OHAIO GIRLS!
EN VIISTA DE QUE ESTAMOS ANSIOSAS... ME PERMITI PUBLICAR EL DIA DE HOY. COMO SE HABRAN DADO CUENTA, LO HAGO CADA VEZ QUE TENGO TIEMPO.
SIN MAS PREAMBULOS!
DISFRUTEN!
DISCLAIMER: CREPÚSCULO Y SUS PERSONAJES PERTENECEN A SM, PERO LA HISTORIA Y ALGUNOS SUJETILLOS SON PARTE DE MIS IDEAS.
"Podemos perdonar fácilmente a un niño que teme la oscuridad, la verdadera tragedia es cuando los hombres temen la luz".
Platón
CAPÍTULO 6: Cuentos de Terror (Primera Parte)
Todo a mí alrededor era oscuridad.
Suspire acongojada, al percatarme que mi lámpara de pilas y el castañeo de mis propios dientes serian toda la compañía que podría esperar en el pasillo de los dormitorios Z3.
Titirite a causa del frío y me oville de inmediato, en un intento vano por guardar un poco de calor, cuando un sonido proveniente al otro lado del pasillo me hizo dar un brinco. Gire el rostro hacia las puertas de cristal que daban hacia la parte exterior del edificio y alumbre con mi lámpara de mano.
La bruma había descendido lo suficiente para imposibilitar cualquier rastro de visibilidad hacia la plaza cívica.
Las reglas en la Academia del FBI en Quántico, Virginia eran muy específicas. Nadie, a excepción de la guardia en turno, podía estar deambulando por los pasillos a medianoche.
Por ello, sabia que nadie podría estar despierto y a las 300 de la madrugada en aquel lugar conmigo.
Nadie, al menos, que fuera humano.
Conforme avanzaba a través del silencioso e inmenso pasillo, mi miedo se acrecentó. La escena me recordó aquellas películas de suspenso en las que la victima es acechada desde las sombras por el monstruo y mi imaginación revoloteo cuando baraje de la infinidad de posibilidades.
Vampiros.
Hombres lobos.
Fantasmas.
Trague saliva al pensar en lo último.
Quise darme una bofetada mental, tratando de calmarme.
Diane y Latifah, las chicas con las que compartía dormitorio me habían relatado la historia del Cadete; aquel desafortunado chico que había caído desde lo alto de la litera en la cual dormía y muerto a causa de un golpe en la cabeza. Los preceptores aseguraban que su fantasma rondaba los pasillos de la academia, custodiando a los reclutas, protegiéndolos de la maldad y castigando sus faltas.
Tres años atrás, me habría reído de una historia así… pero ahora….
Después de haber comprobado con mis propios ojos, la existencia de un mundo sobrenatural, dudaba de todo.
Mi mano aferró el picaporte al tiempo que mi corazón rebotando en mi pecho y la adrenalina al tope, , debatiéndome entre salir o no a verificar el origen de aquel ruido.
"Bella… da media vuelta y regresa ahora mismo"
Una gran sonrisa se dibujo en mi rostro al escuchar aquella voz de terciopelo y entonces... abrí la puerta.
Bella POV
En cuanto emprendí la marcha por la ruta que Alice me indico, sentí que todo a mí alrededor era familiar. El verdor, los árboles y el frío; la ruta de terracería… la hermosa casa blanca de altos ventanales que empezaba a vislumbrar en medio del espesor del bosque.
Mis recuerdos inmediatamente me llevaron 7 años atrás, al húmedo y frío Forks. La primera vez que fui visite la casa de los Cullen.
"No eres buena para mi…no perteneces a mi mundo"
El dolor me atravesó el corazón como una aguja de tejer al recordar aquellas palabras. La ira que me inundo repentinamente me obligo a apretar mis nudillos.
Nunca me amó. Sólo fui un entretenimiento.
-¿Qué va mal, Izzie?
Parpadee un par de veces, para enfocarme en la realidad de nuevo. Mi compañero me observaba con gesto analítico y sus ojos viajaron hacia el agarre tenso sobre el volante. Al contemplarme en sus profundos ojos azules, me sentí avergonzada…como si de repente estuviera desnuda.
-Nada…- fingí inocencia y enfoqué la mirada de nuevo en el camino.
-¿Todo bien con Jake?
-Muy bien. –dije automáticamente -Le llame anoche, pero ya estaba dormido… No quise despertarlo… Jugó su primer partido ayer, hizo tres carreras…-¡Ah! –exclamó sin quitar su mirada de mi.
-Debes estar muy orgullosa de él.-No tanto como René o Phil…-reí - …Se pavonearon con él por todo el vecindario.
