Bueno por fin estoy aqui nuevamente y como les dije anterior mente este es el ultimo capitulo ademas me disculpo por aberme tardado tanto pero abia obligaciones que atender espero que sea de su agrado en espesial el final sin mas por el momento me despido por les escribo para informarles que pronto subiere el primer capitulo de las chicas super poderosas solo espèro que les guste como esta bueno asta pronto.

Los tres hicieron lo que les pidió Son Gokú. Vejita perseguía a la mujer; Gohan al que se parecía a Nº 16 y por último Trunks, a quien vestía igual que él. Gohan fue el primero en alcanzar al androide quien ya lo esperaba.

-¡Es increíble el parecido que tiene con Nº 16! Me pregunto qué tan fuerte será.

-Te esperaba, Gohan.

-¿Sabe mi nombre? Era de esperarse. -Gohan se detuvo a dos cuerpos de distancia del androide. ¿Cómo sabes mi nombre?

-Nº 30 nos dio toda la información de cada uno de ustedes; sé además el nivel de poder con el que destruiste a Cell.

-En ese caso, comencemos. -Y ambos comenzaron a luchar. Mientras tanto Trunks, quien ya estaba frente a su oponente, sacó su espada; lo mismo hizo el androide aunque la suya era de color negro y comenzaron a luchar. El choque de las espadas hizo que de salieran chispas. La pela es pareja hasta que ambos se alejan a tres cuerpos de distancia. De inmediato, ambos se arrojaron uno contra el otro, golpeando al mismo tiempo. Por un momento, los dos quedaron espalda con espalda, hincados, para tranquilamente ponerse en pie. De pronto, Trunks cayó nuevamente, sujetándose el pecho; al verse notó una herida. El androide volteó sonriendo.

-Es sólo el principió. -Después de decirle esto alzó su espada y de nuevo se lanzó contra él. Trunks sólo lo miró asombrado. Del otro lado de la ciudad, en el techo de uno de los edificios, Vejita se encontraba frente a la mujer.

-Vaya, he de decir que el parecido con la original es increíble; sin embargo, me pregunto si tu fuerza es igual a la de Nº 18; en mi opinión, creo que no. -Vejita vio a la mujer sonreír.

-Puedo confirmar que los datos que tengo de ti son reales, eres muy confiado. -En el momento que terminó de decir esto desapareció. Un instante después apareció frente a Vejita, golpeándolo en el abdomen. A su vez, lo lanzó hasta otro edificio que de inmediato se derrumbó. Poco después se escuchó un grito y una luz dorada salió del edificio, seguido por los escombros. Vejita comenzó a levitar y se lanzó hacia allá, atacándola. Ella inmediatamente respondió, continuando la pelea.

Mientras los tres pelean contra sus oponentes, Son Gokú y Nº 30 aun se encontraban frente de los sayayin.

-Parece que llegó el momento. -Comenzó diciendo Son Gokú.

-Tú y yo dejamos una pelea pendiente. -Le respondió Nº 30.

-Entonces terminemos. -Ambos comenzaron a levitar hasta que estuvieron a cierta altura y sin más, empezaron a luchar. Los sayayin, al igual que los soldados de Freezer, sólo observaban asombrados.

-¡Todos ellos poseen una velocidad asombrosa! -Comentó el rey.

-Es cierto, casi no puedo verlos. -Continúo Bardok.

-No creí que tuvieran semejante poder. -Jade miraba con tranquilidad, era como si ella sí pudiera verlos; sólo alguien lo notó: Taurus, que se encontraba a su lado, pero guardó silencio.

-Así que ese hombre es mi hijo, él es Vejita. -Akai miraba en dirección a donde se había marchado y se disponía seguirlo, pero en ese momento uno de los soldados llegaba con ellos.

-Rey Vejita.

-¿Qué ocurre?

-Detectamos a muchos soldados saliendo de las naves, tanto en el espacio como en el planeta.

-Parece que llegó el momento¿no es así, Vejita? -Le dijo Bardok el rey se quedó pensativo por un momento hasta que sonrió y lo miró.

-Tienes razón; ellos nos han enseñado tanto en tan poco tiempo que a pesar de que nos mintieron, sirvió para bien. Antes deseábamos ser los mas fuertes, conquistar planetas, hacer sufrir a los seres vivos no importando quienes fueran… pero ahora no es lo mismo; nuestro carácter ha cambiado. Ya no tenemos la necesidad de conquistar ni de hacer daño. Por desgracia, este planeta –nuestro planeta- es símbolo de nuestro pasado y he decir que me duele, pero estoy seguro que como yo, todos ustedes desean irse de él y para hacerlo, debemos tener una última batalla. Creo que es momento de demostrar de lo que somos capaces. ¡¿Quién está conmigo?! -Las palabras que dijo le rey tuvieron un efecto inmediato; en ese momento sin excepción, todos lo apoyaron y con un fuerte grito. Akai se puso a su lado derecho, Bardok a su izquierdo y junto a él se colocó Jade, Taurus y por último, un joven Nappa.- Que así sea. ¡Ataquen!

Y la orden del rey todos los Sayayin salieron al combate. En ese momento tanto Son Gokú como los demás se detuvieron y miraron como todos ellos comenzaban a combatir. Son Gokú sonrió al verlos y de inmediato continuó con la pelea. Gohan llevaba la batalla a nivel del suelo, atacando al androide hasta que logró sujetarlo del brazo para lanzarlo contra varias casas; de inmediato, el androide salió de los escombros para lanzarse contra Gohan, quien no hizo nada, dejó que se acercara y justo cuando su puño estaba sobre su rostro, Gohan brincó por encima del androide quedando a sus espaldas; tomado por sorpresa por la rapidez con la que actuó, volteó sólo encontrar a Gohan en posición del kamahameha. A esa distancia le seria imposible escapar así que el androide no hizo nada; las manos de Gohan comenzaron a brillar.

-Dime¿quieres morir? -Le preguntó Gohan, a lo que el androide se sorprendió.

-¿A qué te refieres? -Le contestó, en ese momento Gohan se incorporó y sus manos dejaronn de brillar. Sabía que el androide ya no continuaría con la pelea.

-Pude ver que desde un principio que no deseabas pelear; lo haces por obligación peor no te gusta. Ese mismo comportamiento lo tenía tu antecesor, Nº 16. Aparentaba ser malo pero en el fondo, a pesar de que era un androide, amaba la vida, y veo que tú también eres así. –Dijo Gohan sonriendo.- Te propongo algo: dejemos esto y ayudemos a los Sayayin.

El androide sonrió.

-Tienes razón, yo no deseo hacer daño; Nº 30 me obligó a hacerlo. Ahora que veo que tú no eres malo, me uniré a ti, Gohan. -Gohan sonrió.- Sin embargo, he de decirte que a Antares, con quien esta combatiendo Trunks, sí le agrada matar.

A pesar de sus palabras, Gohan no parecía preocupado.

-No te preocupes, Trunks se ha enfrentado a seres más poderosos que él y los ha vencido. Él lo logrará.

En ese momento se escuchó el choque de las espadas; la pelea entre ambos era muy pareja. Un descuido del joven sayayín hizo que el androide aprovechara para golpearlo y lanzarlo al suelo. Trunks quedó hincado.

-Es más hábil que antes, parece que estuviera peleando conmigo mismo. –Trunks abrió los ojos- ¡Eso es¡Si tiene mis habilidades también tiene mis errores! Ahora sé cómo vencerlo.

En ese momento Antares descendía.

-¿Qué pasa, acaso ya deseas morir? -Trunks no le contestó, sólo sonrió; el androide levantó su espada con ambas manos y justo cuando se disponía a asestar el golpe, Trunks levantó la mirada y con un rápido movimiento enterró su espada en el androide. El androide, sorprendido, dejó caer su espada de inmediato. Trunks lo empujó con fuerza hasta dejarlo clavado en una pared.

