemy trataba de ignorar el hecho de que Lynn estaba murmurando con Lacy quien se negaba a darle alguna respuesta concreta a su actitud depresiva.
Cuando por fin Lupa y compañía regresaron con algunas bolsas en la mano, muchas de ellas de la tienda de ropa, al parecer tía Leni había llevado a las chicas de compras, Lemy y Lizy habían logrado que Domi trepara al cofre de un Prius blanco, y ahora trataban de que el monstruo rompiera el parabrisas.
—Lem-lem no hagas eso, el dueño podría enojarse—Leni camino hasta él y le ofreció una bolsa con el logo de Oggie jeans —te compre unos pantalones nuevos, esos que traes están viejos y pasados de moda, también te compre unas camisas preciosas, podemos venir por algunas chaquetas otro día.
Lemy acepto los regalos, mientras pensaba en cuanto le darían por aquellas prendas en la tienda de segunda mano donde compraba todos sus atuendos.
No me mires asi, se lo que piensas, ¿vender la ropa que la dulce Leni me ha regalado?, viejo si me pongo estas cosas pareceré uno de esos chicos coreanos que tan famosos son hoy en día.
—Vamos Lizy-Lizard es hora de irnos—y mi hermanita va por su nuevo amigo y sube a Vanzilla.
Dentro solo Leni habla alegremente, todos los demás estamos en silencio, Lupa me mira curiosa, seguramente ya notó el humor de Lacy.
— ¿Que pasó Lemy, tu mala y pervertida hermana trato de tocarte tu sitio especial?—Lupa me muestra esa vampírica sonrisa que posee.
Esta vez soy yo quien levanta el dedo medio, no estoy de humor para esta mierda.
El camino a casa es largo pero con Lizy en mi pecho y el efecto de la hierba puedo dormitar tranquilo.
Cuando entro a la casa y después de dejar el pastel en la nevera, escapo de ahí, no deseo estar con nadie por el momento y como el marica que soy, me escondo debajo del pórtico.
Y aquí estamos de nuevo hermano, justo donde comenzamos, ¿recuerdas? Son las cuatro de la tarde pronto me llamaran a comer, y tendré que soportar otra sesión de burlas de mis hermosas hermanas, que se jodan, no lo haré, a la mierda eso, solo comeré cereal o algo parecido, prefiero morir de hambre a pasar por esa porquería de nuevo.
Aunque gracias al último porro comienzo a sentir mucha hambre hermano, eso es lo único malo de Mary, claro que te relaja y ayuda a escapar por un rato, pero joder si provoca hambre, y no me traje ni una triste bolsa de papa fritas.
A la mierda eso también, ahora solo quiero pensar en Lina y en que en octubre iremos juntos a uno de los mejores festivales de música del país, eso es algo bueno viejo, lo único bueno de este día en realidad, porque todo lo demás es pura mierda, aun no me decido que se lleva el trofeo, por un lado tenemos el hecho de que por un momento creí que podría recuperar a Lacy, a mi hermana, al menos a la hermana que conocía antes del verano, solo para descubrir que no es posible, que haga lo que haga, mis hermanas me quieren solo para una cosa, para ellas nuestra relación anterior puede irse al infierno, lo que buscan es un pene y punto. Sí, eso fue bastante malo.
Pero ¿recuerdas eso de llorar en el hombro de la niña que me gusta? Joder que estuvo mal, que manera más patética de mostrarse ante Lina, si antes tenía pocas oportunidades de llegar a algo serio con ella, acabó de fastidiarla, ¿qué chica quiere salir con un hombre que se pone a llorar en medio de un estacionamiento a plena luz del día?
Bueno pero aun asi ella me besó, ¿verdad?, eso significa algo ¿cierto?
Joder que hambre.
Lemy se rinde a los ruidos que su estómago está haciendo y se arrastra a la salida de su escondite, cuando se pone de pie para sacudirse, se topa viendo Liena cuidando de la parcela de tomates que sembró, las hojas y ramas se aferra a unas varas que, él le ayudo a poner para que sus vegetales tuviesen donde trepar.
Lemy tiene mucho cuidado de nunca orinar en ese sitio, su lluvia dorada es exclusiva de las flores que su padre se empeña en cultivar, escuchaste bien flores, ese tipo es un maldito maricón afeminado, es raro, friki, y se dedica a dibujar comics, como diablos enamoró a nueve mujeres, a nueve fantásticas mujeres.