-Ja ja…pobre chico… necesitara un psicólogo después de eso…y… ¿cómo están ellos?
-Ellos están bien…-murmuré contrariada por su cuestionamiento -¿Por qué la pregunta?
-Hummm….haz estado muy ausente estos días... desde el otro día en la morgue…-explico lentamente en su peculiar y casi olvidado acento los ojos con sorpresa. Había aprendido a disimilar mis emociones a la perfección, e incluso a engañar a un polígrafo como parte de mi entrenamiento. Boris, sin embargo, me conocía como la palma de su mano.
-No te entiendo…-fingi inocencia.
-Haz estado extraña.
Gemí internamente. ¿Por qué de todos los hombres, tenia Boris que fijarse tanto en mis reacciones?
-Vamos…puedes contarme…-insistió. Estacioné el vehiculo frente a la casa de los Cullen. Solté el cinturón de seguridad y salí del auto, rodeándolo hasta quedar de frente a mi compañero.
-Agradezco tu preocupación…pero estoy bien… -mentí -Es solo que extraño mucho a Jake… esta viviendo los mejores años de su vida y no estoy ahí para él…algún día me reclamará que no le haya prestado atención.
-Estas haciendo un enorme esfuerzo por el futuro de los dos. Sería una ingratitud de su parte…
-Los seres humanos somos ingratos por naturaleza, Boris. –suspiré.
Estaba mintiéndole desde luego, pero solo en parte. La realidad es que me abrumaba la presencia de Edward…
¿Cómo le podría explicar eso a mi mejor amigo?
Vampiros y hombres lobos…coexistiendo en el mismo mundo con nosotros...
Aún cuando Boris fuera mi amigo, el rumor llegaría a Asuntos Internos que estaría detrás de mi expediente psicológico preguntándose como una loca esquizofrénica que alucina con seres mitológicos fue aceptada en el FBI.
Ahora estaba segura de que "cierto episodio" de depresión en Forks no me ayudaría a pagar los estudios universitarios de Jake.
Levante la mirada hacia el cielo, tratando de poner en orden mis ideas.
Bien, Swan, pon buena cara.
-Anunciaron una tormenta de nieve hoy… -agregue resignada –Démonos prisa.
-Huuu… –exclamo al contemplar la mansión de los Cullen -¿De donde dices que conoces a este doctor?
-Sus hijos estudiaron conmigo en Forks…
-¿Qué tipo de medico es tu amigo, Izzie? ¿Psicólogo criminal? ¿Experto Forense? ¿Perfilista?
Boris camino conmigo a través del jardín de los Cullen. Durante el breve lapso de tiempo entre el vehiculo y la puerta principal, me miro en un par de ocasiones, enarcando las cejas.
-Es medico cirujano, B…-admití cuando me miro por tercera vez.
-¿Entonces que hacemos aquí? –pregunto curioso.
-Créeme cuando te digo que él puede saber mas sobre nuestro ignoto, de lo que nos diría un experto titulado
Esme apareció con una gran sonrisa, en el pórtico, antes de que llegáramos hasta ahí. Mi tensión desapareció cuando avanzó hacia nosotros y me rodeo con un tierno abrazo.
-¡Bella!
-Hola Esme…
Habían pasado 7 años desde que los Cullen se fueron de Forks y ella seguía siendo tan hermosa que solo verla, dolía en el alma. Pero eso no me sorprendió. Lo que llamó mi atención fue la expresión curiosa de su rostro, que se debatía entre una extraña mezcla de anhelo y nostalgia cuando me analizo críticamente.
-Edward no exageró. Te has puesto hermosa…
Sentí el rubor traicionero sobre mi rostro.
Cambia de tema, Bella.
-Esme…Él es mi compañero, el oficial Alexei Lombardinni.
-Un placer, señora Cullen -Boris dio un paso hacia el frente y depositó un suave beso en el dorso de la mano de Esme, quien parpadeo confundida.
¿Y deslumbrada?
-Carlisle se retraso un poco -dijo un poco nerviosa - Una cirugía de emergencia lo retuvo en el hospital… pero pasen por favor…
Entramos en la gran estancia. Su diseño era muy semejante al de su casa en Forks. Cortinas de gasa blanca, muebles de madera relucientes y una gran sala de piel color miel. Sobre el enlucido de madera, descansaban hermosas alfombras persas, de colores de la tierra, naranjas y dorados.
-Bella…
Gire mis ojos hacia las hermosas escaleras de marfil y madera de la estancia.