-Yo jamás pierdo y menos con basuras como tú. -Trunks se alejó y colocó sus manos juntas por encima de su hombro derecho.- ¡¡GALIKHO!! -Gritó y el poder golpeó de lleno al androide. Luego se acercó para retirar su espada, que es lo único que quedó en el lugar, y se alejó hacia donde se encontraban Gohan y el androide.

Mientras tanto, Vejita continuaba combatiendo a Nova, pero esta vez había un detalle: ella no le contestaba, era como si estuviera jugando con él; su propia confianza provocó que se descuidara, cosa que Vejita aprovechó para golpearla en el abdomen. El golpe inesperado hizo que ella enfureciera y le regresara el golpe pateándolo en el rostro. Ahora ella comenzó a atacarlo hasta que logró sujetarlo de una pierna para girar y lanzarlo contra el suelo. Vejita se impactó con tal fuerza que levantó una nube de humo. Nova observó con satisfacción, que pronto se volvió desconcierto al escuchar un grito seguido de la figura de Vejita, rodeado de una gran aura.

-Es mi turno. -Le dijo sonriendo.

-¡No es posible! -Fue lo último que dijo, en ese momento Vejita se lanzó hacia ella con gran velocidad y la atacó sin tregua; ella fue derribada rápidamente y mientras intentaba levantarse del suelo, Vejita ya estaba sobre ella, con su mano brillante dirigida a su rostro. Nova sólo cerró los ojos, esperando el final.

-Si vas a matarme hazlo de una vez. –Dijo. De pronto, la luz de la mano de Vejita comenzó a disminuir ella abrió los ojos y sorprendida miró que él retiraba la mano.

-Dime¿por qué deseas morir? -Le preguntó. Ella bajó la mirada.

-Por que me obligaron a matar y yo no quiero. -Vejita se alejó unos pasos de ella.

-Te haré otra pregunta¿si no te matara volverías a atacar?

-No, yo sólo quiero vivir. Además, me he dado cuenta de que ustedes defienden a los demás porque quieren que vivan en paz y felices. ¡Yo también quiero eso! - Vejita sonrió.

-Durante años pensé que ser el más poderoso era lo único que importaba… hasta que conocí a Kakaroto; con él entendí que el poder no lo es todo, que la vida también era importante. Ahora ya no mato sin una razón, para mi lo mas importante es mi esposa, mis dos hijos y quizás los guerreros que conozco, así que no te mataré. Será mejor reunirnos con los demás, ahí se encuentra otro de tus compañeros.

Nova sonrió y asintió con la cabeza. Ambos se reunieron con Gohan, Trunks y Antares, todos ellos observando a los sayayin combatiendo contra los soldados de Freezer; al final, todos fueron derrotados, bajo gritos de victoria que se escuchaban por todos lados. Poco después el rey, junto a su gente, se reunía con Vejita para escuchar le informe que uno de los soldados entregaba.

-Mi señor, hemos capturado las naves como lo ordenó.

-Está bien, preparen todo. -Le ordenó; el soldado mientras Vejita se acercaba al rey.

-¿Y para qué las necesita? -Extraña pero acertada la pregunta.

-Bueno, creo que para iniciar una nueva vida es necesario hacerlo en otro lugar y he pensado ir al planeta de donde ustedes vinieron. No pensamos invadirlo, ésta vez nos estableceremos pacíficamente y haremos amistad con la gente que lo habita. -Le contestó, lo que hizo que más de uno sonriera ante tal decisión. Su esposa de inmediato lo abrazó, Lo mismo hizo Jade con Bardok.

-Bueno, creo que desde este momento han iniciado una nueva vida. -En ese momento Akai se acercó a Vejita y le tocó el rostro.

-Perdóname por haberte mentido pero era necesario hacerlo.

-No importa porque lo que hicieron tú y los demás fue lo correcto. -Ahora fue él quien le tocó el rostro y se quedó por un momento así. De pronto, una fuerte explosión hizo que miraran al cielo: era Son Gokú quien continuaba luchando contra el androide.

-Pero¿qué fue eso? -Preguntó impresionado Taurus.

-Es mi papá. -Contestó Gohan.

-Parece que ese sujeto es más fuerte que los demás. -Comentó Bardok.

-Debemos ayudarlo. -Dijo Jade al mismo tiempo que se disponía a ir con él.

-¡Espera! -La detuvo Vejita.

-¿Por qué? -Le replicó ella.

-A Kakaroto no le gusta que le ayuden, si lo hacemos él jamás nos lo perdonara. -Jade sólo se quedó observando. De pronto la mano de Bardok se posó en su hombre tranquilizadoramente.

-Él estará bien. -Le dijo simplemente.

-¿Qué ocurre, Son Gokú¿Acaso ya estás cansado? -Dijo con calma Nº 30.

-Apenas comienzo. -Le contestó sonriendo, en ese momento desapareció. Nº 30 se sorprendió al verlo aparecer encima de él. Gokú lo golpeó con ambas manos en la cabeza haciéndolo caer como un proyectil. De inmediato el androide salió de los escombros y continuó atacando. Mientras los demás observaban, la pantalla de la nave donde vieron la vida pasada de los guerreros se activó.

-¿Pero ahora qué sucede? -Dijo Trunks. En la pantalla apareció Nº 30.

-Se que les parece extraño que yo esté aquí, pero si es así es que ustedes no han muerto y yo estoy peleando con Son Gokú; este momento lo he escogido para explicarles una ultima cosa del pasado, o mejor dicho, del pasado de Son Gokú. ¿Alguna vez se han preguntado quienes fueron sus padres? Bien, descubrí quiénes eran y se los mostrare. Esto ocurrió en el tiempo actual, poco antes de que el planeta explotara. ¡Disfrútenlo! -Y así la imagen desapareció dejando ver al rey y a Taurus.

-Taurus.

-Si, señor.

-Quiero que todos los recién nacidos salgan del planeta.

-¿Puedo saber por qué?

-Llegué a la conclusión de que Freezer mató a Akai y he decidido acabar con él, pero en el probable caso de que falle y muera, estoy seguro que el destruirá todo el planeta, así que es mi voluntad que todos lo recién nacidos se alejen al igual que algunos de ustedes, incluyéndote a ti. ¿Entendido? -Taurus izó una reverencia de entendimiento.

-Señor, sus órdenes serán cumplidas. -Y se retiró. Poco después todos los recién nacidos eran colocados en las naves. En ese momento, en una habitación, se ve a una joven sosteniendo en brazos a un bebé. Es Jade, quien parece contenta con el niño en brazos. De pronto la puerta se abrió y entró Taurus.

-¿Qué ocurre? -Le preguntó a la vez que sujetaba contra su pecho al niño. Taurus se acercó a ella.

-Se nos ordenó que todos los recién nacidos deberán salir del planeta para ser enviados lejos.

-¿Y puedo saber la razón de eso?

-El rey nos ha ordenado que no digamos los motivos.

-¡Pero el rey me dijo que esta vez me quedaría con mi bebé!

-Lo siento. -De repente varias personas se acercaron a ella y comenzaron a forcejear.

-¡No se acerquen a mi bebé, aléjense! –Pero de nada sirvió, finalmente se lo quitaron. Taurus lo tomó y se alejó con él. -¡Devuélveme a mi hijo!- Gritó Jade sin que le hicieran caso. La escena cambió y de nuevo aparece Nº 30.

-Como pudieron observar, esa madre sufría por la perdida de su hijo pero no sufrió mucho ya que¡bueno! Creo que ya todos lo saben: esa mujer es Jade y el nombre del bebé era Kakaroto. -Jade quedó impactada ante la noticia.