Lemy ni siquiera puede comenzar a comprenderlo, en su caso es sencillo sus hermanas quieren acostarse con él porque crecieron pensando que los hermanos hacen eso, pero por lo que sabía sus abuelos no eran unos pervertidos, y no estaban relacionados, asi que ¿de dónde mierda sacaron eso de quererse joder a su hermano?
Hombre, de verdad quieres que crea que mi padre es tan genial que de alguna manera sedujo a una docena de mujeres simplemente asi.
Alguna mierda rara debió pasar para que algo como eso suceda, tal vez tía Lisa fabrico alguna feromona que volvió locos a todos y los obligó a aparearse desenfrenadamente o algo por el estilo, ya sabes alguna mierda que hacía que mis tías se comportasen como perras en celo o algo asi, porque ya te digo que no es normal, no, eso es una tontería, un virus que hace que las personas se vuelvan locas por el sexo, eso parece sacado de uno de esos fanfics que Loan lee y escribe a veces.
O tal vez el sujeto es un maldito dios en la cama y por eso cada mujer que toca se derrite en sus manos.
Esa era otra cosa que molestaba a Lemy, el saber que Lincoln Loud era bueno en el sexo, era como… ¿alguna vez trataste de ser mejor que alguien en los deportes, en los videojuegos o algo parecido?, bueno algunos chicos quieren ser como sus padres, o superarlos, dependiendo a lo que se dediquen, o lo que sea.
En mi caso he crecido escuchando como mis tías le suplican por pasar la noche con él, como gimen y gritan su nombre cuando se las folla, lo bueno que es, lo grande que la tiene.
Hermano, no entiendes lo que es saber que tu padre ya estaba mojando bragas a los once y tú tienes que matarte a pajas a los trece, y sé lo que vas a decir… eres un pajero porque quieres, tienes un monton de niñas que quieren tu virginidad, puedes meterte esa idea por atrás, no quiero follarme a una de mis hermanas, quiero una novia, una novia de verdad, una que no tenga la misma sangre que yo, y claro quiero ser bueno en el sexo, siempre me he preguntado si seré tan bueno como él, porque aunque no quiera ser como Lincoln Loud en muchas cosas… metería si digiera que no quiero estar a su altura en el plano sexual me pregunto si llegaré a escuchar a una chica decir mi nombre como mi madre lo hace con él.
Hay una chica, es amiga de Leía, ya te he dicho que en su escuela privada nadie sabe lo que ella es, asi que puede tener amigos y esas cosas, bueno, una vez fuimos a un recital, ella bailo ballet, como sea, estaba esta niña creo que se llamaba Gwen, es hermosa, con el cabello castaño y esos ojos avellana que… como sea ella me sonrió y charlamos, creo que le agradé, la conocí como… diez minutos, y ya estaba pensando en el nombre de nuestros hijos hermano, pero claro Leía llegó y la asustó también fue mala conmigo, creo que esa fue la primera vez que de verdad fue mala conmigo, ya sabes, tiró a matar.
Ahora sé que Leía solo marcaba su territorio, ahora sé que ella estaba celosa, en ese momento creí que solo quería alejarme de su amiga porque yo le daba vergüenza o algo asi, ya sabes lo normal.
Lemy deja de admirar la ternura y dedicación que Liena le pone al cuidado de sus tomates, aun puede recordar cuando la chica lo obligaba a ayudarla a plantar las semillas abonar la tierra y regar las plantas juntos, ahora daría lo fuera por que alguna de ellas lo obligase a hacer cosas normales juntos.
Lemy entra a la cocina y ve como Luan está cocinando, es su turno, no es la mejor pero tampoco es tan mal como Lynn.
El chico abre la nevera y saca un litro de leche, Luan voltea apara verlo y pronto el silencio incomodo que sigue a Lemy como un perro fiel hace su aparición, los dos se miran asustados y avergonzados.
Lemy rápidamente toma una caja de cereales y algunas golosinas más de la alacena, y se marcha de ahí, una de las ventajas de que tu tía no te hable es que no puede regañarte por robar chatarra antes de comer.