Si la memoria humana actuaba como un colador, la mía definitivamente era un sistema de drenaje completo. Había llegado a esa conclusión, cuando centre mi atención en la persona parada al final de las escaleras, de sedoso cabello cobrizo, tersa y marfileña piel, pupilas doradas y rostro de Dios Griego.
Lo había olvidado y mis recuerdos no le hacían justicia a su belleza.
Ignoré la forma en que su voz acaricio mi nombre. Lo único que deseaba era desaparecer de la faz de la tierra, esconderme bajo una roca, donde su belleza inhumana no me alcanzara nunca.
Donde no fuera posible que volviera a enamorarme de él.
Edward POV
A veces me pregunto, si es verdad que existe un cielo y un infierno donde pagar nuestros pecados. Lo digo, principalmente, por que los celos y la ansiedad han transformado mi existencia en una especie de purgatorio, en el que cada día voy pagando una a una mis faltas.
Eso deberia contar ¿o nó?
Si fuera humano, me hubiera echado a llorar en mi habitación como un adolescente, deprimido por la expresión del rostro en aquella mujer que amaba más que a nada en este mundo.
Isabella Swan.
Bella.
Había estado tan emocionado con la idea de volver a tenerla en casa, como en "aquellos buenos tiempos", que no había había anticipado las consecuencias de mis acciones...No pude evitar llamarla cuando la vi entrando a la estancia. Ella giro sus ojos marrones hacia mí y me contemplo por unos breves segundos.
Sentí como si el tiempo se hubiera detenido y en esos breves instantes me perdí en lo profundo de su mirada, hasta que la realidad me cayó de golpe, como agua fría, cuando ella ignoro mi presencia.
"Lo siento, hijo" – el pensamiento de Esme fue inmediato -"Solo dale tiempo"
Me lo merecía por estúpido.
Guarde mis manos en los bolsillos de mi pantalón y camine hacia la estancia sintiéndome terrible conmigo mismo.
Esme charló por largo rato con Bella, dándole detalles a medias de su vida… Boris, su compañero estaba distraído, contemplando las pinturas y los libros de la estancia, pero su atención estaba centrada en la expresión preocupada que Bella tenía en su rostro durante el breve viaje hasta nuestra casa.
Admito que desde aquella vez en el salón de Literatura, cuando él rodeo su delicada figura con un brazo, perdí la razón. Fue por eso que me aposte frente a mi piano y lo observe en silencio, considerando si era…err…mi rival. Un solo vistazo me bastó para darme cuenta que este hombre, estaba muy lejos de ser un Mike Newton o aquel mocoso de la reserva Quileute.
Aquellos hormonales chicos de la adolescencia no le llegaban a los talones a este ruso. Incluso yo no era más que un puberto junto a él.
Repentinamente sentí pánico.
¿Acaso él y Bella..?
Hurgué en sus pensamientos con afán de saber si él era más que su compañero.
En mi interior me repetí a mi mismo que no debería entrometerme en su vida. La distancia entre Bella y yo era solo responsabilidad…
¿Qué más daba si este chico de descomunales proporciones era su compañero?
Hice un gran esfuerzo para no bailar de la emoción cuando distinguí el amor fraternal que predicaba con devoción hacia ella. Boris no la venia como su compañera de vida. Era su hermanita menor…la compañera de sus guardias nocturnas, la amiga que robaba comida para compartirla con él…era quien había arriesgado su placa para investigar quienes habían sido sus verdaderos padres.
Me sonreí como bobo al pensar lo valiosa que era esta mujer.
-¡Que barbaridad! –exclamó mi madre –No les he ofrecido nada, ¿gustan café o té?
-No es necesario, Esme…
-¡Claro que sí! –refutó -¿Quiere ayudarme, Oficial?
El chico mostró una gran sonrisa y avanzó junto a mi madre hacia la cocina.-Desde luego, señora…
"Tienes sólo unos minutos, Edward, sé sutil"
Su pensamiento me tomó por sorpresa. Mi madre había orquestado una inocente y perfecta farsa para darme tiempo a solas con Bella. Aquella era una cualidad innata en las mujeres de la familia. Bella se levantó de su sitio y de dedico a observar por la ventana de la estancia el paisaje nevado que rodeaba la casa.
Jugué un poco con los acordes, formando melodías hasta que una gran idea llegó hacia mi mente. Lentamente, deje mis dedos bailar sobre las teclas de marfil, hasta que la melodía comenzó a tomar forma.
Vi de reojo, como se tensó y giró hacia mí con ojos incrédulos, con la misma expresión de un venado que no puede apartar los ojos de las luces del auto que esta a punto de atropellarle.
Si.
Ella había reconocido su canción…
Su nana.