-¡Él es mi hijo! –Murmuró. Jade volteó hacia Son Gokú, y por su mente pasó su imagen como bebé, niño, adolescente y adulto. -Gokú es mi hijo.- De pronto comenzó a derramar lágrimas. Ella bajó la mirada y abrazó a Bardok, quien correspondió el ademán. Poco después Son Gokú y Nº 30 descendieron delante de todos.

-¿Qué pasa¿Acaso ya no vas atacarme? Es mejor que te rindas y me entregues la esfera, te prometo que no te haré nada.

-¿Y crees que me he rendido¡Los que se rendirán antes de matarlos serán ustedes!

-¿Estás bromeando? -Intervino Vejita; en ese momento el rostro de Son Gokú se puso serio, más de lo acostumbrado.

-Cuando construí los androides uno de ellos formó un chip capaz de hacer aun más fuerte a su creador, aun más que Cell. Cada uno tiene una cualidad pero Asterion tenia la habilidad de obtener la información de todos los peleadores. -En ese momento desde el lugar donde fue destruido Asterion, un chip salió disparado hasta introducirse en el androide.- Ya es tiempo de que sean destruidos al igual que esas basuras que construí. De pronto Nº 30 comenzó a aumentar más si "ki". Todos se asombran al sentirlo, incluyendo a Son Gokú.

-¡Tiene un "ki" impresionante! -Dijo Son Gokú a la vez que trataba de mantenerse en su lugar.

-Y sigue aumentando. -Le respondió Vejita.

De pronto, una gran nube de humo los cubrió. Nada se podía ver. De pronto un gran viento comenzó a surgir del lugar donde se encontraba el androide. Todos se sujetaban de donde podían. El rey y Bardok sujetó a Akai y a Jade.

-¡Qué sucede! -Gritó Jade.

-Esto es asombroso. –Dijo Bardok.

-¡Resistan! -Les decía el rey.

De pronto todo se calma y los que no fueron lanzados por el viento se incorporan. Jade notó que Son Gokú se mantenía en pie aun observando pero a diferencia de antes esta vez su expresión daba a entender que estaba analizando la situación. Poco a poco la nube se disipó para mostrar al androide, todos miraron con asombro cuerpo.

-Pero ¿qué demonios es esto? -Al oír la expresión de Vejita, Nº 30 no pudo evitar sonreír. Sus ojos habían desaparecido ahora eran negros; sus músculos se habían fortalecido también pero lo que más llamaba la atención era que su cabello, acompañado por una aura, era de color negro. Como una versión maligna del súper Sayayin.

-¿Sorprendidos? Era de esperarse; se preguntarán por qué he cambiado así y no como los otros androides creados por el doctor Gero. Bien, durante mucho tiempo, Son Gokú y los demás guerreros han vencido y destruido a grandes guerreros así que me di a la tarea de recolectar las células de todos ellos (Cell, Cold, Freezer, Cora, Garlik jr) y claro, otros que han sido igual o más poderosos. ¿Recuerdas a Nº 15, Broli , Bouyak , Dr Wilo? Pues este es el resultado como pueden. Mi cuerpo es la combinación de Nº 15 y Broli. Pero bueno, creo que es momento de que mueran. -De pronto, todo comenzó a temblar.

-¡Esto no es posible¡Su poder aumenta! -Dijo Gohan a la vez que retrocedía.

-¡Es como si fuera el nivel tres del súper Sayayin¡Sólo el señor Gokú tiene semejante poder! -Gritó Trunks.

-¡¡Mueran!! -Y se lanzó a la batalla, con tal velocidad que tanto Son Gokú como Vejita no reaccionaron a tiempo. Nº 30 los sujetó del cuello llevándoselos. Sólo se alcanzó a escuchar el grito de ambos.

-¡¡Papá¡¡Padre!!-Gritaron Trunks y Gohan al mismo tiempo.

El androide los arrastró hasta una montaña, lanzándolos y disparatando de inmediato uno de sus poderes. La montaña se destruyó, sólo Nº 30 quedó flotando y sonriendo malignamente.

-Bien, ahora siguen ellos. -Se dijo a sí mismo, regresando tranquilamente. Mientras tanto, en la ciudad todo es confusión.

-¡Oh no¡Está regresando¡Rápido, deben de irse de aquí! -Gritó Gohan a los Sayayin.

-¡No, les ayudaremos! -Se rehusó el rey.

-No sean necios, él es más poderoso que ustedes. -Al oír las palabras de Trunks el rey comprendió que decían la verdad, era un suicidio tratar de pelear contra el androide, así que miró a su esposa y después a su gente.

-Está bien, escúchenme: todos los Sayayin suban a las naves y retírense del planeta. ¡Es una orden! -Ante las palabras de su rey todos hicieron lo que les ordenó.

-¿Pero que pasará con Gokú y Vejita? -Preguntó desesperada Akai. Al ver que no recibía respuesta se dispuso a ir, pero en ese momento el brazo del rey la detuvo. Éste movió la cabeza negando, así que se resignó. En ese momento uno de los sirvientes le entregaba a su bebé; ella lo tomó y lo abrasó, siguiendo a su esposo.

-¿Qué pasará con ustedes? -Les pregunto Bardok.

-Nosotros lo detendremos hasta que ustedes se hayan ido. -Ambos se dieron la vuelta y sin decir más los sayayin comenzaron a subir a la nave; todo lo hacían lo más rápido posible y aun que Nº 30 se encontraba algo retirado, éste avanzaba de manera lenta, como si deseaba que ellos se alejaran.

-Bien ya los he dejado despedirse, así no se sentirán mal cuando se encuentren en el otro mundo. -Y entonces apresuró su velocidad. A las orillas de la ciudad, Gohan y Trunks se encontraron con él.

-Vaya, así que los hijos me combatirán. Bueno, será divertido matarlos. –La burla en su voz hizo que ambos se enfurecieran.

-¡¡Infeliz!! -Dijo Trunks a la vez que encendía más su "ki".

-¡Pagarás por lo que has hecho! -Y justo cuando termino de decir esto Gohan y Trunks se lanzaron hacia él sin embargo ninguno logró hacerle siquiera un rasguño.

-¿Qué pasa¿Acaso ese es todo su poder? -Se burló de ellos. De pronto y de manera sorpresiva desapareció. Esto dejó asombrados a los dos inútilmente intentaron localizar su "ki"; en un segundo, el androide apareció encima de Gohan y con un golpe logró enterrarlo en el piso. Un segundo después se lanzó contra Trunks, tomándolo del cuello. Trunks no podía liberarse. Nº 30 comenzó a descender hasta donde se encontraba Gohan, quien comenzaba a salir de los escombros. Nº 30 lo tomó también del cuello chocando sus cabezas uno contra otro. Es tal el daño que recibieron que ambos perdieron su poder, quedando inconscientes. El androide continuó avanzando llevándolos como fardos. Mientras tanto, el rey y su gente ya casi estaban listos para partir cuando sintieron el "ki" del androide. Al mirar al cielo se asombro fue mayor al verlo y ver en sus manos a Gohan y Trunks. Nº 30 los dejó caer de inmediato. Akai y Jade corrieron a su lado poniéndose como escudos, tal y como haría una madre por su hijo.

-¡Infeliz, pagarás por lo que has hecho¡Guerreros, prepárense! -A las palabras del rey todos lo hicieron pero esto no intimido a Nº 30 quien al verlos sonrió.

-Y dime¿crees que tú y tu gente pueden vencerme? Sé realista, nunca lo harán. Los dos guerreros más poderosos han sido vencidos por mí. ¿Qué pueden hacer ustedes? Es mejor que mueran con ellos. –El androide los miró con burla.- Te prometo algo: no sufrirán, los matare rápidamente para que se reúnan con ellos dos. -De pronto las manos del androide comenzaron a brillar.