Lemy entra a su cuarto y pone seguro a la puerta, enciende la televisión de bulbos que descansa enfrente de su cama, y sintoniza alguna cosa solo por matar el silencio que reina en su pequeño cuarto.
Horas más tarde, Lynn interrumpe un capítulo de los Simpson y le dice que lo espera en el gimnasio, Lemy quiere negarse pero el entrenamiento le ayuda a sacar mucha de la furia y frustración que lleva dentro, en realidad es por eso que comenzó a ir con su tía, el mejorar su condición física y pulir su físico son efectos colaterales.
Lemy se pone un chándal viejo de color gris y una sudadera a juego.
—Muy bien ya sabes la rutina para calentar—Lynn ni siquiera lo mira, esta acostada levantando unas pesas, su voz es fría.
Y eso es raro hermano, esta mujer no desperdicia oportunidad para jugar conmigo, la mitad de mi tiempo aquí lo dedico a ejercitarme la otra mitad a resistir los coqueteos de Tía Lynn.
Pasa media hora entre la bicicleta, sentadillas y una aserie de abdominales, cuando Lemy comenzó hace dos meses no podía hacer ni siquiera una.
—Bien ponte los guantes y el protector—Lynn que desde hace rato está golpeando el costal con movimientos expertos de boxeo está respirando agitadamente y su rostro esta rojo por el ejercicio, o por la furia.
Lemy obedece, y cuando está listo se pone frente al enorme costal que cuelga de la cadena.
Pero Lynn aparta de una patada el objeto y lo mira… ¿enojada?
—Hoy vamos a practicar entre nosotros.
Lemy pasa saliva nervioso.
— ¿Crees que es buena idea?, aun no soy tan bueno ¿sabes?
—En realidad he escuchado que eres bastante… rudo, quiero probar que tanto.
Lemy suspira, al parecer Lacy al final si le dijo que sucedió entre ellos.
Ambos se ponen en guardia, y Lemy trata de recordar todos los consejos relacionados con la defensa personal que ha estado recibiendo de su tía los últimos dos meses.
El chico levanta sus puños enguantados para protegerse el rostro y cuando apenas está buscando el equilibrio sobre sus pies, un puñetazo le sacude su guardia haciendo que el mismo se golpee el rostro.
El chico aturdido trata de recuperarse, pero un nuevo golpe esta vez a la izquierda lo tambalea.
Lemy trata de protegerse los lados del rostro que es donde la pequeña mujer está apuntando pero cuando está listo para recibir otro golpe, este llega en su abdomen justo debajo de las costillas, el dolor es tan agudo que Lemy se dobla y cae sobre sus rodillas.
Maldita sea hermano, eso duele, mucho.
—Vamos Lemy, levántate.
Lemy se levanta respirando con dificultad, de nuevo en guardia y de nuevo recibe sin previo aviso los golpes de Lynn quien es obvio no se está midiendo esta vez.
Lemy trata de bloquear lo mejor que puede escapando de los guantes de su tía, pero la castaña es demasiado buena, y pronto lo tiene de rodillas de nuevo.
—Tía… espera… me rindo—Lemy trata de recuperar el aliento mientras lucha contra el dolor de su costado, Lynn a estado castigando su hígado todo el tiempo.
—Claro que te rindes, es lo único que sabe hacer, eso y hacer llorar a las niñas.
Lemy suspira, por supuesto, Lynn está castigándolo, debía haberlo imaginado.
—Yo no… no es mi intención, no tiene nada que ver contigo.
— ¿eso crees?, ¿crees que ver a mi niña triste no tiene nada que ver conmigo?
Lemy se levanta y tira un puñetazo, el primero de su parte, está comenzando a enojarse, una cosa es discutir y pelear con sus hermanas sobre este tema, pero otra muy diferente cuando sus tías se meten, asi como no soportó escuchar a Luan ofreciéndole a Liby como si fuese un buen producto, no soporta a Lynn castigandolo por haber rechazado a Lacy.
Lynn sonríe al sentir los golpes de Lemy, pero cubre todos ellos, y esquiva la mayoría.
— ¿Crees que disfruto viéndolas sufrir, crees que es divertido?
—Lo que creo es que Lyra te ha llenado de mierda la cabeza.