Aproveche su momento de perplejidad para hablarle, empleando mi tono de voz más persuasivo.
-Dime Bella… ¿cuál es tu color favorito hoy?
-¿Vas a explicarme para que demonios quieres entrar a los archivos del FBI, pequeño Eddie?
Emmett había improvisado un burdo adaptador satelital y un bloqueador temporal de direcciones IP, con piezas de su consola de videojuegos y partes del recién adquirido – y también recién fallecido - televisor de plasma de la estancia. Sus conocimientos en electrónica eran tan buenos, como los de Rosalie en mecánica automotriz.
-Lo siento, Emm…-dijo Jasper, mientras en la pantalla aparecía la interfase a la red principal del FBI –Esto es clasificado.
Rodé los ojos ante la expresión del controlador de mi hermano. Lo que menos necesitaba eran expresiones como esa. Claves secretas que llamaran la atención.
-No es justo…-refunfuño el otro mientras retorcía unos cables y los sellaba con cinta aislante -…yo estoy haciendo el trabajo sucio y ustedes se quedan con toda la diversión.
"Si ya saben quien mató a Kennedy…."
-No es nada del otro mundo –contesté fingiendo indiferencia-Jasper y yo tenemos una apuesta sobre el caso de Roswell.
-Aja…- musito enfurruñado.
¿Extraterrestres? ¿A qué vampiro le preocuparía si existen los extraterrestres? Algo huele mal aquí…
Emmett tenía una mente bastante infantil, pero en ciertos casos era más perceptivo de lo que imaginábamos.
Me empecé a preocupar, por su repentina curiosidad, cuando la voz mental de Alice me llegó.
Edward. Dile a Jasper que inicie con el Plan B.
Cuidando que mi hermano no me viera, tome una hoja de la libreta de direcciones de Carlisle y me escribí la nota a Jasper, quien movió la cabeza divertido.
"Esto va a ser interesante"
Poco a poco, una extraña ansiedad comenzó a inundar la habitación y comencé a moverme inquieto. La desesperación comenzó a hacer mella en mí cuando escuche un jadeo ahogado.
Al mirar hacia el otro extremo y vi a mi hermano comprendí en que consistia el "Plan B".
Emmett era el vivo retrato de un toro a punto de embestir. Estaba de pie, concentrado en su propio deseo, con los puños crispados y la mirada lujuriosa.
Repentinamente salio del despacho, y corrió hasta el garaje donde su hallaba su objetivo. Atajo a Rosalie, quien trabajaba en el nuevo motor de su auto y sin protocolos, alcanzó sus labios, besándola frenéticamente, hasta dejarla sin aire, mientras la arrinconaba contra la carrocería de su BMW.
-Emm…¿que te…?
Un gruñido brotó de su pecho…y cerré mi mente a aquello. Dirigí los ojos incrédulos hacia Jasper, quien resoplaba por el esfuerzo que había hecho.
-Nada mejor que un poco de lujuria para entretener a Emmett –dijo como si nada.
-¿Ya se deshicieron del oso?
El rostro pícaro y afilado de Alice se asomo por la puerta. Entro de inmediato y se aposto junto a nosotros.
-Afirmativo, pareja –contesto Jasper.
De nuevo con esas claves.
Dios, debes odiarme.
-Tenemos 5 minutos antes de que el servidor central detecte que estamos entrando. El enrutador que improviso Emmett, solo nos dará 5 minutos mas, antes de que el encargado del sistema verifique de donde viene la señal, lo cual significa que tenemos 10 minutos. Edward –dijo dándome un cronometro - lleva el tiempo. No podemos pasarnos. Bajaremos el archivo y lo imprimiremos.
-¿Cuál es la clave de acceso?
Alice se enfocó un poco, antes de contestar apresurada.
-La clave es "USA760604"
Mi hermano ingreso la clave, al instante el mensaje "Acceso confirmado" relució en la pantalla y accedió a la base de datos, conforme se lo indicaba Alice.
-Ingresa al Sistema de Inteligencia, y luego al Departamento de Crímenes Especiales.
-¡Rápido! Sólo quedan 5 minutos…-dije entredientes.
Jasper finalmente accedió a un menú de opciones (de los más complicados que haya podido ver desde que se inicio la era de las computadoras) y ahí se detuvo.
-¡Rayos! Han modificado el sistema por completo. Es a prueba de hackers, un solo error, incluso uno al teclear algún dato y la plataforma se bloqueara por completo.
Alice se enfoco nuevamente y apunto hacia una pequeña estrella en el fondo. Al hacer clic, un pequeño buscador se desgloso.