-¿Qué quieres decir? -Bardok presintió algo que fue respondido con la mirada del androide.

-Destruiré el planeta con ustedes en él. -De pronto, lanzó una esfera de color naranja que se introdujo en la tierra, al mismo tiempo que ésta comenzaba a temblar.- Bien, en poco tiempo el planeta será destruido. Por mi parte veré el espectáculo desde el espacio, gracias a las células de Freezer podré sobrevivir. -Y comenzó a reír hasta que su risa se volvió una carcajada escalofriante. Todos lo miraban sin atinar a hacer nada, aunque de todos modos nada se podía hacer; todo indicaba que era el fin, pero justo en ese momento, en lo que quedara de la montaña, de entre los escombros Son Gokú despertaba.

-¿Qué fue lo que pasó? -Se preguntó así mismo. Al mirar a un lado notó que Vejita, quien se encontraba a su lado, comenzaba a despertar.

-Pero ¿qué demonios pasó? -Se preguntaba mientras se ponía de pie. Ambos notaron los temblores que eran cada vez más fuertes.

-Parece que el androide ha comenzado a destruir el planeta tal y como lo hizo Freezer. -Le respondió Son Gokú mientras miraba a todos lados.

-Ese sujeto es más poderoso de lo que imaginábamos, si no me equivoco tiene el mismo nivel tres que tú, Kakaroto. -Son Gokú lo miró y sonrío.

-En ese caso será mejor pelear al mismo nivel que él¿no crees? Escúchame Vejita, yo lo combatiré; tú, junto con Gozan, Trunks y los Sayayin, escapen de este planeta. Yo los alcanzaré luego.

Vejita sonrió y lo miró con esa típica expresión de que algo tenía guardado.

-¿Y crees que te dejaré con toda la diversión?

Son Gokú no comprendía de qué hablaba. -¿Qué quieres decir?

-Pronto lo sabrás, es algo que he estado guardando sólo para combatirte. ¡Vamos, debemos apresurarnos! -Y sin responder a sus interrogantes, Son Gokú y Vejita se dirigieron hacia la ciudad.

-Bien creo que es momento de retirarme. –Decía el androide. Pero justo cuando se disponía a irse, Son Gokú y Vejita se le interpusieron. -Vaya veo que los dos sobrevivieron.

-Así es. -Le contestó Son Gokú.

-Bien esta vez los mandare al infierno y me aseguraré de que esta vez se queden ahí.

-¡¡Gokú esta con vida!! -Decía Jade con alegría.

-¡¡También Vejita!! -Le siguió Akai.

-Pero ¿qué harán? Ese sujeto es muy fuerte. -Comentó el rey.

-Si van hacer algo espero que sea lo más rápido posible, no nos queda mucho tiempo. Era cierto lo que decía Bardok, los temblores comenzaban a aumentar cada vez más.

-¿Estás listo para una sorpresa? -Dijo Son Gokú. Nº 30 notó que se encontraba confiado.

-¿Qué quieres decir? -Por primera vez el androide comenzó a sentirse inquieto.

-Prepárate para morir, insecto. -La inquietud aumentó con las palabras de Vejita. En ese momento, Son Gokú comenzó a aumentar si "ki". Gozan, quien ya había recuperado la conciencia al igual que Trunks, sonrió al sentirlo.

-Parece que por fin mi padre utilizará todo su poder. -Dijo a la vez que se ponía en pie.

-¿A qué te refieres¿Es que acaso él no ha utilizado su verdadero poder? -Le pregunto el rey.

Trunks soltó una risita que no pretendió ser burlona. -El señor Gokú no ha utilizado ni la mitad de su poder.

Son Gokú comenzó a gritar y mientras lo hacía su "ki" empezó a elevarse más y más. El androide, al sentir tal energía, se dio cuenta que se había confiado demasiado y eso era un grave error. Conforme el aura de Son Gokú aumentaba, una nube de polvo se levantaba cubriéndolo por completo. El grito de Son Gokú era lo único que se percibía, ya que no se le podía ver, hasta que de pronto cesó y la nube comenzó a disiparse. Todos los Sayayin se sorprendieron al ver su aspecto, incluso el androide dejó de sonreír.

-Pero ¿qué fue lo que le sucedió? -Preguntó Jade, admirada de lo que veía.

-Su aspecto físico cambio. -Dijo Bardok.

-Su "ki" ha aumentado igualando el mío, lo más notable es su cabello, además de que en su rostro se nota confianza. Dijo el androide entre dientes. Son Gokú lo miró.

-¿Estás asombrado? -Le preguntó mientras se acercaba a él.

-Podría decir que sí, nunca imaginé que igualaras tu poder al mío; sin embargo, aun con ese nivel no podrás conmigo. -Y de nuevo sonrió, pero también lo hizo Son Gokú.

-Eso no lo sabremos hasta comprobarlo.

-Vaya que sólo eres un estúpido. Te diré esto, Kakaroto, no eres el único que posee ese nivel. -Esto último sorprendió a Son Gokú.

-¿Qué quieres decir¿Acaso tú también posees ese nivel¡Eso es imposible, cuando peleaste contra Cell solo habías alcanzado el nivel uno del súper Sayayin! -En ese momento Vejita sonrió de manera sarcástica.

-Parece que no sabes nada¿verdad?

-¿A qué te refieres?

-Dime, conoces a Majin Buu.

-¿Majin Buu¿Quién es ese sujeto?

-Antes de contestarte dime¿por qué no sabes lo que sucedió después de la batalla contra Cell?

-Por una razón: durante la batalla contra Cell uno de sus ataques dañó severamente la computadora; esto trajo consigo que ya no se obtuviera más información. Pero ¿a qué viene todo eso?

-Bien, te lo explicaré. Ese ser fue el más poderoso, mucho más que Cell. Ni siquiera Kakaroto pudo contra él, pero gracias a una de sus técnicas conocida como Genkidama fue destruido. Después de esa batalla y de que Kakaroto se fuera, comencé a entrenar como nunca y mi nivel llegó más allá de lo que creía, incluso igualando al de Kakaroto. Lo que quiero decir es que tanto Kakaroto como yo hemos alcanzado el nivel tres del súper Sayayin.

Esto en vez de sorprender a Son Gokú lo hizo sonreír.

-¿Es verdad eso, Vejita? -Le preguntó, su mirada le indicó que era cierto.

-Tenía pensado utilizar este nivel contigo cuando nos enfrentáramos pero parece que no será así; en fin, creo que es momento de mostrarte mi verdadero nivel, insecto. -Vejita se colocó en la misma postura que Son Gokú y comenzó elevar su "ki". Al transformarse en el nivel dos, bajó los brazos, levantó la cabeza, lanzó un enorme grito y tal como sucedió con Son Gokú, una nube de humo lo cubrió; cuando la nube se disipó, Son Gokú sólo sonrió. Los demás (incluyendo a Gohan y Trunks) estaban simplemente asombrados. A diferencia de Son Gokú, Vejita no tenía el cabello ni su cuerpo había cambiado; sin embargo, su aura era de color plateado, de sus ojos dorados emanaba un vapor del mismo color y por último su cabello, ahora era de color blanco. Esta vez Nº 30 si se asombró.

-¡No es posible! -Exclamó mientras retrocedía.

-Vaya, parece que no puedes decir nada. -Vejita se colocó al lado de Son Gokú.

-Vejita, tenias razón, tu "ki" es igual al mío. -Vejita sonrió orgulloso cruzándose de brazos.