Lemy se queda quieto un momento, el aire se volvió hielo en sus pulmones y la sangre fuego en sus venas.
Por unos segundos ambos se quedan quietos mirándose, y de repente Lemy estalla.
— ¡No metas a Lyra en esto, nunca vuelvas a hablar de ella!
Los golpes que lanza ahora carecen de toda técnica, pero rebosan de furia y fuerza bruta, Lynn aun con una guardia perfecta es sacudida violentamente por su sobrino, la castaña debe esforzarse por no ser derribada, la altura superior de Lemy le da la ventaja, y hay un par de golpes que conectan en su rostro y de no ser por la protección está segura que acabaría con un ojo morado al menos.
Lemy grita con cada golpe sacando toda la frustración que lleva dentro todo el dolor que le causa la situación en la que se encuentra, pero pronto sus golpes pierden fuerza pues la furia como una llamarada pronto se apaga y el cansancio n hace acto de presencia.
Lynn aprovecha esto para regresar al niño unos cuantos golpes que por tercera vez lo derriban, esta vez Lemy no trata de levantarse.
Ambos respiran entrecortadamente, ambos se miran con furia, Lynn tiene lágrimas en sus ojos que luchan por no ser derramadas.
—No sabes todo lo que pasamos para poder estar todos juntos, y tú que puedes estar con ellas sin esconderte sin…
Lynn deja de hablar y abatida sale del cuarto.
Cuando Lemy sale por fin del gimnasio de Lynn, se encuentra con Lyra en el pasillo, la chica ha regresado temprano, tiene en sus manos un emparedado y un vaso de jugo de naranja.
Se los da a Lemy quien come en silencio.
—Escuché que estabas aquí arriba, y pensé que no querrías que se repitiera lo de anoche asi que te preparé algo. —Lyra lo mira comer—Vi lo que pasó al último.
Lemy deja de masticar, y evita su mirada, seguramente Lyra no aprueba el modo violento en el que ataco a su tía.
—Gracias por… defenderme.
Lyra tiene un ligero sonrojo en esas mejillas pecosas y lo mira ilusionada.
Lemy se siente extraño bajo esa mirada, pero decide seguir comiendo para ignorarla.
—Entra al baño te traeré ropa, anda.
El chico se bebe el jugo de un trago y obedece.
Sube al baño de los niños, no hay fila, y es obvio pues todos están abajo cenando.
Cuando entra se da cuenta que Lyra no solo le ha preparado la cena, la bañera está llena hasta el tope de agua caliente, y espuma, el aroma especiado que flota en el aire lleno de vapor, le dice que ha usado de esas sales aromáticas que tanto le gustan a ella y a Leía.
Lemy se desnuda y se mete a la tina, el agua está casi hirviendo, justo como le gusta, y el chico se recuesta mientras siente como el agua caliente relaja sus cansados y tensos músculos.
Por fin desde que gritó a su tía Lemy deja escapar un largo suspiro…
Mierda, las cosas se pusieron intensas con Lynn, pero era de esperarse, no lastimas al cachorro de un león sin consecuencias.
Lemy está a punto de dormirse cuando escucha la puerta del baño abrirse.
— ¿Cómo está el agua?—Lyra pregunta mientras pone un monton de ropa y toallas encima de la tapa del excusado.
—Perfecta—suspira Lemy.
Lyra sonríe complacida… y comienza a desnudarse.
Cuando se quita su última prenda, sus bragas, entra a la bañera, Lemy mantiene los ojos cerrados, mientras escucha el chapoteo del agua.
Lyra toma la regadera que está conectada a una de esas mangueras metálicas flexibles que sirven para poder dirigir el chorro de agua a donde tú quieras.
—Ven Lemy deja te lavo el cabello.
Lemy abre los ojos y la ve ahí con los pechos bajo el agua y las burbujas impidiéndole ver… el niño solo puede observar los hombros pálidos y pecosos de Lyra.
Se lo que piensas hermano, justo ahora estas bañándote con tu hermana totalmente desnuda y bla, bla, bla… hombre ni se te ocurra decir nada, ya viste lo que paso con Tía Lynn, y si me enfrente a una experta en boxeo, bueno… no quiero tener problemas contigo viejo, creo que vamos muy bien hasta ahora.