-Ingresa "Swan, Isabella Marie. El código de acceso es 870913"
-Dos minutos.
Alice frunció el ceño, mientras la computadora realizaba la búsqueda. Juro que en toda mi existencia vampírica, el tiempo no me había parecido tan poco, como hasta ese momento.
-Un minuto, Alice.
Un recuadro apareció nuevamente en la pantalla. Una pregunta de acceso.
¿Color favorito?
-Oh Dios….esto debe ser una broma
Giré los ojos hacia Alice, y ella frunció el ceño.
-Yo no sé, Edward. Tú la conoces mejor que yo…
Jamás había experimentado tanta adrenalina como en ese momento, que pose mis manos al frente y teclee aquella respuesta.
-¿Qué pretendes Edward?
La expresión de Bella era cautelosa. La distancia que nos separaba de repente me pareció interminable, infinita…como si ella se encontrara a millones y millones de años luz de mí.
-Siento mucho lo que pasó ese día en el bosque...
Sus ojos brillaron de una forma extraña, mientras apretaba los dientes.
-Edward…no necesito tu lastima…
Aquello me hizo enojar.
-Yo no te tengo lastima. No seas absurda.
-Entonces, por favor no te disculpes…
-¿Por que eres tan necia?
-No digas que no es verdad, por que lo he visto en tu cara. Desde que nos encontramos has tenido la misma expresión de dolor que si te hubieran arrancado una uña. Si te sirve de consuelo, continué con mi vida… ¿Eso era lo que tu querías o no?
Ahora si estaba molesto.
-Si...eso era lo que creía... hasta que te vi con esa placa de policía haciendo preguntas y derribando tu sola a chicos que te doblan la estatura. ¿Qué pretendes? ¿Tienes una idea de lo que ese chico quería hacer contigo? ¿Acaso no te pedí que te mantuvieras alejada del peligro?
Bella se giró hacia mí con gesto horrorizado, como si le hubiera pegado una bofetada.
-He estado haciendo esto por más de 5 años, trabajando con la escoria de la delincuencia y jamás me ha sucedido nada.
-Claro, por que no te has topado con un demente psicópata estando desarmada…
¡Edward estúpido!
De inmediato me lleve una mano a la boca apenas deje salir aquellas palabras.
-¿Qué…que dijiste?
-Nada…yo no dije nada…-aludí esperando que no hubiera escuchado mis palabras.
La ira destello en sus ojos castaños. Ella definitivamente me había escuchado.
-¿Estuviste investigándome?
Baje los ojos avergonzado.
-Lamento lo que sucedió con Charlie…
-¿Quién te crees que eres? –apeló esta vez con furia- No tienes derecho a intervenir en mi vida…vine hasta aquí buscando a Carlisle, pero en lo que concierne a ti…no tengo por que seguir escuchándote…
-Bella…yo no quise…
Gruesas lagrimas comenzaron a surgir de sus ojos haciéndome sentir aun mas miserable.
Apretó fuertemente sus dientes mientras enjugaba con sus dedos, el llanto.
-Tú nunca quisiste, Edward…-respondió con voz endurecida -…déjalo ya.
-Izzie, deberías probar este café…esta riquísimo…-Boris entro a la estancia y frunció el ceño al contemplar la mirada enrojecida de su compañera - Izzie, ¿te pasa algo?
¿Edward?
Mi madre estaba de pie tras de mi, confundida.
-¿Qué sucede, Izz? -insistió.
-Me duele la cabeza…- contesto negando con una sonrisa triste.
"Desde el otro dia en la morgue, ha estado extraña. Ha sido demasiado trabajo para ella, supongo"
-¿Quieres que volvamos otro día?
-Carlisle esta a punto de llegar –dije al percibir sus pensamientos cerca -Deberían esperarlo. Esme voy a estar en mi habitación. Con permiso.
¡Buen trabajo, idiota!-me dije a mi mismo.
Subí por las escaleras, sintiéndome como si fuera el ser mas insignificante que hubiera pisado la Tierra. Al llegar a mi habitación, me derrumbe sobre el suelo y eche un brazo sobre mi rostro.
Te pasaste, Cullen. La hiciste llorar. Genial.
Suspire arrepentido, mientras miraba hacia mi reproductor de música. Arriba de él, se encontraba una carpeta. La tome entre mis manos y la abrí, deteniéndome en la primera pagina.
Swan. Isabella Marie.
Agente Federal.
ARCHIVO CLASIFICADO.
¿QUE COLOR HABRÁ INGRESADO EDWARD? ESPERO SUS REVIEWS! MATTA NE! ¿QUIÉN QUIERE UNA MORDIDITA?