-He de aceptar que me sorprenden, pero aunque ambos tengan ese nivel, ninguno podrá conmigo. -Nº 30 los miró y se cruzó de brazos, retándolos.

-¿Tú que piensas, Kakaroto? -Le preguntó.

-Lo primero es que los sayayin suban a las naves y huyan del planeta.

-Por desgracia, ese tipo esta frente a nosotros y nos atacará en cuanto nos movamos. –Dijo Vejita con preocupación, pero Son Gokú sólo sonrió.

-Escúchame, él está confiado en que no lo venceremos, sin embargo tú y yo sabemos que no es así; lo que haremos será atacarlo y llevarlo lo más lejos posible; sé que no lo detendremos por mucho tiempo, sólo lo suficiente para que el rey y su gente suban a las naves y se vayan.

-Eso quiere decir que solo nos quedaremos tú y yo peleando contra él.

-Es la única manera que se me ocurre para ponerlos a salvo.

-Está bien, hagámoslo. –En un segundo Son Gokú desapareció y apareció enfrente del rey.

-Rey Vejita, escúcheme: en cuanto Vejita y yo lo ataquemos usted y su gente suban a las naves y aléjense del planeta. Gohan y Trunks los acompañarán.

-Está bien. –Respondió el rey sin titubear.

-Pero ¿y ustedes¿Qué pasará¡El planeta esta apunto de explotar! –Dijo Jade, quien se había acercado a ellos.

-Nosotros estaremos bien, lo derrotaremos y los alcanzaremos. –Ambos se miraron en silencio por un momento; luego Son Gokú miró a Bardok, colocó sus dedos en su frente y desapareció.

Jade y Akai observaban con preocupación mientras que el rey y Bardok solo observaban serios.

-¿Estás listo, Kakaroto?

-Si, en cuanto lo ataquemos ellos subirán alas naves y se alejarán.

-Bien, en ese caso comencemos.

-Parece que ya no desean combatirme¿es que acaso ya se han rendido? -Son Gokú y Vejita se colocaron en guardia, sin responder.

-Comenzará la batalla. ¡Estén listos, a mi señal todos suban a las naves! –En un instante Son Gokú y Vejita se lanzaron contra Nº 30 quien ya los esperaba, pero se asombró al ver que ambos desaparecieron.

-¡Pero qué demonios...! -Dijo sorprendido y justo en ese momento ambos lo sujetaron del cuello con sus brazos y se lo llevaron a gran velocidad, alejándolo lo suficiente hasta lanzarlo contra una montaña. De inmediato, Son Gokú lanzó cuatro esferas que sujetaron al androide de los brazos y las piernas. Vejita hizo lo mismo pero sujetándolo de la cintura y el cuello.

-Si piensan que esto me detendrá están muy equivocados. -En ese momento el androide comenzó a forcejear para liberarse.

-¡Ahora, Vejita¡Hay que regresar, sujétate de mi hombro! -Así lo hizo y ambos desaparecieron. Nº 30 quedó desconcertado por lo que habían hecho.

-¡Malditos, ahora lo entiendo! Ellos me alejaron para que los Sayayin escaparan pero no lo voy a permitir. -Y comenzó a romper las ataduras.

-Señor, como usted lo ordenó, toda la gente se encuentra en las naves. -Informó uno de los soldados al rey.

-Está bien, es hora de irnos. -Pero Jade se opuso.

-Aun faltan Gokú y Vejita. -Le dijo mientras miraba en dirección de donde se habían marchado.

-Es cierto, debemos esperarlos. -La apoyó Akai, pero en ese momento ambos aparecieron.

-¡Gokú! -Exclamó Jade a lo que él sonrió.

-¡Vejita¿Estás bien? -Dijo Akai. Vejita la miró y afirmó con la cabeza.

-Rey¿ya todos se encuentran en las naves? -Pregunto Vejita.

-Así es, sólo los esperábamos a ustedes. -En ese momento Son Gokú se acercó y le extendió la mano; el rey se extrañó y extendió la suya. Gokú le depositó una esfera.- Pero¿qué es esto?

-Es por lo que viajamos a este pasado, es la esfera del dragón; se la quité al androide cuando lo llevábamos. Désela a Gohan. -Jade presintió algo que le dio miedo; su mirada lo decía.

-¿Es que piensan quedarse? -Les preguntó y la repuesta vino de Vejita.

-Así es; Nº 30 es muy poderoso y no tardara en llegar. Kakaroto y yo somos los únicos que podemos detenerlo. -Era verdad, todos lo sabían, pero ni Jade ni Akai querían aceptarlo.

-¿Pero están locos? El planeta esta apunto de explotar. –Dijo la reina en un tono como el de una madre regañando a sus hijos.

-También lo sabemos, pero si no lo derrotamos ahora nadie lo hará y todos nuestros esfuerzos habrán sido en vano.

Lo que decía Son Gokú era cierto, ellos habían hecho tanto para que todos en el planeta vivieran de otra forma; intentar quedarse a ayudarles o convencerlos de irse sólo complicaría las cosas. Por un momento, todos fue silencio. De pronto, Akai abrazó a Vejita quien se sorprendió mucho al ver que ella lloraba.

-No quiero que mueras. -Le dijo.

-Por desgracia no puedo evitarlo, tengo que ayudar a Kakaroto. –Dijo, pero se quedó un abrazándola, sólo disfrutando de ese momento. Por otro lado Jade, quien estaba frente a Son Gokú, corrió a abrazarlo. Gokú se sorprendió al ver que ella lloraba, así que le correspondió el gesto.

-Por favor, ven con nosotros. -Le pidió; él le tomó el rostro con las manos y lo acarició, secando sus lágrimas.

-No puedo hacerlo, pero te prometo que regresaré; ahora es tiempo que se vayan. -Jade sonrió, sabía que él no le mentiría.

-Está bien. -Le dijo más tranquila.

-No se preocupen, lo venceremos.

Y ambos se alejaron. Las naves comenzaron a despegar hasta que la única que quedó era la del rey.

-Es hora de irnos. –Dijo, y subió mientras los demás lo seguían; poco después todas las naves comenzaban a despegar. El rey, Bardok, Jade y Akai miraban por la escotilla, quizás por última vez, a los únicos dos guerreros que quedaban atrás. Justo en ese momento Nº 30 se liberó.

-Esos malditos lo lograron. Dijo y se dirigió a ellos.

-Ya viene. -Comentó Vejita a Son Gokú; ambos comenzaron a levitar hasta que lograron verlo.

-¿Estás listo? -Preguntó Gokú a lo que Vejita sonrió.

-Destruyámoslo. -Justo en ese momento apareció frente a ellos.

-Parece que lograron su objetivo, bueno, es sólo cuestión de tiempo. En cuanto los destruya a ustedes iré tras ellos y también los aniquilare. En fin, será mejor terminar lo más rápido posible. -En ese momento, el androide se colocó en posición de guardia; lo mismo hicieron Son Gokú y Vejita.

-Será un placer destruirte. -Le contestó Vejita y en ese momento el androide se lanzó hacia ellos. Son Gokú y Vejita atacaron también, chocando y provocando una gran esfera. Mientras tanto en la nave del rey...

-Bien, infórmenme la situación¿todas las naves se encuentran bien? -Le preguntó a uno de los soldados que operaba la nave.

-Señor, todas las naves están a salvó. -El rey sonrió al oír la noticia pero en ese instante otro soldado se acercó a el.

-Señor, hemos logrado ver lo que esta sucediendo en el planeta, Gohan y Trunks lo consiguieron.

-En ese caso, vamos. -Y de inmediato se dirigieron a la sala de mando; al llegar, notaron que Gohan y Trunks se encontraban sentados mirando el monitor principal y se sorprendieron cuando en la pantalla aparecen sus padres.