Lemy se acurruca entre las piernas de Lyra, ella lo abraza, y el chico tiene que admitir que es raro sentir los pechos desnudos de su hermana en su espalda, pero ya te dije hermano ella es como mi madre.
Lyra le enjabona el largo cabello y procede a lavarlo, mientras tararea una canción.
— ¿Día difícil? —ella pregunta
—Si… lo normal—Lemy de nuevo tiene los ojos cerrados pero esta vez para que el jabón no entre en sus ojos.
—Pues ya terminó, ya estoy aquí
—Lo se
Cuando Lyra enjuaga el cabello de su hermano este se recarga completamente en el pecho de Lyra, mientras ella lava su propio cabello.
— ¿Quieres que duerma contigo?
—Por favor.
Lyra ha llevado ambas pijamas, asi que Lemy sale primero de la bañera y se cambia de espaladas a Lyra.
Y cuando es turno de la chica él está muy ocupado secándose el cabello como para ver nada.
Salen al pasillo, Liby y Lupa están en la fila, ambas los miran no están sorprendidas, molestas sí.
Pero ninguna dice nada la presencia de Lyra las frena.
Esta vez Lemy no se despide, no tiene fuerzas para otro rechazo.
Cuando ambos están entre las cobijas de la cama de Lemy, Lyra lo abraza y le acaricia el cabello a su hermanito.
— ¿Lyra?
— ¿si?
—Gracias
Thank You
All Tvvins
¿Qué hay?, 3:26 am, aquí esta esté cap., ya en el próximo veremos el cumple de Loan y ya de ahí nos vamos a la escuela, donde espero hacer avanzar esta historia mas rápido, aunque me gusta ver a Lemy convivir con cada una de las chicas de su vida asi que tampoco es tan malo tomarnos el tiempo para cada una, les dije que Lyra y Lemy no tenían una relación normal, aun cuando ambos se nieguen al incesto, es obvio que no es común el amor que se tienen el uno al otro, pero ya veremos hasta donde llega dicho cariño.
J.K. SALVATORI: Hey hermano que tal, gracias los comentarios, y si Lemy es bastante genial por sí mismo, medio poser, y esa actitud de soy demasiado cool para las reglas es medio molesta pero amo a este chico, y si definitivamente es un poco cobarde, pues aunque ante el mundo puede y se enfrenta diariamente con una sonrisa arrogante, con su familia es débil, aunque siempre está maldiciendo a Linc, nunca lo ha enfrentado realmente, prefiere ignorarlo, y si definitivamente debería hacerlo ya sea para mejorar su relación o siquiera decirle sus verdades, pero para eso va pasar algún tiempo, y hermano tú me comprendes, mi padre también era mi mejor amigo, trabajábamos juntos asi que pase los últimos años conviviendo diariamente con él, imagínate que relación llevábamos, confidentes, amigos, compañeros, pero sin nunca olvidar que él era mi padre y yo su hijo, jamás he amado ni respetado a alguien más que a mi padre. Abraza al tuyo de mi parte, y aunque entre hombres es raro demostrar cariño con palabras, al menos asi me criaron a mí, sé que tendrás algún modo de demostrar ese amor a tu padre, ya sea viendo un partido, o hablando de la juventud de él, etc. Lo que sea aprovecha que lo tienes ahora pues perderlo es perder una parte de ti, una muy grande, un abrazo.
El solitario: esta vez me tarde en actualizar, espero no tardar tanto para el siguiente, que ya será el último antes de regresar a clase, después de eso la historia avanzara mucho más rápido en lo que concierne a tiempo dentro de la historia misma, si la conversación de Lacy es profunda, poco a poco veremos por qué las chicas quieres acostarse con Lemy.
El caballero de las antorchas: Lina solo le presto su hombro para llorar al pequeño, Lemy no se atreve a contarle nada a Lina, le avergüenza todo lo que tiene que ver con su familia, además de que él nunca revelaría a nadie que sus hermanas se le ofrecen de esa manera. Lina por su parte entiende la situación de Lemy asique no le pide explicación alguna.
Sam the Stormbringer: Lacy arruino el momento pero debes comprender que ella de verdad lo quiere de esa forma, y siente celos de Lyra, pues es la única que está realmente cerca de Lemy.
Sin más por el momento, nos leemos luego.