-Ahí están. -Les dice Jade mientras los señala.

-En todas las naves pueden verlo. -Les comentó Gozan; en la pantalla podía verse cómo ambos sayayín se lanzaban sobre el androide, atacándolo, pero este los esquivaba y contraatacaba. Vejita logró golpearlo en el rostro pero el androide inmediatamente le respondió golpeándolo con el codo; de inmediato lo sujetó del brazo e intentó estrellarlo en el suelo, pero antes de de conseguirlo se detuvo pues en ese momento Son Gokú aparecía golpeándolo en el abdomen con la pierna derecha. Esto provocó que el androide se doblara y Gokú de inmediato giró su cuerpo golpeándole el rostro de N° 30ahora con su pierna izquierda. El androide fue lanzado hacia el cielo por el golpe y al abrir los ojos se encontró con Vejita, quien juntando ambas manos lo golpeó arrojándolo al suelo como un proyectil. Una gran nube de humo se levantó y todos en la nave sonrieron al ver esto.

-Parece que lo han logrado. Les dijo el rey.

-No lo creo, fue muy fácil. -Le respondió Bardok. Y no estaba lejos de la verdad ya que en ese momento, Nº 30 salió de entre los escombros a gran velocidad; esto los tomó por sorpresa pero Vejita estaba listo y reaccionó golpeándolo en el rostro pero N° 30 logró lanzarle uno de sus poderes enviando a Vejita hacia una montañas. Nº 30 sonrió. En ese momento Son Gokú se colocaba a su espalda pero cuando se disponía a atacarlo el androide le propinó un golpe con la cabeza que lo aturdió por un momento, el cual aprovechó el androide para sujetarlo de las piernas; justo en ese momento Vejita regresaba y cuando se disponía a atacarlo el androide lo golpeó usando a Son Gokú. Esto aturde a Vejita. De inmediato, Nº 30 lo sujetó también de la pierna y a ambos los hizo girar para después arrojarlos contra el suelo, como proyectiles. Poco después ambos se levantaron y los tres se quedan quietos, mirándose entre sí; en la nave, todos se mantenían a la expectativa.

-Parece que durará más de lo esperado. -La voz de Bardok hizo reaccionar a los demás.

-Es increíble, los tres poseen una fuerza incomparable. -El rey los observaba más con respeto que con asombro, incluyendo al androide.

-¿Creen que puedan derrotarlo? -Les preguntó Akai.

-Estoy seguro que los dos harán todo lo que este en sus manos por hacerlo; sé que ambos lo lograran. -El optimismo de Gohan los tranquilizó.

Mientras tanto, en el planeta, los tres peleadores seguían estudiándose entre sí.

-Este insecto es fuerte. -Replicaba Vejita mientras miraba al androide.

-Es cierto, pero debemos acabarlo antes de que el planeta se destruya. Si sobrevive, alcanzará a los Sayayin. Escúchame, Vejita, en anteriores ocasiones hemos estado en situaciones tan difíciles que nadie creería que logramos superarlos, sin embargos al estar combatiendo unidos logramos vencer a los enemigos que han intentado destruir la tierra. Ahora debemos hacer lo mismo pero esta vez lo atacaremos con todo¿de acuerdo?

-Ten por seguro que este planeta será su tumba. -De pronto, ambos reiniciaronn la pelea pero esta vez con más intensidad; el intercambio de golpes era impresionante.

-¿Qué ocurre¿Acaso ese es todo su poder? -El androide se burló de ambos.

-Apenas comenzamos, idiota. -En ese momento Vejita desapareció, cosa que sorprendió al androide quien en su afán por buscarlo, se olvidó de Son Gokú hasta que este apareció frente a él.

-¿Acaso te olvidaste de mí? –Dijo golpeándolo en el rostro. Nº 30 reaccionó lo más rápido posible pero al hacerlo se encontró con Vejita; éste lo tomó del cuello y comenzó girar tan rápido que al soltarlo el androide no sólo se estrelló en el suelo sino que formó un enorme hoyo; al salir, su rostro mostraba por fin lo que ambos buscaban: enfurecimiento.

-¡Infelices, pagarán por esto! -Y de inmediato se lanzó sobre ellos.

Mientras tanto, de vuelta en la nave, alguien miraba la pelea con los puños apretados; es Nova, la androide parecida a Nº 18.

-¿Acaso deseas participar? –Preguntó Antares, el otro androide que se les había unido. La pregunta la tomó desprevenida y ella lo miró.

-Me gustaría ayudarles, pero al ver el nivel que tienen me doy cuenta que sólo seria un estorbo; lo único que espero es que lo logren. -Justo en ese momento, Vejita golpeaba al androide justo en el hombro destruyéndoselo. Nº 30 se alejó sujetándose el brazo destruido, lo que hizo que todos en la nave se alegraran.

-Por fin lo hicieron. -Dijo Akai, feliz mientras abrazaba a su esposo. Jade miró a Bardok y este asentó con la cabeza, pero la felicidad les duró poco ya que en ese momento el androide comenzó a reír.

-Vaya, los felicito, lo lograron; pero ¿acaso olvidaron que poseo el conocimiento de Meca Cora para reconstruirme? -Y en ese momento comenzó a hacerlo: su brazo empezó a regenerarse.- ¿Ven? Nada me puede destruir, ni siquiera el más grande de sus poderes.

Pero Son Gokú sonrió al oír esto.

-Es cierto, eres muy fuerte y veo que ninguno de nuestros poderes te destruirá, pero ¿qué pasaría si no fuera uno, sino dos poderes? Así como tienes la habilidad de Meca Cora para reconstruirte, también tienes su punto débil. ¿Estas listo, Vejita? Éste será el último ataque. -De inmediato Vejita supo a lo que se refería.

-De acuerdo, hagámoslo. -Son Gokú colocó las manos en su cabeza y Vejita cerró los ojos.

-¡¡TAIYOUKEN!! -Gritó y la luz cegó al androide unos pocos segundos, cuando recuperaba la vista su sorpresa fue enorme al ver a Son Gokú debajo de él y a Vejita arriba, ambos listos para lanzar sus máximos ataques. Son Gokú colocó sus manos en posición del Kamehameha mientras que Vejita abría los brazos para su Final Flash.

-¡¡KAMEHAME/FINAL-HAFLASH!! -Ambos gritaron al mismo tiempo. Nº 30 se percató de que era imposible esquivar ambos ataques así que hizo lo más lógico: extendió sus manos una en dirección de Son Gokú y la otra hacia Vejita. En la nave todos observaron con asombro cómo una fuerte luz aparecía cuando los poderes le golpeaban directamente al androide; éste desapareció, lo indicaba que por fin lo habían logrado vencerlo, pero no era así, una vez que esta luz bajó su intensidad se dieron cuenta que Nº 30 estaba sosteniendo ambos poderes, luchando para que estos no lo aplastaran. Mientras tanto Son Gokú y Vejita liberaban más poder. De pronto, las manos del androide comenzaron a agrietarse. Nº 30 se sorprendió al verlo.

-¡No¡Esto es imposible¡Yo soy el ser más poderoso de este universo, cómo es posible que ustedes me puedan destruir! –Gritó, en ese momento Son Gokú supo que tenían la oportunidad de acabarlo.

-¡Vejita, ahora! -Le gritó.

-¡¡HA!! -Ambos gritaron nuevamente y sus poderes aumentaron; los brazos del androide se destruyeron y aunque ya estaba vencido, aun tenía una última carta.

-Veo que por fin me vencieron, sin embargo no me iré sólo¡ustedes también morirán! -Fue lo último que dijo, ya que ambos poderes lo desintegraron, pero eran tan enormes los poderes que éstos se impactaron uno contra el otro, provocando una gran explosión. Ésta lanzó a ambos en direcciones contrarias.

-¡Señor, debemos de alejarnos lo más rápido posible, el planeta está a punto de explotar y si nos alcanza, nos destruirá! –Gritó uno de los soldados en la nave. El rey cerró los ojos por un momento y al abrirlos, miró a su esposa.

-¡Vámonos! Ordenen a las demás naves que se alejen lo más rápido posible.

-Pero ellos todavía están en el planeta, debemos regresar. -Le dijo Akai.

-No lo haré, ellos nos dijeron que nos fuéramos y así lo haré. -Le contestó.

-Pero eso no es justo¿ellos nos salvaron y nosotros no haremos nada? S es así entonces yo regresaré sola. -Jade corrió pero en el corredor se encontró con Bardok, quien de inmediato la sujetó de la cintura.

-¿Qué haces¡Suéltame Bardok! -Él no le contestó. Ella intentó liberarse y comenzó a golpearlo en el pecho, al mismo tiempo que rompía a llorar.- Suéltame, por favor, él es mi hijo. -Le pidió.

-Lo sé, y también sé que él no hubiera querido que fueras. Entiende, Jade, él es muy especial y daría la vida por ti o por cualquier otro, así que en su memoria recuérdalo con alegría y aprende que el sacrificarse por otros es algo hermoso y no te sientas mal, por el contrario, debes sentirte feliz ya que conociste a un hombre que ningún otro se le compararía y aun más, él es tu hijo. -De pronto Jade dejó de forcejear, lo miró y después lo abrazó. Él hizo lo mismo.

Mientras tanto el rey miraba cómo el planeta comenzaba a morir.

-No es justo¿por qué tuvo que suceder esto? -Decía Akai, mientras abrazaba a su hijo. El rey al verla se acercó a ella y la tomó por los hombro; ella levantó la vista y notó que estaba sonriendo.

-¿Sabes una cosa? Me siento orgulloso, nunca creí que mi propio hijo me haría cambiar al verlo luchar por ayudar a su gente, incluso hasta dar la vida por otros. Me hace pensar que es tiempo de cambiar y empezar una nueva vida. -Ella caminó hacia él y como Jade, lo abrazó. Por otro lado, Gohan y Trunks los miraban y sonreían al verlos. En la pantalla podía verse cómo el planeta se destruía; algunos agachaban la mirada con los ojos cerrados, hasta que lo único que quedó era un lugar oscuro como el universo.

-Señor¿qué hacemos? -Le preguntó uno de los soldados.

-Que todas las naves se dirijan hacia el planeta Arlva. -Y así todas las naves se dirigieron hacia allá. Horas interminables transcurrieron hasta su destino.

-Señor, hemos llegado, en breve estaremos aterrizando. -El rey no le contestó, así que sin más que hablar todas las naves empezaron a aterrizar en el planeta. Sólo el sonido de las computadoras se escuchaba, ninguno de ellos deseaba hablar, en espacial Jade y Akai; el saber que ellos habían muerto las había entristecido demasiado. Poco después la nave se habría y la gente salía de ella. Los últimos en salir fueron ellos, acompañados por Gohan y Trunks. Jade se acercó a Gohan.

-Gohan, lamento lo de Gokú. -A pesar de lo que había ocurrido, ella notó que él no se encontraba tan afligido.

-No debe de preocuparse, sé que lo que hizo fue lo mejor al igual que el señor Vejita. -El oírle decir eso de alguna manera la tranquilizó.

-Además, los dos lograron cambiar el futuro de este tiempo y para bien. –Comentó Trunks. Todos comenzaron a platicar entre ellos hasta que de pronto, Gohan y Trunks se sorprendieron.

-¿Sucede algo, Gohan? -Le preguntó Akai.

-Alguien se acerca. -Le contestó, mientras miraba hacia el frente. Trunks se colocó a su lado.

-De hecho son dos. -Ambos se mantenían alertas por lo que pudiera suceder; en ese momento en efecto, comenzaron a verse dos figuras. En un principió no se veía quiénes eran, pero mientras más se acercaban más se veía. De pronto todos se sorprendieron al ver de quiénes se trataba: eran Son Gokú y Vejita, ambos caminaban tranquilamente aunque con las ropas desgarradas.

-¡Hola! -Los saludo Son Gokú.

-Parece que todos se encuentran bien. -Dijo Vejita sonriendo, de inmediato todos corrieron hacia ellos, Jade la primera en abrazar a Son Gokú.

-¡Cumpliste tu promesa! -Le dijo.

-Así es. –Contestó. Akai por su parte se acercó a Vejita y comenzó a acariciar su rostro, después lo abrazó.

-Me siento muy feliz de que estés vivo.

-Y yo de volverte a ver. -En ese momento Bardok intervino.

-¿Pero como fue que sobrevivieron? Todos vimos como el planeta se destruía con ustedes.

-Bueno, después de que logramos destruir al androide la explosión nos lanzó lejos, así que una vez que logré recuperarme me tele transporté y aparecí frente a Vejita, lo agarré y me tele transporté hasta este planeta. Así fue como logramos salvarnos.

Después de que les platicaran a todos de la pelea, Trunks se presentó frente a Vejita.

-Papá, es hora de irnos. -Le dijo Trunks. Vejita lo miró y asentó con la cabeza.

-Bueno, parece que es el adiós. -Les dijo. Akai de inmediato se puso frente a el.

-¿Pero tan pronto¿Acaso no pueden quedarse? -Vejita la miró y sonrió.

-Sé que hablo por los cuatro; por desgracia, nuestro planeta corre peligro, además este no es nuestro tiempo, nosotros tenemos el nuestro y debemos regresar. -Akai comprendió que era tonto pedirles que se quedaran.

-Bueno¿y ahora que piensan hacer? -Le preguntó Son Gokú al rey.

-Lo he pensado bien y he tomado una decisión: mi gente y yo nos iremos al planeta de donde ustedes provienen… la tierra, creo que será un buen lugar para iniciar una nueva vida. Sé que será raro para los habitantes del planeta vernos, pero estoy seguro que después hablar con ellos nos aceptarán.

La idea del rey sonaba muy buena.

-Es buena idea, además, tanto la gente del planeta como los Sayayin se harán más fuertes. Bien, en ese caso les deseamos suerte. -Son Gokú sabia que ellos lo lograrían y saldrían adelante.

-Trunks, la cápsula, ya es hora. -Y de inmediato la sacó de su estuche; al accionarla apareció la nave en la que llegaran. Después de despedirse los primeros en subir fueron Gohan y Trunks.

-Bueno llegó el momento de despedirnos. -Les dijo Son Gokú. Jade se acercó a él.

-¿Te volveré a ver? -Le preguntó.

-Por desgracia no, pero ahora sé que nunca te olvidaré. -Le contestó.

-Cuando mires al cielo piensa en mí, que yo siempre pensare en ti. -Son Gokú la abrazó una vez más.

-Así lo haré y espero que tu y Bardok sean felices. -Mientras ellos se despedían, Vejita hacía lo mismo.

-Bueno, ya es la hora, cuídense. -Vejita no era muy expresivo, así que sólo dijo eso pero para ambos eso era más que suficiente. El verlo vivo ya los hacía sentirse contentos.

-Tú también cuídate. Le dijo el rey, quien al igual que Vejita no era expresivo, pero Akai lo miró y le sonrió. Para Vejita era suficiente el saber que ella viviría y más que nada, haberla conocido lo hacía sentirse satisfecho. Y así, poco después los dos subían a la nave. Cuando comenzaban a elevarse y la escotilla estaba a punto de cerrarse, lanzó algo. El rey lo tomó: era una esfera que de pronto este se transformó en un pequeño robot.

-¿Que fue eso, Trunks? -Le pregunto Vejita. Trunks lo miró y sonrió.

-Es una sorpresa. -Fue todo lo que le dijo y así los cuatro tomaron asiento.

-Bien, Gohan, debemos apresurarnos a llegar, estoy seguro que en estos momentos la tierra h empezado a destruirse. -Le indicó Son Gokú; de inmediato Gohan accionó los controles y la nave comenzó a brillar y poco después desapareció. Son Gokú no estaba lejos de la verdad, en ese momento la tierra comenzaba a destruirse: temblores, tormentas, maremotos e incluso erupciones volcánicas se desataron. Los guerreros Z hacían todo lo posible por ayudar a la gente, pero era demasiado.

-¡Rayos¡Aunque ayudemos esto es demasiado! -Decía Piccolo.

-Es cierto, Gokú y los demás no han regresado. -Le siguió Krilin.

-Y sino llegan a tiempo la tierra explotara. -Continúo Yamcha.

-Vejita, Trunks¿donde están? -Se preguntaba Bulma.

-Gokú, Gohan ¿donde están¿Qué los detiene? -Decía Milk mientras abrazaba a Goten.

-Papá, date prisa. -Decía mientras protegía a su madre.

-Papá, no nos abandones. -Pedía Bra, pero justo en ese momento la nave apareció. Los cuatro se asombraron al ver la destrucción que ya para ese momento era bastante.

-Debemos apresurarnos; Kakaroto, toma la esfera y ve al templo, nosotros ayudaremos a salvar a la gente. -De inmediato Son Gokú tomó la esfera, colocó sus dedos en la frente y desapareció. Mientras tanto, en la ciudad, Bulma y Milk intentaban ayudar a la gente que estaba atrapada debajo de los escombros, apenas unos momentos atrás los demás las habían dejado.

-¡Está muy pesada, no podemos moverla, Milk!

-¡Pero debemos hacerlo! -De pronto ambas se asombraron al ver que los escombros son removidos rápidamente, cuando voltearon para ver quién las ayudó se sorprendieron al ver a Vejita.

-¡De prisa¡Saquen a la gente! -Les dijo y ambas lo hicieron. Poco después Bulma lo abrazaba.

-¡Vejita, pudieron llegar! -Le decía; él sonrió y asintió con a cabeza.

-Pero ¿y Gokú? -Le preguntó Milk.

-En estos momentos debe estar en el templo de Kamisama. -Le contestó, y en efecto, él ya se encontraba allí. Dende sintió su "ki" y salió a su encuentro.

-¡¡Señor Gokú!! -Le grita.

-De prisa, Dende, ya no queda tiempo. -Y le entregó la esfera. Dende corrió hacia el interior del templo y de inmediato la colocó junto a las otras; éstas empezaron a brillar y al hacerlo, la tierra comenzó a tranquilizarse. Poco después, todo estaba en paz.

-Ya todo se encuentra tranquilo. -Comentó Son Gokú.

-Si y gracias a ustedes. -Le dijo Dende.

-Son lo logró. -Piccolo les dijo y todos sonrieron.

-Bien¿y qué esperamos¡Vamos al templo! -Y a la petición de Bulma todos se dirigieron hacia allá; Milk fue la primera en salir de la nave y correr hacia Son Gokú, abrazándolo; él le correspondió.

-Sabía que lo lograrías. -Le dijo.

-Nunca te abandonaré y los salvaré cuantas veces sea necesario. -Al oírlo esto lo besó. Poco después les contó todo lo ocurrido.

Un mes después de que llegaron, en la casa de Bulma se efectuaba una fiesta con todos los amigos, incluyendo a Nº 17, todos conversando entre si; sin embargo, dos personas no se encontraban con ellos: Vejita y Son Gokú. Ellos estaban dentro de la casa, en una de las salas. Ambos miraban por una de las ventanas en dirección de sus amigos y familiares, sin decir palabra. De pronto, algo llamó su atención: un pequeño resplandor que salió de una computadora. Ellos se miraron entre sí y se acercaron. Vejita presionó uno de los botones y en ese momento apareció Trunks en la pantalla.

-Hola papá, hola Señor Gokú, veo que se percataron de esto, ya me lo esperaba; se preguntarán por qué les digo esto. Bien, la razón es que como recordaran, poco antes de irnos les deje a los Sayayin un pequeño robot. Papá, tu me preguntaste la razón, bien, ahora te lo puedo decir. Ese robot estaba programado para traer información de ese tiempo y hace poco llegó, se los mostraré, verán que ha sucedido con ellos: después de haberlos dejado todos ellos se dirigieron a la tierra; el rey Vejita habló con el rey de la tierra quien aceptó que ellos habitaran aquí, así que se establecieron. El tiempo pasó y ambas razas se mezclaron; el rey y la reina se fueron a vivir a la ciudad mientras que Bardok y Jade, ya casados, se fueron a las montañas. Allí conocieron a un anciano de nombre Son Gozan, el cual los aceptó en su casa. Poco después nació el señor Gokú -el nombre les fue sugerido por mismo Son Gozan-; con el paso del tiempo él y Vejita crecieron y fueron entrenados por distintos maestro, claro, el señor Gokú por Son Gozan, y cierto día se encontraron y como era de esperarse, lucharon. Todo quedó en empate, ambos se hicieron amigos y por ese tiempo conocieron a mi mamá; ella les pidió que la acompañaran en busca de las esferas del dragón y así los tres comenzaron a buscarla. En su recorrido tuvieron un sin fin de aventuras, conocieron más amigos y poco después tú, papá, y el señor Gokú, se fueron con el maestro Roshi y junto con Krilin, fueron entrenados por él; poco después entraron en el torneo de artes marciales; los tres perdieron, el señor Gokú fue el ultimó en perder contra Jakichun.

Al terminar el torneo el señor Gokú y tú, papá, se fueron a buscar de nuevo las esferas; en su camino conocieron a más amigos así como la destrucción de la patulla roja. Después de usarlas un vez más los dos entraron nuevamente al torneo y aunque lo pierden nuevamente, otra aventura los esperaba: la batalla contra Piccolo Daimaku. El señor Gokú es quien lo derrotó; poco después él se separó y al cabo de unos años regresó para el siguiente torneo, y es en éste cuando por fin el señor Gokú lo gana. Después se casa con la señora Milk y tú, papá, con mamá. Muchas más aventuras surgen después de esto: la derrota de alienígenas así como la destrucción de los androides y Cell; por cierto, Krilin se casó con Nova y por último, la pelea contra Majinbuu. Al final, como aquí, la tierra ha sido protegida por todos. Bueno, esa es toda la información y la última, ya que toda será borrada después de que la hayan visto ustedes y sólo ustedes sabrán la verdad, así que ¡adiós! -Después de esto la computadora se apagó. Ambos sonrieron.

-Parece que lo lograron. -Dijo Son Gokú. De pronto, Vejita se puso en pie y se dirigió hacia la ventana, mirando a través de ella.

-¿Sabes una cosa, Kakaroto? -Me siento feliz de haberlos ayudado.

-Dime Vejita¿piensas en ellos? –Vejita levantó la vista al cielo y vió a Akai y al rey sonriéndoles.

-Si, todo el tiempo. ¿Y tú?

-Si, también. -En ese momento entraron Bulma y Milk.

-Así que aquí están. -Les dijo Bulma.

-Pero ¿que hacen aquí¡La fiesta es afuera, vamos! –Les animó Milk; de pronto ambas entrelazan sus brazos con los de ellos.

-Está bien, vamos. -Les respondió Son Gokú, y así, los cuatro se dirigieron a la puerta y salieron.

Una vez más, la tierra estaba en paz.